El mundo del
pasado está lleno de momentos impactantes como corresponde a la recreación de
la historia humana, pero a veces el impacto se debe más a shock value que a un evento emocionante. El drama de época no
estuvo exento de esos instantes que nos dejaron boquiabiertos desde las
traiciones a sus personajes de Long John Silver (Black Sails) y Claire
(Outlander) hasta el bochornoso retrato de la corte española en “La Princesa
Blanca”. Pero hubo situaciones mas chocantes que ahora procedo a recordar.
El Fratricidio de Ivar (Vikings)
Por largo tiempo,
Ivar ha sido mi personaje mas detestado en la serie de Michael Hirst. Ya me superó
el cuento del pobre niñito minusválido porque es más que evidente que es una
bestia sádica. Aunque esta temporada se nos ha revelado como un táctico militar
sagaz y un conocedor de hombres, su sed de sangre y muecas de psicópata agotan.
Aun así, no me tienta ponerlo de villano porque es un personaje indispensable y
que a ratos puede tener gestos de humanidad. Tal vez fue por eso por lo que su fratricidio
resultó tan inesperado y dramático.
Por cercanía en
edad, Ivar y Sigurd tenían por fuerza que ser un poco rivales. De todos los
hijos de Aslaug, Sigurd fue el que más resintió el favoritismo que su madre
demostraba por Ivar. Mas adelante, Sigurd siguió culpando a Aslaug al saberla adúltera
y la culpó por la muerte de la pequeña Siggy. Ivar ignorante de esto, no entendía
porque Sigurd no acusaba a Lagertha o buscaba vengar el asesinato de Aslaug. Los
hermanos tuvieron varios choques y se veía venir una pelea épica, ¿pero
asesinato? ¿Entre los hijos de Ragnar? Jamás me lo imaginé.
Fue tras cumplida
la venganza por la muerte de Ragnar que sus hijos comenzaron a debatir el curso
a seguir. ¿Ponerse a cultivar trigo como hubiese deseado Ragnar? ¿Irse a
explorar tierras con Bjorn? ¿O seguir guerreando como quería Ivar? En medio de
esa discusión que ya bordeaba en reyerta, Sigurd e Ivar se enfrentaron convirtiendo
todo el tema en algo personal.
Ivar acusó a su
hermano de ser gay, Sigurd lo acusó de ser impotente. La reyerta de machos acabó
con Ivar ultimando a su hermano de un hachazo. A pesar de que los vikingos son
la violencia misma, este acto de brutalidad fue tan horriblemente imprevisto
que los otros hermanos quedaron boquiabiertos, pero no osaron castigar al
asesino y ni siquiera le han lanzado muchas críticas.
Aunque Ivar
derramó lágrimas de cocodrilo, el ver con que impunidad podía matar a un hermano,
su crimen lo hizo concebir la idea de que podía liderar a la familia, ejercer
un poder que nadie refutaría. Si había matado a Sigurd, bien podría matar a sus
otros hermanos si se le opusieran. El gesto impulsivo de Ivar reveló lo
pusilánimes que son los otros hijos de Ragnar y algo impensado un par de
temporadas atrás, que Ivar el invalido podía ser un poderoso y brutal líder vikingo.
Totalmente WTF!
El “cenizerazo” de Claire (Outlander)
En mi ensayo
sobre personajes que se hicieron insoportables este año está la protagonista de
“Outlander “cuyos conflictos con su anger
management solían tener como blanco a su pobre esposo engañado que cargaba
con hijo ajeno, mujer adúltera y más encima con la costosísima matricula de
Claire en la Harvard Medical School, una de las universidades más caras del
mundo. ¿Parezco injusta? Tal vez lo soy. Después de todo, Frank también fue responsable
del fracaso del experimento conocido como matrimonio Beauchamp-Randall.
Lo cierto es que
Diana Gabaldon, años antes de que Starz sacase a Outlander a la pantalla, había demostrado su cariño por el
personaje de Frank y expresado sorpresa de que algún lector lo viese como un
villano. Ahora en la adaptación (donde ella funge como asesora) podemos ver el
punto de vista del Profesor Randall, la grandeza y esterilidad de su
sacrificio. Aparte del amor de Brianna (bien ganado), no ha sacado nada de este
matrimonio que lo obligó incluso a exiliarse. Recordemos que las razones para Frank
pedir su traslado a Harvard fueron para evitar murmuraciones humillantes en
torno al extraño regreso de la embarazada Claire.
