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jueves, 22 de enero de 2026

Persia, La Mossad y una Espía Rebelde: Teherán en Apple tv (Temporada 1)

 


Coincidiendo con la Tercera Temporada, me decidí a ver Teherán que mi Beta Lorena llevaba años recomendándome. Mi motivo es que si voy a ver algo moderno, me acojo al buen género de espionaje y hace rato que quería ver alguna serie que girase en torno a los quehaceres de la Mossad. El otro es que en días de esa campaña hollywoodense de boicotear toda forma de entretenimiento israelí, me siento obligada a dar mi apoyo a las pocas series hechas por la “pérfida nación sionista”.

Algo que me encanta de las buenas historias de espionaje es ver los manejos de las centrales de inteligencia, sobre todo conocer sus entretelones y sus falencias, desde los ambiciosos mentecatos de MI5 en Slow Horses hasta los torpes enajenados de la CIA en The Agency, y ese leitmotiv que parece un lema universal, el espía es dispensable, un mero peón en los juegos de poder de los superiores.

No me malinterpreten que no estoy criticando. Que estas organizaciones operen casi de la misma manera demuestra que es la única forma de cumplir con su deber. Me recuerda las amargas palabras que un agente de la CIA le espeta a Jack Lemmon en la Missing de Costa-Gavras: “Soy la persona que permite que gente como usted duerma tranquila”. Con esto en mente puedo respetar más el mundo de los “spook” como llaman los británicos a los agentes secretos cuyas vidas y misiones poco se parecen a las andanzas de James Bond.



Un Plan Descabellado

En mi universo del mundo Spook, me estaba faltando algo bien hecho y objetivo sobre la Mossad. Algo que superase  la visión negativa de John Le Carre que ha sido trasladada a las dos pantallas en su adaptación de La chica del tambor. Teherán ha llegado a llenar ese espacio. La serie ha tenido desde el 2020, tres temporadas que han sido transmitidas en Israel año por medio (2020, 2022 y 2024). Apple la compró a comienzos de la pandemia y tuvo tanto éxito que esa primera temporada mereció un Emmy como Mejor Serie Extranjera.

La trama se centra en Tamar, una agente de la Mossad, infiltrada en Irán para una operación que permitirá la destrucción de un reactor nuclear por parte de la aviación israelí. A pesar de que Meir Gorev, el jefe de la Mossad tiene un plan, se interpone su subalterna Yael Kaddosh con la oferta de enviar un hacker experto que destruya la electricidad de la planta nuclear. Como su plan cuesta menos fondos, se le da la luz verde.

                            Yael, la instigadora de un plan dificil de efectuar

El problema es que Tamar, quien nació en Persia y es una oficial con un récord brillante, es también joven e inexperta lo que la lleva a ser tan torpe como el plan que pretende ejecutar. Un plan que bordea en lo descabellado. La resistencia iraní, aliada del sionismo, ha sido contactada por Zillah, una joven empleada de la compañía eléctrica de Teherán. La idea es que la saquen del país, pero que antes, Tamar se disfrace de ella (ambas tienen un vago parecido físico), entre en su lugar de trabajo e inutilice temporalmente la central eléctrica. Luego vuelva a intercambiar disfraz con Zillah y regrese radiante a Israel.

El problemay eso solo lo descubrimos junto a Tamar es que Zillah no quiere regresar. Eso es solo la cola del conflicto que va desenredándose o enredándose más en un primer capítulo lleno de suspenso y sorpresas en el que nos toma un rato descubrir quién es la protagonista y qué pretende viajando de Israel a Jordania envuelta en un burka.

                              Zillah quiere salir de Persia a toda costa

Larry, Curly.. ¿Y dónde está Moe?

El comienzo es dentro de un avión en Amman que va directo a Nueva Delhi y el enfoque es en una pareja de israelíes chiflados (Shira y Yoni a los que les falta un Moe que los cachetee) que parecen relleno cómico porque como dice Yoni, ¿qué hace un israelí gay en un país musulmán? Pues todo es culpa de Shira quien cree que un trasbordo a un avión jordano les saldrá más barato que ir directamente a la India desde Tel Aviv. Como ocurre con el plan de Yael Kadosh, estos incautos descubrirán que lo barato cuesta caro.

Sucede que para que Tamar pueda llegar a Irán, la Mossad ha creado un desperfecto en el avión que debe realizar un aterrizaje forzado en Teherán. La Mossad desconoce la presencia de otros israelíes a bordo ya que los chiflados se subieron a última hora. Entretanto Shira y Yoni se han hecho fastidiosos y conspicuos con la tribulación con su atuendo chillón, su habito de hablar en hebreo y el gay le pega a un pasajero accidentalmente con su mochila.

Al enterarse que deben detenerse en Irán, los israelíes entran en pánico y dan un espectáculo de gritos, quejas, suplicas. El encargado les asegura que todos los tripulantes volverán a subirse al avión. Aun así, la pareja se niega a bajar con el resto de los tripulantes. Son obligados y su comportamiento ya ha atraído el interés de la policía.



Es entonces que Shira se descompone. Se le permite ir al baño, el mismo donde Zillah intercambia su disfraz de sobrecargo con Tamar. Esta, sin burka, sale del baño y se tropieza con Shira, y aquí hay una coincidencia fatal. Resulta que ambas mujeres sirvieron en la misma base. Shira reconoce a Tamar y le habla en hebreo. Cuando la agente de la Mossad finge no entenderle, la israelí sube la voz alertando a la policía.

                                         "Oye, a ti te conozco"

Tamar se zafa del asunto diciendo en farsi que no conoce a Shira y no sabe en qué idioma le habla. Shira se da cuenta que ha metido la pata, pero la sigue metiendo. Ya en el camino al cuarto donde la espera Yoni, debería haber captado que Tamar está ahí para algo secreto y algo más que hasta los nenes saben. Si te han arrestado y te dejan en un cuarto con otra persona, el entorno está de seguro salpicado de cámaras y micrófonos.

