lunes, 27 de abril de 2026

La Segunda Guerra Mundial y el Auge de los Teenagers (Teen Culture III)

 


Llegamos a ese punto en que el fenómeno teenagers se hace más patente. Hay quien responsabiliza a la Segunda Guerra Mundial, otros a la mayor cantidad de chicos que cursan y se gradúan de la secundaria. El hecho es que los adolescentes son una presencia visible y su cultura atrae a los auspiciadores y a los cineastas. Ginger Rogers se disfraza de adolescente y Robert Wakker se convierte en el arquetipo del joven soldado que rompe corazones antes de ir a destrozar el Tercer Reich.

Una Juventud Independiente

Como vimos en la nota anterior, a fines de la década de la Depresión, más jóvenes estaban estudiando. Eso convirtió a la secundaria en un centro social donde los adolescentes podían crear y compartir su cultura. Sin embargo,  la gran partera de la cultura adolescente fue la Segunda Guerra Mundial.

Pocos conflictos de la historia han creado brechas generacionales como esa guerra, puesto que Estados Unidos instituyó el draft (reclutamiento obligatorio) a partir de 1940, aun antes de Pearl Harbor. Con padres y hermanos mayores en el frente de batalla, para los muchachos se volvía más intensa esa etapa en que todavía podían divertirse despreocupadamente.



William Manchester adjudica este estilo de vida a tres factores: mayor poder financiero, ausencia de los padres y aunque parezca contradicción, mayor cercanía con sus mayores. Por eso Manchester afirma que la ‘”adolescencia” emerge como un fenómeno de la Segunda Guerra Mundial. La ausencia del padre que sirve a la patria y de la madre que estará empleada por la industria bélica u ocupada en bazares o la Cruz Roja, le otorga una independencia insospechada al adolescente de Los 40.

Por otro lado existe conciencia en los padres que los hijos son algo precioso que les puede ser arrebatado en cualquier momento. Se les consiente más y se aumentan sus mesadas. Agregando a esto que hay una cantidad de trabajos parte de tiempo como la jardinería y otros que permiten que la juventud estadounidense adquiera un poder de consumidor propio. Los padres pasan tiempo de calidad con sus hijos menores y comienzan a compartir hobbies.

El reclutamiento y problemas sindicales acabaron con las Big Bands (aunque algunas se unieron a las fuerzas armadas como la orquesta del Capitán Glenn Miller)  y la nueva juventud se desinteresó de la música swing prefiriendo a los cantantes de baladas. Eso tranquilizó a padres que nunca vieron con buenos ojos esa música y que también favorecían a los baladistas. Como los atletas profesionales ahora cargaban fusily eso incluía a los universitariosel deporte lo practicaban los estudiantes de secundaria y los padres volcaron sus ojos a los equipos de las High Schools interesándose en las proezas de sus hijos deportistas.

                                      El Capitán  Glenn Miller

Cambios en la Moda y Cambios en la Moral

La moda de los ahora llamados teenagers también cambió . Aunque , si le creemos a Los Waltons, la mezclilla había sido la tela preferida para ropa infantil y juvenil del día a día de la juventud de las zonas rurales en USA, en Los 40 los jeans se volvieron la primera prenda unisex de las a zonas urbanas.

Las muchachas los usaban para juegos y labores al aire libre, enroscados hasta la rodilla y lo acompañaban con camisas de hombre , un par de tallas más grande que habían encontrado en los armarios de padres y hermanos ausentes. Aunque los zapatos Oxford o saddle shoes seguían en boga, chicos de ambos sexos comenzaron a usar mocasines (loafers) que no necesitaban de cordones.

                              Modas de jovencitas durante la guerra

A pesar de la onda unisex en el vestir, las chicas sabían cuando ser femeninas y atraer el interés del sexo opuesto, sobre todo si este veía envuelto en el uniforme de una de las tres ramas de las fuerzas armadas. Tan lejos llegaba el patriotismo de las muchachas que puede haber sido causa de un aumento de madres solteras adolescentes tal como matrimonios tempranos contraído en el ímpetu del momento.

