jueves, 28 de mayo de 2026

Vietnam y Los Flower Children (Teen Culture XI)

 


En 1967, La Guerra de Vietnam había dividido a America y principalmente a su juventud. En las calles estadounidenses el conflicto racial se volvía violento, y los jóvenes encontraban un escape a su angst en diferentes causas o en las drogas psicodélicas.

“Haz el Amor y No La Guerra”

Vietnam no fue una guerra popular, puesto que a diferencia de otros conflictos solo afectaba a jóvenes de bajos recursos y de minorías étnicas. Los privilegiados encontraban refugio en estudios universitarios que los colocaban en contacto con militancias como el pacifismo, los derechos civiles y los de la mujer. Los estudiantes manifestaban sus voces en las calles en protestas que a veces se tornaban violentas.

Otros chicos buscaban respuestas en el movimiento hippie, una subcultura creada exclusivamente para los más jóvenes que abrazaban la revolución sexual, el uso de todo tipo de drogas y cuyo lema era “Haz el amor y no la guerra”. Conocidos también como Flower Children, los hippies eran amantes de la naturaleza y gustaban de alejarse del mundanal ruido para vivir en comunas.



Una ironía es que estas comunas no eran muy diferentes a las que poblaron Estados Unidos en el Siglo XIX. La diferencia es que ahora esta corriente invadía toda forma de cultura popular del país y cruzaba fronteras. El Movimiento Hippie tuvo sus eventos puntuales como el Verano del Amor en Heighth-Ashbury en San Francisco (1967) y el Festival de Música de Woodstock(1969).



Los Hippies también se manifestaban en protestas en contra de la Guerra de Vietnam y otras causas como los famosos disturbios de Sunset Strip que motivarían la nueva onda de filmes de explotación de Hollywood, la “hippie exploitation”.

Easy Rider y la Hippie-exploitation

Como casi todos esos filmes, “Riot n Sunset Strip” mostraba los peligros del uso de drogas y de estas libertades impensadas centrándose en Andrea (Mimsy Farmer),  la ingenua hija de un policía (Aldo Rey) que, alterada por el divorcio de los padres, decide rebelarse. Un noviecito y una mala amiga la inducen primero a perder su virginidad y luego a probar el LSD. Durante ese viaje psicodélico, Andrea es violada por varios hippies y descubierta por su propio padre en un estado calamitoso.



El mensaje del filme era totalmente contrario al “jipismo” a su inmoralidad y al uso de drogas. Todas las obras de la “Hippie Exploitation” eran contrarias a los Flower Children y a su estilo de vida. Esto alcanzó, inclusive, a su mayor obra, la hoy icónica Easy Rider. En esta road movie se combinan la pasión por las motocicletas impuesta por El Salvaje en Los 50 y la vida nómada propuesta por los hippies.

 Peter Fonda, único hijo varón de Henry Fonda, había entrado con toda la fuerza del nepotismo y talento propio en el cine en 1963 como pareja de Sandra Dee en Tammy y el Doctor. En ese mismo año fue nominado a un Globo de Oro por su interpretación de un soldado en el drama bélico Los Victoriosos. Peter ya tenía una carrera establecida cuando Roger Corman lo llamó para ser el protagonista de sus Wild Angels.

Después de hacerse famoso dirigiendo filmes de terror y ciencia ficción, Corman quería meterse en el círculo de la hippie exploitation. Bajo su dirección, el joven Fonda no solo fue el líder de una pandilla de motociclistas con trágico final en Ángeles Salvajes sino también un director de comerciales que quiere experimentar con el LSD en The Trip (el Viaje). Con ese currículo, no es de sorprender que naciese Easy Rider (Busco mi destino), un proyecto personal producido y dirigido por Fonda con un libreto a cargo de su coestrella Dennis Hopper.



La historia contiene elementos “Jipistas” (drogas y vida errante) junto con la pasión estadounidense por las motocicletas. Wyatt (Fonda), montado en su “Capitan America”, se une a Billy (Hopper) después de haber vendido y comprado cocaína al otro lado de la frontera. La idea es llegar a Nueva Orleans a celebrar el carnaval. En el camino ,van conociendo gente como un hippie que hace autostop y los lleva a su comuna donde comparten LSD.

