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lunes, 22 de junio de 2026

Las Super Poderosas de Los 70s (Teen Culture XVIII)

 


Hemos visto a las actrices que calificaron como Teen Idols, los libros y filmes que exageraron los peligros que corrían las muchachas en su pubertad, pero la pregunta persiste. ¿Quiénes fueron realmente los ídolos femeninos de las adolescentes ochentera? ¿Qué personajes fueron sus fantasías ?

Tres Ángeles, una Biónica y una Amazona

Hubo mujeres de la pantalla chica que fueron vistas por las jovencitas como alguien que desearían ser como el trio de Las Ángeles de Charlie. En su época de gloria impusieron vestuario y hasta cortes de cabello como el famoso Farrah. Pero también hicieron realidad una fantasía juvenil en la que una mujer podía ser físicamente capaz de vencer a los villanos, y simultáneamente poder llevar una vida da glamur e independencia.



Curiosamente, otro personaje idealizado por las chicas americanas era La Mujer Biónica, el spinoff del Hombre Biónico, que inició en 1976.  Lo que una vez hubiese inspirado lastima y repugnancia, la perdida de miembros que debían ser reemplazados por prostéticos biónicos,  ahora causaba admiración. Jamie Sommers (Lindsay Wagner) era una chica superpoderosa gracias a sus brazos artificiales.





Mas poderosa y admirada era Wonder Woman. Resucitada durante la Era de la Nostalgia , aun cuando la trama fue trasladada a un escenario contemporáneo siguió el personaje de Lynda Carter, siendo una favorita del público juvenil. Incluso se le agregó una hermana adolescente, Drucilla,  alias Wonder Girl, interpretada por Debra Winger, que sería una estrella de los 80.



La Mujer Maravilla, que ha tenido un renacimiento en este siglo, era una amazona que vivía en un reino de fábula, un personaje, de tira cómica, pero con elementos míticos que explicaban sus poderes.¿ Qué tal si los poderes sobrenaturales estuviesen encerrados en una adolescente normal? Eso lo iba a descubrir un joven maestro, padre de familia y autor de cuentos para revistas.

La Venganza de las Acosadas

En 1972, Stephen King estaba trabajando en una historia corta para la revista Kavalier cuando le aconsejaron que tuviera una protagonista ya que él siempre escribía sobre varones. Después de unos días de trabajo, nuestro héroe estaba desolado. No le salía. No sabía nada de chicas, ni siquiera de sus alumnas. Su esposa rescató las hojas de la basura y le aconsejó que siguiese escribiendo.

Stephen recordó a una compañerita de escuela que era objeto de burlas por su vestimenta impuesta por padres estrictamente religiosos. Como maestro, el escritor no era ajeno a las políticas del bullying escolar. Con esos datos creó a Carrie White, pero faltaba el elemento de terror. ¿Qué tal si Carrie desarrollaba poderes que la mudaban del rol de victima al de verdugo?



Para abreviar, el cuento se expandió en novela, la novela fue vendida y se convirtió en superventas. Stephen King se volvió leyenda entre jóvenes que podían identificarse con la novela, sobre todo las acosadas que veían en Carrie una fuerza de la naturaleza que podía vengarse de todos los enemigos que las adolescentes se consiguen por ser diferentes.

En 1976, Red Bank Films compró los derechos de la novela y se la encargó a un novel director llamado Brian de Palma quien organizó un super elenco. Sissy Spacek, quien había hecho un rol memorable como la delincuente rural en Badlands, y encarnado a una conflictiva novia de John-Boy en The Waltons, supo retratar perfectamente a la Carrie White del libro.

Piper Laurie que, desde su aclamado retrato de la novia de Paul Newman en The Hustler, estaba semi retirada fue la espeluznante madre de Carrie. Para el rol de la odiosa Chris, De Palma escogió a su novia Nancy Allen y para interpretar a Sue, la menos mala de las condiscípulas de Carrie, se trajo a la novia de Steven Spielberg, Amy Irving.



Este nepotismo a la Hollywood funcionó, ya que ambas girlfriends (que pasarían a ser esposas) dieron la talla. Tal como lo logró un novato ítalo-americano que pronto haría su nombre famoso. Unos meses antes de debutar en la sitcom Welcome Back Kotter, John Travolta encarnó al maloso Billy Nolan, novio y cómplice de Chris.

