lunes, 8 de marzo de 2021

Humanizando Villanos de la Historia Moderna (II) : De Hitler a Serrano Suñer

 


Después de cuatro años de búsqueda finalmente pude ver “Lo que ocultan sus ojos” en YouTube. Mi interés en la serie de Telecinco radicaba en dos factores. Se trataba de la primera serie española en saltarse las normas que la memoria histórica prescribe para el drama de época. Por otro lado, me ganaba la curiosidad de ver como habían intentado humanizar y dulcificar a Ramon Serrano Suñer.

Como con “Rubirosa”, las interrogantes se acumulaban. ¿Es posible convertir a los monstruos de la historia reciente en héroes?   ¿Para hacerlo, debe faltarse a la verdad?  ¿Cuál es el límite para tratar a un dictador o representante de un gobierno dictatorial?  Eso me llevó a un examen de lo que se ha hecho con nombres que evocan terror, y con sus esbirros.

¿Se Puede Humanizar a Hitler?

El inicio obligatorio es con Adolf Hitler. ¿Se puede humanizar a la encarnación histórica del mal? No hablo de caricaturas como la de Taika Waititi en su “JoJo Rabbit”, sino de mostrarlo en un contexto urbano serio como un ser capaz de sociabilizar y desarrollar afectos.



A comienzos de este siglo, se temió que tal cosa ocurriese con “Hitler: The Rise of Evil”, donde nos lo muestran ser cortés con personajes como Helen Hanfstaengl (Julianna Margulies) incluso compasivo tras la muerte de su hija. También nos lo mostraron enamorado de su sobrina (Jena Malone) y el inicio de su romance con Eva Braun (Zoe Talford), pero a mi Robert Carlyle me pareció más desquiciado y peligroso que el mismo Fuhrer. Hasta que no lo vi en “The Full Monty” no pude escurrirme de esa impresión.



  A pesar de que la crema y nata del cine inglés (Sir Alec Guinness, Sir Anthony Hopkins, Sir Derek Jacobi, Sir Ian McClellan) había dado vida al Fuhrer, sería el gran Bruno Ganz el único capaz de mostrar al Fuhrer en famille. Sin embargo, en su momento causó mucha incomodidad y mucha critica (me temo que de parte del grupo judío) la “humanización” de Adolfito en esa gema del cine alemán “Der Untertang (el Hundimiento)”.

A mí me da risa que se quejen de que “humanizar” a Hitler disminuye sus crímenes. ¿Cuál humanización? Lo muestran siendo amable con su secretaria (Alexandra Maria Lara), y triste al poner a dormir a su perrita Blondie. Pero, aunque se conmueva con la canción de los niños Goebbels, no levanta un dedo para impedir el infanticidio masivo que cometerán los padres de esas criaturas.

En la serie, Hitler se muestra implacable y cruel. Aun a pocos días de su suicidio ordena la ejecución de su concuñado Hermann Fegelein (Thomas Kretschmann) y dice despectivamente que el pueblo alemán se merece la tragedia que está viviendo puesto que llevan años de vida cómoda bajo su régimen.



Leia en algunas de las quejas sobre “Lo que escondían sus ojos” que era inaudito que en España se hiciese esta apología de uno de los hombres clave del franquismo y que sería imposible hacerla sobre altos jerarcas nazis. Detengámonos aquí.  En 1980, Rutger Hauer reafirmó su status de estrella (comenzado en Hollywood con su interpretación del androide Roy en “Blade Runner”) con su rol protagónico en “Inside the Third Reich”.



 Por 250 horas (dos noches) el holandés se metió en la piel de Albert Speer, el arquitecto fetiche de Adolf Hitler. Tal como en el libro, Speer es descrito como un artista que cae bajo el embrujo del diabólico Fuhrer. Parte de esta humanización de quien gozase de los privilegios de la elite mas alta del nazismo, era retratar al arquitecto como hombre de familia, esposo fiel y padre cariñoso de seis hijos. Aunque hoy “el Mito Speer” ya está desbancado y se sabe que, a partir de 1933, Speer se alejó de su familia, el filme consiguió hacernos creer que Albert Speer era un “nazi bueno”.






