miércoles, 7 de octubre de 2026

Chicas de Los 80s: Brooke Shields II (Teen Culture XXIX)

 


En 1980, Brooke Shields era famosa en todo el mundo, pero la nueva década la iba a definir y a destruir. Lo que la había hecho famosa ahora la haría infamosa y pasaría de ser una Teen Idol a un modelo para adolescentes, pero, a medida que ingresaba en su veintena, se volvería una fábula con una moraleja de que lo que empieza mal acaba en fracaso.

En Jeans Calvin o sin Ellos

Teri Shieds seguía manejando el negocio familiar y dio con otras dos vetas de fortuna. Hizo que su hija, ahora quinceañera, filmase una serie de anuncios comerciales publicitando los jeans de Calvin Klein. En ellos se veía al joven símbolo sexual enfundada en ajustados vaqueros y susurrando la maliciosa pregunta: “ ¿Quieren saber que me separa de  mis Calvin?” con la insinuación de que no usaba ropa interior.

Estos anuncios provocaron furor y del bueno. Todas las mujeres querían usar esos jeans (con o sin calzones) y los adolescentes podían adorar a Brooke sin necesidad de verla en películas restringidas para adultos. Aun así el próximo proyecto fímico de Brooke Shields seria clasificado para mayores de 18 años.



Blue Lagoon es una novela escrita por Henry DeVere en la era victoriana . Es una fábula darwinista. ¿Qué sucede si se abandona a dos niños en una isla desierta? ¿Continuarán viviendo de acuerdo a los valores inculcados, o revertirán a un estado primitivo donde importa la sobrevivencia más que la moral?

Esta novela tuvo una versión en el cine mudo y yo vi (y leí la novela) la adaptación de 1949 con Jean Simmons, muy bonita a pesar de ser en blanco y negro. Por eso ni me interesé en la versión Brooke Shields. Agrego que para 1980 yo observaba el fenómeno Shields con una mezcla de desprecio y envidia.

Tal como me esperaba,  el filme solo tuvo un mérito, la magnífica fotografía de ese genio cubano Néstor Almendros que le mereció un Oscar. Christopher Atkins recibió una estatuilla como Revelación Joven del Año, Brooke en cambio, cosechó dos galardones por ser la Peor Actriz de 1980.



El filme da preponderancia a la madurez sexual de los críos. Vemos a Emmeline (Shields) tener su primera regla, ser acosada por su amiguito de la infancia, ceder a los deseos de Richard,  no saber―a pesar de su crecida panza― que está embarazada, etc. Este “despertar sexual” fue temas de conversaciones. Recuerdo una clase de redacción en mi universidad donde debatíamos la existencia de manuales que enseñan a los chicos a besarse y a tener sexo, cuando sin necesidad de ello, la parejita de La Laguna Azul encargaba un bebé.

Como siempre, los desnudos de Brooke dieron para chisme a pesar de que se habló de dobles y hasta de que las extensiones de cabello de la actriz se las habían pegado a los senos desnudos para cubrirlos. ¡Auch! Entre la sugerencia de los comerciales de jeans y sus desnudos en pantalla, Brooke era un símbolo sexual juvenil y lo demostraría en su próximo filme.



Franko Zefirelli hizo su debut en Hollywood con una especie de Romeo y Julieta modernos. Para eso el gran director italiano eligió una novela juvenil que ni era clásico y a Brooke Shields como su protagonista. Terminó el proyecto en otro escaparate para los admiradores de Brooke que a los 16 años comenzaba a cansarse de ser lo que los mexicanos llamaran una “encueratriz”.

Endless Love era la banalidad misma. Una parejita de adolescentes, Jade y David,  eran separados por los padres cuando descubrían que su constante actividad sexual está afectando los estudios de Jade (Brooke).  David (Martin Hewitt), se enoja e incendia la casa de los padres de la novia. Va preso, luego al manicomio y se le prohíbe legalmente volver a ver a su amada. Jade y su familia se van a otro estado, ella se va a la universidad, los padres se divorcian

Cuando David puede ir a buscarla, provoca la muerte del “suegro”, la suegra se le insinúa, ¿sigo? Mi madre y mi hermano fueron a verla, yo ni me molesté. Para mi Brooks Shields era un disco rayado, repetido y mal sonante.