                                  Chris y Billy Nolan

A pesar de que De Palma le bajó el tono al libro donde Carrie llega a destruir todo el pueblo, el filme dejaba claro que el bullying no paga y que aun la más débil puede efectuar una venganza terrible. Antes de que su enloquecida madre la acuchille, Carrie se las ha arreglado para destruir su escuela, y a todos sus torturadores incluyendo a su madre a la que crucifica con sus poderes telequinéticos.

Lo que Carrie investiga en la biblioteca es que los poderes telequinéticos son hereditarios, pero pueden existir en cualquier persona. Era una posibilidad deliciosa para chicas que se sentían incomprendidas y rechazadas por quienes debían ayudarla: sus pares, sus padres y sus maestros. Algo que me crispa es la ausencia de empatía de parte de las autoridades escolare desde el director que ni recuerda el nombre de Carrie hasta la maestra semi-amiga que la considera una histérica exagerada.



Los70s fueron el reino del terror con filmes icónicos como El Exorcista y The Omen. Sin embargo, el personaje de Linda Blair, a pesar de sus vómitos y cabeza giratoria, era una víctima de fuerzas satánicas. Casi tan sin agencia seria Kay Lenz en una imitación de Carrie, un telefilme llamado La Iniciación de Sarah, donde una novata se venga del desprecio de las esnobs de fraternidad que incluyen a su hermana adoptiva (Morgan Britanny)  y una Reina Abeja platinada (Morgan Fairchild).

                    Pobre Sarah entre Las Morgan que destruiran su autoestima

Siendo incapaz de competir con las Morgantal vez las chicas más guapas de la televisión de Los 70 era comprensible que Sarah usase su telequinesis para humillarlas y finalmente acabar con ellas. Sin embargo, Sarah era manipulada por la maestra Shelley Winters quien planeaba una venganza personal en contra de las madres de las Morgan que también la habían acosado en sus días universitarios. La moraleja que aprendí es no unirte a fraternidades aunque califiques para ello.



La Reina del Grito

Siguiendo con el tema de lo sobrenatural, para una joven el cultivar poderes vengativos podía ser una fantasía, pero más positivo sonaba ser la super heroína que luchaba contra los poderes del mal. Esa premisa atraería el interés de la audiencia juvenil por la protagonista de la primera Halloween. Hoy convertida en una franquicia, pocos desconocen la saga del asesino en serie , Michael Myers, que tras una máscara blanca, comete asesinatos de adolescentes.

En ese filme seminal de 1978, Michael ha huido del manicomio donde ha estado recluido desde que asesinó a su hermanita. Llega a un pueblo donde se convierte en el stalker de la colegiala Laurie (Jamie Lee Curtis). Laurie ha escogido en este Halloween cuidar del pequeño Tommy , en vez de irse de juerga con sus amigas. A mitad de la noche, su amiga Annie, también en guardia de babysitting, le encaja a Laurie a su encargada la pequeña Lindsay, y se va con su otra amiga y sus respectivos novios a una casa vacía.



Michael sorprende a los chicos en medio de una fiesta donde, mariguaneados, están teniendo sexo y los escabecha a los cuatro. Laurie se preocupa cuando llama a las chicas y nadie responde. Va a la casa y descubre los cadáveres. Corre de regreso a casa de Tommy, pero Michael ya ha ingresado a ese sitio. Laurie alcanza a poner a los niños a salvo antes de ser rescatada por el Dr. Loomis (Donald Pleasance), el siquiatra de Michael. Este sobrevive y huye para reaparecer en la secuela.

Originalmente, John Carpenterque entraría en cuadro de honor de los directores del terror con Halloween no quería a Jamie Lee Curtis. Ella ha dicho que era muy alejada al perfil de alguien tranquila y “reprimida” como Laurie. Se equivoca en el adjetivo Lady Hadden Guest porque ni el público ni el género ven a Laurie como reprimida.

Al contrario,  es la chica que sobrevive al horror (Final Girl) mientras sus amigas promiscuas, drogadictas e irresponsables pagan sus locuras con sus vidas. Quizás porque es la inteligente, la buena, la virgen quien merece vivir. Lo vemos en este siglo con Bella y Sookie Stackhouse, que merecen, por ser serias, virtuosas y cumplidoras, el honor de ser parejas de vampiros “buenos”.



