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jueves, 4 de abril de 2024

Cuando Truman Capote se convirtió en Gossip Girl

 


 El Alto Manhattan se estremeció (en la ficción) el día en que sus jóvenes figuras descubrieron que detrás del infame blog Gossip Girl se ocultaba Dan Humphrey. Casi tanto como (en la realidad) cuando Las Cisnes leyeron “La Cote Basque 1965”. En ambos casos el shock se debía a lo mismo. Alguien de su entorno los había traicionado yendo más allá de los limites morales que no debe sobrepasar un escritor.

Cuando Lily Collins en Emily in Paris consigue hablar con un recluso diseñador es a sabiendas que ambos son fanáticos de Reina Cotilla y las primeras palabras que él le dirige son “todavía no puedo creer que era Dan”. Es que fue un shock mayúsculo cuando,  en el capítulo final de la serie de Warner, se supo la identidad de alguien que tanto hiciese sufrir a los personajes. ¿Como iba a ser Dan,  quien tantas veces había ido víctima de la lengua viperina de la bloguera,  el que revelase los secretos de sus íntimos incluso los de sus parejas?

Curiosamente en ese episodio vimos que desde Blair Waldorf hasta el Alcalde Bloomberg habían siempre sospechado que Gossip Girl era la fiel Dorotha. Es que ese tipo de revelación amarillista siempre proviene del criado, del achichincle, del pisoteado,  del que tiene motivos para tener rencor social. No el invitado a las fiestas, el wunderkind que antes de los 25 años está publicando superventas, el que se acuesta con maestras y estrellas de cine.



Capote, el Impenitente

Sin embargo, si revisamos Gossip Girl desde el piloto que vemos que Dan es material de resentido social, que sus amigos han construido un monstruo que ahora, como demiurgo,  los observa desde lo alto y destruye. Ahí está su parecido con el autor de Breakfast at Tiffany’s .

Tanto John O’ Shea como James Baldwin (albeit en un sueño) le recuerdan a Capote que  ha sido “usado” por estas mujeres que tanto confían en él. Su deber de escritor es denunciarlas,  no merecen lealtad. Lo triste es que ellas nunca han percibido a su escritor estrella como alguien que las desprecie y que pueda representar un peligro para esa privacidad que tanto guardan.

Algo que se ha dicho a raíz del debut de la Segunda Temporada de Feud, es la sorpresa de Capote ante el rechazo social que originó la publicación de su cuento. Aunque no todas sus amistades lo desinvitaron de sus fiestas, las más importantes si lo hicieron y le quitaron el saludo. Truman respondió siempre que lo que él escribió era ficción, es que Cisnes sabían que él estaba escribiendo sobre ellas y ya un poco irritado soltó un “¿es que los ricos creían que no iba a escribir sobre ellos?”



El problema de Capote, y que revela lo mal que funcionaba su cabeza debido al consumo de substancias,  es que lo que él llamaba “ficción” lo dejaba como un mal amigo, como un ser poco confiable, como una pésima persona. La pregunta clave es ver qué valor literario tenía “La Cote Basque 1965”y si era necesario escribirla.

A la Saga de Proust

A comienzos de Los 60, Capote comenzó a dar pistas de que planeaba una obra monumental que sería parecida a lo que hizo Marcel Proust en su saga : En Busca del Tiempo Perdido. La diferencia es que la obra “capotiana” trataría sobre la case alta neoyorquina contemporánea. Las Cisnes se emplumaron felices. Algunas ya se imaginaban ser retratadas como la nueva Duquesa de Guermantes. Nadie entendía que la diferencia era que Proust había escrito con amor y nostalgia sobre un mundo que ya no existía. A lo mejor habría algún que otro personaje negativo como el Barón Charlus, pero el verdadero Charlus ya estaba muerto y enterrado.

Por ser gay y judío, Proust se sabía un extraño en la corte de sus personajes. Él se insertó en su narrativa en el personaje de Swann, pero si amó o despreció ese mundo y a sus habitantes ya eso es cosa pasada. Hoy solo busca capturar los recuerdos de su juventud. No es un observador social sino un cronista cuya única motivación es la nostalgia.



Fue Marella Agnelli quien primero leyó el cuento de Capote y se horrorizo ante la toxicidad y  (lo nota la serie) la misoginia del relato. Capote la tranquilizó, Las Cisnes eran tan tontas que nunca se reconocerían en el texto. Por si las moscas,  Signora Agnelli prefirió alejarse del escritor.

En 1966, sin mostrar una página escrita, Capote vendió su novela, titulada Plegarias Atendidas, a Random House. Recibió un adelanto de $25,000 con la promesa de publicarla en 1968. Para esa fecha,  Capote no tenía nada que mostrar, pero renegoció el contrato. Este sería un continuo hasta 1981, tres renegociaciones,  cada una ameritando un jugoso cheque.



Lo único que se conoció de la obra fueron cuatro capítulos que se leen como cuentos separados. No hay hilo conductor más que un narrador llamado PB Jonesey, una especie de gigolo bisexual,  mezcla de Capote y del asesino de A sangre fría (WTF?),  que navega por diversos espacios y funge como observador social. El primer cuento “Mojave” no trata de nada escandaloso. El segundo, “Unspoiled Monsters” es una visión de Nueva York en Los 40 y las “victimas” son colegas de Capote: Katherine Anne Porter y Tennessee Williams. El tercero “Kate McCloud” es un velado retrato de la socialite Mona Bismark. El cuarto es “La Cote Basque 1965”.

Tras la muerte de Capote, este cuarteto ha sido publicado como Plegarias Alternativas. Los cuentos aparecieron en la revista Esquire en 1975. Quien los lea verá que son muy malos, muy inferiores a lo que había hecho famoso al autor. Se entiende que le haya sido imposible continuar. Según Jack Dunphy, el rechazo de Las Cisnes acabó con la vena creativa de su pareja.

Existen todo tipo de leyendas sobre Answered Prayers,  como que Capote escondió el manuscrito en una casilla de un banco (o de una estación de buses Greyhound), que antes de morir le dio una llave a Joanne Carson, pero a nadie le dio la dirección de la casilla. “Se descubrirá el manuscrito cuando este quiera ser encontrado” fueron sus cripticas palabras.



