Confieso que el
punk para mí fue un misterio y nunca lo pude comprender. Confundía yo a Los
Ramons con Los Gipsy Kings. No vine a saber quiénes eran los Sex Pistols hasta
que vi a Sir Gary Oldman interpretar a Sid Vicious en Sid and Nancy. Definitivamente
el Hard Rock no iba conmigo. Fue una sorpresa que la New Wave me impactase.
Cuando comencé
esta investigación, tenía parámetros que luego descubrí debía expandir, pero a
estas alturas debo hacer lo contrario. Mas que nada porque el foco de mi investigación
era la cultura adolescente y muchas veces la confundo con pop culture que no es
lo mismo. Por otro lado, las subculturas se amontonan de tal manera que ya no sé
cual debo dejar de lado. Eso es más evidente a medida que nos adentramos en un
área tan ecléctica como fue la música de Los 80.
Es una década
importante para mí en ese sentido. En Los 90 yo definí mi afición por el jazz
en todas sus formas como el foco principal de mi gusto musical. Desde entonces
he agregado pocos artistas contemporáneos a mi repertorio de audios, aparte de
gente muy extraordinaria como son los casos de Amy Winehouse (alava-ha-shalom)
o de mi último descubrimiento Laufey, ganadora de dos Grammies.
El New Wave en
USA
Agreguémosle los
20 años que pasé en Chile entre 1996-2016 que me familiarizaron más con la onda
latinoamericana que con el pop gringo. No puedo entonces saber que era parte de
la Teen Culture del fin de siglo. Incluso en Los 80s, a pesar de tener alumnos
adolescentes, sus gustos eran variados y diferían de individuo a individuo.
Aunque recuerdo
en los pasillos de mi universidad y en las calles del Village, gente de ambos sexos con collares de perros
con espinas y peinados de Mohawk, nunca vi a uno de ellos en mi clase. Mi madre les compró chamarras de cuero a
mi hermano y su mejor amigo, y nunca las
usaron. Para ellos y otros veinteañeros esos eran disfraces de Halloween. Con
ese ejemplo confirmo que la cultura punk y su música no fueron parte de la
experiencia del adolescente promedio. La New Wave era otra historia.
Tengo noticias contradictorias
del nacimiento y origen de la “Nueva Ola” del Rock, tal como diferentes
publicaciones me ponen diferentes nombres en listas de exponentes de ese ritmo.
Sobre todo en USA. ¿Fueron Chrissie Haines y sus Pretenders New Wave? ¿Qué
tal conjuntos como The Cars que vemos
variar desde su movida ”Shake It Up” hasta la triste “Drive”?
Y no puedo creer
que los New Wave georgianos (hasta allá llegó ese ritmo) B-52 no hubiesen
conquistado el Billboard con su psicodélica “Rock Lobster” (1979) que John
Lennon consideraba su favorita. Los B-52 solo triunfaron a fines de la década
llegando al tercer espacio con su “Love Shack” en cuyo video los vemos luciendo
look 60 que era la nueva nostalgia.
Un caso
interesante fueron las Go-Gos que además de ser un conjunto femenino tenían una
orquesta donde cada instrumento era tocado por una chica. Eso y tener como
vocalista a la gran Belinda Carlisle (aquí cantando “Head over Heels” en 1984)
las separaba del rebaño de músicos de Los 80.
Belinda y sus
Go-Gos no fueron las únicas nenas en irse por la New Wave. Ahí están las
angelinas The Bangles. En 1985 escalaron hasta el segundo lugar del Billboard
con “Manic Monday”. Al año siguiente tenían el primer sitial con “Walk Like an
Eyiptian” que sigue siendo mi canción favorita para la ducha.
En 1987 estaban
de nuevo en el segundo espacio con el tema de Less tan Zero “A Hazy Shade
of Winter” que originalmente era composición de Simon&Garfunkel. Y cerraban la década con otro Number One, “Eternal
Flame” que suena diferente a su
repertorio normal, con esa onda country.
Sin embargo, el
mejor ejemplo de New Wave estadounidense fue Deborah Harris y su famosa banda
Blondie.
Una Rubia y su Blondie
A fines de los
70, Debbie aparece en la escena con temas que varían de la onda pop y del hard
rock. Sin evitar su dejo de punk, el énfasis de su repertorio serán canciones
de amor a un rimo desenfrenado. Canciones que la alejan de temas estridentes
cargados de violencia en letra y música. Sobre todo difieren Debbie y su
conjunto en esa estética de maquillaje gótico y peinados en que la gomina
permite ya no alisar sino en crear estalactitas puntiagudas hechas de cabello a
lo Joan Jett o ser calvas a lo Grace Jones.