Mas allá de la virtud de Laurie esta su madurez. es la chica responsable que antepone el bienestar de los niños antes que su propia seguridad y los pequeños la obedecen sin chistar. Como dijo mi madre, cuando vio Halloween en la tele, “los niños confían en Laurie”. Se ha dicho que Laurie no es tan heroína puesto que es rescatada por “un hombre”. Vamos, que antes ya se le ha ocurrido doblar un colgador de ropa hasta convertirlo en un arma punzante con la que ataca a Michael cuando este la encuentra en un closet y eso le da tiempo para huir mientras llega Loomis.

A Jamie Lee la apodaron “la reina del grito” porque por años trabajó el género de terror, hasta que su premiado rol de la prostituta Ofelia en Trading Places demostró su talento (y su habilidad para hacer topless). Se publicitó su rol con la foto de su madre Janet Leigh, gritando en Psycho, pero en la primera Halloween, Jamie Lee Curtis hace mas que gritar o lanzar llamadas de auxilio, estaba demasiado ocupada sobreviviendo y ayudando a sobrevivir el ataque de un monstruo. Con eso se entiende que las chicas en la audiencia la admirasen y quisiesen ser como ella.



 Sin ser tan admirada, pero definitivamente una influencer  fue la Bad Girl de las Soap Operas Setenteras. D-s mediante, en mi próxima entrada hablaré de la primera adolescente en destacar en una forma de entretenimiento que se creía solo era apreciada por amas de casa frustradas y viejitas románticas.

BIBLIOGRAFIA

Bondi, Victor ed. American Decades: 1970-1979

Brooks, Marla. The American Family on Television: A Chronology of 121 Shows 1948-2004

Miller, Donald C. Coming of Age in Popular Culture: Teenagers, Adolescence and the Art of Growing Up

Palladino, Grace. Teenagers: An American History

Prescott , Taylor. American Pop-Pop Culture in the 1970s: How a Decade of Upheaval Created the World We Live Today.

Rollin, Lucy. Twentieth Century Teen Culture by Decades

 

 

jueves, 11 de junio de 2026

Los Adolescentes y las Nostalgias Setenteras: Los 40 (Teen Culture XV)

 


Los 50 no serían la única fuente de recuerdos y visiones retro de los acongojados 70. La necesidad de escapar a un pasado más tormentoso o donde las prioridades estaban más claras hizo retroceder a la cultura popular a la Gran Depresión y a Los 40.

Recuerdoaun yo en Chile que el ’74,  Vanidades tuvo un foto-artículo de la moda primaveral y de cómo imitaba el estilo de la Era Dorada de Hollywood. A pesar de que ese verano, la moda se iría a los Locos 20 con la influencia de el Gran Gatsby, los diseñadores ya tenían en mente un regreso a la Era de la Segunda Guerra Mundial.

Saint Laurent Pone de Moda a Los 40

En 1970, Yves Saint Laurent presentaba en su pasarela un retorno a Los 40 con la aparición de las plataformas en el calzado que estarían de moda a través de la década (y siguen usándose). Al año siguiente, en su desfile titulado “Liberación” se regresaba flagrantemente a la moda de la Francia de la Segunda Guerra Mundial con hombreras, faldas más largas y ondeantes y cinturas definidas. En 1972, Hollywood le entraba a la nostalgia por los 40 con dos filmes: la épica de El Padrino y Verano del ’42.





Esta última era un filme tipo” Coming of Age” sobre un trio de quinceañeros que pasan sus vacaciones veraniegas en la isla de Nantucket (Massachussets) en ese primer verano después de Pearl Harbor. Típicos adolescentes solo saben hablar de sexo. Una entretención es espiar a una joven pareja que ha rentado una casa en la playa, pero pronto, el marido se va a la guerra y Hermie (Gary Grimes) , el más sensible del grupo inicia una amistad con la esposa (Jennifer O’Neill). El clímax es la muerte del marido y el esfuerzo del chico por consolar a la viuda que acaba con ambos en la cama.



Contada así suena pueril y sosa, pero es que después de ver la Malena de Tornatore, con la que se ha comparado este filme, lo veo olvidable. Lo mejor es el tema musical de Michel Legrand. Mas conmovedor me resultó el romance prohibido de El verano de mi soldado alemán que Ruth Frank publicase en 1973. Esta historia de una chica judía abusada por el padre que se enamora de un soldado de la Werhmacht que está en un campo de prisionero de guerra en Virginia me provocó mayor impresión y empatía. Summer of ’42 y The Summer of My German Soldier son ejemplos de nostalgia de Los 40.