Pues nuestra Shira se pone a contarle a Yoni que en el baño se tropezó con una oficial israelí de su base. Este la hace callar, pero ella sigue alardeando que la ha reconocido ya que la ha visto un centenar de veces y que “es muy hermosa”.  Yoni se niega a oírla y la tonta Shira se pone mohína. ¿Dónde hay una grúa para colgarla?

                            Shira, calladita te ves más bonita

Por supuesto, su conversación es oída por la policía que alerta a Faraz Kamali, un alto jefe del servicio de seguridad de la Guardia Islámica. Kamali está en el aeropuerto ,a punto de abordar un avión a Paris acompañando a su amada esposa que va a someterse a una cirugía delicada en Francia. Faraz interroga a Shira que comienza a balbucear mentiras, pero un moquete le suelta la lengua. ¡Moe ha llegado! La israelí admite haber servido en una unidad de inteligencia donde Tamar era una oficial muy respetada y condecorada. Dice no saber su nombre ni los méritos por los que fue condecorada.

Kamali quiere retenerla, pero el gobierno teme un incidente internacional y permite que los israelíes y el avión donde viaja Zillah partan rumbo a la India. Faraz, en cambio, debe dejar que su esposa viaje sola. Un vistazo al contenido de las cámaras le indica que una aeromoza entró al baño, pero que la que salió con el mismo uniforme era otra mujer. Sabe que hay una infiltrada israelí en Teherán y que no ha venido a hacer turismo.



Tamar en Peligro

Aunque Tamar comunica a sus superiores del incidente con Shira, se despreocupa de ese asunto. Va a casa de Zillah y conoce al esposo de esta que no le cree que Zillah va a volver y le dice que ha permitido que lo involucren en este enredo solo porque ama a su mujer. En vez de interrogarlo un poco más, la espía se contacta vía internet con un hacker al que solo conoce en línea y que usa del apodo de sick boy. A cambio de una cita para conocer a ‘Shakira” “Sick Boy” le da los códigos para poder entrar a la Central Eléctrica donde trabaja Zillah.

Tamar anda muy suelta de cuerpo y se va a pie al trabajo sin percatarse de que la sigue un automóvil. Para que no la reconozcan se ha puesto un vendaje sobre la nariz que se le cae a cada rato. Sin embargo, necesita más como saber un poco de la relación entre Zillah y su marido, entre Zillah y su vecina Salomé, entre Zillah y compañeras de trabajo, sobre todo de la relación con su jefe.



Esta última es la más importante y solo la descubre cuando, en medio de su hackeo, se le aparece el patrón que se abalanza sobre ella. Zillah huye pero el hombre la sigue hasta casi la entrada del edificio e intenta violarla. Forcejean, a la mujer se le cae el antifaz, el hombre se da cuenta que no es Zillah. Tamar, de una certera patada, lo derriba por las escaleras provocándole la muerte. Hace su aparición, Masoud (el que la seguía en auto). Se trata del dueño de una agencia de turismo y jefe de una red de resistencia que colabora con los israelíes.



Tamar está en shock. Solo atina a recriminar a Masoud por no informarla del acoso sexual que sufría Zillah. No se le ocurre que fue la misma mujer la que ocultó esos detalles que la empujaron a abandonar Irán. Masoud arrastra el cadáver hasta un basurero cercano. Tamar vuelve al cuarto de computadores a seguir su hackeo, pero se desencadena una serie de desafortunados y rápidos eventos.

Los basureros encuentran el cadáver, llaman a la policía, está ya se presenta en el edificio y toma detenidos a todos los empleados. A pesar de que Masoud avisa a Zillah y le dice que debe escapar, ella, demostrando la tozudez que la caracteriza, se niega a obedecerle y corta el teléfono. Llega la policía y la saca a rastras. La operación es abortada. Todo fue para nada.

Tamar consigue permiso para ir al baño. Ahí se comunica con Masoud y le dice que hay dos personas que saben del acoso: una compañera que la vio huyendo del patrón y el esposo de Zillah. Masoud solo puede ocuparse de este último. Tras recibir la orden de la Mossad (“ya sabes lo que tienes que hacer” le dice Yael) Masoud parte al departamento de Zillah.



Entretanto, Zarah, la compañera, cuenta lo que sabe a la policía. Tamar es considerada sospechosa y detenida toda una noche. Al amanecer, es llevada a su departamento. Ahí la esperan la vecina Salome, una visitadora social y el cadáver de su supuesto marido. Antes de suicidarse, el esposo ha dejado una carta acusándose de haber matado al patrón de su mujer.

Tamar y su Porfía

Entretanto, Kamil ha descubierto que la mujer del aeropuerto se llama Zillah y va a su piso. Alertada por Masoud, Tamar salta del balcón, pero se niega subirse al carro de su salvador. Huye por su lado y llama a Yael para decirle que no confía en Masoud, que es un asesino, que le ha ocultado información y la ha puesto en riesgo.

A pesar de que Yael le ordena seguir a las órdenes de Masoud, Tamar corta el teléfono y hace lo inconcebible, va en busca de su única pariente en Persia, la hermana de su madre. A punta de chantaje sentimental consigue que su tía Arezoo la reciba en su casa. Arezoo se ha pasado una vida ocultando que es judía. Su esposo es musulmán y juez, su hija, Raizeh,  es una fanática islamista.

