jueves, 3 de abril de 2025

Lo Mejor del Rey de las Miniseries: Richard Chamberlain (1934-2025)

 


Puede que llegue un momento un poco tarde para expresar duelo, pero yo sé que deben haber leído u oído de la muerte del Dr. Kildare, del primer Anjin-San y del primer Jason Bourne. La muerte de Dick Chamberlain me agarró vulnerable. Estoy saliendo de una gripe que acrecienta mis problemas respiratorios y por eso no quería intentar escribir algo que expresase mal mi devoción por el hombre y el actor.

No voy a caer en la redundancia de narrar su biografía.  Quiero hacer algo diferente a un obituario común. Quiero resucitar a este gran actor dándoles no solo una breve reseña de lo que a mi parecer fueron sus mejores obras, pero también listar plataformas de streaming donde puedan encontrarlas.

Fue la Gatita Norah quien me dio la idea anunciando en su muro que se rumoraba que Netflix compraría The Thorn Birds, ahí me di cuenta de lo importante que es que las plataformas ofrezcan filmes y miniseries de histriones icónicos en los días que sigan a los fallecimientos de estos. Es lo que Tubi hizo con muchos filmes celebres de Alain Delon, el año pasado.



Mientras se ponen las pilas e integran la obra “ chamberliana” a sus bibliotecas, revisemos donde se pueden ver las mejores actuaciones de Richard Chamberlain y donde si es posibleverlas.

Como ya sabrán George Richard Chamberlain nació en 1934, en California. Se graduó con títulos en pintura e historia del arte de Pomona College. Sirvió, con el grado de sargento, en el ejército estadounidense. Ya de regreso de su servicio en ultramar, Dick decidió probar suerte en el mundo de la actuación.

En 1961 haría historia cuando fue llamado a protagonizar la serie de televisión Dr. Kildare. Aunque el personaje creado por Max Brand había aparecido en radioteatros y seriales de matiné, fue Richard Chamberlain quien le dio un rostro definitivo y tan atractivo que convertiría ese drama medico en un mega éxito . Por cinco temporadas, el Dr. Kildare robó corazones alrededor del mundo convirtiéndose el joven actor en un sex symbol y ganándose un Globo de Oro. Lo mas extraordinario es que esta serie no está en ninguna plataforma de nostalgia ni canales Retro.



El final de la serie, en 1966, llevó a Dick a buscar(con poco éxito) otro camino a su carrera actoral en Broadway y en el cine. En 1997, interpretó al odioso marido de Julie Christie en Petulia.  Si quieren ver una de las pocas ocasiones en que Richard Chamberlain hizo de villano, este filme  puede rentarse en Amazon Prime.



En 1968 tuvo un rol contundente junto a Katherine Hepburn en La loca de Chaillot que yo vi en una clase de drama en la universidad. Esta, mi película favorita de Kate (junto con Holiday), puede rentarse en Amazon Prime.



En 1971 tuvo su primer protagónico en The Music Lovers de Ken Russell. Entre Dick, Russell y Dame Glenda Jackson arrastraron a Pyotr Ilich Tchaikovski fuera del closet (diecisiete años antes que Nous Deux hiciese lo mismo con Richard Chamberlain). Aunque la escuché adaptada para radioteatro, no pude verla en el cine porque le dieron con rating para mayores de 18 años. Hoy puede encontrársela en MGM+



Tchaikovski fue el inicio de una larga cadena  de personajes de la vida real que Richard interpretaría. En 1972 encarnó al “poeta maldito” Lord Byron en Lady Caroline Lamb.



En 1973 Richard Chamberlain comenzaba su romance con la obra de Alexandre Dumas. Aunque Sir Michael York era el protagonista, Dick fue un Aramis convincente y divertido en la mejor adaptación de Los Tres Mosqueteros que he visto. A mitad del filme, Tony Lester, el director se dio cuenta que le había quedado un poco largo. En vez de editarlo lo dividió en dos historias y El Cuarto Mosquetero llegó a los cines en 1974. Estoy sorprendida de que esta franquicia (hay un tercer filme de 1989) no esté en ninguna plataforma.



Aunque Los Tres Mosqueteros tuvo buena acogida de la taquilla, el sitial de Richard Chamberlain estaba en la pantalla chica. Todavía no comenzaba la era de las miniseries. Lo que estaba de moda eran los telefilmes.

Ese mismo año, el actor daría vida al Rey Eduardo VII en The Woman I Loved que yo vi en TVN en 1974. Faye Dunaway encarnaba a la futura Duquesa de Windsor. Está en inglés, en segmentos de un cuarto de hora cada uno en YouTube. Si tienen paciencia…



En 1974, Dick sería el autor de El Gran Gatsby en Scott Fitzgerald and the Last of the Belles. Blythe Danner (madre de Gwyneth Paltrow) era Zelda. Coincidió con un renacimiento de Scott Fitzgerald, siendo el año en que Robert Redford y Mia Farrow fueron Gatsby y Daisy. El telefilme combinaba el desastroso matrimonio de Scott y Zelda junto con su cuento “La ultima de las bellas”. La “Bella” Aline Calhoun era interpretada por Susan Sarandon. La pueden encontrar en Tubi.



Siguiendo con Dumas, Richard Chamberlain dio vida a Edmonde Dantes para la televisión en 1975 en una respetable adaptación del Conde de Montecristo que le ameritó una nominación para un Emmy. Puede verse en Amazon y Tubi.



En 1976, filmó una de sus películas más recordadas, una variación del cuento de Cenicienta llamado The Slipper and the Rose. Aunque Dick grabó varios discos, este es uno de sus pocos filmes donde cantó. Puede verse en Amazon, Peacock y en Tubi



En 1977, siguiendo con la onda Dumas, interpretó a los gemelos, uno de los cuales es Luis XIV y el otro El hombre de la máscara de hierro. Está en Amazon y Tubi.



Ese mismo año se trasladó a Australia a protagonizar un relato sobrenatural, hoy filme de culto, llamado The Last Wave. Por esta actuación Dick ganó un premio en el Festival de Sitges. Puede verse en Max/HBO.



