Mostrando entradas con la etiqueta asperger. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta asperger. Mostrar todas las entradas

martes, 1 de octubre de 2024

Patrulleras del ’71: Women in Blue (Las Azules) en Apple TV

 


Con cierto recelo me acerqué a esta producción de Apple, hecha en México, esperando otro bochorno como Vuelo 601. Pero la trayectoria de las pioneras de la policía femenina mexicana, aparte de traernos la siempre bienvenida presencia de Bárbara Mori, sabe acercarse al tema con una onda de telenovela combinada con un potente misterio policial.

Mujeres contra El Encuerador

Estamos en 1971, en la delegación de Tlalpan (México D.F.)  anda suelto un asesino serial de mujeres apodado “El Encuerador” ya que suele desnudar a sus víctimas después de asesinarlas. Pasamos a Los Pinos donde el presidente Luis Echeverría discute con su asesor de propaganda, Emilio Escobedo (Christian Tappan), sobre la mala prensa que está recibiendo la policía capitalina. No solo los agentes tienen fama de corruptos y brutales ( hace tres años de La Masacre de Tlatelolco), además ahora son vistos como incompetentes.

A la primera dama— o “compañera “como se hacía llamar María Ester Zuno— se le ocurre una idea. Integrar a las mujeres a la fuerza policiaca. Escobedo se va a un programa de Tele sistemas mexicanos (todavía no existía Televisa) y anuncia públicamente la formación de un escuadrón femenino. Cuando el locutor aventura si no es peligroso enviar mujeres en contra de un asesino de las de su sexo, Escobedo responde que se les proveerá de armas.

                   La "compañera" Maria  Ester Zuno

Lo primero es encontrar a alguien que adiestre y comande este escuadrón. Escobedo lo haya en un guardia de seguridad de un bar. Aunque ahora el ex capitán Octavio Romandía (Miguel Rodarte) se dedique a proteger a las ficheras de los borrachos, él fue un excelente policía expulsado de la fuerza por insubordinación. Romandía acepta un cargo que sus colegas han rechazado. Solo pone una exigencia. “cuando se acabe este teatrito” él podrá reintegrarse a la policía.



Entretanto, cuatro mujeres han respondido al llamado del nuevo escuadrón. Gabina Contreras (Amorita Rasgado) es hija de un comandante condecorado, tiene dos hermanos policías y uno detective. Lo lleva en la sangre, pero para su padre y hermanos su lugar es en la cocina, ayudando a su madre.

Diferente es el caso de Ángeles (Ximena Sariñana). Trabaja en el departamento de criminología de la policía, es una experta en huellas dactilares, pero su condición de mujer aunada a un Asperger (entonces desconocido) la hacen introvertida e incapaz de levantar la voz a su favor. Así ni se asciende ni se consigue un aumento de sueldo. Para Ángeles, ser mujer policía es un modo de conseguir el dinero que necesitan ella y su abuela (¡que viejita está Paloma Woolrich!) para comprar una nueva cocina.

Quien no tiene necesidad de dinero es María Elena (simplemente María) Camacho de La Torre. Barbara Mori nos crea un nuevo personaje con esta ama de casa de clase media acomodada, casada con un prestigioso y trabajólico arquitecto (Leonardo Sbaraglia). El objetivo de María es ser la esposa y madre perfecta, aunque eso signifique sofocar todo sueño propio incluyendo el infantil de ser detective.



Las cosas cambian cuando María, en el cumpleaños de su esposo, descubre que Alejandro le es infiel. El mundo de María se le viene al suelo. Esa noche paga la fianza de su hermana Valentina (Natalia Téllez), la feminista, la activista, la rebelde de la familia, que ha sido arrestada por protestar la pereza policial en el caso del Encuerador de Tlalpan.

Es a Valentina a quien María le confiesa la infidelidad de su marido. Valentina le aconseja dejar de ser “predecible” para Alejandro. Debe demostrarle que puede vivir sin él. Las Hermanas Camacho se unen entonces al nuevo proyecto: Valentina para cambiar a la institución policial desde dentro y María para demostrarle al marido que no es “predecible”.