Menos agradable es la llegada a un pueblo donde los poco hospitalarios lugareños los ponen presos. Los rescata George (Jack Nicholson), un abogado borrachín, que se les une en el road trip. Juntos celebran el Mardi Gras en Nueva Orleans, pero en el viaje de regreso son atacados y van pereciendo uno a uno. Con ese final trágico se sellaba el mensaje de que esa vida no tenía buen fin. A pesar de eso, el filme hizo furor, incluso la crítica se interesó. Easy Rider terminó con nominaciones al Oscar y convirtiéndose en filme de culto.



La Protesta Hecha Canción

Aunque la canción protesta han existido desde siempre, fueron particularmente asociadas con La Era Hippie, no solo por ser los 60 una época radicalizada sino también porque los temas surgieron durante un renacimiento de la canción folclórica. Así aunque la canción protesta americana de esa época tiene figuras como Joan Baez y Buffy St. Marie, su versión pop se cifra en grupos como Peter, Paul and Mary y las letras de Pete Seeger y Bob Dylan.

En 1965, durante uno de sus periódicos tours, . los Beatles hicieron escala en casa de un músico judío de Minesota, un tal Robert Zimmerman que acaba de cambiarse el nombre legalmente a ‘Bob Dylan”. Aparte de consumir cannabis, Dylan y Los 4 de Liverpool hablaron de música y de cómo Bob estaba haciendo carrera con canciones de denuncia, algo que compartía con su pareja de entonces,  Joan Baez.

                                         Dylan y Baez

Bob Dylan entraría en la música estadounidense con temas cargados de denuncia social como “Blowing in the Wind”,  “It’s a Hard Rain” y “Times They are a Changing.” Hasta mi tema favorito “LIke a Rolling Stone” tiene una letra sobre los privilegios de ciertas clases y como quien los pierde puede encontrar liberación en medio de ese desastre.



Las grandes influencias de Dylan en ese primer momento, aparte de Joan Baez, era antiguos trovadores sociales como Woody Guthrie y sobre todo Pete Seeger. Este último es toda una leyenda tanto de la música folclórica como de la canción protesta. Basta resumir una carrera de activismo que inició en sus años de Harvard cuando se unió a las Juventudes Comunistas y compuso canciones para la Brigada Lincoln durante la Guerra Civil Española.

Aunque renunció al Partido (desilusionado con las brutalidades estalinistas) en 1949, no cesó en su militancia pacifista y a favor de los derechos civiles y reformas laborales. Como fundador del grupo musical The Weavers, estas posturas guiaban el contenido de sus letras y la opción de escoger temas que las representasen como ese himno de la mala vida de los mineros “16 toneladas” o “ Cumbayá” que hoy aprenden todos los niños de USA, pero que es en realidad un Spiritual de los esclavos africanos.

La versatilidad de Seeger se imponía en sus letras hoy famosas como la de “If I Had a Hammer,” “Turn, Turn, Turn” (inspirada en el libro de Eclesiastés) o la preciosa “Where Have All the Flowers Gone”. Una ironía es que The Weavers incluso apoyaron la Independencia/Creación del Estado de Israel como muestra esta su grabación de “Tzena, Tzena” que luego grabarían otros famosos de la música pop como Connie Francis y El Rey del Twist, Chubby Checker. Es increíble ver que hubo una época en que Israel no era demonizado ni los judíos éramos vistos como parias. Oy veh zmir!



Un grupo que se especializó en propagar las canciones protestas fue el formado por Peter, Paul and Mary que eran más comerciales y menos militantes, pero igual pusieron al día temas que se han vuelto inmortales como la balada “500 Miles” o revivieron  “Where Have All the Flowers Gone” que venía muy a propósito a medida que escalaba la guerra en Asia.



Peter, Paul and Mary también grabaron su versión de “Blowing in the Wind”. Peter Seeger había sido instrumental en integrar a Dylan en el circulo folclórico político y se desilusionó cuando Bob decidió seguir una onda más ecléctica que lo llevaría a convertirse en el musico americano más famoso del Siglo XX y a hacer historia al convertirse en el primer escritor de canciones pop en ganar un Premio Nobel de Literatura.

Fue Dylan quien metió en la cabeza de Los Beatles lo de escribir canciones con mensaje social. Fue así que en el Verano del Amor, el tema más escuchado fue “All You Need is Love” seguido por la letra más grafica de “Revolution”. John Lennon, ahora animado por la militancia de su mujer Yoko Ono, escribió “Give Peace a Chance” que sería coreada por los manifestantes en la gran protesta de Washington contra la Guerra de Vietnam (1969).