                             A la Tía Arezoo le cayó una sobrina del infierno

Lo extraordinario, es que aun sabiéndolo, Tamar se instala muy cómoda en la vida de su tía. Aun sabiendo que Raizeh no está contenta con la intrusa, no se cree el cuento que Zillah sea ex alumna de su madre, y que no le gusta que la invitada esté usando su ropa sin permiso. La guinda del pastel es cuando Zilla-Tamar se niega a acompañar a Raizeh a una contra protesta contra estudiantes enemigos del régimen. Aun sabiendo que la guardia islámica está tras ella, Tamar, muy campante y con cara descubierta, va a su cita con Milad el hacker (sick-boy) y le pide sin explicaciones que le consiga un pasaporte.

Milad acepta a cambio de un módico precio,  que “Shakira” lo ayude a hackear el sistema de seguridad para permitir que los manifestantes alcancen a hacer público su mensaje antes que lleguen la policía y sus opositores. Tamar lo hace y, en vez de marcharse, se queda viendo la manifestación aun sabiendo que su prima viene con la contra protesta. Por supuesto Raizeh la ve y la reconoce.



Mientras tanto, la Mossad ha rastreado la actividad del laptop y envían a Masoud a buscarla. Mientras tanto, Kamil ha revisado el contenido de las cámaras de sitios de interés que muestran la presencia de Masoud afuera de la central eléctrica y del departamento de Zillah. La policía lo sigue y encuentra la yapa: Tamar en la protesta. Por proteger a Tamar, Masoud se interpone entre ella y la policía y nuevamente la agente se marcha sin darse cuenta de la destrucción que deja a su paso.

Fue al final del cuarto capitulo que hice un conteo del daño provocado por la desobediencia de Tamar. Para entonces, ella está en la cama con Milad, ha conseguido romperle un brazo a Raizeh; que Masoud y la vecina Salome (que también trabajaba para él)  hayan sido arrestados, Con eso se ha descalabrado una importante célula de resistencia que colaboraba con la Mossad.



Aún peor, la gente de Kamil ha llegado hasta Arezzou que, para salvar a su familia, debe confesar su verdad. Ahora Kamil sabe que la agente de la Mossad se llama Tamar. A pesar de todo, la Mossad le comunica a su díscola espía que van a sacarla de Teherán, pero Tamar ahora quiere unirse a Milad en una demente operación que planea dejar a Teherán a oscuras. ¿Dónde hay una grúa para colgarla????

                              Raizeh acaba delatando a su familia

La Mossad vs Kamil

Si me he extralimitado en un resumeny vaya que he dejado detalles fuera es para que sientan, como yo, la potencia del suspenso que tiene al espectador al borde de la silla a cada instante, y del tremendo elemento sorpresa. Suspenso y sorpresa ayudan a crear un buen relato de espionaje. Si bien es cierto que la protagonista es para lanzarla al canasto de papeles, nada en la narrativa nos obliga a quererla ya que aparte de que son otros los intereses del cuento, hay bastante personajes que nos llegan a interesar e importar más.

Tamar es un arquetipo, un ejemplo de lo importante que es contar con buenos elementos para misiones tan delicadas como la que se le ha encomendado a la novata. Al final, la primera temporada deja de girar en torno a la destrucción de un reactor nuclear, enfocándose, en cambio, en los esfuerzos por salvar a Tamar de sus propias chambonadas y de arreglar sus entuertos.

Discrepo con críticos que dicen que la serie pareciera ser anti Mossad ya que el mejor personaje es el enemigo de Israel, Faraz Kamali y el peor es la protagonista, pero ambos representan aspectos de un mismo síndrome. Ambos están al servicio de centrales de inteligencia, pero si bien ella desea actuar de manera independiente sin obligaciones ni con sus jefes ni con el manual, él es totalmente devoto de su régimen. Aun así, lo que lo convierte en un agente brillante y letal es que no permite que ni su vida personal ni su compasión sean sus prioridades…hasta que pasan a serlo.



Lo que me ha impresionado de la Mossad es lo que hace en momentos de crisis. El modus operandis del personal que se encarga de investigaciones desde su silla en Israel y el en tierra en Teherán que tanto rescata como mata. El problema mayor ahí es la confianza inmerecida que le otorgan a Yael Kadosh quien toma la voz de mando sin estar segura ni de su plan ni de su agente.

Por otro lado, me quito el sombrero ante la eficiencia, perseverancia e implacabilidad de los servicios iranies. Cierto que todas esas virtudes están encapsuladas en Faraz Kamili, lo que lo hace el personaje más interesante y tal vez el más admirable de la serie. Aun dado de baja por sus superiores, continúa ideando planes diabólicos y sagaces. Su excusa es el amor y el deseo de recuperar a su mujer. Eso es lo que le falta a Tamar a la que no le importa exponer a su familia y que parece no sentir lealtad ni por su país ni por la agencia a la que sirve.

                         El flanco débil de Kamil es su esposa

Otro detalle interesante es la vida en Teherán que, aparte de protestas, parece bastante normal. Las mujeres usan velo, pero van a la universidad y trabajan, aun casadas. Los departamentos y casas se ven amplios, iluminados y con plantas.

                               Protestas y contra protestas

Los disidentes se dividen en personas como Masoud que recuerdan otro país, más liberal, o los jóvenes que parecen escapados de Euforia. Son gays, bohemios, drogadictos, parranderos o venden drogas como Milad quien da como excusa a su hackerismo y narco-negocio el que el desempleo es altísimo. ¿Son esos quienes hoy arriesgan sus vidas para protestar contra el régimen? Creo que no.

