martes, 5 de septiembre de 2023

El Tercer Reich y la Comunidad LGTB: ElDorado en Netflix (II)

 


En su primera parte,  Eldorado What the Nazis Hate  ha intentado darnos una visión del Berlín de Los 20 y de su permisiva cultura en lo referente a las costumbres sexuales. Se enfoca en tres personajes tan diferentes que su único vínculo en común es su orientación sexual y su afición al cabaret  ElDorado. En los últimos cuarenta minutos, el docudrama repasa muy brevemente como el nazismo destruyó la Cultura de Weimar y a estos personajes.

Parte de la propaganda nazi era un repudio a la cultura de Weimar , su falta de censura y de límites en lo que respecta a conductas sexuales. Ese fue un motivo para que los votantes conservadores llevasen al Partido Nazi a una victoria total en enero de 1933. Asentados en el Reichstag, y tras haber obligado al Mariscal von Hindenburg, jefe de gobierno,  a compartir el poder con Adolf Hitler, los nazis emprendieron la tarea de “limpiar “a Alemania de una homosexualidad que asociaban con la corrupción judía.

Bares como ElDorado fueron clausurados, revistas y otras publicaciones pornográficas fueron quemadas públicamente dejando de existir. Ya no se filmaron cintas con explicaciones científicas sobre el drama de no ser heterosexual y no se hablaría por cuarenta años más sobre la posibilidad de eliminar el Párrafo 175 del código penal germano.

                                      Nazis clausurando ElDorado

El final de Magnus Hirschfeld y su Instituto

La primera víctima fue el Instituto para el Estudio de la Sexualidad. Unos días en el poder y ya los nazis habían caído sobre el edificio rompiéndolo todo, quemando la cuantiosa biblioteca y golpeando a los que encontraron ahí dentro. Por mucho tiempo se creyó que habían matado a Dorothea Rich, una de las pacientes transgénero de Magnus Hirschfeld. Por suerte el director no se encontraba en Alemania. Tras visitar Rusia y descubrir que el estalinismo no veía con ninguna simpatía a la Gente Queer, Hirschfeld se dedicó a dar conferencias por el mundo.

La llegada de los nazis al poder lo encontró en Suiza. Hirschfeld decidió sabiamente no regresar. En realidad, no me da mucha lástima. El docudrama no se explaya sobre la vida personal del gran sexólogo, pero consiguió sacar parte de su fortuna de Alemania lo que le permitió instalarse en un lujoso apartamento en Niza, mientras en Berlín su fiel amante y su hermana Richa luchaban por proteger lo que quedaba del Instituto.

Para cuando Karl Gries, cargando los pocos libros que lograron rescatar de la biblioteca, llegó a Francia Hirschfeld se había conseguido un amante más joven, un estudiante de medicina chino . El Profesor esperaba que formasen un menage a trois. A Gries no le quedó más remedio que aceptar, pero parece que buscó otro consuelo puesto que el Escuadrón del Vicio parisino lo sorprendió en un baño público con otro homosexual. Karl fue expulsado de Francia.



Karl Gries se instaló en Praga. Magnus Hirschfeld no vivió mucho tiempo en el exilio, ya que falleció en 1935. Tuvo más suerte que muchos en su entorno. En Praga, Karl; inició una relación con un abogado judío llamado Karl Fein. Cuando los alemanes ocuparon Checoslovaquia, Gries se suicidó. El licenciado Fein murió en Auschwitz. Richa, la fiel hermana de Magnus Hirschfeld,  fue deportada al “Ghetto Modelo” de Theresienstad donde murió.  

Las cosas no fueron fáciles para Charlotte Sharlaque y Toni Ebel tampoco. Siendo ambas judías ahora, su único camino era la inmigración. Partieron hacia Checoeslovaquia. Unos años más tardes, Brno donde vivían se convirtió en parte de Eslovaquia, nación títere del Reich. Charlotte, judía de raza y extranjera,  era la que corría mayor peligro. Fue arrestada y la amenazaba un viaje a un campo de los que no se vuelve. Toni solicitó ayuda del cónsul estadounidense que consiguió la liberación de Charlotte y una visa para Suiza.

                                        Toni y Charlotte

Toni Ebel permanecería en Brno. Aunque fue arrestada varias veces por la Gestapo,  sobrevivió la guerra. Se trasladó a la Alemania del Este donde solicitó y recibió una pensión como Victima del Nazismo. Vivó de eso y su pintura hasta el fin de sus días. En San Francisco, su pareja se dedicó al teatro , nadie nunca cuestionó su género. Toni y Charlotte tuvieron un final feliz, no así los otros protagonistas de esta historia.

La Caída de Ernst Rohm

El inicio del Tercer Reich tiene a un Ernst Rohm en la cúspide del poder, se pavonea sintiéndose intocable. No se percata que cercano a él hay fuertes enemigos. Rohm ha creado en sus S.A. un paraíso para las amistades masculinas lo que puede o no llevar a relaciones entre el mismo sexo. Predica que el superhombre nazi trasciende las ataduras heterosexuales, estimula una camaradería que tiene a sus subalternos encerrados en un paraíso de machos donde todo lo hacen en conjunto.



Para Heinrich Himmler, líder de las SS, las connotaciones homoeróticas del estilo de vida de los S.A. son alarmantes . Van en contra de su propósito,  aumentar la raza de superhombres, algo que solo puede hacerse vía matrimonio y relaciones heterosexuales. Himmler comienza a intrigar en contra de su rival. Convence al Fuhrer de que Rohm no solo es un bochorno para el régimen, sino que además las S. A. están planeando un golpe de estado para sacar a Hitler del poder.

Será en lo que la historia conoce como La Noche de los Cuchillos Largos que perecerán Rohm y sus S. A. Fue ejecutado junto con muchos de sus hombres durante esa purga. Otros se unieron a las victoriosas SS. Los con récord gay tuvieron dos alternativas: casarse y procrear hijos o acabar en campos de concentración. Lo que había sido una masacre para acabar con elementos disidentes cercanos al gobierno, es explotado por los nazis como una cruzada moralista que pretende acabar con depravados que quieren pervertir a la juventud aria. De ahí se desatará una caza de brujas en contra de los gay.



Una falla del documental es que apenas se detiene en la persecución de la población homosexual. Habla un poco de que algunos acabaron en campos de concentración, donde fueron elegidos para las peores faenas y el peor trato. Aunque se alude a la castración como una vía para que los gays pudiesen purgar sus “malos hábitos”,  no hablan de los experimentos barbaros a los que fueron sometidos. De alguna forma, Eldorado perpetua el silencio y desinformación sobre el trato de la comunidad LGTB alemana bajo el nazismo.