Armadas con…silbatos

La segunda mitad del primer episodio es dedicada al adiestramiento de las chicas. No se gasta mucho tiempo en los clichés acostumbrados y no hay excesos tipo G.I. Jane.  Al final, María ha descubierto que sabe disparar, se atreve a lanzarse por paracaídas y ha convencido a Alejandro que la deje trabajar a ella también.



En cambio Gabina tiene que enfrentarse a su familia, primero su hermano, el detective Gerardo, viene a buscarla. Cuando intenta llevársela por la fuerza, Gabina se niega y sus compañeras la apoyan. El Comandante Herrera, su padre, es harina de otro costal. Su ira ante el desplante de su hija se manifiesta en aplicarle la Ley del Hielo.

                            Gerardo no se puede llevar a su hermana

Llega el gran día de la graduación, las cuatro amigas se gradúan y son encargadas de patrullar juntas el área de un parque. Tienen un uniforme muy sexy , azul con micro minis y botas de charol, pero ante su sorpresa, y contraviniendo lo dicho en televisión por Emilio Escobedo, no reciben armas con que defenderse. Únicamente un monedero para llamar a la policía “de verdad” si presencian un crimen y un silbato para alertar si hay un criminal amenazándolas. Su “patrulla” es el transporte público.




El primer día es humillante. En el bus, un niño las confunde con aeromozas, en el parque las tratan como guías de turismo, y se la pasan buscando un perrito perdido.  Es Bárbara quien encuentra a Austin, pero también encuentra otro cadáver. A la policía no les hace ni pizca de gracia que sean “Las Azules” las que hayan visto el cadáver.



Tanto Emilio Escobedo, como los detectives son presionados para encontrar al asesino. Arrestan a un jardinero que sufre de retraso mental. Bárbara ve como lo acribillan a preguntas y golpes que el pobre hombre no entiende. Un detective le encarga que acompañe a la hermana de la víctima a la morgue a reconocer el cadáver. Después de darle un aventón a la hermana hasta su casa, María se entera que la víctima fue vista subiéndose a un Cadillac la noche de su asesinato y que no era su costumbre andar con desconocidos.

Es obvio que el del Cadillac era el asesino y que el jardinero no era capaz de costearse un carro tan caro. Sin embargo, Romandía se niega a escuchar a María. Le reprocha haber interrogado a alguien sin permiso y le dice que el caso está cerrado ya. El broche final se lo da el suicidio del pobre jardinero. Aun así, María se niega a abandonar su investigación, convence a sus colegas de secundarla y cuando El Encuerador vuelve a atacar, hasta los policías deberán apoyarse en la evidencia encontrada por Las Azules.

Las Verdaderas “Azules”

Generalmente, suelo presentar las falsedades históricas como debilidades de la trama. Aquí no es el caso y es momento de mostrar los motivos para cambiar un poco la historia. Las primeras mexicanas en entrar al cuerpo policial lo hicieron en Los 30, en días de Plutarco Elías Calles, pero fue tal el clamor público que el cuerpo se disolvió. Lo resucitaron a fines de Los 60 o en 1971, difieren las versiones.



El hecho es que fue una cortina de humo para desviar la opinión del pueblo mexicano de los errores del gobierno de Echeverría. Hacia muy poco de La Masacre de Tlatelolco y no se olvidaba que el actual presidente había sido ministro del gabinete de Diaz Ordaz. La reincorporación de la mujer a la policía no se debió al Encuerador de Tlalpan, puesto que tal individuo no existió.

La ironía, y a eso apunta la historia creada por Fernando Rovzar y Pablo Aramendi, es que, en el 2020, si hubo un asesino de mujeres suelto por Tlalpan y quien lo atrapó fue una agente encubierta. No miento al decir que México tiene uno de los más altos índices de femicidio en América Latina (3,000 al año) y esto no es de ahora. Que hubiese un asesino en serie en la segunda década del siglo XXI y que la única en atraparlo sea una policía,  demuestra la urgencia e importancia de incorporar mujeres a las fuerzas de la ley hoy tal como lo fue en 1971.