Los Amores de Miss Brooke

Aparentemente, las Shield estaban consientes que ese periodo de explotación de adolescentes iba a acabar con el conservadurismo reaganiano. Fue en 1981 cuando decidieron demandar a Gary Gross para impedir que siguiese exhibiendo los retratos de la impúber Brooke Shields. El juez falló a favor del fotógrafo y quizás entonces Teri se dio cuenta de que su audacia en el manejo de la carrera de su hija podía tener consecuencias.

A Brooke no precia importarle. Si había convertido en la adorada del público. Por tres años consecutivos los lectores de la revista People la votaron como su estrella juvenil favorita. Por otro lado, los tabloides gastaban tinta en sus numerosos romances.

A partir de Pretty Baby, las revistas del corazón se interesaron en el estado cardiaco de la estrellita del semi porno. En sus biografías, Brooke ha revelado que se le inventaron romances con Scott Baio, muy en boga por su spinoff de Happy Days, Joannie Loves Chachi. Y más tarde con Christopher Atkins su pareja en La Laguna Azul. Otros amoríos fueron más cercanos a la realidad

                                   With Scott Baio

En 1979, después de haber sido vista en un match de tenis en Montecarlo, en compañía del príncipe Alberto, se especuló que Brooke podría seguir los pasos de Grace Kelly y dejar Hollywood por la corona de Mónaco. Francamente, por su herencia Torlonia, Brooke era menos plebeya que Grace y la actual Princesa Charlene, pero al parecer fue un truco publicitario.



¿Fueron trucos publicitarios lo que fotografiaban los paparazis a comienzos de los 80?  Brooke aparecía en eventos o colgada del brazo del sex symbol juvenil Matt Dillon, o del mucho mayor John Travolta. En 1983, Brooke Shields inicio una amistad con el astro del momento, Michael Jackson. Lo que ella insistiría fue solo una relación de amigos, el Rey del Pop lo describiría de otra manera.


                      Con Matt Dillon

En entrevistas en décadas posteriores, Michael confesaría a Ophrah y al Rabino Shmuley Boteach que Brooke había sido su gran amor, que fuero novios, que incluso le pidió matrimonio y que la quería de madre de sus hijos. Estas declaraciones no le han hecho ni pizca de gracia a la afortunada que insiste en que solo fueron amigos y si él quiso más fue asunto de Michael y no de ella.

                                                Con Michael Jackson

Entretanto Brooke seguía dando lata en el cine. En realidad la culpa era de su madre cuyo cerebro embotado por el alcohol no captaba que su hija era un hermoso rostro de portada y nada más. Menachem Golan, famoso por sus épicas chabacanas, eligió a Brooke para otra aventura exótica.

Sahara era un drama de época que tiene lugar en el norte de África en los Locos 20. Brooke Shields es Dale, una chica que quiere cumplir el sueño de su difunto padre y ganar una carrera de autos que cruzaría el desierto del Sahara. Para lograrlo, Dale se disfraza de hombre (con mostacho y todo), pero en medio de la carrera, cae en medio de una guerra de tribus del desierto. Un jeque beduino, Jaffar, la rescata de unos leopardos y ya tenemos romance a lo Rodolfo Valentino.

Por este blockbuster―filmado en el Desierto de Negev― Brooke recibió un millón y medio de dólares (el filme costó 15 millones). La música estuvo a cargo de Ennio Morricone, el vestuario fue diseñado por el Maestro Valentino. Se pudieron ahorrar la plata, el filme fue un fracaso. Brooke recibió dos Raspberrys uno como Peor Actriz y otro como Peor Actor (por el cross dressing) del año.



Ya nadie parecía tomarla en serio como actriz, comenzando por su madre que alegaba que quería por director “una figura paterna” porque Brooke no debía ser tratada “como mujer…no todavía”. Otra alucinación de Teri era tener a John Kennedy Jr. en el rol del Sheikh Jaffar, pero desistió pensando que Jackie no daría permiso, Se tuvo que consolar con Lambert Wilson.