Muchos testifican que vieron al escritor tomando notas en blocks de papel, pero nunca lo vieron mecanografiándolas, que les leyó algunos cuentos, pero que parecía estar narrándolos, no recitando lo escrito en papel. Muchos hablan de un quinto cuento “A Severe Insult to the Brain” escrito en Los 80 sobre un Chevalier Servante de la Primera Dama Nancy Reagan. Capote dijo que John O’ Shea le había robado ese cuento. Incluso le puso una demanda que luego retiró. Mi opinión es que nunca existió un manuscrito formal de Plegarias Atendidas porque Capote (a diferencia de Proust y Dan Humphrey) nunca tuvo un esquema, nunca tuvo un propósito, nunca tuvo en claro cual rol jugaría en su obra.

Gossip Girl y su Denuncia de un Mundo de Parásitos

Tanto en sus libros y relatoscomo en su chismografía de Gossip Girl—Dan Humphrey hace una denuncia social en contra de un mundo de parásitos donde los padres son peores que los hijos. “Un mundo donde los adolescentes se comportaban como adultos y los adultos como adolescentes”.  Para entender la psicología de Dan (y de Capote) hay que trabajar con dos membretes: Outsider(forastero) e Insider (uno de adentro). Truman Capote se sentía tan Insider que se atrevió a exponer el lado secreto de su grupo social. El castigo de las Swans fue remitirlo al rol de outsider,  el de paria.

Dan,  al menos en su refugio literario,  sigue siendo un testigo periférico. Ahí es donde Gossip Girl lo ayuda. Ella es su verdadero yo.  ¿Suena a psicópata verdad?  Muchos fans de Penn Badgley han bromeado que la patología de Dan lo llevó a ser Joe Goldberg, el asesino serial de su serie de Netflix,  You.



Ante que todo veamos por qué Dan es un extraño al círculo de los nuevos cisnes de Park Avenue. Hijo de bohemiossu madre es pintora y su padre es una ex estrella del rock Dan se ha criado en Dumbo, un barrio de Brooklyn. Sus padres le han inculcado lo mejor de los valores progresistas y tradicionales. El error de Rufus, su padre, es creer que es bueno que sus hijos se eduquen en una escuela elite y enrola a Dan (y eventualmente a la pequeña Jenny) en la prestigiosa secundaria del Upper East Side, Constance Billiard-St. Jude.

El piloto de la serie tiene a Dan yendo a la escuela en el mismo bus que toman sus compañeros,  el temible y popular Chuck Bass y el aristocrático Nate Archibald. A pesar de que Dan lleva tres años en la misma clase, no lo conocen y creen que se trata de un Stalker. “Qué curioso” musita Nate cuando Dan les muestra que usan el mismo uniforme escolar .



Ese es Dan Humphrey,  el tipo de chico totalmente invisible, e inmemorable. “Chico Solitario” lo apodará Gossip Girl, un individuo del que nadie recuerda el nombre, al que le pierden el abrigo en el guardarropa,  y que hasta lo borran accidentalmente de la lista de graduados.

Aun así, Dan entra en ese círculo cerrado y gobernado por reglas desconocidas implantadas y forzadas por la Abeja Reina, Blair Waldorf. Dan tiene un secreto, hace tres años que ama en silencio a Serena van der Woodsen, la chica más popular de la escuela. Un día Serena desaparece misteriosamente y retorna medio año más tarde para verse convertida en una paria. Eso la hace acercarse a Dan y acercarlo a su mundo, una sociedad de adolescentes soberbios que se sienten omnipotentes gracias al dinero de los padres.

El círculo de Serena solo tiene un temor, ser expuesto por Gossip Girl, una misteriosa bloguera cuyo sitio revela los chismes del momento y los secretos más recónditos. Nadie sabe la identidad de esta chica que recolecta rumores (e incluso fotografías) para bajar de los pedestales a todas las vacas sagradas adolescentes del Upper East Side.



El Escritor como Observador Social

Dan es un observador agudo que nota lo que nadie más ve, que detrás de la relajación moral y el consumismo de sus amigos están los padres, peores que sus hijos. Dan descubre que el honorable Capitán Archibald, padre de Nate, es un drogadicto que para mantener su hábito ha robado a su empresa; que la altanera,  y muchas veces divorciada, Lily, madre de Serena tiene amores clandestinos con el poderoso Bat Bass, padre de Chuck; y que toda la arrogancia de Blair desaparece ante las críticas de su madre, una famosa diseñadora de modas que ha empujado a su hija a la bulimia.

El mayor secreto tiene que ver con la propia familia de Dan. Él lo descubrirá en el primer Thanksgiving de la Primera Temporada . Los chicos van der Woodsen deciden pasar la fiesta con Los Humphrey. Rufus y su mujer están separados. Ella vive fuera de Nueva York, pero regresa a Brooklyn a cenar con su familia. De pronto Lily aparece en el loft,  y los chicos Humphrey descubren que la madre de Serena fue una vez groupie y amante de Rufus. El amor sigue ahí, se acaban las esperanzas de una reconciliación de los Esposos Humphrey, Lily y Rufus renuevan su pasión, pero la temporada acaba con la boda de ella y Bart Bass.



Para la Tercera Temporada, Lily y Rufus deciden casarse. Eso posa un problema para Dan y Serena. ¿Es ético que tengan amores ahora que son hermanastros?  La situación empeora cuando se descubre que Lily tuvo un hijo con Rufus y lo abandonó. Se entiende que para Dan tanto choque psicológico solo tenga una salida, sus escritos. Aun así, la serie nos lo muestra siempre luchando para que sus escrúpulos le impidan exponer los secretos de su entorno.



En su último año de secundaria, Dan cae bajo la protección de Noah Shapiro, un conocido escritor. Shapiro le aconseja ampliar su mundo. No se la puede pasar escribiendo sobre chicos pobres enamorados de chicas ricas. Dan acepta el consejo y se acerca a Chuck Bass, su total opuesto, para observarlo. Ese será el inicio del primer cuento protagonizado por el despreciable ”Charlie Trout”. Shapiro le reprocha a Dan haber creado un villano acartonado. Debe encontrarle el lado humano a Charlie Trout. Ese fue el error de Capote. En su afán de degradar a Las Cisnes las deshumanizó y convirtió en aburridos clichés.