La discriminación en contra del ingreso de la mujer a las fuerzas policiacas es un tropo que sirve de argumento a muchos filmes y series como la inglesa WPC56 donde una joven provinciana, en 1956,  intenta servir en la comisaría local con desafortunados resultados,  o la encantadora Neófita que sigue a la protagonista,  una brillante criminóloga en su primer encuentro con el duro mundo policial de la Rusia post-stalinista . La diferencia es que en Women in Blue son cuatro las postulantes y cada una tiene una personalidad diferente.



La Rica, La Feminista, la Hija de Policía y La Asperger

María no es un personaje totalmente simpático. Cuando usa su astucia femenina, aunada a un olfato natural detectivesco, resulta interesante, pero cuando trata de parecer persona fuerte y firme cae pesada, mete la pata y acaba volviéndose insoportable. En otros momentos peca de ingenua y pone su sonrisa plástica de muñeca de loza que invita al pescozón.

Su hermana alterna entre lo deprimente y repelente. Creo que no es accidental que Valentina tenga los peores aspectos de una feminazi, incluyendo su hipocresía. Es descontrolada, ilógica, ataca siempre a la más débil sea su hermana, cuyos puntos débiles conoces o la frágil Ángeles de quien critica su piedad. Para colmo esta odia-hombres, anda de ofrecida, persiguiendo a su ex, el periodista Lucas, al que ya cansó. Nunca sabemos si es que realmente ama a Lucas, al que usa descaradamente, o no soporta verlo feliz al lado de otra.

                 Valentina agrede a Angeles

Gabina es el caso más triste. Ha sido la consentida de su familia siempre y cuando cumplía las reglas. Su padre no le dirige la palabra desde el momento en que descubre que su hija quiere ser policía. Cuando al tonto de Emilio Escobedo se le ocurre sacar de portada de revista al Comandante Herrera y a su hija, el padre debe cumplir con la orden, pero abofetea a Gabina y luego la corre de su casa. La pobre chica acaba viviendo con Valentina quien le enseña a vestirse de hippie y la lleva a bares a go-go. El mayor descubrimiento de Gabina es que los hombres de su familia no son infalibles y que en su arrogancia, pueden atropellar la ley.

              El Comandante cachetea a su hija

He dejado para el final a mi favorita, Ángeles. Yo conocía a Ximena Sariñana por Niñas Mal. No sabía que además era cantante. Es ella quien interpreta el tema de la serie, una adaptación de “You Don’t Own Me” de Lesley Gore. Otra cosa que no sabía es que ha sido diagnosticada con Asperger.



Ese conocimiento del síndrome la ayuda a crear una visión realista, pero cercana, de Ángeles que habita un mundo que desconoce la existencia del autismo y si la supiera la discriminaría más que por ser mujer. Para las compañeras de Ángeles, ella es rara por que evita el contacto visual; se acurruca aterrorizada cuando le levantan la voz; y vomita cifras y datos a cada instante como si fuera una maquina dispensadora de refrescos.

Tampoco reparan en que es un genio, experta en huellas dactilares, pero la aceptan como parte del grupo. Eso permite a Ángeles evolucionar. No como Gabina, yendo al antro y poniéndose ropa hippie, sino como persona. Es en la policía donde Ángeles aprende lo que es ser “una buena amiga” y se abre a la posibilidad de un romance (con uno de los hermanos de Gabina).

                                  Angeles y su abuelita

Clasismo y Machismo

Para quien tema que la serie hace mucho énfasis en el machismo y la misoginia del cuerpo policial, esa misma discriminación la sufre Romandía a quien lo aguardan en la comisaria pullas y provocaciones por cómo fue expulsado de la policía y como regresó. Cuando decide saltarse la jerarquía del Comandante Contreras para solicitar de Escobedo una oficina para La Azules, son los hijos de Contreras—policías todos— quienes le darán una paliza a Romandía para recordarle “quien manda aquí”.

