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jueves, 8 de mayo de 2025

Tremendismo, Violencia y Mentalidad Incel detrás de 1923 (Segunda Temporada)

 


¿Pueden creer que, después del cuarto episodio de la temporada 2 de 1923, tuve una pesadilla tan fea que me desperté de madrugada y ya no pude conciliar el sueño? Es que todavía mi cabeza hervía de imágenes desagradables.  No es solo la exagerada violencia del episodio, sino la certeza de que una temporada que comenzara tan bien había sido arruinada por un melodrama disparatado; una brutalidad estridente y gratuita y, lo peor, que esta se ensañaba con los personajes femeninos.

No es que Taylor Sheridan sea un novato en lo del maltrato de mujeres en su ficción. Vale recordar esa imagen de la ensangrentada Beth, tras salir victoriosa de su última pelea, en el final de Yellowstone. Ese parece ser el mensaje de Sheridan, para sobrevivir en un mundo hostil la hembra debe ser tan o más violenta que el macho.

Mujeres en Peligro/Mujeres Violentas

Lo vimos en 1883, con una selección darwiniana de los personajes. La sobrina de James Dutton muere, su madre se suicida, vemos morir más mujeres (a algunas las conocemos por nombre)que varones: ahogadas, mordidas por víboras, a manos de los indios. Solo Margaret y Elsa han sobrevivido. Si en el primer episodio de la saga Dutton, Elsa es golpeada y casi violada por un borracho, para el penúltimo ya sabe disparar y vengar a sus muertos, pero… La tesis de Sheridan se pierde cuando luego de una larga y peligrosa agonía, Elsa muere debido a una flecha envenenada.

                            Elsa Dutton atravesada por una flecha 

La primera entrega de 1923 también estuvo salpicada de mujeres en peligro, mujeres víctimas de actos violentos fuesen estos perpetrados por hombres, otras mujeres, incluso fieras. Comenzamos en África con una pobre turista que, por salir a orinar al fresco, es devorada por un león, acabamos con el millonario Whitfield obligando a una pareja de prostitutas a intercambiar golpes para satisfacer sus gustos sadomasoquistas.



Entremedio tenemos el cuento de Teonna que introduce otro factor, la violencia entre mujeres. A pesar de que la Hermana Mary es golpeada por Padre Renaud, es también el principal verdugo de sus pupilas. Su consuelo es decirles que lo que les hace es para prepararlas para una vida de violencia masculina. Podemos detectar en sus palabras que ha sido víctima de esa violencia y que su brutalidad nace de ese trauma.

Hubiese sido interesante explorar ese ángulo, pero las series de Taylor Sheridan no gustan de profundizar en las psiquis de sus personajes. Los malos, son malos y deben ser destruidos. Así de simple, así lo entiende Teonna. Antes de huir del internado, mata a Mary y a la monja lesbiana. En el camino, mata a dos sacerdotes que han sido enviados tras de ella y ahuyenta con rugidos a un lobo. Se ha convertido en una fiera, y la tesis de la serie es que solo así puede sobrevivir. 

En el primer episodio de la nueva temporada vemos esa violencia. Incluso hay una nueva fuente de fiereza, las mismas fieras. El frio y la nieve atraen a un puma al rancho, Jacob lo deja vivir solo para que amenace a Elizabeth y sea Cara quien lo mate. Comenzamos con esa tesis, los hombres cometen errores que pagan sus mujeres, pero ellas solas tienen que defenderse.



Inicialmente, los espectadores fueron quienes se quejaron de tanta brutalidad, pero no notaron que fuesen las mujeres el mayor blanco de esta. Quizás porque comenzamos con una violación masculina y con el asesinato de un niño indio. Aun así la mayor queja fue ver que Whitfield ha conservado a sus esclavas sexuales. Mientras que Mindy goza del privilegio de bañarse con el millonario, a su compañera la tienen desnuda y encadenada en el sótano. Solo se la despierta para que venga a ser parte de estos tríos de S&M que gustan al millonario.

Una Condesa Indocumentada

El segundo episodio se divide en dos partes del país. La más importante ocurre en Ellis Island donde desembarca Alexandra Dutton con solo el equipaje y ni un vestigio de identificación. Aparentemente en ese entonces se podía comprar pasajes en barco sin presentar documentos. ¡Guau! Ahora aun en Expedia se necesita presentar identificación aunque sea la tarjeta de crédito para pagar los boletos de avión.

Pues nuestra determinada aristócrata no trae nada, ni siquiera una visa de entrada, ni un pasaporte, ni hablar de certificado de matrimonio. Cuando la interroga el primer funcionario, Alex no sabe ni su apellido. Dice llamarse Sussex, hasta el funcionario sabe que ese es el sitio de donde viene su familia. Antes de recordar su apellido de casada, la condesa actúa como si fuera Meghan que también ha olvidado que su apellido es Windsor-Mountbatten.



Todo esto hace que las autoridades la vean con desconfianza y el traten en consecuencia. Lo primero es que es sometida a varios exámenes médicos y al descubrir su embarazo la hagan pensar que no la van a aceptar en el país. Al menos eso le dice una compañera. Luego se encuentra con Collins, una irlandesa que es precisamente lo que acusan a Mrs. Dutton. Collins le dice que puede comprar su boleto de entrada con favores sexuales. Es ahí que Alexandra recuerda su condición de condesa. Abofetea a la atrevida con la mano y con palabras al funcionario que la entrevista.

Triste y desagradable fue esta etapa en la vida de Alex. Acepto que sirva para demostrar su calibre y su determinación de encontrar a su marido. Quizás lo que le pasa es un recuerdo de lo que pasaron muchos inmigrantes, pero vale recordar que de cada diez estadounidenses, más de la mitad pasaron por Ellis Island u otros puertos de entrada sin vivir una ordalía como la de Alex.