En los últimos dos años de la década de Los 70, Richard Chamberlain se embarcó en la primera de sus grandes miniseries, la épica del Oeste, Centennial. Basada en el bestseller de James Michener, la miniserie cubría casi doscientos años de la vida en la ciudad de Centennial, Colorado desde que es pisada por los primeros blancos en 1795,el comerciante de pieles Pasquinel (Robert Conrad) y su socio Alexander McKeague (R. Chamberlain). Centennial puede verse en Starz y en MGM+



El éxito de Centennial y el ser ya un rostro reconocido en la pantalla le acarrearía a Dick un rol que sería uno de los más importantes de su carrera. Poco me importan los elogios y premios ganados por la nueva versión del 2024. Poco me importa, las acusaciones de que el John Blackthorne era un codicioso salvador blanco. Richard Chamberlain seguirá siendo el Anjin-San por antonomasia, el creado por James Clavell para su Shogun. Por algo fue nominado para un Emmy y gan’o su segundo Globo de Oro. En este momento pagando la módica suma de veinte dólares puede verse esta serie en Amazon,




Todavía no se acababan los aplausos por Shogun cuando ya Richard era contratado para protagonizar otro superventas. Así fue como acabó siendo el Padre (luego Cardenal) Ralph de Bricassart en ese romance prohibido llamado El Pájaro Espino. La adaptación de la novela de Colleen McCullough fue un mega éxito mundial y le dio el titulo a Dick de Rey de las Miniseries aparte de un tercer Globo de Oro.



 Como Shogun , esta miniserie puede rentarse en Amazon, pero Gatita Norah nos trajo el rumor de que Netflix planea pasarla pronto. Como en esa plataforma no tienen nada de Richard Chamberlain se anotarían varios puntos y atraerían muchas visitas y subscripciones.



A mediados de los 80, Richard Chamberlain fluctuaba entre pantallas. En 1985 hizo su último filme épico en el cine. Aunque interpretar a Allan Quatermain en dos películas (Las Minas del Rey Salomón y su secuela Allan Quatermain and the City of Gold) le agregaban otros roles importantes a su currículo, a mí no me gustaron estas adaptaciones de las novelas de H. Rider Haggard. Tampoco me gustó la pareja que hizo con, la entonces desconocida, Sharon Stone. Ustedes pueden juzgar ya que ambos filmes están en Amazon y en Tubi.



En cambio, me encantó su siguiente miniserie que como se había hecho costumbre con el actor llegaba en la primavera, esta vez el ‘85. Con Wallenberg, A Hero’s Portrait no solo Chamberlain se apuntaba otro triunfo. Casi una década antes de La lista de Schindler, esta miniserie despertaba el interés del público por el tema de los rescatistas del Holocausto y abría la posibilidad de que Raoul Wallenberg estuviese vivo en algún gulag soviético. Wallenberg está en varias versiones en YouTube, e incluso hay una en español.



En 1986, seguía a manía del actor de interpretar a personajes históricos. esta vez se trataría del político y explorador John Charles Fremont y su saga a través del oeste en la miniserie Dream West. Alice Krige, que ya habría hecho pareja con Dick en Wallenberg, interpretaba ahora a su esposa Jessie. Pueden rentarla en Amazon. Hay una versión en YT, pero la calidad visual es atroz.



En 1987, cimentando su aura de símbolo sexual, Richard Chamberlain encarnó al mayor amante de la historia. En el telefilme Casanova escaseaba el rigor histórico, pero destilaban sex appeal las estrellas europeas del momento como Sylvia “Emnanuelle” Kristel, Ornella Muti y Hannah Schygullah. Milagrosamente encontré una versión en español en YouTube.



En 1988, regresó a las miniseries en la adaptación de The Bourne Identity de Robert . Aunque hoy opacada por la franquicia de Matt Damon, esta miniserie, que sería nominada a un Emmy, fue impactante sobre todo porque cerraría el reinado de Richard Chamberlain en el género. Hay versiones en YouTube.



En diciembre de ese año, la revista femenina francesa Nous Deux anunciaba que el rey de las miniseries era homosexual, como la estrella no lo confirmó (no lo haría sino en su autobiografía del 2003), muchos lo creyeron un bulo. Entretanto, Dick daba que hablar porque retornaba a las series tras más de veinte años desde el cierre de Dr. Kildare. Island Son lo tenía nuevamente convertido en medico ahora con practica en Hawái. No tuvo éxito y no duro más de una temporada. El próximo proyecto de Richard Chamberlain tendría menos suerte.



En 1991 se pondría los zapatos de Robert Mitchum para dar vida al clérigo asesino en una nueva versión de La noche del cazador. Las críticas no fueron buenas, ni el telefilme estaba a la altura del original ni Chamberlain convencía. Sus pocas incursiones en el terreno de la villanía (Petulia, Infierno en la torre) habían sido ya olvidadas y el rol no era aceptable para su fandom. Yo creo que también el que se acercase a los 60 años tenía su peso.



Eso no afectó la fama del actor quien se refugió en Broadway donde tuvo dos temporadas como protagonista de Mi Bella Dama.  En 1996 se reunía con Rachel Ward para una secuela de The Thorn Birds. Esta miniserie puede encontrarse en YouTube en inglés y en español.





En el siglo XXI, siguió haciendo apariciones en muchas series. Su último rol importante fue otro personaje real Charles Eden, gobernador de New Providence (Las Bahamas) a comienzos del Siglo XVIII en la miniserie de piratas, Barbanegra (2006). Pueden encontrarla en Peacock y en Tubi, o rentarla en Amazon.



Su ultimo trabajo fue en el 2017 en Twin Peaks: The Return. Su fandom nunca ha dejado de venerarlo como una reliquia de la gloriosa historia de la televisión. Solo que ahora sería interesante que nuevas generaciones lo conocieran.

¿Están de acuerdo con mi evaluación de la obra “chamberliana”? ¿ Se me ha quedado alguna actuación que ustedes crean debí mencionar?

