Ya es clarísimo,
el streaming angloparlante cerró tienda en lo que se refiere a period pieces. Netflix
está repleto de proyectos (algunos terminados), pero que oculta en sus bóvedas
subterráneas. En cuanto a abril de las plataformas más universales, solo Amazon
ofrece algo que huela a drama de época. Para no escribir una mera página, voy a
aprovechar de hacerle propaganda a Euphoria que regresa en gloria y majestad y parece ser lo
mejorcito de la televisión este mes.
12. Euphoria 3
(HBO/MAX)
Cinco años
después que dejáramos a los alumnos de East Highland enfrentando crisis
diversas, Sam Levinson retoma sus aventuras, pero haciendo un salto de tiempo apropiado.
Eso nos permite encontrarlos convertidos, al menos en apariencia, en adultos.
Lo que tenemos es
algunas filtraciones que, como siempre, pueden ser falsas y un paupérrimo Trailer
que se concentra en la saga de Rue y que hace pensar que esta temporada se va a ir
el argumento al terreno de Narcos y Breaking Bad. Juzguen ustedes.Rue vive sola en un pueblo fronterizo. Se ha convertido
en vendedora de drogas, pero
públicamente maneja un quiosco de tabaco. Hasta allá llega Laurie a cobrarle. ¿Me van
a decir que le tomó a Laurie cinco años encontrarla?
De ahí vemos escenas
de Rue en casa de un poderoso narco (Adewale Akkinnuoye-Agbaje, el Mr. Eko de Lost)
que le pone una manzana en la cabeza para jugar a Guillermo Tell. Hay
persecuciones de autos en el desierto y otras escenas de violencia que han
irritado a los eufóricos ya que no necesitamos de otra narración que involucre drug
lords y crimen.
Lo bueno del tráiler
es que vemos que Rue vuelve a LA y se encuentra con Lexi que ahora es asistente
de una directora (Sharon Stone) y con Maddy que no sabemos si trabaja en una agencia busca
talentos o es teibolera. El tráiler no es muy específico y hay que confiar en leak.
Menos sabemos de Jules que aparece en dos escenas y no dice una palabra.
Una la muestra con cabello oscurecido largo, en un kimono, enfrente de una
vista espectacular de Manhattan desde un pent-house. La otra luce el look inicial
de cabello largo platinado y la tiene compartiendo con Rue un ascensor.
De Nate sabemos que trabaja en la construcción, que vive
con Cassie y que van a casarse. Cassie trabaja vendiendo contenido erótico en
Internet (no sorprende) y vemos escenas de su banquete de bodas. Eso es todo.
Como los tráileres suelen ser engañosos y se concentran en escenas de los
capítulos iniciales, se puede conjeturar que otros arcos irán adquiriendo
importancia a medida que la serie comience.
La semana pasada
sacaron otro trailer, no aclara mucho, parece que Maddy tiene planes para
vengarse de Nate y Cassie y se me saltaron las lágrimas cundo vi a Eric Dane,
parece que alcanzo a filmar algunas escenas.
La he esperado
tanto tiempo. Es mi temporada favorita inspirada por los libros en los que
Maurizio De Giovanni antepone la vida privada de Luigi Alfredo Ricciardi ante
los crímenes que el policía napolitano, de origen noble, debe resolver,. En los
dos primeros casos, Luigi Alfredo se debate entre el compromiso que ha
contraído con su amada Enrica y la necesidad de revelarle el don que tiene para
comunicarse con las víctimas de los asesinatos que investiga.
La acción de los
cuatro episodios tiene lugar ente las navidades de 1933 y comienzo de 1935.
Eventualmente, Ricciardi confía en su novia y se casan. ¿Como afectará esto a la
cantante y dama de sociedad, Livia Lucani, siempre enamorada del comisario? Ese
es otro tema. Los que han leído las novelas saben que la temporada tendrá un
final agridulce.
Ricciardi puede
ser visto en USA por los subscriptore de PBS, sea Passport o Masterpiece en
Amazon. En America Latina pueden encontrar la serie completa en el canal
digital Europa Europa.
29. La Casa de
los Espíritus. (Amazon Prime)
Prime Video escogió
la primavera para el debut del primer superventas de Isabel Allende. Contando
ya una adaptación fílmica , La Casa de los Espíritus ahora llega en formato
de miniserie con ocho capítulos para retratar con espacio y tiempo, la saga de
la familia Trueba, principalmente la de sus mujeres que en cada generación
enfrentan amor y tragedias.
Aunque Allende situó
su trama en un país anónimo de America Latina, era evidente que se trataba del Chile
natal de la autora. Eso se ha remediado filmando esta adaptación totalmente en
mi patria con un elenco que incluye actores del mundo hispanoparlante. Así se
borra una de las quejas de la adaptación Hollywoodense de tener solo americanos
y europeos (con la excepción de María Conchita Alonso en un papel menor) en los
roles principales.
Ahora tenemos a
Alfonso Herrera como Esteban Trueba; a la ibero-americana Nicole Wallace como
Clara, la que iba a ser su cuñada y pasó a ser su esposa; y Dolores Fonzi como
Alba, su nieta. También hay muchos actores chilenos (Amparo Noguera, Aline
Kuppenheim, Nestor Cantillana, etc.) en el reparto y Fernanda Urrejola dará
vida a Blanca Trueba en su etapa adulta.
Sabemos poquísimo
de esta serie y apenas hace unas semanas tenemos tráiler.
Sigo escarbando y
he encontrado que TUBI ya tiene completa la Segunda Temporada de Elkhorn, la historia de cómo antes de ser
presidente, Theodore Roosevelt, fue ganadero en el Viejo Oeste.
Una sorpresa para
mis Gatos Latinoamericanos. En abril llega a Europa, Europa la segunda parte de
la serie Charite, bajo el nombre de Charite at War que describe los progresos o retrocesos
de la medicina y la psiquiatría nazi en el famoso hospital de Berlín. La recomiendo
de todo corazón.
Como verán, la
oferta de abril es penosamente escasa. Entonces ilústrenme ustedes. ¿Que
planean ver en abril?
Como suele
ocurrir con toda serie de culto, Euforia ha creado estrellas y personajes que poseen su
propio fandom. Jacob Elordi ya tenía fama antes de entrar en el universo eufórico,
pero su interpretación de Nathaniel “Nate” Jacobs lo hizo reconocible a
directores, productores y público. Lo extraordinario es que Nate no es
precisamente un héroe, a menos que lo coloquemos en la categoría de “antihéroe gótico”
que es donde pertenece. ¿Pero cómo un adolescente californiano puede
convertirse en la encarnación del mal, sobre todo en su trato de las mujeres?
Mas importante ¿Qué hace a alguien tan negativo tan atractivo para la
audiencia?
De como Cal
Jacobs Fabricó un Hijo-Monstruo
No hay mañana
este invierno que no pasase por YouTube sin encontrarme con imágenes de Elordi
(no me quejo) fuese en los promos para la Tercera Temporada o los promos para
su nuevo filme, una adaptación de Cumbres Borrascosas de Emily Bronte.
Mas allá de ser ambos proyectos del nuevo galán australiano, existía un factor
común. Tanto Nate como Heathclieff son protagonistas de sus propias tragedias, pero
ambos son también monstruos humanos.