Dan continua con su amistad con Chuck y descube que tras el cinismo y nihilismo de “Charlie Trout” hay dolor por el menosprecio del padre. Se van de parranda y acaban presos. Chuck va a pagar la fianza de Dan cuando encuentra entre las pertenencias de su nuevo amigo el cuento que está escribiendo. Enojado, lo deja tras las rejas. Seré Noah Shapiro quien saque libre al novel escritor.



Dan logra su sueño de ver su cuento publicado en The New Yorker. Poco después, Noah presenta a Dan con otro periodista importante. Quieren hacer un exposé de Bart Bass y necesitan que les consiga datos. Dan se acerca al padre de Chuck quien al principio lo rechaza, pero luego se interesa en ayudarlo a escribir sobre la vida de un poderoso empresario. Es como si Bart reconociese en el joven Humphrey cualidades que los asemejan. Esta amistad resurgirá a fines de la última temporada para recordarnos que Dan no es una blanca paloma.

Chuck se entera de los verdaderos motivos de Dan y le suplica que no le haga daño a su padre. Será Rufus quien acabe de convencer a su hijo de que el periodismo investigativo no es lo suyo. Dan se da cuenta que lo que descubra hará daño a Lily y a Serena y decide no seguir con la historia.

Aun así, Dan continuará escribiendo sobre la gente de su entorno siempre temiendo publicar y hacer daño a sus propios Cisnes. Es a fines de la cuarta temporada que Vanessa Abrams (amiga de la infancia y amante intermitente de Dan) encuentra el manuscrito. En la próxima temporada descubrimos que Vanessa (con ayuda de Noah Shapiro) ha vendido la novela de Dan sin permiso del autor.



De Wunderkind a Gossip Girl

Dan recibe un jugoso cheque y entra en pánico.  Intenta detener la publicación con ayuda del Príncipe de Mónaco, que está comprometido con Blair,  y hasta de Chuck Bass. No lo consigue y el roman a clef recibe elogio de los críticos y reproches de parte de amigos y parientes de Dan ya que ha exagerado sus defectos. El mayor bochorno es saber que el autor está enamorado de “Claire”(Blair Waldorf).



La historia tiene un final feliz. Dan se convierte en un fenómeno de las letras neoyorquinas. Blair y él inician un romance y todo indica que ella prefiere el entorno más sano y realista de su pareja. Pero, por alguna razón incomprensible para los shiperos de “Dair”, los escritores lo arruinaron todo. Blair no puede sustraerse a su dependencia sexual de Chuck y abandona a Dan.



Sintiéndose traicionado, el escritor comienza a publicar cuentos semanalmente. Cada uno es una exposición de todos los defectos de un personaje de su círculo. Como ocurriera con Capote, el Upper East Side le cierra las puertas y al escritor parece no importarle.



La abrupta solución tiene lugar en el episodio final de la serie. Para detener a Serena que se marcha a California y demostrarle su amor, Dan le hace una confesión escrita de su mayor secreto. Ese mismo día Nate Archibald rescata  su revista que se hunde en la bancarrota gracias a un estupendo scoop (regalo de Dan): la verdadera identidad de Gossip Girl.



Mas allá de la sorpresa inicial, un anticlímax fue que nadie (con excepción de Blair) parecía muy incómodo o enojado con quien había sido su verdugo por años.  Nadie exige cuentas a Dan que sigue siendo un escritor de fama (eso lo dicen en la nueva versión de  Gossip Girl).  Si hasta se casa con Serena. ¿Como es que no se le canceló y desterró como ocurriera con Truman Capote?





Tengo varias teorías. La primera es que, a diferencia de las Swans, el circulo de Dan vive de, y está acostumbrado a,  la publicidad negativa. Ya hace rato que se ha dado cuenta que Dan no es un forastero indefenso. Su pluma (laptop) es su espada y con ella se protege y ataca. Lo más importante , a diferencia de Capote, Dan ha pasado a ser, por sus romances, su complicidad y su fama,  “uno de ellos” y esto se evidencia en el final de la Segunda Temporada .

Este final corresponde a la graduación de secundaria de los alumnos de Constance Billiard/St. Jude. Es el momento de tomar decisiones, quienes irán a la universidad, quienes no, quien será la nueva Queen B de la escuela, quienes dejan atrás su romances y emprenderán nuevos. Un consuelo para los jóvenes desorientados es que quedará atrás el sarcasmo de Gossip Girl que solo opera a nivel escolar.

Dolido por no poder ir a Yale debido a su falta de recursos, Dan anuncia (al menos a Serena) que quiere cortar lazos con esta gente que solo le ha hecho daño. Viendo la serie de nuevo, con la certeza de la identidad de Gossip Girl, queda clara la última venganza del escritor.

Durante la ceremonia, todos reciben un alerta de Gossip Girl con una despedida burlesca, acompañada de apodos ofensivos que reflejan lo peor de ellos con alusiones a la promiscuidad de Nate, la debilidad de Blair, la cobardía de Chuck, etc.. Curiosamente el apodo de Dan no es ofensivo “The Ultimate Insider”.




Irritada, Serena decide descubrir quién es Gossip Girl. Por primera vez se insinúa que puede ser varón, que va a la misma escuela y que es parte de esta clase que se gradúa ese día. Indignada,  Gossip Girl toma una terrible venganza exponiendo los secretos que hasta ahora se ha guardado, incluyendo el mayor, que Blair se acostó con el tío del hombre que ama. Aunque la bloguera también expone secretos de Dan (su estadía en la cárcel y su romance con su maestra de inglés), él no parece muy afectado.


Blair


se da cuenta y anuncia que Humphrey es en realidad el máximo Insider. El que es amigo de Nate, fue pareja de la It Girl, tuvo sexo con una  maestra y ya tiene publicado un cuento en una revista prestigiosa. Aunque les moleste, Dan es parte de esa esfera social. Esa noche, Serena hace la última jugada, envía un mensaje a Gossip Girl emplazándola a un encuentro en un bar, so pena de que si no lo hace expondrá su verdadera identidad.



