Se fue en
noviembre y con él se fue la elegancia. No es coincidencia que haya muerto casi
simultáneamente con Sir Sean Connery, otro ejemplo de que un galán puede
envejecer bello y digno. Ustedes lo conocieron como el suegro de Maria la del
Barrio o como el padre de Marichuy en “Cuidado con el Ángel”, pero hoy no voy a
hablar de esa etapa.
Con Maite Perroni en Cuidado con el ángel
Quiero hablar de
Ricardo Blume, el primer galán (junto a José Bardina) intercontinental de la
telenovela, cuando esta salía de los pañales y trataba de cruzar fronteras. En
su Perú natal, a comienzos de los 60 se hace conocido como Santos Luzardo en “Doña
Barbara” y Heathclieff en “Cumbres Borrascosas” dramatizados de las novelas de Rómulo
Gallegos y Emily Bronte.
Sin embargo, será
en 1969 que se haga conocer en toda America Latina, en su doble rol en
“Simplemente Maria” Aunque la telenovela de Celia Alcántara ha visto la luz en
la Argentina, será la versión peruana la que se exporte, la más célebre, y también
en una época que las telenovelas duraban tres meses, la más longeva. Nos
pasamos dos años contemplando a Maria Ramos (Saby Kamalich) pasar de madre
soltera a nuera de madre soltera (Regina Alcover), a abuela de madre soltera
(Gladys Rodríguez).
A Chile llega el
’71 junto con el Canal 9 que recién transmitía fuera de Santiago. Mi padre ve
un capítulo y me la prohíbe. Supongo que tanta madre soltera lo habrá asustado.
Es una tortura esa prohibición porque medio Chile la está viendo y comentando.
Cada vez que mis padres desaparecen, las criadas y yo nos aglomeramos ante la
tele a gozar de la novela. La vi así fragmentada, solo logré conocerla en su
totalidad cuando Telemundo la repitió a fines de los 70.
Ha habido tantas
versiones del cuento de la modista que se hace millonaria sin tener que casarse
con un ricachón, y cual de todas más malas. Es por eso por lo que es difícil
recordar los méritos e impacto de la original y Ricardo Blume es uno de sus
grandes méritos.
Desde ese primer capítulo en que, como niño bienvenido a menos, y estudiante perpetuo de medicina seduce a la criadita recién bajada de la sierra que una sabe se encuentra ante otro tipo de galán. Roberto Caride es mucho más complejo que los héroes impolutos y sosos a los que nos tenían acostumbradas las telenovelas mexicanas y chilenas.
Roberto es un ser
mas de carne y hueso, capaz de dejar que María lo mantenga (con promesa de
matrimonio) hasta que se gradúe de la facultad de medicina para luego volver a
abandonarla a ella y a su hijo. Sin embargo, sufrimos con Roberto cuando muere
su esposa, la dulce Angelica (Inés Sánchez Alcorce). Roberto desaparece de la
novela, pero Ricardo Blume reina en la segunda etapa como su hijo Antonio, el
estudiante de leyes, que repite la historia del padre seduciendo y embarazando
a su prima Ita (Regina Alcover).
El rol de Antonio,
un joven despreocupado que debe luchar por superar los prejuicios de su madre y
de su tía para casarse con Ita, el dolor de verla morir de parto y el rechazo
de su hija, demuestra lo buen actor que era Ricardo, tanto que al otro lado del
continente lo llaman. Tele sistemas mexicano (antecesor de Televisa) está en
una etapa experimental trabajando con historias más largas y complejas y necesita
de actores peritos.
Ricardo Blume
abandona su trabajo en la televisión peruana y de catedrático de la Escuela de
Teatro de la Universidad Católica que ha fundado, para ir a probar suerte en el
país azteca. Suerte es palabra pequeña para el triunfo que le espera como el
protagonista de “Muchacha italiana viene a casarse”.
Olvídense de la
payasada que hicieron Livia Brito y José Ron-pope. Otra vez la versión Blume
supera a la original hecha en Argentina. Fernanda Villeli y Marissa Garrido crean
una adaptación gótica de los atormentados y codiciosos De Castro, encerrados en
un palacete que parece La Casa de Usher, con criados más sombríos que la Mrs.