Qué tienen en comun Heathclieff y Nate?
No es de
sorprender entonces que YT también me brinde antiguos videos sobre Euforia donde
hasta psiquiatras intentan explicar la oscuridad de un adolescente que oculta,
tras la fachada de un triunfador, a un bully, machista, violento e incapaz de
controlar su furia, siendo esos solo los mayores defectos de un individuo
quetiene a su favor nada más que su buena
apariencia física (y no lo digo yo solita, pero Elordi…İAyy!)
El consenso es
que Nate es una fabricación de su padre, Cal Jacobs (el recientemente
desaparecido Eric Dane),uno de los hombres más importantes del pueblo. Entonces
Cal sería el gran villano, el Dr. Frankenstein creador de un hijo-monstruo.
Solo que , a mediados de la Segunda Temporada, el contradictorio guion nos
cuenta que Cal también es víctima ya que a punto de ir a una buena universidad (Duke),
justo cuando descubre que se ha enamorado de su mejor amigo y que cabe la
posibilidad de salir del closet, su noviecita lo atrapa con el viejo cuento de
estar embarazada.
Cal culpa a su
esposa de haberle arruinado la vida. A lo mejor un segmento de la audiencia le
cree, pero eso no tiene sentido. Si se casó obligado bien pudo haberse
divorciado después de nacer el bebé . En cambio tuvo más hijos (el tercer niño
de la fotografía familiar nunca ha sido explicado). Culpa a su esposa de haber
destruido su vida y sueños y sin embargo ella es el mayor soporte de la vida
prospera y respetable que Cal (y Nate) tanto goza como protege.
Cal y Derek en la epoca en que todavia eran inocentes
Cal descubrió que
para llegar alto y ser poderoso e influyente, no solo debía ser dominante y
agresivo en los negocios, también debía cultivar la imagen de devoto esposo y
ejemplar padre de familia. Sus gustos sexuales, los podía seguir disfrutando en
el anonimato. Lo importante era la fachada. Ese concepto retorcido de la
existencia es lo que le ha legado a Nate. Debe ser y parecer un triunfador, no permitir
que afectos o emociones lo dominen (considera a Maddy como “una distracción” en
la vida de su hijo) y sobre todo no debe confiar en nadie porque nadie lo apoyará
en su momento de necesidad.
Esta filosofía
casi espartana de como un hombre debe dominar sus emociones y vivir en
constante campaña para superarse, la comparte el padre de McKay. Solo que el
joven atleta no puede desvincularse ni de sus debilidades/emociones ni de una
realidad que su padre se niega a ver. Lo más importante, McKay no es el
monstruo que es su amigo. Entonces hay algo más que dicta la conducta criminal
de Nate, el miedo y odio que siente por su padre.
Los Miedos de
Nate
A través de la serie,
diversos personajes nos ilustran sobre el cambio de carácter de Nate que ocurre
a sus once años cuando descubre la colección secreta de grabaciones de los
encuentros sexuales de su padre. Algo que provocaría miedo y escándalo en un
adulto es un doble shock para un niño que todavía no comprende las mecánicas de
la sexualidad humana.
De ese
espectáculo que Nate, por el resto de su vida, seguirá siendo testigo, el joven sacará dos
conclusiones: su padre no es confiable puesto que no práctica lo que predica y
si es capaz de llevar una doble vida en la que comete actos ilegales, no se
sabe de qué otros crímenes pueden ser capaz. De ahí nace el miedo de Nate hacia
su padre, su necesidad de vivir de acuerdo a la imagen que Cal Jacobs exige de él,
pero existe otro temor.
Nate sabe que su
padre tiene dinero e influencia gracias a su fachada respetable. Él también se
crea una falsa imagen que, como dije anteriormente, está compuesta de las
virtudes que la cultura estadounidense exige del chico perfecto: buen
deportista, hetero, buen hijo, novio fiel, simpático y sociable. Nate sabe que basta
un error y las apariencias se desploman. Lo descubre cuando es acusado de
agredir a Maddy. Es entonces cuando lo expulsan del equipo de futbol,
cuchichean a sus espaldas y no lo aceptan en un buen restaurant. Todo esto lo
empuja a un acto criminal en el que arrastra a dos cómplices: Maddy y Jules.
Nate sabe que si
cae la fachada de su padre, las consecuencias serán peores. De ahí su necesidad
de enamorar y chantajear a Jules. Un hilo conductor en el deshilvanado
argumento de Euforia es la necesidad de Nate de proteger al padre y protegerse
él. Al final lo manda todo al caray y será Nate quien denuncie a Cal. Se lo
dice a Jules en su último encuentro. “estaba protegiendo a alguien que no vale
la pena”. Ahí no solo habla del padre sino de sí mismo.
Antes de pasar a
Nate Don Juan/Héroe Byroniano quiero decir que yo no me voy por las simplezas
de críticos que creen que Nate tema ser bisexual como su padre. No veo ninguna
señal de ello. No tiene amigos íntimos, no lo vemos tratando de acercarse a
otros varones. Por el contrario, odia la camaradería exhibicionista de los
camerinos. Levinson se burla un poco de esta idea de Nate gay con los
discursetes woke de Maddy sobre el que todos somos homosexuales puesto que las
fotosque encontró en el cache del móvil
del novio son para estimular a Jules, no para solaz sexual de Nate.
Lo que si veo es
miedo de Nate a una agresión física del padre. Lo vemos cuando se golpean. Luego
que Cal lo vence, Nate se pega en el pecho gritando iracundo ante su debilidad.
Sin embargo hay algo más y lo descubrimos al final de la serie, en su pesadilla
y última conversación con Cal, Nate se atreve a decir que creía a su padre
capaz de abusar sexualmente de él. Por eso debe destruirlo.
Nate y sus
Mujeres
Si aceptamos que
Nate es tóxicamente hetero, podemos saber más de él examinando su relación con
el sexo opuesto. Ya he hablado en otros posts sobre su relación toxica con
Maddy, a la que ha escogido por creerla virgen y porque hay una errada creencia
entre los Anglos de que las Latinas somos sumisas y aguantadoras. Aunque su
orgullo sufriría si supiera que Maddy ya traía experiencia sexual a su cama,
pasa la humillación de tener que confesarle a la policía que Maddy le ha sido
infiel en el pasado.
Para el final de
la primera Temporada, Nate y Maddy han cruzado la raya que se impusieron al
comienzo de su relación. Ella ha descubierto que no lo domina y que él es capaz
de agredirla físicamente. Curiosamente, Maddy no encuentra traumático el haber
llegado al crimen para proteger a Nate. Ese detalle y el que Maddy se apodere
del video de Cal teniendo sexo con Jules son mal explicados y explorados en la Segunda
Temporada.
Lo importante es
que Maddy no ha cambiado sus metas (sigue soñando con adquirir ropa cara como
la de su nueva patrona), pero no piensa que Nate sea el vehículo para
satisfacer su consumismo. En el caso de Nate, lo que ocurrió la noche de la
feria fue crucial. El comportamiento de Maddy con su familia demostró que nunca
va a poder encajar con sus padres ni con las metas fantásticas que Nate tiene
para su futura familia.
