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domingo, 1 de diciembre de 2024

¡Nos Dejó Doña Silvia! (Silvia Pinal 1931-2024). Recordemos su trayectoria por la televisión

 

 


Aparte de su vida escandalosa, de esas hijas y nietas más bochincheras que ella, Silvia Pinal fue una gran artista del teatro, cine y televisión. Con su muerte se nos va casi la última estrella del Cine de Oro (solo queda Doña Elsa Aguirre). Se nos fue la musa de Buñuel, la de los muchos maridos y muchos conflictos. En este momento no habrá publicación en México y en el mundo hispano parlante que no hable de su carrera cinematográfica y de su realidad que superaba toda ficción. Yo, como Gata Seriefila, prefiero recordar su trayectoria por la pantalla chica.

De Variedades a la Telenovela

Silvia Pinal ya era una diosa del cine cuando entró en la televisión como presentadora de Tv en el programa Con los brazos abiertos. De ahí aparecería en varios programas,  siempre presentando o haciendo sketches y llegando a tener el propio en 1966: Los Especiales de Silvia. Hasta apareció en el Show de Bob Hope al otro lado de la frontera.

Tanto trabajo tenía la actriz con cine, teatro y presentaciones en vivo en la teve, que no le quedaba tiempo para telenovelas. Estas estaban haciéndose de a docena al mes en esos primeros años del género en México y en ellas ya actuaban luminarias del cine como Marga López y Elsa Aguirre. Quien la convenció de actuar frente a las cámaras fue Don Ernesto Alonso, ya embarcado en su máxima contribución a la cultura popular (y no tan popular) de México,  la telenovela histórica.

Después de tratar el tema del Segundo Imperio en Carlota y Maximiliano (1965) y la Revolución en La Tormenta (1967), el Señor Telenovelas quería meter mano en la Insurgencia. Quería hacerlo desde una óptica femenina, la de Jimena que experimenta, participa y es testigo de hechos históricos desde su juventud hasta su vejez. Ese rol de Jimena Lapuente le tocaría a La Pinal.





Desde ese inicio, La Señora Pinal le entraba a lo controversial. Jimena, apenas muere su anciano marido y en medio de su luto dieciochesco, se enamora de Lisandro (Enrique Lizalde), un capitán del ejército del Virrey de la Nueva España. Lisandro comparte los sueños de independencia de sus amigos criollos como Ignacio Allende, pero acaban todos fusilados junto al Cura Hidalgo. Jimena se hace cargo de Pedro, hijo de Lisandro. Una década más tarde, Pedro (también interpretado por E. Lizalde) se une a los insurgentes y Jimenaahora espía en la Corte del Virrey se da cuenta que lo ama a pesar de la diferencia de edades.



Yo he visto todas las novelas épicas de Ernesto Alonso, menos La Tierra, El Carruaje y Los Caudillos. Hoy he tenido el placer de encontrar varios clips de esta última. Efectivamente,  es blanco y negro, el manejo de cámara y fotografía es rudimentario, las actuaciones son un poco teatrales, pero qué bonito escribía Miguel Sabido, qué bonitos eran Carlos Bracho y Enrique Lizalde y qué majestuosa se veía Doña Silvia. Perdóneme, estoy muy vieja, pero las telenovelas turcas o coreanas, nunca alcanzarán esa magnitud de emoción, esa aura de epopeya.



Ese mismo año, Silvia Pinal y su marido Enrique Guzmán,  decidieron hacer un programa juntos, un show de variedades parecido al que estaba granjeándoles triunfos en USA a Sonny y Cher. Silvia y Enrique también cosechó éxitos y duró hasta 1972.  Para entonces la pareja se llevaba de la greña y no podían compartir ni el plató.



En 1973,  la diva protagonizó otra telenovela. A pesar de estar basada en una historia de Yolanda Vargas Dulché y de que giraba alrededor del (entonces) novedoso tema de la doble personalidad, ¿Quién? no tuvo mucho éxito.

Silvia prefirió dedicar el resto de la década a programas de variedades y sketches cómicos como Ahora Silvia! Y La revista especial de Silvia. Ahí trabajaban junto a ella galanes maduros como Mauricio Garcés, Raúl Ramírez, Julio Alemán y Gustavo Rojo. Los pasaba Univisión (entonces Cadena SIN) los lunes por la tarde y nos encantaban a mi madre y a mí.