Era natural que
Claire actuara como una víctima traumatizada. Había quedado viuda, era normal
que sus hormonas la confundieran, era normal que la pareja en algún momento tuviera
una riña fuerte provocada por la tensión que ambos intentaban reprimir. Pero
nadie se esperaba que Claire zanjase la discusión arrojándole un pesado
cenicero de cristal a la cabeza al marido. Únicamente porque es ficción, Frank consiguió
eludirlo. ¿Qué hubiera pasado si ese objeto de ese peso y lanzado con esa
velocidad hubiese chocado con el cráneo del Profesor Randall? Tal vez lo
hubiera dejado malherido, tal vez lo hubiera matado.
Para aumentar el
efecto WTF, Claire se queda muy pancha con su hazaña. Frank no hace lo normal,
recriminarla: “¡mujer, que casi me partes la cabeza!” o llamar a la policía. Lo
único que le dice, con flema británica, es “No te obligué a venir. Si quieres marcharte,
hazlo ya”. Lo normal es que mas tarde,
Claire pidiera disculpas, o hiciera su maleta, o examinara que estaba
ocurriendo con su autocontrol. Por el contrario, se fue a dormir muy tranquila
en su cuarto, mientras el marido durmió todo encogido en el sofá.
Em medio de la
noche, a Claire se le rompe la fuente ¿y qué hace? Despierta a Frank para que
la lleve al hospital. Ahí, si yo fuera Randall le aviento una patada en el trasero
que la mando derechito a la parada de bus más cercana. Pero no, Frank se
levanta y la lleva al hospital. Como toda mujer del siglo XXI, vivo con terror
a la violencia de género cada día más difundida, pero eso no quita que me
parezca injusto que muchas mujeres se crean con derecho a agredir físicamente a
la pareja, a menos que se estén defendiendo.
La idea del cenicerazo
nació de un esfuerzo compartido de libretistas y directores. Catriona estaba un
poco preocupada de que pudiese herir a alguien, y los camarógrafos usaron
protección tanto para ellos como para el equipo. El que resultó herido fue el
pobre Tobias Menzies que acabó con un corte en la mollera, siete puntos
y una incapacidad de seguir filmando que provocó atraso de dos semanas en el
rodaje.
Ahí vemos lo
peligroso del acto de Claire. No sé qué es más WTF que el personaje no pierda
ni un momento de preocupación por las consecuencias de su agresividad (mas
adelante vuelve a agredir a Frank cuando le dice que tras su divorcio Brianna se
irá a vivir con él); que la serie no vea este acto como una señal
negativa sobre la personalidad de la heroína; o que haya Claire fans encantadas
con ese gesto faux badass.
La extraña fantasia-confesion de Ross (Poldark)
En esta temporada
vimos un esperado encuentro entre Ross y Elizabeth. Después de la semi-violación
perpetrada por el Capitán Poldark, del abandono de su ex novia y prima
política, y del nacimiento de Valentine, esta reunión era totalmente necesaria
y se desarrolló en un sorprendente ambiente de armonía y sinceridad.
Tan impresionado queda
Ross por las palabras que intercambió con su otrora gran amor, que anda por
días pensativo, al punto que Demelza le pregunta qué hacía en el cementerio.
Ross se sienta y le cuenta a su esposa de su encuentro con Elizabeth, del beso
que se dieron, del cariño que él todavía le tiene, pero que ese cariño es
más compasión, deseo de ayudarla y sentimientos de culpa, no es el amor que le
tuvo, porque él ha cambiado gracias a Demelza. Es una confesión preciosa,
lástima que solo existe en la cabeza de Ross.
Inmediatamente
volvemos a oír la pregunta de Demelza. Vemos a Ross nuevamente parado delante
de la ventana. Le responde de manera cortante y le pide que deje de
importunarlo con interrogatorios para él poder vestirse tranquilo. Es como para
pedirle prestado el martillo a Thor y partirle la cabeza al Capitán Poldark.
Una escena totalmente innecesaria, sorpresiva y que solo aumenta nuestro
rencor, y obvio el de Demelza, cuando se entera de lo que Ross realmente hizo
en el cementerio.