También es importante recordar que su tragedia se debe a un simple hecho, no trae documentos de identificación. Así no se puede ni entrar a un país ni salir. Recordemos cuando en Gossip Girl, la recién casada Blair Waldorf, huyendo de su principesco marido, intenta ir a Santo Domingo en búsqueda de un divorcio express. Aunque todos en el aeropuerto la reconocen como la nueva princesa de Mónaco, el no portar pasaporte impide su viaje. ¿Por qué el caso de Alex debía ser diferente?



¿Saben a cuántos exámenes médicos tuve que someterme antes de venir a USA en 2016? ¿Cuántas vacunas tuve que aceptar? ¿Por qué iba a ser distinto un siglo antes?¿ Por qué Estados Unidos iba a querer importar enfermedades extranjeras? ¿Recuerdan como entró el COVID a este país?

Sin embargo, los reseñadores han magnificado este episodio imponiéndole notas de violencia que no existen. Es chocante leer una entrevista a Julia Schlaepfer en The Hollywood Repórter refiriéndose al examen médico de Alex como “asalto sexual”. Comprendo que para la condesa haya sido inesperado y degradante. El que desconociera el procedimiento me lleva a pensar que era virgen cuando conoció a Spencer porque todas las mujeres adultas pasamos por esa experiencia desde que iniciamos nuestra actividad sexual.

Concuerdo en que es un procedimiento invasivo y humillante, pero nos han enseñado que es necesario. Aparte de cierta brusquedad (muy propia de ginecólogo) el medico se comportó apropiadamente, incluso había una enfermera presente.



¿Entonces qué quieren decirnos reseñas  como la del Daily Mail  y otras que he visto en YouTube que siguen esa idea de que Mrs. Dutton fue ultrajada? ¿Que un examen ginecológico es un ataque sexual al que no deberíamos someternos? Se los compro, pero díganlos con todas estas palabras sino están poniendo en peligro la vida de las espectadoras atemorizándolas con ir al médico anualmente.

Elizabeth Anti-Vaxxer

En realidad, hay en la serie un leitmotiff de como el establishment medico trata a las mujeres. Lástima que usen un muy mal ejemplo. La pobre Elizabeth no ha alzado cabeza desde la temporada pasada en que sobrevivió al ataque de Creighton a su familia política y luego perdió al hijo que esperaba. En esta temporada comienza siendo amenazada por un puma y rescatada por Cara, pero en el segundo episodio la muerde un lobo.



 Como explica Cara, un lobo no ataca a menos que esté hambriento (y este se había zampado medio gallinero) o esté rabioso. Elizabeth tiene mala suerte, pero no tanta puesto que el médico y su enfermera se arriesgan a viajar, en carruaje y en vísperas de tormenta de nieve, al rancho a administrarle la vacuna.

Elizabeth les tiene más miedo a las agujas que a la hidrofobia y dice que prefiere a arriesgarse. Ante tamaña sandez los presentes pierden la paciencia, la sujetan y le clavan la primera de quince vacunas en la panza. Admito que el tratamiento es excesivo y doloroso.  Hoy, por suerte, se ha reducido a cinco vacunas, pero en mi infancia la cura daba casi tanto miedo como la enfermedad

En Occidente se han olvidado de lo que significaba contraer hidrofobia. En la India todavía es casi una epidemia. Cuando llegué a Chile el ’96 me sorprendió saber que era considerada todavía una plaga activa. Eso ha llevado a más conciencia de vacunar a las mascotas y ya casi está erradicada. Solo viene de murciélagos a los que no se les puede administrar tratamiento.

                              Elizabeth se esconde en el baño para huir de la vacuna

Antes de que Louis Pasteur desarrollase una vacuna (1885) que ayudaría a salvar a víctimas, la rabia era una pesadilla. No solo es letal y dolorosa, además destruye el espíritu de la persona. Afecta el cerebro, el paciente sufre de alucinaciones, tiene delirios paranoicos, muere de sed pero no aguanta el agua. Enloquecido, ataca a mordiscos a las personas cercanas transmitiéndoles su mal. De la hidrofobia surge la leyenda del hombre-lobo.

Tan horrible era la enfermedad que quien la sufría optaba por suicidarse o su misma familia lo mataba. Es lo que le dice Cara a Elizabeth que tendrá que hacer si no se deja inocular. No es que no me parezca horrible la mala pata de la rubia, pero me sorprende que en una época donde todavía moría un centenar de personas en USA por hidrofobia que Elizabeth desconociese los resultados de rechazar la vacuna.

Aun así, Sheridan no le impone la misma ordalía que a Alex. La esposa de Spencer logra llegar desde el puerto a la Grand Central Station de New York cargando equipaje y cierta cantidad de dinero, pero en un baño de la estación es asaltada, robada de todo lo de valor y salvajemente golpeada. Aun así, la Condesa de Sussex logra llegar hasta el tren cuando este parte de la estación. Al no poder detenerlo, se pega un salto olímpico hasta la góndola del vehículo.

                                 El ladrón despoja a Alejandra de sus joyas

No hay tiempo de decir “¡qué badass es Alex!” porque es una travesía infernal. Viaja en una cabina de segunda con el retrete casi pegado al camarote y en compañía de una madre proletaria que le endilga un discurso sobre como la inglesa se merece lo que le ocurre por ser “privilegiada”. ¿En serio?



