lunes, 21 de febrero de 2022

A Long Ladder: The Gilded Age 1x04

 


GatoDez vino a darme la buena noticia de que The Gilded Age había sido renovada justo cuando me estaba tragando el capítulo que más me ha gustado en lo que va esta temporada. Bertha comienza a ascender una larga escalera y Tom Raikes se consigue la suya. Por primera vez le tengo un poco de lastima a Marian. ¡Es una pobre tarada! Este es un capítulo de criados,  donde Bannister pierde un perro, Miss Grant pierde un empleo y Miss Turner pierde la ropa. Vamos a ver qué pasó en Una Larga Escalera.

¿Por dónde comenzamos?  Ohhh si , por el muertito. Como dice el refrán…

El Muerto al Hoyo, y el Vivo al Bollo

Comenzamos con el entierro de Patrick Morris al que asisten un poquito más de deudos que los que fueron al funeral del Gran Gatsby. Una simpática doliente susurra que el cadáver ni debería ser enterrado en suelo consagrado.


                              Y ahora a olvidarse de Patrick Morris

George se siente culpable, Bertha dice que Morris era un “débil”. Idea compartida por el marido de Aurora Fane al que George salva de la ruina. A cambio exige que Aurora “presente “a Bertha en sociedad. Superados sus ascos, Aurora se pone las pilas. Le dice a Bertha que no puede presentarla a Mrs. Astor, pero si a Ward McCallister, el Chevalier Servant de la augusta dama.

                                      I

Me temo que el episodio fue tan acelerado que el suicidio Morris pasó a ser noticia de anteayer. Ni siquiera fue comentario de cocina. Y eso que nos pasamos harto tiempo en los bajos de ambas mansiones.

Comencemos en la cocina de Madame van Rhijn. Se han hecho muchas conjeturas de por qué Bridget rechazó los avances de Jack, el lacayo. No se les ocurre que quizás el chico no sea el tipo de la criadita irlandesa o tal vez no le gusta que la manoseen en la primera cita. Pero, como suponíamos, Bridget ha quedado traumatizada por años de abuso sexual. Le confesó a Mrs. Bauer que el abusador era un pariente cercano y que la madre de Bridget había ido cómplice de esos abusos.



En ausencia de Marian, recayó en Bannister la tarea de pasear a Pumpkin. Por estar pajareando al mayordomo se le escapa el perrito. Se supone que debe provocarnos risa la desolación de Ada. No entiendo como los mismos recappers que derramaron lágrimas de cocodrilo al ver a Bertha humillada, no puedan comprender la preocupación que puede causar la perdida de una criatura inocente que solo nos brinda amor.



Por supuesto el travieso cachorro es rescatado por los Russel. Bertha hace que lo bañen y lo alimenten y manda aviso a las Brook. Si espera una invitación para ir a dejar al Spaniel o que Agnes se le aparezca en el hall, sigue pecando de optimista. Mrs. Van Rhijn envía a Bannister a buscar al perrito. El mayordomo aprovecha de hacer un tour por la Mansión Russell y de fijarse en varios descuidos de etiqueta tanto en el menú como en la puesta de mesa.

                                    Mala idea este tour

Esto deja preocupados a Monsieur Baudin que no sabía que el trifle (yummie!) era un postre para niños y a Church que creía que sabia ordenar los cubiertos (NOTA: Yo si recuerdo que, en mi infancia,  cuando mis padres todavía ofrecían cenas de gala,  se colocaban las cuatro copasvino tinto, vino blanco, agua y champagne que se servía con el postreen un cuadrado,  no esparcidas de manera que chocasen con las del vecino).

                               ¿Se ponen así las copas?

Tenemos un indicio del secreto de Mr. Watson. Lo vemos stalking a una dama elegante (Mrs. McNeil) afuera de su casa. No lo suficiente para interesarnos.

                                       Watson stalker



Por andar de alcahueta, Miss Grant recibió una bota en el trasero de parte de Mrs. Russell que no se anda con chiquitas. Grant permitió que Gladys se encontrare con Archie Baldwin en un hotel. ¿En qué cabeza cabe?  Gladys está muy triste porque a) se siente responsable del despido de Miss Grant y b) Bertha ha prometido contratar un cancerbero para cuidar de su hija.