Menos dulcificadas son las imágenes de Ernst Kaltenbrunner y Joseph Goebbels en obras que giran en torno a sus “románticos corazones”. En otro blog hablé de The Girl From Berlin de Ellie Midwood, la historia ficticia de una chica judía que pasa por aria,  se convierte en espía de los Aliados, pero todo lo lanza por la borda al enamorarse de su jefe, Ernst Kaltenbrunner.



En Netflix pueden encontrar “La amante del diablo”, filme checo que narra como Joseph Goebbels, enloquecido de amor por la actriz Lida Baarova, estuvo a punto de perder su rol de jefe de propaganda y hombre de confianza de Hitler, movida que hubiese cambiado la historia. En ambos casos, la tesis es que hasta los nazis se enamoran y que por amor dejan de ser monstruos.



Eso no ha ocurrido con El Camarada Stalin. Desde “La Chica del Kremlin” (1957) un Noir muy B con Zsa Zsa Gabor hasta “La Muerte de Stalin”, la imagen de un tirano fantoche y despótico es la que prevalece. Ni siquiera el intento de darle rasgos humanos de parte de Robert Duval en el filme para televisión “Stalin” (1992) lo consiguió.



Mussolini, El Casanova

Finalmente llegamos a Mussolini, una figura de la historia que ha ameritado burlas y caricaturas comenzando con el Napaloni de “El Gran Dictador”. Los italianos, tras derrocarlo y derribar sus estatuas,  lo olvidaron por décadas hasta que en 1974 una coproducción italoamericana tuvo a Rod Steiger en “Los últimos días de Mussolini”. 

Nunca he visto esa película, pero recuerdo haber leído en Vanidades una entrevista a la hermana de Clara Petacci, la última amante del Duce. Miryam San Severo se quejaba de que Lisa Gastoni interpretase a su hermana.  Myriam temía que Gastoni, conocido símbolo sexual del cine italiano,  creara una Claretta vampiresa y que su historia solo se cifrase en su poder erótico.



Curiosamente, el poder erótico es lo que ha sacado a Benito (¿sabían que se llamaba así por Benito Juárez?) del casillero de caricatura. El culto de personalidad instaurado alrededor de la figura del dictador siempre hizo hincapié en su aura viril de mujeriego. Algo que han resucitado el cine y la televisión de las últimas décadas.

En 1985, HBO, todavía en pañales, produjo la miniserie “Mussolini y Yo” basada en los diarios del Conde Galeazzo Ciano, el famoso yerno de Il Duce. Sir Anthony Hopkins era un sufrido Ciano tratando de mantener un equilibrio entre su temperamental esposainterpretada por Susan Sarandony su suegro (Bo Hoskins).



Lo curioso es que, en noviembre de ese mismo año, la NBC sacaba al aire la miniserie “Mussolini: Untold Story”. Aunque nuevamente Ciano (que en la vida real fue un ‘émulo del suegro, hasta en lo mujeriego) interpretado por el inolvidable Raúl Juliá, era una víctima, la trama se centraba en Il Duce, sus amores y su vida familiar.

Leyendo este artículo del Chicago Tribune de 1985, caigo en cuenta que la serie pasaba muy rápido por lo que concierne al gobierno fascista. Mostraba los Camisas Negras como gamberros y a Mussolini como dictador bananero, pero no explicaban las razones de cómo llegó al gobierno o por qué duró tanto tiempo o por qué recibió el apoyo de la burguesía y de la iglesia.

George C. Scott lideraba un reparto de lujo. Lee Grant era su esposa, Donna Rachele, Virginia Mardsen era Claretta y Mary Elizabeth Mastrantonio, Gabriel Byrne y Robert Downey Junior eran sus hijos. George C. Scott dijo que pretendía retratar a su personaje como un psicópata, pero acabó creando un Don Corleone un poco más brutal que El Padrino.



La serie comienza con Mussolini que, tras La Marcha de Roma, parte a Milán para traer a su familia a la Ciudad Eterna. Su mujer no quiere, no está segura de que el marido dure en este empleo. Benito, en vez de armarle gresca o arrastrarla del cabello, simplemente ordena que venga el camión de mudanza y se lleve todos los muebles a Roma.

