¿Quién no ha oído hablar de Brooke Shields? Los 80
fueron su etapa más famosa gracias a comerciales, cine y otras actividades que
la convertirían, en esa era pre-internet, en lo que hoy llamaríamos una
influencer. Tres décadas más tarde, ha sabido reinventarse y, gracias a varios
libros, nos ha hecho conocer su azarosa vida. Muchos ven con compasión su explotación
por los medios desde que nació y culpan a su ambiciosa madre, pero hemos visto
otros casos de estrellas infantiles explotadas y ninguno es tan escabroso como
este.
Del Jabón
Ivory a Playboy
Este es el origen
de Brooke Shields. Teri Schmon se embarazó de un ricachón de sangre semi noble―por
parte de su abuela Torlonia, Rick Shields descendía de casi todas las grandes
casas reinantes europeas―que no quería casarse con ella. Los Shields le
dieron dinero a la plebeya para que abortara, esta se quedó con el dinero y la bebé.
Shields se casó con Teri, pero se divorció cuando la pequeña Brooke tenía cinco
meses.
Para quienes vean
esta historia como un escenario de telenovela, vale decir que Teri tenía 33 años
y Rick solo 24. Nuestra querida cougar, a su noble edad, ya había sido peluquera, camarera, vendedora
de cosméticos y modelo de mi tienda favorita Lord &Taylor. Había recorrido
mucho y estaba bien recorrida. Si se embarazó fue para atrapar al millonario
y si se quedó con el dinero de la familia, mejor para ella. El divorcio no le importó
puesto que en su hijita ya vislumbraba una mina de oro.
Se ha dicho que
Teri nunca más volvió a trabajar puesto que lucró a costa de su hija.
Brooke creció en una casona del Alto Manhattan, fue a escuelas elite y tomó clases
privadas de equitación, ballet y otras artes. Todo era para cumplir la meta de
Teri de hacer a su hija famosa. Comenzó cuando la pequeña tenía once meses y su
madre firmó un contrato para que apareciera en comerciales del jabón Ivory. El
punto máximo llegó, cuando a los diez años,
Brooke― con permiso de su madre―fue fotografiada desnuda por Gary Gross.
Brooke a los 11 meses
Entremedio, Teri arrastró
a su hija a entrevistas y firmas de contrato en telefilmes, cine y hasta
Broadway. En 1975 consintió que la todavía impúber Brooke posase desnuda para Sugar
‘n Spice, una publicación de Playboy. No sé qué suena más chocante, que fuese legal fotografiar una niñita sin
ropa, que su madre lo permitiese o que hubiese revistas para caballeros “pdf” Una vez vi una de esas fotos y Brooke era una
tablita. Shirley Temple a los seis años tenía más cuerpo, así que era obvio cual era la audiencia para
esos retratos “artísticos” .
Me vale que digan
“eran otros tiempos”, y que no puedo imponer nuestra mentalidad moderna en ese
entonces. Hey , no era la Era Victoriana, ni la Francia de Luis XV. Era 1975,
una época de la que fuimos testigos. Es cierto que una vuelta a ciertos barrios
de La Gran Manzana te mostraba el “destape” que había provocado la Revolución
Sexual. Es cierto que había sitios en el
West Side donde existían tiendas “ trampas para turista’ que vendían juguetes
sexuales, afrodisiacos y otros objetos pornográficos.
En esos barrios
era casi imposible circular. En cada esquina había un pimp (padrote,
cafiche, chulo) , había establecimientos donde se podían ver tableaux
vivants, peep shows, quioscos que ofrecían Playboy, Hustle y Penthouse y chicos muy normales
repartían a los transeúntes volantes ofreciendo servicios de “masajistas”
filipinas. En resumen, Nueva York entonces y ahora era un mundo de destape
sexual y me imagino que también lo eran las grandes ciudades de California,
pero nunca vi pornografía infantil.
La Escandalosa
Niña Bonita
Aparte de sus
sesiones nudistas, la nena Shield seguía haciendo comerciales ahora de la pasta
dental Colgate y modelando para revistas. Su gran oportunidad llegó en 1977
cuando Tere firmó un contrato para el primer protagónico de su hija-mercancía en
la polémica Pretty Baby (Niña Bonita en América Latina, La
Pequeña en España).
Cincuenta años más
tarde, todavía ese filme da que hablar. Tiene seguidores de culto, se la ha
incluido entre los cien mejores filmes de la historia y se la llama “ obra de
arte”. No niego que es estéticamente valiosa, incluso bellísima visualmente. No
me parece mal el contenido, puesto que había prostitutas (y las sigue habiendo)
tan jovencitas en todo el mundo. No hay escenas pornográficas, pero no pongo al
marido de Candice Bergen en la lista de directores incomprendidos.