La Virginal Brooke va al College

Brooke escapó de las humillaciones yéndose a Princeton donde fue aceptada en febrero de 1983. Ahí pasaría cuatro años de los que egresaría con un título en literatura francesa. En esos años, la actriz tuvo poca actividad actoral. En 1984 rodó un telefilme de aventuras llamado Wet Gold y en 1986, su madre consiguió el estelar para la nena en un proyecto muy deseado, Brenda Starr que giraba en torno a las aventuras de la periodista de una famosa tira cómica.



Entretanto, Brooke Shields emprendió una nueva faceta en su diversa carrera, la de escritora. En 1985 salía la venta On Your Own, un manual para las jovencitas en el que Brooke se erigía como un prototipo de lo que debía ser la chica moderna entre la secundaria y la universidad. Los consejos que iban desde poner de moda cejas hirsutas hasta promover la castidad, demostraban que Brooke había superado su etapa de soft porn para volverse un modelo de adolescentes.

Lo que más impresionó al público fue la confirmación de la virginidad de la ex Pretty Baby y como inculcaba que la adolescencia no necesariamente debería ser una etapa de exploración sexual. En la Era del SIDA, este tipo de propaganda venia muy bien y algunas de nosotras, vírgenes veinteañeras ,comenzamos a mirarla con respeto. Una compañía aseguradora prometió pagar una fuerte cantidad a Brooke Shield por cada día en que su himen permaneciera intacto.



Este tipo de publicidad mantuvo a flote a Brooke Shields durante su ausencia de los platós. Entretanto, cumplió el sueño de su madre de salir en una cita con John Kennedy Jr. en Aspen, la capital del esquí estadounidense. En esa ocasión, Brooke conoció a varios miembros de la Familia Kennedy y tuvo una cita romántica con el entonces el soltero más cotizado del mundo. Años después, Brooke admitiría no haberse acostado con John-John, pero que este era un “gran besador”.



Para cuando Brooke se graduó de Princeton en 1987, América la seguía creyendo virgen, y no lo era. En Princeton conoció a un aspirante a actor llamado Dean Cain, que años después se volvería famoso interpretando a Superman en la televisión. No fue un gran amor y es desilusionante saber que Brooke se guardó tanto tiempo para un don nadie.

                             Con Teri en su graduacion de Princeton

Lo cierto es que Brooke encontraría a su regreso al mundo del espectáculo que había perdido vigencia. Brenda Starr era un proyecto engavetado y no le llovían ofertas a su protagonista. Parecía ser que su único mérito había sido estimular al colectivo PDF y ahora estaba muy vieja para ellos. Fue en esta etapa que Brooke aceptó visitar a un ejecutivo que le ofrecía un proyecto jugoso. Una vez en el departamento del individuo, este abusó sexualmente de la actriz.

Aunque contado décadas más tarde suena uno más de los “momentos MeToo” que se revelaron en los días en que Bill Cosby y Harvey Weinstein fueron enjuiciados, es una evidencia de como Brooke Shields había dejado de ser una estrella respetable. El fin de los 80s la tendría dando tumbos. Brenda Starr todavía no tenía luz verde a pesar de estar terminada. Todo por las manías de Teri que quería que por su “actuación” en el filme le dieran el crédito principal después de su hija. Era obvio que Mom Teri ya no protegía a Brooke ni velaba por sus intereses.

Para cuando Brenda Starr vio la pantalla de un cine en 1993, Brooke había hecho dos filmes con actores desconocidos y que nadie vio. La gente se aglomeró para ver Brenda Starr y salió del cine defraudada. Los críticos la hicieron pedazos y se puede decir que ese fue el final de la carrera cinematográfica de Brooke Shields.