 

 

 

martes, 1 de abril de 2025

Espías en El Paso Suwalski: Eastern Gate en MAX

 


Estamos a la espera del fin de la guerra de Ucrania y después de tres años todavía no se entienden ni sus causas, su inicio, ni quienes eran los buenos y los malos. Situada a comienzos del 2021, a meses del inicio del conflicto, esta combinación de historia alternativa y  drama de espionaje, hecha en Polonia, intenta darnos una visión de la geopolítica que gobierna una zona que es un polvorín a punto de estallar, si no haya ya estallado. A la par de las aventuras de una espía polaca podemos reconocer el peligro del expansionismo ruso.

Ewa en Kaliningrado

El título en polaco es Przesmyk (Istmo) y se refiere al Corredor Suwalski entre tres países, Rusia, Polonia y Bielorrusia, punto estratégico para una invasión rusa a Polonia y de ahí a Europa. La serie inicia  con una fiesta en Kaliningrado. Se celebran las bodas de oro del Matrimonio Sorokin, importantes físicos nucleares. El invitado especial es Nikolai, su hijo, un playboy que ha venido a presentar a su última conquista a sus padres. Yulia Petrova es muy bien recibida, pero a solas “su suegra” le advierte que nunca será importante para su hijo, será una más de la lista. Sus ojos no deben llorar por él.



Tamara Sorokina se equivoca, Yulia no es una más. Se trata de Ewa, una espía, infiltrada por el servicio de inteligencia polaco para que reemplace los lentes de la física nuclear con unos que contienen cámara y micrófono. Nikolái sorprende a su novia cuando ella está en el escritorio de su madre. Ve los anteojos, adivina de que se trata y le da una brutal paliza. Ewa consigue matarlo,  dejar todo como si se tratase de un suicidio e instalar, antes de huir, los lentes espías.

De regreso a Polonia, Ewa sufre un aborto y pierde al hijo de Skiner, su colega y pareja. En el hospital,  deben practicarle una cirugía que la deja imposibilitada de tener más hijos. Deprimida, va a convalecer en casa de su única pariente, su hermana que no está muy feliz de verla.

Entretanto, ha ocurrido un problema diplomático. Maria Niedzwiecka,  consulesa polaca en Minsk se ha suicidado, sin motivo aparente y en pleno cumpleaños de su hijita. El servicio de inteligencia envía a Skiner a Bielorrusia a investigar el caso y descubrir a un traidor en la embajada. Apenas llega a Minsk, Skiner es atrapado por la policía secreta. Ewa deberá dejar su retiro y viajar a Belarus a salvar a su pareja.



Ewa en Minsk

Ewa llega a Minsk a ocupar el puesto de la suicida y recibe una fría bienvenida de parte de la desconfiada jefa de seguridad que le advierte de los peligros de la ciudad. Otro que le hace la misma advertencia es el chofer que le asignan quien le cuenta que todos los días desaparecen personas en esa ciudad, secuestradas por las fuerzas del General Koslov.

Ewa hace amistad con el viudo Pawel Niedzwiecki, lo droga y revisa su celular encontrando un video de la consulesa teniendo sexo con su amante (cuyo rostro no se ve). Llega a la conclusión de que el suicidio fue motivado por chantaje. Entremedio, Ewa debe asistir a eventos como uno en una organización que ayuda a los inmigrantes polacos y que honra a Jan Drawicz.

                                     Jan Drawicz y Leminski

Ya conocíamos a este joven de mirada asustada cuando formaba parte de un grupo de presos polacos intercambiados por espías rusos, justamente en el Paso Suwalski. Los rusos, felices de recuperar a su agente estrella, Skopintsev, se han vuelto generosos, pero súbitamente Drawicz se devuelve. Prefiere quedarse en Minsk, no quiere abandonar a su mujer que está embarazada.

El servicio secreto polaco intenta negociar para que les devuelvan a Skiner (que está siendo brutalmente torturado), pero Kozlov, burlón, exige que  por un hombre, los polacos le cedan nada menos que el Corredor Suwalski. Ewa descubre que en el Toledo,  un conocido hotel de Minsk, se prepara una fiesta a la que asistirán el coronel Kozlov y varios dirigentes de la KGB. Su jefe le ordena que se concentre en la misión que le han encargado, pero Ewa desobedece.

Ewa en el Toledo

La espía se pone un pedazo de vestido, pupilentes y una peluca corta de cabello oscuro y se va a la fiesta.  En el bar coquetea con un ruso y le roba la tarjeta con la que puede subir a los tres pisos que los de las fuerzas de seguridad han requisado. Su primera sorpresa es ver que Drawicz está trabajando de camarero. Vemos que lo ha reclutado Skopintsev quien se acerca al general Kozlov. Quiere agradecerle haberlo intercambiado, pero le deja caer una pulla por su demora en hacerlo.

                Ewa en plan Mata Hari

Nos damos cuenta de que busca venganza. También se da cuenta Ewa que  sigue al ruso y a sus hombres cuando escoltan a Drawicz al garaje. Ewa es testigo (y filma) cuando Skopintsev asesina al polaco. Muy agitada, Ewa abandona el Hotel Toledo justo cuando estalla una bomba que destruye el salón donde trascurre la fiesta.

Todo esto ocurre en un muy dinámico Episodio 2 donde se alternan las pesquisas de Ewa, con escenas de la tortura de su amante; Jan filmando un video-despedida para su hija y explicando los motivos que lo llevaron a plantar la bomba; y el funeral de Nikolái Sorokin. Tamara Sorokina no tiene paz desde la muerte de su hijo. Menos cuando halla en la alfombra de su escritorio los restos de sus antiguas gafas.

La física parte a Riga, capital de Letonia, para investigar el pasado de la última conquista de Nikolai. Descubre que existió una “Yulia Petrova”, que se graduó en literatura, pero su foto no se parece en nada a la mujer que le presentó su hijo. Se da cuenta que era una infiltrada. Decide no contactar a la KGB, solo investigar por su cuenta y se deshace de los anteojos-espías

                         Tamara Sorokina

El gobierno polaco y sus servicios de inteligencia tienen otro problema. Apenas ocurrido el atentado, en los canales de televisión bielorrusos aparece el testamento de Darwicz culpándose de la bomba y presentándose como un terrorista que quiere vengar el honor patrio polaco. Para colmo, Skopintsev ha llevado el cadáver del polaco de regreso a la zona del crimen y atado la bomba a su cuerpo. Han muerto la mayoría de los asistentes incluyendo el general Kozlov. Skopintsev finge su propia muerte.

