Mostrando entradas con la etiqueta Años 20. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Años 20. Mostrar todas las entradas

lunes, 20 de abril de 2026

Los Locos 20 y la Cultura “Collegiate” (Teen Culture I)



 

Esta investigación que voy a presentarlesnació de mi interés (fustigado por recientes encuentros con Gilmore Girls, Freaks and Geeks y Euphoria) con series de televisión dirigidas hacia un público adolescente. Solo que en mi búsqueda comprendí que antes de los Teen Sitcoms y Teen Dramas, existía un cine enfocado en los problemas y cultura de los jóvenes. Yendo más allá, descubrí que hubo un momento en que la pubertad pasó a ser una etapa intermedia lo que abrió toda una industria de consumo que veía a los teenagers como clientes. Quisiera remontarme en el tiempo y llegar al inicio del Siglo XX para ver cómo nació la Teen Culture (Cultura Juvenil), sus ramificaciones y sus subproductos.

NOTA: Para efectos de esta nota me concentraré en material angloparlante, refiriéndome a otros países cuando sea pertinente.

Cuando no Existía la Adolescencia

Uno de los mayores problemas del públicoincluso de los investigadores modernos es aplicar reglas relativamente nuevas a esos años que hoy llamamos “adolescencia” cuando esta se desarrolla en contextos preteriros. Creemos en una etapa intermedia que el ser humano vive durante la pubertad y que define sus gustos, sus problemas y su personalidad futura. Una sorpresa es descubrir que antes del Siglo XX, no se conocía tal etapa y los humanos dividían sus vidas entre niñez, edad adulta y vejez.

“Joven” era más usado como adjetivo que como sustantivo y se aplicaba, en el caso del varón, a la salud, vigor y energía necesarios para el trabajo pesado y en las mujeres para definir un periodo de fertilidad. En suma, aunque existían en las clases altas ritos de pasaje como el uso de la toga para los jóvenes romanos, el Bar Mitzvah de los judíos o la “puesta de largo” que marcaba el fin de la niñez para las chicas de los países hispano parlantes, el salto de la infancia empujaba a los varoncitos a trabajar como adultos y a las mujercitas a casarse y tener hijos.

                                   Modas para jovencitas de Los 20

A comienzos del Siglo XX, el termino Adolescence era empleado en la literatura científica como la medicina, la sociología y la pedagogía, pero no definía un espacio de experimentación y maduración como lo vemos hoy que prepara al púber a alcanzar la madurez. Eso se debe a que una gran mayoría de adolescentes eran explotados en labores que hoy consideramos solo para adultos. Cuando el historiador Alexis de Toqueville menciona que en America (circa 1840s) no existe la adolescencia se refiere a que niños y jóvenes son parte de la fuerza laboral de la joven nación.

Si revisamos la literatura infantil decimonónica vemos este triste caso desde los niños obreros de Dickens hasta el arquetipo de la institutriz como único destino decente de la chica sin dote. Lo vemos en Louisa May Alcott y recordamos que la autora, debido a los malos manejos y proyectos insensatos del padre, tuvo que emplearse para ayudar a su familia desde una edad temprana.

Al principio de Mujercitas, vemos que a sus dieciséis años Meg ya es institutriz, que antes de los dieciocho, Jo ha sido dama de compañía y vendido (además de su cabello) cuentos a revistas. En cambio las amigas con dinero de las March, solo viven para casarse. Louisa May hace esfuerzos para mostrarnos que las opciones de las March son más loables, pero no es una campeona de la educación formal femenina.

Las March han abandonado la escuela para trabajar o estudiar en casa, como Beth. Solo Amy va a una institución de donde Marmee la retira luego que un maestro la maltrata físicamente. Aunque yoque odiaba la escuelaaplaudí esa decisión, con el tiempo me sorprendí que Alcott no abogase, a pesar de su feminismo, por la educación de la mujer. Las “mujercitas” son autodidactas, cada una en su talento. Meg ama el teatro, Jo se vuelve novelista profesional, Beth es pianista y Amy se interesa por las artes plásticas.

                                   Amy March es golpeada por su maestro

En Los Muchachos de Jo, vemos que las adolescentes Josie y Bess, son como sus madres. Sueña la primera con ser actriz y la segunda con ser escultora, pero ninguna estudia. La única en hacerlo es Nan que ya está haciendo un internado de medicina, pero queda claro que para convertirse en profesional, la futura doctora deberá sacrificar el amor, el matrimonio y los hijos. Mas o menos la idea que circulaba en Occidente en una época (1880s) en que algunas jóvenes iniciaban carreras universitarias.

La ironía es que las adolescentes de USA trabajaban, fuera sirviendo cervezas en tabernas del Viejo Oeste, ayudando en las tareas agrícolas de las granjas de sus padres, en fábricas y el servicio doméstico donde iban a parar valientes jovencitas que cruzaban el charco. Si en la Canada de Lucy Maud Montgomery, Ana de las Tejas Verdes está enseñando sin estudios pedagógicos, lo mismo ocurrió en la vida real con Laura Ingalls Wilder ,aun antes de cumplir los dieciocho años.


                                       Laura y Anne, maestras adolescentes

Seventeen y el Adolescente en la Literatura

Por eso es absurdo aplicar nuestras reglas sobre matrimonios tempranos o edad de consentimiento a un mundo que seguiría sin saber lo que era ser adolescente (Teen en inglés) sino hasta la Segunda Guerra Mundial. Por eso sorprende que un año antes de que Estados Unidos entre en la Gran Guerra (1916), un escritor reconocido como lo era Booth Tarkington publicase una novela con un protagonista adolescente.

Seventeen, que bajo el título de Edad Florida seria parte de una pila de libros que encontré al lado de mi cama al despertarme en mi decimo cumpleaños, era exactamente lo que me faltaba. Una visión de la tragicomedia de la adolescencia que me esperaba a la vuelta de la esquina y como mayor bono, desde una óptica masculina.



Tarkington crea en William Sylvester Baxter un arquetipo de lo que serán los adolescentes masculinos en cine y televisión del Siglo XX, inseguro, empeñado en parecer sofisticado, derrotado por las flechas de Cupido, un niño que se viste con el smoking del padre y cree que eso lo hará más adulto.