Contenido Violento y Gory: Tenemos asesinatos, tortura, un intento de violación. Tamar hace una excelente demostración de su pericia en la Krav Maga , la legendaria arte marcial , pero la serie es honesta al demostrar que esas dotes no le sirven cuando está rodeada de enemigos

Contenido Sexual y Desnudos:  En la primera temporada, Tamar tiene sexo con Milad, ambos vestidos y en semi oscuridad

Factor Feminista: Es triste, pero el retrato de las mujeres israelíes es el peor que he visto. Shira, aunque ha tenido entrenamiento militar y trabaja para el ejército, reacciona como una boba cobarde en un momento de crisis que ella misma ha propiciado. Yael se ve una mujer inteligente y capaz, pero sea por porfía o ambición, es la culpable de todos los descalabros ocurridos con la operación. Su empeño de destacar la hace enviar a una misión delicadísima a una muy buen hacker, pero una chapucería con velo cuando se trata de espionaje. Hay un twist al final de la Primera Temporada que nunca he entendido ni creído, así que ni lo menciono.

                                                    Que se trae Yael?

Tamar ,aparte de saber jugar con computadoras y dar patadas, como que le faltan neuronas. A su arrogancia y egoísmo agreguemos poco ingenio y mucha torpeza mental. Hasta yo sé que en Persia se exige que las mujeres se cubran la cabeza y mantengan actitud discreta. Pues Tamar anda tapándose la cara con menos cuidado que Jacob Elordi en Frankenstein y se la descubre totalmente justo a tiempo para que Raizeh la reconozca. Es un gesto tan imbécil e irreflexivo como cuando se quita el velo delante de la policía.



Con todo lo dicho no puede sino calificarse a Tamar como una redomada imbécil y es comprensible que en el quinto episodio acabe enredada con un nido de narcos y vendiendo tachas, lo que provoca más líos y muertes.



Factor Diversidad: Aquí cabe hablar de la halagüeña descripción del pueblo y cultura persas. Aún bajo un régimen tirano los iranies siguen siendo un pueblo cortes, simpático y muy hospitalario. Sin embargo, con la excepción de la Tía Arezoo y Salome, la mujer persa (desde Zillah hasta Yael) es vista como retorcida y con Tamar y su prima Raizeh tenemos ejemplos de mujeres tontas e impulsivas. ¿Será que la serie no quiere a las mujeres?

 

martes, 13 de mayo de 2025

Espías de la Gran Guerra: Davos 1917

 


A pesar de ya ser más de un siglo que acabó, la Primera Guerra Mundial no ha sido bien tratada en series y miniseries. Para reparar el yerro, una nación que no participó en el conflicto nos ha traído Davos 1917. En esta serie suiza se combinan dos temas siempre interesantes: la medicina en tiempos de guerra y el relato de espionaje.

Johanna y el Tropo de la Enfermera Militar

Davos es un pueblo suizo que ha pasado a la historia como un espacio de sanatorios. La tuberculosis hasta la Segunda Guerra Mundial fue un flagelo. Quienes podían pagarse el tratamiento iban a Suiza en busca de tratamientos milagrosos. En 1913, Thomas Mann llevaría a Katia, su esposa, a curarse los pulmones en Davos, de ahí surgiría su famosa novela La Montaña Mágica (1924).

En esta serie se describen  los quehaceres de un sanatorio entre los que se encuentra albergar a espías de todos los bandos. Después de un par de años de servir en un hospital alemán del frente, Johanna Gabathuler (Dominique “Sisi” Devenport) retorna a su neutral Suiza donde su familia es dueña de una combinación de sanatorio y hostería en Davos.



La familia espera que Johanna cumpla la promesa hecha al padre que si vuelve será para casarse. Ya le tienen preparado un excelente enlace con el consejero Thanner,  cuya fortuna restaurará la de los Gabathuler y la de su establecimiento, pero hay un pequeño problema; Johanna está embarazada.

El padre la oculta en casa de una diaconisa y, segundos después del parto, le arrebata a su hija recién nacida. Johanna no tiene medios, no tiene donde ir, así es que regresa a su hogar y acepta la decisión paterna ; se casará con el consejero. Entretanto, usa lo aprendido en el hospital militar para trabajar en Cronwald, el sanatorio de su padre.



Durante el conflicto, Cronwald ha dividido sus servicios. La parte alta sigue siendo un espacio de curación de la elite de toda Europa. Ahí está la condesa alemana Ilse von Hausner y Helen, la esposa del General Taylor del ejército británico. En los bajos del sanatorio se atiende a soldados rasos de todas las naciones en pugna. A cargo de ellos está el Dr. Carl Mangold ( el Max Brod de Kafka), muy reconocido, (“estudió con Sauerbruch en Zúrich”) pero muy mal pagado.

                                     Johanna y la Condesa

En medio de su tragedia, Johanna cae en las redes de un grupo de espías alemanes que con amenazas, pero también con la promesa de ayudarla a recobrar a su hija, la obliga a secundarlos. Johanna se rehúsa a ser víctima y, en medio de sus labores de espía, tiene tiempo para sus propios planes que incluyen un reencuentro con el amor, ahora por el Dr. Mangold. ¿Pero qué sucede cuando la guerra los ponga en campos opuestos?




No hay mejor manera de enfocar una guerra que desde la perspectiva médica. En el ambiente de hospitales de campaña se libran otras batallas, los héroes y los belicosos pierden sus bríos y descubren que son los doctores y enfermeras los verdaderos soldados. En el pasado,  he escrito notas sobre este tema enfocándome en la heroína enfermera.

En el 2014 me quejaba en mi blog de que el aniversario de la Primera Guerra Mundial había pasado casi desapercibido por el universo de las miniseries. Sin embargo la enfermera militar no había sido olvidada en ese universo. En esa nota recuerdo como Georgina en Upstairs Downstairs y Lady Sybil de Downton Abbey fueron enfermeras durante el conflicto. Hasta la detective Phryne Fisher lo fue y eso cambió su vida.