Ewa Atiende un Parto

Cuando María ve el discurso de su esposo en la televisión, sabe que vendrán por ella. Cuando llega un hombre de Skopintsev, lo mata con un mazo de los que se usan para ablandar la carne. Entretanto Ewa alcanza a llegar a una casa-refugio donde vuelve a disfrazarse de consulesa y parte a casa de María. La encuentra al lado de un cadáver.  María le cuenta la verdad, el grupo de Skopintsev amenazó con matarla a ella y a su hija si su marido no colaboraba. Ellos forzaron a Jan Drawiski a grabar ese discurso con el que esperan tener una excusa para invadir Polonia.

                    Maria espera que vengan por ella.

Llega Tadeuz Leminski , el presidente de una organización que ayuda a los polacos. Detrás viene la policía. Leminski entretiene a los policías que lo arrestan. Esto da la oportunidad a Ewa y María de huir, pero tanta agitación adelanta el parto de la esposa de Jan Drawicz. Ewa es la partera y ayuda a traer al mundo a la bebita. Después consigue que un camionero, que conoce rutas secretas, lleve a María y su hija de regreso a Polonia.

A pesar de que el jefe de Ewa está furioso por su desobediencia, se calma cuando ella le pasa la evidencia grabada del asesinato de Drawicz y la confesión de la viuda. Cuando el embajador ruso viene a exigirle cuentas al presidente polaco, se encuentra con el jefe del servicio de inteligencia que ya sabe del macabro teatrito montado con la intención de excusar una guerra. Lo amenaza: u olvida su plan o este será expuesto a los medios extranjeros.

Entretanto, Ewa ha vuelto a ser una diplomática y regresa a la embajada. Casi no llega porque su automóvil es atrapado en una protesta antipolaca. Los gobiernos sabrán que el atentado del Hotel Toledo fue una farsa, el pueblo no y se presenta ante el edificio exigiendo la expulsión de todos los polacos de su país. Ahí me di cuenta del porque las protestas no sirven hoy en día y terminan haciendo más daño que bien. Los manifestantes no saben realmente porque protestan y suelen estar motivados por supuestas verdades que, al final,  no son ciertas.



A pie, y librándose de ser linchada, Ewa llega a la embajada donde la espera Helena, la jefa de seguridad, que siempre ha sospechado que la nueva consulesa es una espía. Ha registrado el cuarto de Ewa solo encontrando un coqueto vibrador rosado. Acusa a la diplomática de tener un amante en la embajada, pero ese es un problema menor. La embajada está semi sitiada, reciben llamadas de amenazas, los manifestantes apedrean el edificio, y descubren que el agua embotellada viene envenenada.

                Diplomáticas al borde del ataque de nervios

Ewa no aguanta más y se marcha al refugio. Hasta ahí llega Skiner malherido. La muerte de Kozlov le dio la oportunidad de huir. Ahora Ewa se enfrentará a dos problemas. ¿Puede confiar en su amante si todo indica ( es lo que creen sus superiores) que Skiner se ha convertido en un delator? Por otro lado, Tamara Sorokina ha encontrado una pista sobre la identidad de la espía y entra en Polonia a buscar a la única familia de Ewa, quien se verá atacada por todos los flancos y sin nadie en quien confiar.

La serie es un excelente cuento de espionaje, bien actuado y bien narrado que ocurre en varios puntos de la Europa del Este. Lena Gora no es bonita, pero me impresionó en Kroll y me encanta verla en este rol tan multifacético. Para quienes puedan ver Max y gusten de este género de espionaje, la recomiendo totalmente.


Contenido Violento o Gory: En el primer capítulo vemos a Yulia/Ewa ser víctima de una pateadura que la deja estéril. En el segundo episodio vemos una horrenda escena de Skiner torturado.

Contenido sexual y Desnudos: Primer episodio, antes de descubrir que es una espía, Nikolai tiene sexo con Yulia arriba del escritorio de su madre. Más adelante vemos a Ewa en varios desnudos teniendo sexo con Skiner.

Factor Feminista: Sin ser una historia de una super espía tipo Atomic Bomb, Eastern Gate está enfocada desde la perspectiva de una mujer que quiere servir a su patria, pero cae en una red de hombres malos, incluso los que están de su lado.

Dicho esto, me encanta el toque “Emma Peel” que le han impuesto al personaje de Ewa. Su capacidad para adoptar nuevas identidades, sus disfraces, hasta el modo en que cambia la voz. Muy diferente Yulia de cabellos largos y vestido de diseñador de la Ewa enlutada en jeans sin una gota de maquillaje que pasa a la sobria elegancia de una diplomática, pero con peluca, pupilentes y micro mini se convierte en una zorrita que se infiltra en una fiesta de la KGB.





                               Ewa en diferentes looks

Sin embargo, lo que más me ha impresionado de La Frontera del Este (como se llama en castellano) es un tema ausente en las series woke: la maternidad. Tenemos ejemplos del poder maternal que supera el deber como en el caso de Sorokina empeñada en encontrar y castigar a la asesina de su hijo o la de María dispuesta a matar para salvar a su bebé, hasta el abandono de esos lazos con la consulesa que se suicida en el cumpleaños de su hijita o el de la hermana de Ewa que empuja ,con sus regaños, a su hijo fuera del hogar.

Donde más entra la maternidad en juego es en el caso de Ewa. No ha alcanzado a recuperarse del trauma de la muerte de su hijo y de su esterilidad. Vemos su expresión desencajada cuando María le muestra el cuarto que tiene preparado para la hija que espera. Otro momento clave es cuando atiende el parto de María y por un instante se rehúsa a entregarle a la niña a su madre.



Factor Diversidad: A comienzos del ’21 hice un seguimiento a una noticia trágica. El gobierno de Lukashenko había expulsado a refugiados sirios obligándolos a huir a Polonia, país que no quería recibirlos. Los refugiados quedaron atrapados en tierra de nadie en la zona cercana al istmo. En la serie,  el sobrino de Ewa y otros chicos polacos solidarios llevan comida y ropa de abrigo a los sirios mientras se normaliza su situación. Llega un grupo de fascistas a golpear a los refugiados y sus rescatistas. Aparece Ewa y les da una paliza.