Alexandra tiene hambre y para pagarse un plato de estofado recalentado y un mendrugo de pan duro, debe ser camarera. Atrae la atención positiva de una pareja de ingleses acomodados y la negativa de un gringo desvergonzado que, en palabras de la Condesa: “Me violó con las manos”. Harta, Mrs. Dutton le cae a golpes con una cafetera llena de líquido hirviendo.



La encierran en una jaula para entregarla a la policía en la próxima estación. El guardia amenaza con encerrarla en un manicomio donde le practicarán una lobotomía. Ya vimos en Boardwalk Empire y The Knick como trataban a mujeres “histéricas” en ese entonces. Por suerte, la pareja inglesa ha sido testigo de la agresión, testifican que Alex es la víctima y la policía arresta a su asaltante.



Alex ha quedado libre justo a tiempo de detener a la madre irlandesa que se ha robado su equipaje, y las propinas que recibió la condesa como camarera. ¡Sheridan debe tenerles particular rabia a las irlandesas! Primero la Hermana Mary; luego Collins, la prostituta de Ellis Island; y ahora esta ratera que se dio el lujo de darle un sermón moral a una aristócrata inglesa.

Alex pierde otro tren en Chicago, las nevadas impiden su viaje, pero es rescatada por los ingleses. Parece que sus problemas han acabado. Ni tanto. ¡Ay Taylor! 



En Montana, a Whitfield se le muere su gimp. Muy práctico el inglés, ordena a Creighton que arroje el cadáver por una quebrada y a la otra integrante de su trio sexual que se busque una acompañante. Ocasión para darnos una clase en la que educan a la nueva para no distinguir dolor del placer y viceversa. Como que Sheridan sigue buscando inspiración en el burdel de Meñique.



¿Odiaríamos menos a Whitfield si no fuera alumno del Marqués de Sade? ¿Sería la serie menos tremebunda si le extirpáramos irlandesas villanas y lobos de dos y cuatro patas? ¿Hubiésemos deseado que el viaje de Alex fuese más como el de Claudette Colbert en Sucedió una noche y menos como las peripecias de la Gaviota en Europa buscando al padre de su hijo?

Hay críticos como Michael Win Johnson que admiran el que Sheridan adopte la perspectiva femenina. No se da cuenta que si el creador de Yellowstone se enfoca en Elsa, Teonna o Alexandra es para martirizarlas. Sin embargo, el mismo Wim Johnson notaba en la temporada pasada como Sheridan usa sin sensibilidad alguna el embarazo en su argumento.

El crítico compara la muerte del bebé de Mónica en Yellowstone con el aborto espontaneo de Elizabeth de 1923. las preñeces de ambas son solamente recursos que cuando ya han perdido importancia argumental se acaban de manera absurdamente sencilla. Un ejemplo es que nunca supimos que provocó que Elizabeth perdiese su hijo.



Lo cierto es que los comentaristas en YouTube y otras redes sociales, ni hablar de los críticos, han rugido contra esa modalidad de Sheridan de crear ríos de violencia gratuita en los que se ahogan principalmente las mujeres. ¿Qué quiere demostrar? ¿Qué denuncia? ¿Cuál es su tesis? ¿Que el mundo es tan misógino que solo volviéndose bestias salvajes, las mujeres pueden sobrevivir? Es un nihilismo digno de un incel y espero no siente moda.

lunes, 5 de mayo de 2025

Lenta, Confusa y Muy Violenta: Segunda Temporada de 1923

 

 


Creí que nunca llegaría el día, pero regresamos a la Montana de Los Locos 20 y al menos en su primer capítulo Taylor Sheridan no nos ha defraudado. Sin embargo, ya para la tercera entrega, recuerda su conocida manía de caer en violencia desmesurada, sobre todo hacia las mujeres. En ese empeño pierde piso y cae en tres road trips inconcebibles y absurdamente lentos.

La Fauna como Metáfora

Comencemos con el Rancho Yellowstone. Ha sido un invierno crudo, el rancho ha quedado aislado por las constantes nevadas que han cortado los caminos. Para ir a Bozeman, al juicio de su capataz,  Jacob debe ir a caballo dejando a las mujeres Dutton solas (hay una conversación sobre la posibilidad de instalar un teléfono en el rancho) y a merced de los elementos. Estos se manifiestan primero con un puma que se duerme en el porche y despierta con apetito de comerse a Elizabeth de desayuno.

Cara debe matar al hermoso animal. Los felinos son reemplazados por otros depredadores: los lobos. Uno muerde a Elizabeth. Por suerte el médico y su ayudante llegan al rancho y aplican el tratamiento anti-hidrofobia a la esposa de Jack. Pero el lobo vuelve, se mete en la casa, se come a la enfermera y ataca a Cara.



Los animales salvajes son una metáfora del más grande depredador de la zona, Donald Whitfield. En su empeño por deshacerse de los Dutton y del rancho e instalar una hostería para esquiadores ricos, ha conseguido el arresto de Zane y su esposa, que resulta ser japonesa. Además Whitfield y Lindy, su querida de turno, tienen secuestrada en el sótano a una especie de gimp de Pulp Fiction, a la que solo desencadenan para participar en sus tríos sadomasoquistas. Digamos que con esas actividades hasta Banner Creighton le está tomando miedo a su aliado.

Entretanto, al otro lado del mundo, Jennifer visita a Alex y la encuentra en un estado deplorable. Por un lado la Familia Real enfurecida por los ultrajes a La Corona, han exiliado a los Sussex de Londres. Están todos apilados en sus propiedades de Sussex, y han exiliado a la Señora Dutton a sus habitaciones. Solo después de enterarse de esto y de que Alex está embarazada, Jennifer accede a ayudarla.