Aunque un poco
despeinada, la rubia vocalista se pone ropa sexi, pero de buen gusto, y su conjunto también puede tener peinados un
poco estrafalarios y combinar zapatillas tenis con trajes y corbatas, pero no
asustan al público maduro. La cubierta de “Parallel Lines”, su tercer LP
muestra una imagen presentable y atractiva bastante alejada de los Sex Pistols,
Alice Cooper y Kiss, rockeros que eran vistos por ojos conservadores como
emisarios satánicos.
Hay quien dice
que Blondie fue un fenómeno de los 70s, pero aunque el grupo se disolvió en
1984, su influencia se sintió fuerte entre 1978 y 1983 lo que los hace pilares
de la música ochentera. Sus primeros discos no alcanzaron hit parades con la excepción
de los de Australia y del Reino Unido
La música de
Blondie era una amalgama de ritmos: punk, pop, disco. Su último gran éxito “Rapture”
(1981) muestra influencia hip hop. En cambio su revival de un tema olvidado de
John Holt, “The Tide is High”, recibe un revamp de música reggae que lo lleva a
ser el numero uno de Billboard.
Debbie Harris formó
su banda en 1974 y alcanzó la fama con su tercer álbum, para mí el mejor, “Parallel
Lines” (1978). De ese disco salieron tres canciones que alcanzarían puestos
altísimos en el Billboard, pero otros temas son igualmente memorables como mis
favoritas “One Way or Another”; que hoy
en día es mal mirada y descrita como un himno a los stalkers. Curiosamente fue
el modo de Debbie de exorcizar una mala experiencia con un acosador.
Otra favorita mía es “Hanging on the Telephone”
Un gusto volverla a oír en la banda sonora de Ponies, y la romántica
“Picture This” que demostraba que aún se podían escribir canciones de amor
sobre el sonido estrepitoso del New Wave con su énfasis en los instrumentos de
percusión y la repetición de estribillos. Hoy se sabe que Debbie la escribió
para su pareja, Chris Stein.
Blondie fue la
mayor exponente de la “Nueva Ola” estadounidense a pesar de que su mayor éxito
de fines de Los 70, “Heart of Glass”, fue repudiado por los rockeros puristas
ya que tiene una versión disco que causó sensación en las pistas de baile de
discotecas como la exclusiva Studio 54. Sin embargo, la expansión del grupo de
Debbie Harris hacia otros ritmos hizo crecer a Blondie y lo encaminó hacia un
mainstream que otros ejecutantes de la New Wave no alcanzarían.
Un Corazón
Reparado en Belmont Park
A finales de la
década “Heart of Glass” entraba en la lista
de las 100 mejores del ’79. Antes de pasar a la nueva década, quiero compartir con ustedes una anécdota
relacionada con Blondie. En el verano de
1979, mi hermano se preparaba para su primer año en la universidad cuando una
chica le rompió el corazón. Fue un espectáculo muy desalentador, porque, aunque
yo era la reina de los corazones partidos, nunca había visto a ningún hombre―menos
a mi super macho Gatobrother―sufrir por amor.
No sabía cómo consolarlo y justo me enteré que Los Blondie iban a dar un concierto en Belmont Park, en las afueras de Queens. Rompí mi alcancía/hucha/piggy bank y encontré suficiente para una entrada así que lo mandé. Aun en una época sin cámaras ni móviles, su relato fue tan vivido que era como si yo hubiese ido con él.
Todavía me parece
increíble que estuvieron parados en el prado por casi dos horas, pero cuando se
es joven…Me contaba mi hermano que había gente colgando de los árboles. Él se subió
a una chica bajita en los hombros para que pudiese ver y, en un momento, antes
de cantar “Looks Good in Blue”, Debbie se acercó al micrófono y solicitó un
abrazo para todos los que vestían de azul esa tarde. Mi hermano estaba en
jeans, camisa celeste y kippa de terciopelo azul cobalto. Cuenta que de todos
lados le llegaron abrazos.
Esa calidez como
que exorcizó su tristeza. Todavía la recuerda con cariño. Para mí es un toque de
nostalgia y amargura a la vez. ¿En qué concierto de hoy en día se abrazaría
a un judío con la cabeza cubierta?