Brooke se Reinventa

Poco a poco, Brooke comenzó a tomar las riendas de su carrera y se atrevió a dejar a Teri atrás. Se fue a Europa donde todavía era recordada. Hizo un cameo en una serie griega. En 1994 filmó una película en Italia. Siguió haciendo cine en USA, pero ya no en rol protagónico. Entremedio,  buscó otros espacios donde sobresalir. Comenzó a hacer apariciones en series de televisión y en 1994 interpretó a la víctima del asesino serial Richard Farley en el telefilme I Can Make You Love Me.

Ese año, Broadway repuso Grease y en su elenco entró Brooke Shields dando vida a Betty Rizzo. Brooke se había reinventado, no era una luminaria ni un símbolo sexual, pero se la reconocía incluso en las revistas del corazón donde destacaba por su romance con el astro del tenis Andre Agassi.

En 1985, Brooke viajó a Australia a hacer un telefilme, desde entonces la televisión pasaría a ser su principal plataforma. Apariciones en diversos shows la llevaron en 1986 a producir su propia serie. En Suddenly Susan, Brooke era una editora de revista que tras arrepentirse ante el altar, recibe el encargo de redactar una columna sobre cómo es la vida de una mujer soltera moderna.



Esta serie duraría cinco temporadas, ameritaría un Globo de Oro para la protagonista y un reconocimiento mundial. Entremedio de esta nueva fama, Brooke se emancipó emocionalmente de Teri, que ya evidenciaba demencia y se convirtió en Madame Agassi. Solo que ese matrimonio no duró más de dos años. El tenista resultó tan controlador como Teri, pero Brooke reconoció los síntomas y cortó por lo sano.

                                   Andre y Madame Agassi

Totalmente libre , Brooke Shields inicio el Tercer Milenio llena de energías. Volvió al teatro musical, siendo Sally Bowles en Cabaret (2001) y Roxi Hart en Chicago (2005) y se haría conocida para una nueva generación de adolescentes interpretando a la madre de Mila Kunis en That 70s Show y de Miley Cyrius en Hannah Montana.

En la vida real, Brooke también se convirtió en madre tras encontrar la estabilidad emocional en su matrimonio con el libretista Chris Henchey. Después del nacimiento de su hija Rowan en el 2003, la actriz experimentó depresión post-parto por lo que dio entrevistas a revistas y a Ophrah sobre esa enfermedad.

Esto provocó un enfrentamiento mediático entre Tom Cruise y Brooke sobre la promoción de antidepresivos para combatir la depresión postparto. Nuevamente una controversia ponía a Brooke Shields en la mira pública. Todo el proceso culminó en un libro Down Came the Rain: My Journey Through Postpartum Depression cuya publicación en el 2006 coincidió con el nacimiento de Grier,  su segunda hija.



En los últimos quince años, Brooke ha seguido trabajando. En el 2011 interpretó a Morticia en The Addams Family en Broadway. Ha seguido haciendo apariciones en series de televisión,  fungido como co-presentadora y ejerciendo activismo en varias causas, a la par de criar a sus dos hijas.

En el 2012, Teri murió lo que dio pie a la esperada memoria de su explotada hija. En el 2014, salía a la venta There Was A Little Girl: The Story of My Mother and Me. Una desilusión, Brooke habla de su vida aislada de las demás chicas de su edad, de su soledad y a cada rato indica el dominio que su madre ejerció sobre ella, pero nunca dice nada malo sore Teri.



Según el libro, Brooke agradece a su madre sus desvelos, su cariño, sus sacrificios (WTF?) incluso aprueba la sexualización a la que fue sometida porque dice no haber comprendido lo que significaba. Dice que los comentarios sobre su madre fueron injustos, pero solo habla de Pretty Baby, no de las fotos desnuda para Playboy. ¿Nos toma por tontos  o es ella la con problemas psicológicos que le impiden ver a cruda realidad? 

Brooke Shields tiene  muchos a quienes culpar: a la industria del cine, del modelaje, a su época permisiva e inconsciente, pero sobre todo a su madre. Uno se pregunta si su historia hubiese podido tener lugar en este siglo donde hay más conciencia en el abuso sexual de menores, pero también es bueno recordar que otras actrices se negaron a ser in-famosas como Brooke. Una de ellas es Phoebe Cates de quien hablaré próximamente.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario