miércoles, 8 de julio de 2026

Locos Ricos Hongkoneses: The Season en Disney

 


A mí me encantó Crazy Rich Asians y me encantó saber que sus creadores habían hecho otra serie sobre el jet set asiático, en este caso el de Hong Kong. The Season es una amalgama de Crazy Rich Asians, Succession, Riviera, The White Lotus y Revenge. Una combinación tan abigarrada necesita ser vista para ser entendida, por lo que me limitaré a hablar del primer episodio.

Entre el Placer y Los Negocios

“ The Season” ( o La Temporada) es un poco parecida a la londinense, una fecha anual en la que los ricos y bellos de Hong Kong se reúnen a pasarlo bien,  a recibir nuevas amistades, a deshacerse de antiguos amigos (o parientes) y a hacer negocios. En suma,  a manifestar su poderío y popularidad.



A mí me fascinan estas historias que cubren el calendario social de los millonarios, sus secretos aireados al sol, su petulancia, sus debilidades, pero todo en un marco elegante donde el lujo se conjuga con el buen gusto. Mas o menos lo que han conseguido series juveniles como The O.C. y Gossip Girl y en lo que fracasó la sórdida y chabacana Elite.

Una peculiaridad de la temporada social hongkonesa es que tiene lugar en yates, por algo se llama The Boating Season y esta miniserie limitada tiene lugar en el yate de lujo de Christopher Hext. Un gozo ver a Toby Stephens que, aun madurón, se ve exquisito y que curioso siempre pensé que era el vivo retrato de su padre Sir Edward Stphens, pero cuando sonríe sus ojos son los de su madre, la nunca bien llorada Dame Maggie Smith.



Christopher es billonario y su dinero viene de las entrañas de Hong Kang. Un personaje dice que los Hext “inventaron el capitalismo” y el mismo Cristopher admite que la fortuna de su familia nació del comercio del opio. Sus finanzas están también apuntaladas con la dote de Fiona, su esposa china perteneciente a una de las antiguas familias de la ex colonia. Fiona es la reina de la sociedad hongkonesa y es quien decide quien debe entrar o salir de ese espacio exclusivo representado por sus invitados al yate.

Estos incluyen al odioso y lascivo Andrew su esposa Nikita que quiere reemplazar a Fiona como líder social. Ups! Ya esto parece The Gilded Age. Andrew es muy amigo de David, el abogado de Chritopher quien porta el título de “El Soltero más Cotizado de Hong Kong”. El pobre David solo quiere recuperar a su ex esposa y a su hijo y sacudirse las mujeres que lo persiguen como un enjambre de avispas.



Cola, La Forastera

Andrew insiste en que David debe escoger entre los invitados a una compañera de cama para pasar la Season. Las candidatas son Carrie, encargada de los negocios de los Hext que ya ha trabajado con David, y su nueva asistente, Colleen “Cola” Pierce, una forastera mixta sin pedigrí ni nada que la haga elegible para compartir la esfera de los fabulosamente millonarios

                            David y Carrie

A pesar de las instrucciones (y vestuario) que Carrie le pasa a su asistente, Cola mete las patas a cada paso, es más inoportuna que Lorelei Gilmore y no se le ve mucho futuro. Casi tan poco como la rubia bosnia que Mathias, el entrenador personal (y proveedor de drogas) de estos riquillos, ha traído a su mesa.

Durante un juego (parafraseando a Tom Branson de Downton Abbey, las clases altas viven jugando) en la que el ganador será quien cuente la mejor anécdota de un viaje, la bosnia amarga la noche con un tétrico relato sobre la Guerra de los Balcanes. Cola ve como Fiona expulsa a la rubia acusándola de haber infringido “la etiqueta”

Cola va camino de ser expulsada también. Ha defendido a la otra expulsada y es torpe y desatinada, pero se las arregla para  perder y recobrar joyas y de dar un discurso disculpando su falta de modales y agregando que esta será la mejor anécdota de viaje para otro juego., Cuando se despiden, Fiona la invita a las carreras, es una indicación de que Cola ha sido aceptada.

Los Hext no solo son árbitros sociales, son también receptores de secretos. Esta temporada, han hecho regresar a Alison , su única hija, de sus vacaciones eternas en Europa. Alison es típica “pobre niña rica” tan inmersa en su rol de “victima designada” que no se pregunta el motivo del llamado ni nota que los largos cabellos de su madre no son más que una peluca que oculta los estragos causados por la quimioterapia.


                                   Fiona en la intimidad

Otro motivo de escándalos secretos es Madeleine, sobrina de Fiona a la que ha hecho venir Christopher para apoyo de su tía en su “condición”, eufemismo del cáncer. Madeleine una vez fue como otra hija para los Hext, se casó con el billonario Thomas, varios años mayor que ella. La extraña muerte de Thomas, ocurrida después del tercer aborto espontaneo de su joven esposa, levantó sospechas.