                               Bill Baxter, la joven vampiresa Lola Pratt y el perrito Floppie

Tan novedosa y popular resultó esta novela que inmediatamente se la adaptó al teatro con Jack Pickford (hermano de Mary) y Ruth Gordon en su etapa de ingenue (años antes de convertirse en actriz de carácter y un arquetipo de vecina chismosa/bruja satánica como nos deleitó en El bebe de Rosemary).

                       Jack Pickford como Bill y Ruth Gordon como Lola

 Los Peligros de Ir a la Universidad

Seventeen tenía lugar en el verano y en un pueblo del Medio Oeste, pero la cultura juvenil se estaba creando en otro milieu,  y gracias al advenimiento de la educación superior femenina. Las chicas de clase media y alta ya no se casaban apenas terminada la secundaria. Para las primeras décadas del siglo XX, se había constituido en el Noreste de US, un conjunto de universidades dedicadas a educar jovencitas en las artes liberales: Barnard, Mount Holyhoke, Smith, Vassar, Wellesley, Brynn Mawr, y Radcliffe.

Estos colleges estaban localizados en los alrededores de los centros de la Ivy League. A pesar de la segregación de sexos, había muchas oportunidades para entretenimiento y romance entre los alumnados de esas instituciones.

Así fue que para Los Locos 20, existía un tipo de cultura juvenil  con bailes alocados como el Charleston, música propia con orquestas universitarias como Los Warring Pensylvanians y The Triangle Jazz Club Band (Princeton), donde hasta un estudiante de arquitectura llamado James Stewart entonó un par de canciones antes de irse a Hollywood.



Esta cultura apodada “Collegiate Style” traía también sus propios vestuarios imponiendo modas como los voluminosos abrigos de piel de mapache (racoon coats) que inspirarían una canción de George Olsen. Las chicas universitarias tenían un aura un poco pecaminosa con su habito de fumar en público y  frecuentar bares ilegales (speakeasies) en plena era de la Prohibición y su guardarropa de sombreros cloches y faldas cada vez más cortas que se alzaban en medio del frenético Charleston.



La cultura collegiate tenía su idioma (Cat’s Pajamas, copacetic, etc) y hasta sus fiestas como las infames Necking Parties. Necking era un eufemismo para caricias profundas que no llegaban al coito.




A pesar de que todavía no existía la televisión y el cine no creó Teen Idols en Los 20, era en la pantalla de plata donde las muchachas modernas o flappers  buscaban iconos para copiar vestuario y actitudes. Si bien Greta Garbo era demasiado sofisticada para las adolescentes, el cine les ofrecía imágenes de lo que podían imitar, desde los largos cabellos de Mary Pickford y Lilian Gish que se especializaban en encarnar jovencitas virtuosas (hasta que un desliz las enviaba a la Calle de la Deshonra) hasta las atrevidas melenas cortas de Colleen Moore, Joan Crawford y de Clara Bow, la primera It Girl de la pantalla.

                              Clara Bow como coqueta universitaria

Faulkner y las Universitarias Alocadas

Tan mala fama tenía los universitarios que el mejor escritor estadounidense, William Faulkner, usaría una college girl como la protagonista de su novela más controversial. Faulkner escribió Santuario en 1929, pero solo fue en 1932 que un editor se atreviese a publicarla, así de escandalosa era la novela de quien ya había cosechado fama con El Sonido y la Furia y Mientras Agonizo.



Sanctuary es la historia de Temple Drake, una chica de buena familia que estudia/vive en una universidad de Mississippi y que ya ha cosechado fama de ser ligera de cascos. Una noche,  Temple se escapa de la residencia universitaria con su amigo Gowan, un alcohólico. En busca de una destilería ilegal de whisky, Gowan choca su automóvil contra un árbol.



La pareja encuentra refugio en la destilería que está colmada de gánsteres. Temple y Gowan son secuestrados. Durante la noche, Popeye, uno de los maleantes,  asalta sexualmente a Temple. Al día siguiente, Gowan se marcha, pero Temple queda prisionera de Popeye quien se la lleva un burdel donde la convierte en su esclava sexual



Sin ser gráfica, se trata de una novela chocante, difícil de digerir. Las dos adaptaciones al cine The Story of Temple Drake (1932) y Sanctuary (1960) han sido incapaces de traducir lo corrupto y horroroso del relato. La primera versión causó tanto escándalo que provocó el nacimiento del Código Hays que ejercería censura sobre el cine por décadas.  Hoy se la considera como un gótico sureño, incluso mezcla de drama legal e historia policial. Pocos entienden que se trataba de una fábula con moraleja, de advertencia sobre los peligros de la vida alocada de una flapper universitaria.

                   Lee Remick como Temple Drake e Yves Montand como Popeye

La Depresión acabaría con la Collegiate Culture, pero a fines de los Años Treinta surgiría una nueva cultura adolescente  que crearía sus propios sitios de esparcimiento, nuevas modas y la primera serie de estrellas de cine para que los jóvenes se identificarán con ellas.

BIBLIOGRAFIA

Alcott, Louisa May: Little Women

Faulkner, William: Sanctuary

Rollin, Lucy. Twentieth Century Teen Culture by Decades

Schrum, Kerry. Some Wore BobbySox: The Emergence of the Teenage Girl’s Culture (1925-1945)

Tarkington, Booth: Seventeen.

martes, 10 de enero de 2023

Cuando el Cross-Dressing es la Unica Salida: La Garçonne en The Roku Channel

 


Dos defectos graves tienen La Garçonne. El primero es que dura muy poco. Seis episodios no bastan para satisfacer mi curiosidad por el personaje de Louise Kerlac. El segundo era que ninguna plataforma de streaming americana la pasara. Me agotaba verla online y la pobre Sansa-Laptop ya está viejita y cansada. Pero, The Roku Channel vino a mi rescate y ahora puede verse en USA, Canadá y México. En España se la puede ver vía Filmin. Seguramente habrá otros servicios en Europa y en América Latina donde se pueda encontrar esta serie francesa del 2019. Se las recomiendo porque,  como Paris Police 1900 , cambia las reglas del drama policiaco de época y revierte el cliché de la crossdresser.

