lunes, 25 de marzo de 2024

Los Ultimos Caballeros del Aire: Masters of the Air en Appletv+

 


Band of Brothers me inspiró tamaña pasión que nunca he podido ver The Pacific. Por la misma razón tenía un poco de miedo de ver Masters of the Air. No compartan mi temor. Spielberg y Hanks han sabido navegar La Era del Woke dándole un broche de oro a su trilogía de la Segunda Guerra Mundial. Los amos del aire combinan esa dulce nostalgia de viejos filmes bélicos con lo mejor de los efectos especiales de siglo XXI.

Como Band of Brothers,  está basada en un libro. En este caso Masters of the Air de Donald L. Miller, y A Wing and a Prayer de Harry Crosby. Como Crosby, todos los personajes de la serie son reales. La acción se enfoca en los quehaceres de las Fortalezas Volantes que pertenecían a la escuadrilla 100th de bombarderos. Los protagonistas son Gale “Buck” Craven (Austin Butler de Elvis) y John “Bucky” Egan (Callum Turner de Fantastic Beasts).



 Si un eje de BOB era la amistad entre dos hombres tan diferentes como Dick Winters (Damian Lewis), un chico de la zona rural de Pensilvania,  y el sofisticado abogado neoyorquino Lew Nixon (Ron Livingston), aquí tenemos algo parecido. El bromance está a cargo del alcohólico, mujeriego, pendenciero y bullicioso Bucky junto a Buck, un universitario serio de Wyoming, con novia formal.



Poco a poco vamos conociendo a otros miembros del escuadrón. Mi favorito es Crosby (Anthony Boyle), no porque me guste el actor sino porque es el más vulnerable (con sus vómitos constantes que interrumpen sus labores de navegador de vuelo). Y ya para el tercer episodio entra mi otro favorito, Robert “Rosie” Rosenthal (Nate Mann), el abogado de Brooklyn que sirvió heroicamente cerrando el hocico a Roald Dahl y a su teoría de que los judíos no podían ser aviadores. Solo lamento que no podamos seguir la carrera de Rosenthal que, acabada la guerra y recibiendo condecoraciones de tres países, volvió a su carrera legal y sirvió como fiscal durante El Juicio de Nuremberg.



Se ha hablado mucho del aura old-fashioned de la serie que recuerda las épicas de Hollywood. Ya uno ve que Dana Andrews interpreta a Buck y Robert Mitchum a Bucky, con John Garfield haciendo de Rosie. La diferencia es que aquí el énfasis es en tragedia,  no en triunfos. Cada misión es más peligrosa que la anterior. Sin incurrir en spoilers, les cuento que en cada hora perdemos aviadores, vemos caer aviones, y saltar en paracaídas a algunos que acaban como prisioneros. Eso hace la serie muy conmovedora.

La razón por la cual hay tanta mortandad la explican los aviadores de la RAF. Tras cuatro años de   ser bombardeados y ver sus ciudades destruidas, los ingleses deciden que las misiones de vuelo serán nocturnas. Al amparo de la noche pueden destruir mejor al enemigo y volver vivos a sus bases. Eso no les parece justo a los americanos que prefieren bombardear de día para tener claro que no están destruyendo casas ni sitios que no ayuden al esfuerzo bélico. Esa ingenuidad y buena intención les costará caro.

Si mi temor era que las escenas terrestres se reducirían a permisos con bailoteo y sexo con chicas de paso, me equivoqué. Hay chicas de paso como la viuda polaca que le da a Bucky una lección sobre los deberes de un aviador aliado, destruir a los nazis y a Alemania. Hay esposas como Jean, la recién casada,  cuyas cartas mantienen alta la moral de Harry Crosby. Y hay novias formales como Marge (Isabel May) a la que Buck es tan fiel que prefiere bailar con su perrito Meatball antes que traicionarla, aunque sea en la pista de baile.





NOTA: Aunque en la serie nos hacen creer que Buck y Marge se conocieron durante la guerra, eran novios desde la infancia.

Ver a Buck con Elsa Dutton en la primera escena, me dio escalofríos. Quería advertirle que ella es jetta, sus hombres mueren,  y la serie jugó con eso haciéndonos creer por casi tres capítulos que Buck había perecido junto a su avión. Bueno, yo sabía (gracias, Wikipedia), que Buck volvió a casa, vivo y entero, y se casó con Marge.



Hay un constante en la trama: los peligros que enfrentan los aviadores por algo los apodaban The Bloody 100th que los lleva a no regresar de sus misiones. Esto tiñe de duelo y melancolía cada episodio, convierte a Masters of the Air en una serie ruda y realista, y explica los controversiales bombardeos de Dresden y Tokio.