Serena y Nate esperan en la barra y el primero en aparecer es …¡Dan Humphrey! Rápidamente revela que ha sido citado por la bloguera. Confirman sus palabras, la aparición de otros personajes también citados por Gossip Girl quien tiene la última carcajada: anuncia que seguirá al grupo aun cuando ya no estén en la escuela.

Viendo el episodio quince años más tarde y con plena conciencia de que Dan es Gossip Girl, muchas preguntas tienen repuesta. Dan, en plan víctima, quiere alejarse de ese mundo falso que lo ha rechazado, pero se da cuenta de que él puede echarles en cara que es uno de ellos tal como puede seguir dominándolos bajo el disfraz de Gossip Girl. Concientizarse de la importancia que la bloguera tiene sobre el grupo le da un vistazo de su propio poder.



Gossip Girl es parte de su obra literaria, es la plataforma que le da la visión demiúrgica del escritor que Truman Capote no pudo alcanzar. Capote se creía un Insider, pero descubrió que podía ser un intruso, un huésped indeseado. Dan en cambio le recuerda al grupo que, aunque lo desprecien, él ahora es parte de ellos. Lo que les falta saber son los otros roles que Dan-escritor adopta: el observador social; el testigo de cargo, el juez.

Dan mantiene esas identidades escondidas,  adoptando públicamente el rol de victima que ya ni el mismo se cree. Es algo que le dice Nellie Yuki en la última temporada “deja de creerte El Gran Gatsby”. Dan reacciona y se desenmascara sin pedir disculpas.  Si revela su verdad es para rescatar a Nate. El Alto Manhattan lo necesita a él, no él a sus habitantes.

Si pensamos en la carrera de Dan, en todos los escollos que ha sobrellevado,  y como sus libros han sido publicados gracias a gente que no son de su círculo (Shapiro, Vanessa), él es un triunfador por derecho propio. No así Truman Capote. Acabo de leer que era Slim la que consiguió sus contratos más lucrativos (Breakfast at Tiffany, A sangre fría y posiblemente Plegarias atendidas); Lee Radziwill también lo puso en contacto con gente famosa, por ejemplo,  al hacerlo acompañar a Los Rolling Stones en su tour de 1972. Ser el bufón del jet set tenía muchas ventajas que Capote lanzó por la ventana impulsivamente. No es para tenerle lástima como quiere la serie.



Al desenmascararse, Dan Humphrey se vuelve más interesante y más importante para la elite tenerlo entre ellos. En cambio, como dijo Ryan Gilbey en The Guardian, refiriéndose a “La Cote Basque 1965”: “Capote no mordió la mano que lo alimentaba, se la comió hasta la muñeca”.

Voy a incluirles este fantástico artículo que encontré en la version en francés de Slate en la que comparan a Dan con Proust. Digamos que él si logró lo que Truman Capote planeaba hacer.

¿A cuál de los dos chismosos prefieres? ¿Truman Capote o Dan Humphrey?

 

lunes, 1 de abril de 2024

Las Verdaderas Swans: La triste historia de las mujeres de Capote.

 


En el Siglo XX (y me temo que todavía ocurre hoy ) las mujeres creemos en ciertos mitos: un buen marido posee dinero y poder; para atrapar un buen marido hay que ser guapa; para ser poderosa una debe ser la mejor de su círculo; es preferible que te envidien a que te amen. Podría seguir, pero en la fábula que Ryan Murphy y Jon Robin Baitz han creado para la Segunda Temporada de Feud, todas estas máximas son causa de la destrucción de un grupo de mujeres cuyo mayor pecado fue ser bellas y su mayor tragedia confiar en un mal amigo. Vamos a ver quiénes fueron las mujeres de Capote.

Las Swans no son Las Housewives

Me comentaba Gato Rafa que el pitch usado por FX y Ryan ha sido vender a Las Swans como las “verdaderas Real Housewives..”  O sea, se las compara con unas escandalosas inútiles y malas amigas. Incluso compararlas con la sutil Desperate House Wives es ofensivo. A pesar de las quejas de Capote, ninguna de sus Swans eran parásitos, todas en algún momento de su vida tuvieron empleos en serio, todas aprovechaban el dinero adquirido para generar empleos y para patrocinar obras filantrópicas o artísticas.

Las Cisnes eran las Bertha Russell y Lina Astor de Los 60 y 70, siendo grandes anfitrionas, mecenas de artistas (como Capote) y deslumbrando con su elegancia que servía de publicidad para grandes modistos y de guía para que mujeres de todo el mundo aprendiesen a vestirse y a desarrollar estilos. ¿Su labor más importante? Ellas eran el rostro de una nueva elite.



La alta sociedad neoyorquina había evolucionado desde La Edad Dorada. Los descendientes de los Robber Barons eran la nueva aristocracia. Por algo Gloria Vanderbilt era una Cisne. Aunque esta nueva Café Society permitía la entrada de californianas de Hollywood como Slim Keith y de los nuevos Robber Barons, familias banqueras o petroleras como los Rockefeller, no eran tan inclusivos.

Una ex cabaretera como Anne Woodward nunca tuvo cabida, a pesar de haberse casado con Old Money. Las Bouvier solo pudieron moverse en los mejores círculos gracias a que su padrastro era un heredero petrolero llamado Auchincloss,  y ni todos los millones de Bill Paley hicieron olvidar a los descendientes de Los Knickerboker que era judío. Es interesante comparar esa sociedad con el ultimo vistazo a “La Alta”  de Manhattan a comienzos del Siglo XXI. Y quien nos la dio fue ese micro universo de ricos y malcriados llamada Gossip Girl.

Ahí teníamos a los Archibald, la familia de Nate, cuya abuelo era un “van der Vilt”. Blair era una Waldorf y Serena tenía un apellido holandés que ya la asociaba con alguien como Agnes Van Rhijn. Eso, aunque su madrela nueva Babe Paley era hija de rancheros de Mendocino. Pero por algo su abuela se llamaba “C.Z.” Lo mejor era ver con que tipo de socialites de la vida real se asociaban estos nenes privilegiados: judíos como Ivanka y Jared,  y asiáticos como Vera Wang . Una demostración del avance desde los días de Las Cisnes.

