Hay un prurito en
las series modernas, las últimas
temporadas tienden a ser las peores. Parece que no hay manera de acabar una
buena historia con dignidad. Ese es el caso de “ Versalles” donde olvidaron que era un cuento sobre Luis
XIV y su lucha con sus nobles díscolos, y ahora devino en los sufrimientos del pueblo
de Francia, del que en las temporadas anteriores ni nos acordábamos. Para colmo
han arrastrado por el barro a Philippe de Orleans, el mejor personaje de la
serie.
Los primeros capítulos me resultaron
placenteros. Era muy agradable ver madurar a Chevalier, algo que parecía imposible.
Quien no maduraba era el Rey Sol que seguía creyendo que el pueblo francés vivía
en Jauja y adoraba los impuestos. Marechal apenas apareció. Lo vimos
consiguiendo obreros a mamporro limpio. Bueno, todo sea por iluminar Paris. No
seria la Ciudad Luz sin luz.
Montespan seguía mosqueando
por ahí y haciéndole la vida imposible a Maintenon. Ya sé que Maintenon es la mala del cuento, pero me molesta que le
levanten un falso cuando era sinceramente puritana. Es cierto que tuvo un amante, uno solito, un
poco después de enviudar y el Rey siempre lo supo. Por suerte, Luis se hartó
y por fin expulsó a Montespan de la
corte.
En cambio no me
molestó que le inventaran a Maria Teresa un affaire con su primo-cuñado Leopoldo
de Austria (esta guapetón este Rory Keenan aunque Elisa lo supera por la altura
de su peinado). Me alegra que esa pobre reina tenga un poquito de felicidad.
Nos trajeron al
pesado de Matthew McNultey como representante del pueblo , haciéndole los zapatos
a Monsieur y a la corte. Tanto él, como
su hermana la bocona y los otros plebeyos me arruinaron la serie.
El fin de MonChevy
¿Sera posible que
MonChevy haya acabado? No puede ser, con todo el amor con que Chevalier esperó
a Monsieur, y ahora que ha aprendido a trabajar, cuidar bebés, hasta estuvo en
el parto. Qué bueno que Lieselotte no estuvo sola. Yo creo que Philippe está
sufriendo de estrés postraumático, que eso lo tiene sin apetito sexual, y que
además se siente raro en esa familia con bebes llorones y Chevalier ocupado
decorando el palacio.
Pero me gusta
mucho como Monsieur comenzó a insertarse en la vida normal. Como se le ocurrió
mandar a los criminales a colonizar La Nouvelle France. Y todo ese misterio del
desconocido Duc de Sulle. Philippe
detective me pareció genial.
Tres capítulos más
adelante y ya no estoy tan satisfecha. El cuento de Monsieur investigando el
paradero del hombre de la Máscara de Hierro es fascinante. de hecho lo único
interesante en esta temporada, pero parece una historia totalmente aparte de lo
que ocurre en el resto de la serie. Y como Philippe se niega a tener relaciones
ni con Chevy ni con su mujer, pareciera que no existe en Versalles.
Tenemos una proliferación
de subtramas poco atractivas. McNultey es totalmente inútil y el intento de
insertar al pueblo con la corte es un fracaso total. Versalles no es “Juego de
tronos”, o se queda con los de arriba o
con los de abajo. Más encima todas las escenas de Paris y el populacho parecen
filmadas en la cochera.
El regreso de
Sophie ha sido una desilusión. Es frustrante verla de Mata Hari y de asesina.¡
Mató a la reina! Un acto cobarde, puesto
que Maria Teresa era el ser más sufrido de la corte y no tenía poder alguno. Extraña
esa escena en que la reina se despide del Rey Sol. Extraña porque su hijo, el Delfín,
no está presente, ni tampoco su esposa Mariana
de Baviera. Y María Teresa no habla ni de sus hijos muertos ni de su nieto.
Yo quería a
Sophie con Marechal, pero no ahora que se ha vuelto una traidora asesina la
quiero tan muerta como su marido (oh,
Cassel, te extraño) . Estoy cansada de cuentos de mujeres metidas a espías. Ya
tuve bastante con Grace en “Peaky Blinders” y con Lotte en “Babylon Berlin”. Da la impresión de que las mujeres solo
servimos para fingir, traicionar y para el corre-ve-y-dile.
Una historia que no es histórica
Lo de Madame de
Maintenon es grotesco. A lo mejor fue una hipócrita, a lo mejor actuaba por
ambición, pero algo en que concuerdan sus críticos e historiadores es que era
virtuosa. Su primer matrimonio nunca se consumó y si le creemos a Ninon de
Lenclos, solo tuvo un amante antes del
Rey.
Lo de la boda de Eleonora
de Austria y el Rey Carlos es descabellado. María Teresa tenía 21 años cuando nació
el Hechizado. Ya estaba casada y en Francia. Creo que nunca se conocieron con su
hermanastro . Hubiese sido absurdo que la reina hubiese querido ir a conocerlo
en su supuesto lecho de muerte. Aparte que hacía cuatro años que Carlos estaba
casado con Marie Louise, la hija mayor de Monsieur y Henriette.