El que Maddy
saque lo peor de Nate y que esto conlleve una semi destrucción de todo lo que él
ama y anhela también lo ve como una traición. Nate sigue necesitándola porque
lleva años teniendo sexo monógamo con ella, porque Maddy conoce o cree conocer
sus secretos y porque la considera como de su propiedad. Para la Segunda
Temporada, la relación ha cambiado de cariz. Nate ya no busca satisfacer sus
caprichos ni sueña con protegerla.
Es así que le es
fácil entrar en un romance clandestino con Cassie a la que encuentra en una
situación vulnerable: Acaba de romper con McKay, no se ha recuperado de su
aborto y se siente sola e incomprendida. Nate la ve llorando, le ofrece
llevarla a la fiesta de Año Nuevo. ¿Tiene ya la intención de seducirla? Creo
que si.Por algo la desequilibra con su
manera frenética de conducir, por algo le da cerveza. Ya Cassie ha comenzado a
beber antes. Todo lleva a que lleguen a la fiesta (Cassie ya se quitó los calzones)
y tengan sexo en el baño.
No voy a entrar
en detalles de esa situación que más que jocosa es repugnante con Maddy que
necesita orinar y sabe que Nate está en el baño, pero no se le ocurre que está
teniendo sexo. Mas tarde llega McKay que se sorprende ante la interrogación de Nate
sobre si ha venido a acostarse con Cassie. ¿Se ha puesto Nate celoso?
¿Acaso siente, como toda personalidad posesiva y controladora, que Cassie ya lleva su marca? Lo próximo es la
paliza que le planta Fezco.
Camino al
hospital y, en coma, Nate tiene un sueño en el que se ha enamorado de Cassie
(wtf?) que esperan un hijo y que viene Cal y destruye sus sueños manoseando a
la nuera. Yo siempre vi ese sueño como una manera de combinar a dos mujeres:
Cassie la nueva sumisa y Jules, a la que solo puede Nate dominar con amenazas.
Y ahí entra un tema espinoso queun puñado
de valientes abrazamos.
¿Es Jules el Gran Amor de Nate?
En algún momento,
Sam Levinson declaró que siempre planeó un romance entre su héroe gotico y la Lolita
Trans. El que no haya cuajado se debe a motivos todavía no esclarecidos, pero
para los conocedores de romances pre-wokismo, ese encuentro violento en la
cocina entre los personajes de Jacob Elordi y Hunter Schafer iba a acabar en
amor. Aunque vaya en contra de todas las leyes feministas (que prefieren el meet
cute) este cruce― que más parece combate― es un ejemplo exagerado
de la lucha de sexos que era el inicio de toda comedia romántica desde el
Hollywood de la Depresión.
Esto fue lo que
pasó. Nate descarga la humillación y frustración que le provoca la publica
infidelidad de Maddy en quien ve como la más vulnerable de la fiesta. Y aquí
entra un tema importante, Nate no sabe que Jules acaba de acostarse con su
padre, pero si sabe que es trans y la acusa de estar llamando la atención. Solo
cuando ella se defiende con un cuchillo que Nate descubre que hay algo
admirable en la chica, algo que el no posee: valentía. De ahí surgirá un
proceso de catfishing, en el que Nate, bajo otra identidad, corteja a
Jules en -línea.
El que la busque
y reencuentre en una app para gays que sabe usa su padre y que Jules siga
usando esa vía para sus citas clandestinas, indica que Nate ya sabe que Jules y
Cal se han conocido bíblicamente. ¿Entonces esto es parte de un plan de
venganza? ¿Es por eso que le pide fotos desnudas para luego chantajearla? Eso no nos
lo explican, lo que sí sabemos es que en las semanas que dura el cortejo, Jules
se ha enamorado de “Tyler” al que le ha contado todo sobre ella incluso sus
ilusiones. Lo irónico es que también él le ha revelado un lado vulnerable que
nunca muestra ni a su familia y ciertamente no a Maddy.
En la noche de la
feria donde tanto Cal como Jules han pasado por una terrible experiencia al
reencontrarse y reconocerse,Nate tiene
una crisis que desencadena en un enfrentamiento verbal y físico con Maddy.
Saber que Maddy y Jules pueden chantajearlo facilita la necesidad de dar vuelta
la situación amenazando a la rubia con acusarla de enviar material pornográfico
por Internet.
Hay mucha
discusión entre los shiperos de si Nate siempre planeó este chantaje o si en
realidad quería algo con Jules y el verla con el padre le recordó que ella tenía
el poder de destruir a toda la Familia Jacobs. Agreguémosle que el mal comportamiento de Maddy y el que ella
sepa o crea saber el motivo por el que Nate conservaba imágenes obscenas en su teléfono
(que enviaba a Jules) lo tiene atrapado entre dos personas que pueden destruirlo.
El problema es
que cuando se enoja o desespera, Nate se vuelve Hulk y su ira deja marcas en el
cuello de su novia. A pesar de que Maddy trata de cubrir las magulladuras con
base de maquillaje, una serie de circunstancias desafortunadas hace público el
haber sido atacada. De su escuela llaman a su madre, esta denuncia a Nate―a
pesar de las protestas de su hija― y este es arrestado e interrogado. Aunque
sale bajo fianza, es expulsado de su equipo, no lo quieren en restaurantes, y
pasa a ser un paria en su escuela.
Maddy y Nate hacen
las paces. Juntos elaboran un plan maquiavélico para restaurar el status quo:
denunciar al pobre Tyler como el atacante de Maddy. Nate chantajea a Tyler para
que se autodenuncie y a Jules para que diga que fue testigo de la agresión .
Esto empuja a Jules a cometer varios actos desatinados, a renunciar a su
feminidad, a explorar , con malos resultados, su lado queer. Para los
eufóricos este es el punto más vil de la carrera de villano de Nate. Para los
shiperos es un momento en que no podemos negar que la idea de emparejar a Jules
y Nate es un despropósito. ¿Lo es?
El pobre Tyler
Nate: Un Héroe
Gótico
Si nos enfocamos
en que esto es un relato de ficción y no un manual didáctico para proteger
mujeres de relaciones y parejas peligrosas, un posible romance entre Jules y
Nate no sería tan improbable ni reprensible. Después de todo, la literatura
clásica está llena de romances trágicos precisamente porque son parejas
disparejas.
Nate es un típico
héroe byroniano tal como Heathclieff (al que el Elordi sabrosamente ha sabido interpretar
en la nueva versión de Cumbres Borrascosas), Rochester de Jane Eyre,
incluso Rhett Butler de GWTW. Una vezcomparé a Rhett con Jaime Lannister y yo le veo a la larguirucha Jules un parecido con la
también inadaptada Doncella de Tarth.
Es cierto que no
podemos esperar un final feliz de este tipo de romance. los antihéroes góticos
suelen redimirse solo antes de o con su muerte (Valmont en Las Relaciones
Peligrosas; Tom Hiddleston en Crimson Peak). El caso de Mr. Rochester es que su
redención le cuesta quedar desfigurado y ciego en un incendio. Lo que importa
en este tipo de relación es que nunca deben salirse del texto o pantalla, que
no deben pasar de ser fantasía. Lo
importante son las causas por las que dos seres tan diferentes se han unido.