                                   Los Kushner visitan a Lily y a Rufus
                               Vera Wang y Blair Waldorf

Capote, Su Madre y su Rencor Social

Un detalle curioso es que Truman Capote era tan forastero como Bill Paley y ni siquiera era millonario. Entró como un bufón de la realeza y así fue aceptado convirtiéndose en una presencia indispensable. Lo que sus patrocinadores no comprendieron es que ya para su llegada a la corte de Los Paley,  el escritor cargaba un buen bagaje de rencor social. El blanco de ese bagaje eran las mujeres que habían llegado a ese mundo gracias a matrimonios ventajosos. Tal vezy la serie juega con esa posibilidad Truman veía reflejadas en ellas a su ambiciosa madre, su peor enemiga.

Truman Capote nació en 1920, en Monroeville, una aldea de Alabama. Su madre era una huérfana sureña, pobre, ignorante, pero con sueños más grandes que sus medios. Lillie Mae Faulk,  quien más tarde usaría el apodo de Nina, se casó con el padre de su hijo, solo porque Archulus Persons tenía un auto grande que pensó la llevaría lejos de su miseria. Los únicos viajes que Truman conocería antes de sus seis años serian a hoteluchos donde su madre lo dejaba encerrado mientras se iba de parranda o donde traía hombres. Ya Nina había descubierto que para conseguir algo en la vida tenía que venderse ella.



Cuando Truman tenía seis años, su madre lo dejó en manos de unas tías que lo criaron. Para Truman el abandono de sus padres fue un trauma total. Empeoraba el trauma el que Nina, de vez en cuando, regresaba llenado de ilusiones a su hijo para luego defraudarlo. Sus visitas no ayudaban a hacer olvidar a los vecinos la situación familiar de un niño que por ser más pequeño que los de su edad y por tener una vocecita chillona ya estaba condenado a ser objeto de burlas y humillaciones.

La situación de Truman se agravó al descubrir en su adolescencia su condición de homosexual, algo que, en Sur de la Depresión, podía ser estigmatizante y hasta peligroso. Por suerte para él, Nina había encontrado una mina de oro en un antiguo coronel de la Cuba Colonial. Don José García Capote había hecho fortuna en Wall Street, una fortuna que pretendía compartir con su nueva esposa, Nina, y el hijo de ella a quien adoptaría. Así Truman Persons, pasó a ser Truman García Capote.

                     Nina y Don José García Capote 

En 1935, Truman se trasladó a Nueva York a vivir en el mundo de privilegios de su madre, pero las cosas no eran fáciles para Nina. Podría tener dinero, pero los salones de los Vanderbilt, Los Whitney y los Rockefeller no estaban abiertos para alguien que reemplazaba el pedigrí con un pasado escabroso. Nina comenzó a beber. En medio de sus borracheras agredía a su hijo porque Truman iba a descubrir que su madre era tan homófoba como la gente de Monroeville.

En sus copas, Nina apostrofaría a su hijo con todos los epítetos que hoy consideramos parte del lenguaje de odio. Esto provocó más trastornos en la psiquis del muchacho, al punto que al presentarse al servicio militar fue rechazado por todas las ramas del ejército, debido a sus múltiples problemas psicológicos,. Capote únicamente encontraba refugio en sus escritos.

Su madre siguió bebiendo y sufriendo delirios de grandeza. La gran tragedia fue cuando a Joe Capote lo descubrieron involucrado en fraudes. La buena racha se acabó y Nina volvió a la miseria de donde solo saldría por su propia mano,  suicidándose en 1954.  Lo que debió ser una liberación para su hijo fue una carga peor. Truman, como Nina, buscaría la aprobación del mundo exterior, aprendería a vivir más allá de sus medios y, cuando las cosas se pusieran feas,  encontraría refugio en la botella.



Las Cisnes eran Malas Madres

Los insultos y desaires de su madre aumentaron su inseguridad y desarrollaron en Truman Capote cierto deprecio por las elites. No al punto de,  como dice el fantasma materno en la serie, de querer vengarla. Mi conclusión es que Capote veía reflejada en estas mujeres a la madre que lo desamparó y menospreció. Veía que muchas de ellas, en su ambición, buscaban ascender en la escala social y al hacerlo pisoteaban a sus crías.

Cuando Capote expulsa a Anne Woodward del Baile Blanco y Negro, le grita “¡Eres una mala madre!”  Esto no ocurrió en la vida real. Se cree que Anne y el escritor solo se conocieron una vez. Fue un encontronazo en un hotel en St. Moritz donde la auto viuda le gritó “¡Mariconcito!” a la cara y él le respondió “Mrs. Bang-Bang ”, pasando a ser este el apodo de Anne en boca de Capote y su círculo.



Truman Capote embelleció la historia de Anne. Cada vez que la contaba le agregaba nuevos detalles. No se sabe si era bígama y ciertamente no arrastró el cadáver del marido del baño hasta el umbral, pero otros detalles si son de dominio público. Antes de casarse, Anne, una cabaretera y actriz de radioteatro, fue amante del futuro suegro. Mr. Woodward tenía dudas sobre la masculinidad de su hijo. ¿Qué mejor remedio que meterlo en la cama de su querida? No contaba con que Anne andaba a la caza del apellido Woodward.

Varios años y dos hijos después, Los Woodward se llevaban como perros y gatos. Una noche, Anne accidentalmente mató a balazos al marido argumentando luego que lo había confundido con un ladrón. La policía le creyó, pero el público no. Lo que Truman vio en ella no solo fue una gold-digger que usaba epítetos homófobos, tal como su madre. Además, él vio a una mujer que, en vez de aceptar un discreto divorcio, prefirió dejar a sus hijos huérfanos y aplastados por un estigma social que los llevaría a ambos al suicidio.

                  Anne Woodward, nunca fue Cisne, pero si víctima de Capote

Cuanto más reviso el listado de Las Swans encuentro dos vínculos en común, lo que estaban dispuestas a hacer y soportar por seguir en lo alto del pináculo social, y lo desdichados que fueron sus hijos. Varios se suicidaron. El caso de Anne no fue único, uno de los cuatro hijos de Gloria Vanderbilt se lanzó por una ventana. La historia más triste fue la de Edoardo Agnelli.