                                   Despido de Miss Grant

Otro que ya no tiene permiso para comer a costa de los Russell es Oscar. El muy bobo se creyó que George iba a perder su fortuna y actuó en consecuencia, alejándose de sus nuevos amigos. Ahora George no desea recibirlo. Hasta la comprensiva Tía Ada está de acuerdo en que su sobrino ha pecado de mercenario.

A George le moleta que Oscar quiera casarse con Gladys. El ingenuo Larry no lo entiende. George es rico, de excelente familia y muy simpático, pero George Russell y Agnes van Rhijn tienen algo en común desprecian a los hombres que ven a las mujeres como fardos de billetes.

Acabamos la saga del servicio con lo más fuerte de la noche. Miss Turner,  que parece sufrir de deficiencia mental, se mete en el cuarto del amo y sin invitación alguna,  se encuera y mete en la cama. George pega un brinco como si un dragón de Komodo se le hubiese metido entre las sábanas. Le explica indignado a la desubicada doncella que ama a su mujer. Turner sacude tetas,  se refriega la sabana por la ingle, pero nada…. que agradezca que su patrón es un caballero y no la pone de patitas en la calle.

                               ¿Quién se metió en tu cama, George?

Metidas de Pata de Marian

Es que la rubia ha convertido las meteduras de pata en un arte. Es más desubicada que Miss Turner y no estoy muy segura de que aprenda las lecciones que la vida está dando. Cuando Bannister tuvo que convertirse en Baby Sitter perruno fue porque Miss Brooks se fue de compras.

Me han preguntado si hubo judíos entre los Robber Barons, por supuesto que sí. Meyer Guggenheim estaba ya explotando minas en Colorado, y los Hermanos Bloomingdale hacia dos décadas que habían abierto su tienda en Manhattan. Lo que sucede es que tenían el suficiente buen juicio de no tratar de meterse a una fiesta de Mrs. Astor.

                   Bloomingdale's Hoy
                                   Bloomingdale's en 1882

La tienda a la que Peggy acompaña a Marian es diminuta comparada al rascacielos de Lexington Avenue. Lo que tienen grande los dependientes es el racismo que los lleva a lanzarle miradas feas a la secretaria. Marian, sesos de pajarito, como siempre, no nota nada. Por suerte la llegada de Mrs. Chamberlain y el que le hable a Peggy evita que expulsen a Miss Scott de la tienda.

Al comienzo, pensé que Marian,  en su presentismo,  no veía el color de quien considera su amiga. El progreso del capítulo nos demostrará que Marian ve a Peggy como alguien de un estrato inferior en clase y raza a Las Brook, pero ella se siente su “hada madrina”. Como a Marian la han consentido tanto sus tías como la alta sociedad neoyorquina, se siente en el rol de “Protectora”.

Otra de sus protegidas es Mrs. Chamberlain, al menos eso cree la Niña Brooks. Ambas admiran un hermoso joyero de madera labrada. Marian no puede comprarlo, pero Mrs. Chamberlain si,  y astutamente lo envía a casa van Rhijn sin tarjeta. Marian no sabe cómo explicarlo a sus tías y deja que Agnes crea que es de Tom Raikes . Promete devolverlo.

                               La Cajita de la Discordia

A solas, Marian le revela a Tía Ada de donde proviene el obsequio. Ada se escandaliza y dice que su sobrina debe devolverlo en la puerta de la Casa Chamberlain. Sin entrar. Por supuesto, la desobediente entra a la casa y admira la colección de antigüedades y arte moderno de Mrs. Chamberlain. (un Degas y un Corot solo en el salón. Una virtud de los Robber Barons fue su pasión por el arte y por coleccionarlo).

                                   ¡Te dijeron que no entraras, Marian!