1974 fue el año en que El Gran Gatsby y Chinatown impondrían modas de Los 20 y Los 30. Lo cierto es que ese otoño fue la última vez que vestí una minifalda. En los próximos tres años, la moda avanzaría por Los 30, Los 40 y Los 50. Bobby Redford, después de Gatsby y de interpretar a Bob Woodward, uno de los artífices del escándalo de Watergate, en All the President’s Men, seguiría viéndose bello en ropa de época en The Sting, El Gran Waldo Pepper y The Way Where (Nuestros Años Felices).

       Solo Redford puede verse bien en un tres piezas de color de rosa

La “Cuarentena” en la Música y La Moda

Un repaso de la moda, del cine y hasta de la música nos confirman un renacimiento de la cultura de la Segunda Guerra Mundial. A partir de 1975, no hubo un año en que Hollywood no trajese algún filme de Los 40 que recrease moda de ese tiempo. He escrito sobre eso en Latinas de Ayer, pero basta ver fotos de fin de década de iconos de la moda como Bianca Jagger y la diseñadora Carolina Herrera para comprender de donde viene la influencia.




Los vestidos volvieron a ser acinturados con faldas acampanadas y largas.  Se descartó el poliéster por muselinas y telas ligeras en días calurosos. 



Para el invierno,  las chicas preferían verse como colegialas de Los 40. Phoebe Cates, antes de volverse actriz y Teen Idol, andaba de modelo en Seventeen. Noten este vestuario de1979 (yo tuve esos zapatos). Con la excepción de las medias de lana parece escapada de un filme de Andy Hardy.




También retornaron blusas campesinas de mangas abullonadas. y las famosas jardineras y overoles que durante la guerra usaban  las mujeres que trabajaban en fábricas de armamento y astilleros. Ahora las jardineras venían en mezclilla y telas escocesas o estampadas.

                            Blusas campesinas de los 40s



                             Blusas campesinas de los 70

                             Obreras de los 40, trends de los 70

                        Jardineras de los 40

                        Jardineras de Los 70s

El que Travolta y la música disco renovaran la fascinación con el baile de salón resucitó el jitterbug y el lindyhop. Eso motivó un interés por el swing. Benny Goodman y su orquesta volvieron a tener conciertos y tours. Por otro lado, cantantes coma Berry Manilow sacaron versiones de temas musicales populares durante la Segunda Guerra Mundial como “I Don’t Want to Walk Without You”.




Ya antes Barry había sacado a la venta “Copacabana “un tema disco con coreografía de película de Carmen Miranda, muy “cuarentón”. Tal como Sha Na Na fue un conjunto que resucitó la música de los 50, en 1973 surgía Manhattan Transfer que buscaba recordar el sonido de las Big Bands.



No voy a decir que la los jóvenes les gustaba esa músicaaunque a los 18 años me volví una adicta hasta el día de hoypero si en el aire se sentía un interés por la era de la Segunda Guerra Mundial. Basta ver la lista de Hollywood: The Way We Were (1973); Buster and Bell (1974 con Jan Michael Vincent que era un poco teen idol, al menos de las universitarias); Farewell My Lovely (1975); Baby Blue Marine (1976, también con JM Vincent); New York, New York (1977); The Big Sleep (hubo un renacer de Raymond Chandler y de Noir en ese entonces , 1978); 1941 (1979).

                            Barbra y Bobby en The Way We Were

Series y Miniseries de Los 40

Todos estos filmes servían para presentar modas y New York, New York y 1941 particularmente se concentraban en la música de la Segunda Guerra Mundial, lo que las podía hacer atractivas para un público joven que ya se había acostumbrado a los 40 gracias a las miniseries. Si Hollywood se la pasó sacando filmes anuales que retrataban esa década, las cadenas de televisión hicieron lo propio a partir de 1975.

