Winona Ryder es
una contradicción trágica. De ser un icono de los adolescentes de los 80s pasó
a ser la mimada de grandes de Hollywood como Scorsese, Coppola y Woody
Allen. Y un solo, pero totalmente
grotesco e inesperado acto delictivo, la derribó de su pedestal y convirtió en
una paria en la comunidad actoral. Para todos los que la amamos fue un placer y
un alivio verla recuperar su sitio en la serie sobrenatural de Netflix, Stranger Things. Pero hoy quiero hablar
de lo que significó para los adolescentes de fines de Los 80s.
Una Crianza Estrambótica
Winona Laura
Horowitz nació en Minnesota en 1971, cerca de un pueblito que lleva su nombre. Es
hija de una pareja de escritores bohemios. Su segundo nombre viene de Laura
Huxley, la esposa de Aldous Huxley, amigo de los Horowitz al igual que el poeta
beatnik Alan Ginsberg. “Noni” como la
llamaban en familia, tuvo una crianza
estrambótica aun para los estándares hollywoodenses. Alternó con escritores y
poetas, gateó por playas sudamericanas donde desarrolló varias fobias: una a
las arañas y otra al agua. Pasó su infancia en una comuna hippie en California
y Timothy Leary, el padre de la cultura psicodélica, fue su padrino.
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Noni and her godfather
A pesar de que en
su comuna no había electricidad, la madre de Winona instaló un cine artesanal
en un granero proyectando películas en una pared. La futura actriz adquirió un
amor al cine y a la carrera actoral. Aunque un encuentro con el bullying escolar
la llevó a ser educada en casa, a los 12 años ya Winona tomaba lecciones de
actuación.
Su primer trabajo
actoral fue en Lucas cuando contaba catorce años. En esta cinta, Corey
Haims era el típico objeto de bullying en su escuela. Lo salvaba el vigoroso Cappie
(Charlie Sheen) que se convertía en su protector, pero Lucas y Cappie dejaban
de ser amigos cuando los separaba la misma chica que ambos deseaban. Winona
interpretaba a Rina, mejor amiga y consejera de Lucas.
Siguió a Lucas, Square Dance, su primer protagónico.
Ahí interpretaba a una chica criada en la granja de sus abuelos. Un día recibía
una invitación de su madre que era peluquera para que fuera a vivir con ella en
Houston. En medio del shock cultural de dejar el mundo rural por el urbano,
Winona iniciaba una amistad romántica con un joven retrasado mental
interpretado por Rob Lowe. Aunque esta cinta fue un vehículo para demostrar que
Rob era más que una cara bonita, la cara bonita de Winona comenzaba a ser conocida,
al menos por dos directores.
En Manos de Tim
Burton
Después de su
exitoso debut con Pee Wee’s Great Adventure, se le había encargado a Tim
Burton dirigir una adaptación de Batman, pero el proyecto presentaba problemas.
Entremedio, Burton dio con una copia del libreto de Beetlejuice y
consiguió luz verde para esta historia de fantasmas con tintes de comedia negra.
Le bajó el tema del horror, le subió la comedia y ahí tenemos un clásico. El
elenco tampoco presentó muchos problemas a pesar de que Tim Burton quería a
Sammy Davis Jr. para Beetlejuice y que
una enfermedad de Anjelica Huston hizo que la reemplazase Catherine O’Hara.
Donde sí hubo
inconvenientes fue para el rol de Lydia Deetz, la adolescente antisocial y
gótica que prefiere la compañía de espectros a la de su familia. Para ese rol
se buscó a las actrices juveniles de moda: Diane Lane y Molly Ringwald hicieron
casting, al igual que teen idols de la televisión como Alyssa Milano y
Justine Bateman. Hasta se habló de poner a Brooke Shields en su rol tan
exigente que podría haber arruinado el personaje, pero Tim vio Lucas y
le gustó la pequeña Rina. Así Winona Ryder comenzó su senda al estrellato.
Interpretar a Lydia
Deetz la hizo famosa. Muchas chicas copiaron el look de Winona y su vestuario.
Hasta yo tuve una falda como esa que luce Lydia en el calipso final, sin
embargo hubo un público que no pudo conquistar. A la par de su carrera
cinematográfica, Winona seguía estudiando y había retornado a una escuela
regular donde nuevamente era objeto de acoso. Su fama no la ayudaba. Después de
Beetlejuice, Winona era perseguida por compañeros que le gritaban “bruja”.