                                    

Gerardo, el más arrogante de los hermanos de Gabina, también sufre humillaciones como cuando se ve obligado a informar a Escobedo que arrestaron al falso Encuerador o cuando debe soltar a sospechoso solo por ser este hijo de un poderoso juez. El mundo de la Azules está dividido por géneros, clases sociales y jerarquías y así no hay justicia que valga.

La serie está dotada de tres virtudes que ayudan a superar sus bemoles. La primera es combinar un rito de pasaje con la caza de un asesino serial. La segunda es que este relato, sin caer en sentimentalismos y melodramas, sigue un esquema de telenovela al que los latinos estamos acostumbrados. Por último, presenta una buena atmosfera de época insertando personajes reales como Echeverría, la primera dama, y hasta al legendario periodista Don Jacobo Zabludovsky (alav-ha-shalom).

México en 1971 está muy presente en mi recuerdo de las telenovelas. Es adonde llega de Nápoles, Angelica María en Muchacha Italiana Viene a Casarse; es la urbe donde Ofelia Medina, en Lucia Sombras, busca cura para su ceguera; es donde Doña Silvia Derbez pone una estética en El amor tiene cara de mujer. Es esa misma fórmula, de varias mujeres unidas por un trabajo en común, al que pertenecen Las Azules, solo que es más peligroso ser policía que ser peluqueras.

                               Muchachas Italianas llegan al DF en 1971

Contenido Violento y Gory: Las imágenes de las víctimas del Encuerador ya nos introducen a un mundo violento donde las mujeres son las principales víctimas, desde la bofetada que el Comandante Contreras le planta a su hija hasta un sospechoso que agrede a María dentro de su coche rompiéndole los vidrios. Pero también vemos los métodos de la policía contra hombres, desde conseguir una confesión a punta de tortura hasta la paliza que le imponen a Romandía.

Una apoteosis de violencia ocurre al final del Capítulo 6, cuando Los Contreras torturan inocentes; un frustrado Escobedo descubre que su presidente aprueba esos métodos gansteriles; y él mismo agarra a patadas a un transeúnte que lo insulta. Hasta el atildado Alejandro le planta una madriza a su amigo y abogado por amenazar a María y el clímax es cuando Valentina llega un departamento violentado y se encuentra a Lucas malherido.

Contenido Sexual y Desnudos: Las víctimas son mostradas en paños menores, pero no hay desnudos en la serie. Tenemos una escena de sexo (nada gráfico) en el asiento trasero de un Volkswagen.

Factor Feminista: Vemos un mundo de mujeres sometidas  a esposos,  padres y hermanos. Vemos un mundo de discriminación de género a nivel laboral. No hay ascenso, Las Azules son tratadas con hostilidad a menos que sirvan café o respondan el teléfono.  A las primeras mujeres policías las tenían para la limpieza. No vemos mujeres profesionales. Pero también lo contrastamos con la hipocresía, el egoísmo y necesidad de controlarlo todo de Valentina, la feminista en residencia.



Sobre la necesidad de Valentina de vocalizar su frustración a gritos y en discursos airados e incoherente, lo opuesto es la timidez de la mujer en general, de la clase que sea que solo pueden expresarse sobre temas domésticos o frívolos. Una lástima que hayan caricaturizado a la “Compañera” María Ester puesto que fue una primera dama muy activa en obras sociales que beneficiaron a sus congéneres.

Sin embargo, no hay exageración en la sumisión de la mujer mexicana. Ximena Sariñana dijo algo muy interesante, que a las mujeres se nos impide ser “distintas”.  Si nos fijamos en la mujer de esa época, la indiferencia, incapacidad de expresar emociones y silencios de la Asperger, eran imitadas por las “normales”.



Era como si una sociedad patriarcal exigiese de su población femenina un completo control sobre sus emociones, una represión exagerada de su verdadero sentir, desconfianza de su entorno que le impidiese acercarse en otras mujeres y crear un grupo de apoyo. Había una necesidad de verse invisible o, a lo más, decorativa. Un ejemplo es que Ángeles no puede mirar de frente, pero el Comandante Herrera se enfurece cuando Gabina levanta la mirada. “¡No me mires a los ojos si yo no te lo pido!” le ruge.