La nota optimista es que muchos aviadores sobreviven, aunque se encuentren en terreno peligroso. Sus experiencias nos permiten tener una visión de lo que está pasando en tierra, en la Europa Ocupada. Así conocemos las redes de rescate de aviadores aliados. El peligroso trabajo de las células resistentes (como la célebre “Cometa”) que lleva a Quinn desde los campos de Flandes a la frontera española nos da un retrato más respetuoso y fidedigno de la labor de los movimientos resistentes europeos que las infames falsedades de The New Look.



También tenemos otra visión, la de los alemanes y de cómo trataban a los aviadores. Nos referimos al pueblo llano que no titubeaba en linchar a los Aliados que caían en sus manos. Mas allá de si estaban enojados por los destrozos y perdidas de vida provocadas por los ingleses, y estadounidenses, se olvidaban de quienes había iniciado la guerra y quienes hablan arrasado desde el aire ciudades como Varsovia, Rotterdam y Coventry.

Otra oportunidad que dan estas caídas en paracaídas de los aviadores es la de incluir personajes femeninos como las valientes chicas belgas que llevan a Quinn de Bélgica a Francia. Una lástima que no hayan dedicado más tiempo a esa misión. En cambio, han preferido embutir el personaje de Sandra que solo ha servido para confundir al público. En su biografía de 1993, Crosby insistió que nunca le faltó a su esposa, pero la serie ha preferido meterlo en la cama con esta misteriosa oficial británica que conoció en Oxford.


Tan confusa fue la aparición de Sandra que dejó dudas de que labor desempeña en el ejército. Creo que el episodio 8 nos dejó claro. Sandra es una agente de la OSS que es enviada a conseguir información crucial en Francia . No sé de dónde algunos espectadores se han creído que se trata de una espía alemana.

Es extraordinario lo poco que sabe el público angloparlante sobre el teatro europeo, especialmente sobre la Operación Overlord. ¿No vieron Band of Brothers? ¿O alguna de las quinientas películas que se han hecho sobre el desembarco?  Ni los recapper saben mucho. Por ahí uno hablaba de “Operation Overlay”(¡!!) Es una suerte entonces que se hagan series que informen sobe la mayor guerra del Siglo XX (por suerte todavía no superada). Es importante saber sobre guerras antiguas ya que es la única manera de entender las guerras modernas sobre las que todos parecen querer opinar sin siquiera saber en qué continente se están batiendo.

Por décadas se creyó que los militares de la Europa Occidental y de USA capturados por los alemanes eran mejor tratados que los eslavos y que los prisioneros de campos de concentración. Aunque es verdad que recibían cartas y paquetes de la Cruz Roja y no estaban obligados a desempeñar trabajos forzados, también estaban expuestos a peligros.  Sobre todo, si caían en manos de la Gestapo. Recordemos a Lord Richard Attenborough en The Great Escape y Colin Farrell en Hart’s War.



Bucky y Buck terminan en Stalag III de donde huyeron Roger Bushell (Attenborough) y sus compañeros. Ese “gran escape” fue tan bochornoso para los alemanes que, como nos muestra la serie, el control del campo pasó a mano de las SS lo que se tradujo en peores condiciones aparte de la orden de que todo prisionero que intentaba escapar debía ser pasado por las armas.

Para que no se acuse a la serie de ser únicamente un homenaje a aviadores blancos, el penúltimo episodio incluye al celebre Escuadrón Tuskegee. Mi único reparo es el poquito tiempo que les han dado a quienes, por su valentía y destreza,  fueron parte de este episodio de las hazañas de los últimos Caballeros del Aire.

Esa es la queja que tengo de la serie, el poco tiempo que tenemos para desarrollar eventos y personajes. Bucky y Buck son héroes de pulp magazine, tenemos poca introspección psicológica de ellos y poco trasfondo. Peor es el caso de Robert Rosenthal de quien solo sabemos que es judío, viene de Brooklyn y abogado, ninguno de esos factores desempeña un rol en su vida de aviador. Es como si hubiesen nacido solo para pilotear aviones.



SPOILER : Tal como Buck y Bucky, Rosie tuvo que lanzarse en paracaídas sobre Francia, pero fue rescatado por la Resistencia y pudo regresar a Inglaterra.  Esto ocurrió a fines del ’44. Aparte de ser el más condecorado del escuadrón, Rosie tuvo el privilegio de ser derribado y rescatado en dos ocasiones.

En la serie han cambiado esa historia debido a la cronología. Al no querer relatar las aventuras de los tres protagonistas como ocurriendo en el mismo espacio de tiempo, dejaron el paracaidismo de Robert Rosenthal para su segunda escapada en el ’45,  cuando cayó cerca de la frontera polaca y fue rescatado por los rusos.



Contenido Violento y Gory: Como en Band of Brothers, la serie no se abstiene de mostrarnos horribles heridas de guerra o las situaciones imposibles a las que son expuestos los POW en el Stalag. Para mí la escena más violenta fue esa caminata a través de una aldea hostil donde Bucky y otros pilotos quedan a merced de los furiosos alemanes.