En la nota menciono la nueva adaptación de Testament of Youth, y los dramas de enfermeras The Crimson Field y Anzac Girls. De esta última he hecho una reseña y es la mejor de su subgénero , junto a la miniserie del ’79 de las memorias de Vera Britanny. Quizás porque ambas estén basadas en las experiencias de enfermeras reales. Las acercan a Davos dos factores, enfermeras que llegan casi sin preparación a la zona de combate y acaban adquiriendo la pericia de un médico,  y el dolor de perder novio en el conflicto.

The Crimson Field pudo ser mejor en su descripción de un fenómeno de la Inglaterra de la Gran Guerra, la aparición de las V.A.D.  jóvenes de buena familia que se ofrecieron de voluntarias en los hospitales militares. El problema de la serie es que se la pasaron más en las intrigas de los muchos villanos, el principal la burocracia militar, y no supieron desarrollar a las cuatro protagonistas.



He hablado de las enfermeras del ejército británico, pero no fueron solo las inglesas las que sirvieron a sus patrias curando heridos. En la adaptación de Dr. Zhivago del 2002, Keira Knightley nos mostró el vivir de una enfermera en el frente ruso prerrevolución. En el 2015, los belgas hicieron In Flanders Field sobre una joven de buena familia que, tras vivir la ocupación alemana de Bruselas, busca ser útil en un hospital militar.

                            Keira en uniforme de enfermera

En el 2022, Netflix y la televisión francesa decidieron unirse para Les Combattants, un retrato del frente francés en 1915 enfocándose en tres mujeres en un pueblo donde el convento local ha sido convertido en hospital. La trama sigue a una prostituta parisina que busca a su hijo-sodado; una doctora, buscada por la policía por practicar abortos; y una monja-enfermera.

La prostituta se vuelve espía y se encuentra con su ex amante que ahora está casada con un oficial. La doctora se mete al convento y comienza a dar órdenes a pesar de que la policía le pisa los talones y la monja cae víctima de la pasión por un desertor alemán.

Mas allá del wokismo irrespetuoso de Netflix, entra un desagradable cliché de este subgénero, la enfermera que se enamora de un enemigo. Lo tuvimos em Les Combattants, en In Flanders Field y hasta en The Crimson Field, una enfermera enfrenta cargos de traición por su romance con un alemán. La diferencia en Davos 1917 es que Johanna sirve en un hospital alemán y Erich es su paciente. Lo curioso es que aunque la enfermera tenga tantos vínculos con el ejercito germano, le repugne ayudar a los espías teutones.

Entre Edith Cavell y Mata Hari

Davos pertenece al género de espionaje que marcaría el cine que gira alrededor de la Gran Guerra. Al cabo de esta surgieron los nombres icónicos de dos mujeres, ambas espiaban, solo que para diferentes bandos. Una fue la enfermera inglesa Edith Cavell, ejecutada por los alemanes por su labor pro-aliada en Bélgica. La otra,  la exótica Mata Hari, la bailarina holandesa fusilada por los franceses por ser una agente germana. En Davos1917 han tomado la profesión de Cavell y el bando de Mata Hari para su heroína, pero le han agregado que Johanna trabaja en el espionaje a regañadientes.

                                                       Edith Cavell




Hay un letrero que sigue a los créditos que dice “Inspirada en eventos reales”. Cuidado. Ni Johanna, ni Mangold existieron. Alguien dijo que la Condesa Ilse, la handler de la enfermera, estaba basada en la famosa Fraulein Doktor, pero esa espía trabajó en Bélgica, no en Suiza y su modus operandis era muy diferente al de la tísica agente.



Hubo muchas jóvenes suizas que sintieron la vocación de servir en hospitales en ambos bandos del conflicto. Nunca sabemos por qué Johanna escogió atender a soldados alemanes. A diferencia de la Segunda Guerra Mundial, la Gran Guerra no tuvo un bando que pudiese admirarse ni por sus motivos ni por su comportamiento en el campo de batalla.

La Condesa Ilse le endilga un sermón a Johanna sobre los motivos imperialistas de Inglaterra y Francia para iniciar una guerra. Incluso se lanza en contra de Bélgica, el país más maltratado, aludiendo a las atrocidades colonialistas cometidas en el Congo. Ilse es monarquista y acusa a la democracia de ser “ capitalista y nacionalista”. Cuando Johanna, que se define como pacifista, se vanagloria de la neutralidad de su patria, la condesa le recuerda que Suiza ha hecho una fortuna vendiéndole armas a ambos bandos.

Realidad y Ficción en Davos

Hay alusiones a eventos reales como el escándalo en los servicios de inteligencia suizos que se vieron sacudidos por la infiltración de espías. Obvio que no es cierto que Johanna haya recuperado el medidor rompe códigos (equivalente al Enigma de la Segunda Guerra Mundial) para su país.



Otro suceso real fue la conspiración para regresar a Lenin a Rusia. Para 1917, el Kaiser y su alto mando tenían claro que no podían continuar con una guerra en dos frentes. Para sacar al primo Nicky de la ecuación, el Kaiser dio permiso para que retornaran del exilio a Vladimir Ilich que estaba de refugiado en Zúrich.  Me ha encantado ver a Ivan Schvedoff , mi querido Kardakov de Babylon Berlin interpretando a Alexander Parvus, uno de los últimos grandes aventureros judíos, que fue instrumental para enviar a Lenin a hacer su revolución.

La idea era que agitase los ánimos en Rusia y obligase al Zar a dejar el campo de batalla para impedir una revolución en casa. Lo que Kaiser Willy nunca imaginó es que esta revolución acabaría con la vida de su primo y su familia, que implantaría una nueva ideología en Europa y que el coletazo pondría fin al reinado de los Hohenzollerns en Alemania.