                                 Ewa y su sobrino




También vemos el racismo que existe entre los mismos eslavos. Ewa participa en una charla donde los Sorokin expresan la superioridad de la literatura rusa sobre la estadounidense. En la embajada en Minsk, Ewa es informada que los bielorrusos son “unos salvajes” y los rusos se burlan de la inferioridad de los polacos.

Viendo esta serie durante el momento más crítico de la Guerra de Ucrania, caigo en cuenta lo importante que es la zona como foco de una posible conflagración europea y lo poco que sabemos de ella. En un momento los polacos dicen que no saben dónde atacará Putin primero, si los países Bálticos, Polonia o Ucrania. Ahora sabemos dónde atacó, la pregunta es si se le dan las concesiones que Zar Vlad ha exigido de Ucrania, ¿dónde será el próximo ataque? Los productores de esta serie han anunciado una segunda temporada. Mientras tanto puede verse con subtítulos en HBO/MAX.

miércoles, 26 de marzo de 2025

Disney reinventa a Cristobal Balenciaga y lo Hace muy Mal



Finalmente, Disney/Hulu ha traído a Estados Unidos esta biopia de quien Christian Dior llamaría “el maestro de todos”. Una entrada obligatoria en las series de la moda, el mejor modisto de toda la historia es parte de un relato en que el hermetismo y amor a la privacidad de Cristóbal Balenciaga sirven para crear un couturier que nunca existió: vanidoso, ególatra y neurótico En un afán de ocultar la relación del Maestro con el régimen franquista, la serie recae en mentiras e invenciones peores que las del New Look.

El primer episodio no comienza con el nacimiento, infancia ni juventud de Balenciaga. Lo conocemos ya cuarentón, en 1937. Huyendo de la Guerra Civil Española, el apolítico couturier viene a abrir, en compañía de su amante el Conde Wladzio Jaworowski D’Attainville, una casa de modas en Paris. Ya comenzamos bien. Balenciaga no tenía posturas políticas, él vivía para su arte. Presentarlo de otra manera fue uno de los muchos errores de The New Look.

Quien sí es político es su socio, un ingeniero vasco republicano llamado Nicolas Bizcarrondo. El primer desfile, sin ser un fracaso, es anodino. Los críticos no ven novedad en el nuevo modisto. Solo Coco Chanel (pero no públicamente) reconoce el genio de Balenciaga. En su desesperación, el modisto vira sus ojos hacia su herencia española, pintura barroca y trajes típicos iberos.

                    Bizcarrondo, Wladzio y Balenciaga

Sombreros, Republicanos y Homosexuales

Toda la trama está enmarcada en el degastado recurso de una entrevista años después de lo sucedido. En vida, Balenciaga solo dio dos entrevistas. La serie se centra en la otorgada, en 1972, a Prudence Glynn (Gemma “Asha Greyjoy” Whelan), del Times de Londres. La periodista ha llegado hasta Getaria, hasta el retirado maestro Balenciaga (Alberto San Juan)para interrogarlo sobre un pasado que él no quiere revelar. El segundo episodio consiste en la entrevistadora sacándole con tirabuzón a Balenciaga sus memorias de la Ocupación Alemana. Un desastre total que deja al espectador lego muy confundido.

                 Lady Prudenc Glynn entevista al Mestro

¿Era Balenciaga tan apolítico que no le importaba lo que ocurría a su alrededor? ¿Hacia vestidos para las mujeres de los nazis para proteger sus intereses o los de Nicolás? ¿Le hizo regalos a Coco Chanel porque la sabía en la cama con un oficial alemán y creía que ella los iba a proteger a él y a Wladzio en peligro por ser gays? Nuevamente se pierde en ambigüedades ese capítulo tan importante de la moda durante la Ocupación Alemana . Y permanece sin respuesta la pregunta que hoy muchos nos hacemos. ¿Se vale más remar con la corriente que enfrentar un diluvio?

Este capítulo reprimido, falseador de hechos reales y muy confuso deja que el espectador haga sus propias interpretaciones, erradas la mayoría. Nicolás Bizcarrondo y su mujer eran republicanos vascos, habían estado involucrados en política (por llamarlas de izquierda) antes de la guerra. Se le abrió un expediente acabado el conflicto y se le exigió una multa por una fuerte cantidad, pero nunca estuvo en peligro de ser extraditado. No fue la razón por la cual Balenciaga permaneció en Paris, y Nicolas no se dio vuelta la chaqueta renegando de su pasado político por temor a represalias nazis.

Cientos de refugiados republicanos fueron devueltos a España o arrastrados hasta Mauthausen y otros campos de la muerte. Bizcarrondo nunca estuvo entre esas categorías amenazadas. Se retractó de su pasado republicano públicamente en Los 60 y retornó a su patria en 1965.

                                           Los Bizcarrondo

La serie está empeñada en evitar mostrar el lado político de Balenciaga, sea o bajándole el tono a su sólida reputación de modisto de la alta sociedad española antes y después de la Guerra Civil o excusando el que hiciese vestidos a nazis y simpatizantes. Desacierta en ambos esfuerzos. Antes de ir a Paris, Balenciaga tenía fama como el mejor modisto de España, vestía a la aristocracia, habiendo sido apadrinado desde muy joven por la Marquesa de Casa-Torres. Gracias a su relación con la modista Madeleine Vionnet entró con buen pie en el mundo de la alta costura parisina.

Si se marchó de España y cerró sus tres casas de moda, una en Madrid, otra en Barcelona y la tercera en Madrid,  fue porque caían bombas por doquier y nadie estaba para comprar vestidos de marca.  Por eso es absurdo hablar de exilio como lo hace Fabiola de Mora y Aragón en el episodio 6. Si Balenciaga se hubiese exiliado seria huyendo de los republicanos que bien pudieron haberle dado un “paseo” fatal por haber vestido a la nobleza como la abuela de Fabiola.