A pesar de los consejos de su tía, Madeleine emprendió el vuelo causando más habladurías y acarreándole el membrete de “auto viuda”. Para empeorar las cosas y arruinar su reputación aún más, Madeleine está en amores con el incorregible Andrew, una relación inexplicable y peligrosa.



Sin embargo, quien más tiene secretos que esconder es Christopher, incluyendo la razón por la que envió a su inocente chofer a la cárcel de por vida. La hija de Benny Lee (el chofer) ha crecido sin su padre y ha llegado la hora de volver a Hong Kong, liberarlo y vengarse de los Hext. Esa hija es Cola. De ese modo la historia de los ricos y famosos pasa a Revenge, Los Hamptons ahora serán Hong Kong y Cola será la nueva Emily Thorne.

Después de la sinopsis viene mi crítica y esta vez vendrá la negativa antes que lo mejor de una serie que recomiendo calurosamente. Lo peor es la brevedad . Seis episodios no son suficientes para ofrecernos una historia de venganza que refleje motivos para esta ni la personalidad de la vengadora. Además, no permite desarrollar otros personajes. Si recordamos que a Revenge le tomó cuatro temporadas cerrar el círculo de venganza y darle paz y un final feliz a Emily/Amanda,  comprendemos que seis episodios son la nada misma.

Por otro lado, el personaje de Cola está mal dibujado. Es demasiado aturdida, se equivoca en situaciones donde Emily se deslizaba con la gracia y destreza de una campeona de patinaje de hielo. En cambio, Cola deja pistas y acarrea sospechas sin mirar hacia atrás. No está alerta ni tiene planes B. Que todo le salga bien tiene que ver con ayuda divina porque ella misma se aserrucha el piso.



Aun así a la Season la salvan otros personajes y esa aura de magnificencia combinada con refinamiento. La escenografía es espectacular. La fotografía aprovecha tanto el paisaje como los interiores de los antros del jet set con una pericia que puede compararse a la empleada en Gossip Girl.

La estética es preciosa tanto en su enfoque en el vestuario como en los banquetes, en eso vemos un cuidado que trasciende a Crazy Rich Asians y las acerca a series famosas por esos detalles como Downton Abbey y The Gilded Age. No solo recomiendo la serie pero también elevo una solicitud de que le hagan otra temporada. El final es abierto así que lo permitiría.



Contenido Violento y/o Gory: Una paliza le es administrada a Benny en la cárcel. Al final, un personaje drogado provoca un incendio en un yate y para someterlo le dan un par de sopapos.

Contenido Sexual y Desnudos: Muchas escenas de cama, pero no recuerdo desnudos. La escena de peor gusto es la de una Madeleine aburrida con la cabeza de Andrew bajo la falda.

Factor Feminista: Qué lástima que una serie con protagonista hembra y personajes femeninos predominantes no tenga ningún buen ejemplo de mujer fuerte o imagen positiva de la mujer. Todas son tontas, egoístas y aparte de Gloria, no hay solidaridad femenina presente. En Crazy Rich Asians, Rachel era fuerte gracias a la crianza otorgada por su madre soltera y atraía aliadas como la aristocrática Astrid y la insuperable Peik Lin.

Aquí no tenemos más que ejemplos de mujeres que se traicionan y utilizan alternativamente. Tristemente, es como si se realzaran los defectos que les adjudican a las mujeres del Lejano Oriente: el yate está poblado de mujeres manipuladoras, traidoras y falsas.



Factor Diversidad: Eso lleva al espinoso tema de la diversidad racial y de los estereotipos. Espinoso traer ese tópico a la mesa cuando se trata de una serie sobre asiáticos. Sin embargo los críticos se quejan que no hablan suficiente cantones o se enfadan de que hayan traído a la modelo japonesa Koki para interpretar a Alison. El que Koki no sepa inglés y tenga que aprenderse fonéticamente los diálogos me parece más incómodo, pero no importa, es un personaje insignificante.



Lo que no me parece insignificante es que los asiáticos no quedan bien parados. Sobre todo los hombres: invariablemente infieles, mentirosos, cobarde, drogadictos y tontos. En camio los blancos quedan mejor. Christopher será un “diablo blanco” pero ama a su mujer y su familia y el más decente en esta historia es Mathias que ya es como el Fezco de Euphoria. ¿Qué pasa con las series que ahora los ‘buenos” son los traficantes? Ya es el colmo del nihilismo.

                        Mathias es un buen amigo con beneficios de Carrie

1 comentario:

  1. I love Toby,but still would not watch, she annoys the hell out of me, while watching her in Shadow and Bone I wanted to pluck my own eyes out she is that annoying. Horrid, horrid, truly horrid actress. Fake as fake gets. Asians are always prone to fakishness, hope nobody will deem me racist for saying that.

    ResponderEliminar