Vende las joyas de Alex y compra un pasaje para Nueva York. Con la excusa de pasar unos días con su amiga en su casa de campo cerca de Oxford, Alex llega a Southampton y toma un vapor, pero viaja en clase turista, apilada con otras mujeres pobres en una sala común. Debe dormir en la parte alta de una litera y ahí sobrevivir una tormenta en alta mar.

Spencer vs La Mafia

Spencer no las está pasando muy bien tampoco. No se sabe cómo eludió a la policía, pero está de carbonero en un barco italiano rumbo a USA. Ahí hace amistad con un chico italiano llamado Lucca, que viene huyendo de Sicilia porque Mussolini quería obligarlo a ir a pelear en la guerra de Libia. Interesante que el equipo de Sheridan haya hecho su tarea y conozca esos detalles de la poca conocida campaña imperialista del Duce.



Una noche, Spencer siente ruido en la cabina y ve a un grandulón violando a Lucca (¿por que esto me recordó a Rich Man Poor Man?) . Se levanta y le propina una paliza al bully. Llega el capitán y cuando se entera que tiene un violador en su tripulación, lo mata. Se va, advirtiéndole a Spencer que para la próxima le avise de cualquier problema ya que quien manda no es marinero sino el capitán.

Lucca ha quedado tan marcado por el ultraje que intenta suicidarse. Por una vez, Spencer actúa con sensatez y lo convence de no hacerlo. Lucca recobra su optimismo y al saber que su protector necesita dinero se le ocurre la idea de ponerlo a boxear con otros miembros de la tripulación, mientras el italiano recoge el dinero de las apuestas.

De esa manera, Spencer tiene lo suficiente para viajar de Texas a Montana, pero a su llegada al puerto de Galveston, las cosas cambian. En vez de separar caminos, Spencer acepta conocer al primo de Luka. Resulta que el cugino es Salvatore Maceo, un capo de mafia que en esa época dominaba el contrabando de licor en Texas. Maceo recibe muy agradecido a Spencer, hace que le den comida (prueba pizza por primera vez); lo aloja en el mejor hotel de la isla y lo invita a una fiesta en su honor esa misma noche.



Spencer come, va al hotel y pone un telegrama a sus tíos, pero de pronto le baja la urgencia de irse, así, sin siquiera despedirse de Lucca. Cuando el sicario de Maceo intenta detenerlo, el cazador lo golpea. A pie , sin direcciones, vemos a Spencer en la noche buscando la estación de tren. Obvio que los mafiosos no se quedan tranquilos, lo siguen y le dan una paliza.

Maceo esta estupefacto, no entiende ni la ingratitud ni la descortesía de su huésped. Le ofrece una solución, que lleve, acompañado de Lucca,  un cargamento de whisky (entonces ilegal en la USA de la Prohibición) hasta Fort Worth, y que luego ponga al primo y el dinero de la transacción en un tren de regreso a Galveston. Spencer se puede quedar con el camión y seguir camino hasta Montana. No sé ustedes, pero me parece generoso de parte del mafioso y pensé que así Spencer tendría un aliado en contra de Whitfield que es peor que toda la mafia junta.

                                  Una oferta que no puede rehusarse

Sin embargo, los recappers y reseñadores están horrorizados de que un Dutton se vea involucrado (y en deuda) con el crimen organizado, como si los Dutton no nos hubieran demostrado en tres siglos diferentes que no son muy amigos de la ley. Pero no se preocupen, en su afán de no trasgredir las leyes, que la misma serie nos demuestra son injustas, Spencer convierte el viaje en un desastre y se agarra nuevos enemigos. Ahí ya me comencé a exasperar con este guion horripilante y desatinado.

La Impulsividad Dutton

El problema de Spencer es un problema Dutton: la impulsividad. Lo vimos en su padre, en su hermana y en sus descendientes de Yellowstone.  Ese mismo defecto hace que Jacob Dutton parta de Bozeman a Yellowstone, en medio de una mega ventisca, arrastrando a Zane y a su familia con él.

Jacob comienza muy bien el día. Va a ver al juez que ya está harto de que el estado pague por el hospital donde está Zane quien ha quedado invalido debido a una paliza que le propinaron los policías, y también por el orfanato donde están encerrados los hijos de Zane mientras Alice, su madre, está presa. El juez está feliz de dejar a la familia en manos de Jacob, pero exige saber quién casó a la pareja. Jacob pierde la paciencia y le recuerda al juez que este se ha casado con una Crow, y ha cambiado la ley en Montana para beneficio propio, cuando en los estados cercanos casarse con una nativa todavía es ilegal.



Me detengo a pensar que  Estados Unidos (aparte de la Alemania nazi) es el único país siempre obsesionado con ponerle trabas a las uniones matrimoniales. Sigue siendo el único país del mundo donde se prohíbe el matrimonio entre primos y hasta bien entrado el Siglo XX se prohibió matrimonios entre caucásicos y gente de color. El sheriff le cuenta a Jacob que hubo una ley prohibiendo el matrimonio entre blancos y mexicanas hasta que un legislador se enamoró de una “Señorita”.  Estas son leyes absurdas y arbitrarias, pero es el amor el que las derriba.

Ahora Jacob usa la ley para obligar a su representante a dejar libre a su capataz . Huele el café del juez y ve que tiene whisky, encuentra una botella en su gaveta. El sheriff saca las esposas para llevarse a quien infringe la Prohibición. El juez se doblega y da permiso para que el Sheriff Dutton pueda llevarse a Zane y a su familia, pero las cosas se complican.