                            Benito y Rachele

Donna Rachele no tiene más remedio que seguirlo. Sin embargo, la serie es fiel a la verdad mostrándola como devota del marido. Sus celos de Claretta, y el hecho de que en Roma tuvo otra hija, demuestran que no faltaba amor en esa relación. La serie también muestra a Claretta como una rubia tonta (no lo era) que se redime al final negándose a abandonar al amante y siendo ejecutada junto a él. Toda la historia está enfocada en Mussolini el amante, el padre y el esposo, nunca en el estadista.

                         Mussolini en la boda de su hija

Un detalle un poco discordante y que me llevó a no acabar de ver la serie fue una escena en que siendo entrevistado por la famosa Dorothy Thompson, Benito se abalanza sobre ella y la ultraja. Aunque siempre hubo rumores (nunca probados) de que había violado mujeres y sabido es que la mayoría de los grandes casanovas suelen seducir a la fuerza, supe entonces y hoy que esa escena era falsa. Dorothy Thompson no era el tipo de mujer que pudiese ser violada fácilmente, y menos que no hubiese hecho público el hecho.

                           Dorothy Thompson despues de ser atacada por Il Duce

Tiempo después vi, en el soft porn italiano “Il Piacere”, a un camiccia nera en un burdel veneciano que les cuenta a sus compañeros que iL Duce embarazó a una mujer … ¡sodomizándola! Menos vulgar es lo que cuenta el personaje de Sophia Loren en “Una Giornata Molto Particolare”. Como le relata a Marcelo Mastroianni, un día paseando divisó al Duce en su cabalgata matinal. La impresión de verlo le produjo un semi orgasmo y cayó desmayada. ‘” Ese día descubrí que estaba embarazada” dice creando con sus palabras la idea de que Mussolini la ha preñado mágicamente.

La imagen de Mussolini, el amante que muere en brazos de una mujer que lo ama, es la que ha capturado la imaginación de sus admiradores por décadas, borrando las caricaturas chaplinescas y de Disney. Cuando los medios italianos se atrevieron a recordarlo, a comienzos de los 90, se enfocaron nuevamente en su carrera de Casanova.

Para” Il Giovane Mussolini” o “Benito” se trajeron a Antonio Banderas, el galán más cotizado de España que ya se estaba abriendo camino en Hollywood. Pueden ver esta serie en Tubi, pero cuidado que es la versión doblada y no le crean el título “Mussolini, Rise and Fall” porque acaba en 1915. Se concentra nada más que en la etapa más presentable de quien todavía no era il Duce.



La serie describe como Benito Mussolini, hijo de un herrero se hizo autodidacta, aprendió tres idiomas, fue maestro y profesor de francés (antes de ser Il Duce se le llamaba Proffesore Mussolini). De obrero inmigrante en Suiza pasó a periodista llegando a ser director de periódicos como Avanti e Ïl Popolo d Italia. Mas importante en la trama que su carrera política, que lo llevó de declarado socialista y pacifista a apoyar la entrada de Italia en la Primera Guerra Mundial y a formar el Partido Fascista, son las aventuras románticas de Mussolini.

La serie nos lo muestra conociendo a Ráchele Giudi (quien nunca fue su alumna) que se convertiría en su esposa. La serie nos la muestra hasta el final apoyando a regañadientes al padre de su hija Edda (los otros hijos todavía no habían nacido). Los tres episodios que la RAI presentó en 1993 en tres tandas (durante las cuales yo logré superar mi récord de tiempo en bicicleta estática) hacen hincapié en el libido mussoliniano y sus constantes affaires algunos con personajes ficticios, otros con mujeres reales como las judías Angelica Balabanoff (la “Quiela”de Diego Rivera) y Margherita Sarfatti.



Franco y su Corte

Si me detengo en este aspecto es para demostrar que el donjuanismo puede ser una manera de humanizar, incluso ‘blanquear” la imagen, de un tirano. Algo que no ha podido hacerse con Francisco Franco, que por más que se le busque, fue un marido y padre ejemplar. Como el Generalísimo solo aparece en la ficción española, su retrato se ciñe a las órdenes de la memoria histórica que exigen que no debe tener ninguna característica positiva.



