lunes, 4 de mayo de 2026

La Era del Rock y la Elvismania: (Teen Culture VI)

 


Si Los 40 vieron la infancia de la Teen Culture, su madurez llegaría en la siguiente década. Los adolescentes, fuese por ser buena clientela o por su rebeldía, se volvieron importantes hasta el punto de variar reglas sociales y cultura popular. El medio fue la música del Rock and Roll que desde Bil Haley hasta Elvis cambiaria el modo en que America veía a los jóvenes y viceversa.

Guerra Fria y Racismo

Los 50 no comenzaron tan bien para la juventud norteamericana. Los adolescentes que se habían librado de servir durante la Segunda Guerra Mundial, ahora tuvieron que partir a pelear otra guerra. Tanto el conflicto en Corea como la Guerra Fria cambiaron la percepción de la realidad de todo Estados Unidos, juventud incluida. Existía una paranoia (con motivos sólidos) en la que se entremezclaban el odio al comunismo, el miedo a la bomba atómica y la sospecha de que había agentes soviéticos infiltrados tanto en el gobierno, como en las escuelas y sobre todo en Hollywood.

Este ambiente de desconfianza provocó un espíritu de rebeldía en los más jóvenes que se manifestó de diferentes maneras. La más peligrosa fue un auge en la delincuencia juvenil. Lo que había comenzado durante la Segunda Guerra Mundial se convirtió en una plaga de delitos menores hasta llegar al crimen,  perpetrado por adolescentes. Hizo su aparición el fenómeno de las pandillas y sus luchas convirtieron barrios familiares en campos de batalla como nos lo muestra la ópera de Leonard Bernstein West Side Story que será filmada en 1961 convirtiéndose en una joya del cine.



Amor sin Barreras toca el delicado tema de las relaciones interraciales en ese romance inspirado por Romeo y Julieta entre un joven WASP y una chica boricua. El tema del racismo ocupa un fuerte espacio en el cine juvenil de los 50. Así veremos chicas de raza mixta fingiendo ser blancas en Pinky y en la nueva versión de Imitation of Life. Y en ese himno a la delincuencia juvenil conocido como Blackboard Jungle (Semilla de maldad, 1955) hace su aparición Sir Sidney Poitier, como un estudiante revoltoso.  Poitier no solo se convierte en una estrella de color además será el primer afroamericano en ganar un Oscar como Mejor Actor (en 1964)



Aunque el conflicto racial y el Movimiento por  los Derechos Civiles afectarán las vidas de adolescentes de todo el país, para los padres el mayor problema será la rebeldía ante la autoridad y no solo paterna. Aparte de cometer vandalismo y pequeños hurtos, los jóvenes de ambos sexos cuestionaban los valores de sus mayores practicando una desobediencia que abarcaba comportamientos impensados en menores de edad que iban desde el consumo de alcohol hasta relaciones premaritales.

Las Raíces Africanas del Rock

Sin ser sociólogos ni psiquiatras, los padres culpaban a la música por la insubordinación de sus hijos. Como antes culpaban al swing ahora consideraban que el Rock and Roll era un llamado a la rebelión. Esta nueva música representaba una ampliación a la brecha generacional, un nivelador social ya que llegaba a todos los jóvenes e incluso racial, puesto que, como el jazz, tenía sus orígenes en la música negra.

De África, los esclavos trajeron sus instrumentos y sus ritmos que para el siglo XX serían las bases del jazz y de los Blues. De ahí derivaría el Rock más puro, pero debido a la segregación racial que vivía Estados Unidos no podía llegar a un público blanco como llegaría la música de Bill Haley y sus Cometas.



Los músicos negros, por décadas, fueron condenados a tocar en tugurios y burdeles. Las orquestas de swing no podían contratarlos ni siquiera como cantantes. Artie Shaw arriesgó su reputación al contratar a Billie Holiday. Y quienes vimos The Green Book sabemos cómo se trataba a los artistas de color, aun famosos, en el Sur. Por ese motivo se han olvidado a los pioneros del Rock como Sister Rosetta Thorpe.

La narrativa superficial es que el Rock nació con un hombre blanco llamado William Haley. Originario de Michigan, y de familia humilde, el futuro gran Rockero nació con un ojo defectuoso lo que lo eximió de servicio activo durante la Segunda Guerra Mundial. Su familia, que tenía gustos musicales, lo animó a usar su guitarra para ganarse la vida. Aunque comenzó tocando música folclórica (lo que hoy conocemos como Country), Bill cambió a otro tipo de guitarra, otro tipo de sonido.