Para entender el estado anímico y mental de la actriz una década más tarde, hay
que conocer su soledad y aislamiento social provocado por rechazo y acoso
inexplicables.
Actuar era su vía
de escape y eso hacía en su nuevo filme donde interpretaba a un miembro del
grupo más popular de su escuela en la comedia negra Heathers. Conseguir
ese rol fue una ardua tarea para la joven actriz y demostraría su
perseverancia, determinación y poco interés en lucrar a costa de su carrera. En
suma, nos diría que Winona Ryder en su adolescencia era más talento que
busca-fama.
Entre Heathers
y Mano de Tijeras
Ya en 1987,
Winona estaba intentando conseguir el rol de Verónica, la única que no se llama
“Heather” en el grupo de Reinas Abejas de una escuela de un pueblo de Ohio.
Incluso ofreció trabajar gratis (¡!!) Como era su debut de director, Michael Lehman quería un éxito incluyendo una
actriz de más peso como Jennifer Connelly. Además consideraba a Noni como poco
agraciada (WTF?). Para colmo el agente de Winona, le rogó de rodillas que no
persiguiera un rol que creía destruiría la carrera de la adolescente.
No sé cómo andaba
Winona en esos días en términos de apariencia―según ella tenía el
cabello teñido de azul y no usaba cosméticos―pero se fue a Macy’s y
se puso en manos de maquillistas. Así convenció a Michael, cambió de agente e
hizo uno de sus papeles icónicos. Años más tarde, Michael diría de Winona, que
entonces todavía no cumplía los 16 años, que era una Old Soul, madura para su
edad.
Heathers es una comedia negra que satiriza el
mundo de la secundaria donde impera la ley de la Jungla. Las más sanguinarias
son las populares “Heathers”, un trio de bullies. Aunque Verónica es parte del
grupo, esta incomoda por el modo en que dominan la escuela y manipulan a los
estudiantes, destruyendo a muchos con sus técnicas de “Mean Girls”. Llega a la
escuela J.D. Dean (Christian Slater), un chico retraído que no se deja
atropellar. Cuando lo ve amenazando con un revolver a un bully, Verónica se
interesa en JD. Se hacen amantes y comparten su desagrado sobre las políticas
escolares que permiten que los más débiles sean maltratados.
Verónica acepta unirse
a JD en un plan para castigar a las Heathers, pero se horroriza cuando ve que el plan tiene
como fin el asesinato. Tras destruir el reinado de las Heathers, J.D. continúa
matando bullies e incluso gente que simplemente le cae mal. Verónica se da cuenta
que solo tiene un camino para detenerlo y es volverse también una asesina.
A pesar de todos
los esfuerzos empleados, Heathers fue un fracaso en taquilla, pero
curiosamente se volvió un éxito un año más tarde cuando salió en versión video.
Los jóvenes quedaron encantados con esta visión tan cruda, pero real, de las jerarquías en las escuelas, de las
exigencias de ser popular y de la falta de valores de los adolescentes. Desde
entonces Heathers sigue vigente como filme de culto.
A los 18 años,
Winona Ryder era una Teen Idol gracias a Beetlejuice y Heathers.
Ahora le tocaba salir de ese universo dirigido a los adolescentes y probar con
un filme más maduro. Dennis Quaid tenía el rol principal en Great Balls of
Fire, la biopia del cantante Jerry
Lee Lewis que cayó en desgracia y vio su carrera acabada tras su matrimonio con
su primita Myra de solo 13 años.
En el rol de
Myra, Winona fue capaz de encarnar a una criatura vulnerable, pero también
poseedora de un atractivo capaz de enloquecer a un hombre mayor. Estábamos
lejos de Pretty Baby, no se necesitaban desnudos para mostrar lo difícil
que era una unión con un hombre que ya estaba casado , que era golpeador y
bebedor. Sin embargo, ese mismo hombre podía ilusionar a una chica romántica y
que confiaba en el por ser familia , algo que pesa mucho en la cultura sureña
donde los matrimonios tempranos eran entonces la norma.
Es triste que
este filme no gustó― tal vez la temática resultaba incomoda―puesto
que es una de las mejores actuaciones de Winona. Fue en1989, en la premier de este
filme, que la joven actriz conoció al
que se asegura fue el amor de su vida, Johnny Depp. En ese entonces ya Depp era
material de poster para jovencitas gracias a su actuación en la serie policial 21
Jump Street. Según Depp, fue amor a
primera vista. Cinco meses de relación y se comprometieron en matrimonio.