Factor Diversidad: Es agradable ver una serie mexicana en donde los actores no estén teñidos de rubio.  Y si alguien se queja de que la única de ojos claros es María, porque es de “la alta”, recordemos que Bárbara es nacida en Uruguay, hija de madre libanesa y con abuelos japoneses. No se puede ser más diversa

El que Ángeles sea “especial” en una época en que no se conocían las variantes del autismo, sirve para mostrar como los Asperger tenían que lidiar con un mundo que no comprendía lo mismo que ellos tampoco sabían definir e identificar En el caso del pobre retrasado, inculpado por un crimen que no cometió, vemos como las enfermedades mentales eran consideradas indicadores de criminalidad en vez de tratarlas como circunstancias atenuantes

martes, 17 de septiembre de 2024

La Extraordinaria Heroína Neurodivergente: La Abogado Woo en Netflix

 


Tan desprovista de entretenimiento estaba en agosto que me fui a Netflix a ver algo que me curara el insomnio y me hiciera olvidar mi ulcera. Así me encontré con esta simpática serie coreana. Mi primera experiencia en el Drama K es exótica, optimista, atractiva visualmente,  y tiene mucho de telenovela. Agreguémosle la nueva moda de que es protagonizada por alguien que está en el espectro autista.

Young Woo Young ( Park Eun Bin) se ha graduado con las mejores notas de la Facultad de Leyes de la Universidad de Seúl, tiene memoria fotográfica, su cerebro es una bodega de conocimientos,  y su capacidad para notar detalles es asombrosa, pero no sabe ni saludar ni entiende chistes o ironías.

Woo suele dejar a la gente con la palabra en la boca,  aun en el teléfono, es abrupta en sus interrogatorios, no le gusta que la toquen y no puede cruzar una puerta giratoria sin ayuda. Para colmo vive obsesionada con el mundo de las ballenas y es monotemática con ese tema. Mas grave,  los ruidos fuertes la aterrorizan y debilitan. En suma, Woo, una abogada extraordinaria es autista.



Una Niña ” Especial”

En el primer episodio, nos enfocamos en Gwang Ho, el padre de Woo que una vez también fue estudiante de leyes y que es un poco la victima de este cuento, aunque no le gustaría ese rotulo. Comenzamos con una Woo narradora:  “llega el día en que todo padre se entera que su hijo es especial”. Nos encontramos en la oficina del pediatra. Woo tiene cinco años, no habla, no le gusta que la toquen, vive en una burbuja adonde no permite la entrada de nadie y gusta de moverse. En casa tiene un trampolín donde brinca constantemente. El psiquiatra le anuncia al padre que su hija es autista.



El apesadumbrado padre llega a su casa con Woo donde es interceptado por su airado casero que lo acusa de no pagar la renta y de tener amores con su mujer. Es un malentendido, la sufrida y devota esposa es la babysitter de Woo. Gwang Ho intenta explicar,  pero el casero lo agrede físicamente. La aterrorizada niña comienza a recitar a gritos las razones legales para no pelear en la calle. Todos la miran asombrados. Gwang Ho descubre que su hija habla, que sabe leer,  y que se memoriza los textos legales. Su hija es “especial”.

Pasan veintidós años. El padre dejó los estudios para cuidar de Woo y mantiene a su pequeña familia con un restaurante de comida al paso. Su premio es que Woo es una jovencita encantadora, se ha graduado de abogado con las mejores notas, y ha recibido una oferta para unirse a Hanbada, la firma de abogados más prestigiosa del país. 

Hanbada no es Ecomodas

Ahí entramos un poco en el terreno de Betty,  la Fea, pero con importantes variaciones. Woo encuentra incomodo y difícil el navegar por un mundo “normal”. Ella es consciente de que no es “una abogada ordinaria normal”, pero debe convencer a sus compañeros que es excepcional y necesaria.



El bufete tiene como abogados al despectivo Kwon Min Woo,  siempre en pugna con la guapa Choi Sue Yeon,  ex compañera de universidad de Young Woo a quien mira con una mezcla de lastima y exasperación. Junto con ellos trabaja el paralegal Lee Jun Ho , el galán de la firma, que en realidad es un chico a todo dar quien se convierte en el caballero andante de la abogado novata.