La Ordalía de von Cramm

He dejado para el final el caso de Gottfried von Cramm, una historia trágica, con un final semi feliz. En 1932, el Barón von Cramm se convierte en el campeón de tenis de Alemania. En 1933, gana los dobles mixtos en Wimbledon y en 1934 el Abierto francés (Roland Garros). Pronto será reconocido en el mundo entero por su atractivo, por su pasión por su fair play y su caballerosidad en la cancha.

Los nazis babean por él. El Barón es un digno representante de la belleza aria y un orgullo para el deporte del Tercer Reich. Como con Rohm,  están dispuestos a olvidar los pecadillos del atleta puesto que solo los conocen sus íntimos.  Gottfried von Cramm se niega a unirse al Partido o ser un instrumento de propaganda de un régimen que desprecia. Por el contrario, vocaliza su repudio en entrevistas en el extranjero sobre el error de los nazis de obligar a jóvenes a hacer el servicio militar en años que deberían ser dedicados al deporte. También habla en contra de impedir que ciertos deportistas alemanes representen a su país cuando su único “pecado” es ser judíos.



No solo es el mundo del deporte el que segrega a los judíos. Manasse está desempleado, las puertas del teatro y el cine se le han cerrado. En 1935,  decide macharse a Portugal Como a los judíos se les prohíbe salir del país con mucho dinero encima,  el actor le entrega su fortuna a su amante con la condición de que, en cada viaje al extranjero,  Gottfried le haga llegar parte de ese dinero. Von Cramm lo hace ignorante de que está bajo a vigilancia de la Gestapo.

1937 será un año decisivo en la vida del tenista. En El Cairo ha conocido a Bárbara Hutton, “la mujer más rica del mundo”. La heredera del Imperio Woolworth es también la más desgraciada . Está casada con un golpeador, el Conde von Reventlow. Conocer a alguien tan guapo y caballeroso como el Barón von Cramm la deslumbra. Gottfried no tiene tiempo para otras mujeres. La suya ha solicitado el divorcio. En la serie nos dicen algo muy tonto que Lisa se ha cansado de que su esposo prefiera el deporte antes que a ella. En realidad, se ha enamorado de un jugador de hockey llamado Gustav Jaenecke que será su segundo marido.



Manasse se ha instalado en Paris. El plan es que Gottfried y él se reúnan, pero los nazis tienen otros planes. En abril 1937, el Barón cena con su familia en su castillo ancestral cuando llegan agentes de la Gestapo a buscarlo. Lo interrogan acusándolo de haber tenido tratos con un prostituto que lo ha delatado. Indignado, Gottfried exige un careo con su acusador. Como todo es una faramalla de la Gestapo,  se le deja en libertad.

                                 Una de las escasas fotos de Mannase Herbst

Von Cramm no correrá con tanta suerte en 1938 cuando vuelve a ser arrestado. esta vez la acusación es más grave e involucra a Manasse. No solo el tenista ha tenido relaciones sexuales con un judío además lo acusan de haberle suministrado ayuda económica, lo que es un delito en la Alemania nazi. Aconsejado por sus abogados, el Barón reconoce haber tenido un fling con el judío. Sitúa ese encuentro en la época después de su luna de miel cuando descubrió que Lisa le era infiel. En estado vulnerable se dejó seducir por el actor. El dinero es parte de pago por una extorción “de un judío solapado”. Lo más importante, Gottfried admite haber tenido un relación física, pero que no pasó de masturbación mutua que no es considerado crimen en el tercer Reich

Aun así,  el Barón von Cramm es condenado a un año de prisión que debe servir en el campo de concentración de Rollwald. La noticia se filtra al extranjero y causa consternación en la comunidad deportiva internacional. Llegan rumores pavorosos. Von Cramm ha sufrido un colapso nervioso y está internado en una clínica, incluso se rumora que ha muerto. En Estados Unidos, varios deportistas,  incluyendo al famoso pelotero Joe DiMaggio,  firman una petición solicitando la excarcelación del tenista. Barbara Hutton, ahora divorciada, intenta conseguir a través de Edda Ciano, la libertad de Gottfried.

        Farrah Fawcett en Poor Little Rich Girl: The Barbara Hutton Story con Sascha Hehn (de espaldas) interpretando a Gottfried 

Quien tiene más suerte, es la madre del prisionero. La Baronesa von Cramm se entrevista con Göring que,  preocupado por las repercusiones internacionales del caso, ordena la libertad del Barón. Gottfried es invitado por el rey Gustavo de Suecia a ir a recuperarse en Estocolmo. Después el tenista parte a Londres dispuesto a participar en el torneo de Wimbledon, pero una claque de fascistas que regula el deporte inglés le impide participar argumentando que es un criminal convicto. Gottfried von Cramm no volverá a competir ni siquiera en Alemania sino hasta la posguerra.

Es reclutado por la Wehrmacht al inicio de la Segunda Guerra Mundial. Su condición de ex reo le impide ser oficial. Es la caótica situación en el Frente Oriental la que lo coloca al frente de un batallón que sustenta cuantiosas bajas. Casi congelado,  Gottfried es enviado a la retaguardia y luego expulsado del ejército, durante la purga hitleriana de militares de la nobleza. Esto salvará su vida.

Es en la época que Gottfried von Cramm se acerca a grupos militares que buscan derrocar a Hitler. Por invitación del Rey de Suecia viaja a Estocolmo en varias ocasiones llevando mensajes de la resistencia alemana. Según la Princesa Marie Wassiltchikoff en sus famosos Diarios de Berlín, tras el fallido atentado de von Stauffenberg, el tenista se ofreció para matar a Hitler.



Von Cramm Redux

El final de la guerra encontró a Gottfried von Cramm vivo y dispuesto a rehacer su vida. En un país criminalizado en la imaginación universal, era uno de los pocos hombres respetables y limpios del estigma del nazismo. Se dedicó a restaurar el tenis en Alemania, volvió a ganar y volvió a competir en el extranjero. Al mismo tiempo inició un próspero negocio de importación de algodón desde Egipto.

En 1955,  le cumplió el sueño a Barbara Hutton convirtiéndola en Baronesa von Cramm. Un matrimonio que,  como todos los de la millonaria, duró poco. Gottfried sobrevivió encolumne un segundo divorcio y continuó su vida hasta que un accidente automovilístico en Egipto la cortó en 1976. Hoy es recordado con respeto y admiración en los anales deportivos mundiales.