                                  Lenin en Davos

Algo que no sé si sea cierto es ese plan de los ingleses de invadir Suiza desde la frontera italiana. Existió el Plan H, pero era una avanzada francesa hacia Alemania atropellando la neutralidad suiza. Lo de los detonadores es cierto, como lo del accidente ferroviario. Se conocen hoy 120 casos de suizos que fungieron como espías de ambos bandos.

 En general,  la serie se siente verídica incluso en el no adjudicar la culpa del conflicto a un bando especifico. Aquí no hay buenos ni malos. Las actuaciones son estupendas.  David Kross ya ha demostrado su pericia desde The Reader. A Jeanette Hain solo la conocía como la Frau Benda de Babylon Berlin, aquí como Ilse von Hausner está espectacular y espeluznante encarnando a una mujer moribunda que insiste en ser relevante de la forma más negativa posible.

Me ha gustado mucho la Devenport, más que como Sisi, y admiro su profesionalismo que la ayudó a actuar bajo temperaturas extremas que le provocaron una neumonía. La serie fue grabada casi toda en invierno, usándose los jardines del incendiado Hotel Waldhaus en Vulpera y un antiguo sanatorio de la Fundación Augusta Victoria.



Contenido Violento y Gory: Asesinatos, una escena de tortura, un descarrilamiento de tren y muchas heridas pavorosas.

Contenido Sexual y Desnudos: Aunque Johanna tiene sexo tanto con su prometido como con Mangold, no muestran nada indecoroso

Factor Feminista: La serie se enfoca en dos aspectos del tema. El sometimiento de la mujer a su familia y sobre todo a los varones de esta,  y el empoderamiento del trabajo, de como una mujer puede encontrar voz en el área médica y en el espionaje. Tenemos a Johanna constantemente impresionando con los conocimientos adquiridos como enfermera en el frente que a veces la colocan a la altura de un médico, pero también impresiona a la condesa y a los superiores de esta su capacidad para tomar decisiones impromptu y para sacar sus propias deducciones, habilidades indispensables en una espía.

                                Johanna salvando vidas

La Condesa le dice a Johanna una verdad terrible: “ambas necesitamos de esta guerra” porque las ha liberado a ambas. Esa sería la moraleja detrás de todos los relatos de enfermeras de campaña y de historias de espionaje en donde se involucran las mujeres.

Aunque la serie iba a cifrarse originalmente en el medico-desertor Mangold, durante la investigación histórica dieron con muchos ejemplos de jóvenes suizas que sirvieron como enfermeras en ambos bandos. De su correspondencia se dedujo que aunque muchas fueron motivadas por la compasión, otras iban impulsadas por un anhelo de aventuras y para huir de vidas estrechas. De esas ansias de libertad surgió el personaje de Johanna.

                                  Johanna en el campo de batalla

Factor Diversidad: El sanatorio de la familia de Johanna alberga pacientes de todas las nacionalidades: suizos, alemanes, rusos y la mujer de un general inglés. Zaire, el ordenanza del general, es congolés. Cuando Mangold le pregunta cómo puede estar de parte de los Aliados, después de lo que los belgas hicieron con su gente, Zaire responde que es “el maldito ciclo de vída” . Las atrocidades cometidas por los belgas con su pueblo ahora las cometen los alemanes con los belgas.



Davos 1917 está disponible en España vía Filmin. Como ya tiene subtítulos en español pueden buscarla en esos sitios donde el público hispanoparlante baja sus series. Ha ocurrido algo curioso, tanto interés suscitó la serie que Luca Brosch la ha publicado en formato de libro. Su versión traducida puede adquirirse en La Casa del Libro y en Amazon.



martes, 1 de abril de 2025

Espías en El Paso Suwalski: Eastern Gate en MAX

 


Estamos a la espera del fin de la guerra de Ucrania y después de tres años todavía no se entienden ni sus causas, su inicio, ni quienes eran los buenos y los malos. Situada a comienzos del 2021, a meses del inicio del conflicto, esta combinación de historia alternativa y  drama de espionaje, hecha en Polonia, intenta darnos una visión de la geopolítica que gobierna una zona que es un polvorín a punto de estallar, si no haya ya estallado. A la par de las aventuras de una espía polaca podemos reconocer el peligro del expansionismo ruso.

Ewa en Kaliningrado

El título en polaco es Przesmyk (Istmo) y se refiere al Corredor Suwalski entre tres países, Rusia, Polonia y Bielorrusia, punto estratégico para una invasión rusa a Polonia y de ahí a Europa. La serie inicia  con una fiesta en Kaliningrado. Se celebran las bodas de oro del Matrimonio Sorokin, importantes físicos nucleares. El invitado especial es Nikolai, su hijo, un playboy que ha venido a presentar a su última conquista a sus padres. Yulia Petrova es muy bien recibida, pero a solas “su suegra” le advierte que nunca será importante para su hijo, será una más de la lista. Sus ojos no deben llorar por él.



Tamara Sorokina se equivoca, Yulia no es una más. Se trata de Ewa, una espía, infiltrada por el servicio de inteligencia polaco para que reemplace los lentes de la física nuclear con unos que contienen cámara y micrófono. Nikolái sorprende a su novia cuando ella está en el escritorio de su madre. Ve los anteojos, adivina de que se trata y le da una brutal paliza. Ewa consigue matarlo,  dejar todo como si se tratase de un suicidio e instalar, antes de huir, los lentes espías.

De regreso a Polonia, Ewa sufre un aborto y pierde al hijo de Skiner, su colega y pareja. En el hospital,  deben practicarle una cirugía que la deja imposibilitada de tener más hijos. Deprimida, va a convalecer en casa de su única pariente, su hermana que no está muy feliz de verla.