Mrs. Chamberlain invita a Marian a visitarla. Marian, que todavía no entiende la salsa de eufemismos de la Tía Ada, trata de escudriñar más en el pasado de su nueva amiga. Mr. Chamberlain le cuenta que conoció a su marido en los campos mineros de Michigan donde él hizo fortuna. Después de casarse,  ella lo encaminó a admirar y adquirir obras artísticas.



Sera el Primo Oscar quien ayude a Marian a descubrir la verdad. El viejo Chamberlain conoció a su segunda esposa estando casado y la hizo su amante, tuvieron un hijo. Cuando él enviudó, se trasladó a Nueva York y ella lo siguió fingiéndose viuda, para explicar el crio. Mr. Chamberlain adoptó legalmente a su propio hijo. Marian pone cara de mortificada. Hasta para ella son muchos escándalos que hay que digerir.



Entretanto, siguen las aventuras de Peggy en el mundo editorial. The New York Globe, entonces el periódico afroamericano más importante del país desea una entrevista con Miss Scott. Apenas llega Peggy y vemos que es muy diferente a la oficina de Mr. Carlton.

                              Cuidado, Peggy, T. Fotune era casado

Entra directamente a la sala de impresión y se encuentra con el editor (el legendario Timothy Thomas Fortune) luchando con una maquina. En menos de un cuarto de hora, Peggy aprende a usar una imprenta y es contratada. No solo publicarán uno de sus cuentos, Fortune la quiere escribiendo sobre política (léase sobre el sufragio femenino).



Peggy corre a compartir esta noticia con Marian y,  como Agnes las escucha, también con su patrona. Ambas están encantadas, pero Mrs. Van Rhijn tiene una advertencia y un consejo. No desea leer las notas políticas de su secretaria, lo demás sí. Y mejor que cuando les de la buena nueva a sus padres, excluya el que escribirá editoriales políticas. Como es un buen consejo, Peggy lo sigue.



Pasamos al cumpleaños de la señora Scott. Vemos a una Peggy tiesa y muy incómoda (ni se quita el sombrero como si planease huir en cualquier momento) entre sus padre. El Señor Scott está muy a sus anchas, comiendo jaibas, hasta que recuerda al tío William que fue vendido antes del Acta de Emancipación y desapareció.

Podríamos jugar al color-blindness, porque la casa es elegante, decorada con buen gusto (las copas colocadas en la mesa como indicó Bannister) y hasta criada de cofia tienen, pero la alusión a la esclavitud nos vuelve a la realidad, Los Scott y Miss Ellen, su sirvienta,  son negros.


                          

Estas escenas han dado mucho que hablar y merecerían una nota aparte. A nivel personal si me sorprendió el exterior de Chez Scott, no el interior. Al ver la casa me embargó el deja vu. A fines del Siglo XX, casi por media década,  una brownstone de Brooklyn fue mi refugio y la maravillosa familia afroamericana que la habitaba los anfitriones más finos que he conocido. Con ellos compartí 4 de julios, Thanksgiving y Noches Viejas, muchas veces fui la única blanca en esas reuniones. Como Marian,  no me daba cuenta, lo veía normal y como ella, muchas veces metí la pata, algo que me avergüenza tremendamente, aunque espero nunca haya llegado a los extremos de Marian.

Antes de pasar a lo más bochornoso cometido por Marian desde el inicio de la serie, veamos la conversación de los Scott. Mrs. Scott habla como toda madre que quiere que su hija se establezca. Menciona un tal Paul, hijo de una amiga,  que acaba de graduarse de la Facultad de Medicina de Howard.

                              Fijénse, las copas en triángulo porque son solo tres

NOTA: Howard University es la universidad negra por antonomasia. creada en 1867, es privada y mantenida por subsidios gubernamentales y donaciones privadas (Margaret Mitchell fue una de sus donantes privadas por muchos años). De ahí se han graduado políticos como David Dinkins , primer alcalde negro de Nueva York, y la Vicepresidenta Kamala Harris (Howard es co-ed), novelistas de la talla de la Premio Nobel Toni Morrison,  y actrices como Phylicia Rashad y Taraji P.  Hansen.