Hay algo que el documental cuenta sobre el Barón von Cramm que no me cuadra, no sé si será por problemas de traducción o falta de datos, pero no he podido corroborarlo en ningún otro sitio. Supuestamente, en 1951, von Cramm solicitó de las cortes de la Alemania Federal una limpieza de nombre que implicaría tanto borrar su prontuario como recibir una compensación por la calumnia.

La docuserie nos dice que tanto Lisa como Manasse estaban dispuestos a testificar a favor de su antigua pareja. Lisa y su ex marido habían seguido en contacto. Durante la guerra cuando la residencia de ella había sido bombardeada, fue Gottfried quien la ayudó a trasladarse a otro lugar. Los periódicos alemanes comentaron en 1951 el retorno al país de Mannase Herbst. De acuerdo con varias fuentes, había estado viviendo en Israel (murió en Florida) y se había casado. En declaraciones a la prensa, el ex actor habría dicho que volvía a agradecer al Barón por su ayuda a salir del país durante el gobierno de Hitler.

Reitero, busco información sobre esa causa legal y no la encuentro. La docuserie dice que von Cramm fracasó en su intento de hacer desaparecer su prontuario. Algo comprensible. En la Alemania Federal hasta 1967, la homosexualidad era un crimen que ameritaba cárcel. A menos que Lisa y Mannase cometiesen perjurio, no había modo de anular la sentencia y periodo de encarcelamiento de Gottfried von Cramm.



Las Lesbianas en Weimar y el Tercer Reich

Una carencia que el espectador puede percibir en Eldorado es la ausencia de lesbianas como tema, algo que ilustra la actitud confusa contemporánea hacia el convertir a ese grupo en víctimas del nazismo. Aunque desde el Siglo XIX se intentó normalizar el amor sáfico y promover su aceptación en la sociedad germana, nunca fue criminalizado ni hubo sanciones legales en contra de las relaciones entre mujeres.

Debido a eso las militantes no percibían su lucha como parecida a la de varones homosexuales o transgéneros. Eso no quitaba que publicaciones dirigidas a lesbianas solicitasen la abolición del Párrafo 175, pero existía cierta segregación. Locales como Eldorado abrían sus puertas a todos los géneros, pero varios clubes de lesbianas solo admitían mujeres.

                                       Uno de los clubes "Violetta"dedicados a atender lesbianas

El Tercer Reich acabó con revistas, clubes y organizaciones de lesbianas, pero ni se las arrestó ni torturó. Para los nazis, las lesbianas eran mujeres “ extraviadas” que perfectamente podían poner sus cuerpos al servicio del nazismo pariendo niños arios.

Muchas lesbianas se ‘reinventaron’ usando esa excusa, casándose e incluso abrazando el nazismo. Otras como la cantante Claire Waldoff se retiraron al campo donde vivieron sin ser molestadas. Otras, en cambio, siguieron militando y colaborando en grupos de resistencia antinazi. Ese fue el caso de la pionera de los derechos lésbicos, Charlotte Hahm, quien fue arrestada por distribuir propaganda comunista y en 1943 fue enviada a Ravensbruck de donde milagrosamente regresó. .



La inclusión de mujeres gays entre las víctimas del nazismo es motivo de disputa entre historiadores del Holocausto y sus colegas LGTB. Los primeros dicen que las lesbianas ejecutadas o enviadas a campos de concentración, eran judías, o Roma, o disidentes. Su arresto no se debió a su orientación sexual. Es por lo que hay monumentos a víctimas del Holocausto en Alemania (y en Isael) que incluyen a los homosexuales, pero no a las mujeres gay. A pesar de este descuido, el documental es un principio de conversación más que adecuado sobre el trato de los nazis a minorías y sirve para ilustrar a heterosexuales sobre como el conglomerado gay fue también blanco de la brutalidad nazista.

Queda una pregunta en el aire. ¿Qué motivó este backlash social? ¿Como la gente aceptó cambios tan drásticos que afectarían a gran parte de la población? En la primera media hora, el documental medio responde esa duda. La cultura gay fue un fenómeno urbano que no se esparció ni por pueblos ni zonas rurales donde la población era más religiosa y conservadora.  

                                  Nazis destruyendo publicaciones consideradas pornográficas

Estos cambios vertiginosos alarmaron a esa población, tal como a sectores conservadores urbanos, El ver atacadas todas sus instituciones más sagradas (familia, religión, moral)  hizo que la población se volcase a movimientos de derechas que ofreciesen proteger esas instituciones.  Lamentablemente, entonces el movimiento más activo en combatir cambios sociales era también el más totalitario. La ironía es que el movimiento nazi no salvaguardó ni familia, ni religión ni moral.

Weimar Ayer y… ¿Hoy?

No voy a ponerme a buscar paralelos entre Weimar y nuestra sociedad actual. Todo ser pensante los ve. Tampoco voy a jugar a Casandra y pronosticar una hecatombe como la iniciada en Alemania en 1933. Basta leer el periódico, intercambiar opiniones con gente que observa lo que ocurre, incluso lo que a ustedes les parecerá ocioso, examinar nuestras fuentes de esparcimiento y encontrar en ellas agendas que provocan diferentes reacciones en diferentes grupos.

En mi acera veo un auge del antisemitismo, una reacción antinmigrante latino, hasta medidas que afectan los derechos que tanto nos costaron conseguir a las mujeres. Todo eso me afecta directamente. Otros grupos ven otras amenazas. Entre el panel de historiadores que componen El Dorado, esta Morgan M. Page , la escritora trans, quien alude a esta situación y hace una pregunta estremecedora “si esto volviese a ocurrir, ¿dónde podría yo huir?”. Es una pregunta que me hago yo. Si miramos más allá de nuestras fronteras, la situación no se ve más halagüeña.

                                        Morgan M. Page

Morgan dice que la comunidad gay alemana gozaba de los mismos derechos que ella goza hoy en día. Se equivoca. No ha habido sociedad moderna que alcanzara el nivel de derechos LGTB que ha alcanzado la nuestra. Aun así, lo más cercano fue la Alemania de Weimar, por lo que un retroceso hoy en día sería más preocupante en términos de envergadura y porque su miembros estarían más expuestos.