De Chofer a Policía

El final de La Gran Guerra encuentra a Louise Kerlac con sentimientos confusos puesto que lo ha perdido todo. Su novio,  Étienne, murió en una batalla aérea. Su mellizo Antoine ha sobrevivido, pero está tan traumatizado que se ha vuelto alcohólico y adicto a la morfina;  y su amado padre, un comisario de la policía, ha sido asesinado por un delincuente. Para colmo, Louise ha perdido su empleo de chofer de ambulancias porque prefieren dárselo a un veterano ya que,  como le dice su jefe,  ese no es trabajo para mujeres.

Louise siempre quiso ser policía como su padre, pero por su sexo este empleo le está prohibido. Aun así, su padre entrenó a ambos gemelos en criminología, manejo de armas y otras cualidades necesarias en el trabajo policial. A diferencia de su hermana,  Antoine  solo quiere pintar, pero recibe una oferta para unirse a una comisaría de Paris.

                                Antoine en una de sus crisis

La deprimida jovencita va en busca de Berger, su padrino y colaborador de su padre,  a ver si le consigue un empleo. Durante la visita se aparece un individuo que apuñala a Berger y persigue a Louise. Ella logra huir, pero nota, por las placas del auto,  que el asesino es policía.

Louise busca refugio con su amiga la enfermera Lydia. Está aterrorizada. Sabe que el asesino querrá eliminarla. No puede acudir a la policía porque la versión oficial  es que la asesina de Berger fue una joven de chaqueta azul, prenda que Louise dejó en la escena del crimen.

                                          La infame chaqueta azul

Solo queda una solución. Louise se corta y tiñe el cabello, se venda el busto y se viste con la ropa de su hermano. Ahora ella es Antoine Kerlac, policía. Antoine acepta exigiendo a cambio la mitad del sueldo del nuevo inspector en la familia. Ahora,  él solo será Vallbonne,  un pintor.

Louise se va a vivir con Lydia que fingirá ser su novia. El Inspector Kerlac se une a la comisaria de su padre donde todos los recuerdan con cariño, pero también hacen hincapié que el esmirriado “Antoine” deberá probar ser digno de su apellido. El crimen de Berger es rápidamente solucionado. Se arresta a una mujer que se suicida en la cárcel. Pardieu, jefe de Louise, le explica que tanto El Comisario Kerlac como Berger tomaban la justicia en sus manos. Para atrapar a un criminal provocaron la muerte de inocentes, a los que la asesina quería vengar.

Louise se rehúsa a creer que su padre era corrupto, tal como sabe que la suicida no mató a Berger. Decide quedarse en la comisaria para limpiar el nombre de Los Kerlac. Entretanto a Louise le llega su primer caso. Del Sena sacan el cadáver de una mujer ahogada. Tiene marcas de tortura y de haber estado encadenada.

El Dr. Paul, el forense, determina que se ahogó al huir de su raptor. Durante las pesquisas iniciales, las dotes analíticas del  inspector Kerlac impresionan tanto a su patrón,  como al forense y es invitada a presenciar la autopsia. Louise y su colega Max descubren que la muerta es Celeste,  una modista y madre soltera. Registrando las pertenencias de Celeste encuentran una foto de ella denuda. Para mantener a su hijo, la modista complementaba su ganancias modelando para fotógrafos y pintores.

                                

Nace Giselle de Montmartre

Louise va en busca de su hermano para interrogarlo sobre el mundo de artistas y modelos. A Vallbonne se le ocurre otra idea, disfrazar a su hermana de mujer. Así le crea una tercera personalidad: Giselle, aspirante a modelo. Ahora Louise puede navegar por el mundo de la bohemia de Montmartre conociendo a sus habitantes, muchos sacados de la vida real como la diseñadora Coco Chanel, el fotógrafo Man Ray, la modelo Kiki de Montparnasse,  y pintores como Soutine y Modigliani que anda arrastrando a la muy preñada Jeanne en su noches de juerga.

 A pesar de que Giselle/Antoine/Louise logra descubrir muchas pistas, también se pone en peligro ya que en su camino se entrecruzan obstáculos que debe salvar como cuando revela su verdadera identidad al Dr. Paul. Ahí descubre que el forense sospecha que el padre de Louise fue asesinado porque investigaba algo peligroso.

El asesino de Berger descubre donde vive Louise y la secuestra. En el automóvil,  y en el medio del bosque,  Louise provoca un accidente en el que se incendia el vehículo y muere el secuestrador. Louise cada vez está más y más embrollada en investigaciones que se entrecruzan y con gente que la vigila. La belleza de Giselle atrae la atención de Roman Ketoff (Gregory Fitoussi de Mr. Selfridge, Beecham House y Speakerine)  un periodista que a veces trabaja con ( y otras en contra de)  la policía.

                                Ketoff y Louise-Antoine

La Garçonne pretende ser muchas cosas a la vez: un misterio policiaco; una denuncia social contra la situación de la mujer en esa época;  un ataque a una clase política corrupta e hipócrita y por supuesto el toque fantástico de la mujer disfrazada de hombre que conlleva los clichés del género que hemos visto en filmes como Yentl y Víctor Victoria. Hay también romance. Vestida de hombre, Louise atrae el interés de la ingenua Delphine, la hija mayor del Dr. Paul,  y de Emile,  el conserje gay de la comisaría , pero es Ketoff quien despierta el amor que la policía creía había enterrado con su primer novio.

Debido a todas estas subtramas,  la acción bifurca por varios caminos. las múltiples investigaciones de Louise/Antoine la llevan vestida de hombre a un trabajo cásico de policía con interrogatorio de criminales, autopsia, exploración de archivos. Bajo la identidad de Giselle,   viaja por el mundo bohemio de Montmartre,  las orgias de la desinhibida millonaria Jenny Mayer,  y los estudios de pintores que la quieren retratar desnuda.



Paralelamente, la serie sigue las investigaciones de Ketoff que está cubriendo tanto la búsqueda de asesino de Celeste como el asesinato de Berger. Por último, tenemos una subtrama (la más floja) que cubre la relación de Vallbonne y la adinerada Madame Vandel que quiere ser su mecenas y amante. No veo ninguna química en esa relación tal vez porque Vallbonne es feíto y ya parece un Chaplin psicópata.