De como el sexo oral se puso de moda
Soy la ultima
persona en criticar o debatir las ventajas del sexo oral y apruebo que las
series de televisión lo promuevan, pero en el 2017, un par de ellas llegaron un
poquito al extremo del mal gusto en esa promoción. La mas comentada ha sido la de “The Crown”,
donde se implica que la reina Isabel deja esperando a su futuro secretario, Michael
Adeane, para atender las necesidades sexuales de su marido.
Esa escena donde
Felipe casi le ordena su mujer que posponga la entrevista con el secretario
para mejor ponerse “de rodillas” resultó chocante. No por el feo a Adeane (que
se lo merece, por inútil), tampoco por darnos a entender que la reina prefiere
tener sexo con su marido. Todo eso muy legítimo. El problema es que la escena
viene a la zaga de la subtrama en la cual Isabel finalmente ejerce control
sobre sus díscolos ministros. Felipe lo sabe, menciona que se ve “mas alta”. ¿Qué
mejor manera de rebajarle la estatura que hacerla hincarse y servirlo?
Como las dos
temporadas han girado a las quejas eternas del personaje de Matt Smith de que
su mujer lo ningunea, esta exigencia de arrodillarse es una manera de
someterla, de bajarle los humos, y hasta una venganza por haberlo obligado a
arrodillarse y jurarle lealtad durante la ceremonia de Coronación de Isabel.
Hay veces que siento que deberíamos vestirnos de luto para ver “the Crown” como
rechazo de la misoginia de Peter Morgan.
Pero otra serie
que nos ofreció un momento desagradable en lo que respecta al sexo oral fue la
infame “Will”. Uno de los fracasos del 2017, este intento de opera punk sobre
los primeros años de William Shakespeare en Londres se caracterizó por su falta
de rigor histórico (¿qué es eso que una tabernera fuera la autora de la obra
shakesperiana?), por un extravagante y totalmente anacrónico vestuario de la
heroína y por muchas escenas de tortura y mal gusto.
Un personaje
recurrente fue el ladronzuelo Presto quien inicia los problemas del Bardo, al
robarle un rosario que delata a Shakespeare como católico clandestino. La
delincuencia de Presto va dedicada a conseguir dinero para rescatar a su hermana,
Albina, presa en un burdel. La carrera de carterista no es muy lucrativa, por
lo que Presto decide agregarle algunos trucos. Luego que Albina le cuenta que
sus mejores clientes son los que vienen atraídos por sus dotes en el sexo oral,
Presto se disfraza de niña (y bien feíto que se ve) y se va a buscar pedófilos
a los que ofrece felaciones.
La escena con el
primer cliente fue bastante perturbadora y repelente, a pesar de que, por
supuesto, Presto no tuvo que abrir la boca y logró huir con la bolsa del
pedófilo. Aun así, fue otra más de las escenas que hicieron a “Will” una serie incomoda
de seguir. Aun más, cuando en capítulos posteriores, la patrona de Albina si
vende a Presto como prostituto infantil y travesti al villano Topclieff que se
revela como pedófilo.
El personaje más
trágico en toda la tragedia griega que fue “Taboo” en su primera temporada fue
Zilpha Delaney. Un solo pecado, el incesto, destruyó su vida. La magnitud de
una falta que aun hoy provoca asco y rechazo obligaba a una dama burguesa de la
Regencia a vivir auto flagelándose. El primer y mayor castigo de Zilpha (y eso
que nunca conocimos las circunstancias que la separaron de su hijo) fue casarse
con el patán Thorne. El segundo, fue confesarle su delito al marido. Thorne,
cuyo menor defecto era la tacañería, se impuso la misión de castigar a su
pecadora esposa. El regreso de James Delaney desequilibró más ese matrimonio.
La ira de Thorne aumentó
al descubrir que Zilpha, en sueños recibía visitas del medio hermano. De ahí el
enloquecido individuo varió su conducta de oprimir y humillar a su mujer, para
volverse un abusador de facto, golpeando y violando a Zilpha, llegando a pensar
que su mujer estaba “poseída”.
Aprovechándose de
la religión en la que su esposa buscaba refugio, la convenció de aceptar que un
clérigo charlatán la exorcizara. La pobre y aterrorizada Zilpha no tuvo más
remedio que someterse a un ritual chapucero y muy perturbador en el que fue
amarrada y rodeada de velas. Más encima tuvo que soportar que el clérigo, entonando
latinajos, se le encaramara encima y le manoseara los pechos.