Scott pere, en cambio, no quiere casar a Peggy sino emplearla. Nos enteramos de que a) Los Scott son dueños de una gran y prospera farmacia b) Peggy la heredará algún día . ¡Peggy, nena, eres una heredera! Mas rica que Marian. Y hablando de la Reina de Roma,  que Marian se asoma a Fort Green. Es algo surreal como si Miss Brooks hubiese cruzado el espejo y llegado un mundo paralelo de bownstones, caballeros con sombrero hongo y damas de parasol. Solo que tienen la piel oscura. Marian es la única blanca. La miran como si un elefante estuviera cruzando la calle.

                           Caballeros de sombrero de Fort Green

Y Miss Brook llega la Casa Scott dando pisadas de elefante. Por fin, todos los recapper llegamos a un consenso. Viendo que Peggy es de modales refinados, instruida y vestida de manera sencilla, pero elegante, ¿por qué Marian asumió que venía de una shantytown, que vivía en una choza y que su madre era una negra de turbante, descalza,  con mandil sobre un vestido de calicó y con pipa en la boca? Todo indica que eso era lo que imaginaba encontrarse. En cambio, se encuentra con una criada escandalizada de que Marian venga a interrumpir una celebración familiar. Exige una tarjeta de la intrusa.

Lo próximo es que los Scott en masa se aparecen en el hall a mirar a la atrevida que se ha colado en su fiesta sin invitación. Marian se las arregla para avergonzar a Peggy y acabar con la festividad aun antes de cortar el pastel. Y es que Marian también trajo un regalo en su carpetbag (llamada así porque esos bolsos eran fabricados con los mismos tapices de las alfombras).

                                ¿De dónde sacó esos botines viejos?

Ante el horror de Peggy, y el embarazo de Marian que por fin cae en que ha hecho un oso mayúsculo, descubrimos que el bolso contiene….¡zapatos viejos! Peggy no aguanta más y se va casi sin despedirse y arrastrando a la impertinente y sus chancletas hediondas, con ella. Buena la hiciste, Marian, para que no te inviten más. ¡UPS! Si ni la invitaron, vino de gorrona.

En la calle,  Peggy da rienda suelta su furia. “¡Ni me conoces! ¡No sabes nada de mí! ¡No somos amigas!” Marian mete la pata hasta el ombligo con un “¡mi Tía te deja vivir en mi casa!” Oye, si es la secretaria. Peggy indignada le recuerda “Yo te salvé en la estación de tren”.


Realmente, el racismo y clasismo de Marianuna muerta de hambre que vive de la caridad ajena es inconfundible e incomprensible. Y surgen dos preguntas. ¿Como es que Marian que no puede salir sola a ninguna parte, en un mismo episodio, se fue a casa de Mrs. Chamberlain y luego a Fort Green sin compañía?  Sin avisar a nadie. ¿En qué vino? En tranvía, tren, ¿ferry?  ¿Por qué no le ofreció un aventón a Peggy?



Pero más importante. Hemos visto a Marian defender a capa y espada a Mrs. Chamberlain y a Bertha Russell, pero nunca ha solicitado que Peggy duerma en un cuarto de invitados o que tome él té con las tías. ¿Y así se llama su amiga?

Bertha en Sociedad

Otro consenso de reseñadores ha sido el enojo de ver que, tras volver a su casa, Marian en vez de solicitar consejo de sus tías o hacer las paces con Peggy ¡se ha emperifollado e ido a un concierto! Por supuesto acompañando a su yunta Bertha Russell. ¿Quién pagó la entrada de Marian? Porque no creo que Tía Agnes viese con buenos ojos que su sobrina se fuese a mostrar en público con la Nueva Rica del momento. Yo creo que Marian ya se ha acostumbrado a vivir a costa de los demás.

Ahí están en el palco de los Fanes, cuchicheando con Bertha que viene de un carmesí fulgurante. Por suerte se quitó la capa de cinco metros que se parecía a unas cortinas que separaban el living del comedor en mi casa de la infancia. ¿Y quién se aparece en el palco contiguo? Nada menos que el Licenciado Raikes.