Myeong Seok Jung comanda el grupo de abogados y tiene severas duda sobre la idea de contratar a una neurodivergente, pero descubre que Han Soong Young,  presidenta y dueña de la firma es quien está detrás de la contratación de la joven autista. Al final del primer episodio, nos queda la impresión de que la abogada es la madre perdida de Woo. Nuevamente el cliché telenovelero es dado vuelta.  Un par de capítulos más y descubrimos la retorcida verdad.

                          Han visita a Gwang Ho

Hanbada tiene una firma rival Taesan. Ambas firmas están en manos de mujeres que heredaron los bufetes de sus padres. Han y Tae Soo-Mi hoy se detestan, pero fueron condiscípulas. Han conoce el secreto de Tae sobre una hija que abandonó. En este instante en que se baraja el nombre de Tae para Ministro de Justicia, Han tiene un arma poderosa en sus manos.

                     Han enfrenta a Tae

NOTA: Para no dificultar con tantos nombres me referiré a las abogadas rivales como ‘Tae” y “Han”.

Los Primeros Casos y el Primer Romance

A través de los primeros episodios vemos a Woo atender sus primeros casos, y otra variación que la aleja de clichés es que no en todos sale triunfante. El primero es el de una anciana que golpeó a su esposo, que sufre de demencia,  con una plancha. Woo la reconoce , es su antigua babysitter.

La abogado desea cambiar los cargos, ya que “intento de asesinato” impediría que la anciana reciba presión. Los esfuerzos son vanos porque la victima fallece, ahora Woo tiene otra tarea:  demostrar que el difunto estaba sufriendo un accidente vascular cuando su esposa lo golpeó. Cuando lo logra, Woo consigue la admiración de Myeong que no dejará de apoyarla en el futuro.

                      Young Woo recibe un incómodo abrazo de su agradecida clienta

 The Extraordinary Attorney Woo es una comedia romántica. Desde el primer capítulo sabemos que habrá romance entre Young-Woo y Jun Ho que, a pesar de ser deseado y mimado por todas las chicas del bufete, se siente atraído por la abogadita de la cual se vuelve protector. El romance toma tiempo ya que Jun tiene las dudas naturales de enamorarse de alguien neurodivergente y la niña Woo,  precisamente por ser diferente,  no se permite soñar con el amor.

Será su mejor amiga (y protectora de la secundaria) Dong Geu-ra-mi quien le haga ver a Woo que Jun la ve como mujer. Algo que es obvio en el segundo episodio en que,  por caprichos del libreto, Young-Woo se ve forzada a desfilar vestida de novia deslumbrando a Jun Ho.



No todo es fácil y romántico en la serie. Young Woo debe vérselas con el tramposo Min Woo, quien abiertamente la desafía a una competencia para un contrato permanente en Hanbada. Min Woo es el villano en residencia, el que confunde a Sue-Yeon haciéndola creer que Jun Ho está enamorado de ella con lo que (otra variación de clichés telenoveleros) no consigue que sus colegas hembras se embarquen en pelea de gatas. Sue Yeon acepta con elegancia su derrota y se vuelve más protectora de Woo.

Min Woo (ay estos nombres tan parecidos)   escribe cartas anónimas a sitios de Internet señalando nepotismo ilegal en la contratación de Woo Young Yoo. Esto atrae el interés de Tae que le encarga a Min Woo que por todos los medios haga que su hija renuncie a Hanbada. Quiere que no le haga sombra a su nombramiento y ofrece a Gwang Ho enviarlo a él y a Woo a Nueva York, donde los espera una vida de lujos y privilegios.



Hay episodios en que no es solo el autismo lo que coloca a la abogado en posición inferior a la de sus colegas. En el capítulo quinto hay un momento de male bonding entre el cliente y los abogados basado en su experiencias en el servicio militar que Woo no puede compartir. El acabose es el capítulo tercero en el que Young Woo es humillada por una amiga de Jun Ho, por su cliente, por el abogado de la parte contraria y hasta por la jueza.