Por eso siempre se enfocan en aspectos físicos que lo disminuyen (su tamaño, su voz atiplada) o su religiosidad que es puesta en contrapunto con su carácter pragmático, cínico e implacable (siempre se le retrata firmando sentencias de muerte).Al menos en “Lo que escondían sus ojos” es interpretado por Javier Gutiérrez quien resalta algunas de las cualidades del Caudillo como su carácter práctico, su habilidad para negociar y lo que siempre decían los exiliados que mi padre conoció en su trabajo y yo como alumna, que era “cazurro como un zorro”.



Agrego que la novela de Nieves Guerrero en su afán de mostrar a Serrano Suñer como víctima pone al Generalísimo como implacable, incluso como hambreador del pueblo (sus despensas están llenas mientras Madrid gime por pan). La novela llega a inventar calumnias históricas como decir que mandó matar al General Campins.  La realidad es Queipo de Llano arrestó a Campins precisamente por ser este amigo de quien el General llamaba despectivamente “Paquita, La Culona”. Franco rogó en vano por el indulto de Campins.

Otra estupidez que me sorprende en una periodista seria como Nieves Herrero, es que ponga en boca de Serrano Suñer que grandes literatos españoles como el Dr. Marañón y Menéndez Pidal no podían (en 1941) regresar a España por culpa de Franco. Marañón se exilió debido a que los milicianos casi lo fusilan y retornó sin problemas a su patria en 1942, y Menéndez Pidal desde el 39 que estaba de regreso en España. Al menos la serie, no repite estas calumnias.



                                

Lo que yo siempre esperé es que el rostro humano del régimen franquista en la ficción comenzaría por algunos de los miembros de la corte del Caudillo. Tal vez alguien cuya honorabilidad no se pusiera en duda como la del General Agustín Muñoz Grandes. O ya que estamos en líos de faldas, algo sobre los muchos amores de Millán Astray, pero nunca se me ocurrió que el Cuñadísimo fuese el elegido.

Para hacer honor a la verdad, la idea de humanizar a Ramon Serrano Suñer no nace de un vacío, existe el precedente del Tiempo entre Costuras. La cultura popular española, quizás cansada de tanta memoria histérica que solo retrataba un lado de la Guerra Civil, demonizando al bando contrario, estaba más que preparada, en el 2010, para la salida al mercado del superventas de María Dueñas.

Una de las grandes virtudes de esa novela es que se aleja de la imagen de la España en guerra, concentrándose en los aspectos menos políticos de la vida en Marruecos, pero cuando es necesario, Sira Quiroga sabe de qué bando es. Contrabandea armas para los Republicanos, rescata a su madre de los bombardeos de Madrid y cuando vuelva a enamorarse, lo hará de un corresponsal de guerra británico quien a ratos funge como espía y pone a Sira trabajar en el mismo rubro, primero en Tetuán y luego en Madrid.

                         Sira, en su faceta de espía, conoce a Serrano Suñer

Es en ese contexto que Dueñas puede atreverse a la presentación de personajes positivos que no sean comunistas o prófugos republicanos. El padre de Sira, un acaudalado industrial es anglófilo total. Ignacio, el ex novio de la costurera, al principio se nos aparece como un típico esbirro de los servicios represores franquistas, pero llegado el momento auxilia a Paquita, la viuda de un rojo y no delata a Sira. Pero antes ya habíamos tenido un representante más importante del lado humano del franquismo.

En otra entrada ya mencioné que originalmente la Profesora Dueñas había querido cifrar su historia en el romance Beigbeder-Fox. Tal vez por miedo a críticas, prefirió convertirlos en un trasfondo de las andanzas de epia de Sira. El caso es que no hay fan de esta gran novela que no enloquezca con estos amores cruzados entre el militar franquista y la inglesa que lo vuelve anglófilo y, por ende, “bueno”. importante detalle ya que en “Lo que esconden sus ojos”, ¡los ingleses son malos.

                 Beigbeder se despide de Sira antes de irse al exilio en Ronda

En El tiempo entre costuras, Juan Luis Beigbeder que cayó en desgracia ante Franco por su rivalidad con el germanófilo Cuñadísimo y sufrió exilio en Ronda, es presentado como una víctima del franquismo, de los elementos pronazis de la corte franquista y de su máximo representante, el mencionado Serrano Suñer. Con eso ya es fácil colgarle las alas de un angelito en la espalda del poliglota coronel Beigbeder.