Desde el momento
en que exigió que la protagonista debía tener la edad de Violet, su personaje,
desde el momento en que rechazó a Jodie Foster por “vieja” (La Foster tenía
catorce años) es que quería seguir satisfaciendo los apetitos pervertidos de
los que habían visto a Brooks en la bañera. Su objetivo era seguir sexualizando
a la chica con la ayuda de su proxeneta madre.
Teri ha dicho que
Brooks―quien comenzó la filmación antes de cumplir doce años―ya era ‘señorita” y que
la primera regla de su hija coincidió con la última de la madre. Quizás la
menopausia de Tere explique su amistad con la botella. Se ha contado que se lo pasó
borracha durante la filmación, obstruyéndola constantemente, que tuvo un
aparatoso accidente automovilístico que puso en peligro vida e integridad de
Brooke y que hasta se lio a golpes con un policía. ¡Esta señora estaba peor que Mel Gibson!
Con el pasar de
los años, Brooke ha hablado y escrito francamente sobre los horrores del mundo
del cine y del modelaje, pero siempre ha protegido la memoria de su madre como alguien
que la cuidaba, protegía y velaba por sus intereses. Esto ya suena a Síndrome
de Estocolmo. Hasta las hijas de Brooke han repudiado públicamente Pretty Baby, ese
filme que Brooke considera su obra mas artística.
¿Violet y Belloq: Romance o P….filia?
Los defensores de
Malle caen en “whatabouting” cuando lo comparan con Jodie Foster en Taxi
Driver, Natalie Portman en El Profesional, y
Dakota Fanning en Houndog puesto que ellas tenían la edad cercana a la
de Brooke cuando hicieron esos filmes. Ninguna filmó desnuda (la hermana mayor
de Jodie fungió como su doble para las
escenas más “sexuales” de Taxi Driver), ninguno de esos filmes erotizaba
a las chicas ni giraba en torno a su poder sexual.
El hecho de que
Malle sexualice a Brooke en cada escena (y no solo en las que aparece desnuda),
la glamurización de la vida del burdel, y el convertir a Violet
en una pequeña vampiresa son lo que rechazo del film. El libreto parece estar
incomodo ante el cierre por parte de las autoridades de los burdeles y acusa a
la iglesia de ser una aguafiestas. La aparición de una sociedad respetable en
la forma de Hattie y su esposo, que vienen a destruir el matrimonio de Violet ,también
es visto como algo negativo.
Como todo relato
pdf, la historia pone toda la responsabilidad en Violet que parece tener más
agencia que otras prostitutas. Su catalizador parece ser su rivalidad con
Hattie (Susan Sarandon), su madre y colega en el burdel. Violet quiere superar
a Hattie. A sus cortos años es ya experta en el “negocio” e incluso se mete en
el cuarto donde su madre está con un cliente para observar cómo se comporta. Cuando
al burdel llega el fotógrafo Belloq (David Carradine) que quiere ser el Toulouse
Lautrec de la fotografía tomando retratos de prostitutas, y se interesa en Hettie,
Violet se pone celosa.
Madame Nell, la
dueña del burdel, cree que a sus doce años, Violet ya está lista para trabajar
en el negocio y propone subastar la virginidad de la niña. Esto provoca las
escenas más desagradables del filme aunque ninguna es explicita. Lo
desagradable, y casi risible, es ver vejetes adinerados pujando por seducir a
una criatura. Gana uno menos viejo, más rico, y más ansioso, que compra a la
chica por cuatrocientos dólares (unos $3,000 de hoy).
Violet intenta
controlar la situación mostrándose contenta, coqueteando con su “dueño” y
pidiéndole que la trate bien, pero es obvio que él no tiene esa intención. La
alza en brazos y la lleva a la carrera a un cuarto de arriba. No vemos la copula,
si oímos los gritos de Violet seguidos por silencio. El individuo baja con cara
de satisfecho, le lanza una mirada de triunfo a Madame Nell y se marcha.
Finalmente las prostitutas
suben al cuarto y encuentran a Violet semi desnuda e inconsciente. Intentan
reanimarla y cuando no lo logran quieren llamar un médico. Llega Hattie que
melodramáticamente pregunta “¿qué le han hecho a mi bebé?” Violet comienza a
reírse y la escena se vuelve farsa. Sin embargo, cuando se incorpora, gime de
dolor. Ese es el problema del filme, la tragedia se ve envuelta en jocosidad.
Un cliente de
Hattie quiere casarse con ella. La prostituta acepta, pero no le dice que
Violet es su hija. Se marcha, dejándola atrás. Madame Nell sigue subastando a
la pequeña que cada vez está más frustrada y aburrida. Su único escape es
intentar seducir a sus amiguitos. Cuando asalta sexualmente a un niño de color,
la madre del pequeño (y cocinera del burdel) le recuerda que eso es un crimen
en el Sur. Madame Nell hace que azoten a Violet. Furiosa, la chica huye del
establecimiento y se va a vivir con Belloq.