                           Yo tenía una cortina parecida a esa capa

En el Intermedio, Tom viene a saludar y se esmera en ser presentado a toda esta gente elegante. Resulta que ha venido invitado por la Señora Schermerhorn (Nota: Los Schermerhon, eran Knickerbokers de puro linaje holandés. El apellido de soltera de Mrs. Astor era Schermerhorm). Sucede que el abogado y el hijo de Mrs. Schermerhorn fueron a la universidad juntos y coincidentemente han vuelto a encontrarse.

                                Me estoy consiguiendo una escalera para llegar a ti

Tom le dice a Marian que se ha dado cuenta que, para llegar a ella, y ganarse a las tías, necesita de una escalera muy larga. Eso implica reclutar a cuanta amistad importante tenga. En ese momento desde el palco Schermerhorn, una mujer llama a Raikes de manera familiar con aire propietario y coquetón. Marian se amosca. Cuando el abogado se marcha , Bertha pregunta quién es y agrega astutamente que, para convivir con los ricos, como hace Raikes, se necesita de mucho dinero. De pronto la palabra “gigolo” aparece escrita en la pantalla con tinta invisible


Contenido Violento o Gory: Violencia verbal, Peggy increpa a Marian en medio de la calle. En términos woke, lo que hizo Miss Turner es acoso sexual, ergo violencia.

Contenido Sexual: Miss Turner protagoniza el primer desnudo de la serie.

Contenido Feminista: Me temo que esta fue la semana de las mujeres bobas: no sé cuál más mamerta si Miss Turner o Marian.

Factor Diversidad: Impresionante la recreación de Fort Green. Hoy ya casi no hay brownstones allá, han sido reemplazadas por rascacielos. Chapeau a Fellowes y su coproductora la Profesora Dunbar por darnos un vistazo de un mundo casi desconocido por los historiadores y público, y demostrar que hay mucho más que criados y esclavos en la sociedad afroamericana decimonónica.

19 comentarios:

  1. So what do we think about the way George handled that slut Turner? Is it right that he does not say anything to Bertha? I understand his reasons why he did not, but would you let your wife work and lean on such a conniving hoe of a woman? I think I would order someone to strangle her secretly LOL
    And how gorgeous was that opera dress of Berthas, oh, my, that shot from the staircase and that imperial cape fit for a tzarina.
    Marian disgusts me to no extent.

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    1. Not dislikes but disgusts me, why is your blog fixing my typing LOL

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    2. It’s not the blog. It’s a pixie editor that follows me everywhere and now is hassling my Cats.
      George, George, what are you thinking? Did he fall for that bit of “Í love you” and feels sorry for her? Does it appeal to his vanity to have a lovesick maid running around the house? Wants her too, but can’t face his own lust? Does he fear Turner may fabric some yarn about him seducing her and bring down scandal upon The Russell House?
      The one I can’t fathom is Slut Turner. What kind of strategy is that? It’s not that she’s stunning or that George looks loke a sex-deprived fellow. What does she want? To be set up as a mistress? Marry Russell? Really? She is a very dumb unappealing character.
      I repeat, that cloak reminded me of a curtain.

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    3. Admittedly, George really was in a pickle, I mean if you kick her out she could make a public scandal, if you drive her nekkid over to your wife, she might not believe you... a pickle indeed, and thus I would hire someone to make her disappear forever LOL
      Yes, I do not know why did they hire that fugly actress to play Turner, not many rich man would fall for her if any at all. Maybe she is in love with herself. It will be nice watching Bertha uncover her and dispose of the wench in some classy style.

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    4. OMG it is not a pixie but poltergaist, what da eff is 'de ella'???

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    5. Oh, wait, I'm seeing things because I have the English translator turned on at your blog so it is translating my comments written in English too not just your text LOL

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    6. I’m glad Google translator exists but it is so erratic, I’m glad to say it will never put human translators out of jobs. Once I translated the blog to see how it worked, and I couldn’t get it back to the Spanish version!
      Whatever gory end awaits Tuner, I’ll shed no tears for her.