El Señor del Gran Poder

Maria Dueñas salió bien librada de haber hecho este mini panegírico de un miembro importante del bando ganador. La pregunta era quien sería el próximo en ponerle el cascabel al gato y quien sería ese cascabel. Pues nadie se esperó que el elegido fuese “El Señor del Gran Poder” como lo llamaban, en las coplas, a Ramon Serrano Suñer.



Sin embargo, Serrano Suñer y Beigbeder tienen puntos en común. Ambos fueron combatidos por elementos envidiosos del poder que representaban, ambos se enamoraron de mujeres complicadas y esos amores propiciaron su caída. Esos amores fueron novelados y se convirtieron en ficción histórica o lo que en ingles llaman historical romance.

A Nieves Guerrero, abogada, criminóloga, periodista y figura de la televisión española, le gusta escribir sobre adlulteras. Su libro Esos días azules gira en torno a la “Guiomar” de Antonio Machado, la muy casada Piar de Valderrama. Antes, en Lo que escondían sus ojos” relatabaimaginándose algo de lo que nadie fue testigo los amores del Cuñadísimo con la Marquesa de Llanzol, la mujer más elegante de España.

Aunque el libro y la serie no pretendan ni redimir a Serrano Suñer ni hacer una apología de sus actividades políticas, si lo convierte en un Latín Lover irresistible. Algo que honestamente conjuga con el retrato del macho desobligado cuyos amoríos provocan la desdicha de sus propios hijos. Es que la novela (no así la serie) tiene una protagonista y esa es Carmen Diez de Rivera, el fruto de los amores del “Jamón Serrano” y su Marquesa.

Carmen, a quien los españoles recordaran como política, como la Musa de la Transición, o como las lenguas viperinas la calumniaron, la amante del hoy Rey Emérito y de Adolfo Suarez, comienza esta novela con un relato en primera persona del peor día de su vida. Lo que sigue se supone que está basado en los diarios de Carmen entregados, antes de su prematura muerte, a la periodista Ana Romero quien los publicó bajo el título de Mi Verdad.



Sin embargo, ese subterfugio no funciona en la serie que se enfoca en los padres de Carmen. En su afán de blanquear a ese par de tunantes adúlteros, falsea la historia y atropella a más de una figura real. Ohhh, San Cristóbal Balenciaga espero que en el Cielo de Modistos no te vengan con el chisme que te adjudican alguna de las mamarrachadas que Banca Suarez usa en la serie.

Comencemos entonces por la historia real de los dramatis personae. Ramon Serrano Suñer nace en Cartagena de padres catalanes. Vástago de familia acomodada hace una brillante carrera de derecho, especializándose en las universidades de Roma y Boloña. Durante la Segunda República se convierte en abogado de Estado.

En 1932 contrae nupcias con una joven asturiana llamada Ramona “Zita” Polo. Padrinos serán El General Francisco Francocuñado de la noviay el mejor amigo del novio, José Antonio Primo de Rivera, fundador de la Falange española. Ambos hombres tendrán tremenda influencia sobre Serrano Suñer y su futuro.


                                        Zita y su Ramón

La Guerra Civil pilla a Serrano Suñer en Madrid. Reconocido falangista, es llevado a la Cárcel Modelo (modelo de crueldad). Ahí la zozobra y el estrés son constantes, provocados por interrogatorios arbitrarios, simulacros de fusilamiento, y las famosas “Sacas”, redadas nocturnas de prisioneros que desaparecen. Esto ocasiona problemas de ulcera al futuro ministro. Es enviado a un hospital donde, con ayuda del Dr. Gregorio Marañón, logra huir (disfrazado de mujer).

Llega a la zona sublevada donde pronto se granjea la confianza del Caudillo, llegando a reemplazar a Nicolás, el hermano de Franco. Es nombrado Ministro de Gobernación en Burgos. Ahí se entera que sus hermanos han sido fusilados en Madrid. También que la embajada francesa les negó el asilo que los hubiese salvado. Este golpe definirá su política futura.



El odio a Francia lo hará más germanófilo; el caos provocado por la Segunda República le crea la idea de que España no puede ser una democracia y dicta sus futura obsesión con la represión de todo elemento Rojo (un término amplísimo que cubre a todo el que haya apoyado a la Republica). ¡Hubo un momento en que la obsesión con las represalias del Cuñadísimo era tal que quería castigar a la totalidad de Madrid, por haber la ciudad apoyado a la Republica!