Acabada la Guerra Civil, Cristóbal pudo regresar a España sin problemas. Así es como reabrió su tienda en Madrid. Para él las casas de moda en ambos lados de la frontera eran igualmente importantes, tal como su clientela. Nos dice la serie (Disney al fin) que al Maestro le importaban los desfiles en Madrid porque ahí asistían periodistas americanos y que su mayor mercado eran los Estados Unidos. Falso. La casa de modas de Madrid servía a una clientela de los poderosos en la España Franquista, a la aristocracia incluyendo a la musa de Cristóbal, Sonsoles de Icaza.

                                                Balenciaga y Sonsoles

Es cierto que hubo durante la Ocupación una escasez de telas (una escasez de todo) y que Balenciaga puede haberlas importado de España. Se sabe que se le multó por usar más material textil del aprobado por las autoridades nazis y que al menos en una ocasión le cerraron su tienda, pero se abrió eventualmente. Todo esto ocurrió en 1940. El couturier siempre se negó a trasladar su negocio a Berlín, pero la serie enfatiza su “colaboracionismo” y da una explicación pedestre de por qué lo hizo.

¿Fue Balenciaga un “Colabo”?

El Balenciaga de la serie le insiste a Prudence que él es apolítico y que fueron tiempos duros los de la Ocupación. Luego tenemos un flashback. Cecile, una francesa, llega a Maison Balenciaga acompañada de su amante, un alto oficial de la SS. Quiere que Cristóbal le haga una copia del vestido “Menina” con mangas largas y con una tela que heredó de su abuela. A Balenciaga no le molesta confeccionar ese vestidole faltan clientespero insiste que ese material no sirve para esa hechura. Hay una pequeña batalla entre clienta y diseñador y la gana el Maestro. Con esto nos queda claro que al modisto no le importan las políticas de su clientela, siempre y cuando no se entrometan en su arte.

No volvemos a ver a Cecile sino hasta el final de la Ocupación (1944). Ella tiene la cortesía de despedirse, de traerle un regalo y de expresar con tristeza el miedo que les espera a quienes colaboraron con el ocupante. Balenciaga es frio y brusco. Rechaza el regalo, no acepta que sean iguales, emite un juicio moral al considerarla una colaboradora y cuando Cecile se marcha, arroja el regalo a la basura. íQué feo retrato del Maestro! La cortesía debe demostrarse tanto en derrota como en triunfo y Balenciaga era muy educado. También revela hipocresía ya que al parecer siempre ha despreciado a Cecile, pero la ha tenido de clienta porque le convenía.

          Un diseño  de Balenciaga de los 40 es usado para un comercial de perfume.

Como que el guionista se da cuenta que Balenciaga está quedando muy mal y le proporciona una excusa implausible, Balenciaga todo lo hace para protegerlos a él y a Wladzio. Esto ocurre a causa de una escena que nunca tuvo lugar en la cual, en Hendaya, el modisto es detenido por la policía de Vichy, vejado (se le hace desnudarse) y amenazado con hacer pública su condición de homosexual y someterse a las medidas que los nazis tenían para el colectivo LGTB.

En Lo que escondían sus ojos, hasta ahora el mejor retrato de Balenciaga en la ficción, Javier Rey (que lo interpreta) le dice a Sonsoles, en 1942, que si no regresa a España es porque en la atmosfera homófoba del franquismo le sería imposible continuar con su relación con Wladzio. Me dejó una duda. ¿Es que la serie pretendía decir que  era más fácil ser gay en la París Ocupada que en el Madrid franquista?

                          Balenciaga (Javier Rey) y Sonsoles (Blanca Suárez )

La verdad está entre ambos extremos. Efectivamente, muchos homosexuales fueron arrestados en Francia y deportados a campos de exterminio, pero o eran muy abiertos en su orientación o no tenían a alguien que les protegiese. Nunca el fantasma del arresto persiguió a homosexuales reconocidos como Jean Cocteau, al cantante Charles Trenet, y a una docena de actores. Si hasta hubo homosexuales en el gobierno de Vichy. Es cierto que la Gestapo comisionó a Coco Chanel para que redactara una lista de los gais en el gremio de la alta costura gala y ella dejó fuera a su amigo Cristóbal.

Por otro lado, Cristóbal Balenciaga siempre fue un hombre muy discreto. No le gustaba que lo fotografiaran. Solo los allegados sabían que su relación con Wladzio era romántica. Para mayor discreción, la madre de Balenciaga vivía con ellos en Paris. Una señora vasca a la antigua y devota católica (igual que Cristóbal) no iba a andar apañando relaciones pecaminosas por lo que la orientación sexual del hijo quedaba en meras sospechas.

                             Wladzio y Cristóbal 

En varias páginas de moda leo que Cristóbal Balenciaga no fue incomodado por los alemanes debido a que gozaba de la protección del Caudillo. Algo de eso hay, a pesar que la serie torpe e ingenuamente intente barrerlo bajo la alfombra. El couturier vistió a Doña Carmen Polo antes y después de que su esposo se convirtiese en el dictador de España.

No se puede acusar al Maestro de ser colaboracionista por hacerle vestidos a las mujeres de los alemanes puesto que él era ciudadano, y bien visto, de la España Franquista. Al ser extranjero no se le puede imponer rótulos y menos cuando la alta cultura francesa si colaboró y de manera despreciable desde Louis Vuitton que se apropió de negocios judíos, hasta Coco Chanel, mejor conocida como la “Agente Wertheimer” , que trabajó para los servicios de inteligencia alemanes.

Otro triste error de la serie ha sido mostrar a Cristóbal envidioso de la fama de los sombreros diseñados por Wladzio. Aparte de ser una calumnia que afea a un generoso individuo, resta importancia al gran amor de la vida de Balenciaga. Tanto que, en la serie, la repentina muerte de Wladzio no causa el impacto que tuvo en la vida del modisto. Acaso una escena al pasar donde Balenciaga habla de retirarse o el desfile de modelos enlutadas que no llegan a crear en la mente del espectador un vínculo con la inmensa tragediala mayor de su vida que experimenta el Maestro.