Otro detalle que descubrí gracias a Eldorado fue que en Alemania estaba prohibido el crossdressing fuera de espacios privados o públicos como determinados cabarets. Quien andaba en drag por la calle era arrestado. Magnum Hirschfeld le encontró una solución legal. Procuró para los transgénero un carnet que estipulaba que el portador estaba en proceso de recibir cirugía de cambio de sexo. Gracias a ese carnet, se normalizó ver en Berlín hombres vestidos de mujer.

Sin embargo, los portadores del carnet estaban inscritos en las comisarías berlinesas. Cuando comenzó la caza de homosexuales, estas listas cayeron en manos de los nazis tal como otros documentos que identificaban a la población LGTB oficialmente. Es como para desear haber tenido un perfil más bajo. La libertad de expresión va más allá de la palabra, por lo tanto, debe usarse con discreción y responsabilidad, porque las libertades no son eternas. Al menos esa es una de las moralejas de El Dorado: Everything the Nazis Hate.

 

jueves, 31 de agosto de 2023

Auge y Caída de la Cultura Gay en la Alemania de Weimar: Eldorado en Netflix

 


Este verano,  Netflix nos presenta un más que respetable vistazo a la cultura gay en la Alemania de Weimar. ElDorado: Everything the Nazis Hate  no debe ser visto como un tratado de sensacionalismo sino como un recordatorio que las libertades tienen un límite y que ciertos derechos que parecen inalienables pueden ser borrados de un plumazo. Algo que puede afectar a más personas que a miembros del LGTB.

¿Qué Nos Enseña Este Docudrama?

En el pasado,  se me ha calificado de homófoba,   sea por protestar por la inclusión forzada de personajes gays en la ficción; por considerar a los no-binarios una tribu urbana más; o por respaldar la campaña de J.K. Rowling y otros en contra de lo que no debería ser más que una moda frívola, me refiero a la importancia de la teoría de género. Eso no quiere decir que quiera que se discrimine en contra de gente solo por su orientación sexual, o que se la estigmatice,   o promueva lenguaje y crímenes de odio en contra del conglomerado LGTB o cualquier otra minoría.

Ese sería el primer motivo para hablar sobre (y recomendar) este documental. El segundo es la falta de información sobre la persecución nazi de los homosexuales . Una falta de información que en nuestra época se traduce en desinformación y mitos. Como una vez me dijo un chico gay con tendencias de neonazi:  “el Fuhrer nunca persiguió a los homosexuales. Son inventos de Los Aliados”. Para él sería idóneo este docudrama que, aunque en tiempo reducido,  explora la fructífera y liberal cultura gay de Weimar y como desapareció con la llegada de Adolf Hitler al poder.



Un tercer motivo para ver El Dorado es descubrir como lo que hoy llamaríamos colectivo LGTB perdió primero las prerrogativas alcanzadas para luego sus integrantes perder libertad y vida. Algo que me lleva a pensar en cómo los gobiernos totalitarios destruyen a las personas y su cultura llegando al nivel de lo que Roma hizo con Cartago, pero también me hace recapacitar sobre la complacencia de sentirnos habitantes de una sociedad permisiva que nunca podría retroceder en su progresía.

La Alemania de Weimar no llegó al nivel de libertades y derechos que hoy gozan en Usa y Occidentelos gays. Sin embargo, es un ejemplo para toda minoría y un recordatorio que no se deben olvidar los adelantos, el progreso de nuestra historia,  y que el seguir exigiendo (de mala manera)  más privilegios es una manera de amenazar a otros, que se vuelven nuestros enemigos. Que yo he conocido homosexuales antisemitas, negros homófobos y judíos y cristianos racistas.

Antes de comenzar,  quiero exponer dos falencias de ElDorado. Una es no tener claro a que público va dirigido. Con lo que ya he dicho se entiende que debería ser para todo público adulto, que es una fuente de datos,  no de escenas eróticas. ¿Entonces por qué caray comienzan con un improbable tableau vivant que ha hecho a muchos espectadores apagar la televisión?



Este acto que aparece en los primeros minutos del docudrama, al igual que en el tráiler,  pretende ser parte del espectáculo de El Dorado. No lo era, ningún club de ese entoncespor gay que fuese pondría en escena algo tan chabacano y borderline porn que acabaría escandalizando a la audiencia tanto del bar como la que ve el documental.

Les paso un excelente y bien documentado artículo sobre el tema del Advocate, pero en tres palabras. el espectáculo que presentaban El Dorado, y otros bares gays de Berlín,  era muy decoroso en comparación con los drag shows modernos. Consistía mayormente en canciones revolucionarias como “¡Fuera con los hombres!’ cantada por Claire Waldoff y que ya habíamos escuchado en el primer episodio de la Tercera Temporada de Babylon Berlin, más rutinas de comediantes  compuestas por chistes verdes y comentarios atrevidos. Los cuadros plásticos obscenos quedaban reservados para burdeles, fiestas privadas y quizás antros de marineros de Hamburgo,  no para un cabaret elegante frecuentado por la alta sociedad y por muchos heterosexuales.



Una de las especialidades de Eldorado eran los espectáculos travestis y la idea era que hubiese confusión sobre si el artista era hombre o mujer. Un ejemplo de lo que ofrecía El Dorado pueden encontrarlo en el magnífico retrato de la escena queer berlinesa que Bob Fosse hace en Cabaret. Así que háganle un fast-forward a esta escenita de mal gusto y sigan viendo el docudrama.



Otra pequeña falla que encontró mi vista de águila es cuando el documental nos ilustra de como los nazis usaron la homosexualidad de dos figuras públicas a las que deseaban destruir. En ese mismo espíritu, hacían hincapié que cualquier desviación de la heterosexualidad era impropia del carácter alemán, que eran impurezas de los extranjeros, léase judíos,  y que estos últimos propagaban esas costumbres en un esfuerzo por destruir a la nación aria.

La serie ha escogido contarnos la historia de los tres gays más famosos de la Alemania de 1933 cuyo vinculo en común era ser asiduos clientes del cabaret El Dorado. Uno era judío, otro tuvo amores con un chico judío. A la par de estas historias hay una exploración de otros famosos clientes del cabaret como dos varones que fueron de los primeros en someterse a una cirugía de cambio de sexo, uno de ellos era judío. Luego se alejan de Berlín para contarnos sobre el primer romance de un chico vienes, gay y judío con un chico húngaro,  gay y judío. ¿insinúa el documental de que hay más judíos gays y trans que los hay arios?