Ese año se inauguró La Era de las Miniseries de Época con Rich Man, Poor Man que iniciaba en 1945. La seguiría Once an Eagle en 1976, Seventh Avenue (1977); Pearl (1978) y The Last Convertible (1979). Esa última con su retrato de novatos de Harvard en 1940 que se vuelven hombres en el campo de batalla, pero siguen unidos por el amor a una misma mujer y un mismo carro de lujo, resultaba interesante a los ojos de universitarios de Los 70. Una lástima que ninguna plataforma la presente.



Lo más importante, para nuestros efectos, es que el protagonista de facto, narrador y heredero del famoso auto no era Perry King que no triunfaría como galán adulto ni juvenil. Tanto la novela como la miniserie se enfocaban en George, el Dan Humphrey del grupo, el intelectual romántico idealista y pobre que solo puede admirar de lejos a la It Girl Chris, interpretada por Deborah Raffin en el que considero su mejor rol.




A George le dio vida mi adorado Bruce Boxleitner y descubro que antes de The Last Convertible ya era un Teen hearthrob a juzgar por los posters que regalaba Teen Beat. Bruce se había vuelto el sueño de adolescentes (y no solo de Melissa Gilbert que se convertiría en su segunda esposa) gracias a su rol de Luke McCahan en la serie del Oeste How the West was Won.



En la era post-Vietnam, también era un mensaje diferente esto de mostrar “guerras justas” y de alabar el sacrificio de la juventud de Los 40,cuando los veteranos de Los 70 recibían repudio o indiferencia.  Aparte de las miniseries, había series que glorificaban el servicio tanto en el frente de batalla como el doméstico.

Dos esfuerzos de hacer series bélicas fracasaron. Operation Petticoat, basada en el filme de 1959,  nunca pasó de la Segunda Temporada (1979). John “Homero Adams” Astin nunca pudo llenar los zapatos de Cary Grant. La única gracia de la sitcom de la ABC fue la presencia de Jamie Lee Curtis en su primer trabajo actoral



La NBC también quiso hacer un show bélico y eligió las memorias del coronel de la Fuerza Aérea Gregory Boyngton. Robert Conrad se encargó de dar vida a “Pappy” Boyington llamado así porque a sus 30 años era considerado “viejo” para pilotear un avión de combate. Hoy puede verse los sábados en el canal Heroes & Icons.  

En serio, es tan aburrida que por primera vez me quejo de la ausencia de efectos especiales. Es que sin trama y con un Conrad que aunque le subieron la edad al personaje, no representa 35 años, la serie es un largo bostezo.



Mucho mejor fue la  primera temporada de Wonder Woman (1976). Como en la tira cómica la acción tenía lugar en medio de la Segunda Guerra Mundial. La Mujer Maravilla con un giro dejaba atrás su identidad de Diana Prince, teniente de la marina estadounidense, para ir a dar golpes y patadas a nazis y japoneses.




Sin embargo, la gran propagandista del servicio y sacrificio de los miembros de La Gran Generación fue The Waltons. Ya escribí un largo resumen de esta serie icónica, maravillosa y cambia vidas, pero hoy quiero hablarles un poco de lo que representó en términos de nostalgia y Teen Culture. Los Walton cubrió en siete temporadas un periodo que va desde la Depresión (1933) hasta el boom de la posguerra (1947). Si incluimos especiales y telefilmes nos llevó a conocer las aventuras de la familia hasta la Era Kennedy.

Sin escatimar detalles de lo dura que fue la vida de los habitantes de zonas rurales americanas, también creo una ola de nostalgia por valores perdidos. En la Era Watergate, todavía vapuleada por los cambios sociales de Los 60, The Waltons mostraba la importancia de la unión familiar en momento de crisis, el apoyo de la fe, el orgullo y deber de ser un buen patriota. Después de Pearl Harbor que golpea a Los Walton al dejar viuda a Mary Ellen, los chicos Walton se ponen el uniforme, aun el desobligado Ben y el pacifista Jason.



John Boy Walton y Rudy Weiss: Dos Jóvenes en una Misma Guerra

John-Boy fue la encarnación de todos lo heroico y noble que había en USA.  Tal vez por eso es que Richard Thomas fue lo más cercano a un Teen Idol que nació de ese show. Como hermano mayor se le exigía ser un modelo para sus hermanitos y a la vez ser un puente para que los problemas de los pequeños fuesen comprendidos por los padres.