La guitarra eléctrica sería el arma del Rock. Bill Haley y sus Cometas exploraron este tipo de música afroamericana mezclando Do Woop, Rythm and Blues y Jazz. En 1952 grababan su primer disco en escalar el Hit Parade, “Crazy, Crazy”. Dos años más tarde sacaban en sencillo su gran éxito “Rock Around the Clock”. En 1955, se la incluye para los créditos iniciales de Blackboard Jungle. Si algún chico americano no sabe que esa es su música, este filme icónico lo informará.



Alan Freed, Dick Clark y el Rock en la Televisión

Sin pretender describir la historia del Rock, basta decir que 1955 es un año clave para su desarrollo. Es el año en que Chuck Berry , conocido como “El padre del Rock and roll”, graba “Maybelline” y que Little Richard hace lo mismo con su “Tutifruti” Lo que los adultos denominan como música estridente es el sonido de America, un sonido que supera la segregación racial.



Gracias a Alan Freed, un disc jokey de Cleveland, el Rock del color  se esparce e incluso cruza fronteras. En sus programas radiales, Freed incluye músicos afroamericanos. Después de su traslado a Nueva York irá más allá de la radio comenzando a aparecer en una serie de filmes dedicados a este ritmo que, cuenta la leyenda, él ha bautizado como Rock and Roll.

Desde Rock Around the Clock (1956) hasta Go, Johnny, Go (1959) estos films serán un escaparate para acostumbrar a la juventud americana a que el Rock es birracial. En estas cintas aparecen junto a Bill Bailey, Chuck Berry, Little Richard, grupos como Los Flamingos y Frankie Lymon y su conjunto aptamente llamado Los Teenagers.



Siguiendo con la diversidad del Rock, The Teenagers incluyen a dos boricuas: Joe Negroni y Herman Santiago. Y en Go, Johnny Go hace su aparición una nueva estrella musical el chicano Richard Valenzuela que con el nombre de Ritchie Valens  desde 1958 ha acaparado el interés musical de los jóvenes con su exitazo La Bamba.



Alan Freed llega a tener un programa de televisión, pero los airados auspiciadores consiguieron que la ABC lo cancelara después que en un episodio Frankie Lymon sacase a bailar a una chica blanca. Los espectadores sureños rugieron y la ABC saco The Beat Generation del aire confiando más en lo que consideraban una versión edulcorada, The American Bandstand.

Ciertamente la Bandstand que se convertiría en una leyenda y que duraría tres décadas ,era una combinación de presentaciones de artistas con baile del público. Este formato, aunque parecido al del show de Freed, era menos estridente estrepitoso. Se exigía decoro en el vestuario. Nada de jeans, ni escotes ni ropa ceñida. Su presentador, un joven de Filadelfia llamado Dick Clark, tenía una apariencia clean cut, limpio de traje y corbata y con los buenos modales que inspiraban confianza. A sus 27 años, el aspecto juvenil de Clark lo hacía representar al hijo que todo padre americano quería o incluso al yerno soñado.



Sin embargo ,detrás de su cortesía y simpatía, Dick era un innovador. En su programa siguieron presentándose músicos negros como Chuck Berry, Fas Dominoe y el Rey del Twist, Chubby Checker. Se permitía que los afroamericanos alternasen en el escenario con músicos blancos y aunque había segregación en la pista de baile, no la había en los asientos. El público era diverso y combinado. American Bandstand se convirtió en un muestrario del mayor talento rockero de la nación, pero a pesar de su fama había un cantante que nunca se rebajó a ir al programa Hablamos del Rey, Elvis Pesley.



Elvis y su Pelvis

Nacido en Tupelo, Misisipi, Elvis Aaron Presley fue un fenómeno de la música y un ídolo de los jóvenes que desplazó a Sinatra del corazón de la nueva generación de chicas de Estados Unidos y más allá de las fronteras. Nada predecía el éxito futuro del hijo de una familia tan pobre que vivía en un barrio de gente de color cuya música sería una gran influencia en el cantante, sobre todo el estilo de canto religioso conocido como Gospel.