El imbécil de Thorne creyó a su mujer “curada” Bien se merecía que, después de la cura, su esposa le atravesara el corazón con uno de sus alfileres de sombrero.
El imbécil de Thorne creyó a su mujer “curada” Bien se merecía que, después de la cura, su esposa le atravesara el corazón con uno de sus alfileres de sombrero.
Un leitmotiv de la primera temporada de “Victoria”
fueron “los nervios histéricos” de Su Majestad que hacían sospechar a sus
enemigos que había heredado la locura de su abuelo Jorge III. Si bien es cierto
que la Reina Victoria no era la mujer mas centrada del mundo y sus nervios le
jugaron muchas malas pasadas en su vida, su cabeza funcionaba perfectamente.
Sin embargo,
Daisy Goodwin se inventó un cuentito que podría explicar de dónde surgían las
calumnias. Aparentemente La Pequeña Vicky le tenia fobia los ratoncitos Sucede
que para evitar el negociado del mayordomo Penge de vender los pabilos de vela
usados del Buckingham Palace, la Baronesa Lehzen, gran chambelana y ama de llaves
de la reina, decide instalar alumbrado a gas en el palacio. La instalación perturba
a los roedores de la residencia que comenzaron a emigrar hacia arriba de las
escaleras. La misma Victoria avista una lauchita en sus aposentos, pero la apoteosis
tiene lugar en el cumpleaños de la soberana.
En medio del
festejo, mientras todos admiran el pastel creado por el chef Francatelli, una
manada de ratas se abalanza sobre este, provocando un ataque histérico de parte
de Victoria. La escena es lo suficientemente caótica como para hacer pensar al
espectador que el malvado Penge ha escondido las ratas dentro del pastel.
La actitud de
Victoria también es bastante grotesca. En vez de huir de la plaga ratonil, la
reina se pone a dar volteretas en círculo tal como lo haría un roedor. Cuando Sir
John Conroy intenta tranquilizarla, Vicky agita las manos y lanza chillidos
como si fuera una fan afectada por la Beatlemania y él fuera Ringo Starr.
Este hecho
inverosímil y que, por supuesto nunca tuvo lugar en la vida real, sirve para
que esos conspiradores, Cumberland y Conroy, esparzan rumores de la demencia de
la reina y preparen un plan B con la Duquesa de Kent como regente. A propósito,
la mera posibilidad de que Victoria hubiese heredado el mal del Rey Loco solo surgió
al final de sus últimos embarazos, cuando una serie de depresiones postparto y
la presión del control constante del marido, llevaron a Victoria a sufrir
varias crisis de histeria.
“Knightfall” es
el peor drama de época del 2017, su nivel de historicidad coincide con el de
los filmes de Monte Python, y le está ganando a “The Walking Dead” con lo de
sacar muertos de las tumbas. Figúrense, la acción tiene lugar en el 1305, un año
antes de la supresión de la Orden del Temple y ahí tenemos a la Reina Juana de
Navarra (que había muerto de parto a comienzos de ese año) preñándose del
primer Templario guapo que le cruza por la calle. También tuvimos que calarnos a Jim Carter
(alias Mr. Carson) como el Papa Bonifacio VIII, muerto y enterrado en 1303. Óiganme,
History Channel, el papa de los templarios se llamaba Clemente V.
Ni hablar de
nuestra amada Lobita de Francia, Isabella de Valois, que no quiere casarse con
Eduardo de Inglaterra, pero prefiere a Luis de Cataluña. Si, Dominic Minghella y sus secuaces se
inventaron todo un Reino de Cataluña. Y así tenemos Embajador de Cataluña y
Reina Elena de Cataluña que visita Paris porque la corona francesa necesita
desperadamnente la ayuda de las poderosas fuerzas catalana.
Mejor le inventaban una alianza a Isabela con Alto
Jardín. MInghella ha dicho que “El Reino de Cataluña” está basado en Aragón,
pero que no quiso usarlo “para tener más libertad”. Si ya sabemos de qué
libertad habla. Pronto veremos a la corte de Felipe el Bello recibiendo al gran
Rey de Cataluña, Puigdemont, El Primero de su Nombre.