Marella Caracciolo podría pertenecer a una antiquísima familia de la aristocracia italiana, pero al casarse con el magnate de la FIAT, Gianni Agnelli, lo hizo por una antiquísima razón: estaba embarazada. Marella,  tan bella y sagaz que pudo ver antes que otras cisnes el peligro que representaba Capote y se alejó de el bufón, no supo alejar a su hijo de la mala influencia de su marido.

El narcisista dueño de la FIAT convirtió a su único hijo varón en blanco de pullas y abusos verbales que causaron tanto daño como los de Nina a Truman. La diferencia es que a Edoardo solo le bastaron unos minutos para lanzarse al vacío. En cambio, a Capote le tomaría años autodestruirse.

                 Toby Jones e Isabella Rosellini como Capote y Marella Agnelli

La serie ha intentado encontrar una razón por la cual Truman escribió y publico ese artículo del Esquire, el único encontrado en el que hay un ataque fontal a sus amigas. Se ha dicho que lo hizo para vengar las humillaciones sufridas por su madre de parte de la High Life neoyorquina. Él dijo que su ataque era en contra de los maridos y que quería que estas mujeres reconociesen su triste realidad y abandonasen a los hombres que las hacían infelices.

Otros han sido más pragmáticos, y culpan al cerebro embotado por el alcohol y drogas del escritor que no sabía en que lio se metía. En el confuso y surrealista episodio 6, nos dicen que Truman quería denunciar a la clase alta, a su clasismo, su racismo y otros -ismos. Capote no era un revolucionario de salón, nunca militó en ninguna causa, nunca fue parte del movimiento Radical Chic como lo fueron Leonard Bernstein y Jackie O.

Mi teoríay a ratos la serie me apoyaes que Truman castigó a las Swans por ser tan malas madres que anteponían su posición y ambición por encima de sus hijos. Tal como acusó a Anne Woodward de ser mala madre, lanzará esa acusación a Las Cisnes en pleno en el episodio 6. Eso servirá para que James Baldwin agregue que, en el mundo de los cines, las únicas familias felices son la compuestas por aves gays (WTF?)

                                   Babe y sus hijos mayores

Las Swans no eran peores madres que las reinas europeas o las actrices de Hollywood. incluso algunas tuvieron buenas relaciones con sus hijos, ahí están los casos de C.Z. Guest y Lee Radziwill. Curioso que ambas siempre apoyaron a Capote aun después del escándalo y que el escritor las despedace en el episodio 6. ¿Quién queda mal ahí? En realidad, la Princesa Radziwill pasó a ser la reemplazante de Babe Paley. Su amistad con el escritor solo acabaría cuando,  estando de visita en la casa de campo de Los Radziwill, O’Shea le plantó tal paliza a Truman que de paso destruyó el chalet de invitados de la casa.

                              Lee Radziwill y Capote

En el capítulo 6, Capote demuestra su envidia contando una gran cantidad de falsedades sobre Las Cisnes, incluyendo que todas tienen amantes escondidos. ¡Tamaña novedad! pero no es tan cierta. Los biógrafos no han encontrado esos amantes, pero si han encontrado matrimonios fracasados porque las esposas creyeron que el dinero reemplazaba al amor, el respeto y la dignidad que deben existir en una sociedad conyugal.

Slim, La Chica Californiana

Tomemos el caso de Nancy  “Slim “Cross, tan forastera como Truman, tan ambiciosa como Nina Capote, aunque su historia es menos sórdida. Nacida en Salinas, California, su padre era dueño de varias fábricas de envasados. En este espacio de novela de Steinbeck, Nancy tuvo una vida familiar casi tan infeliz como la del protagonista de Al Este del Edén. Su padre era un abusador que maltrataba a su mujer. Nancy sufrió del trauma de ver a su hermanito morir quemado ante sus ojos. El padre culpó a la madre y para sacársela de encima “sobornó” a sus hijas para que se fuesen a vivir con él y así no tener que pagar pensión alimenticia.

Nancy se negó a caer en esa trampa y permaneció junto a su madre. Desde Salinas era solo unas horas de viaje  a Hollywood y Nancy encontró ahí medios para sobrevivir. No quería ser actriz, pero tenía el físico para modelar. Con eso y algunos “regalitos” consiguió mantenerse. Se sabía guapa y muchos actores lo notaban. Uno de ellos, Melvin Douglas, la apodaría “Slim”(flaquita).

                                           Slim en sus días de modelo

La minita de oro que encontró Slim fue el director Howard Hawks. En Los 30, Hawks había conseguido un importante sitial en el mundo del cine. Sin embargo, tenía fama de mentiroso y mujeriego. Slim, por si sola,  descubrió otra falla. Hawks era mal amante, aun así, la flaquita no cejó sino hasta casarse con él.

                      Los flamantes Esposos Hawks y el padrino, Gary Cooper

Ese matrimonio sería una serie de infidelidades por parte de ambos con una tregua a mediados de Los 40. Hawks estaba empeñado en llevar a la pantalla To Have And Have Not. Slim abrazó este proyecto del marido y ambos bajaron a La Habana a convencer a Hemingway de vender los derechos de su novela.

Es interesante ver el rol que Hemingway tuvo en la vida de Las Cisnes. Slim conocería a través de Papa, a Babe y a C.Z. El jugaría un rol más dramático en la vida de la entonces Mrs. Hawks. Se dice que hasta le propuso matrimonio.  ¿Uno se pregunta si Hemingway no se hubiese volado los sesos, habría llenado el lugar de literato mascota que Truman Capote ocuparía luego?

                                 Slim pudo ser Mrs. Ernest Hemingway

Tras comprar los derechos, Los Hawks comenzaron a planear la filmación. Él protagónico iba ser de Humphrey Bogart que,  gracias a Casablanca , se había convertido en el galán del momento. Se les ocurrió que entonces el personaje debería tener un romance y se pusieron a desarrollar una protagonista aun sin rostro. Un día, hojeando Harper’s Bazaar, Slim vio en el rostro de una modelo a la heroína de su nuevo proyecto. Viajó a Nueva York y convenció a esa adolescente judía llamada Betty Joan Perske de firmar un contrato , ir a Hollywood y convertirse en Lauren Bacall.