Contenido Sexual y Desnudos: Bucky y la viuda polaca; Crosby y Sandra, nada muy gráfico y no hay desnudos.

Factor Feminista: Aunque es obviamente una serie de varones, se las han arreglado para embutir personajes femeninos sean como “La chica que dejaron atrás”  que se manifiesta por cartas, o las valientes resistentes y agentes secretas (como Sandra). Sin su ayuda, no se hubiese ganado la guerra.

Factor Diversidad: Como muchos,  me quejo del poco espacio que se les ha dado a Los Tuskegee. También me quejo de que el origen judío de Rosenthal no juegue ningún rol ni en el desarrollo de su personaje ni en su interactuación con sus compañeros.  En suma, Masters of the Air sigue el Código Hays de no dar importancia a lo étnico para evitar críticas de racismo,  en vez de seguir El Código Woke de inclusividad forzosa.

Masters of the Air puede verse en todo el mundo via Appletv.

5 comentarios:

  1. I am downloading it, but it will be very hard for me to make myself watch it because I cannot for the life of me stand Austin Butler, his pathetic acting and his fugly snout. He just represents everything I hate in todays Hollywood. When I finally watch it I will do it for Callum Turner. Will watch the second ep of New Look tonight and not looking forward to it LOL after the dreary boring first one. Maisie Williams is another example of an atrociously bad actress. And Mendelsohn aint any better. Hope it gets better.

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    1. I like Austin. I had never seen him before. Callum is a great actor, but he looks like a Siamese cat. Lovely as a cat, not as a man. Maisie is wooden, Mendelsohn is sleepwalking. only Binoche is doing a great job. I'll be totally honest. I'm getting to enjoy New Look but as a comedy. I guess it's not supposed to be that. Chanel is like a female Chaplin. Emily Mortimer is such a poor actress that makes a great funny sidekick. The Dior scenes are so dull, I just look at him mugging. Oh and the actor that plays Balenciaga acts like he owns a tavern. El Maestro was so refined. Jokes aside, what is great about TNL is that tells you some truths wrapped in lies. It forces me to research and what i find could be used for two miniseries.

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    2. Mortimer truly is atrocious and so is Malkovich, plus Klaes ain't much better either. It seems like they were choosing the worst ones, surprised they did not put Olivia Coleman in it too. I slept through half of the second episode it was that boring. Why did not they call it Coco series when she takes up 90% of it?

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    3. No, Noo, Olivia Coleman? The horror! The horror! I put up with Malkovich because his Lelong is such a lovely character. Claes Bangs is on the fugly side but cuts such a dashing figure. Almost as perfect as Pierce Brosnan. Yes, the series is all about Chanel, and the not-so-subtle attempt to whitewash her is going to cost me about three articles dealing with her true unsavory self.

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  2. Yo escribí poco porque al ser una serie de acción no hay mucho que contar sin spoilear. Eso no quiere decir que no haya mucho que ver y hablar sobre ella. Fue una serie muy cara y por eso se la pasaron a Apple que parece que rebosa de plata para los period pieces. está haciendo muchos y no son malos (gran excepción Las Bucaneras).
    Debido a la falta de presupuesto, HBO se desligó del proyecto y solo pudieron hacer 9 episodios. Una lástima , pero entonces debieron darnos a Los Tuskegee antes.
    En el libro, Crosby describe su relación con Sandra, así como tú la veías. Una amistad romántica, pero platónica y hace hincapié que no fue infiel. Pero cuando escribieron el guion ya tanto Crosby como Jean había muerto. Fueron a preguntarle a la hija (¡imagínate! ¿qué va a saber ella?) Y le dijeron que tal vez su padre mintió porque su mamá estaba viva todavía cuando publicó sus memorias. ¡Que feo! Y la señora dijo “a lo mejor”. Y usaron eso de confirmación.
    Querían romance, querían sexo y querían inflar a Crosby que del momento en que se acostó con Sandra como que perdió puntos conmigo. No es que crea que todo soldado en servicio activo puede serle fiel a su mujer, hay todo un subgénero hollywoodense sobe el tema. Es que no cabía en el cuento. Una noche de paso como Bucky con la polaca se entiende, pero Crosby que esta tan pendiente de Jean y Sandra dijo sentirse segura con él al saberlo casado…No tenía sentido. Y luego el que no quiere volver con Jean. ¿Por qué? ¿Por una mujer de la que no sabe nada? A lo mejor también Sandra era casada.
    La serie ha dejado de lado a los protas y a Rosie (sabemos poco de sus vidas en Usa), para enfocarse en Crosby y solo porque están inflando a Anthony Boyle. En este momento está en tres period pieces: Masters, Manhunt (también de Apple) y Shardlake de Disney. No sé por qué, no es tan bonito ni trabaja tan bien.
    Amiguis, ahora si que te tova ver "Feud" Es diferente y al Coronel no le va a interesar, pero es un must para escritores

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