                          Madame Vandel y su pintor-mascota

En cambio, me encanta Louise, interpretada por Laura Smet. La hija del Elvis Presley galo Johnny Halliday y de la actriz Nathalie Baye (El regreso de Martin Guerre, Me casé con una sombra),   ha heredado el talento de la madre y los ojos felinos del padre. Con eso consigue acercarnos a Louise y sentir su tragedia. Incluso me gustan las torpezas del personaje ¡ y vaya que las comete! En su investigación llega a sospechar que el asesino puede ser un ministro,  su propio hermano Antoine,¡ y hasta le ve cara de serial killer a Man Ray!

La serie logra capturar el mundo de la posguerra con alusiones a los veteranos que vuelven de las trincheras con horribles heridas físicas (los gueules cassees) o las menos visibles heridas mentales que sufre gente como Antoine Kerlac. Se habla de la Conferencia de Versalles a la que se opone Ketoff considerando que el estrangular la economía germana solo agitará los ánimos nacionalistas alemanes y empujará a Alemania a una nueva guerra

Mi único reparo está en el vestuario. Aunque hermoso,  corresponde a mediados de la década de Los 20. En el 1919 se seguían las tendencias de la Gran Guerra. Una excepción es que las faldas eran más largas, al igual que el cabello. Aunque Coco Chanel, luego de un accidente en que se quemó parte del pelo lucia, desde 1917   una melenita corta, no era moda todavía. Y el famoso ” Eton Crop” o “peinado “a La Garçonne” se impondría a partir de 1925. Esto nos lleva al título de la serie.

                                Moda de 1919
                                peinados de 1919


¿Por qué Louise no es como La Garçonne?

El término  “ Garçonne” viene de garçon que significa “niño” o “muchacho”.  En la década de Los 20 se usaba para definir lo que en inglés se conocía ( con el hoy políticamente incorrecto)  tomboy y en italiano maschietta. Una  chica poco femenina que le gustaba gozar de la libertad de los muchachos y hacer cosa que les estaban vedadas a las mujeres. La palabra viene del título de una novela de Víctor Margueritte de 1925 y se refiere a un tipo de mujer masculina y emancipada.

Esta escandalosa novela hoy es considerada un clásico del feminismo y de la literatura LGTB. La trama gira en torno a Monique, hija de familia, que, al descubrir la infidelidad de su prometido,  se embarca en un desenfrenado libertinaje que incluye uso de drogas y affaires casuales con hombres y mujeres.



Dicen que en Francia esta serie no ha gustado porque,  cómo han dicho en Le Figaro, sufre de “falta de ambición y de audacia”. Creo que la razón es que esperaban una transcripción de la novela de Margueritte, una mujer transgresora que no solo abrazase un estilo de vida feminista, pero también que trascendiese barreras que separaban a hombres y mujeres.

Irónicamente,  Louise Kerlac es trasgresora y no solo por adoptar una identidad masculina,  sino por crearse otra, pero femenina. En ambos casos,  traspasa los límites que su sociedad impone a la mujer, pero no lo hace ni por militancia ni por buscar placer. Cuando Lydia le pregunta si le gusta andar por bares de noche como una puta, su amiga le responde que lo hace porque le impide pensar en sus problemas. Ahí nos damos cuenta de lo atormentada que es la policía y como en estas identidades ella encuentra una vía para resolver lo que la apesadumbra.

Louise no se convierte en su gemelo porque quiera ser varón o porque rechace la represión de su género, lo hace para salvar su vida, para recuperar su buen nombre. Solo así puede volver a ser Louise Kerlac. Si me recuerda a alguien es a Inés Clark,  alias el Dr. Florencio (Claudia Di Girolamo) , la protagonista de Pampa ilusión (la mejor telenovela hecha en Chile)  que también debe disfrazarse de varón para acercarse a un padre y hermano que quieren verla muerta.

                                 Inés y el Dr. Florencio

El modo de ser de Louise desalentó a un público que buscaba una heroína que revalidase la teoría de género. Por eso La Garçonne ha tenido poco apoyo del sector crítico y de la audiencia y no se le hará una segunda temporada. A pesar de eso, la recomiendo, aunque sea por el misterio policiaco que es enmarañado ya que hasta mí me costó descubrir quién era el culpable de la muerte de Celeste.

Contenido Violento y Gory: Escenas de morgue, fotografías de cadáveres. Berger es asesinado, Louise es secuestrada, Vallbonne es apaleado por cobradores de deudas, nada muy gory. ¿Lo peor?  el asesino torturando a una víctima

Contenido Sexual y Desnudos: Vallbonne y Suzanne Vandel, Louise y Ketoff. Louise es manoseada por Jenny Mayer. Vemos películas porno. Suzanne Y Louise modelan desnudas.



Contenido Feminista: Sin caer en boberías mituteras, la serie es bastante feminista al mostrar como las mujeres de Francia tienen que apelar a medios peligroso e ilegales para sobrevivir en la posguerra. Durante la guerra,  y en ausencia de los hombres ocupados en el campo de batalla, se recurre a las mujeres para las fuerzas laborales.  Louise escoge una de las más peligrosas, conductora de ambulancia que la expone a peligros similares a los de los soldados. Acabado el conflicto, ella cree haber encontrado una profesión. Se desilusiona al saber que solo se la necesitó durante un periodo de emergencia y ahora debe devolver su empleo a un veterano.

Louise siempre ha querido ser policía y ha recibido un buen entrenamiento de parte de su padre, pero su sexo le impide serlo. Para salvar su vida debe vestirse de hombre y entrar a la fuerza policiaca donde inmediatamente destaca por sus dotes detectivescas que la colocan por encima de sus colegas masculinos.

No solo Louise tiene problemas ganándose la vida. Celeste,  cuyo asesinato es investigado por el “Inspector Kerlac”,  es un ejemplo. Modista de profesión queda embarazada del hijo de una de sus clientas. Muerto él en la guerra, ella no gana suficiente para mantener al niño y debe modelar desnuda, primero para pintores, luego fotógrafos; actuar en filmes pornográficos y posiblemente,  prostituirse. Esto la pondrá en manos de un psicópata que la llevará a la muerte.