Johnny hasta se tatuó el nombre de su futura en el brazo.
El romance fue
tan intenso que Tim Burton los pondría de pareja en Edward Scissorshands.
El director ya tenía el libreto y visualizaba a Noni (con look rubio) para el
rol del amor del joven Manos de Tijera, solo le faltaba el protagonista. Ese
rol fue codiciado por muchos actores, entre ellos Sir Gary Oldman, Robert
Downey Jr., y los dos Toms (Cruise y Hanks), pero Tim tuvo la audacia y el
sentido común de aprovechar a la pareja joven del momento. Así Johnny saldría
de su imagen de Teen Idol e iniciaría una fantástica mancuerna con Tim Burton.
Winona Ryder cerró
la década filmando otra Teen Movie, Mermaids.
Basada en la novela de Patty Dann , esta era la historia de Rachel Flax (Cher,)
madre soltera de dios hijas (Winona y Christina Ricci) que , en 1963, lleva una
vida nómada arrastrando a Charlotte y a Kate de pueblo en pueblo. La razón es
que cada vez que llega a un nuevo sitio, Rachel inicia un romance y cuando este
acaba, huye. Esta vida disfuncional ha afectado a Charlotte que se ha vuelto
neurótica total. Fue la misma Cher la que requirió a la prometedora Winona para
interpretar a su problemática hija.
En el rol de
Charlotte, Winona tuvo la oportunidad de demostrar dotes de drama y comediante interpretando
a una adolescente que quiere ser católica, a pesar de ser judía, que encuentra
su primer amor en el jardinero de un convento y que cuando éste la besa cree
estar embarazada. Solo que el filme cambia de tono con los celos que Charlotte
siente hacia una madre a la que resiente y cuando le llega un despertar sexual
en una noche trágica. Por este trabajo, Noni recibió su primera nominación para
un Globo de Oro.
La Reina del
Period Piece de Los 90
Los 90 seria la
década en que Winona pasaría de estrella juvenil a roles maduros e importantes.
Francis Ford Coppola la requirió para dar vida a la hija de Al Pacino en el
cierre de su trilogía de El Padrino. Sin embargo, Winona estaba bajo
mucha presión para una jovencita de 19 años. El ritmo de trabajo la traía
exhausta, su vida amorosa también era estresante. Aun las fans acérrimas de
Depp sabemos que puede ser difícil como pareja y Winona era muy joven e
inexperta. El caso es que al llegar a Roma para filmar el Padrino, la
actriz colapsó y tuvo que retirarse del proyecto.
Un año más tarde
(1992) Winona se unía a otro proyecto de Coppola, Drácula, junto a Sir
Gary Oldman. Este filme marcaría el traslado de Winona de su trayectoria
juvenil a una etapa adulta. Su Minna Harker demostró todos los matices de
capacidad histriónica y le granjeó el respeto de los grandes. Apenas salía
de Coppola y se ponía las ordenes de Scorsese en The Age of Innocence.
En 1983, debutaba
en el cine esta adaptación de la novela de Edith Wharton donde Winona haría tan
buen papel que recibiría una nominación al Oscar como Mejor Actriz Secundaria y
ganaría un Globo de Oro. Sin embargo nuevamente se sometía a un ritmo vertiginoso
de trabajo, ya que en 1994 era Jo March en la versión de Mujercitas de
Gillian Armstrong. Esta vez recibió una nominación al Oscar como Mejor Actriz y
se consagró cómo la Reina del Period Piece quitándole el cetro a Helena Bonham
Carter.
Entre Depp y
Sir Daniel
La vida personal
de Winona también se veía afectada. Su compromiso con Johnny Depp acabó en
1993. Esto provocaría una persecución mediática que afectaba los nervios de una
persona reservada y protectora de su vida privada. No todas sus películas eran
éxitos. La Casa de Los Espíritus le indicó que tal vez no necesitaba
hacer nada más que dramas de época, pero Reality Bites tampoco generó
muchos aplausos.