Para Jules
“Tyler” será un nombre falso, pero los sentimientos y confidencias de Nate
fueron reales. Ella llegó a conocer un Nate desconocido para Maddy, Cassie e
incluso Cal. En el caso de Nate , cómo Rochester y Jaime Lannister, él admira
aspectos de esta mujer que lo sorprende y de quien se enamora, pero sabe que no
puede poseer.
Sin embargo, y
aun teniendo a Nate y a Cassie juntos en la Segunda Temporada, aun cuando Jules
parece haberse olvidado de Nate, Levinson se las arregla para darles una escena
juntos en el antepenúltimo episodio que nos despertó a los shiperos el apetito
por un romance y la certeza que ese par todavía se ama.
Ya casi al final,
comienzan a salir los secretos a flote. Tras una noche de borrachera y de
injurias a su familia, Cal Jacobs abandona el hogar. Es increíble como los que
deja atrás por fin pueden respirar con alivio y libertad. Entretanto a Rue se
le destapa la boca y, enfrente de Maddy, acusa a Cassie de acostarse con Nate. El
adivina lo ocurrido―tras un centenar de llamadas de Cassie queno responde―que Maddy sabe de su
relación. Conociéndola sabe que ella buscará vengarse.
Es entonces que
Nate toma varias decisiones. La primera, impedir que su padre regrese al hogar
y vuelva a dominarlo. La segunda acabar con la dependencia de Maddy y para lo
cual necesitaevitar una venganza que
involucrará el disco robado y salpicará a Jules.
Nate, El Paladín
Rescata-Doncellas
Lo que ocurre
enseguida es tan extraordinario que para los shiperos de Nate y Jules compensó una
temporada donde el par no se dirigió la palabra. Pongo ambas escenas para que
las aprecien, pero basta decir que nos dejan claro que se cumple el sueño de Nate
de ser un caballero andante que protege a su dama. Yo veo ese rescate de Jules
como una secuela a las palabras de la
madre de Nate que lo exonera de la violencia ejercida contra Maddy, la noche de
la feria. Marcia vio ese acto delictivo como una forma de su hijo de protegerla
de la agresividad de la novia.
De ahí que Nate
vuelva a utilizar la violencia contra Maddy, pero ahora para proteger a Jules.
En un gesto de ironía cruel, utiliza el
mismo escenario con el que chantajeó y torturó mentalmente a Tyler. Un crimen del que Maddy
fue cómplice. Nate sabe que la humillación que Maddy siente al saberlo con Cassie
hace toda reconciliación o disculpa sean imposibles. Su romance ahora es
irreparable y no le importa. Lo urgente es recuperar un video que puede
destruir a Jules, su verdadero amor.
Ya Nate no teme
que la verdad sobre su padre salga a relucir, pero no quiere que en su caída arrastre a Jules.
El libreto sigue paso a paso un plan y Nate es el rey de los planes
maquiavélicos. Visita a Maddy y la aterroriza hasta que le devuelve el disco.
Acto seguido busca a Jules y se lo regresa (en una escena que para mí es la más
romántica/erótica de la serie), y tras la cual se lleva a Cassie a vivir con él.
Por unos momentos,
Nate se ha convertido en el paladín que soñó ser. Vengó el honor de
su madre, renegó de la mala mujer, rescató a Jules y también a Cassie que está
siendo perseguida por Maddy y rechazada por su propia familia. Llevarse a Cassie
es una declaración de que quiere formar una familia con ella. Lástima que
Levinson decidió dedicar dos capítulos para la obra de Lexi y que la subsiguiente
humillación borrase cualquier buena acción que hubiese cometido.
Mucha gente nos
cancela a los shiperos de Nate-Jules o condenan que Levinson haya quizás
insinuado un posible romance entre estos personajes acusándolo de promover relaciones
toxicas. Son las mismas quejas que asaltan a la adaptación de Cumbres
Borrascosas de Elordi-Robbie. Se olvidan los “eufóricos” que hace una
década se devoraban Las 50 Sombras de Gray y se agolpaban a ver
adaptaciones de tan deleznable franquicia. Se olvidan que todo gran romance
literario es problemático, poco recomendable y rara vez tiene un final feliz.
Heathclieff, un Nate Jacobs victoriano.
Nadie aboga para
que Nate y Jules se casen, adopten niños y mascotas, y planten tomates en su
huerta. Eso solo ocurre en las novelas rosa. Solo queremos que reconozcan las
emociones que experimentan cuando están juntos y como hacen aflorar lo mejor de
ambos. Es fácil definir a Nate como irredimible en un contexto realista, pero
tal como los shiperos del Jaimienne creíamos que el Matarreyes y la Doncella de
Tarth podrían ser felices para siempre, en esta fabula “eufórica”, el personaje
de Jacob Elordi puede ser feliz…por un tiempo, al menos.
En el mundo de
las series juveniles siempre se incluye el lugar común de dos amigas intimas
cuya amistad acaba cuando se interpone un hombre. En la Segunda Temporada de Euphoria, Sam Levinson decidió jugar con ese cliché
y crear un triángulo romántico entre Maddy (Alexa Demia), Cassie (Sidney Sweeney) y Nate (Jacob Elordi). Solo que el cliché
suele concentrarse en que una es mejor que la otra, o más virtuosa, o más seria
y aquí ambas chicas son igualmente insufribles. Sin embargo, me desconsuela que
el público prefiera a Maddy antes que a Cassie.
Entre la Rubia
y la Morena
Desde las tiras cómicas de Archie que el héroe
adolescente se debatía entre dos chicas, la sensual morena Verónica y Betty, la
niña buena. Para los 90, la dicotomía había variado en looks. En Beverly
Hills 90210, la del cabello oscuro era la virtuosa Brenda (Shannen Doherty)
y la rubia despampanante y descarada era Kelly (Jennie Garth). En medio de
ambas, el chico malo y melancólico , Dylan McKay (Luke Perry).
Dylan y su rubia y su pelirroja
Recuerdo un
episodio en que Dylan fantaseaba con casarse con ambas y si Kelly lo dejaba en
la ruina haciendo saltar las tarjetas de crédito, Brenda lo sofocaba con
preocupaciones sobre como decorar el cuarto de los niños. Ahí quedaba en claro
que ninguna era la novia ideal y que Dylan mejor se buscaba otra. Sobre todo,
porque cuando no estaban peleando por Dylan, Kelly y Brenda eran grandes
amigas.
Fue Gossip Girl donde se varió el tema del trio de la
rubia y la castaña y de la amistad traicionada. Serena retornaba al Alto Manhattan
después de autoexiliarse por varias causas, incluyendo el haberse acostado con
Nate Achibald, prometido de Blair Waldorf, la mejor amiga de la rubia. El
descubrimiento de esta traición resquebrajaba la amistad de ambas chicas y las empujaba
a los brazos y camas de otros hombres .
nate entre rubia y castaña
Lo interesante es
que salía a colación una regla de las muchas inventadas por Blair , en su rol
de Queen Bee, líder de su escuela: una estudiante no podía enredarse con el
novio de una amiga aun cuando hayan terminado. Blair se lo hacía saber a una
incauta que estaba saliendo con Dan Humphrey quien ya llevaba la marca de haber
sido pareja de Serena. Esta regla tan extraña ya se había percibido en el
manual de la proto Reina Abeja, Regina (Rachel McAddams) en la versión original
de Mean Girls.