                         Miren lo que bebe el juez

Zane está invalido, casi no puede incorporarse. Desde que llego al hospital nadie lo ha atendido. A Jacob se le ocurre llevárselo a él, a Alice y a los niños al rancho a pesar de que amenaza mal tiempo. La porfía Dutton hace que los atrape una ventica medio camino, casi pierden los caballos, deben quemar el carromato para calentarse y llegan medios muertos a Yellowstone donde Cara ha matado al lobo, ayudado a amortajar a la enfermera y obligado a cachetadas a Elizabeth a aceptar un doloroso tratamiento que no solo salvará su vida, pero también evitará que se convierta en una bestia rabiosa antes de morir.

                             Elizabeth después de ser cacheteada por la Tia Cara

La rubia saluda a su marido con la noticia de que, apenas acabe el tratamiento, se marcha a Boston en busca de la civilización. Toda esta temporada podría reducirse a mujeres que añoran la civilización (creo que a Cara no le molestaría irse a Boston) y las que huyen de ella como Teonna ya que ahora no es solo una fugada de un internado sino también una asesina serial.

Kent Salió Peor que el Padre Renaud

Teonna, su padre y Pete,  que de amigo de la familia pasa ser amante de la joven prófuga, han llegado a Texas , a lo que fueron las tierras de Quanah Parker, pero la reservación comanche no está ahí. Ahora ese territorio está ocupado por un rancho donde los fugitivos encuentran empleo arreando reses.



Entretanto, le siguen la pista el Padre Renaud y el detective Kent que resulta ser más perverso que el curita. Cuando llegan a una reservación comanche en Oklahoma, amenaza con matar un niño indígena si no le dicen dónde está Teonna. El Padre Renaud interviene, como “hombre de D-s” no puede permitir esa salvajada.

Con sorna, Kent le recuerda el cementerio que vio en el internado con los cadáveres de las indiecitas. Renaud se escuda diciendo que eso fue la voluntad divina. Kent le responde que ahora él es la voluntad divina y al marcharse se lleva al pequeño entre las patas de su caballo. Kent y el Padre Renaud llegan a un pueblo de Oklahoma. Todo indica que se trata de Indian Territory. La secretaria del alguacil es indígena y su jefe es una mujer llamada Mamie Fosset. {Nota: Mamie Fosset fue la primera mujer en ser juramentada como alguacil en USA, pero su nombramiento tuvo lugar en 1898}



Kent, además de racista, es machista y lo demuestra con palabras. es el Padre Renaud quien debe servir de intermediario. Aunque a la sheriff le repugnan los forasteros tal como su misión, se ve obligada a ayudarlos. Su secretaria es una excelente dibujante y hace un retrato hablado de Teonna que se convierte en un afiche para que quien la reconozca la entregue a la justicia.

Kent y Renaud enfilan rumbo a Texas . Esa noche tienen un interesante intercambio en el que el comisario se muestra más racista que el cura. Renaud cree que los indios asimilados deben ser ciudadanos y tener los mismos derechos que los blancos. Incluso no le parecen reprobables los matrimonios birraciales puesto que en su país, Francia, están permitidos. Esta nueva faceta tolerante del sacerdote acaba cuando una partida de comanchesparientes del niño asesinadoatacan a los asesinos. A regañadientes, Renaud se ve obligado a defenderse a tiros de los comanches aunque se muestra contrito al ver que ha abatido a un muchacho.

                       El Padre Renaud y el Comisario Kent no piensan igual

Finalmente llegamos al arco de Alexandra que, muchos están de acuerdo ha sido lo mejor, pero también lo más perturbador por lo que he dejado mis reparos para el final. Después de una zangoloteada y tormentosa cruzada del Atlántico, la Condesa de Sussex desembarca en Ellis Island, sitio de entrada para millones de inmigrantes en busca del American Dream. Digamos que las mejores experiencias son para quienes tenían gente (parientes, amigos, empleadores) esperándolos en tierra, los que venían con visa, o simplemente con documentos de identificación. Mrs. Spencer Dutton carece de todo eso, ni siquiera tiene un certificado de matrimonio o un pasaporte (no sé cómo Jennifer le pudo comprar un pasaje).

Las autoridades determinan que esta personita sin identificación solo puede ser una vagabunda y se la trata como se trataba a las vagabundas. Se le hacen varios exámenes médicos y finalmente se la somete a una entrevista con un desagradable funcionario que dice no creerle el cuento del rancho en Montana y del marido perdido. Todo indica que le negará una visa de entrada. Por suerte, Alexandra recuerda quien es y lo demuestra. Primero recitando un poema de Emma Lazarus, luego evidenciando su conocimiento de la poesía de Walk Whitman y acaba lánguidamente señalando que la mancha de lápiz labial en la camisa del funcionario indica que él otorga visas a cambio de favores sexuales.



La joven llega a Nueva York y logra arribar a Grand Central Station a tiempo para comprar un pasaje de tren. Hasta ahí le dura la suerte. Aunque ya dos personas le advierten que tenga cuidado y que no ande mostrando el dinero, es asaltada en un baño, golpeada hasta perder el conocimiento, y robada de todo: equipaje, joyas, dinero. Aun así alcanza a llegar a la estación cuando el tren parte y salta a la góndola del tren y ahí paro porque la orgia de violencia, principalmente la dirigida a las mujeres,  merece otra entrada

                     Alexandra después de ser asaltada

1923 comenzó maravillosamente con dos magníficos episodios que devinieron en cuatro arcos que no llegan a entrecruzarse y que no avanzan la historia para nada. Lo único concreto es la dilatación de llegadas y enfrentamientos y lo único omnipresente es una violencia desenfrenada. Aun así, 1923 sigue destacando por sus buenas actuaciones e insuperable cinematografía.