Deprimida, la joven autista se da cuenta que siempre será un punto débil en la firma y que en nada contribuye a Hanbada. Esto la lleva a renunciar, aunque debe regresar para representar al padre de su amiga Gue-ra-mi al que han estafado sus hermanos.

La Extraordinaria Abogado Wu ha sido un éxito donde la presenten. Es una serie chispeante,  atractiva visualmente y dinámica. sabe combinar comedia con patetismo de manera equilibrada. Woo es muy simpática y me encanta su vestuario. Yo tuve esos zapatos en 1980, solo que de tacón más alto y fino.






La serie maneja muy bien el tema de la discriminación y prejuicios contra el estereotipo de la ‘Nueva” que puede ser rechazada por ser mujer o por ser también neurodivergente. Aunque el tener una protagonista” especial” y la imagen de Seúl como una ciudad moderna y pujante nos hace la serie cercana,  tiene su toque exótico. Por ejemplo, la legislación coreana es diferente a la Occidental, o al menos a la de Estados Unidos. Incluso los juicios son diferentes. A pesar de tener jurados, ni la fiscalía ni la defensa puede dirigirse a los miembros de este.

Ha gustado tanto la serie que este año la han convertido en Corea en una pieza musical para el teatro. Se está planeando una segunda temporada. Solo esperan a que Kang Tae Kho, el galán de la abogado, acabe el servicio militar y se reintegre al elenco.

Contenido Violeto o Gory: Tenemos la impresión de una sociedad muy agresiva entre sí, y no solo en el bajo mundo. Presenciamos violencia contra mujeres, entre mujeres y entre parientes. Como saben, hasta la violencia verbal descoloca a un autista, y Woo no es una excepción.

Contenido Sexual y Desnudos. Ninguno. Sin parecer cínica o metiche, ¿pero cómo los autistas pueden tener relaciones íntimas si no soportan que los toquen?  Algo tendrán que hacer. The Good Doctor tuvo tres hijos . SPOILER, a partir del episodio cinco, Woo y Jun Ho se besarán muchas veces.



Factor Feminista: Me encanta lo protectoras que son Geu-ra-mí y Sue Yeon de Woo. Me encanta que Woo vea más allá de la máscara de chica bonita de su colega y note las grandes cualidades de Sue.  Me gusta porque su relación es lo opuesto a las antiguas condiscípulas Han y Tae. Más allá de las críticas de que no hay mujeres tan poderosas en Corea, está el hecho de que ambas son rivales enfrentando a las firmas que heredaron de sus padres. En su juventud,  Tae abandonó a su hija ilegitima para avanzar en su carrera. Ahora su rival ha contratado a esa niña para acabar con la carrera política de Tae. A ninguna de las dos les importa Woo.





Factor Diversidad: Otro detalle exótico de la serie, es la presencia de refugiados de Corea del Norte y su estatus en la sociedad de Corea del Sur. Eso lo descubrimos cuando la firma acepta un caso pro-bono, de una norcoreana acusada de robo con agravantes

En el segundo caso de la abogado Woo, el juicio iniciado por una novia,  que demanda a la firma que hizo su vestido, acaba cuando la parte denunciante retira los cargos y anuncia que quiere casarse…pero con su mejor amiga.

Sin embargo, la mayor diversidad la ponen las enfermedades mentales. La novia confundida está en terapia; el primer caso de Woo involucra a un anciano con demencia y en el tercer episodio, Woo es “reclutada “para defender de cargos de asesinato a un autista. Es ahí que la joven debe explicar que hay diferentes tupos de autismo y que tener el síndrome de Asperger no la hace una experta en el espectro.



Es en ese episodio que Young Woo nos da un curso acelerado sobre la historia del autismo, refiriéndose a Hans Asperger y su vinculación con los Nazis. Nos relata como Asperger decidía qué niños con trastornos mentales eran curables y quienes iban ser sometidos a la eutanasia. Young Woo piensa que de haber vivido en ese entonces hubiese sido sacrificada según las leyes del Tercer Reich.