Las Mean Girls originales
Maddy y
Estereotipos sobre las Latinas
En Euphoria,
Sam Levinson tenía muy claro que el romance Nate-Maddy era frágil por su misma
toxicidad y planeaba una relación entre el playboy psicópata y la bella trans Jules. Como creo que Maddy y Jules no intercambiaron
escena sino hasta el final de la Primera Temporada, no habría el conflicto de
intereses que se presentó en la segunda cuando Cassie comenzó a follar con Nate.
Antes de llegar a ese punto habría que hablar de quien era Maddy y por qué no debía
estar con Nate.
Rue nos cuenta, en el cuarto episodio, que Madeleine Pérez
es hispana, hija única de una manicurista y de un padre desobligado que vive
echado en el sofá de la sala. Es aquí que comienzan los clichés negativos que
deleitarían a los antinmigrantes. Maddy es morenita, bajita, putita,
interesada, mentirosa, ladina, infiel, perezosa…Resumiendo, es un compendio de
características nefastas asociadas con la hembra latina.
Rue nos cuenta
que de pequeña, Maddy era graciosilla y suelta de cuerpo por lo que su madre la
inscribió en varios concursos de belleza que ganó fácilmente. Iba camino a competencias
más adultas, cuando la madre la retiró del circuito, temiendo que los
escándalos que asociaban esos certámenes con pedófilos, empujasen a su amada
hija a una tragedia como la de JonBenet Ramsey.
Desempleada, Maddy
se dedicó a pasar el tiempo libre en la peluquería donde trabajaba su madre. Así
descubrió que existían dos tipos de personas: las como su madre que servían y
las que eran servidas. También notó que las que eran servidas no le trabajaban
un día a nadie. No hacían NADA, y la niña decidió ser una de ellas.
Para eso
necesitaba de un marido rico e influyente. Usando su pericia en concursos de
belleza Maddy se volvió reina de porristas y así capturó el interés del capitán
del equipo, o sea Nate Jacobs. Ser novia de Nate ,que la cubría de regalos desde
flores hasta un abrigo de piel, tenía sus ventajas a pesar de que era una
relación basada en mentiras. Nate la buscó porque creía, que al ser latina, Maddy era sumisa y virgen. Ni lo uno ni lo otro.
Rue nos cuenta
que Maddy, a los catorce años perdió su virginidad con un desconocido bastante
mayor que ella. Siguiendo con la mentira, Maddy estudiaba videos pornográficos
para aprender, no solo artes amatorias sino también a fingir orgasmos. Así hacía
creer a Nate que era un gran amante. El problema es que Maddy manipulaba las
inseguridades del novio para calmarlas o para exagerarlas. Una de las peores
escenas ocurría en el capítulo 8 cuando Maddy, en medio del coito, recriminaba
a Nate por no lograr una erección.
Siguiendo los clichés
asociados con las mujeres latinas, Maddy era vulgar en expresión y vestuario,
lo que provocaba riñas constantes con su pareja. Durante estos quiebres, Maddy
buscaba amantes, todos mayores y con poder monetario. Ante la policía, Nate
confesará conocer esas infidelidades. Dirá que Maddy no es buena , pero que la ama.
Solo nosotros sabemos que está tramando una manera de librarse de un prontuario
y también de Maddy.
El vestuario de Maddy
Sucedió una
Noche de Feria
La noche de la
feria es un momento de revelaciones para Nate. El semi desnudo traje (“onda
matambre” la llamaría la vedette argentina Moria Casan) en el que Maddy aparece
en la feria , su desafío de presentarse en esas fachas ante los futuros suegros
serán una alerta para Nate de que ella no tiene cabida en el futuro que él
visualiza. Maddy empeora todo drogándose, vandalizando el stand donde Cal
Jacobs mercadea su afamado chile con carne y, sin provocación, llama “puta” a
su futura suegra.
Asi hay que vestirse para caerles bien a los suegros.
Nate la sigue rugiéndole
“Haz muerto para mi” y casi la estrangula. En ese momento emerge el reptil
venenoso de Maddy encarándolo con lo que ella cree es una señal de bisexualidad
de su pareja: las fotos “ peniles” que encontró en el celular . De ahí surge el
temor de Nate que ahora se siente amenazado por las dos mujeres de su vida.
Neutraliza a Maddy reconciliándose con ella, pero ya no por amor sino por
miedo.
La situación se
les escapa a Nate y a Maddy de las manos cuando las marcas en el cuello de la
chica se hacen públicas. La Señora Pérez denuncia al agresor de su hija y Nate
cae en desgracia. Ahora es otra vez el turno de Jules y Tyler de ser
chantajeados. Maddy colabora con el plan de su novio sin ningún reparo moral.
Ella denuncia a Tyler como su agresor y Jules testifica que lo vio agrediendo a
una chica que ni es su amiga. Maddy y Nate se presentan triunfantes en la
fiesta de Halloween y son recibidos como si fuesen de la realeza.
¿Qué paso con el video?
Hay dos cosas
importantes aquí. La relación Nate y Mady ha quedado irreparablemente
fracturada y llega a un cierre final en el último episodio de la temporada. Sin
embargo, la última escena de Maddy la muestra con una expresión de extrema
maldad al ver el contenido del disco que le ha robado a su ex novio: la grabación
del encuentro sexual entre Jules y Cal Jacobs. Ahí entran en juego muchas
posibilidades que fueron olvidadas por Sam Levinson.
En la Segunda
Temporada, nadie se acuerda de ese video. Maddy parece haberse encontrado a sí
misma en un empleo de au-pair. No es que le haya tomado amor al trabajo.
Lo que ha encontrado es otra mujer a la que quiere imitar. En el closet de su
nueva patrona, Maddy haya su sueño futuro de ser rica, elegante, importante,
pero sabe que Nate― que sigue mosqueando alrededor de ella―no se
lo va a dar.
En su nueva vida,
Maddy hace amistad con Jules quien en un momento le dice que no vuelva con Nate
puesto que él no sabe lo que vale su ex novia. A mí me gustaría que Jules
supiera que su “amiga” fue cómplice del chantaje de Nate y que posee un filme
que podría destruir no solo a los Jacobs sino a la Lolita trans también.
Como a todo “eufórico”,
los cambios drásticos de los personajes y sus interactuaciones me han dejado
perpleja. No podía creer que Maddy planease regresar con Nate y creo que no
pensaba hacerlo. La única razón por la que entra en colera al saberlo con
Cassie es porque percibe a su ex amiga como alguien inferior a ella. Lo que le
molesta es una combinación de enojo ante la mentira, de humillación por haber
sido reemplazada por alguien tan indigno, y tal vez el viejo tropo de género juvenil
de que las amigas no pueden recoger las sobras que deja la Reina Abeja.
