miércoles, 5 de agosto de 2026

Voces Femeninas de la New Wave: Musica de los 80s (Teen Culture XXII)

 


Confieso que el punk para mí fue un misterio y nunca lo pude comprender. Confundía yo a Los Ramons con Los Gipsy Kings. No vine a saber quiénes eran los Sex Pistols hasta que vi a Sir Gary Oldman interpretar a Sid Vicious en Sid and Nancy. Definitivamente el Hard Rock no iba conmigo. Fue una sorpresa que la New Wave me impactase.



Cuando comencé esta investigación, tenía parámetros que luego descubrí debía expandir, pero a estas alturas debo hacer lo contrario. Mas que nada porque el foco de mi investigación era la cultura adolescente y muchas veces la confundo con pop culture que no es lo mismo. Por otro lado, las subculturas se amontonan de tal manera que ya no sé cual debo dejar de lado. Eso es más evidente a medida que nos adentramos en un área tan ecléctica como fue la música de Los 80.

Es una década importante para mí en ese sentido. En Los 90 yo definí mi afición por el jazz en todas sus formas como el foco principal de mi gusto musical. Desde entonces he agregado pocos artistas contemporáneos a mi repertorio de audios, aparte de gente muy extraordinaria como son los casos de Amy Winehouse (alava-ha-shalom) o de mi último descubrimiento Laufey, ganadora de dos Grammies.

El New Wave en USA

Agreguémosle los 20 años que pasé en Chile entre 1996-2016 que me familiarizaron más con la onda latinoamericana que con el pop gringo. No puedo entonces saber que era parte de la Teen Culture del fin de siglo. Incluso en Los 80s, a pesar de tener alumnos adolescentes, sus gustos eran variados y diferían de individuo a individuo.

Aunque recuerdo en los pasillos de mi universidad y en las calles del Village,  gente de ambos sexos con collares de perros con espinas  y peinados de Mohawk,  nunca vi a uno de ellos en mi clase. Mi madre les compró chamarras de cuero a mi hermano y su mejor amigo,  y nunca las usaron. Para ellos y otros veinteañeros esos eran disfraces de Halloween. Con ese ejemplo confirmo que la cultura punk y su música no fueron parte de la experiencia del adolescente promedio. La New Wave era otra historia.



Tengo noticias contradictorias del nacimiento y origen de la “Nueva Ola” del Rock, tal como diferentes publicaciones me ponen diferentes nombres en listas de exponentes de ese ritmo. Sobre todo en USA. ¿Fueron Chrissie Haines y sus Pretenders New Wave? ¿Qué tal  conjuntos como The Cars que vemos variar desde su movida ”Shake It Up” hasta la triste “Drive”?





Y no puedo creer que los New Wave georgianos (hasta allá llegó ese ritmo) B-52 no hubiesen conquistado el Billboard con su psicodélica “Rock Lobster” (1979) que John Lennon consideraba su favorita. Los B-52 solo triunfaron a fines de la década llegando al tercer espacio con su “Love Shack” en cuyo video los vemos luciendo look 60 que era la nueva nostalgia.




Un caso interesante fueron las Go-Gos que además de ser un conjunto femenino tenían una orquesta donde cada instrumento era tocado por una chica. Eso y tener como vocalista a la gran Belinda Carlisle (aquí cantando “Head over Heels” en 1984) las separaba del rebaño de músicos de Los 80.



Belinda y sus Go-Gos no fueron las únicas nenas en irse por la New Wave. Ahí están las angelinas The Bangles. En 1985 escalaron hasta el segundo lugar del Billboard con “Manic Monday”. Al año siguiente tenían el primer sitial con “Walk Like an Eyiptian” que sigue siendo mi canción favorita para la ducha.




En 1987 estaban de nuevo en el segundo espacio con el tema de Less tan Zero “A Hazy Shade of Winter” que originalmente era composición de Simon&Garfunkel. Y  cerraban la década con otro Number One, “Eternal Flame”  que suena diferente a su repertorio normal, con esa onda country.

Sin embargo, el mejor ejemplo de New Wave estadounidense fue Deborah Harris y su famosa banda Blondie.