John y Yoko se convertirían en representantes de militancia chic. Después de que Los Beatles se separaran definitivamente en 1970, Lennon seguiría escribiendo letras de denuncia como la hermosa “Imagine” y la controversial “Woman is the N. ..of the World”. El título que derivaba de unas declaraciones de Yoko Ono resultó chocante por el uso de la palabra ‘n” que ya era tabú. En vano, John quiso explicar que era un rechazo simultaneo al racismo y al sexismo. Mas suerte tuvo Aretha Franklin que al grabar un himno antirracista de Otis Redding convirtió a la exitosa “Respect” en un emblema de la lucha de la mujer de color.



Ann Margret y Nancy Sinatra: Las Chicas de Vietnam

¿Eran todos los jóvenes americanos militantes pacifistas? ¿Todo el mundo artístico se oponía a la Guerra de Vietnam? ¿Todos los cantantes exitosos lucían cabellos lagos y se vestían como hippies? Pues lo último no era cierto. El año que da inicio a La Beatlemanía un dúo asciende en el Billboard con un tema pegajoso “You’ve Lost That Loving Feeling”. Lo extraño de Bobby Hatfield y Bill Medley es que, aunque blancos, cantan música Soul entonces patrimonio de los intérpretes afroamericanos sobre todo los del sello discográfico Motown.

A lo largo de la década la dupla seguiría ocupando sitios en los 20 más oídos de America con temas hoy famosos como “Unchained Melody”, “Ebb Tide” y “You are My Soul and Inspiration” Aunque se separaron y volvieron a unir, la combinación exacta entre el barítono (Hatfield) y el tenor (Medley) hacían a sus temas inolvidables. Tuvieron un gran revival en Los 80 cuando su “Unchained Melody”  fue usada para la erótica escena “alfarera” en Ghost .



Lo sorprendente del éxito del dúo y que abarcaba fans de todas las edades es que en medio de modas varoniles que incluían largos cabellos y camisas floreadas, The Righteous Brothers optaban por trajes, corbatas, cabello corto y aspecto aseado.

Siguiendo con el tema, no toda America se oponía a la Guerra de Vietnam. Una señal fue que en 1966 lideraba los Billboard el “Himno de Los Boinas Verdes”, una canción militar que sería declarada La Canción del Año. Como quienes más escuchan música pop son los jóvenes, no podemos creer que el éxito de este tema haya nacido solo de adultos belicosos.



Desde la Segunda Guerra Mundial existe el USO, una organización sin ánimo de lucro que provee entretenimiento y otros servicios a las tropas estadounidenses. Sin pertenecer al gobierno, trabaja en conjunto con el Departamento de Guerra y el de Defensa. Después de la Segunda Guerra Mundial su mayor labor fue en Vietnam. Para fines del conflicto tenía 23 estaciones en Vietnam y en Tailandia y se encargaba de contratar artistas en USA para levantarles el animo a las tropas.

Bob Hope sería el maestro de ceremonia como lo había sido en guerras anteriores. Vinieron a indochina ejemplares del conservadurismo hollywoodense como Charlton Heston, el coronel James Stewart y John Wayne quien incluso filmó una película sobre los soldados en Vietnam llamada Los Boinas Verdes. Sin embargo, como la edad promedio del soldado era 19 años, creemos que las tropas querrían ver algo más que reliquias del cine.

Es muy triste que ninguno de los grandes músicos de entoncesla mayoría afiliados al repudio de esa guerrase dignó a cantar para combatientes que no estaban ahí por su gusto. Solamente James Brown hizo aparición en Saigón en 1968, como un recordatorio que la mitad de las tropas eran afroamericanas.



No todo Hollywood seguiría la fea actitud de los cantantes. El símbolo sexual Jayne Mansfield fue a hechizar a los soldados con sus curvas en 1967, un poco antes del accidente automovilístico que le costó la vida. Raquel Welch que ya se perfilaba como sex symbol fue a Asia en 1967, pero quien más tiempo pasó con los militares fue Ann Margret.