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    7. And did we cover why that stupid little girl is refusing constantly that nice little servant boy? He is so cute, is she blind or something, I would be all over him in her place, he is so nice and kind and good looking too, which cannot be said for her.

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    8. Oh, C’mon! What you find cute, or I think cute is not what everybody else has to like. Honestly, I find Jack cartoonish, but what irks me is that nobody thinks that maybe he’s not Bridget’s type, or she doesn’t want a romance in the working place, or doesn’t like to be pawed on first dates. Whenever a girl doesn’t like a boy, then it’s all “she’s a lesbian” or “she’s been sexually abused” which is Bridget’s case. Dull and predictable.

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    9. Oh,yes, I totally forgot that storyline about her being abused, it was done so subtle I did not even get it immediately. But I still think he is very nice to her, he did not really paw her or anything.

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    10. Indeed, he’s not bad or unkind. Certainly not as pushy as Raikes on Monday’s episode, but we could start a conversation about boundaries in dating. In Victorian time, men were considered forward if they called women by their first name before their engagement. My mother used to say, “don’t let a man put his arm around you until there is some sort of commitment between the two of you” Girls in the 80s used baseball language to define dating etiquette: “first base”” second base”,” Fourth base or “Home Run” was going the whole hog. There were all sorts of discussions about whether one should let the guy get to First Base (mere kissing) on the first date. Yet nowadays, just putting a hand on the shoulder of a colleague or fellow worker is seen as sexual harassment. So, in Me Too days, we are going back to Victorian rules.

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  2. Desde FB de Valentina Parraga
    Totalmente de acuerdo contigo: Marian necesita urgentemente darse un gran tortazo en la vida para que termine de entender su enorme ceguera social y su nula empatía. Pero capitulo a capitulo pierdo la esperanza. Me quedo con la tía odiosa: Parece ser la única junto con Bertha que sabe lo que quiere y como lograrlo. Y Peggy que es la gran heroina hasta ahora.

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    1. Para Valentina Del Rosario Parraga Marian es alguien a la que todo le sale bien y siempre cae parada y por eso no depierta a la realidad. La Tia Agnes es alguien que se dio (Y le dieron muchos tortazos) por eso hay que entenderla y apreciarla.

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    2. De Valentina Parraga para María Elena Venant es una buena historia bien armada y con una muy buena galería de personajes. Sigo pegada. Gracias por ponerle la lupa a momentos brillantes!

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    3. Para Valentina Del Rosario Parraga Gracias a ti por seguirme. Se ha dicho mucho que el crédito se lo debemos a la Profesora Dunbar y a Sally Richardson Whitfield (la directora), ambas mujeres de color, pero el escritor sigue siendo Lord Fellowes que lleva años creando grandes personajes.

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  3. Hola Male:

    Este capítulo lo vi hace unas semanas y sentí tanto bochorno en la escena de Marian llegando (sin invitación) a la cada de Peggy y llevando ese "regalo". Tan tonta que es, además de prejuiciosa y como que no le da nada, después anda lo más bien pff. Ojalá evolucione pff

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    1. Hola Reina Any, que rico que te pongas al día con TGA. Pobre Marian, pero es que en serio….Esto me recordó algo que hizo MI Ma (y ella tenia la excusa de su enfermedad que la hacía vivir en el mundo de Bilz y Pap) Cuando nos fuimos a Villa Alemana, me hizo hacer un saco de todos los zapatos viejos, rotos, huachos (y hediondos) “porque allá son tan pobres que no tienen zapatos”. Obvio que apenas pude tiré el saco a la basura. Marian es cabeza de pollo, porque solo ver lo amplio del vestuario de Peggy (y el modo en que se expresa) y ya sabes que no es de la pobla.

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    2. Sii, es cierto. Marian tiene 0 capacidad de observación, y 0 tino también.
      Anoche empecé a ponerme al día porque la semana pasada vi Bridgerton. Me gustó bastante la temporada, más que la anterior.

      Saludos!

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    3. Ay yo a Bridgerton le tiré la cadena, demasiado estrafalatria. En cambio, la segunda temporada de SAnditon está buenisima.

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