 Una Rubia y su Blondie

A fines de los 70, Debbie aparece en la escena con temas que varían de la onda pop y del hard rock. Sin evitar su dejo de punk, el énfasis de su repertorio serán canciones de amor a un rimo desenfrenado. Canciones que la alejan de temas estridentes cargados de violencia en letra y música. Sobre todo difieren Debbie y su conjunto en esa estética de maquillaje gótico y peinados en que la gomina permite ya no alisar sino en crear estalactitas puntiagudas hechas de cabello a lo Joan Jett o ser calvas a lo Grace Jones.

Aunque un poco despeinada, la rubia vocalista se pone ropa sexi, pero de buen gusto,  y su conjunto también puede tener peinados un poco estrafalarios y combinar zapatillas tenis con trajes y corbatas, pero no asustan al público maduro. La cubierta de “Parallel Lines”, su tercer LP muestra una imagen presentable y atractiva bastante alejada de los Sex Pistols, Alice Cooper y Kiss, rockeros que eran vistos por ojos conservadores como emisarios satánicos.



Hay quien dice que Blondie fue un fenómeno de los 70s, pero aunque el grupo se disolvió en 1984, su influencia se sintió fuerte entre 1978 y 1983 lo que los hace pilares de la música ochentera. Sus primeros discos no alcanzaron hit parades con la excepción de los de Australia y del Reino Unido

La música de Blondie era una amalgama de ritmos: punk, pop, disco. Su último gran éxito “Rapture” (1981) muestra influencia hip hop. En cambio su revival de un tema olvidado de John Holt, “The Tide is High”, recibe un revamp de música reggae que lo lleva a ser el numero uno de Billboard.

Debbie Harris formó su banda en 1974 y alcanzó la fama con su tercer álbum, para mí el mejor, “Parallel Lines” (1978). De ese disco salieron tres canciones que alcanzarían puestos altísimos en el Billboard, pero otros temas son igualmente memorables como mis favoritas “One Way or Another”;  que hoy en día es mal mirada y descrita como un himno a los stalkers. Curiosamente fue el modo de Debbie de exorcizar una mala experiencia con un acosador.



 Otra favorita mía es “Hanging on the Telephone” Un gusto volverla a oír en la banda sonora de Ponies,  y la romántica “Picture This” que demostraba que aún se podían escribir canciones de amor sobre el sonido estrepitoso del New Wave con su énfasis en los instrumentos de percusión y la repetición de estribillos. Hoy se sabe que Debbie la escribió para su pareja, Chris Stein.



Blondie fue la mayor exponente de la “Nueva Ola” estadounidense a pesar de que su mayor éxito de fines de Los 70, “Heart of Glass”, fue repudiado por los rockeros puristas ya que tiene una versión disco que causó sensación en las pistas de baile de discotecas como la exclusiva Studio 54. Sin embargo, la expansión del grupo de Debbie Harris hacia otros ritmos hizo crecer a Blondie y lo encaminó hacia un mainstream que otros ejecutantes de la New Wave no alcanzarían.



Un Corazón Reparado en Belmont Park

A finales de la década “Heart of Glass”  entraba en la lista de las 100 mejores del ’79. Antes de pasar a la nueva década,  quiero compartir con ustedes una anécdota relacionada con Blondie.  En el verano de 1979, mi hermano se preparaba para su primer año en la universidad cuando una chica le rompió el corazón. Fue un espectáculo muy desalentador, porque, aunque yo era la reina de los corazones partidos, nunca había visto a ningún hombremenos a mi super macho Gatobrothersufrir por amor.

No sabía cómo consolarlo y justo me enteré que Los Blondie iban a dar un concierto en Belmont Park, en las afueras de Queens. Rompí mi alcancía/hucha/piggy bank y encontré suficiente para una entrada así que lo mandé. Aun en una época sin cámaras ni móviles, su relato fue tan vivido que era  como si yo hubiese ido con él.

Todavía me parece increíble que estuvieron parados en el prado por casi dos horas, pero cuando se es joven…Me contaba mi hermano que había gente colgando de los árboles. Él se subió a una chica bajita en los hombros para que pudiese ver y, en un momento, antes de cantar “Looks Good in Blue”, Debbie se acercó al micrófono y solicitó un abrazo para todos los que vestían de azul esa tarde. Mi hermano estaba en jeans, camisa celeste y kippa de terciopelo azul cobalto. Cuenta que de todos lados le llegaron abrazos.