Hay insinuaciones que aumentan los prejuicios del espectador. Yo diría que para el antisemita de salón y para el que todavía no tiene una postura clara o carece de información sobre nuestra religión y cultura (el 75% de lo no judíos y el 45% de los judíos seglares),  el documental podría hacerles creer que la homosexualidad es algo inherente a la raza judía.

Mas allá de si el judaísmo ortodoxo reprueba la homosexualidad, o de que en Israel no exista el matrimonio gay (aunque se reconozcan las uniones civiles efectuadas en el extranjero), el índice de gays judíos no es ni menor ni mayor que el de otras minorías. Dicho esto, pasamos al judío gay más importante de la Alemania de Weimar, que,  como veremos,  no cabía en muchos clichés establecidos.

Magnus Hirschfeld y su Instituto

Magnus Hirschfeld nació en la Alemania Imperial en 1861, en el seno de una familia judía acaudalada, su padre era médico militar. Magnus creció en un ambiente seglar e ilustrado. Era un hombre muy instruido que,  antes de estudiar medicina,  sacó un título en lingüística y fue periodista.

                                 Hirschfeld en una fiesta de disfraces de ElDorado

Sus razones para comenzar una militancia proderecho gay no se debieron a motivos personales, aun siendo él homosexual. Fue la compasión que le inspiraron casos de jóvenes incapaces de aceptar su orientación sexual y que acababan suicidándose. También lo movió el sonado juicio y convicción de Oscar Wilde. El ver que un escritor admirado y respetado era encerrado como vulgar criminal y condenado a trabajos forzados,  despertó en el Profesor Hirschfeld la urgencia de inculcar en la población heterosexual tolerancia y comprensión por gente catalogada como “degenerados”.  

Para eso fundó en 1919, el Instituto para el Estudio de la Sexualidad. Aunque la institución iba encaminada al estudio de toda actividad sexual fuesen relaciones matrimoniales, aborto,  anticonceptivos, o “desviaciones” de las normas heterosexuales, el énfasis principal era en homosexuales y transgéneros.  El Instituto poseía una biblioteca de cuantiosos volúmenes sobre sexología y un museo al cual muchas escuelas llevaban a sus alumnos como paseo de estudios. A Hirschfeld se le llegó a apodar el “Einstein del Sexo”.

                                                        El Instituto

Para Hirschfeld,  la homosexualidad no era ni enfermedad ni vicio. En su exploración de las raíces de determinadas orientaciones sexuales llegó a la conclusión de que se trataba de una deficiencia hormonal. Este peligroso y errado diagnostico fue aceptado por la medicina nazi provocando experimentos monstruosos en que los pacientes gays recibían exageradas,  y a menudo letales,  inyecciones de testosterona.

Otra peculiaridad de las ideas de Hirschfeld es que creía que todo homosexual era afeminado. Esto chocaría con las ideas de grandes organizaciones pro derechos gays de la Alemania de Weimar como la Liga de Derechos Humanos y La Sociedad de Amistad Germana que promovían una imagen “masculina “ del homosexual y exigían que sus miembros no solo evitasen el travestismo, sino también cualquier actitud que pareciese afeminada.

Para Hirschfeld, la homosexualidad era una minusvalía , algo que el individuo no podía controlar ni evitar. A esa orientación él llamaba ya “tercer sexo”. Obvio que hoy muchas de sus ideas son risibles o repudiables, pero sus estudios sentaron las primeras bases para otros más elaborados.



Después de haber servido como médico militar en La Gran Guerra, Hirschfeld volvió a Berlín y siguió su campaña para sacar el Párrafo 175 del código penal alemán. En este párrafo se establecía que era un crimen penado por la ley tener relaciones sexuales entre varones. Por relaciones sexuales se entendía sexo anal y oral, la masturbación mutua no era un delito. Durante la República de Weimar hubo pocos arrestos y menos convicciones de homosexuales que en periodos anteriores. Eso se debió a que Los 20 fueron en Alemania, un paraíso de apertura y poca censura en lo que se refiere a cultura y costumbres.

Aun así, había muchos grupos derechistas y conservadoresno solo los nazis que se oponían a este estado de cosas. En 1920, tras una charla, el Profesor Hirschfeld,  recibió una paliza por parte de uno de esos grupos. Fue rescatado por Karl Giese, un joven ario que se convertiría en su amante, y que junto con Recha Tobias,  hermana del profesor, ayudaría a Hirschfeld a manejar el instituto.



Es interesante que el docudrama no habla de la vida privada del sexólogo, tal vez por falta de espacio y tiempo o porque noto que en Alemania el tema, cuando va asociado con grandes personalidades, todavía es casi tabú. ¿Será por eso por lo que yo no sabía que Hirschfeld era gay?

Algo que descubrí con el docudrama es que entre las muchas empresas del Instituto de Magnus Hirschfeld fue su incursión en lo que hoy conocemos el universo trans. Fascinado por el crossdressing,  Hirschfeld inventaría el término ‘travesti”. Conmovido ante el drama de mujeres atrapadas en cuerpos masculinos,  ofreció una oportunidad de corregir ese error de la naturaleza practicando las primeras cirugías de cambio de género, tres de ellas fueron exitosas. Sus pacientes serían Dorothea Richter, Toni Ebel y Charlotte Scharlaque.

                                       Toni Ebel, Charlotte Charlaque y Dorothea Richter

De Como Hugo se Convirtió en Toni

El docudrama nos cuenta la historia de dos de estas singulares pacientes. Hugo Ebel nace varón, pero desde joven descubre su homosexualidad. En la represiva atmosfera de la Alemania Imperial, intenta vivir de acuerdo con el sexo que la naturaleza le ha asignado: se casa, tiene un hijo y sirve como soldado en La Gran Guerra.

Después de la muerte de su esposa, Hugo se libera, adopta el vestuario femenino y frecuenta El Dorado bajo la personalidad de “Toni Ebel”. Es ahí donde conoce a Charlotte Charlaque.  La que antes se llamaba Kurt Scharlach , americana y judía, ha venido a Berlín a vivir como mujer. Toni y Charlotte inician una amistad romántica que continua aun después que el Profesor Hirschfeld en el quirófano las convierta en hembras.

He aquí mi sorpresa. Siempre pensé que un transgénero es un hombre que se siente mujer porque le gustan los hombres, y aquí tenemos dos señores que arriesgan sus vidas para ser señoras y terminan siendo lesbianas. Seria bufo si no fuese que nada es chistoso en la Alemania de Hitler.  Charlotte y Toni se aman tanto que la última se convierte al judaísmo. Me conmueve que Charlotte-trans (la operación de cambio de sexo es permitida , en ciertos casos, por la ley judía) sea tan devota que su pareja quiera compartir su religión.