Esos factores fueron la trama de la mejor comedia de Hollywood en ese entonces. Milagro en Morgan Creek de Preston Sturges (1944) reflejaba los cambios morales de la sociedad americana en tiempos de guerra. Marion Hutton era la hija del sheriff del pueblo de Morgan Creek. En una visita a las tropas para levantarles la moral (gran actividad de las chicas guapas de entonces) terminaba en una fiesta donde bebía tanto que solo recordaba que a alguien se le había ocurrido que el mejor final era buscar un juez de paz y casarse.



Marion volvía a su casa y se olvidaba del asunto hasta que unos meses después descubría su embarazo. Con la ayuda de su hermana adolescente y de su mejor amigo (que siempre había estado enamorado de ella) intentaba descubrir la identidad de “su marido” y ocultar su embarazo. Fracasaba en ambos intentos y ella y su familia experimentaban la vergüenza y el repudio del pueblo. Todo terminaba con un rápido matrimonio con el amigo y un parto de quíntuples que la convertía en celebridad nacional.



Una Mirada Retro a Los 40

Después de la guerra y en las décadas siguientes surgieron memorias, novelas y filmes que intentaban retratar la vida cotidiana en el frente domestico Para ver la vida de los adolescentes los mejores ejemplos son Los Walton que retrata como la Segunda Guerra Mundial afectó a esa familia de Las Apalaches. Añado The Last Convertible un superventas de Anton Myrer que describe el último año de paz (1940) en la vida de un grupo de novatos de Harvard.



El Ultimo Convertible es una novela narrada en flashbacks que cubren cuatro décadas en la vida de Los Fusileros, cinco estudiantes de Harvard de diferentes estratos sociales y con diferentes experiencias y metas. Es también un repertorio de la cultura adolescente de Estados Unidos antes de la guerra que abarca vestuario, música y hobbies incluyendo el amor a los autos ejemplarizado por La Emperatriz, el convertible del título. Es también un recuento de la vida amorosa de jóvenes universitarios describiendo sus actitudes hacia el sexo opuesto y hacia el sexo en general.



Los Walton no serán tan explícitos en lo que respecta al sexo, pero si al romance. Mary Ellen la primera de Los Walton en casarse queda viuda cuando el Dr. Curtis (aparentemente) muere en Pearl Harbor. Su hermano el rebelde Ben, se une a la marina y parte a ultramar dejando atrás a Cindy, con quien ha contraído un matrimonio impulsivo, y a la recién nacida Virginia. El sensible Jason, tras un periodo de pacifismo, sirve honrosamente en el teatro europeo y retorna a Walton’s Mountain con una esposa judía.

incluso el adolescente Jim Bob que ha conseguido su sueño de ser aviador se encuentra con un Domingo 7 como les ocurriría a muchos jóvenes conscriptos. Tras una noche de copas de la cual no recuerda nada, Jim Bob y su familia reciben la visita de Kathy Seals ( Jennifer Jason Leigh) quien anuncia que habrá una adición a Los Walton. Ni Jim Bob es el padre ni Kathy está embarazada, por suerte para el chico que no sería el único soldado adolescente atrapado en matrimonios y paternidades imprevistas.



Ginger Rogers Entre Menores de Edad

Durante la Segunda Guerra Mundial el cine seguía siendo el pasatiempo favorito sobre todo las cintas bélicas. Entre ellas surgiría un nuevo género: los dramas domésticos o Homefront Drama en los cuales los adolescentes jugaban un papel importante. Curiosamente, y a pesar de ser de 1942, el mejor retrato (aunque satírico) de los muchachos de entonces no estaría dirigido a ellos

Me refiero a la comedia de Billy Wyler (su primer trabajo en Hollywood)The Major and the Minor. Tras terminar su mancuerna con Fred Astaire y de ganarse un Oscar por el drama Kitty Foyle, Ginger-hacía gala de sus dotes de comediante.