Corrin Hodgson y Ben Richardson están a cargo de filmaciones en diferentes parajes y el contraste entre la vegetación del Suroeste y las llanuras nevadas de Montana es soberbio. Mis paisajes favoritos corresponden a dos eventos: el arribo de Spencer a Galveston con la vista de edificios de colores de sorbete,  escena que contrasta con el interior del Rancho Dutton durante el ataque lobuno. Esa escena nocturna, teñida de azul, exhibe un interior que parece exterior donde sillones y mesitas se ven cubiertas de nieve como si fuese el reino de los Caminantes Blancos, pero que en realidad es la nueva guarida del huargo.

                             El huargo de Yellowstone

Contenido Violento y Gory: Toda la serie: tenemos ultraje sexual, palizas, sadomasoquismo, femicidio, infanticidio, balaceras y hasta ataques de fieras salvajes.

Contenido Sexual y Desnudos: Con Alex y Spencer separados, no hay pasión a raudales. Apenas Teonna que pierde su virginidad con Pete, su Fiel Compañero Indio.

                                   Teonna en plan sexy

Factor Feminismo: Obviamente Cara que mata fieras de dos y cuatro patas y somete a Elizabeth cuando esta pierde la cabeza. En el caso de Alex ,todo su viaje es una demostración de los peligros de una vida de privilegios que no la ha preparado para encuentros peligrosos. Aun así, Alex en Ellis Island recuerda quien es, dándole una bofetada a la entrometida  Collins y usando su intelecto para quitarle el poder al funcionario que la humilla.

Factor Diversidad: En persecución de la Familia Rainwater, de la tribu Crow, Kent y Renaud se encuentran con Comanches de Oklahoma que los siguen hasta Texas. Spencer tiene un encuentro con los italianos de la mafia, y su mujer golpea a una prostituta irlandesa en Ellis Island y recibe un buen consejo de un afroamericano que le vende un mapa en Manhattan.

                          Lady Alexandra compra un mapa

 Conocemos a Alice, la esposa japonesa de Zane. Señora un poco perdida ya que le dice a Cara que planean irse a California donde los matrimonios birraciales están permitidos. ¿Qué no vio The Terror donde en plena Segunda Guerra Mundial, se prohibían los matrimonios entre japoneses y hasta mexicanos? ¿Qué no sabe que en los 60s cuando Bruce Lee quiso casarse con una mujer blanca tuvo que ir a hacerlo en Oregón?

 

 

jueves, 24 de abril de 2025

1923: Primera Temporada que Nunca Reseñé

 


A la espera de repasar la Segunda Temporada, creo que ya es hora de contar porque no reseñé la primera parte de esta western-serie. En tres palabras, me pareció inferior a 1883, encontré la trama exagerada y truculenta, sobre todo en el segmento de Teonna Rainwater (Aminah Nieves)que aprovechó una triste tragedia de la vida real para crear una especie de filme de horror tipo “B”. Hora es entonces de separar lo bueno de lo malo de la serie de Taylor Sheridan y explicar por qué estoy siguiendo la segunda.

A diferencia de 1883 en la cual teníamos varios personajes enredados en una misma madeja (un viaje a California)1923 decidió ser ambiciosa. Se concentró en tres tramas semi separadas o muy tenuemente unidasuna en otro continente e intentó desarrollarlas cayendo en un enredo total.

Teonna vs Los Clérigos Psicópatas

La historia de Teonna fue la mayor víctima, perdiéndose en una orgia de sangre y violencia. En vez de retratar la tragedia de los niños nativos secuestrados por el gobierno de Estados Unidos y separados de sus familias, exageró la nota invitando a los escépticos a negar tal tragedia. Mas o menos lo que ocurre con los negacionistas del Holocausto cuando se inventan atrocidades en ficción que aun los maestros de las atrocidades (léase los nazis) no cometieron. Lo vimos en Hunters y en El Tatuador de Auschwitz.



Es una fea realidad que las escuelas donde fueron encarcelados estos niños les arrebataron su identidad étnica (muchas veces a la fuerza). Los pequeños fueron abusados de todas las maneras posibles. Lo más triste es que no se les dio instrucción útil, no se les preparó para vivir en el mundo de los blancos. La gran mayoría de los que las sobrevivieron nunca pudieron ni sobresalir en el mundo exterior, ni retornar con los suyos.

La historia de Teonna comienza en una represiva escuela católica perdida en Montana (aunque algunos sitios la localizan en Dakota). Hay mucho de cierto en su historia como lo son su secuestro y separación de sus parientes. Eso ocurría y ocurrió hasta más de mediados del siglo XX. La serie lo refleja en el ir y venir de la abuela de Teonna por diferentes oficinas gubernamentales intentando dar con el paradero de su nieta. La burocracia insensible, el desprecio racista de las autoridades y la frustración de la pobre mujer, ilustran como las instituciones blancas se confabulaban para separar a una abuela de su hija.

No quiero generalizar ni calumniar, pero mientras veía 1923 he hablado con alumnos (blancos) de escuelas católicas que tienen historias de horror sobre sus maestros. Hasta mi padre, católico practicante, contaba de malos tratos en su primaria en el Sagrado Corazón una escuela católica elite. 



Por otro lado, la educación tanto religiosa como seglar estuvo acompañada hasta la segunda mitad del siglo XX por castigos corporales y eso ocurrió en todo el mundo occidental. Lo vemos en dichos como “Spare the rod, spoil the child” (evita el palo y malcriarás al niño) o en español “La letra con sangre entra”

Aun con esos precedentes y con la certificación de historiadores,  queda la impresión de que Teonna ha tenido la desgracia de caer en manos de un particular grupo de psicópatas. Aunque la presencia de elementos homosexuales y pedófilos entre el profesorado de internados religiosos ( y aun no religiosos como ocurrió en las public school inglesas) es reconocida y deplorada, y la Hermana Mary (Jennifer Ehle) exhibe un supremacismo blanco que la hace ser muy cruel con sus alumnas ( ya que como dice “debe matar al indio” en ellas) ,ninguna de las monjas parece representar el mensaje de Cristo.