El docudrama nos muestra El Dorado como un punto de referencia, pero en los 20, la cultura gay y la lésbica tenían muchas vías de expresión. Había clubes, organizaciones y revistas (pornográficas y otras no tanto) dirigidas a diferentes grupos de lo que hoy denominamos “gente queer”.  Se hicieron filmes sobre ellos, siendo el primero uno llamado Diferente a los demás, protagonizado por el actor de moda, Conrad Veidt, y en el que Magnus Hirschfeld debutó como actor.

Ernst Rohm, el Amigo de Hitler

Esta aceptación de otros estilos de vida, aunada a un desenfreno sexual y amplio uso de drogas entre los jóvenes,  aterrorizaba a los miembros de clases conservadoras que veían una destrucción de los valores familiares y religiosos en los que ellos creían. Eso los haría más proclives a apoyar a los nazis. La ironía es que había homosexuales entre los miembros de ese partido. El principal era el segundo hombre fuerte del nazismo, el jefe de las S.A, el único alemán con derecho a tutear a Adolf Hitler. El Capitán Ernst Rohm

En Rohm encontramos un individuo que rompe con todos los estereotipos asociados, incluso por científicos, con el homosexual.  Militar de carrera, condecorado héroe de guerra era un consumado espadachín, tirador, boxeador, osado, y aventurero. Nacido para liderar, camisa vieja del Partido Nazi, muy admirado por Hitler, Rohm había creado el grupo paramilitar más grande y eficaz del nazismo, las S.A. Rohm era un hombre de extrema derecha,  fanático antisemita y anticomunista, para quien alguien como Magnus Hirschfeld, judío y social demócrata,  era anatema.



Sin embargo, los socialdemócratas tampoco apoyaban las peticiones de Hirschfeld. Mucha libertad sexual, pero en la Alemania de Weimar,  que duró casi quince años,  nunca se derogó el Párrafo 175 y eso que Hirschfeld hizo una solicitud pública firmada por las grandes mentes germanas: Einstein, Rilke, Los Hermanos Mann y el filósofo Martin Buber entre otros.

Entretanto, Rohm tenía problemas con los nazis. Él era un hombre de acción y veía que “Addie”,  como llamaba al Fuhrer,  se estaba inclinando por un partido de abogados y no de soldados combatientes. Abandonó el liderazgo de las S.A. y se fue a La Paz a adiestrar al ejército boliviano. Las S.A., ahora bajo el cargo de Walter Stennes,  se volvieron un grupo de matones desordenados. Hitler mandó a llamar a Rohm.

Cuando Stennes se quejó que Rohm era gay y que las S.A eran un nido de homosexuales, Hitler le dijo que no fuera chismoso, después de todo las S.A. “no son un internado de señoritas’. La actitud del Fuhrer era hacer la vista gordo con su admirador Rohm, de quien diría “mientras sea discreto, no me meto en su vida privada”.

                                        Hanno Koffler como Walter Stennes en Babylon Berlin

El problema es que Rohm había vuelto muy arrogante de Sudamérica y ya no ocultaba sus inclinaciones. Durante su estadía en Bolivia había mantenido correspondencia con el Dr. Heimoth un médico homosexual. En esas cartas no solo hablaba cándidamente de su afición por los hombres y de su aversión por las mujeres, además, compartía con su corresponsal un deseo de normalizar las relaciones gay a nivel legal.  Como Magnus Hirschfeld y muchos otros alemanes, Rohm pretendía abolir el Párrafo 175.

Esas cartas cayeron en manos de fuerzas de izquierda (léase los social demócratas y los comunistas) que las usaron para vilificar al jefe de las S.A. Parece irónico , ¿no? Que las mismas corrientes que deberían proteger los derechos de los gay usasen la homosexualidad de Rohm como un rasgo perverso y degenerado. A mí no me sorprende.  A diario, veo a wokistas que,  en su afán de cancelar a alguien,  atropellan sus propias máximas. Aun así, no les resultó el plan. 

El público temía tanto a los comunistas que apoyaba los nazis aun cuando estos no practicaban lo que predicaban. Sin embargo, dentro del mismo partido se alzaría un enemigo peor para Rohm, pero de eso hablaré luego de que me falta todavía comentar sobre un personaje importantísimo en este retrato de la cultura gay de Weimar.



Sexo y Tenis

En 1931, el Barón Gottfried von Cramm era ya un famoso tenista y uno de los hombres más guapos y distinguidos del país. De noble cuna, provenía de una antigua familia que poseía el raro don de ser de ideas avanzadas y de mente abierta.  Una de las mentiras sensacionalistas del docudrama es decir que el castillo de Los von Cramm, era una “Babilonia” de desenfreno.

He buscado información en fuentes en inglés y en alemán y no he encontrado nada que coincida con esa descripción. A diferencia de la mayoría de la nobleza alemana, Los von Cramm eran progresistas, abiertos a nuevas ideas políticas y culturales. Criaron a sus hijos en un marco liberal permitiéndoles todo tipo de lecturas y compartiendo con ellos debates y discusiones que les ayudasen a formar opiniones propias. No creo que eso merezca un calificativo de “Babilonia”.

Gottfried no fue enviado a una escuela militar ni a un internado. Fue educado en casa y alternó su crecimiento intelectual con la práctica de deportes. A los diez años ya sabía que sería tenista profesional. En 1928, acabados sus estudios, von Cramm partió a Berlín a estudiar Leyes, pero también para entrar en el tenis profesional. Un año más tarde estaba considerado entre los diez mejores de Alemania.



En 1930 retornó a su castillo, pero para casarse. Desde su infancia,  Gottfried había sido muy unido a su vecinita la Baronesa Lisa von Dobenek. Como de costumbre,  sus padres aprobaron las acciones de su hijo, a pesar de contar él solo veinte añosun año más que su esposay ser ella nieta de un banquero judío.

La serie quiere hacernos creer que Gottfried y Lisa se dedicaron a repasar la vida nocturna de Berlín lo que conllevaba una exploración de su propia sexualidad. Por el contrario, von Cramm invertía todo su tiempo en entrenamientos deportivos y prácticas. Sus amigos decían que no era de hábitos nocturnos. El documental habla también de un matrimonio abierto, Sabemos que Lisa tuvo relaciones adulteras en su luna de miel, y en el documental hablan de que, tras un par de noches en El Dorado, la Baronesa comenzó a explorar su lado lésbico.