 Ann Margret Olsson había nacido en Suecia, pero en 1946 , a los cinco años, se había trasladado a America. Aunque originalmente había sido bailarina, hizo su debut en 1960 como la hija que la mendiga Annie-Manzana (Bette Davis) tiene estudiando en un internado español. Este rol en A Pocketful of Miracles (Milagro por un día) le mereció un Globo de Oro como Revelación del Año. Lo seguirían un coestelar junto a Pat Boone y Bobby Darin en el musical State Fair.

Ann había encandilado a los jóvenes estadounidenses con su protagónico como la colegiala en Bye Bye Birdie (1962),una de las películas más bobas que he visto y que sin embargo fue tan taquillera que hasta hoy se la repone en producciones escolares. Otra nominación a un Globo de Oro, confirmaba que la sueca era el ídolo de los jóvenes americanos y posible reemplazo de Sandra Dee. Aparte que AnnMargret bailaba y cantaba.



En los próximos años se dedicó a esa faceta grabando discos, dando la voz a una versión animada en Los Picapiedra, tuvo dos especiales televisivos y fue pareja de Elvis (en pantalla y en la vida real) en Viva Las Vegas. La bella pelirroja quería crecer como artista y corrió el riesgo de salirse de su esquema de cantante y bailarina aceptando roles fuertes como delincuente juvenil, mujer de gánster, esposa adultera y hasta prostituta. De esa serie de filmes de entre 1964 y 68, solo habría uno que no fracasó The Cincinnati Kid (El rey del juego) junto a Steve McQueen.

Fue en medio de ese cambio de imagen, que la sueca aceptó viajar a Vietnam a entretener a las tropas. Fue todo un éxito y Ann volvería en 1968 recibiendo un caluroso recibimiento por los soldados que ya se sentían abandonados por sus compatriotas. La carrera de Ann Margretque ha continuado hasta esta décadatendría altos y bajos.

                       Ann-Margret visitando heridos en Vietnam

En 1971 obtendría en Carnal Knowledge la confirmación de ser una actriz “seria” y ganaría otro Globo de Oro. Sin embargo, en esa misma década, una caída en un escenario de Vegas la dejaría desfigurada. Después de un sinnúmero de operaciones y cirugías platicas, seguiría su carrera dramática con nominaciones al Oscar y otros dos Globos de Oro. Nunca dejó de interesarse en los soldados que conoció en ‘Nam y a quienes llamó “mis caballeros”. Su trabajo con los veteranos le ameritaría dos premios: el Spirit Award de parte de USO,  y el Bob Hope Legacy Award .



El caso de Nancy Snatra era diferente. Gattocito Miroslav la llamaría “nepo baby”, inició su carrera amparándose de la fama de su padre. Frank Sinatra la incluyó en sus programas de televisión, cantó duetos con ella, su sello discográfico grabaría el primer LP de su hija y hasta la envió al aeropuerto a que liderase la comitiva de bienvenida para Elvis cuando regresó de Alemania. ¡Ayayay! pero nada servía, la chica no gustaba, no vendía.

En medio de su depresión, Nancy de 19 años se casó con Tommy Sands, un aspirante a Teen Idol que creía iba a lograr la fama colgándose del apellido Sinatra. Su divorcio en 1965, coincidió con el amargo despertar que a los 25 años era una fracasada. Frank Sinatra podría ser muchas cosas, pero era un excelente padre. No iba a dejar que su hija se hundiera así es que contrató a Lee Hazlwood, reconocido agente de estrellas, para ver que se podía hacer con Nancy.

Lee puso manos a la obra, tiñó el cabello de la primogénita de Frank Sinatra de rubio, recargó su maquillaje y le dijo que debía olvidarse de su imagen de “damita”. Así, con una nueva y más sexi imagen, Nancy grabó su canción más famosa “These Boots are Made for Walking” (Estas botas fueron hechas para caminar) que vino acompañada de un video muy sexi.



La carrera de la cantante dio un vuelco, su próximo Long Play se vendió muy bien. Sus presentaciones estaban ahora acompañadas de expresiones de adoración de fans. Sus temas eran los más oídos en la Unión America, como el dúo que hizo con su padre para la balada “Something Stupid”.



Ese 1966 en que Nancy era la cantante más vendida en USA con temas como “Bang, Bang, My Baby Shoot me Down” que recordaran al comienzo de “Kill Bill”. “Something Stupid”, un dueto que hizo con su padre ese año, llegó al primer lugar del Billboard.  Fue entonces que la cantante de moda supo que la requerían en el Sureste de Asia.