El caso más repulsivo, pero representativo de este caos con hábitos, es el Padre Renaud (Sebastian Roche). Obviamente se trata de un misógino pervertido que goza maltratando mujeres, sean monjas o niñas nativas, pero también es alguien que pisotea su misma religión. Lo vemos cuando obliga a la religiosa a recitar la epístola de San Pablo mientras él le hace pedazos las manos y antes de azotar a Teonna anuncia, con trono “muahaha!”,que él tiene compasión, pero no misericordia. Aparte de contradictorias, sus palabras son un rechazo del espíritu cristiano.



No es el único cura sádico. El posse compuesto por curas con almas de bandoleros ya parece el de Los Hermanos Dalton. Su misión es perseguir a Teonna, matando a gente a su paso, y vestidos de negro como en Johnny Guitar. Taylor ha conseguido usar la iconografía del Far West para esta idea del internado como un castillo-de-irás-y-no-volverás.

Mi impresión, corroborada por el hecho de que este cuento no se entrecruza con los otros, es que se lo exigieron a Taylor Sheridan para dar un toque ‘Woke” a su trabajo que ya la progresía ha catalogado como “conservador”. Es por eso que en vez de denunciar, de manera sutil y objetiva, el rol gubernamental en esos secuestros de nativos (también ocurrieron en Canadá y en Australia), se centra en un cuento de pesadilla de niños esclavizados por engendros inhumanos y desequilibrados.

Aunque muchos niños no sobrevivieron al internado y separación de los padres, sus muertes fueron provocadas por hambre, negligencia, incluso suicidio, pero no asesinatos premeditados y sistemáticos como los que describe la serie. Teonna descubre que ningún alumno, incluso los graduados, ha retornado al hogar. Eso no está en ningún testimonio real de los sobrevivientes de estas escuelas.

                                 Teonna en su infierno-internado

Una Trama Truculenta y Sádica

Yo no voy a ver la segunda temporada por Teonna. No me gusta el tono tremendista y sensacionalista con la que han enfocado la realidad de ese abuso en contra de los pueblos nativos. Si quieren relatos más conmovedores y menos distorsionados, vean Dark Winds, donde, en medio de quehaceres policiales ,descubrimos los horrores de las escuelas del gobierno, las marcas que dejaron en sus alumnos (todos los personajes principales menos Chee se han graduado de esas instituciones) y como la discriminación sigue operando sobre el pueblo Navajo en Los 70.

Tampoco veré lo nuevo de 1923 por los problemas del rancho. Un error de Sheridan, en su afán de crear una trama truculenta, fue acabar con todos Los Dutton, me refiero a la familia que conocimos en 1883. No le basta la melodramática muerte de Elsa; en un episodio de Yellowstone vimos como James (Tim McGraw) malherido se arrastró hasta la puerta de la cabañapredecesora del Rancho Duttonpara despedirse de su esposa.

Al comienzo de 1923, la voz cansada del fantasma de Elsa (que rapidito desaparece) nos cuenta que Margaret Dutton murió de frio y hambre en el rancho después de un crudo invierno . Sus hijos, el pequeño John y Spencer, que parece que nació cuando Margaret estaba al borde de la menopausia, sobrevivieron gracias a sus tíos del norte, Jacob y Cara Dutton.



Ha sido un desperdicio traer a actores del calibre de Harrison Ford y Dame Helen Mirren para ocupar roles tan oscuros, amargados y poco queribles. Jacob Dutton es herido casi al comienzo de la saga y Cara se hace cargo de todo lo del rancho, de la parte doméstica y de la administrativa. Cuando Jacob se recupera, Cara vuelve a un sitial secundario. Tal como ha fracasado en su denuncia del racismo del Oeste, el guion fracasa en su retrato de mujeres fuertes. Recordemos lo que hizo con Elsa cuyo poder yacía en saber disparar y follar a quien quería, pero pagó un gran pecio por esa independencia.

El esquema continua en el retrato de las Mujeres Dutton del Siglo XX. Cuando Cara y Elizabeth intentan calmar su preocupación ante tanta incertidumbre, horneando un pastel, en Den of Geek  Michael Winn Johnson se queja de que las han devuelto a la cocina. ¿No se da cuenta que nunca han salido de ahí? ¿Quién cree que cocina, limpia el baño y hace las camas en el Rancho Dutton?



A mí me caen bien las Dutton. No me cae bien Jacob y eso viene del primer episodio. 1923 fue un año de mal clima, malas cosechas y hambruna para el ganado en Montana. Los Dutton encuentran que en la ladera de un monte de su propiedad todavía queda pasto para sus reses, pero descubren entre ellas a las ovejas del escoses Banner Cregihton  (Jerome Flynn, mejor conocido como Ser Bronn de las Aguas Negras). El ovejero declara ante la asociación de ganaderos que considera deber de buen vecino compartir el pasto. Dutton no lo cree así. Se le prohíbe a Creighton subir al monte. Lo sigue haciendo y una noche, ambos bandos se enfrentan. Ganan Los Dutton y Jacob se prepara a matar al escoses.



Yo conozco bastante de la historia del Lejano Oeste para saber que a los ladrones de caballos, los cuatreros y todo el que cometiese delitos de propiedad que afectase el ganado, se le ejecutaba in situ. Aunque para 1923, yo esperaría soluciones más civilizadas, no me incomoda el linchamiento de Creighton y su gente, pero el lujo de crueldad me sorprende. Jacob coloca a los hombres sobre sus cabalgaduras con un lazo al cuello, cualquier movimiento de ellos o sus caballos provocará su ahorcamiento.