Mi percepción es que Lisa siempre conoció los gustos sexuales de su marido, que creyó que el amor platónico que los unía sería suficiente, pero tras experimentar un fracaso en sus relaciones íntimas, optó por darle su espacio y buscar consuelo en otros brazos. Es posible que Los von Cramm hayan gravitado hacia El Dorado en busca de placer, pero también puede que hayan ido porque era un sitio muy famoso en Berlín y aun los heterosexuales iban a presenciar el show.



Es en El Dorado donde conocen a Manasse (a veces llamado Manfred) Herbst.  A diferencia de muchos de sus biógrafos, siempre he creído en la homosexualidad o bisexualidad del Barón. Lo que no me cuadra es el relato efectista del documental (ahí se nota la influencia Netflix).El docudrama nos dice que Mannase era lo opuesto a von Cramm. Lo describe como una especie de gigolo, un judío pobretón y extranjero.

          

                                                    Eren Guvercin como Manasse Herbst

Si bien es cierto que Mannase había nacido en lo que entonces era el Imperio Austrohúngaro, su familia llevaba años asentada en Alemania, a sus diecisiete años era ya un reconocido actor de tetro y cine, y tenía algún dinero que más tarde encargaría a su amante. Lo que es cierto es que Gottfried y el actor iniciaron un tórrido romance. No hay ninguna prueba (y la Gestapo investigó esta relación) de que con Lisa hayan formado un menage a trois, pero la relación continuó hasta después de la llegada de Hitler al poder.

En la próxima entrada, cubriré el impacto del nazismo en la cultura gay de Weimar, yendo más allá de la superficial visión del docudrama, y veremos como afectó a nuestros tres personajes y a otros vinculados con ellos.

 

lunes, 28 de agosto de 2023

Soporífera Tercera Temporada de Warrior: Pudieron habérsela guardado

 


Tres años de espera tienen a veces un efecto negativo tanto en una serie como en su público.  Eso ha ocurrido con la frustrante Temporada 3 de Warrior. Aunque dirigida a los amigos del cine de artes marciales, su trama es demasiado profunda para satisfacer a otro teleaudiencia (en la que me cuento) a la que no le basta ver en cada capítulo a Leary o a Ah Sahm apaleando a alguien.

Por dos temporadas hemos gozado con la dinámica creada por la amistad de Ah Sahm y el joven Jun, pero esa relación se fracturó con la confesión de la ladina Mai Ling. Ahora Joven Jun está desorientado ante la traición del que creía su mejor amigo. Comienza a desconfiar de todos (hasta de Chao) alcanzando el punto de la paranoia. Por razones egoístas , Ah Sahm obligó a su amigo a ocupar un puesto para el que no estaba preparado y esto va a terminar mal. Como dijo Kong a Mai Ling “mejor esperar a que el Hop Wei se desangre solo”.

A Mai Ling le conviene la destrucción del Hop Wei, no a nosotros y estar esperando a que llegue el inevitable enfrentamiento entre Joven Jun y su traidor amigo aleja interés por las nuevas subtramas como el romance entre Hong y el cantante o la nueva novia de Ah Sahm. ¿Como vamos a invertir emocionalmente en un individuo que cambia de pareja en cada temporada y las descarta sin siquiera recordarlas?  Ni una palabra sobre Vega, ni un momento perdido en recordar a Penny sepultada en un manicomio.



Una vez,  Ah Toy dijo que en su lucha fraternal Ah Sahm y Mai Ling destruirían Chinatown. Lo cierto es que ambos tienen un ego gigantesco y son muy egoístas. En el caso de Mai Ling podemos hablar de trauma y de haber sido presa de traiciones lo que la lleva a ser desconfiada. Ah Sahm,  en cambio,  es solo un ejemplo de inmadurez que más allá de patadas no consigue ganar en nada. Algo que también me deprime es como todos pierden, todas las empresas en que Ah Sahm ha metido al Tong y a su amigo se han malogrado. Primero lo del opio, ahora lo del dinero falso. No quiero ser dura con Ah Sahm , pero va camino a ser un fiasco. Es como le dijo Padre Ju, un caos total.

Pero todos van por ese sendero, incluso Nellie Davenport y quiero comenzar con ella. Quieren hacernos creer que es otra blanca arrogante (o mujer arrogante si pensamos en Mai Ling) que por tener dinero puede enfrentarse al retorcido patriarcado, pero termina perdiéndolo todo incluso a su amante. Nellie pasa a ser otra loser en una historia de mujeres y hombres fracasados.

Sin embargo, aquí tengo que reclamar.  Lo que han hecho es caer en el podrido truco del personaje de color victima (mi pobre Joven Yun apaleado por un polizonte psicópata) y de la mujer (de cualquier color) como mártir eterna. Eso no le hace bien a nadie y falsea la historia.



Como Warrior me encanta, le he perdonado sus licencias que comienzan con el vestuario. Desde el uniforme de los Hop Wei que son como cruce de mafiosos e integrantes de bandas New Wave que nada parece ser un desfile de moda 1873,  hasta  las extravagancias que usa Ah Toy, vamos de anacronismo en anacronismo. Se entiende que adelanten los disturbios de 1877, que los pongan en 1874 y que posterguen la creación del Workingman’s Party hasta después de la masacre. Entiendo que hayan combinado un romance entre Ah Toy y Nellie Davenport, a pesar de que ambas vivieron en épocas diferentes y que históricamente no eran lesbianas, pero destruir su obra y personalidad es un desperdicio total y una ofensa a todos los que cayeron y todos los que lograron surgir.

  Los Hop Weri precen backup singers de Blondie

Nellie Davenport está basada en una misionera neozelandesa que a fines del Siglo XIX operó en San Francisco una red de rescate de niñas prostitutas traídas del Lejano Oriente. Donaldina Cameron nunca tuvo poder ni dinero. Trabajó siempre bajo la egida (y con fondos escasos) de su iglesia. Sus niñas ingresaban en talleres de costura (no viñedos como los de Nellie Davenport) y el mayor enemigo de Donaldina no fue el establishment blanco, sino los Tongs que eran quienes se beneficiaban de las prostitutas que secuestraban en la China. Ellos fueron quienes apodaron a la neozelandesa “La Diabla Blanca”. Como ven es un personaje muy diferente de Davenport,  no se le conocieron amantes de ningún sexo, era muy religiosa y tal vez su única falla era exigir que sus rescatadas se convirtiesen al cristianismo.