Hay un discurso feminista que la serie pone en boca de Kiki de Montparnasse, musa y modelo de artistas. Al ir a declarar lo que sabe de Celeste se indigna cuando un policía se refiere a su colega como “puta”. A esto sigue un alegato sobre la situación de las mujeres francesas,  viudas de guerra, madres solteras y otras que no pueden mantenerse ya que la mayoría de los empleos les están vedados y deben venderse para poder comer y dar de comer a su familia.

Factor Diversidad: Retratar el mundo bohemio parisino de la época es retratar un mundo diverso. Junto con Louise/Gisele conocemos al genio del jazz, el afro-americano Sídney Bechet y al pintor japonés Fujita. En su retrato de Madame Vandel, Valbonne descube el secreto de la modelo, su sangre africana. Ketoff es judío como lo eran (en la vida real) Soutine y Modigliani. En lo que respecta a diversidad sexual tenemos a Emil enamorado en secreto del Inspector Kerlac y a la bisexual Jenny Mayer.

martes, 26 de julio de 2022

Ingleses Italianados: Hotel Portofino

 


Un inglese italianato e un diávolo incarnato” recitaba el pedante Cecil (Sir Daniel Day-Lewis) en A Room with a View. Lo cierto es que desde los días de Byron que la Península Italiana ha ejercido una fascinación extraordinaria en los flemáticos británicos, ¿pero qué sucede cuando la pasión mediterránea los domina? Esa podría ser la tesis de Hotel Portofino donde una familia inglesa,  venida a menos,  se instala en la costas de Liguria , esperando prosperar como hoteleros. Siempre y cuando las hormonas y los fascistas se lo permitan, porque, aunque traten de seguir siendo británicos,  el clima los convierte en los diablitos del dicho.

Un Romance Inglés en la Riviera Italiana

Combinen Gran Hotel con Downton Abbey. Denle el toque de glamour que Merchant&Ivory les otorgaron a sus adaptaciones de las novelas de E.M. Foster y sitúen el combinado en la época de Té con Mussolini y tendrán Hotel Portofino que como su nombre indica es una oportunidad de ver los paisajes de la Riviera italiana y viajar en el tiempo.

Basada en la novela de J.P. O Connell,  ha sido un éxito en los países donde ha sido vista sea por BritBox o Sky. Se entiende,  es bellísima desde el vestuario hasta el reparto,  todos muy estilo Locos 20. No nos olvidemos del actor principal,  el paisaje y su coestrella la arquitectura. Si le agregamos los elementos cozy-genteel del afternoon tea inglés, de cocteles en la terraza sobre el Tirreno (y el Adriático que también filmaron en Dalmacia) , de playas que han hecho la fama de este paraje italiano,  no podemos quejarnos de que el cuento no posea momentos de frenética acción o de la carencia de profundidad de sus personajes.



Reitero es Downton Abbey , es Abril Encantado, es A Room with a View, en suma, es un romance ingles lleno de pasiones secretas que no despeinan a nadie. Bella Ainsworth (Natasha McElhone)  es la esposa, madre y abuela que escandalizará a muchos abriendo un hotel “para ingleses” en la Riviera Italiana. Es 1926, y para muchas personas de la clase alta el que uno de sus miembros tenga un negocio es mal mirado.

Tomemos por ejemplo a Cecil (Mark Umbers de Home Fires)marido de Bella, todo un señor, que, sin embargo, llega borracho a casa, después de haberse jugado el dinero de su mujer,  y no tiene reparos en hurtar de la cajita de suelto que hay en la cocina. Cecil está empeñado en volver a ser rico, pero no trabajando . Esas son excentricidades que solo le consiente a la esposa.



Un motivo para instalarse en Portofino es alejar a los hijos de los Weinworth de sus amargas experiencias en la Gran Guerra. Alice ha salido del conflicto bélico, viuda y con una hija pequeña. Lucian, antes de la guerra soñaba con ser pintor y despuntaba talento, pero en el campo de batalla abandonó sus ilusiones tras sufrir una grave herida que ha dejado su espalda cubierta de cicatrices.

Para ayudarlo, Bella abre la primera temporada de su hotel, invitando al Dr. Anish Sengupta quien atendiera las heridas de Lucían, pero la presencia de “Nish” puede hacer aflorar otros problemas en el pintor. El nuevo proyecto de Cecil es vender a su hijo al mejor postor. Esto ha atraído a la huésped más importante del Hotel Portofino. Julia Greenwood es una ex novia de Cecil, ahora viuda y dueña de una gran fortuna. Cecil y ella pretenden casar a Rose (hija de Julia) con Lucían. 



Personajes Aburridos

Lucían acepta cortejar a la heredera, entretanto se revuelca con Paola, la criada con rostro de Madonna de Rafael y curvas de Fornarina. Paola es a única italiana en el “downstairs” del hotel donde reina la inglesa Mrs. Scanlon cuyo hijo Billy es el botones. Mrs.  Scanlon además hace venir a Constance, la hija de una antigua amiga,  para que sea la nana de Lottie la hija de Alice.

                     Mrs. Scanlon
                         Paola

Bella , que ‘no desperdicia mano de obra, pone a Constance a servir mesas. Cuando la nana-camarera tiene problemas descifrando un menú escrito a mano y más encima en italiano, Bella,  en un derroche de clasismo condescendiente,  parte de la base que la nueva criada es analfabeta. Manda a Lucian a alfabetizar a la nana. Cuando la humillada Constance demuestra que sabe escribir y que además lee a Homero, Lucian comienza a mirarla con nuevos ojos.



Veamos, Lucian se revuelca con Paola, corteja a Rose, y suspira por la nana. Agreguémosle baños en ropa interior a la luz de la luna con Nish…Este chico es demasiado diverso para mi gusto. Lo triste es que todos sus líos románticos no sirven para hacer la trama más excitante. Esa ha sido la mayor queja del público.

Tampoco lo son los otros huéspedes del Portofino. ¿Como puede ser interesante Lady Latchmere, aunque sea interpretada por Anna Chancellor, en la vida real nieta de un barón? ¿Una señora anticuada que se queja de los otros huéspedes mientras sufre de dispepsias que el Dr. Sengupta debe atender?  ¿O su dama de compañía, Melissa de Vere?  Melissa es una de esas sobrinas omnipresentes en la ficción inglesa que mientras se casan andan por el mundo siendo damas de compañías de parientas viejas, adineradas y gruñonas. 