![]() |
Los "ejercitos catalanes" |
Y la guinda del
pastel es el retrato de los templarios que ya parecen creados por Marvel. hay
algunos ilusos que consideran que Knightfall es todo un ejemplo de historia, y
un derechista por ahí salió a defender el show como un ejemplo de un programa
sobre el verdadero cristianismo y sus valores. ¡Ayyy este se creyó el cuento de los
guardianes del Santo Grial! A ver, los Templarios eran los guardianes del Santo
Sepulcro, los protectores de los peregrinos, los inventores de las primeras
tarjetas de crédito, y tal vez adoraban al Gato Bafometo, pero no tenían nada
que ver con el Grial, ni la leyenda artúrica, ni con Indiana Jones.
Y mucho menos
eran protectores de los judíos. Ahí sí que chirrié los dientes. En esta
era de antisemitismo enclosetado, ya me he dado por vencida con la falta de
presencia judía en los dramas de época. No soy campeona de diversidad como
otras etnias, y prefiero que no haya judíos en un argumento si van a
presentarlos de manera incongruente, payasesca y negativa. Sin embargo, fue un
grato momento cuando Nina, mi personaje favorito en “the Collection” reveló ser
judía. Ojalá me hubiera ocurrido lo mismo con la aparición de mis
correligionarios en este show creado por Jeremy Renner (que ni siquiera actúa
en la serie).
En el primer
episodio, el villano Nogaret, Primer Ministro de Felipe, decide que hay que
expulsar a los judíos de París, para luego asaltarlos a mitad de camino y
quedarse con todas sus riquezas. ¿No existía el mismo cuento en el segundo
libro de Outlander? Solo que ahí eran
judíos los que robaban a otros judíos. Por suerte la serie se olvidó de esa
peregrina subtrama. Volviendo a “Knightfall”, el asalto es evitado por Sir
Landry (el héroe de esta patraña) y sus muchachos, puesto que un deber
Templario es … ¡proteger a los judíos! ¡Voto a Bafometo! ¿De dónde sacan tanta
burrada?
En su estadía en
Tierra Santa, los templarios aprendieron muchas cosas útiles de los sarracenos
(incluyendo higiene) que trajeron luego a Europa, pero como toda orden
cristiana de su época eran muy enemigos de los judíos. ¿Que nadie lee Ivanhoe hoy en día? Otra locura del show
concierne el personaje de Adelina (un nombre que ni es judío ni francés) la Token Jewess de este cuento, una especie
de Robin Hood con faldas.
La vemos primero luchando
como Wonder Woman en el asalto del bosque. Landry reconoce a Simón, el padre de
la chica. El los rescató de los Mamelucos durante el sitio de Acre y los ayudó
a huir a Francia. A menos que hubiese un conflicto personal entre Simón y algún
mameluco, no se entiende porque necesitaría protección de los muslimes ni
porque huiría a la hostil Europa.
Un curso crash de historia. Las Cruzadas nacen
del propósito de rescatar el Santo Sepulcro de manos de infieles (Léase
musulmanes y judíos). En su marcha hacia Tierra Santa, los primeros cruzados destruyeron
comunidades judías a lo largo del Rin. Tomada Jerusalén tuvo lugar una masacre
de los habitantes locales (judíos y musulmanes). No estoy tomando partido, ni
elevando juicios morales sobre los caballeros cruzados, pero, por favor, no me cambien la historia.
Según el cronista
Guillermo de Tiro, la sangre de los masacrados llegaba a cubrir las patas de
los caballos. La mayor parte de la población judía fue encerrada en la sinagoga
más grande de la ciudad a la que luego se le prendió fuego. Los 40.000 judíos
restantes fueron luego vendidos como esclavos. Se prohibió la residencia de no
cristianos en Jerusalén durante toda la presencia cruzada allí.
Por eso resulta inverosímil el cuento de Simón huyendo a Francia. Totalmente ridículo y solo para ser creído por los amigos de las teorías de conspiración. “Knightfall” es muchas cosas, pero no es historia. Probablemente el ‘único premio que merezca es la serie más WTF del 2017.
Por eso resulta inverosímil el cuento de Simón huyendo a Francia. Totalmente ridículo y solo para ser creído por los amigos de las teorías de conspiración. “Knightfall” es muchas cosas, pero no es historia. Probablemente el ‘único premio que merezca es la serie más WTF del 2017.