Cassie, La
Patética
Lo sucedido con
Cassie no solo rebaja más al personaje de Sídney Sweeney ante un público que goza
con un slut shaming que yo creía políticamente incorrecto. También
refleja el desprecio que Maddy siente por sus amigas de quienes solo espera
sean una corte de confidentes y aduladoras.
Lo vimos cuando
Cassie le recuerda su confidencia de las fotos que Nate guarda en su móvil. La indignada
Maddy la acusa de tener el cerebro corroído por las drogas y la amenaza con
matarla si repite esta confidencia. Así no se le habla a una amiga a pesar de
que Cassie, incapaz de guardar un secreto, haya compartido lo de las fotos con
su hermana y con McKay.
A mí me incomoda que los mismos espectadores
que desprecian a Cassie admiren a Maddy sin darse cuenta de que se trata de una
manipuladora, oportunista y rencorosa. Nate le dice en la Segunda Temporada que
lo que recuerda de ella es que era una persona cruel. Basta comparar esa
descripción con la enumeración de virtudes que suele hacer de Jules para darnos
cuenta que Nate sabe de lo que Maddy es capaz. De ahí esa faramalla terrible
que debe crear para recuperar el video.
En cuanto a
Cassie no la veo muy diferente de Jules. Ambas son promiscuas, ambas se
enamoran fácilmente, ambas son atrapadas por la cultura del porno video. Solo
que Jules cae parada y sigue cosechando amor y respeto. Cassie, en cambio, se
estrella en un mundo de desprecio y escarnio público. Eso porque la pobre Cassie
es tonta de capirote, lo que no quita que merezca compasión y comprensión.
Antes que todo
nunca me creí el cuento de que la cadena de malas decisiones del personaje de
Sidney Sweeney se deban al abandono del padre , el alcoholismo de la madre o el
sueño incumplido de ser estrella del patinaje. Lexi vivió las mismas
experiencias y es la más centrada de su grupo. El problema es que Cassie sufre
de pereza mental lo que la lleva a tenerse poco respeto, lo que la lleva tener
relaciones con chicos que no la respetan y solo quieren filmarla en situaciones
obscenas, inclusive sentada en el inodoro.
A diferencia de
Jules que sabe llevar una doble vida, se mete solo con hombres que no quieren
volver a verla y que, como ella, prefieren lo casual y secreto, Cassie ve en
cada relación un encuentro con lo duradero, con un amor eterno. De ahí su sumisión,
su incapacidad de defender su intimidad o de salvaguardar un mínimo de
dignidad. Cuando descubre que su imagen en diferentes estados de desnudez rueda
por en internet se consuela filosóficamente creyendo que en un futuro todos los
humanos habrán intercambiado fotos de ellos encuerados.
Esa manera de
pensar, su incapacidad de comprender que para McCay sea vergonzoso tener una novia
a la que le queda perfecto el titulo anticuado de “mujer pública”, demuestra la
falta de neuronas del personaje de Sydney Sweeney. Agreguémosle que Levinson
desprecia a Cassie, casi tanto como a Maddy y a Kat, pero a las latinas les
otorga un poco de astucia que les permite controlar sus vidas de mala manera,
pero mucho más que la pobre Cassie siempre víctima de su insensatez.
Cassie McKay, otra relacion tóxica
Levinson gusta de
colocar a Cassie en situaciones bochornosas como el orgasmo del carrusel o el
episodio del baño en el primer capítulo de la segunda temporada. Después de
haberse quitado las bragas mojadas con cerveza,Cassie tiene sexo de pie con Nate en el único baño de una casa donde han
sido invitados. ¿Quién viene a golpear la puerta con una vejiga
inflada? Maddy ,que cuando descubre que su ex esta adentro cree que su demora se
debe a que está defecando. La inclusión del factor escatológico trasciende el
vulgar humor de baño ya que demuestra que, como otras veces, Maddy no conoce a Nate.
La escena humilla
a los tres, pero más a Cassie quien queda atrapada ya que debe esconderse en la
bañera y ver, oír y oler a toda una villa de gente aquejada por necesidades
naturales. Para colmo, no hay papel de baño y Maddy se seca las pudendas con
una toalla que descuidadamente lanza dentro de la tina y que le cae en la cara
a la rubia. Yo no me reí ni una vez con todo ese escabroso espectáculo.
El Trauma del
Aborto
En las series
juveniles quedan encinta los personajes más negativos, la gordita (Rebelde)
o la villana (Georgina en Gossip Girl). Obvio que en esta serie la única
en escribirle a la cigüeña es la descuidada Cassie. Extraordinariamente―y creo que a pesar de Levinson―este episodio
nos presenta a Cassie como alguien digno de compasión.
Por primera vez comprendí
lo que abogan los Pro-Vida, más información y menos decisiones apresuradas para
la embarazada. La misma Cassie siente que debe haber una conversación antes de
precipitarse a una opción que no puede ser la única. Solo que McKay es el más
deseoso de un aborto sobre el cual no quiere conocer detalles. Se horroriza cuando
intuye que Cassie no está entusiasmada ante la idea de sacarse el feto de
encima.
Realmente, McKay
nunca me gustó. Nunca habló de frente con Cassie, siempre partió de la base que
era un trofeo por guapa y una desventaja por su cartel de estrella porno
amateur. En lo referente a la terminación del embarazo de su novia, se comportó
de manera vergonzosa. Primero expresa sorpresa indignación, luego cae en el rol
del niño chiquito (İ Mi papá me va a matar!) y termina con una
manipulación asquerosa “estoy seguro de que algún día serás la mejor madre del
mundo”. Nada de eso convence a Cassie
solo le da la certeza de que no puede contar con su novio.
Busca consejo con
sus supuestas amigas, pero se encuentra con Maddy y Kat enzarzadas en una
discusión pueril. Lo próximo es que Cassie busca apoyo en su madre. No sabemos
que se dijo, pero obvio que para Suze, y posiblemente Lexi, lo mejor para
Cassie es abortar. Por eso la acompañan a la cita médica, supuestamente para
darle apoyo, pero en realidad para asegurarse que no titubee. En cuanto a McCay,
ni se aparece por allá. Solo regresa en el primer episodio de la Segunda
Temporada para recoger los pedazos de Cassie y retomar una relación que el
mismo mató.
Volviendo al
aborto en sí, a pesar de que el preámbulo a la operación abarca preguntas personales
que nos muestran lo disfuncional que es la familia de Cassie, no es tan traumática
como suele ser en clínicas más burocratizadas e insensibles. Se puede decir que
todo el proceso está representado de manera considerada, compasiva y sutil
(“nuanced” se lo llamaría en inglés), pero nos es obvio que Cassie quisiera no estar
ahí y que el aborto es un trauma que explicará su comportamiento en la Segunda Temporada.
Parte del fin de
una ilusión de ser madre, está la desilusión con McKay quien reaparece en su
vida cuando Cassie se ha aferrado a otro sueño, Nate. Cuando McKay no comprende
por qué Cassie no quiere volver a ser su novia, ella responde llorosa “porque
no soy una buena persona” No hay manera de que McKay sepa que se acaba de
acostar con Nate, por lo que su furia contenida debe ser que asume que Cassie
no ha superado lo del aborto y lo culpa a él. Entonces se levanta y le dice con
tono enojado “no me digas una palabra más”.