En 1996, Winona
volvió al period piece en una adaptación de The Crucible de Arthur
Miller. Era un proyecto muy ambicioso que contaba con el propio dramaturgo a
cargo del libreto. En esta crónica del caso de histeria colectiva ocurrido en
la América Colonial, Winona era la villana y volvía a compartir escenas con Sir
Daniel Day-Lewis con quien había hecho pareja en La Edad de la Inocencia.
Es aquí donde yo encuentro otro motivo para el agitado estado de ánimo de la
actriz .
Aunque nunca se
ha probado, era un secreto a voces y comidilla de la prensa de corazón que
Winona y Sir Daniel tuvieron un romance mientras filmaban bajo las órdenes de Scorsese.
Un romance totalmente clandestino puesto que Noni todavía estaba comprometida
con Depp y su coestrella estaba involucrada sentimentalmente con Isabelle
Adjani que le daría un hijo en 1995.
Aparte de todos
los tabloides que me tragué en su día, mientras esperaba en la fila
del supermercado, otra razón para creerme estos amores es que poseo un “don”
(si así puede llamársele) de reconocer tensión sexual o romántica en parejas en
pantalla aun cuando no interpreten enamorados. Me ocurrió con Leticia Calderón y
Enrique Rochas en Yo compro esa mujer a pesar de que eran padre e hija
en la ficción. Poco después supimos que estaban emparejados. Otro caso fueron
la difunta Hayden Pannetiere y Milo Ventimiglia en Héroes, donde
encarnaban a sobrina y tío. Lo noté sin
saber que eran novios en la vida real.
Pues reconocí esa
tensión en The Age... Y una variación de la misma en Cacería de
brujas donde Winona interpreta a Abigail , una jovencita de Salem que en
ese universo puritano tiene amores con el muy casado John Proctor (Day-Lewis).
Cuando Proctor la abandona, ella reúne a sus amiguitas y guiadas por una
esclava africana, se van al bosque a practicar
magia negra que Abigail espera ayude a sacar a Elizabeth Proctor de en medio.
Son descubiertas y Abigail inventa un cuento de que viven en una comunidad de
brujas enclosetadas, su rival entre ellas.
Para proteger a
su esposa embarazada, John asume la culpa creyendo que podrá demostrar en el
juicio que todo es una faramalla de una amante despechada. Como saben los
conocedores de esta historia colonial, el resultado es trágico. Lo interesante
es lo creíble de la actuación de Winona. No es que ella no sea una excelente
actriz, es que en sus escenas con John Proctor se siente como si realmente
fuese Abigail. Si vinculamos esa actuación con los rumores y recordamos que fue
durante la filmación se hizo público el
romance de Sir Daniel con Rebecca (hoy Lady Day-Lewis), hija de Arthur Mller,
es fácil resolver las matemáticas de esta relación.
Winona
Traicionada
Aparte de
presentar factores que pueden probar el posible romance entre Noni y Sir
Daniel, es también un ejemplo de las presiones y problemas personales que
traían a Winona al borde del colapso nervioso. Agreguémosle la traición. La
mejor amiga de Winona, a fines de los
90, era Gwyneth Paltrow. Fue ella quien presento a Noni con el nuevo amor en la
vida de la actriz, Matt Damon.
Con Matt Damon
Aparte de su
recuperación en el área romántica, Winona estaba entusiasmada con un libreto
que había caído en sus manos. Se trataba del guion de Shakespeare in Love.
Winona quería el rol principal, pero Gwyneth lo encontró en la mesa de la
cocina de su amiga, se apoderó del libreto y del papel. El resto es historia.
Esta traición
nunca ha sido confirmada por Gwyneth que se la ha pasado años burlándose de
Winona Ryder y montándole sobrenombres. A mí me cae bien La Paltrow, es una
sincera amiga de Israel, pero arrastra
un historial de mentiras, toxicidad e incluso actos deshonestos. Solo puedo
imaginarme el estado mental de alguien tan hipersensible como Winona ante este
nuevo desengaño.
Es natural que la
actriz sufriese un colapso nervioso y que buscase ayuda a lo Hollywood, yendo a
un médico poco recomendable que le recetó medicamentos fuertes e inapropiados
para una depresión. Ahora, medicada, Winona se embarcó en otro proyecto. llevar
a la pantalla el superventas Girl Interrupted basado en las experiencias
reales de Susanna Kaysen. Noni no solo interpretaría el rol principal, además
seria la productora.