Lo convence
ofreciéndose a cambio de que él la convierte en su querida y le compre todo lo
que desea. El fotógrafo confiesa haberse enamorado de Violet, pero la relación
no funciona. A Violet le molesta el tiempo que Belloq gasta en su trabajo, a él
le molesta la combinación de sabiduría procaz de la pequeña prostituta que
contrasta con su inmadurez e ignorancia. Cuando, en un acceso de rabia, Violet
destruye las herramientas del fotógrafo, tienen una fuerte disputa y ella se
marcha.
Intenta regresar
al burdel, pero las autoridades están cerrando los lupanares. Belloq busca a
Violet y le pide matrimonio. Se casan, pero su vida marital no mejora ya que
Violet se la pasa comiendo o durmiendo. Aparece Hattie y su marido que ahora
sabe la verdad y quiere adoptar a Violet. Hattie le recuerda a Belloq que su
matrimonio no es legal ya que Violet es menor de edad y convence a su hija que
ahora tendrá una vida normal de cualquier niña de trece años. Violet acepta
dejar a su marido e irse con su nueva familia.
La duda es si Violet
realmente llevará una vida normal, tal como su interprete nunca pudo hacerlo.
Si me he explayado en la sinopsis de Pretty Baby es debido a que de
alguna manera es un eco de la propia vida de la joven actriz a la vez que
refleja la tolerancia y el apetito de la cultura de esa época por la erotización
de niñitas.
Brooke Shields:
Sex Symbol antes de Ser Quinceaňera
Recuerdo una
portada de People de fines de los 70s en la que aparecen Teri y su hija,
ambas muy serias. El titulo dice “esta es Brooke Shields, tiene doce años ,
posa desnuda y su madre está de acuerdo”. Es una cápsula de lo que está
ocurriendo y en el asiento de los acusados esta Teri, pero ni la industria ni
Brooke querían culparla. La chica era una Teen Sex Symbol, a pesar de
que los adolescentes no podían ver Pretty Baby ya que estaba restringida
y solo los adultos podían gozarla.
En 1979 hubo un
intento de acercar a Brooke a la Teen Culture con el filme Just Me
and You Kid. Mi hermana y yo fuimos a ver esta comedia inocua donde una
niña vagabunda (Shields) es rescatada por un anciano (George Burns). El filme
seria inocuo sino fuese que cuando Brooke conoce a Burns le anuncia que es
prostituta, la verdad es que está huyendo de un narcotraficante y que hay
varias escenas de la actriz desnuda. En una solo la cubre un neumático de auto.
Obvio que los productores sabían que quería el público de la Shields.
Este filme fue un
fracaso de taquilla tal como lo sería el próximo Wanda Nevada. Peter
Fonda dirigió y actuó en este neo-western donde un jugador gana en la mesa de póker
a Wanda una nena de 13 años con la que vive una serie de aventuras en el Oeste
de los 50. Debido a que en un momento ambos de declaran su amor, y al final se
van juntos, se supone que es un romance a lo Pretty Baby. Sin sexo ni
desnudos, al publico les resultó incomodo aceptar este amorío entre un treintón
y una nena adolescente.
A Brooke no le
importaba porque era conocida en todo el mundo por su escandaloso filme (que en
muchos países fue prohibido) y su vida era glamorosa. Al horario en que la
mayoría de las chicas de su edad dormían, ella estaba bailando en el célebre
antro neoyorquino Studio 54 siendo fotografiada junto a cantantes de moda como
Debbie Harris, Gene Simmons e incluso con un artista como Andy Wahrol para
quien posó en varias ocasiones (vestida). El fotógrafo se refirió a Brooke como
su “musa”.
Encontré esta
foto junto a Gene Simmons que me trajo recuerdos. Yo la vi en una revista española
(creo que Semana) en 1979 con el rotulo de “Brooke Shields y un simpático
amiguito”. Mi hermano y yo nos partimos de la risa y desde entonces nos
referimos al ex vocalista de Kiss como “el simpático amiguito”. Lo revelador es
que el público ibero no conocía a KISS pero si a La Shields.
En la próxima
entrega, hablaremos de la carrera de Brooke en Los 80 cuando se convirtió en
sex symbol, Teen idol y prototipo para chicas adolescentes.
BIBLIOGRAFIA
Miller, Donald C. Coming
of Age in Popular Culture: Teenagers, Adolescence and the Art of Growing Up
Handy, Bruce. Hollywood
High: A Totally Epic, Way Opinionated Story of Teen Movies.
Rollin, Lucy. Twentieth
Century Teen Culture by Decades
Shields, Brooke.
There Was a Litle Girl: The Real Story of My Mother and Me

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Her story is mildly disturbing, sadly.
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