Lo extraordinario
es que Cassie en medio de su falta de neuronas reconoce que McCay no era una
buena pareja. ¿Lo es Nate? Porque desde esa noche no solo Cassie continúa
su affaire. Nate, típico de él, la usa (a pesar de que estando en coma piensa que
la ama) mientras continúa persiguiendo a Maddy. Aunque esto último lo hace para
que Maddy le regrese el peligroso video que puede destruir a los Jacobs.
Cassie Ante un
Nuevo Amor
Aunque consumida
por la culpa de acostarse con el ex de su mejor amiga (¿es eso Maddy en la vida
de Cassie?) no quiere dejarlo ir. Incluso supera el miedo a la reacción que Maddy
tendrá al saber que ha contravenido una regla absurda de que no se puede ser
novia de un ex de una amiga. ¿Quién inventó esa regla y cuando se la
impuso? Sin embargo, el público ve en la ‘”traición” de Cassie, una prueba de
su vileza.
A pesar de que no
me parece que Cassie se enrede con alguien tan poco recomendable, admiro el que
ella reconozca que Maddy y Nate tienen una relación toxica y que declare que no
permitirá que regresen. Incluso cuando Nate la rechaza después de ver la obra
de teatro, ella acepta su rol de villana que le permite ser feliz.
Curiosamente,
Nate ha aceptado que son pareja, le otorga respetabilidad al llevársela a vivir
con a la casa de su madre. Se ha mostrado más hombre que McKay. Aunque Cassie
no lo sepa, Nate la quiere de madre de sus hijos. Y gracias al tráiler ,
sabemos que siguen juntos cinco años más tarde. En cambio Maddy sigue dando
tumbos, sin haber logrado sus sueños fantásticos.
Como todas las féminas
de Euphoria (menos Rue) Maddy y Cassie creen que la felicidad viene vestida
de Príncipe Azul. Ambas caen en las redes de Nate Jacobs. Maddy se cree
inteligente, pero comete errores tan patéticos como los de Cassie. Al final, no
son muy diferentes.
Entre las muchas
novedades de Euphoriaestá el tener como protagonistas a una drogadicta
y a una chica trans. El personaje de Hunter Schafer me ha conmovido y encantado
porque combina muchos arquetipos desde la Lolita seductora de viejos verdes
hasta la damisela en peligro que necesita que la rescaten, a pesar de que el
rescatista puede ser un Lobo Feroz para esta Caperucita transgénero.
Que Opino del
Transgenerismo
Quiero aclarar
que mi postura sobre el transgenerismo no ha variado, a pesar del cariño que me
provoque el personaje de Jule. Yo crecí aceptando diferentes orientaciones
sexuales (entonces el LGTB era solo LG) aun en un país que― solo a fines de siglo― vino
a descriminalizar la homosexualidad. En USA descubrí que existía algo llamado “bisexualidad”
lo que ni me convenció ni me preocupó, No más que el “pan” y el “poli” y otros prefijos
contemporáneos. Era solo una manera de indicar adicción al sexo sin
discriminaciones ni límites.
Aunque siempre
supe del transformismo, y, como fan de David Bowie, no era ajena a looks
andróginos y unisex, estas tendencias me parecían meras modas o herramientas de
trabajo. También tenía conciencia de que había gente que físicamente poseía
rasgos/órganos femeninos y masculinos y que, por suerte, podían ser ayudados
por la ciencia para adoptar el sexo que debían tener. Con todo lo dicho, fue un
shock para mi encontrarme (hace unos quince años) con el fenómeno de la
ideología de género y con términos como “distrofia de género” y “no binario”
Aunque podía
comprender que hubiese homosexuales que quisiesen cambiar de sexo, me parecía
extraordinario que los hubiese ahora por millares y que muchos creyesen ser un
tercer sexo. Peor aún, que los pocos trans que he conocido me dijeran que su
identidad no tenía nada que ver con su orientación sexual, por lo que un hombre
podía sentirse mujer y a la vez desear tener sexo con otras mujeres. La misma Hunter
Schafer (Jules) recién salida de la cirugía que le otorgó una vagina, se
declaraba “lesbiana” .
Como nadie ha
podido convencerme de la validez de todas esas posturas―y las explicaciones o definiciones
son confusas―he llegado a la conclusión de que esto es una moda
peligrosa que en algunos países es incluso inculcada a los más jóvenes y
vulnerables por médicos, maestros y medios de comunicación. Lei hace un tiempo un
artículo que decía que en una era de identidades étnicas y sexuales, era más
común para los chicos blancos el adoptar el transgenerismo puesto que les permitía
alejarse de su “fragilidad blanca”, de su culpa de pertenecer a raza
colonizadora, y adquirir una identidad que en su mundo era respetable y
respetada.
Jules, Una Excepción
a Toda Regla
Si la maravillosa
Jules acapara mi interés y cariño es precisamente porque no es una trans común.
Como parte de la fábula surrealista de Sam Levinson no representa un ejemplo,
ni una alerta, ni una realidad. Es una excepción a toda regla y termina siendo
un personaje de cuento de hadas.
Me recuerda una
princesa de un relato de Las Mil y una Noches que se ve obligada a
fingir ser varón para heredar su reino. Ya adulta, y al tener que casarse y
tener su propio heredero, su sexo le
genera un problema mayúsculo. Un genio la rescata intercambiando sus partes con
las de ella creando otra serie de problemas que es lo que enfrentará Jules en
su viaje para conquistar su feminidad.
Yo solo vine a
caer en que Jules era trans cuando se lo comentó a Tyler/Nate en sus largos
intercambios en-línea, pero no tuve claro hasta el especial de Euforia
hasta qué punto había llegado su transformación. En el quinto episodio, Ruenos cuenta de cómo la cruel madre de Jules la encerró a los once años y con
engaños, en un manicomio, pero la razones para su hospitalización no son
claras.
El motivo
aparente podría ser la distrofia de género, pero Rue cuenta que Jules sufría de
otros trastornos como ataques de pánico en los que se ahogaba con su propia
comida, y presentaba evidencias de TOC. Resume, la voz narradora, el cuadro
clínico conque Jules odiaba su cerebro tanto como su cuerpo. Mas adelante dice
que Jules , ya curada, fue dada de alta. ¿Curada de qué?
Jules a los once años
Luego sabemos que
la rehabilitación de Jules coincidió con el colapso de la madre. Tampoco se
entiende si la madre era alcohólica y narco dependiente antes o después de la
hospitalización de Jules. ¿Fueron los trastornos de la hija los que
llevaron a las adicciones maternas o, por el contrario, los problemas mentales
de Jules fueron provocados por la inestabilidad de la madre? El caso es que la
madre desaparece. El padre obtiene la patria potestad y a los trece años Jules
comienza a inyectarse hormonas.
Pido disculpas
por mi ignorancia. Me imagino que hoy en día, les enseñarán esto a los chicos
en sus clases de educación sexual, pero yo sabía muy poco del proceso de transición
de una transgénero. Lo que he leído y escuchado me indican que aun en esa
etapa, Jules es atípica. Para todos los efectos, el personaje y su interprete
son totalmente femeninos.