John Boy era más que un hermano, tenía sueños de ser escritor, sufría del eterno problema del adolescente con las chicas y muchas veces debía tomar partido en los problemas de su comunidad. John-Boy era el hijo, hermano, novio que todos querían e incluso Bravo, la revista alemana para chicos, lo ponía en su portada.



Después de ganar un Emmy y dirigir cinco episodios, Richard Thomas se retiró en la sexta temporada. Su personaje había estado pendiente de las noticias europeas, el auge del fascismo, incluso contempló la idea de ir a pelear en las Brigadas Internacionales en España. Su salida de la serie fue explicada conque en 1940 le ofrecían un empleo en Londres como corresponsal de guerra.

Aun sin John Boy, los Walton siguieron su vida a través del conflicto hasta que este llegó a sus puertas después de Pearl Harbor. Por cuatro temporadas la serie mostró como era el frente domestico en una zona rural abarcando noticias, conflictos provocados por el racionamiento, vestuario, música y cine.



No puede hablarse de la influencia de Los 40 en la teen culture sin mencionar que fue a fines de esa década que nació un fuerte interés por el Holocausto, un interés que llegaría hasta las aulas y a la cultura popular con personajes jóvenes que pudiesen enganchar al público adolescente. Es semi irónico que una década que,  el embargo de OPEC provocaría un auge de antisemitismo en USA, acabase con esta cuasi fascinación de Hollywood y televisión con la guerra contra los judíos iniciada por los nazis.

El momento puntual de esta epifanía sobre la Shoah fue Holocaust, de la  que he hablado en otra entrada. El libreto de Gerald Green se enfoca en dos personajes :Dorff (Michael Moriarty), un abogado que al unirse a las SS se volvía un artífice de la Solución Final y Josef Weiss (Fritz Weaver), un médico judío berlines que junto con su familia vivía las experiencias que destruirán a la judería europea. Al final de la miniserie, Dorff se ha suicidado y el Dr. Weiss, su esposa, hermano, suegros y dos de sus hijos han sido víctimas de los nazis. Lo sobreviven su nieto, nacido en Theresienstad y su hijo Rudy.



Rudy Weiss (Joseph Botoms) era el futbolista rebelde, el que golpeaba a los bullies nazis de su barrio, el que no quería rendirse sin luchar. Con la ayuda de un dinero que le suministraba Inga, su cuñada aria (Meryl Streep en un rol espectacular que presagiaba su espectacular carrera), abandonaba Berlín y su familia y emprendía un trayecto hacia la Unión Soviética.



En Praga conseguía una esposa (Tovah Feldshu), se unía a los partisanos ucranianos, perdía a su mujer en una emboscada y acababa en Sobibor. Lograba salir en el famoso escape de 1943 y el final de la guerra lo encontraba vivo y camino al Mandato de Palestina. Si había algún personaje que atrajese a los jóvenes era Rudy, irreverente, luchador ,dispuesto a usar todo su ser para sobrevivir.



Antes de Holocausto, Joseph Bottoms había ganado un Globo de Oro como Revelación del Año por su protagónico de The Dove, la historia real de un adolescente que navegó sin tripulación  en un viaje alrededor del mundo En 1976 ,Bottoms protagonizó Unwed Father, la historia de un estudiante de secundaria a que quiere hacerse cargo de un bebé que ha hecho con su noviecita.



Con Holocausto, Bottoms iba camino a convertirse en un Teen Idol para luego ser estrella, pero cometió un error imperdonable. En 1979, aceptó modelar para una sesión de fotografías de After Dark. Aunque otros actores habían modelado para una revista cuya principal audiencia era gay, habían posado vestidos o descamisados. Bottoms hizo desnudos frontales y fotos bastante sugerentes para alguien que, aún hoy retirado, no ha salido del closet. No solo destruyó la imagen que debe tener un teen idol, su carrera nunca más alcanzó la fama que prometían sus primeros trabajos.



BIBLIOGRAFIA

Bondi, Victor ed. American Decades: 1970-1979

Brooks, Marla. The American Family on Television: A Chronology of 121 Shows 1948-2004

Miller, Donald C. Coming of Age in Popular Culture: Teenagers, Adolescence and the Art of Growing Up

Palladino, Grace. Teenagers: An American History

Prescott , Taylor. American Pop-Pop Culture in the 1970s: How a Decade of Upheaval Created the World We Live Today.

Rollin, Lucy. Twentieth Century Teen Culture by Decades