Serrano Suñer fue el arquitecto jurídico del” Estado Nuevo” franquista. Sería el creador de las leyes y estatutos que gobernarían a España por cuatro décadas. En 1940 lo nombran Ministro de Relaciones Exteriores, y de Propaganda. Es quien estará a cargo de la censura española. Es además el presidente del único partido político aceptado durante el franquismo La Falange Española Tradicionalista y las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista (mejor conocidas por las siglas FET y de las JONS).

Si le agregamos que el Cuñadísimo comandaba la policía secreta, a la que intentaba convertir en un modelo parecido a la Gestapo, era el hombre más poderoso de España. A veces parecía mandar más que Franco. Esa escena en que Nenuca le pregunta a su madre “Mamá, ¿quién manda en España? ¿Papá o el Tío Ramón”? sucedió realmente y explica la inquina que Doña Carmen le tenía a su cuñado. Aparte de que Don Ramon sacaba tiempo que no tenía para asaltar camas ajenas. Su esposa, la dulce Zita, se hacia la de la vista gorda porque estaba enamorada y su marido la tenía muy bien atendida, haciéndole hijos a cada rato.


                           Los Serrano Suñer y sus hijos mayores

Ser mujeriego le acarrearía a Serrano Suñer muchos problemas sobre todo en la relación que nos importa y que inició en el Hotel Ritz de Madrid, en 1940 cuando le presentaron a la Marquesa de Llanzol. Hora es de hablar de este ilustre personaje.

Sonsoles de Icaza y Pesca

Maria Sonsoles de Icaza era hija del diplomático y cervantista Francisco de Icaza quien fuese embajador en México. Sonsoles se crio en un mundo de intelectuales, de viajes, pero también de vida holgada. La muerte del padre, cuando Sonsoles tenía 11 años, dejó a su madre y a todos sus hermanos al borde de la pobreza. Esto obligó a la hija mayor, Carmen de Icaza, a buscar empleo en el periodismo lo que la llevaría a convertirse en escritora de novelas sentimentales muy populares como Cristina Guzmán, llevada al cine por Rocío Dúrcal y a la telenovela por Amparito Rivelles.

                                  Sonsoles en 1932, el año de su puesta de largo

Sonsoles tomó la decisión de que debía casarse y con un hombre muy principal y rico. Ese hombre fue Francisco de Paula Díez de Rivera, Marqués de Llanzol. Que estuviese interesado en Ana, la hermana mayor de Sonsoles no fue impedimento, Sonsoles, de 21 años, le quitó el pretendiente a su hermana y desde ese momento la sociedad madrileña la apodó “Sonsoles de Icaza y Pesca”.  En la serie, el personaje de Blanca Suarez tiene el descaro de decirle a su madre que se casó para evitarle a Ana el dolor de un matrimonio sin amor.

Es que al Marqués lo interpreta un buen actor, Emilio Gutiérrez Caba, pero que parece el abuelito de Blanca Suarez que no había cumplido los 30 años cuando filmó la serie. En la vida real, el Marqués tenía 46 años cuando se casó y todavía estaba de buen ver. Lo que explica que los primeros cinco años de matrimonio fuesen felices. Para ese primer encuentro con Serrano Suñer, la Marquesa había tenido dos hijos y esperaba el tercero. A pesar de hallarse en el octavo mes de embarazo, el porte y belleza de Sonsoles de 26 años impactó a Serrano Suñer quien ya había cumplido los cuarenta.

De ese encuentro devino un affaire fogoso, un amour fou total que pronto fue la comidilla de Madrid y que culminó en un cuarto embarazo para Sonsoles. Mas adelante, Serrano Suñer diría (algo que no ponen en la serie) que él se portó como un caballero. Que sostuvo una reunión con el Marqués en El Escorial y ofreció reconocer a su hija. Don Paco se negó. No solo ya había sufrido bastante humillaciones, además temía que el reconocimiento público estigmatizaría tanto a Sonsoles (a quien él quería sinceramente) como a la niña que era inocente.