Danvers de Rebecca y un protagonista egoísta, soberbio, capaz de meterse
borracho en el cuarto de la criada (Angelica Maria) que lo chantajea, con
intención de violarla. Aqui el video donde Valeria inicia su chantaje
En los 70, no
necesitábamos de Mr. Gray y sus sombras para amar a antihéroes violentos y
perversos. Todo un público femenino del continente americano cae en las redes del,
a veces infame, Juan Francisco de Castro, incluyéndome a mi recién entrada en
la adolescencia. Mi pasión de treceañera era tal que hasta me veía “Plaza Sésamo”
porque de vez en cuando aparecía Ricardo Blume enseñándole a contar a los
niños.
Él; éxito de “Muchacha
Italiana” fue tan grande que hubo que hacerle una secuela. Algo inaudito en las
telenovelas de entonces. Lo que comenzó en 1971, acabó en 1973. Entremedio, Ricardo
Blume hizo roles menores en “El Carruaje”, una producción histórica de Don
Ernesto Alonso y como Leonard en “Las Fieras” (1972).
En esta última,
una de las cien versiones de Madame X, Raquel Olmedo, pierde su familia,
su honor y su libertad al ser acusada de haber tenido amores y haber asesinado
a un casanova parisino (Blume). Lo que nadie sabe es que Leonard vive, pero ha
abandonado su vida de vicios para convertirse en misionero en la India.
Acabada “Muchacha
Italiana” Ricardo Blume de 40 años está en la cúspide de su fama y Televisa lo vuelve
a poner de galán en otra historia de Fernanda Villeli y Marissa Garrido. “Entre
Brumas “tiene lugar en la campiña inglesa donde regresa Paul Anderson (Ricardo
Blume), un hombre que se debate entre el amor de dos mujeres: Linda (Rita
Macedo), la esposa que lo ha comprado y Deborah (Chela Castro), su amor de
juventud. Las autoras decidieron que no iban a malgastar a Ricardo Blume con
dos maduronas, e interpusieron a otra mujer, la adolescente Doris (Macaria)
quien es la que se queda al final con Paul.
El próximo
proyecto de Ricardo Blume no sería tan oscuro, pero le acarrearía mas fama de
la que tenía. En 1974 se convierte en galán de un nuevo género, el infantil con
“Mundo de juguete” versión mexicana de la reconocida novela argentina “Papá
Corazón”. Esta telenovela duraría (debido a su éxito) tres años y vería al
actor-Galán evolucionar de padre viudo, a esposo de ex monja (Irma Lozano), y
papá de tres hijos.
Mariano y su boda con la Hermana Rosario
Acabada esta
serie, Ricardo Blume se aboca a un proyecto muy querido para él, pero esta vez
en la faceta de director. Se trataba de “El Cielo es para todos”, la biopia de
San Martin de Torres y situada en Perú Colonial. . Interpretado por el
guionista René Muñoz, el santo de los esclavos negros era un héroe de un drama
de época con modernas alusiones al racismo que repercuten hasta hoy.
En Televisa,
todavía le veían madera de galán a Ricardo Blume, y acercándose este a medio
siglo de vida lo involucran en un romance ficticio con la mucho más joven, y
recién llegada a la empresa, Christian
Bach. En “Verónica”, Julissa interpreta a una maestra solterona en un
colegio de señoritas que se enamora de su colega (Blume) pero debe peleárselo a
una alumna (Bach) que hasta consigue casarse con él. Algunos recordarán la
versión, bastante decente de 1998, “sin Ti” donde el triángulo amoroso fue
interpretado por Gabriela Rivero-Rene Strickler-Adamari López.
Tras esta
telenovela, Ricardo Blume se semi retira, apareciendo de vez en cuando en
telenovelas infantiles para convertirse en los 90 en un actor de carácter y
viejo bello que conocerían ustedes. ¿Cuáles fueron mis roles favoritos de esta
etapa? Los de época, sin duda. El justiciero abogado Ruy Coronado luchando
contra el racismo de la California del Lejano Oeste en “Ramona”, y el General
Hilario Peñalver, cuyos principios son pisoteados por los enredos de su hija
(Adela Noriega) lo que lo lleva a un fatal al infarto en “Amor Real”.
Aquí detengo esta
semblanza que tantos recuerdos gratos me ha traído. Muchas publicaciones han
homenajeado a Ricardo Blume desde que se anunció su muerte, pero ninguna lo ha
recordado en su momento mas triunfal: su etapa de gran galán de la telenovela.
Espero haber reparado ese yerro. ¿Soy la única que lo recuerda de esos tiempos?