Como la Tragedia la Llevó a Mujer, Casos de la Vida Real

En 1980, siempre buscando nuevas experiencias actorales, Dona Silvia aceptó aparecer en el programa juvenil, Cachún Cachún Ra Ra, interpretando a la madre de Viridiana Alatriste (su hija en la vida real). Viridiana estaba muy de moda y su carrera iba en ascenso con una nominación a un Ariel por La Seducción. A Silvia Pinal se le ocurrió hacer una telenovela en la cual sería protagonista madura y su hija seria la estrella juvenil. Decidió también producir el tele seriado para poder tener mayor control sobre este.

                     Con Viridiana en Cachun Cachun Ra Ra

Así nacía, en 1982,  Mañana es primavera con una trama que precedía a Mirada de Mujer desde la perspectiva de la mujer madura que al descubrir la infidelidad del marido (Gustavo Rojo), se da cuenta de que tiene derecho a rehacer su vida. Esta telenovela cifró su éxito en la combinación de las actuaciones de la diva y la de un elenco juvenil que interpretaba a sus hijos y amigos y parejas de estos. Esa mixtura atraería a diferentes públicos.



Aunque Mañana será otro día recibió muchos elogios y premios, incluyendo el primer TvyNovelas de la Señora Pinal, hoy es más recordada por el trágico accidente que costó la vida de Viridiana Alatriste. Este tremendo golpe empujaría a la estrella sonorense a refugiarse en su trabajo y sus deberes de primera dama de Tlaxcala.



Continuaría produciendo telenovelas como Cuando los hijos se van (1983) y una de las favoritas de mi madre, la miniserie Tiempo de amar (1987) con Lupita D’ alessio. En 1985 produjo y protagonizó Eclipse, que sería también su último estelar en telenovelas. Como haría a lo largo de su vida, Silvia Pinal se reinventaría en un programa, hoy un referente de la televisión.

                                     Con Joaquín  Cordero en Eclipse

Mujer,  Casos de la Vida Real fue un parteaguas en la televisión mexicana. Acostumbrados a Lo que callan las mujeres y La Rosa de Guadalupe, nos olvidamos que su origen está en esa serie de dramatizados que duraría más de veinte años y ganaría media docena de TVyNovelas. Originalmente se planeó como una de las muchas maneras de ayudar a gente damnificada por el Terremoto de 1985, pero el proyecto se fue expandiendo. Mujeres de todas las clases sociales y de toda la república escribieron a Silvia Pinal contándole sus vivencias.



Estas cartas fueron luego dramatizadas y presentadas em formato de unitarios creándose así un mosaico de los problemas sociales que afectaban a las mexicanas desde el sobrepeso hasta la violencia doméstica. A pesar de haber actuado en el primer episodio, la diva se limitaría luegoademás de la produccióna presentar cada historia, ofreciendo al final de cada episodio una moraleja acoplada a consejos de donde buscar ayuda.



La Década del Multitasking

Este programa ocuparía parte el tiempo de la diva que a sus 60 y pico de años daba lecciones de multi-tasking. En Los 90 adquirió dos teatros; puso en escena como productora la versión en español de Cats y de La Jaula de las Locas,  además de actuar en Mamá nos quita los novios, Hello Dolly y Gypsy. Filmó Modelo Antiguo bajo dirección de Raúl Araiza y,  como si fuera poco, incursionó en la política bajo la guía de su último esposo, el Gobernador Tulio Hernández ,de quien se divorciaría en 1996

Ahora la diosa del cine quería formar parte de la política del país. se postuló , y gano las elecciones de 1991, convirtiéndose en diputada del PRI . Entre 1997 y el 2000 fue senadora y miembro de la Asamblea de Representantes del Distrito Federal. A pesar de que el siglo XX acabaría viéndola fugitiva, refugiada en el departamento de Miami de su ex, Enrique Guzmán debido a una acusación de malversación de fondos Silvia Pinal volvió a México, arreglado ese asunto, y continuó su vida ultra activa como actriz y presentadora.