¿A qué obedecen todos esos cambios? Me son
inexplicables tanto como la tergiversación de la riña Maintenon-Lieselotte. Desde la primera
temporada que sabemos que no admiten bebés en Versalles. Por algo nunca vimos a
las hijas de Monsieur. Entonces pretender quedarse con su primogénito cuando ya
lo había destetado era algo para discutirlo con el rey.
Si Madame no lo hizo es porque sabia que era inútil. ¿Entonces, por que hacernos creer que la separación de madre e hijo se debió al despecho de la nueva favorita? Y retrocedamos un poco. ¿Por qué Lieselotte tuvo que ser tan ofensiva con Maintenon? ¿Por qué la odia tanto?
Si Madame no lo hizo es porque sabia que era inútil. ¿Entonces, por que hacernos creer que la separación de madre e hijo se debió al despecho de la nueva favorita? Y retrocedamos un poco. ¿Por qué Lieselotte tuvo que ser tan ofensiva con Maintenon? ¿Por qué la odia tanto?
En l vida real, Lieselotte
odiaba a la Marquesa tal como a Montespan, porque no le gustaban las personas
que separaban a las parejas legales. En este caso a Luis de Maria Teresa. Le recordaban
su propia humillación al tener que compartir al marido con Lorraine. Pero si en
la serie Chevalier y la Duquesa de Orleans son uña y carne ya no hay razón para
despreciar tanto a Maintenon.
La trama ha
tomado bifurcaciones extrañas. Una es la historia del hombre de la Máscara de
Hierro, la otra es el conflicto constante de Luis y su pueblo, aquí entran en juego
los Hugonotes, también victimas del Rey Sol.
Concuerdo en que
la revocación del Edicto de Nantes y las persecuciones que lo sucedieron fueron
crueles e innecesarios, ¿pero por qué “Versalles” insiste en hacernos creer que
los protestantes son mejores que los católicos? Hasta ahora no los hemos visto
ser ni más virtuosos, ni más honestos que los demás habitantes de esta serie.
Tampoco me trago ese súbito romance entre Chevalier y Delphine d’Angers. Solo
sirve para entrometerlo en el cuento de los hugonotes.
¿Dónde está el verdadero Philippe?
Antes de cerrar
esta reseña de la temporada final, viene mi queja mayor. Me refiero al asesinato
que se ha cometido con el personaje del Duque de Orleans. No tengo que repetir
lo que en notas anteriores he evidenciado, mi simpatía, cariño y admiración por
el personaje de Alexander Vlahos. Por algo lo nombre Héroe del 2017.
Puedo entender que
se aleje de su esposa y su amante por alguna neurosis provocada por sus
experiencias en el campo de batalla, pero su actitud en el quinto capitulo no
solo me deja perpleja, me indigna, y mi reacción es compartida por todos los fans
de esta historia. El capítulo fue un sinsentido
total desde esa quema de Biblias en el jardín de Versalles a lo Nazi (y que
nunca ocurrió históricamente) hasta esa criada que le presenta un trasero gordo
y desnudo al Cardenal Leto, pero lo de Monsieur fue la guinda del pastel.
Monsieur y Madame
están compartiendo un tete-a-tete,
una de las poquísimas escenas de ellos dos juntos, cuando los interrumpe Le Roí acompañado de una adolescente. Se
las presenta: “¿No la reconoces? tu primogénita, Maria Luisa.”WTF? Lieselotte
pega un brinco encantada, corre hacia la chica y ahí todo es: “hola soy tu madrastra, llevo dos años aquí,
pero recién te conozco. Ven al rincón para que cotorreamos un rato”. Luis viene
a anunciar que va a casar a la sobrina con Carlos, El Hechizado. Fin de la
escena.
Lo próximo es que
llega un médico a certificar la virginidad de la chica. Así, de la nada. La pobre se pone histérica, con
justa razón, se niega y amenaza al medico con un cuchillo. Llaman a Monsieur (¿16
años sin preocuparse de la hija y ahora lo llaman?) Philippe entra, cachetea a la niña, le quita
el cuchillo y le ordena que obedezca.
En una entrevista,
Alexander dijo que eso era parte del
carácter del “nuevo Philippe” que no aguanta tonterías y todo lo soluciona
rápidamente. WTF? Lo que creo es que como cada temporada ha sido escrita por un
nuevo equipo de libretistas, estos no han leído ni los libretos antiguos ni un
mísero libro de historia. El resultado es un asesinato de personaje.
También— el
mismo Alex , lo mencionó— han puesto una actriz parecida a Minette (La
verdadera Marie Louise era muy parecida al padre). Esto hace pensar que el
rechazo, la dureza de Philippe se debe a que no la cree su hija. Yo he
escuchado de gente homófoba que otra malinterpretación
del desapego del Duque por todos sus hijos, es señal de que los gays realmente no tienen
sentimientos paternales. Ante esto me veo obligada a contarles un poco del verdadero
Monsieur.