Como sabemos, el
filme se lo zampó, Angelina
Jolie, seguida por la desaparecida Brittany Murphy y aunque Winona hizo una
buena actuación esta quedo opacada por la de sus compañeras. Este nuevo
tropiezo hundió a Winona Ryder en una depresión más profunda. En el 2000, rompió su relación con Mat Damon y comenzó a flotar
a la deriva. Estaba al borde de cumplir 30 años, la edad clave en Hollywood
para el :”viejazo” lo que significaba roles menos jugosos.
Winona no parecía
tener arrugas, pero la oferta ya no era tan abundante. Creo que soy una de las
pocas que amó su emparejamiento con Richard Gere en Autumn
in New York y tras este filme no apareció ningún otro proyecto llamativo. Fue
entonces que llegó el momento más dramático en la vida de la actriz. En el 2001,
Winona Ryder fue arrestada en la sucursal angelina de Saks acusada de robar
varios objetos.
Winona
Delincuente
Para cualquier
ser pensante, el que una actriz millonaria y famosa, sin historial criminal ni
de cleptomanía, hurtase algunas prendas era señal de desequilibrio mental,
incluso temporal. Pues ni los medios, ni las autoridades, ni el aparato legal
dieron esa oportunidad a Noni. Los medios desenterraron hechos de la infancia
de Winona, su vida en una comuna (donde se la pasó leyendo y viendo filmes
viejos) y hasta la vinculación de su familia con Timothy Leary.
Se la describió
como una hippie anarquista, se habló de drogas. Winona no bebe y no se droga.
Asustados con esa publicidad infame, los abogados de la actriz decidieron
desechar el factor de los medicamentos que , bajo prescripción médica, consumía
Winona. Para cuando se la llevó a juicio en el 2002, la acusación no era hurto sino robo con
mayúsculas. Se la vio como una privilegiada que creía poder desafiar la ley y
se la condenó como si fuese una vulgar criminal.
Para evitar
cárcel, Winona tuvo que pagar multas millonarias y servir casi 500 horas de
servicio comunitario que terminó de cumplir en el 2005. Para entonces la
carrera de Winona estaba acabada. Por quince años fue paria de Hollywood. Se le
dio roles―casi todos secundarios―en filmes ínfimos. A pesar de que el
tiempo demostraría que Winona actuó bajo la influencia de drogas recetadas y
que su médico perdió la licencia, se la seguía viendo como alguien poco confiable.
Tomaría casi
quince años antes que Netflix la ayudase a recuperar su sitial con el rol de
Joyce en la afamada Stranger Things. En esta historia de terror/ciencia
ficción, Joyce es más que la madre de un protagonista, es un personaje de mucha
fuerza con historia propia y peso en la trama. Winona se hizo de un nuevo fandom
entre la Generación Z con las cinco temporadas que duró la serie. Se volvió
reconocible en un universo de streaming que desconocía su brillante carrera, el
modo injusto en fue cancelada, e incluso su rol en la cultura adolescente de
Los 80.
Por su labor en Stranger
Things , Winona ganó un Fangoria y fue nominada a un Globo de Oro.
Entremedio, volvió a ponerse bajo las órdenes de Tim Burton. Su antiguo mentor había
planeado por allá por el 2000, una secuela para Beetlejuice, pero insistía en tener a Winona en ella. Pues
tuvo que esperar más de 20 años porque en días del juicio no estaba el horno
para bollos.
La caída en
desgracia de Winona Ryder tampoco la hizo una buena candidata. Aun así, Burton fue fiel a su plan inicial y tras un
par de temporadas de Stranger Things, que volvió a recordar al mundo lo
buena actriz que era la intérprete de Joyce Bartlett, el proyecto se puso en marcha.
Winona consiguió un permiso especial de la producción de Stranger Things
para la filmación de Beetlejuice, Beetlejuice que debutó en el cine en 2024.
Ahora Winona es una versión adulta de Lidia que regresa la casa embrujada en
compañía de su hija (Jenna Ortega).
El filme fue un
exitazo. La cooperación con Tim Burton continua y veremos a Winona en la
próxima temporada de Wednesday. ¿Es
este un final feliz para ella? ¿Puede recuperar los años perdidos? La duda
persiste sobre si perdimos décadas en que Winona pudo seguir creciendo. Nos
quedan sus años de estrella que iniciaron en Los 80 y que demuestran que en
Hollywood importa más el escándalo que el talento.


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