Balenciaga vs Dior

Ahora viene la guinda del pastel: Christian Dior. La serie quiere hacernos creer que Balenciaga odiaba a Dior, que su envidia lo llevaba a burlarse del pobre diseñador, que la superioridad de Balenciaga sobre el creador del New Look se debía a que era más guapo, etc.

Balenciaga y Dior se conocían de antes del Teatro de la Moda. Ambos participaron en esa novedosa idea de Lucien Lelong. En cambio, la serie de Disney nos muestra a Balenciaga llegando como invitado a la exposición y recién conociendo a un Dior viejito y calvo. İ Sí Christian solo tenía cuarenta años! De pronto prefiero The New Look, La serie de Apple tv+ mintió menos.

Dior y Balenciaga nunca fueron rivales. Balenciaga tenía una casa instalada y una clientela asegurada cuando Marcel Boussac recién apadrinó a Christian. Balenciaga abrazó inmediatamente el largo de faldas impuesto por Dior quien no le robó clientes ni opacó los diseños del Maestro. De hecho, a fines de los 40, Balenciaga siguió imponiendo tendencias como la famosa chaqueta bolero que imitaba la usada por los toreros. Y no perdió clientes, al contrario adquirió más en Francia y en España, puesto que cuando Aline Griffith se convirtió en Condesa de Romanones su vestido lo confeccionó el Maestro.

                                     La Condesa de Romanones

Lo que denota influencia española en la serie, puesto que en Disney no saben ni J de historia ibera, es la ausencia del nombre “Franco” en la serie. La realidad es que Doña Carmen Polo era clienta de la casa Balenciaga (malas lenguas dicen que no pagaba); su hija Nenuca vistió un Balenciaga para su boda con el Marqués de Villaverde en 1950; y fue su insistencia la que sacaría de su retiro al Maestro, en 1972, para vestir a la hija de los Marqueses en ocasión de su boda con el Duque de Cádiz.

                                         Nenuca en Balenciaga

El Vestido de una Reina

Esos vestidos son tan icónicos como el de la Reina Fabiola de Bélgica. Este último se menciona en la serie como si hubiese sido la única gran creación del Maestro. La biopia de un diseñador debe concentrarse en su contribución a la historia de la moda, a sus diseños más célebres, a sus clientas más famosas y a su vida privada,  si esta afecta su arte. Ocultar que vistió a princesas como Grace Kelly, a esposas de políticos como Jackie, y a las grandes damas de la alta sociedad española, incluyendo a las parientas del Caudillo, es cortar más de la mitad de la trayectoria de Balenciaga.

                     Grace de Monaco en Balenciaga
                      Jackie Kennedy en Balenciaga

A propósito, la serie en típico humor antimonárquico hace un pobre retrato de la Reina de Bélgica. Tengamos en cuenta que para mantener el misterio del vestido, todas las medidas, diseño, pruebas del traje de novia fueron llevados a cabo en el departamento que el Maestro tenía en Madrid. Como él era tan discreto, nunca hemos sabido que se dijo así que todo lo que aparece en la serie es invento y conjetura. Fabiola de Mora y Aragón era una mujer muy reservada, por eso escogió a Balenciaga como modisto.

Lo único que alguna vez comentaron en público ambos fue que Fabiola rechazó modelos por ser “demasiado regios”. Balenciaga tuvo que recordarle que estaba vistiendo a una reina. Esta anécdota refleja la modestia de una mujer que era hija de un marqués y que por parte de su madre descendía del rey Sancho de Castilla.

He visto muchas fotos de Doña Fabiola, he leído mucho sobre ella. En ninguna parte dicen que fuese contrahecha, jorobada o con hombros aupados. Belén Cuesta la retrata como una mujer histórica, incómoda con el asedio de la prensa, obsesionada con la importancia del secreto, con miedos de como cambiará su vida una vez se case. O sea, es una Lady Di más vieja.

                La verdadera Fabiola no tenia un hombro mas alto que el otro

Fabiola de Mora y Aragón pertenecía a la alta nobleza española. Tenía 32 años cuando robó el corazón de Balduino de Bélgica que no era un Príncipe Azul común. Desde joven, Balduino había sido muy devoto y había estado a un tris de pasarle el cetro a su hermano y encerrarse en un monasterio. Su sentido de deber se sobrepuso a su vocación, pero le tomó diez años de su reinado encontrar a quien compartiese su trono.

Ni la serie ni artículos de Vanity Fair han sabido revelar su fascinante personalidad. Es triste que VT se apoye en la chismografía de Jaime Peñafiel que describe a la reina como una beata, una tía solterona, una mujer sin oficio, recluida en su casa. Tampoco podemos culparlo tanto si la misma revista Time describió a Fabiola, en ocasión de su boda, como “la chica que no podía atrapar hombres”. También el régimen franquista hizo lo suyo convirtiendo a la novia en  el ideal de la mujer de su casa, muy religiosa, virtuosa y sumisa.

Todo eso es verdad, pero opaca lo que hacía a Fabiola una mujer de carne y hueso, ya que la joroba y ataques histéricos de Belén Rueda no fueron más que inventos de un mal libretista. También el hermetismo que rodeó al noviazgo ayuda a falsificar datos. Eso es lo único cierto que dice la serie, la Reina de Bélgica y el Rey de la Alta Costura se caracterizaban por su amor a la privacidad.



En su día se inventó un cuento de hadas alrededor de ese romance real. Se dijo que Sor Verónica, la monja mentora del rey había ido a España en busca de una cónyuge perfecta, poco menos que cargando el zapato de Cenicienta y que solo Fabiola había dado la talla. Otros hablaban de un enlace arreglado por la propia reina Victoria Eugenia quien era madrina de la novia. Lo más cercano a la realidad es que Doña Ena si andaba en animo casamentero, pero quería que quien ciñese la corona belga fuese su nieta, Doña Pilar de Borbón (hermana del rey emérito Juan Carlos).

El caso es que ni Pilar (que más tarde se casaría con el concuñado del rey Simeón de Bulgaria) ni Balduino congeniaron. En cambio conocer a Fabiola fue un flechazo instantáneo. Se cree que para el segundo encuentro en la Gruta de Lourdes, ya estaban enamorados. Es que Balduino vio más allá que la periodista del Time o el aparato de publicidad franquista.