Entretanto, ha ocurrido un problema diplomático. Maria Niedzwiecka,  consulesa polaca en Minsk se ha suicidado, sin motivo aparente y en pleno cumpleaños de su hijita. El servicio de inteligencia envía a Skiner a Bielorrusia a investigar el caso y descubrir a un traidor en la embajada. Apenas llega a Minsk, Skiner es atrapado por la policía secreta. Ewa deberá dejar su retiro y viajar a Belarus a salvar a su pareja.



Ewa en Minsk

Ewa llega a Minsk a ocupar el puesto de la suicida y recibe una fría bienvenida de parte de la desconfiada jefa de seguridad que le advierte de los peligros de la ciudad. Otro que le hace la misma advertencia es el chofer que le asignan quien le cuenta que todos los días desaparecen personas en esa ciudad, secuestradas por las fuerzas del General Koslov.

Ewa hace amistad con el viudo Pawel Niedzwiecki, lo droga y revisa su celular encontrando un video de la consulesa teniendo sexo con su amante (cuyo rostro no se ve). Llega a la conclusión de que el suicidio fue motivado por chantaje. Entremedio, Ewa debe asistir a eventos como uno en una organización que ayuda a los inmigrantes polacos y que honra a Jan Drawicz.

                                     Jan Drawicz y Leminski

Ya conocíamos a este joven de mirada asustada cuando formaba parte de un grupo de presos polacos intercambiados por espías rusos, justamente en el Paso Suwalski. Los rusos, felices de recuperar a su agente estrella, Skopintsev, se han vuelto generosos, pero súbitamente Drawicz se devuelve. Prefiere quedarse en Minsk, no quiere abandonar a su mujer que está embarazada.

El servicio secreto polaco intenta negociar para que les devuelvan a Skiner (que está siendo brutalmente torturado), pero Kozlov, burlón, exige que  por un hombre, los polacos le cedan nada menos que el Corredor Suwalski. Ewa descubre que en el Toledo,  un conocido hotel de Minsk, se prepara una fiesta a la que asistirán el coronel Kozlov y varios dirigentes de la KGB. Su jefe le ordena que se concentre en la misión que le han encargado, pero Ewa desobedece.

Ewa en el Toledo

La espía se pone un pedazo de vestido, pupilentes y una peluca corta de cabello oscuro y se va a la fiesta.  En el bar coquetea con un ruso y le roba la tarjeta con la que puede subir a los tres pisos que los de las fuerzas de seguridad han requisado. Su primera sorpresa es ver que Drawicz está trabajando de camarero. Vemos que lo ha reclutado Skopintsev quien se acerca al general Kozlov. Quiere agradecerle haberlo intercambiado, pero le deja caer una pulla por su demora en hacerlo.

                Ewa en plan Mata Hari

Nos damos cuenta de que busca venganza. También se da cuenta Ewa que  sigue al ruso y a sus hombres cuando escoltan a Drawicz al garaje. Ewa es testigo (y filma) cuando Skopintsev asesina al polaco. Muy agitada, Ewa abandona el Hotel Toledo justo cuando estalla una bomba que destruye el salón donde trascurre la fiesta.

Todo esto ocurre en un muy dinámico Episodio 2 donde se alternan las pesquisas de Ewa, con escenas de la tortura de su amante; Jan filmando un video-despedida para su hija y explicando los motivos que lo llevaron a plantar la bomba; y el funeral de Nikolái Sorokin. Tamara Sorokina no tiene paz desde la muerte de su hijo. Menos cuando halla en la alfombra de su escritorio los restos de sus antiguas gafas.

La física parte a Riga, capital de Letonia, para investigar el pasado de la última conquista de Nikolai. Descubre que existió una “Yulia Petrova”, que se graduó en literatura, pero su foto no se parece en nada a la mujer que le presentó su hijo. Se da cuenta que era una infiltrada. Decide no contactar a la KGB, solo investigar por su cuenta y se deshace de los anteojos-espías

                         Tamara Sorokina

El gobierno polaco y sus servicios de inteligencia tienen otro problema. Apenas ocurrido el atentado, en los canales de televisión bielorrusos aparece el testamento de Darwicz culpándose de la bomba y presentándose como un terrorista que quiere vengar el honor patrio polaco. Para colmo, Skopintsev ha llevado el cadáver del polaco de regreso a la zona del crimen y atado la bomba a su cuerpo. Han muerto la mayoría de los asistentes incluyendo el general Kozlov. Skopintsev finge su propia muerte.

Ewa Atiende un Parto

Cuando María ve el discurso de su esposo en la televisión, sabe que vendrán por ella. Cuando llega un hombre de Skopintsev, lo mata con un mazo de los que se usan para ablandar la carne. Entretanto Ewa alcanza a llegar a una casa-refugio donde vuelve a disfrazarse de consulesa y parte a casa de María. La encuentra al lado de un cadáver.  María le cuenta la verdad, el grupo de Skopintsev amenazó con matarla a ella y a su hija si su marido no colaboraba. Ellos forzaron a Jan Drawiski a grabar ese discurso con el que esperan tener una excusa para invadir Polonia.

                    Maria espera que vengan por ella.

Llega Tadeuz Leminski , el presidente de una organización que ayuda a los polacos. Detrás viene la policía. Leminski entretiene a los policías que lo arrestan. Esto da la oportunidad a Ewa y María de huir, pero tanta agitación adelanta el parto de la esposa de Jan Drawicz. Ewa es la partera y ayuda a traer al mundo a la bebita. Después consigue que un camionero, que conoce rutas secretas, lleve a María y su hija de regreso a Polonia.

A pesar de que el jefe de Ewa está furioso por su desobediencia, se calma cuando ella le pasa la evidencia grabada del asesinato de Drawicz y la confesión de la viuda. Cuando el embajador ruso viene a exigirle cuentas al presidente polaco, se encuentra con el jefe del servicio de inteligencia que ya sabe del macabro teatrito montado con la intención de excusar una guerra. Lo amenaza: u olvida su plan o este será expuesto a los medios extranjeros.