Susan (G. Rogers) acaba de renunciar a su empleo. Sin dinero para pagarse el boleto de tren de regreso a su pueblo, opta por fingir ser una niña de doce años y así solo pagar medio pasaje. Por supuesto que los inspectores ferroviarios no le creen, pero Susan (ahora llamada “Susu”) encuentra la protección del Mayor Philip Kirby (Ray Milland)que, por problemas de vista, no nota que se trata de una mujer adulta.



Susu acaba en la academia militar donde el Mayor es instructor. Ahí también viven las hijas del comandante, Pamela que es la novia del Mayor Kirby y la adolescente Lucy. Diana Lynn hizo tan buena interpretación de teenager que es casi una lástima que haya dejado atrás esos roles para dedicarse a Noir y dramas románticos.

Lucy inmediatamente reconoce que Susu es una adulta disfrazada no solo no la delata, le presta ropa y le da consejos para protegerse de los cadetes casanovas. Tal como Andy Hardy, los estudiantes de la academia solo quieren una cosa de las chicas: besos.



Mas que el romance (insinuado) entre Kirby y Susan, más que las sospechas de Pamela que finalmente desenmascara a la “menor”, el humor del filme se centra en los chicos, su angst hormonal y el efecto que Susu ejerce sobre ellos. También es un retrato de la desilusión de Lucy de los hombres debido a la vacuidad de estos que la empujan a interesarse más en sus estudios.

Finalmente El Mayor y la Menor refleja los gustos de esa cultura que incluyen una visión hilarante de un grupo de colegialas invitadas a un baile de la academia y que tienen la mitad del rostro cubierto con su cabello a lo Emo del Siglo XXI. Un cadete le explica a Susu que intentan copiar el look de Verónica Lake.



Esa señal de querer parecerse a la actriz del momento demuestra la tremenda influencia que el cine tenía en las jovencitas de entonces. Sorprendentemente , no surgió un galán juvenil para hacerlas soñar. Los sueños de las mujeres de todas las edades venían vestidos de informe. Hasta Mickey Rooney se alistó en 1944 sirviendo en ultramar.

1944 está unido a la carrera de otro actor cuya tragedia fue que, después de encarnar al soldado romántico que sería el sueño de adolescentes en tres filmes de ese año, vio su vida y trabajo actoral tocar fondo. Hablo de Robert Walker.

Walker y El Soldado Soñado

La historia de Walker es una tragedia de Hollywood. Cuando estudiaba drama se enamoró y se casó con una compañera llamada Phylis Isley, en 1939. Tres años y dos hijos más tarde, los Walker no habían conseguido abrirse camino en Hollywood. Para mantener a su familia, Robert hacia programas de radio y Phyllis modelaba. Tras una fallida audición en la MGM, Phyllis atrajo el interés del productor David O. Selznick quien le vio madera de actriz.

                                Los Walker en familia

Selznick la hizo firmar un contrato de 7 años, le cambió el nombre a Jennifer Jones y la comenzó a preparar para un rol perfecto. Entretanto, para no separar a la Familia Walker le consiguió un contrato a Robert en la MGM. A sus 24 años, y con su atractivo físico, Robert no demoró en destacar en roles menores y hacerse un favorito entre el público, sobre todo las jovencitas.

Conscientes de eso, los productores lo pusieron en roles de soldado incluyendo su primer protagónico (y en el que me enamoré de el a los diez años y eso que el filme era viejito y el actor estaba retemuerto). El filme se llamaba See Herere, Private Hargrove y estaba basado en las memorias de Marion Hargrove sobre su entrenamiento militar en el Fuerte Bragg. El filme fue todo un éxito sobre todo porque los chicos veían a Hargrove como lo que podían ser una vez que los reclutasen y las chicas se identificaban con Donna Reed que encarnaba a Carol, la novia del soldado.