                            Carmen y sus padres biológicos

De esa manera, Carmencita se criaría como hija de un hombre a quien amaba entrañablemente y que, en eso la serie no miente, la quería de igual manera. Coincidiendo con el nacimiento de Carmen, Serrano Suñer fue apartado de la política siendo el asunto con Sonsoles un factor en su caída, aunque no fue el único ni el más importante. Aun apartado de la política, como abogado y empresario, Serrano Suñer siguió jugando un rol social en España ¡y continuó sus amores con la Marquesa!

Incluso esa relación siguió después de la catástrofe. No creo que sea spoiler contarles lo que es hoy dominio público. Los niños Serrano Suñer se pasaban los veranos en San Sebastián con los hijos de Sonsoles. Carmencita y Rolo se criaron primero como hermanos, luego como amigos y acabaron de novios. Fue cuando preparaban su matrimonio que por fin los padres les dijeron la verdad.



Aun después de eso, aun después del ingreso de Carmen en Las Carmelitas de Ávila, los amores siguieron. Fue Rolo el que le exigió al padre lo que ni Zita había hecho terminar definitivamente con la Marquesa. Carmen, después de seis meses de noviciado, abandonó el convento y estuvo en curas de sueño en París y Suiza, Finalmente se marchó de misionera a la Costa de Marfil regresando del África en 1967.

Adoptó una vida rebelde como muchos jóvenes del tardofranquismo y finalmente se convirtió en parte de la historia española con su actividad política durante y después de la Transición. Murió en 1999, de un cáncer mal diagnosticado. Sonsoles ya había fallecido en 1996. Serrano Suñer las sobreviviría a ambas, muriendo a los 101 años en el 2003. Nunca se le persiguió por su actividad política, nunca se le hizo juicio.  Es un personaje muy polémico porque sus enemigos lo atacan, unos por haber sido germanófilo y pronazi y otros, por lo contrario. Es la razón por la cual los alemanes nunca confiaron en él y gozaron con su caída.

Los Crímenes de Serrano Suñer

Ramón Serrano Suñer es un personaje contradictorio porque no cabe en ningún perfil establecido. Hasta el canallita de Paul Preston cayó bajo su embrujo y le hizo un obituario más que elogioso en The Guardian. Sin embargo, es verdad que hoy hay una España que brinca al oír el nombre del Cuñadísimo y no precisamente de alegría.



Yo me estoy desayunando con tanto dato que he encontrado que me ha cambiado la imagen que tenia de Don Ramon. Así que voy a tratar de apegarme a lo más nefasto y que todavía le enrostran. A propósito, en YouTube, hay un canal Serrano Suñer que recoge sus últimas entrevistas. Lo recomiendo para ver su versión de su vida politica.

Por más excusas que le busquen Ramon Serrano Suñer fue un organizador — sino el creadordel estado policial franquista. Con su poder sobre la prensa, sobre la Falange, sobre la policía ya tenemos a quien culpar de esa política de represalias constantes, que ya de viejo la haya criticado es otra cosa. Lo cierto es que creía tan a pie juntillas que el futuro de España se cifraba en la eliminación de sus enemigos que convirtió la represión (léase cárcel, tortura y paredón) para los enemigos del régimen, en un arte.

El mejor ejemplo es que los agentes que Himmler envió a España a entrenar a la policía secreta se horrorizaron ante las ejecuciones y encarcelamiento. No porque sintieran lastima por las víctimas del franquismo sino por la pérdida de mano de obra. Desde un punto de vista psicológico, Serrano Suñer había quedado traumatizado por lo experimentado durante su cautiverio durante la Guerra Civil. Su política represiva era parte de una vendetta personal.


                                        Serrano Suñer y Himmler

Yo entiendo que haya exigido la extradición de líderes republicanos en Francia, como Luis Companys, para ser juzgados y ejecutados en España, y que le haya dado una pataleta porque se le escapó Juan Negrín, pero hay un punto muy negro en contra de Serrano Suñer. Tras el cierre de la Guerra Civil, quedaron en suelo francés, miles de españoles que habían cruzado la frontera a último minuto. Encerrados en campos de detención, la mayoría eran de izquierda, pero muchos eran simplemente adherentes a la Republica.