Esa calidez como que exorcizó su tristeza. Todavía la recuerda con cariño. Para mí es un toque de nostalgia y amargura a la vez. ¿En qué concierto de hoy en día se abrazaría a un judío con la cabeza cubierta?

Parecía imposible que Blondie superase la ola de éxito que le había traído “Parallel Lines”, pero a fines de 1980, el conjunto volvía a liderar las 100 mejores con “Call Me” que habían escrito como tema de American Gigolo. Ese filme de Richard Gere no alcanzó el éxito, pero “Call Me” se convirtió en un referente musical.



En 1980, Blondie sacó al mercado su quinto álbum y alcanzó de nuevo el puesto alto del Billboard con su paseo por el reggae , la versión disco-tropical-pop “The Tide is High”.



Ante de su disolución, Blondie volvió a liderar los más vendidos con “Rapture “dejando así su marca perpetua en la música. En 1982, la banda se tomó unas longevas vacaciones. Chris Stein, su cofundador y guitarrista, sufría de una enfermedad degenerativa. Debbie, su pareja profesional y romántica, detuvo su carrera para cuidarlo. Cuando Chris supero su mal, Debbie decidió seguir una carrera de solista, pero en Los 90 Blondie volvieron a unirse. Aunque nunca más tuvieron éxitos como los de sus inicios, siguieron siendo leyenda y el mejor exponente de la New Wave estadounidense.

La Chica que Solo Quería Divertirse

No sabía dónde encajaba Cyndi Lauper en mi exploración de la música ochentera. por suerte, la Wikipedia la anota como representante de la New Wave. Ese detalle,  aunado al look que la hizo famosa y que fue descrito como “punk hibrido”, me permiten incluirla en esta nota. Lo importante es que en términos de cultura adolescente Cyndi Lauper fue una mega ídolo. No hay chica de los 80 que no la recuerde por su música o por su atuendo que tendrían una tremenda influencia sobre las jóvenes de su época.



Mirando la vida de Cyndi veo algunos paralelos con la mía. Las dos nos criamos en Queens, ella en Ozone Park, yo en Flushing. Las dos hicimos la secundaria en Richmond Hill, solo que yo me gradué y ella fue expulsada, y las dos hemos vivido existencias complejas aunque por motivos diferentes. Puedo a veces chocar con sus militancias, pero me alegro que haya encontrado serenidad, seguridad y fama. Esta última le llegó en 1983, un año clave para la música pop. Entonces Cyndi grabó su primer LP ”She is So Unusual” . Como ocurriera con Blondie y “Parallel Lines”, un solo disco bastó para crear un fenómeno musical.

 “She is So Unusual”  tuvo la peculiaridad de ser un compuesto de una diversidad de temas, muchos de los cuales escalarían el Billboard y  fomentarían una imagen asociada a una variedad de sonidos y estilos. Cyndi Lauper sigue activa en la escena musical hoy en día, pero su nombre siempre será asociado a las canciones de ese primer vinilo del cual solo hay un tema que puede considerase genuinamente New Wave. Se trata de “Money Changes Everything”.



La canción más popular del disco fue “Time after Time” una balada romántica que la voz plañidera de Cyndi y su celebre octavo harían más conmovedora. Por otro lado, la sonora ‘She Bops” causó controversia puesto que el titulo era un eufemismo para la masturbación femenina. Sin embargo la canción más emblemática fue y sigue siéndolo” Girls Just Want to Have Fun”



Me ha sorprendido saber que  la mejor canción de los 80 solo llegó al segundo lugar del Billboard de USA. También ha sido novedad para mi saber que Cyndi, que no era de escribir sus letras, cambió la original considerándola misógina. Hoy en día se cree que Lauper, mega feminista que es,  concibió un himno para la liberación femenina. Viendo el video yo solo veo una explosión de energía y optimismo propio de jovencitas sanas.