Su fama había llegado hasta Vietnam, donde las tropas (de botas) habían convertido “These Boots…” en su himno. Lo próximo era viajar a conocer a estos fans uniformados. Sin embargo, era la época de  las primeras protestas en contra de Vietnam. El mundo de las estrellas rechazaba el conflicto e incluso cualquier asistencia a las tropas. Nancy Sinatra se jugaba lo conseguido si decidía unirse al USO.

Lo hizo no en una sino en dos ocasiones, en dos años consecutivos. Se presentó ante las tropas en Saigón, visitó heridos en hospitales, cantó en la jungla, casi en el frente de batalla. Para su visita en 1967, luego de haber grabado “You Only Live Twice” , el tema del filme de James Bond, Nancy y Vietnam eran sinónimos. Sus actuaciones fueron tan legendarias que Stanley Kubrik la  recordó en su Full Metal Jacket. Al final de la primera temporada de China Beach, la serie icónica sobre Vietnam, Nancy se prestó para revivir ese famoso tour ante las cámaras.



Con el tiempo, Nancy se ha quedado en un icono de Los 60s, pero nunca ha dejado de lado a las tropas que tanto la adoraron. Sigue involucrada en organizaciones de veteranos como Rolling Thunder que se preocupa de los ex prisioneros de guerra y de las familias de soldados cuya suerte nunca ha sido esclarecida.




El Legado de Los Flower Children

Hoy se habla de que el Movimiento Hippie creó conciencia en jóvenes, algunos que dedicarían su vida a militar en contra de la guerra y a favor del medioambiente. Su interés por corrientes espirituales del Oriente y por la cultura de los nativos americanos se manifestaría en la música y en la moda.

Su rechazo por las hipocresías y tradiciones de su sociedad se reflejaba en peinado y maquillajes con looks naturales que les quedaban bien a las jovencitas y peinados más simples , trenzas o largas cabelleras que reemplazaban al voluminoso y escarmenado Bouffant.




Su vestuario era ecléctico. Tanto podían vestirse con sedas hindúes, como con maxis boho, imitando estilos victorianos o de campesinos del Lejano Oeste. Se usaban ropas hechas con gamuza con muchos flecos en imitación de ropa de indígenas.

El estilo unisex también demostraba su rechazo a imposiciones de géneros. Varones y hembras lucían cabellos largos, abrigos Nehru, o camisas Mao, y los chicos no temían ponerse camisas estampadas. Ambos sexos gustaban de accesorios, prendas hechas con crochet, collares de abalorios y la eterna cadena con el símbolo de la paz. Yo tuve dos, una hecha en madera y otra de cuero.

                                   Símbolos  de la paz




Sin embargo, la cultura hippie tiene un lado oscuro con su irrespeto por ley y autoridad. El irse a vivir en comunas, creaba un aislamiento de la sociedad y sus reglas, a la vez que propiciaba el poderío del líder o gurú sobre sus discípulos. Eso podía llevar a muchos abusos como los ocurridos en la secta de Silo en Argentina y Chile a comienzos de los 70.

Mas graves aún fueron los crímenes de Charlie Manson perpetrados, bajo sus órdenes, por sus seguidores. Los asesinatos del Matrimonio LaBianca y de la actriz Sharon Tate y sus huéspedes crearon un modelo para horrores como el suicidio masivo en Jonestown por órdenes del “reverendo” Jim Jones  en 1978, o la tragedia de Waco  en 1993. Por otro lado, fue la cultura hippie la que normalizó el uso de drogas de todo tipo, fomentando un mercado y nuevas formas de crímenes que hasta hoy son un flagelo social de Occidente.



El Movimiento Hippie fue feneciendo poco a poco a través de la nueva década que traería cambios sociales a Estados Unidos y culturales sobre todo para los más jóvenes.

 

BIBLIOGRAFIA

Brooks, Marla. The American Family on Television: A Chronology of 121 Shows 1948-2004

Manchester, William. The Glory and the Dream: A Narrative History of United States, 1932-1972

Miller, Donald C. Coming of Age in Popular Culture: Teenagers, Adolescence and the Art of Growing Up

Palladino, Grace. Teenagers: An American History

Rollin, Lucy. Twentieth Century Teen Culture by Decades

 

 

 

 

 

 

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