Dutton y su gente se marchan abandonándolos a una muerte lenta. Al amanecer, solo Creighton ha sobrevivido a esa tortura y comprendo que quiera venganza. Mas encima Jacob ha requisado las ovejas y se las regalado a una tribu de Crows.

La venganza se desencadena luego que los Dutton, en patota, regresan de un paseo. Creighton y los suyos los emboscan y atacan, matando a John (el último de los Dutton que conocimos en 1883), a su consuegro y dejando a Jacob malherido. La esposa de John padre se suicida (le encantan los suicidios a Taylor Sheridan) y Cara se ve obligada a defender su rancho, y atender a su esposo por varios meses con la ayuda solo de John Jr. su sobrino nieto, y de Elizabeth, la joven esposa de éste.

Entretanto, Creighton se ha conseguido un aliado maquiavélico y diabólico, el millonario ingles Donald Whitfield (Timothy Dalton) que quiere  hacer fortuna con la minería de Montana. Aparte de sus técnicas mafiosas para quedarse con el Rancho Dutton, Whitfield es un pervertido sádico que le gusta maltratar prostitutas y ponerlas en tableaux vivant dándose palos mutuamente. O sea tiene los gustos de un Joffrey Baratheon.



El Romance de la Condesa y El Cazador

La pobre Cara solo espera ayuda de una fuente, su sobrino nieto, Spencer quien ha ido a rumiar el trauma que le dejó la Gran Guerra, en la oscura jungla de África. En mi entrada sobre la keniamania hablé de Spencer convertido en un cazador blanco quien encuentra amor y redención en una joven aristócrata inglesa. 

Alexandra y Spencer viven varias aventuras que los ponen cerca de la muerte. Son casi aplastados por una estampida paquidérmica, correteados por leonas, sobreviven el hundimiento de un barco (antes toman la precaución de que el capitán los case) en un viaje de regreso a USA donde Los Dutton los esperan como ultima salvación.

                                    Casados poun capitán de barco (Benjen Stark)

Spencer y su mujer aterrizan en Marsella, donde al parecer Lady Alexandra ya portaba plástico, porque se van a comprar ropa y un pasaje en primera clase. Están cenando al fresco cuando los sorprenden los padres de Alex y su prometido abandonado, Arthur, que resulta ser un príncipe de la Casa de Windsor. Lo próximo es que todos abordan el mismo barco, Arthur reta a duelo a Spencer, pierde, e intenta matarlo. Como es maleta para todo, Arthur acaba cayendo al mar. Aunque todo indica que se ahogó, en el inicio de la nueva temporada, Alex habla como si su ex prometido hubiese sobrevivido.

El caso es que el chapuzón fatal solo sirve para separar a la pareja. A Spencer se lo lleva la policía y a Alex se la lleva su familia. A gritos , las parejas se comprometen a reencontrarse en Montana. Ok, de acuerdo,  todo este episodio salió directamente de los romances Arlequín y los Boon&Mills británicos, pero qué refrescante en comparación con el sadismo y el pesimismo,  de las otras subtramas. Así que ya saben por qué otro motivo estoy siguiendo la segunda temporada.

¿Vieron la primera temporada de 1923? ¿Les pareció inferior o superior a 1883? ¿Cuál fue su personaje favorito? ¿Teonna, Los Dutton de Montana o Los Dutton de África?



Contenido Violento y Gory: Gente violenta, animales violentos y un internado católico donde curas y monjas se comportan como en la Justine del Marqués de Sade. Agréguenle a Donald Whitfield y sus sesiones sado-masoquistas. ¿Qué más decir?

Contenido Sexual y Desnudos: A pesar de que Alex y Spencer hacen el amor hasta en la copa de los árboles, sus aventuras son sensuales, pero no graficas. Solo venimos a ver sexo y gente encuerada en los tríos de Whitfield. Antes vimos a Teonna sin ropa, pero no por motivos sexuales. Su desnudo sirve para reflejar la disciplina militar que regula hasta la hora del baño de las alumnas y también exhibir las marcas de los castigos corporales en el cuerpo de la chica nativa.

Contenido Feminista: Aunque es obvio que las mujeres de la serie se toman el control de sus vidas ( Elizabeth decidiendo compartir el destino de Jack; Cara manejando el rancho sola; y Alexandra dejando plantado a un príncipe para llevar una vida de mendiga solo rica en aventuras), lo cierto es que todas ellas están subordinadas al amor de un hombre. El amor es el catalizador de su independencia. Solo Teonna logra huir de su cautiverio impulsada por miedo y dolor físico más que por ansias de libertad o romance.



Factor Diversidad: La historia de Teonna, de su familia, del internado infernal,  retratan la tragedia de los pueblos nativos de Estados Unidos. Aparte de los Crow, tenemos la esposa japonesa de Zane, capataz de Los Dutton,  y esas leyes absurdas sobre quien puede casarse con quien y que variaban de estado a estado. También tenemos a los áscaris nativos que acompañan a Spencer en sus cacerías. Cuando un león mata a uno de ellos, Spencer se enfrenta al racismo británico y exige que se envíe el cadáver a su aldea en un tren de primera clase.

En general,  los villanos son europeos. La nobleza y realeza inglesa que separan a Spencer de su mujer; un inglés (Whitfield) y un escoses (Creighton) son quienes provocan problemas al Rancho Dutton; Teonna encuentra sadismo e injusticia a manos de una monja irlandesa y de un cura francés.