El monarca vio una mujer moderna e independiente, no una solterona beata. Vio una mujer sencilla, pero preparada para ser reina. Vio una mujer que conjugaba su fe y su apostolado con lo mundano. Fabiola era enfermera diplomada y trabajaba en el hospital militar Gómez Ulla. Fabiola era refinada y hablaba cuatro idiomas. Por último, si era tía soltera, pero su capacidad para amar y atender a la niñez de un país se revelaba en la publicación de un libro de cuentos de su autoría que demostraba que tenía imaginación, pero también conciencia de los gustos infantiles.

                             Fabiola en la portada de Semana

La tragedia de Fabiola fue que, después de cinco embarazos malogrados, sería incapaz de dar un heredero a su reino. Su triunfo fue mantener un amor y un romance que acabaría con la muerte del rey en 1993 y también el haberse hecho amar por un pueblo. Si me he explayado tanto es para hacer notar como la serie ni siquiera supo aprovechar este personaje y sus paralelos con un modisto que como Fabiola era amante de su privacidad, pero supo alcanzar la fama en un país que no era el suyo.

Contenido Violento o Gory: Ninguno

Contenido sexual y desnudos: Un par de besos y escenas de Wladzio y Balenciaga en la cama, ambos vestidos.

Aprovecho este momento para corregir un bulo muy desagradable y absurdo que, por suerte, no está muy desperdigado por las redes, pero que inició en Instagram. El cuento es que Coco Chanel, necesitada de publicidad, en 1960, consiguió que John Fairchild , editor del Women’s Wear Daily, la invitase a cenar en Paris. La zanahoria que la modista esgrimió ante la nariz de Fairchild fue que traería a Cristóbal y que se sacarían una foto juntos. Foto que Fairchild podría publicar en su revista.

Coco invitó a Balenciaga quien estuvo de acuerdo en dejarse fotografiar, pero no en que la foto fuese publicada en WWD. Hubo un distanciamiento y Coco enojada le habría revelado a Fairchild la homosexualidad del Maestro y que el editor habría hecho pública esa noticia en su revista. En la serie no llegan hasta tanto. Las ‘revelaciones” de Chanel se supone fueron hechas en fiestas y cocteles y se reducen a que la falla de los diseños de Balenciaga es que no siguen el contorno natural de la figura femenina, lo que puede esperarse de un hombre que no ha tocado mujeres en su vida.




Yo sabía que Chanel había dicho eso de Dior y es posible, chismosa y toxica como era, que lo haya dicho borracha en alguna fiesta, pero no era noticia. Para entonces se sabía que todos los diseñadores del momento: Givenchy, Cardin, Lanvin, Saint Laurent, etc. eran gays. Lo que importaba es que se quedasen en el closet.

Desde su fundación en 1919,  Women’s Wear Daily había sido una publicación dedicada a la moda no a las hablillas. Fairchild fue el artífice del buen recibimiento que Balenciaga tuvo en América. Jamás hubiese publicado una murmuración que no iba con su línea editorial, pero que además hubiese convertido a Balenciaga en un delincuente puesto que en USA la homosexualidad se castigó con cárcel hasta la mitad de Los 60.

Aun en Francia, donde ser gay no era un delito, el escándalo y estigma social que hubiese conllevado una revelación publica hubiesen arruinado al modisto. Ni hablar de la España franquista donde El Maestro hubiese perdido clientela, negocio, incluso su libertad . De hecho hubiese estado realmente exiliado e imposibilitado de comunicarse con su familia española. El libretista parece no conocer estos datos.

Cuando Balenciaga expresa su miedo e indignación ante Ramón Esparza,  este lo hace sonar como si fuese un cobarde que se avergüenza de ser homosexual y quiere permanecer en el closet. Tanto los idiotas de Disney como sus malos investigadores españolesinútiles como todos los profesionales pedrosanchistas olvidan que en 1960 no existía tal cosa como Orgullo Gay y salir del closet, en muchos países  invitaba a cárcel o a peores castigos.

Factor Feminista: Cero, ninguna de las mujeres importantes en la vida del modisto, ni sus parientas, ni sus colaboradoras, ni sus musas, merecen ser destacadas en este relato.

Factor Diversidad: Tampoco hay mucho aquí, apenas la relación gay de Balenciaga y Wladzio.

Factor Moda: Tristemente, es peor que The New Look en postergar la narrativa visual de los diseños Balenciaga. No hay mención de sus vestidos de novia, con la excepción del de Fabiola de Bélgica. Se ha gastado dinero en copiar diseños y presentarlos en colecciones abstractas sin contextuarlos. Se han dedicado a hablar del azgar, la tela que El Maestro mandó fabricar cuando es uno de los detalles menos importante de su obra. No hablan de la importante clientela que usó sus prendas. Por eso voy a poner algunas fotos para que sea vea lo innovador que fue Cristóbal Balenciaga.

              El vestido que Balenciaga diseñó  para la Duquesa de Cádiz 
                   El vestido "BabyDoll" uno de los muchos inventos del maestro
                     Dolores del Rio y Balenciaga

En la vida real Balenciaga aprendió a compartir clientela con Dior. Enviar a Audrey Hepburn a Givenchy tampoco le hizo perder pie en el cine. El vistió a Dame Liz Taylor y a Romy Schneider, además de diseñar el vestuario de Ava Gardner en The Angel Wore Red y el de Ingrid Bergman en Anastasia. ¿No era mejor contarnos esto que pasarse capítulos mostrando al modisto babeando por Givenchy? Es cierto que Hubert fue su protegido, pero también lo fueron Ungaro, Paco Rabanne y hasta Oscar de la Renta.

                       Ava Gardner en Balenciaga
                        Romy Schneider en Balenciaga
                             Dame Liz Taylor en Balenciaga

Si no recomiendo esta serie no es porque falsea datos sino por ocultar lo que realmente hizo a Cristóbal Balenciaga el mejor modisto de la historia. Gracias a ese ese ocultamiento solo nos queda un cuento tedioso mal contado y mal terminado.