Padres e hijos versallescos
En mi entrada
sobre Henriette les conté que al nacer su primogénita, la Duquesa demostró
abierta repugnancia por el sexo de la criatura y habló hasta de ahogarla. Esta
actitud horrorizó a su suegra y a su marido quienes separaron a la niña de la
madre lo más pronto posible.
![]() |
| Monsieur y su primogénita |
Un aparte sobre el modo en que se criaba a los
príncipes reales. Es cierto que se les separaba de los padres y se les
encargaba la crianza a otras personas, pero “Versalles” ha exagerado esa
segregación. Primero, era para el bien de
las criaturas ya que no se les exponía a gérmenes de adultos. Se esperaba que
se criasen como niños en un ambiente mas sano.
Como los padres estaban sujetos a rigurosos programas de festividades, eventos y otras funciones cortesanas, se les alivianaba la carga de atender a su prole, pero eso no significa que los pequeños fuesen desterrados a algún paraje lejano o que a los padres se les impidiese visitarles.
Como los padres estaban sujetos a rigurosos programas de festividades, eventos y otras funciones cortesanas, se les alivianaba la carga de atender a su prole, pero eso no significa que los pequeños fuesen desterrados a algún paraje lejano o que a los padres se les impidiese visitarles.
Tanto Versalles
como St Cloud, el palacete de los Orleans, tenían secciones dedicadas nada más
que a albergar a la prole de los dueños. Los Duques podían visitar diariamente
a sus nenes. Pero incluso cuando Maintenon criaba en secreto a los bastardos
del rey, Luis se las arreglaba para visitarlos
y discutir con la gobernanta sobre la educación de las criaturas. Por
eso el dolor de Lieselotte es indebido, impuesto nada mas por libretistas caprichosos
que quieren enemistarnos con el personaje de Madame de Maintenon.
Philippe siempre
estuvo muy unido a sus hijas mayores, sobre todo con Marie-Louise, su predilecta, al punto que Minette se
quejaría que su esposo había predispuesto a su primogénita em contra de ella.
En 1772 cuando Lieselotte llegó a Versalles , Marie Louise tenía diez años
menos que su madrastra, y Anne Marie solo contaba siete años. Las niñas
inmediatamente congeniaron con su joven madrastra a la que vieron como una
hermana mayor.
En sus cartas,
Madame describe a su marido como cariñoso con sus hijos, pero también muy
consentidor. La mayor queja de la Duquesa es que en sus esfuerzos por mantener
orden y disciplina (además de sus tres hijos y dos hijastras, Lieselotte se
hizo cargo de los niños de Louise de La Valiere) en su tribu, quedaba ella como “mamá mala” en comparación
con el bonachón padre.
![]() |
| La Duquesa de Orleans y sus hijos. |
Aunque el
matrimonio español era muy prestigioso para quien no era hija de un rey, la
pobre Marie Louise estaba horrorizada por la fealdad de su futuro marido. Le
suplicó de rodillas al tío que no la casara, pero ya sabemos cómo era Luis.
Monsieur tampoco estaba contento. Cuando su hermano le rogó que consolara la
niña, Philippe respondió que en lugar de Marie Louise, él también estaría desolado.
![]() |
| María Luisa de Orleans |
Tanta era la
desdicha de la princesita que llegó a oídos del pueblo, quienes consecuentes
con su amor por Monsieur, esperaban que él impidiese la boda, pero no fue así.
Philippe acompañó a su hija hasta la frontera española (Lieselotte también) , y
los presentes describieron sus lagrimas paternas al separarse de Marie Louise.
Durante su
reinado, Marie Louise mantuvo constante correspondencia con sus padres y
Philippe volvería a llorar con la muerte prematura de su predilecta. En su
carta a su otra hija, ahora Duquesa de Saboya, Philippe dirá que al oír la
noticia “pensé que iba a morirme. Es todo lo que puedo decirte”. ¿No hubiese
sido bonito que hubiesen mostrado esto en la serie?
Otra cosa, esa
escena del doctor es totalmente ilógica. Es cierto que hubo casos en que una
virginidad debió ser “probada”(caso de Juana de Arco) pero no había ninguna
duda de la pureza de Maríe Louise y ningún cardenalucho hubiese obligado al Rey
Sol a humillar a su sobrina con tal examen. Segundo, el examen, si hubiera sido necesario, lo
hubiesen practicado comadronas, no doctorcillos; la princesa hubiese sido
preparada por sus padres; y si se
hubiese opuesto, Philippe jamás hubiese
recurrido a la violencia para obligarla.
La serie nos dio
un héroe, construyó un personaje fantástico con lo que la historia nos cuenta
fue un acomplejado pusilánime, más digno de lástima que de admiración. ¿Por qué
convertirlo en un mal padre si vemos que hasta Luis se alteró al pensar que su Delfín
corría peligro, y cuando nos han mostrado a un Chevalier experto
en cargar bebés? ¿Cuándo será el día en que uno vea una buena serie sin que le
arruinen el final?






