 

¿O el Conde Albani, cuyo único mérito es ser el único italiano en la lista exclusiva de británicos del Portofino?  Cuando Julia se lo hace notar a Bella esta lo explica con un “fue a Oxford” y “ama todo lo inglés” El Conde tiene un sobrino que parece amar lo afroamericano.

La última adición a la lista de invitados es Jeff, uno de esos millonarios yanquis con bolsillos llenos de dinero que huele a mal habido,  y que viene a Europa a gastarlo. Jeff viene en compañía de su pareja, Claudine, una especie de Josephine Baker,  que está huyendo del racismo hollywoodense y que escandaliza al puritano hotel con sus paseos en traje de baño.




El primer episodio se la pasa presentándonos a cada uno de estos personajes, pero ninguno (y a pesar de los secretos que esconden)  posee la profundidad suficiente para fascinarnos. Acaba el episodio con un atisbo de misterio y conflicto. Bella, harta de un marido inútil, se ha puesto a escribirle cartas de amor a un tal Henry, abogado de su padre y un ex enamorado. Henry no le responde porque las cartas no llegan nunca a su mano.

Se presenta una situación típica de Italiacon o sin Mussolini de empleados públicos corruptos que están al acecho de un dinerillo extra. Signore Danoni es uno de esos tipejos. Recibe las cartas sin ser cartero, las lee,  y decide chantajear a Mrs. Ainsworth. De ahí surge una situación irritante, pero inocua. Danoni hace amistad con Cecil y se la pasa en el hotel, consigue que los tenderos no surtan al Portofino con viandas, y otras pillerías para poner a Bella contra la pared. Sin embargo nunca sentimos que Bella se sienta amenazada o realmente preocupada. ¿Después de todo qué ha hecho de malo?



Ese es el problema de la serie,  que remata su ausencia de conflicto con situaciones inexplicables. Cecil y Julia quieren que Lucian se case con Rose. Esa es la razón por la cual Julia ha viajado hasta la Riviera Italiana ¿Entonces como se explica que haga lo imposible por estorbar el romance de su hija? Rose también parece un personaje ininteligible con su fobia a los insectos, su susto al ver un langostino en su plato,  y su desvanecimiento cuando se mancha la blusa.



¿Por qué todo el mundo se escandaliza al ver a Claudine en un traje de baño cuando otras bañistas visten la misma prenda? ¿Por qué Lucien esta tan empeñado en darle el gusto al padre casándose con Rose y sin embargo coquetea (y algo más) con hombres y mujeres?  Es como si los escritores se hubiesen abocado a arcos incomprensibles y aburridos desperdiciando otros personajes que podrían presentar mayores posibilidades.

Contenido Violento o Gory: Los fascistas le dan una paliza a un amigo de Billy, el botones. En el penúltimo episodio, Cecil abofetea a su mujer.

Contenido Sexual y Desnudos: Muchas situaciones sexuales, pero nada que escandalice.

Contenido Feminista: No hay mensajes, a pesar de que Bella está intentado manejar un negocio propio. Pero es un personaje tan bruto que nadie lo podría verla como ejemplo. Una mujer sumisa aunque tiene la sartén por el mango ya que todo el dinero de la familia  viene de su padre que consciente del mal marido que le ha tocado a la hija, tomaría su partido si ella abandonara a Cecil. En cambio, Bella mantiene el marido y todos sus vicios, le permite que decida sobre la vida de sus hijos y su única rebeldía es escribir cartitas de colegiala a un ex enamorado poniéndose en evidencia. Es un personaje ridículo. Con razón sus hijos son tan inútiles.



Factor Diversidad: Claudine es negra y el Dr. Sengupta es hindú y gay. Un detalle curios, pero tristemente verídico,  es una conversación entre Danoni y el Conde Albani en la que este ultimo habla de la superioridad de los ingleses sobre los "superticiosos”italianos, sobre todo los del Sur. Sin llamarlo racismo, es un clasismo que todavía perdura en Italia y que es una de las pocas fallas de su gente.



Errores Históricos

Hay algunos errores históricos que se vale mencionar, aun cuando no culpo a la serie sino a la novela. En 1926, Mussolini llevaba cuatro años de los 21 que duraría su gobierno y estaba firmemente en el poder, A pesar del escándalo del asesinato de Giacomo Matteoti, su gobierno no era combatido ni por una resistencia seria ni por medios de comunicación u gobiernos extranjeros. En 1926,  el gobierno fascista era respetado y bien mirado. El Duce contaba entre sus admiradores a Winston Churchill, Franklin Delano Roosevelt y hasta al Mahatma Gandhi.

La luna de miel entre Mussolini y Occidente acabó en 1935 con la invasión a Abisinia. Antes, ni el término “fascista” era usado de manera peyorativa. Su carga negativa surgiría del auge del nazismo y de la Guerra Civil Española. Aunque si bien es cierto que los squadristi, en pueblos y ciudades, andaban a palos con comunistas, mendigos y otros seres vulnerables,  nunca atacarían a gente de la clase media y menos ingleses.

El turismo , sobre todo el inglés, era una fuente de ingresos para el gobierno. En los Años 20 lo dice la serieItalia era un país barato y seguro para visitar incluso para vivir. En Té con Mussolini, el Duce le dice a Dame Maggie Smith que en Italia “inglés” y “turista” son sinónimos. Otra cosa más bochornosa, cuando los escuadristas persiguen a Nish le gritan “negrito”. Eso es español, ¿De cuando los fascistas se dirigen a los hindúes en castellano?



Curiosamente, los italianos suelen volverse más racistas cuando viven en países racistas. En Los 20 no había realmente un prejuicio en contra de gente de color. Vale pensar que en Sicilia (gracias un siglo de ocupación sarracena) la población siempre ha sido más morena que en el resto de Italia. Como dueños de colonias africanas, los italianos hubiesen reconocido que el Dr. Sengupta no era “negrito”. Por último, recordemos que el himno no-oficial de la Guerra de Etiopía “Faccetta Nera”(carita negra) es sobre la necesidad de liberar a las bellas (y de tez oscura) etíopes de un yugo patriarcal.