Tímido, muy apegado a su madre, Elvis encontró su voz en una guitarra que le regalaron para su décimo cumpleaños. El pastor de su iglesia le dio lecciones y desde ya, Elvis supo que su futuro era el universo musical. Sin terminar la secundaria comenzó a hacer presentaciones en restaurantes y fiestas. Para entonces ya cultivaba un look especial con patillas y un peinado conocido como tupé.

Su gran oportunidad fue caer en las manos del mejor agente del país. En 1955,  el coronel Tom Parker le conseguía a Presley un contrato con la RCA Victor. Un año más tarde, Elvis Presley escalaba el Billboard con “Heartbreak Hotel”. En los próximos dos años grabaría canciones exitosas y se volvería un fenómeno musical no solo por su música . Elvis crearía histeria en el fandom juvenil solo equiparable a la provocada por Frank Sinatra que, un poco envidioso, se referiría al Rey del Rock como “degenerado”.



Es que Elvis no era solamente un musico de Rock cualquiera. Aportó a la historia de la música un modo de interpretar sus canciones totalmente físico con acrobacias en la pista, con giros, con bailes en puntillas,  y sobre todo con movimientos corporales que simulaban el acto sexual. Los críticos viéndolo rotar las caderas como una bailarina exótica lo apodaron ‘Elvis, the Pelvis”. Pero las chicas respondían a su ritmo afrodisiaco aun cuando los programas de televisión como El Show de Ed Sullivan obligaban a las cámaras a enfocar al cantante de la cintura para arriba.



El cine, en cambio, gozaba filmándolo de cuerpo entero. Love Me Tender un western donde Elvis inició su carrera cinematográfica lo tuvo de secundario de Richard Egan, pero entonando la balada que era tema principal. No era rock, pero igual escaló hasta el primer sitio del Hit Parade. La seguirían otros filmes que ayudarían a acercar la imagen del cantante a su fandom.



No solo las chicas armaban escándalos exigiendo autógrafos y queriendo acercarse a su ídolo, como lo habían hecho las bobbysoxers con Frank Sinatra. Ahora el acoso era más violento, incluso sexual. Varias veces para quedarse con jirones de la ropa las chicas casi desnudaban al pobre Elvis. Le escribían mensajes románticos con lápiz labial (incluyendo sus números de teléfono) en el Cadillac rosado del cantante y presentaban para que las autografiase partes casi intimas como los muslos o la barriga. “Solo me preocuparé cuando dejen de hacerlo” decía el cantante.



                                        Elvismania en acción 

El efecto “Elvis” era notado por el mundo adulto como un peligro. Lo criticaban padres y maestros; el FBI tenía archivos de información sobre el cantante y como hacia peligrar los valores sociales, la iglesia católica denunció su pecaminosa forma de cantar. En un tour por Filadelfia, Elvis fue apedreado con huevos por parte del alumnado de Villanova, la institución jesuita. Inclusive se intentó crear una contraparte más “decente” de Elvis.

La Limpia Imagen de Pat Boone

Pat Boone tenía 24 años cuando se intentó hacerlo rivalizar con “The King”, el apodo de Elvis Preseley. Muchacho de buenas costumbres, rubio, blanco de ojos claros, proveniente de familia trabajadora y religiosa, Pat parecía lo contrario del famoso rockero. Se había casado a los 19 años con Sheryl Lee hija de la Power Couple de la música country Red Foley y Judy Martin, Los Boone estaban produciendo una hija por año, aunque el éxito del padre avanzaba a paso de tortuga.

                                         La Tribu Boone

Con solo un single en las diez canciones más escuchadas en la Unión Americana, Pat Boone encontraría más acogida en el cine. En 1955, ese año clave para la música estadounidense, protagoniza (y canta el tema principal) de Bernardine. Dos años más tarde estelariza su filme más famoso, April Love junto a Shirley Jones. Se trata de un drama romántico que invita a las jóvenes parejas a verlo en una matinée de domingo. No se compara al furor que provocan las cintas de Elvis donde se lo puede ver en su danza del vientre al son de su guitarra y voz.



Tal vez he hablado con cierto desprecio de Pat Boone. Me corrijo, no solo me gustan sus canciones, además lo admiro por su vida personal y por su activismo. Su caso nos recuerda que la juventud estadounidense no es monolítica ni hoy ni ayer y hubo adolescentes que preferían escuchar canciones románticas que ver los movimientos pélvicos de Elvis.