Ah Toy fue una viuda que recién llegada de China encontró que el único empleo disponible era la prostitución. Con el tiempo puso su famoso burdel y se hizo famosa. Su especialidad era atender gustos exóticos (léase traer niñitas de once años para su clientela) de blancos y chinos que podían pagarlos. Así que el cuento de la protectora de las prostitutas es un invento de la serie tal como el buen trato de las pupilas, puesto que en la vida real una de ellas se atrevió a demandar a la Madame por haberla golpeado.

Como ocurriera con Donaldina Cameron, los mayores dolores de cabeza de Ah Toy no se los daban los blancos sino los Tong que no soportaban tener a una mujer de rival en el negocio de los lupanares. Para protegerse,  Ah Toy hizo algo más que la de la serie que mete billetes en el bolsillo de un policía, ella se metió en la cama de John C. Marshall, inspector de burdeles. De esa manera, pudo mantener a su negocio lejos de las zarpas de los codiciosos Tongs.

Ah Toy supo utilizar las leyes de los blancos para defenderse. Muchas veces se representó a sí misma en la corte y ganó en varias ocasiones, pero para 1850,  dándose cuenta de que el racismo era fuerte en California,  regresó a la China. No duró mucho por allá. En 1857 estaba de regreso en San Francisco. Intentó poner otro burdel, pero no necesitaba de esos dolores de cabeza. Se retiró a San José, donde se cree se casó con un chino millonario. El hecho es que ella era millonaria por derecho propio. Incluso al enviudar, puso un próspero negocio de venta de mariscos. Murió en 1928 apenas unos días antes de cumplir 100 años.

                               La verdadera Ah Toy

Como ven la verdadera Ah Toy no era bisexual,  no era una espadachina vengadora ni rescatista de prostitutas, ni siquiera operó en los 1870s. Me encanta el personaje de Olivia Cheng, pero hubiese preferido que le pusiesen otro nombre. No el de una mujer que encontró enemigos en su comunidad y aliados entre los caucásicos.

Lo mismo puede decirse de Donaldina Cameron, a quien nunca apoyó ninguna Madame. Su auxiliar era Tye Lung una chica a la que rescató.  Tye fue la primera mujer china en votar en America y la primera en pasar un examen para trabajar en una oficina de; gobierno. Trabajando en la Aduana de San Francisco, Tye conoció a su futuro marido, el Inspector Charles Frederick Schulze. Como una persona del Lejano Oriente no podía casarse con un caucásico en California, la pareja tuvo que irse al estado de Washington para contraer matrimonio. El gobierno despidió a Shulze por su osadía, pero la pareja sobrevivió y logro conseguir tranquilidad y estabilidad.

                                        Tye Schulze

¿Por qué mejor no contar este tipo de cuento que mostrarnos a una pila de losers  (y no todos chinos) que solo pueden sobrevivir a punta del crimen?  En un episodio vimos que hasta Mail Ling pasó la noche desnuda en una celda y que el Joven Jun estuvo a un paso de ser deportado a la China, pero a los blancos tampoco les va muy bien.  

Tal vez el problema este en la época escogida. Mi investigación sobre la historia de los chinos en San Francisco ha arrojado un triste resultado. Con pocas excepciones, la comunidad solo logró levantarse a comienzos del siglo XX y gracias al  famoso Boicot de productos chinos de 1905. Ante el desastre económico que representó para Estados Unidos el que en el Celeste Imperio se negaban a comprar sus productos los hizo recapacitar sobre la necesidad de cambiar sus leyes concernientes a la población sino-americana. A lo mejor hubiese sido más interesante situar Warrior en ese entonces

En cambio, nos queda una historia de fracasos y de incertidumbre, donde la amistad, el amor y hasta “la hermandad gay” que cree haber encontrado Hong,  son solo fantasías puesto que la desconfianza las destruye. La Temporada Tres ha sido una desilusión, una degradación de personajes y una traición a la promesa inicial de la serie. Podrían habérsela guardado.

Contenido Violento y Gory: …Es Warrior

Contenido Sexual y Desnudos. Nueva pareja de cama de Ah Sahm, menos desnudos excepto una escena semi grafica de sexo gay ente Hong y su nuevo novio, un cantante de cabaret

Contenido Feminista: Lo siento, pero esta serie gusta de maltratar a las mujeres llegando a un punto que supera de las excusas de  “únicamente una mujer con espada es empoderada” o “hay que mostrar cómo era el abuso de la mujer en ese entonces”. No, no hay poder en una mujer con espada que luego es estrangulada con un látigo y arrastrada por el suelo. No hay poder en mujeres con espadas ante hombres armados con rifles,  y las armas no apagan incendios.

                                                   Ah Toy derrotada

Ya sabemos que las mujeres,  y no solo las de color son sometidas por los caprichos de los hombres ¿pero también deben traicionarse entre ellas? . Xiaojing fue destruida por la combinación del egoísmo del hermano y la brutalidad del marido. Ahora una amiga celosa la hace arrestar acusándola de ejercer la prostitución. En el mismo episodio, Ah Toy abandona a Nellie y esta es despojada de todo, de sus viñedos, de su poder, de su empresa.

Para colmo en el mismo episodio Yan Mi vocifera en contra de Ah Sahm y su vida criminal sin reparar que ha sido opción de ella traicionar el sueño de su padre de alejarla de a brutalidad de China que en suelo americano repercute en el poder de los Tongs. Acaba en la cama de Ah Sahm y ya sabemos que eso es como mal de ojo, todas las mujeres que han pasado por la cama de nuestro héroe (incluso Ah Toy) la han pasado mal.



Sin embargo, hay una mujer a la que le va bien . Se trata de Isabel Archer,  novia,  cómplice y consejera del repelente Walter Buckley. Cabe preguntarse por qué la mujer del villano es la única con poder en este cuento. ¿Será porque no es China como Ah Toy y Mai Ling?  ¿O por no ser bien intencionada e ingenua como Penélope Blake o Nellie Davenport? ¿O tal vez porque se ha arrimado a un caballo ganador?



Factor Diversidad: ¡Hong consiguió novio! Si, inicia romance con un cantante de cabaret chino que lo lleva a conocer un submundo gay de San Francisco. En términos de diversidad racial, volvemos a ver a Jacques o Jack, el vendedor de drogas y líder de una mafia afroamericana. Ahora sabemos qué hace negocios con Chao y que es dueño y cuñado de Jessie , la mujer de Lee, y,  sin spoilers, pero es de temer y afecta negativamente muchas vidas