Parecía imposible
que Blondie superase la ola de éxito que le había traído “Parallel Lines”, pero
a fines de 1980, el conjunto volvía a liderar las 100 mejores con “Call Me” que
habían escrito como tema de American Gigolo. Ese filme de Richard Gere
no alcanzó el éxito, pero “Call Me” se convirtió en un referente musical.
En 1980, Blondie sacó
al mercado su quinto álbum y alcanzó de nuevo el puesto alto del Billboard con
su paseo por el reggae , la versión disco-tropical-pop “The Tide is High”.
Ante de su
disolución, Blondie volvió a liderar los más vendidos con “Rapture “dejando así
su marca perpetua en la música. En 1982, la banda se tomó unas longevas
vacaciones. Chris Stein, su cofundador y guitarrista, sufría de una enfermedad
degenerativa. Debbie, su pareja profesional y romántica, detuvo su carrera para
cuidarlo. Cuando Chris supero su mal, Debbie decidió seguir una carrera de
solista, pero en Los 90 Blondie volvieron a unirse. Aunque nunca más tuvieron
éxitos como los de sus inicios, siguieron siendo leyenda y el mejor exponente
de la New Wave estadounidense.
La Chica que Solo
Quería Divertirse
No sabía dónde
encajaba Cyndi Lauper en mi exploración de la música ochentera. por suerte, la
Wikipedia la anota como representante de la New Wave. Ese detalle, aunado al look que la hizo famosa y que fue descrito
como “punk hibrido”, me permiten incluirla en esta nota. Lo importante es que
en términos de cultura adolescente Cyndi Lauper fue una mega ídolo. No hay
chica de los 80 que no la recuerde por su música o por su atuendo que tendrían
una tremenda influencia sobre las jóvenes de su época.
Mirando la vida
de Cyndi veo algunos paralelos con la mía. Las dos nos criamos en Queens, ella
en Ozone Park, yo en Flushing. Las dos hicimos la secundaria en Richmond Hill,
solo que yo me gradué y ella fue expulsada, y las dos hemos vivido existencias
complejas aunque por motivos diferentes. Puedo a veces chocar con sus
militancias, pero me alegro que haya encontrado serenidad, seguridad y fama.
Esta última le llegó en 1983, un año clave para la música pop. Entonces Cyndi grabó
su primer LP ”She is So Unusual” . Como ocurriera con Blondie y “Parallel Lines”,
un solo disco bastó para crear un fenómeno musical.
“She is So Unusual” tuvo la peculiaridad de ser un compuesto de
una diversidad de temas, muchos de los cuales escalarían el Billboard y fomentarían una imagen asociada a una variedad
de sonidos y estilos. Cyndi Lauper sigue activa en la escena musical hoy en día,
pero su nombre siempre será asociado a las canciones de ese primer vinilo del
cual solo hay un tema que puede considerase genuinamente New Wave. Se trata de “Money
Changes Everything”.
La canción más popular
del disco fue “Time after Time” una balada romántica que la voz plañidera de Cyndi
y su celebre octavo harían más conmovedora. Por otro lado, la sonora ‘She Bops”
causó controversia puesto que el titulo era un eufemismo para la masturbación
femenina. Sin embargo la canción más emblemática fue y sigue siéndolo” Girls
Just Want to Have Fun”
Me ha sorprendido
saber que la mejor canción de los 80
solo llegó al segundo lugar del Billboard de USA. También ha sido novedad para
mi saber que Cyndi, que no era de escribir sus letras, cambió la original considerándola
misógina. Hoy en día se cree que Lauper, mega feminista que es, concibió un himno para la liberación femenina.
Viendo el video yo solo veo una explosión de energía y optimismo propio de
jovencitas sanas.
Supe que Cyndi,
que por entonces no era millonaria, gastó mucho menos que sus contemporáneos en un
video que hoy es un clásico de su género. Se ahorró en elenco poniendo como los
padres del cantante a Catrine, su verdadera madre, y al Capitán Albano estrella
de lucha libre (un deporte que la cantante ama y ha promocionado a lo largo de
su carrera) como el padre. El hermano de Cyndi y su manager también hacen su
aparición en el clip y las amigas de ella son secretarias de su disquera.