Nos queda claro en ese episodio que Young Woo sufre de Asperger, por lo tanto, es funcional y puede vivir más o menos como una persona fuera del espectro. El acusado, en cambio, sufre de un autismo en el que su cerebro funciona como el de un niño de seis años, casi no puede comunicarse o relacionarse con el mundo exterior.

Son esas lecciones y ejemplos por los que me rehúso a llamar a esta serie “comedia”.  Woo,  una Abogado  Extraordinaria es una lección conmovedora que sirve para explorar el impacto de la neurodivergencia en quien la presenta y en quienes lo rodean.  No es que no haya series con heroínas neurodivergentes, pensemos en la detective francesa Astrid o Elisabeth (Brie Larson) en Lessons of Chemistry.

                                     Elisabeth en Lecciones de Química

A pesar de esos ejemplos, me gusta mucho más que otras historias con protagonistas rotulados como “autistas” tales como The Good Doctor,  también basada en una popular serie coreana. Woo es cercana, cálida, podemos entenderla, aunque no siempre nos identifiquemos con ella. No me pasaba algo parecido desde el Dr. Spencer Reid de Criminal Minds.

Desde que el término “Asperger’ se puso de moda,  a comienzos de este siglo,  que los historiadores han identificado a personajes históricos, desde el emperador Domiciano hasta Franz Kafka,  con ese trastorno. Hoy se aglomera a los Asperger con otros afectados por perturbaciones parecidas, pero más leves o más serias. Eso confunde al neurotípico tal como ocurre con Myeong cuando le encarga a su abogado estrella un autista cuyas característica no son las de ella.



Hay quejas de gente con Asperger contra la serie ya que dicen que el personaje es muy exagerado, que ellos si hacen contacto visual y que pueden sentir empalia,  En la serie,  Woo ha mirado de frente tanto a Jun Ho como a su madre biológica. Sabemos que es capaz de enojarse, de sentir compasión por sus clientes y que posee un sentido del humor muy propio , pero diferente al de la gente común.



Creo que es la obsesión con el lenguaje , con la corrección política y el meter a tantos individuos bajo un mismo paraguas que no los representa,  lo que embrolla el proceso de integración de los así llamados “autistas” . Yo sufro de discalculia y no espero ni trato diferencial ni eufemismos para lo que un día fue considerado pereza o deficiencia mental. Solo espero que se lo acepte como otra de excentricidad de mí ya excéntrico carácter. Creo que muchos Asperger, incluyo a Young Woo,  quisiesen lo mismo.

No puedo cerrar sin mencionar la queja mitutera, la que siempre ve en la relación heterosexual a la mujer como víctima y al hombre como abusador. En este caso va desde que Jun Ho no puede enamorarse de Woo porque realmente no la conoce hasta que tener relaciones amorosas con una Asperger es ilegal puesto que se trata de alguien que sufre de un trastorno mental y de quien él pretende aprovecharse.



Me dan risa, rabia y pena y me recuerdan que la ideología woke está llena de contradicciones. Este tipo de críticas manda al caray toda exigencia de “normalización” y de” integración”, coloca a los Asperger al nivel de dementes o retrasados mentales y le niega el derecho a Young Woo de amar y ser amada.

Ninguna pareja se conoce realmente cuando inicia un romance, pero Jun Ho ha procurado entender lo que lo diferencia de la abogado en términos emocionales. Lo hemos visto tener dudas y superarlas antes de reconocer que ella le gusta y que quiere que construyan juntos una relación. En el capítulo 7, es Woo quien tiene dudas al ver a un joven demandado por seducir a una chica “especial”. Dudas que aumentan al conocer a la familia de Juh Hon. No sigo para no dar spoilers.

                                  Más moda Woo

Muchos afectados por un autismo “leve”, se quejan de Young Woo porque al ser tan ” extraordinaria”  no los representa. Tal como lo dicen en la serie,  solo un 10% de los afectados por el síndrome alcanzan la excelencia y funcionalidad de la abogado Woo. ¿Debemos ver entonces esta serie como una visión fantástica, pero no acertada de la gente con Asperger? Sea como sea, la serie es tan encantadora que la recomiendo.