Doña Silvia en el Siglo XXI

Su ultimas participaciones en las telenovelas se había limitado a cameos, pero la muerte de Doña Libertad Lamarque había dejado un espacio en la telenovela infantil, Carita de Ángel (2000). Así Doña Silvia aceptó ser la Reverenda Madre Lucia, directora del colegio donde estudia la pequeña protagonista. Hasta se atrevió a cantar y aquí les va el dueto con Daniela Aedo.



En el 2007 caía el telón para Mujer, casos de la vida real, pero no para su anfitriona que todavía tenía mucho que hacer en la televisión. En el 2007 aparecía en la sitcom Una familia de diez, como Doña Silvia, dueña del edificio donde vivía dicha familia. Haría apariciones esporádicas en ese programa siendo la madrina del episodio número 100.

En el 2008 haría una aparición especial en Fuego en la sangre como Santita, la novia perdida del abuelo de las protagonistas (Joaquín Cordero).



En el 2009, uno de los programas más vistos de Televisa era la serie de Pedro Torres, Mujeres Asesinas.  Silvia Pinal no se iba a perder la oportunidad de ser parte de ella. Apareció en el episodio “Rosa Heredera” como la víctima de Daniela Castro.



En el 2010 fue la tía de Lucero y madre de la villana Gaby Spanic, en Soy tu dueña, actuación que le amerito otra nominación al TvyNovelas.  A sus 80 años, ya era hora que le llegaran galardones por su carrera artística. El 2008 recibió un Ariel de Oro, una Diosa de Plata al año siguiente, los remolones eran los de TvyNovelas que por fin el 2012, le otorgaban un premio por su trayectoria en la pantalla chica.



Pero había Doña Silvia para rato. En el 2017 se integró al elenco del drama-comedia de Juan Osorio, Mi marido tiene familia, como Doña Imelda, la abuela del protagonista (Daniel Arenas). Continuaría ese rol en la secuela Mi marido tiene más familia (2019). Por su trabajo en esa telenovela, Silvia Pinal ganaría su segundo TvyNovelas y también un premio Bravo.





En el 2019, presentó su biopia Silvia Pinal enfrente de ti, en la cual sería encarnada por Itatí Cantoral. Al hacerlo daba su aprobación implícita para un chorro de mentiras, controversias, distorsiones que acabaron afectando a terceros y demonizando a su tercer esposo. No voy a meterme en detalles,  basta leer mi nota sobre Enrique Guzmán en Latinas de Ayer.

Lamentablemente esa sería la imagen de Silvia Pinal en sus últimos años, chismes, titubeos, declaraciones contradictorias que serían la comidilla de los medios que azuzaban el fuego sin respetar las contribuciones de la legendaria estrella. Más triste es que otras mujeres del clan Guzmán-Pinal se aprovechaban, y lo privado se volvió publico convirtiéndose en una ensalada de acusaciones que se echaban entre ellas.

Cada vez que aparecía Doña Silvia en las noticias, se veía desmejorada y reacia a responder por su escandalosa prole. Hoy se ha acabado ese circo. Silvia Pinal vuelve al lugar que les corresponde, su familia, estuvo a su lado hasta su partida honrándola como la ha honrado el Senado de México con su minuto de silencio,  y tal como se la ha homenajeado ayer en Bellas Artes. Enrique Guzmán estuvo pendiente de la salud de su ex esposa y se comunicó con ella, por última vez, una hora antes del fallecimiento de la protagonista de Viridiana.

Acallados rumores, y en medio de despedidas y evocaciones, vale acordarse de lo que significó Silvia Pinal para la televisión, las novelas en las que actuó, las que produjo y el efecto trasformador que tuvo su Mujer casos de la vida real. Le deseo el descanso que los medios le negaron en vida y con este breve ensayo recuerdo su admirable paso por la pantalla chica.



NOTA: Si me he demorado tantos días en postear es porque estuve ocupada buscando material visual y audiovisual, pero hay muy poco concerniente a la labor televisiva de Silvia Pinal. Inclusive he leído que no se conservan copias de los primeros capítulos de Mujer, casos de la vida real. Extraordinario puesto que fue un programa tan visto en todo el continente.