Eso lo nota Cal
Jacobs en su one-night-stand. Al ver el cabello largo y platinado de su
cita , su vestido y su voz suave, su primera pregunta es “¿siempre te ves así?”.
Cuando vemos a Minako, la Drag Queen con la que Cal tiene un encuentro unos capítulos
más adelante, nos damos cuenta de por qué el padre de Nate está sorprendido
ante la feminidad de Jules.
En el episodio
especial (escrito por la propia Hunter Schafer), Jules le dice a su psiquiatra:
“Quise conquistar la femineidad y la femineidad me conquistó”. No se le ocurre―por
ser tan joven e inexperta―-que confundió feminidad con serle atractiva al
sexo opuesto. En ese mismo episodio dice que cifró su felicidad en los hombres
y estos ya no le interesan, e incluso habla de dejar el tratamiento hormonal.
En realidad, y
espero la silenciosa siquiatra lo note, Jules respira por la herida. Todas
estas decisiones que afectaron su errático comportamiento en la Segunda
Temporada nacen de haber descubierto que ser mujer conlleva trampas donde ha caído.
En suma, el descubrir que Tyler era el villano Nate la ha traumatizado y como a
todas cuando hemos sufrido traición en el amor, la ha convertido en una
odia-hombres temporal. Digo temporal porque al final de esa caótica Segunda Temporada
ha vuelto a tener una relación hetero con Elliott.
¿Cuál es la Orientación Sexual de Jules?
Para entender la
batalla interior de la Lolita Trans hay que conocer su trayectoria amorosa. Para
eso hay que comenzar por lo que Rue llama su “ etapa de zorra “ (slutty).
Muchos sabrán que un tratamiento hormonal temprano inhibe las características
masculinas del trans. En el caso de Jules las hormonas reducen sus testículos,
evitan la carga de espermatozoides y aumentan el crecimiento-y sensibilidad del
busto. Además, tiene un parche en el brazo que modifica su voz y cultiva una
imagen femenina con cabello largo, más minifalda que pantalones, y con
constantes experimentos de maquillaje.
Con ese aspecto
femenino, Jules sale de cacería. Para cuándo se encuentra en un motel con Cal,
ya ha probado más de una docena de hombres. Como nos cuenta Rue, el perfil
preferido de la rubia es blanco, maduro, casado y aparentemente heterosexual, a
pesar de que ella encuentra compañeros de cama en una app para gays.
Milagrosamente, nada malo le ha pasado a Jules cuando en la vida real esa
promiscuidad comprende muchos peligros.
Rue se asombra
cuando Jules admite no experimentar placer físico en esos encuentros “Ese no es
el punto” le explica . El propósito de cada encuentro, como cada sesión de
camming de Kat, es hacerla sentir que es mujer y atractiva para determinados
hombres. Si Jules no experimenta placer con ese tipo de sexo, ¿cuál
es su orientación sexual?
Hunter Schafer tuvo
una vaginoplastia a los 18 años tras la cual se denominó “lesbiana” y sostuvo
affaires con varias mujeres, incluyendo la cantante Rosalia. Sin embargo, para
la Segunda Temporada de Euforia, Hunter se declaraba “bisexual” y tenía
un romance en la vida real con el actor que interpreta a Elliott.
En el caso de
Jules se presenta una confusión que lleva a la rubia a un viaje a encontrarse
con una antigua amiga. Para entonces hay varios factores que deben tenerse en cuenta.
La traición y chantaje (s) de Nate. La relación de Jules con Rue. El acercamiento de su madre y relapso de
la misma en la droga. Ya son muchas experiencias traumáticas que traen a la pobre
chica al borde del colapso nervioso. Eso se evidencia en la escena de la piscina.
Varias veces,
Jules dirá que nunca le interesaron las mujeres, que su cariño por Rue era platónico
y que veía en ella a una fémina que no la criticaba ni buscaba competir con
ella. El beso la confundió, pero por un tiempo su amiga fue un refugio hasta
convertirse (la misma Rue lo nota) en una carga parecida a la que fue la madre
que Jules se rehúsa a ver. En ese estado de ánimo, Jules acepta visitar a una
amiga en Los Ángeles y salir con ella y con la misteriosa y seductora Anna,
mayor y más sofisticada que las adolescentes.
En una disco, y
bajo la influencia de drogas, Jules se besa con Anna y terminan haciendo un
trio en la cama. Jules queda confundida e incómoda. Aunque Anna no vuelve a
aparecer, la rubia pone celosa a Rue texteándose con su nueva amante. Llega a
decir que se ha enamorado de Anna. Lo fascinante es que durante toda esa
experiencia en la disco y en la cama, Jules alucinaba con Nate. Le confiesa a
la psiquiatra que el mejor sexo de su vida lo tuvo con Tyler-Nate” vía sexting
y que todavía lo ama.
Para complicar más
las cosas, Jules trata de tener sexo con Rue y descubre que su amiga finge
orgasmos. Se pone celosa de la amistad de Elliot y Rue, pero acaba teniendo
sexo con él. No voy a aventurar que actividades sexuales satisfacen a Jules,
pero es obvio que son las practicadas con un hombre. Otra faceta que la
desvincula del esquema de la chica trans.
Los Sueños de
Jules
Quería terminar de
hablar de Jules comentando sus sueños y de su fe. Cuando Rue enfrenta a Nate en
la fiesta formal invernal, él la sorprende diciéndole que no debe apegarse
tanto a Jules porque―predicción que se cumple—no seguirán juntas
después de que acaben sus estudios. Eso se debe a que Jules es mejor que Rue y
todos, Nate incluido. Ella tiene metas y sueños que se cumplirán porque son válidos,
por eso Jules será la única del grupo que llegará a algún lado.
Nate ha deducido
eso de su relación en línea con Jules quien le ha contado sus sueños de
estudiar en Parsons (la mejor escuela de diseño del país) y convertirse en
diseñadora de modas. Conocer a una chica que sabe lo que quiere ser y donde
quiere hacer carrera es otra razón para que Nate admire a Jules, pero no se
percata que los objetivos de la Lolita-trans desaparecen ante su inseguridad y falta
de confianza.
Sabemos que Jules
es buena dibujante que le gusta experimentar con vestuario y maquillaje,
incluso el de Rue, pero ese sueño parece ocupar un segundo lugar ante su
necesidad de ser aprobada por la comunidad heterosexual varonil. Es triste ver
que las chicas con mayor talento en la serie, Jules y Kat, estén tan empeñadas
en buscar validación como objetos sexuales de los hombres que llegan a desperdiciar lo mejor de ellas.
A diferencia de
Rue que es creyente―a pesar de que se enoja con D-s por haber dejado
morir a su padre― Jules, que de pequeña rezaba, no se adhiere a
ninguna religión monoteísta. Sin embargo es muy espiritual. Cuando habla del
poder del océano y dice que a veces le reza, está expresando lo que sentían los
pueblos paganos por la naturaleza, e incluso compara “la mar” (como la llamamos
los chilenos) con una encarnación de la feminidad que Jules tanto ama y tanto
persigue. Es lo que admiro de Jules: su amor por lo femenino, por la esencia de
ser mujer, algo que trasciende edad y fertilidad, y que las feminazis casi han
logrado destruir aun en nosotras las antiwokismo.