                                Slim hasta le prestó su ropa a Lauren Bacall

Se decidió que el personaje de Bacall se llamaría “Slim” y que Bogey que en el libro se llama Harry, ahora sería “Steve”, el apodo de Howard. Los Hawks condicionaron el look de Bacall para que se pareciese a Slim.  Ella aprendió a hablar, a vestirse y a actuar como su contraparte en la vida real. Cuando en Feuddonde la ponen más malévola y toxica de lo que eraSlim se queja de que Bacall le “robó” el look, olvida que fue ella quien le enseñó a la viuda de Bogart a imitar su imagen.



To Have and Have Not fue un éxito y las cosas entre los Hawks mejoraron. Tanto así que le escribieron a la cigüeña. Fue en 1947 que Slim tuvo a su única hija, la hoy reconocida diseñadora de interiores Kitty Hawks. Sin embargo, ese intervalo romántico no duró. Howard volvió a las andadas y su mujer se divorció, ya que había encontrado el verdadero amor en el productor de teatro y cine Leland Hayward. Se conocieron en la casa de Hemingway en Cuba y se casaron en Nueva York, en la propiedad de Long Island de Los Paley. Tristemente esa historia de amor quedó trunca cuando otra Cisne se metió en la laguna de Slim.


                                             Slim y Los Paley
                           Slim y su hija Kitty junto a Truman en Los 70

Pamela, La Cortesana

Pamela Dingby no era una escaladora social. Hija de un Lord, había sido criada con todos los privilegios y mimos que las aristócratas británicas recibían, pero desde jovencita había descubierto que una buena manera de ganarse la vida era acostándose con hombres ricos e influyentes. No quería casarse,  solo que la mantuvieran. Para cuando desposó a Randolph Churchill en 1939, la precedía su aura de cortesana. Al hijo de Sir Winston, que iba camino a la guerra,  solo le preocupaba que la madre de su futuro heredero fuese sana y de buen pedigrí.

                                   Pamela y el pequeño Winston


                                     Pamela el día de su boda

Nacido el pequeño Winston, sus padres siguieron caminos separados. Pamela continúo cosechando amantes importantes hasta que conoció a Leland Hayward al que engatusó para que dejase a su esposa. Slim nunca perdonó esta traición. ni siquiera el convertirse en Lady Keith de Castleacre, al casarse con un banquero millonario,  la consoló.  Pamela se divorció de Leland y se casó con un antiguo amante, Averral Harriman.



La Fabulosa Babe Cushing

Y llegamos a la más bella, la más amada y la más traicionada de Las Cisnes de La Quinta Avenida. Barbara Cushing nació en Boston con cuchara de plata en la boca. No solo fue hija de gente de antiguo linaje (como C.Z. Guest), era también su padre un médico brillante apodado “El Padre de la Neurocirugía Estadounidense”. Barbara y sus hermanas compusieron un trio conocido como “Las Fabulosa Hermanas Cushing “, criadas por su madre para ser hermosas y tener esposos principales.

                                Las Fabulosas Hermanas Cushing

La primera en casarse, Betsey,  enganchó a James Roosevelt, hijo de FDR. Cuando llegó la hora de ser presentada en sociedad,  Barbara “Babe” lo hizo en la Casa Blanca, como parienta del Presidente Roosevelt y su familia. Ese mismo año, de vuelta de una fiesta,  Babe tuvo un accidente que le destrozó el rostro. Los mejores cirujanos plásticos reconstruyeron sus facciones dejándola más bella que antes. Sin embargo, el rostro de Babe conservo una cierta rigidez que la hacía verse un poco dura y fría. Ese nuevo look la hacía más reservada, distante,  y ocultaba su timidez e inseguridad.

NOTA: Acabo de ver el segundo capítulo de nuevo. Después de vomitar en el baño de La Cote Basque, Babe se pone su dentadura postiza. Muy poca genteCapote entre ellos—sabía tuvo que usar una prótesis, resultado del accidente.

La belleza de Babe la llevó a modelar, pero avanzó un paso más allá del mundo del modelaje. A fines de Los 40,  era editora de moda de Vogue. Fue por entonces que se casó por primera vez. El elegido era Stanley Mortimer, reconocida figura de sociedad y de los deportes,  y heredero de la Standard Oil. Tuvieron dos hijos Stanley Jr. y Amanda. Pero el matrimonio no iba bien. Para cuando Stanley volvió de su servicio en la Segunda Guerra Mundial, sufría de una depresión tan aguda que vivir con él era insoportable.

                            Babe fotografiada por Horst P. Horst

                                 Babe y su primer vestido de novia

Su mujer seguía siendo un figura icónica de su círculo social y se rumoraba que andaba en amores con el multimillonario Bill Paley. Los Mortimer se divorciaron y Babe, en 1947 se convirtió en la segunda Mrs. Paley. Tuvieron dos hijos, pero para entender la dinámica de ese matrimonio hay que conocer los motivos para casarse de ambos. Babe buscaba seguridad emocional y económica para sus hijos y para ella. Bill era un hombre firme, vigoroso, creativo e implacable. No el tipo que cayese en depresiones como el primer marido de Babe.

En cuanto a Paley, el magnate adquirió la quintaesencia de la esposa trofeo. Babe era glamorosa, considerada la segunda mujer más elegante del mundo (solo superada por la Duquesa de Windsor), con excelentes amistades y contactos. Era también la llave para que Bill entrase en una sociedad tan exclusiva que ni todos sus millones podía hacer olvidar que era judío.



La sociedad no olvidó ese detalle, hubo fiestas a las que los Paley no fueron invitados, familias que nunca les abrieron las puertas, clubes que rechazaron aceptar a Bill como miembro. La solución de Los Paley fue crear su propio grupo social compuesto por lo mejor del mundo bohemio, de la farándula y de nuevos y viejos ricos que fuesen más tolerantes de los orígenes semitas de su anfitrión. Así Babe se convirtió en reina de un círculo de amigos con los que se codeaba en sus muchas propiedades de Long Island, New Hampshire y Jamaica. A ese círculo entró Truman Capote y ahí conoció mejor que nadie a Babe y su tragedia.