Supe que Cyndi, que por entonces no era millonaria, gastó mucho menos que sus contemporáneos en un video que hoy es un clásico de su género. Se ahorró en elenco poniendo como los padres del cantante a Catrine, su verdadera madre, y al Capitán Albano estrella de lucha libre (un deporte que la cantante ama y ha promocionado a lo largo de su carrera) como el padre. El hermano de Cyndi y su manager también hacen su aparición en el clip y las amigas de ella son secretarias de su disquera.

Aun con bajo presupuesto, el video es legendario. La estética es única en una época en que ya el video importaba más que los  acordes musicales. Cyndi bailando por calles neoyorquinas que no corresponden a la imagen común de la Gran Manzana ya que se filmaron en sectores residenciales antiguos con  avenidas flanqueadas de esas casonas de piedra de tres pisos, recuerda a musicales de los ‘40 y ‘50.



Sin embargo, la cantante es totalmente Ochentas con ese look tan distintivo del que todavía no he hablado. Cyndi cuenta (que lo creo), que comenzó a pintarse los mechones de color cuando estaba en la secundaria y que fueron motivo de burla de sus compañeros. La entiendo, porque el ’78 mi Ma que quería teñirme el cabello, pero no sabía de qué color. Terminó pintándome un mechón grueso de rojo y así fui a la escuela donde a algunos les gustó, a otros…no tanto. Una década más tarde, las colegialas habían agregado a sus informes esos “rayitos” de colores al cabello.

Se ha hablado de la imagen “punk” de Cyndi, pero se trata en realidad de un look hibrido y muy personal. Lo notamos en el video, corte de cabello rasurado en un costado con peinado punk en el otro, combinado con un vestido que parece un traje de baile de flapper, pero con un ruedo de falda tan amplio que recuerda al New Look, sin olvidar collares de abalorios y muchos brazaletes. Era una moda que se podía copiar, tal vez no de manera tan excesiva, pero yo tuve alumnas que llegaban a clase con esas greñas y esa joyería.



Lo mejor del video es que si traía un mensaje feminista, se perdía con ese escenario tan reconocible para las chicas de típicas discusiones con los padres y largas conversaciones telefónicas con amigas que todas tuvimos. Cuando lo vio, mi madre grito: “ ¡Ocupando el teléfono para hablar tontería!. Así eras tu con la Paty(mi mejor amiga de la primaria)”. “Girls Just Want to have Fun” fue un éxito entre escolares porque se identificaban con el video.

Me ha resultado difícil cubrir toda la música pop de los 80 por lo que me he limitado a la más trascendental para los adolescentes, por eso quizás haya dejado de lado a The Who o Queen. Tampoco me explayaré en el grupo emblemático del New Wave estadounidense, The Talking Heads que tuvo sus exitazos como “Burning Down the House” y “And She Was”,  pero no impactó tanto en la Teen Culture como Blondie o Cyndi Laper.

La última siguió cosechando éxitos. En 1985 cantó el tema de “Goonies” la película infantil de Steven Spielberg.  “Goonies R Good Enough”  seria nominada a un Grammy. En 1986 sacaba al mercado su segundo álbum platino “True Colors” cuyo tema homónimo volvería escalar el primer espacio del Billboard.



Cyndi Lauper era un éxito mundial. En 1987, HBO fue a Francia filmar un documusical con ella titulado ” Cyndi Lauper en Paris” y que fue nominado a un Grammy.  Ese año, la cantante presentó otro álbum titulado “Around the Night” que fue acompañado de un tour mundial que demostraría el arrastre de Cyndi. En Chile, se llenó el Estadio Nacional de fans y es considerado el tercer mega evento musical de mi país.





Para comienzos de 1990, Cyndi Lauper era una artista establecida y con fama universal, pero la pasión que inspiró, sobre todo entre adolescentes en Los 80, nunca seria superada y hoy es considerada, debido a esa etapa,  leyenda e icono musical.

BIBLIOGRAFIA

Bondi, Victor ed. American Decades: 1980-1989

Miller, Donald C. Coming of Age in Popular Culture: Teenagers, Adolescence and the Art of Growing Up

Palladino, Grace. Teenagers: An American History

Prescott , Taylor. American Pop-Pop Culture in the 1980s: From MTV to Reaganomics, The Rise of Corporate Cool and the Birth of the Digital Age.

Rollin, Lucy. Twentieth Century Teen Culture by Decades