Entretanto, Ewa ha vuelto a ser una diplomática y regresa a la embajada. Casi no llega porque su automóvil es atrapado en una protesta antipolaca. Los gobiernos sabrán que el atentado del Hotel Toledo fue una farsa, el pueblo no y se presenta ante el edificio exigiendo la expulsión de todos los polacos de su país. Ahí me di cuenta del porque las protestas no sirven hoy en día y terminan haciendo más daño que bien. Los manifestantes no saben realmente porque protestan y suelen estar motivados por supuestas verdades que, al final,  no son ciertas.



A pie, y librándose de ser linchada, Ewa llega a la embajada donde la espera Helena, la jefa de seguridad, que siempre ha sospechado que la nueva consulesa es una espía. Ha registrado el cuarto de Ewa solo encontrando un coqueto vibrador rosado. Acusa a la diplomática de tener un amante en la embajada, pero ese es un problema menor. La embajada está semi sitiada, reciben llamadas de amenazas, los manifestantes apedrean el edificio, y descubren que el agua embotellada viene envenenada.

                Diplomáticas al borde del ataque de nervios

Ewa no aguanta más y se marcha al refugio. Hasta ahí llega Skiner malherido. La muerte de Kozlov le dio la oportunidad de huir. Ahora Ewa se enfrentará a dos problemas. ¿Puede confiar en su amante si todo indica ( es lo que creen sus superiores) que Skiner se ha convertido en un delator? Por otro lado, Tamara Sorokina ha encontrado una pista sobre la identidad de la espía y entra en Polonia a buscar a la única familia de Ewa, quien se verá atacada por todos los flancos y sin nadie en quien confiar.

La serie es un excelente cuento de espionaje, bien actuado y bien narrado que ocurre en varios puntos de la Europa del Este. Lena Gora no es bonita, pero me impresionó en Kroll y me encanta verla en este rol tan multifacético. Para quienes puedan ver Max y gusten de este género de espionaje, la recomiendo totalmente.


Contenido Violento o Gory: En el primer capítulo vemos a Yulia/Ewa ser víctima de una pateadura que la deja estéril. En el segundo episodio vemos una horrenda escena de Skiner torturado.

Contenido sexual y Desnudos: Primer episodio, antes de descubrir que es una espía, Nikolai tiene sexo con Yulia arriba del escritorio de su madre. Más adelante vemos a Ewa en varios desnudos teniendo sexo con Skiner.

Factor Feminista: Sin ser una historia de una super espía tipo Atomic Bomb, Eastern Gate está enfocada desde la perspectiva de una mujer que quiere servir a su patria, pero cae en una red de hombres malos, incluso los que están de su lado.

Dicho esto, me encanta el toque “Emma Peel” que le han impuesto al personaje de Ewa. Su capacidad para adoptar nuevas identidades, sus disfraces, hasta el modo en que cambia la voz. Muy diferente Yulia de cabellos largos y vestido de diseñador de la Ewa enlutada en jeans sin una gota de maquillaje que pasa a la sobria elegancia de una diplomática, pero con peluca, pupilentes y micro mini se convierte en una zorrita que se infiltra en una fiesta de la KGB.





                               Ewa en diferentes looks

Sin embargo, lo que más me ha impresionado de La Frontera del Este (como se llama en castellano) es un tema ausente en las series woke: la maternidad. Tenemos ejemplos del poder maternal que supera el deber como en el caso de Sorokina empeñada en encontrar y castigar a la asesina de su hijo o la de María dispuesta a matar para salvar a su bebé, hasta el abandono de esos lazos con la consulesa que se suicida en el cumpleaños de su hijita o el de la hermana de Ewa que empuja ,con sus regaños, a su hijo fuera del hogar.

Donde más entra la maternidad en juego es en el caso de Ewa. No ha alcanzado a recuperarse del trauma de la muerte de su hijo y de su esterilidad. Vemos su expresión desencajada cuando María le muestra el cuarto que tiene preparado para la hija que espera. Otro momento clave es cuando atiende el parto de María y por un instante se rehúsa a entregarle a la niña a su madre.



Factor Diversidad: A comienzos del ’21 hice un seguimiento a una noticia trágica. El gobierno de Lukashenko había expulsado a refugiados sirios obligándolos a huir a Polonia, país que no quería recibirlos. Los refugiados quedaron atrapados en tierra de nadie en la zona cercana al istmo. En la serie,  el sobrino de Ewa y otros chicos polacos solidarios llevan comida y ropa de abrigo a los sirios mientras se normaliza su situación. Llega un grupo de fascistas a golpear a los refugiados y sus rescatistas. Aparece Ewa y les da una paliza.

                                 Ewa y su sobrino




También vemos el racismo que existe entre los mismos eslavos. Ewa participa en una charla donde los Sorokin expresan la superioridad de la literatura rusa sobre la estadounidense. En la embajada en Minsk, Ewa es informada que los bielorrusos son “unos salvajes” y los rusos se burlan de la inferioridad de los polacos.

Viendo esta serie durante el momento más crítico de la Guerra de Ucrania, caigo en cuenta lo importante que es la zona como foco de una posible conflagración europea y lo poco que sabemos de ella. En un momento los polacos dicen que no saben dónde atacará Putin primero, si los países Bálticos, Polonia o Ucrania. Ahora sabemos dónde atacó, la pregunta es si se le dan las concesiones que Zar Vlad ha exigido de Ucrania, ¿dónde será el próximo ataque? Los productores de esta serie han anunciado una segunda temporada. Mientras tanto puede verse con subtítulos en HBO/MAX.