Es una lástima que la única fuente de conflicto en un cuento soporífero sea una situación política que no existía en ese momento. Hotel Portofino ha sido vista en Gran Bretaña y Estados Unidos y se espera pueda verse en el mundo hispanoparlante este otoño.

 

jueves, 24 de marzo de 2022

El Inspector Budick y Los Misterios de Praga (Zlociny Velke Prahy)

 


El nombre “Praga” ya evoca misterios,  sean el Golem o las pesadillas kafkianas, pero si le creemos a esta series es “La Gran Praga”, la zona que circuncidaba la capital de Checoeslovaquia la que rebozaba de secretos, delincuentes y crímenes. Esos son los que debe investigar el Inspector Hynke Budik (Jaroslav Plesi de An Innocent Man) mientras se defiende de sospechas gubernamental, colegas traidores e intrigas familiares.

Estamos en Praga en 1922. La Republica de Checoslovaquia tiene apenas un año de vida y sufre embates de derecha e izquierda:  Nacionalistas, Legionarios recién regresados de la Unión Soviética, y la sombra de los que todavía sueñan con el regreso del Emperador. Hynke Budik ha sido un policía leal al imperio (todavía conserva una fotografía de Francisco José en su escritorio) y no se da cuenta que esa lealtad lo hace sospechoso a sus superiores. casi tanto como el estar casado con una condesa húngara.

Cuando lo llama Mazaryk, el presidente de la república, Budik cree que,  para honrar sus años de servicio,  le darán el mando de la policía urbana. Ante su horror, oye que lo han nombrado jefe de “La Gran Praga”. Así se llamó a la zona aledaña a la capital. Zona de granjas, aldeas, bosques y fábricas. ¿Qué crimen importante puede ocurrir ahí?

                                    El primer crimen. Una granjera ahogada y con muchos enemigos.

Tragándose la ira y humillación, Hynek debe oír de su ex jefe que originalmente se pretendió despedirlo y que debe agradecer el puesto. Budik regresa a su casa donde lo aguarda Ilona, su mujer, que lo empapela con reproches por haber aceptado ese puesto mediocre. Budik se enoja, son ella y sus amistades monárquicas las que lo han puesto en esta situación.

                                              El inspector y la condesa

En la mesa de la cena, Ilona esta triste al saber que ya no podrá recibir a sus amigos. Sissi, hijastra de Budik que nunca ha perdonado a su madre el haberse casado con un policía, fuma, se niega a rezar e insulta al padrastro. La única que lo recibe con cariño es Julie, la hija adolescente de los Budik.

Budik comienza a organizar su nuevo empleo. Consigue que le permitan agregar a su equipo a Rudolf “Rudla” Havlik. Amigo de la botella, parrandero y muy mujeriego, Havlik es conocedor del bajo mundo y tiene a las prostitutas de aliadas e informantes. También consigue Budik que le consigan un dibujante y fotógrafo, el joven y atolondrado Novacek. Budik es un poco abusivo con el novato, lo regaña y humilla constantemente, descargando en Novacek la frustración de este nuevo cargo.

   Rudla el Rey de la Noche....
                        Y sus princesas. ¿A cuál elegirá?

El trabajo es mucho más desagradable de lo que esperaba el inspector. La “sociedad “dé ese mundo rural está compuesta de granjeros millonarios, pero rudos e insulares que desconfían de esa autoridad citadina. Budik es un hombre mundano que ha viajado y habla tres idiomas. El gusta de buena ropa, buen brandi, pertenece a un exclusivo club de caballeros,  y se codea con la alta sociedad. En una ocasión que lo hacen venir en su día de asueto, llega de un cumpleaños de una aristócrata con chistera, frac y flor en el ojal.

                                  

Para el policía, el tratar con estos seres silenciosos y supersticiosos es no solo incomodo sino también incomprensible. En una ocasión se esfuerza en aclarar un crimen que fue suicidio, sin percatarse que para gente ultra religiosa quitarse la vida es peor que ser asesinado. El pobre Budik casi es linchado por los deudos.

Las noticias del día, y que para nosotros son detalles históricos, se manifiestan en cada caso. Se habla de revolucionarios y anarquistas pululando en las dos Pragas. Descubrimos que más de una década antes que Hitler los usase como excusa para la invasión, los alemanes de las Sudeten ya se llevaban mal con la población eslava,  y cuando Julie encuentra a su padre afiebrado teme que se trate de otro caso de Gripe Española. O sea, la pandemia duró hasta el 1922.



 Los casos pasan de lo simple a lo mundano, muchos crímenes pasionales incluyendo uno lésbico. Otros casos más siniestros como el asesinato y violación de un colegial hacen aflorar recuerdos de épocas en que Budik servía en Viena.

                                Los bosques de la Gran Praga están llenos de siniestras sorpresas

Budik comienza a internalizar cada caso hasta enfermarse. Entremedio, descuida a quien más lo necesita, su Julie. La colegiala al no poder confiar en el padre es presa fácil de….¡Novacek! Si, con esa carita de roedor, el muchachito se las trae. Enamora a Julie, y tras hacerle jurar que su padre no se enterará, la mete en la cama. Para coronar el acto, tiene el mal gusto de,  al ver la sangre virginal en los muslos de la muchacha,  exclamar “¡Deberías tener sangre azul!”.



Aunque pareciera que este romance (sobre todo la torpeza de Novacek  en manejarlo), fuera un relleno cómico, no lo puedo ver con ternura. Yo solo noto un abuso de confianza que preocupa a Julie, pero sorpresivamente no a su madre que toma el romance (supuestamente clandestino) con ligereza.

Julie, en cambio, se siente incomoda mintiéndole a su Tatinku (Papito) y nota que Novacek después de desflorarla presta más atención a su trabajo que a su joven amante. ¿Estará cambiando Julie un padre ausente por una pareja ausente? Digamos que esta subtrama fue recreada con más drama y romanticismo en la prosaica y moderna Los Hombres de Paco.