Elvis y El Ejercito

Elvis sigue filmando con éxito. Está involucrado en King Creole cuando le llega la zancadilla. No viene ni de Edgard J. Hoover ni de La Legion de la Decencia, sino de los militares. Se les llama a filas y por un año y medio, El Rey del Rock se verá alejado de los medios primero en Fort Braggs y luego en una base militar en Alemania.

                                           El soldado Preseley

Alla conocerá a Priscilla Baulieu de solo catorce años, pero Elvis y su eminencia gris el coronel Parker no son tontos. La mantendrán oculta por años hasta su boda en 1967. Elvis no quiere cometer el error del gran Pianista del Rock, Jerry Lee Lewis quien arruinó su carrera al casarse con su primita de trece años.

                           Elvis y Priscilla el dia de su boda

Entretanto la fama de Elvis Presley no mengua. En Mexico se banean sus películas. no por su contenido sino porque las fans mexicanas protagonizan disturbios cuando se acaban los boletos. Lo único que podrá reemplazar a la Elvismanía (y momentáneamente) será el duelo. En febrero de 1959, un avión de pasajeros se estrella en Iowa. Entre sus pasajeros viajaban tres grandes promesas del Rock: The Big Bopper, Ritchie Valens (de solo diecisiete años) y Buddy Holly. 




Este golpe tremendo para sus fans pasaría a la historia como “El Dia en que la Música Murió” . Desde entonces Ritchie y Buddy se han vuelto mitos, se han filmado biopias sobre ellos y se ha hablado sobre su influencia. De Ritchie se comenta que fue el precursor del Rock latino. Bob Dylan, Springsteen y Elvis Costello han hablado de como la música de Buddy Holly influyó en  sus carreras. Lo cierto es que ninguno era un rival para Elvis.



Para cuando Elvis Presley retornó a la vida civil,  habían surgido varios cantantes que lideraban los hits parades como Paul Anka con su “ Diana”, Frankie Avalon con su “Venus” y Ricky Nelson que en 1957habia grabado un primer álbum que había sido un superventas inmediato. El caso más increíble fue Bobby Darin. En 1957 llega al tercer puesto del Hit Parade con “Splish Splash”, en 1959 asciende al segundo con “Dream Lover”, pero a fines de año lidera los superventas con una tena de la Opera de Tres centavos de Brecht-Weil. Aunque todos estos cantantes tuvieron exitosas carreras, ninguno opacó al rey. Ni siquiera Chubby Checker con el nuevo baile de moda, el “Twist”.



Las fans han sabido esperarlo. l tren que trajo a Elvis de regreso a su palacete Graceland en Nashville fue seguido por miles de fans que exigían ver a su ídolo en cada parada.  Lo nuevo de Elvis su canción “Stuck on You”  y su nuevo filme G.I. Blues fueron mega éxitos. El Rey había retornado y por los próximos cinco años reinaría en calma, pero un día llegó la revolución. El Rock de Elvis no pudo en contra de la Beatlemanía y de la siguiente invasión británica.

Para cuando Elvis Presley se casó con la fiel Priscilla, en 1967, su carrera ya iba en descenso. El, que no bebía alcohol y odiaba las drogas, se había vuelto dependiente de los barbitúricos. Su amor por la buena mesa había cubierto su pelvis de grasa, ya no era el niño bonito de antes. Elvis viviría diez años más en los que sería padre, divorciado y un cantante empeñado en recobrar a su público.



Su triste muerte fue la demostración de amor de sus fans que espero en vida. Miles de personas se aglomeraron a las puertas de Graceland para un último adiós al cadáver del Rey del Rock. 80.000 asistieron a su sepelio y , como en los viejos tiempos, hubo trágicos disturbios cuando un automóvil atropelló y mató a dos jóvenes fans. Aun después de muerto, Elvis seguía “matando”.

BIBLIOGRAFIA

Brash, Sarah.  Rock and Roll Generation: Teen Life in the 50s.

Manchester, William. The Glory and the Dream: A Narrative History of United States, 1932-1972

Miller, Donald C. Coming of Age in Popular Culture: Teenagers, Adolescence and the Art of Growing Up

Palladino, Grace. Teenagers: An American History

Rollin, Lucy. Twentieth Century Teen Culture by Decades

 

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