Aun con bajo
presupuesto, el video es legendario. La estética es única en una época en que
ya el video importaba más que los acordes musicales. Cyndi bailando por calles
neoyorquinas que no corresponden a la imagen común de la Gran Manzana ya que se
filmaron en sectores residenciales antiguos con avenidas flanqueadas de esas casonas de piedra
de tres pisos, recuerda a musicales de los ‘40 y ‘50.
Sin embargo, la
cantante es totalmente Ochentas con ese look tan distintivo del que todavía no
he hablado. Cyndi cuenta (que lo creo), que comenzó a pintarse los mechones de
color cuando estaba en la secundaria y que fueron motivo de burla de sus
compañeros. La entiendo, porque el ’78 mi Ma que quería teñirme el cabello,
pero no sabía de qué color. Terminó pintándome un mechón grueso de rojo y así
fui a la escuela donde a algunos les gustó, a otros…no tanto. Una década más
tarde, las colegialas habían agregado a sus informes esos “rayitos” de colores
al cabello.
Se ha hablado de
la imagen “punk” de Cyndi, pero se trata en realidad de un look hibrido y muy
personal. Lo notamos en el video, corte de cabello rasurado en un costado con
peinado punk en el otro, combinado con un vestido que parece un traje de baile
de flapper, pero con un ruedo de falda tan amplio que recuerda al New Look, sin
olvidar collares de abalorios y muchos brazaletes. Era una moda que se podía
copiar, tal vez no de manera tan excesiva, pero yo tuve alumnas que llegaban a
clase con esas greñas y esa joyería.
Lo mejor del
video es que si traía un mensaje feminista, se perdía con ese escenario tan
reconocible para las chicas de típicas discusiones con los padres y largas
conversaciones telefónicas con amigas que todas tuvimos. Cuando lo vio, mi
madre grito: “ ¡Ocupando el teléfono para hablar tontería!. Así
eras tu con la Paty(mi mejor amiga de la primaria)”. “Girls Just Want to have Fun”
fue un éxito entre escolares porque se identificaban con el video.
Me ha resultado
difícil cubrir toda la música pop de los 80 por lo que me he limitado a la más trascendental
para los adolescentes, por eso quizás haya dejado de lado a The Who o Queen.
Tampoco me explayaré en el grupo emblemático del New Wave
estadounidense, The Talking Heads que tuvo sus exitazos como “Burning Down the
House” y “And She Was”, pero no impactó
tanto en la Teen Culture como Blondie o Cyndi Laper.
La última siguió
cosechando éxitos. En 1985 cantó el tema de “Goonies” la película infantil de
Steven Spielberg. “Goonies R Good Enough” seria nominada a un Grammy. En 1986 sacaba al
mercado su segundo álbum platino “True Colors” cuyo tema homónimo volvería
escalar el primer espacio del Billboard.
Cyndi Lauper era
un éxito mundial. En 1987, HBO fue a Francia filmar un documusical con ella
titulado ” Cyndi Lauper en Paris” y que fue nominado a un Grammy. Ese año, la cantante presentó otro álbum
titulado “Around the Night” que fue acompañado de un tour mundial que
demostraría el arrastre de Cyndi. En Chile, se llenó el Estadio Nacional de fans y es considerado el tercer mega evento musical de mi país.
Para comienzos de
1990, Cyndi Lauper era una artista establecida y con fama universal, pero la
pasión que inspiró, sobre todo entre adolescentes en Los 80, nunca seria
superada y hoy es considerada, debido a esa etapa, leyenda e icono musical.
BIBLIOGRAFIA
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Decades: 1980-1989
Miller, Donald C. Coming
of Age in Popular Culture: Teenagers, Adolescence and the Art of Growing Up
Palladino, Grace.
Teenagers: An American History
Prescott , Taylor. American
Pop-Pop Culture in the 1980s: From MTV to Reaganomics, The Rise of Corporate
Cool and the Birth of the Digital Age.
Rollin, Lucy. Twentieth
Century Teen Culture by Decades


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80s music is my fave music still. Cyndi is my most favourite music star from that era, I would wait for days for her "I Drove All Night" video to play on MTV and then it would be like a disco in my room LOL Her and Belinda Carlisle and Tina Turner would be my top pics alongside OMD and Pet Shop Boys and Erasure.
ResponderEliminarOnly idiots could reject Cyndi's wonderful music. I was too old (24) and teaching already so I never tried her looks, but my girls embraced her. She was fun and yet innocent, she was so genuine, like one could identify with her. Belinda and Tina were wonderful too. So glad you like 80s music, Gattocito, I'm writing a lot about it.
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