                                  Donna Reed y Robert Walker

Sin embargo, el éxito de ese filme no superaba el de la ahora Jennifer Jones quien en 1943 había ganado el más ambicionado rol en Hollywood, el de Santa Bernardita Soubirous en La Canción de Bernadette que le ameritaría un Oscar como Mejor Actriz. Aprovechando el éxito del matrimonio. Selznick decidido pedir prestado a Walker para que fuesen la pareja juvenil de su próximo proyecto Since You Went Away (Desde que te fuiste, 1944), posiblemente el mejor Homefront Drama de ese subgénero.

En esa película, Claudette Colbert da vida a Cora, una dama de clase media acomodada cuyo marido parte a la guerra dejándola a cargo de una casona y dos hijas adolescentes (Jennifer Jones y Shirley Temple). Para generar algún ingreso, Cora renta un cuarto a un viejo gruñón (Monty Woolley). Un día llega a  visitar al viejito su nieto, el Cabo Bill Smallet (Robert Walker). Jane (J. Jones) la hija mayor se interesa en Bill e inician un romance.

(Nota: Este filme gratis y doblado al español  esta en YT)

Al final de su permiso, Bill entrega su reloj de bolsillo a Jane, se comprometen y deciden casarse apenas acabe la guerra. Jane comienza su espera, ofreciendo servicios en la Cruz Roja, y esperando cada carta del novio que está en Italia. Hasta que un día las cartas acaban y llega el fatídico telegrama, el sufrimiento de Jane era un reflejo de lo que vivián muchas jovencitas en America que perdían a su primer amor en el campo de batalla.



Hace un día vi este filme (completo y gratis en YT) y recordé cuando lo vi por primera vez a los 13 años cuando creí que no había romance más intenso que el de Jane y Bill. Ahora esas escenas me resultaron más tristes debido a que se lo que ocurría fuera de pantalla.

Para esa época un secreto a voces era que Selznick y Jennifer eran amantes. Fue un acto sádico de parte del productor tener a la adúltera y el esposo engañado en pantalla. incluso obligó a Walkerquien  ya sabía que su matrimonio había acabadoa filmar varias veces las escenas de amor.



En diciembre de 1943, Jenifer abandonó a su marido, obtuvo el divorcio en 1945 y se casó en 1949 con Selznick. Robert Wakker nunca se recuperó y comenzó a beber. Aun así filmo una secuela de las aventuras del soldado Hargrove que también tuvo éxito y el bellísimo drama domestico The Clock (Campanas del destino) junto a Judy Garland.

Nuevamente Walker interpreta un estereotipo del joven soldado, El Cabo Joe Allen, antes de partir al frente, recibe un pase de 48 horas para gastarlas en Nueva York. El primer día conoce a Alice (J. Garland) que se ha roto un tacón en la escalera de la Estación Pennsylvania. Joe encuentra una zapatería que repara el tacón y en agradecimiento, Alce le da un tour de la ciudad. Para abreviar, pasan un día juntos al cabo del cual descubren que se han enamorado.



Se gastan varias horas tratando de saltarse las reglas de la burocracia. Finalmente se casan y tienen todavía tiempo para noche de bodas y su primer desayuno de casados antes que Alice acompañe al ahora su esposo a la estación de tren. Este filme aunque llegó a los cines cuando la guerra estaba en sus días finales, encantó al público, a chicas románticas y a jóvenes parejas que habían vivido situaciones parecidas a las de Joe y Alice.



Tristemente fue el punto máximo de la carrera de Robert Walker. El alcohol, al que cada vez era más aficionado, comenzó a afectar sus nervios e incluso lo hizo perder su atractivo físico. Estuvo recluido en hospitales, sus filmes eran un fracaso, se casó dos veces en menos de cinco años. A pesar de que su último filme, Extraños en un tren de Hitchcock, hoy es un clásico, un año más tarde, en 1951, Robert Walker moría a causa de un paro respiratorio.

BIBLIOGRAFIA

Manchester, William. The Glory and the Dream: A Narrative History of United States, 1932-1972

Palladino, Grace. Teenagers: An American History

Rollin, Lucy. Twentieth Century Teen Culture by Decades

Schrum, Kerry. Some Wore BobbySox: The Emergence of the Teenage Girl’s Culture (1925-1945)

 

 

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