La Vida Secreta de La Cisne Perfecta

En el primer episodio, el escritor comenta que, para Bill, su esposa es otra más de sus empleados, alguien a quien exigir un determinado comportamiento. No solo Babe debía jugar su parte de la más bella y la más elegante, también debía construir un mundo perfecto para el marido en donde todo debía estar en su sitio, sino… Bill tenía un genio de los mil demonios y sus abusos verbales eran terribles. Babe le tenía terror y evitaba darle motivos para pataletas y discusiones. En una ocasión, antes de irse de vacaciones notó que una lampara de su piso estaba rota. Tan asustada estaba que desde su viaje llamó a una hermana suplicándole que fuese a su casa y cambiase la lampara para que Bill no la notara.

                                           Los Paley en Los 70

¿Se acuerdan de cómo nos reíamos de Mrs. Maisel por esa rutina de belleza en que se acostaba después y levantaba antes que su marido para que este no la viese sin maquillaje o en rizadoras? Pues Babe la practicaba. Los Baley dormían en cuartos separados y es que Bill no solo humillaba a su mujer con sus constantes infidelidades,  no la trataba como su mujer. Poco después del nacimiento de su hija menor, Los Paley dejaron de hacer vida marital. Esa fue la peor treta de Bill.

Lo extraordinario es que nadie, ni sus hijos, conocían el calvario de Babe. Como toda gran dama, ella se guardaba sus cuitas. Ni siquiera le reprochaba al marido su abandono y adulterios. La serie nos la muestra recriminando a Bill en dos ocasiones que nunca ocurrieron. La gran sorpresa fue en 1978, cuando antes de morir,  y delante de testigos, Babe rechazó el cariño que ahora le brindaba su marido y se atrevió a cubrirlo de reproches acusándolo de haberla hecho muy infeliz.

Truman Capote no solo ofendió a Babe con su cuento. En muchas ocasiones, amargado por el rechazo de su cisne fetiche, contó en público detalles de la desdichada vida de la Señora Paley. Según Capote, Babe había intentado suicidarse dos veces durante su matrimonio siendo el escritor el encargado de ocultar los hechos.

                             La Condesa Arrivabene, Capote y Babe



Parte de los disparates del Episodio Cuatro, es que Capote y Baldwin se solazan en un desagradable momento de slutshaming en el que se burlan de la disipación sexual de las Cisnes. En el caso de Babe, la serie miente. Babe no fue mujer de amantes. El mismo Capote contaría en la vida real que solo una vez se atrevió a serle infiel a Bill, pero era tanto el temor que le tenía al marido que acabó su relación con este misterioso diplomático.

¿Que obligaba a Babe a seguir con esa farsa de matrimonio que la tenía tan mal que vivía a punta de Valium y cigarrillos? Aunque nos parezca incomprensible en la libertad que gozamos las mujeres en el siglo XXI,  Babe se había casado por dinero, pero también por estatus. Perdería ambos al divorciarse.

En los 60 y 70, la mujer de sociedad seguía siendo un apéndice del marido. Cuanto más prestigio tenía este, más poderosa era su cónyuge. Al divorciarse,  una mujer lo perdía todo. Las divorciadas no tenían cabida en la alta sociedad, no eran invitadas, eran miradas con desconfianza y lastima. Babe se sentía incapaz de ser degradada a ese nivel.



Icono de la Moda, pero Pésima Madre

No veamos a Babe totalmente como una buena mujer. Capote diría de ella que su único defecto era su propia perfección. Es cierto que era un icono de la moda, pero no era perfecta. El otro día cuando amarraba mi pañoleta a mi bolso de mano recordé que Babe creó esa moda. Cuando su cabello comenzó a encanecer, Babe impuso un estilo de “elegancia gris” en vez de correr a buscar tinte de Clairol. Es la razón por la cual no me tiño las canas. Ella otorgó respetabilidad a las joyas de pedrería falsa,  poniendo de moda las creaciones de Fulco de Verdura que hoy valen miles de dólares. Solo que este arbitro de elegancia fue también una pésima madre.

Mas allá de las negligencias de las mujeres de su clase que dejaban la crianza de sus hijos en manos de nanas, institutrices e internados, Babe nunca se llevó con sus hijos, con la excepción del mayor, Stanley Jr. Su relación con Amanda fue lamentable. nunca hubo una unión entre ellas…” ý no fue por culpa mía” ha dicho la reconocida urbanóloga y ex directora de la Oficina de Planeamiento Urbano de Nueva York.

                          Amanda "Ba"Paley fotografiada por Horst P. Horst

Es un milagro que Amanda haya podido destacar en un ámbito desconocido para Las Cisnes, puesto que toda su vida Babe intentó opacarla. Peor aún, cuando Amanda entró en la adolescencia despuntó en ella una gran belleza que hizo que su madre le tuviera celo terribles… ¡A su propia hija! Se entiende que Amanda haya huido de su hogar,  casándose cuando aún estaba en la universidad.

       Amanda y sus padres el día de su boda con Carter Burden

Aquí acaba el recuento de Las Cisnes.  Se me quedaron algunas atrás, pero ya he superado las siete páginas. Dejé afuera a Gloria Guinness, de quien espero hablar en Latinas de Ayer;  a Las Hermanas Bouvier porque creo que el éxito de Feud invitará a hacer algo sobre ellas. Lo mismo digo de Marella Agnelli. Es hora de que la RAI o Disney hagan algo (nunca Netflix) sobre Los Agnelli. Gloria Vanderbilt merece también su miniserie, pero como era tan tóxica como Capote, no creo que Anderson Cooper permita que se haga algo que denigre a su madre. ¿Cual historia de estas cisnes quisieran ver en pantalla? Después de ver la serie ¿cuál es su Cisne favorita?

Las Cisnes tuvieron una tremenda influencia en la moda y la elegancia. Entretuvieron al Hoi Polloi con sus bodas y divorcios. Tal vez no fueron ángeles, pero fueron víctimas de su género en un mundo en donde la mujer no llegaba a ninguna parte sin un hombre que la representase. ¿Merecieron ser traicionadas por el amigo en quien confiaron?   Ustedes tienen la última palabra.

BIBLIOGRAFIA CONSULTADA

Graham, Sheila, How to Marry a Millionaire. 1974

Keith, Slim: Slim: Memoirs of a Rich and Imperfect Life. 1993

Leamer, Laurence: Capote’s Women.2023

Montillo, Roseanne. Deliberate Cruelty. 2022