Para romances cómicos y conmovedores mejor enfoquémonos en las cuitas de Rudla Havlic. Este Casanova ha adoptado a Pavlinka, su sobrinita, algo que mantiene en secreto. Al comienzo se cree que la niña sufre de tuberculosis, por suerte es solo asma, pero Pavlinka necesita cuidados. Las únicas que pueden dárselo son las damas de la noche que frecuenta el policía. Se establece un lazo emocional entre su hijita y una de ellas, Toni. Rudla comienza a preguntarse si será tan malo casarse con una prostituta.



Aunque los crímenes son interesantes y variados, lo que atrapa la atención son los problemas domésticos de los investigadores. ¿Podrán Toni y Rudla ser felices a pesar de sus mutuos pasados? ¿Qué hará Budik cuando descubra que Novacek le ha jugado chueco?



Budik me fascina. Nunca había visto un policía tan abrumado por sus casos. Estos lo devoran psicológicamente y no tiene con quien discutirlos ni con sus superiores, ni con su familia. Eso que le dice su esposa “no traigas el trabajo a casa” lo he oído mucho, pero no sirve y es egoísta.

En casa, todos los días laborales de mi hermano le doy un tiempo para escuchar su día, tal como hacia con mi padre cuando él trabajaba. Además, Ilona lleva una vida privilegiada, podría pensar un poco en la carga emocional que arrastra el marido. Por eso me conmovió tanto cuando Budik le encargó su problema con Julie a Novacek. Pobrecito, pero no se le pide al zorro que cuide de las gallinas.



Todo eso lleva a entender un episodio enigmático, pero soberbio en que vemos a Budik reaccionar como hombre dominado por hormonas. Es el quinto episodio,  que se ha convertido en mi favorito. un veterano de guerra, cansado de ser ninguneado por todos , mata a su patrón al saberlo amante de su esposa. Luego se atrinchera en su casa, con su mujer de rehén,  y suficiente dinamita para volar toda la cité donde vive.



El trio de policías logra hablar con el asesino y ven que mantiene a Eugenia, la esposa, amarrada como a un perro. Hubiese deseado que pusieran una actriz más guapa, ya que no entiendo que Novacek y Rudla se deslumbren ante la belleza de la rehén. Budik se queda callado, pero es evidente que lo ha impactado.

La situación es intolerable, el loco tiene un arsenal de bengalas, bombas incendiarias y revólveres montados que disparan ante cualquier movimiento de los posibles rescatistas.  El ejercito quiere quitarle el caso de las manos a la policía. Budik sabe que los soldados solo provocaran una masacre. Una de las demandas del loco es que le traigan un piquete de periodistas a entrevistarlos. Budik se lo concede a cabio de que suelte a Eugenia.




Budik se lleva a la mujer a un hotel donde después que ella se baña le tiene un cuarto preparado con comida y licor. Mas parece una cita romántica que un interrogatorio.  La pobre mujer está demasiado traumatizada para actuar de manera seductora, pero su presencia envuelta en una toalla sacude al policía. Él quiere usarla de señuelo aprovechando la pasión que Eugenia ejerce sobre su esposo. Sin embargo, en la voz de Budik se nota que no es inmune a esa fascinación.




Hay un corte.  Para cuando llega Novacek algo ha cambiado en la relación victima-policía. Eugenia esta vestida, pero Budik esta descalzo y ahora se llaman por el nombre de pila . Llegan al departamento de noche y se suceden momentos de tensión erótica en la pareja que no se separa. Cuando encienden sus cigarrillos con la misma vela, cuando Eugenia suplica a “Hynke” que no la deje sola, cuando elasiéndola por los hombrosconfiesa estar tan asustado como ella. No les cuento el final porque se trata de un capítulo imperdible, pero es la primera señal de que a Budik le falta algo en su vida: romance, ternura, ¿alguien a quien proteger y que desea ser protegida?





La Condesa Ilona será muy sexy y apasionada, pero no le brinda a su marido ni respeto por la ardua labor que el ejecuta ni un hogar armónico y eso afecta a su familia y el desempeño de Budik. Yo diría que eso es lo que hace, aparte del ambiente y la época, diferente a Los Misterios de Praga de otros whodunnit históricos

Contenido Violento:  Aunque los crímenes son sangrientos y brutales, rara vez vemos los cadáveres. Lo más fuerte es una mujer degollada cuya sangre cae sobre patitos vivos que circulan a sus pies.



Contenido Sexual: Julie y su Novacek en la cama, muchos gemidos y sacudidas de colchón, pero ni una gota de erotismo. Lo único erótico es el capítulo que ya mencioné. Además, es una serie ‘Profiláctica”. Aparte de acabar presa, Sissi se consigue por sexo poco higiénico una infección vaginal y Rudla, por infiel, contrae gonorrea.



Contenido Feminista: Las mujeres en esta obra se dividen,  como en los Noirs,  en víctimas o femme fatales que instigan en los hombres el amor al crimen, eso cuando no perpetran crímenes ellas. Es curioso que en una república nueva con ínfulas de revolución no encontremos mujeres profesionales o activas en política. Lo más cercano es la manipulada Sissi que tras perder a su padre biológico gracias a una bomba anarquista,  se lía con un anarquista.

                                    Sissi cae en a cárcel por anarquista

El retrato más triste de esta historia son las mujeres de la familia Budik. Sissi es una ingrata que después que Budik le salva la vida se pasa a vida depreciándolo. Julie tiene la excusa de ser una niña que es manipulada por quien cree es su gran amor. ¿Qué excusa tiene la condesa más que su frivolidad, su pasividad que la lleva a descuidar a sus hijas, y una relación matrimonial que solo parece estar vinculada al sexo? Cuando estallan las crisis, Ilona solo sabe culpar a Budik y es ella quien ha solapado relaciones y comportamientos que  traen desdichas a sus hijas y a su familia.



Factor Diversidad: La antigua Checoeslovaquia era un reino de muchas etnias. Vemos que ya en Los 20, los alemanes de las Sudeten se consideraban superiores a los checos y que a los judíos no los querían mucho. incluso el jefe de Budik se altera al saber que un judío es sospechoso en el asesinato. “no queremos otro caso Hilsner”.

The Prague Mysteries puede comprarse en Amazon o verse gratis en Tubi