Tras el armisticio, los franceses le preguntaron a Serrano Suñer qué hacer con ellos. ¿Se los devolvía a España?  La respuesta del cuñadísimo fue fría y contundente: “No hay españoles en Francia”. Con eso selló el destino de estos desdichados que fueron en su mayoría (10.000) entregados a los alemanes y enviados a Austria, a Mauthausen, uno de los peores campos de concentración nazis donde más de cinco mil encontrarían la muerte.

¿Pero qué hace la serie? En vez de darnos el trasfondo que explique las peores facetas de la personalidad del protagonista, nos lo ponen suplicándole a Franco que perdone la vida a algunos presos políticos. Le toca al Caudillo recordarle a Serrano Suñer lo que pasó con sus hermanos, como si hubiese habido un día en que no los recordase. Es entendible que esta ridiculez haya tocado cuerdas sensibles de muchos que profesan un odio visceral al franquismo, y que tienen cuentas personales que cobrar.



Eso explica que tras la transmisión del primer capítulo, en change.org se hayan conseguido 48.000 firmas para que la serie fuese sacada del aire. A pesar de protestas por todos lados, sobre todo en la prensa especializada, “Lo que escondían sus ojos llegó a tener un índice descomunal de sintonía.  Nada menos que 30.200.000 espectadores. Incluso, en el verano pandémico la reposición también fue muy admirada. Hora es de ver lo bueno y lo malo de esta controversial serie que pueden seguir completa, gratis y en español en YouTube.

https://www.youtube.com/watch?v=04TLu8f9JKk&t=3482s&ab_channel=VERSI%C3%93NESPA%C3%91OLA

Espero en nuestra próxima entrada discutir los méritos y fallas de “Lo que escondían sus ojos”. ¡Hasta la próxima!.

 

jueves, 4 de marzo de 2021

Humanizando a los Villanos de la Historia Moderna: Rubirosa, Una Serie de Mentiras

 




Una obra de ficción puede destruir un mito histórico o construirlo. En este siglo, varios libros y documentales han logrado exponer el lado oscuroincluso criminal-del playboy más famoso de la historia, el dominicano Porfirio Rubirosa. Pero en la serie dominico-colombiana “Rubirosa” poco menos que se le ha puesto un halo en su cabeza en un esfuerzo de idealizar su vida de gigolo y de blanquear su actividad más nefasta. ¿Pero qué pasa con las víctimas de Rubirosa y las víctimas de un gobierno dictatoria al que él sirvió, y que ahora la serie pretende mostrar (sin fundamento alguno) que Rubí combatió?

Porfirio Rubirosa no fue un artista, no fue un literato, ni un político.  Fue simplemente un hombre al que amaban las mujeres, pero su legado va más allá de la cama. El inventó un estilo de vida que hombres de todo el mundo aprendieron a admirar y a envidiar. Parafraseando los títulos de dos de sus muchas biografías, Rubirosa o “Rubi”como se le apodabafue el primer y el ultimo playboy. Se dice que Ian Fleming se inspiró en el dominicano para crear el lado seductor y sibarita de James Bond, y Harold Robbins lo homenajeó convirtiéndolo, bajo el nombre de Dax Xenos, en el protagonista de su roman a clef Los aventureros.



Un Proyecto Colombiano

Aunque por medio siglo se ha planeado hacer algo sobre este hombre tan fascinante, fue solo en esta década pasada que se llevó a cabo la idea de filmar una trilogía que, tras ser vista en el cine, se convirtiese en miniserie para otorgarle mayor distribución. Mucho se ha hablado de que esta propuesta sería el comienzo de un auge del cine dominicano. Curioso, porque casi todo el programa ha quedado en manos colombianas. Aparte de las bellas locaciones en Quisqueya, “Rubirosa” tiene poco de dominicano.

El proyecto nació de una idea del actor colombiano Manolo Cardona que quería encarnar al Casanova del Caribe. Son miembros de su familia los que fungen como productores ejecutivos. Los 7 millones de dólares que se gastaron en el filme vinieron de Colombia, México y República Dominicana donde en el Ministerio de Cultura miraron p’al lado en lo que respecta a la historicidad del relato.

De México se han traído al reconocido Damián Alcázar para dar vida al dictador Trujillo, a Ldwika Paleta para interpretar a la legendaria Za Zsa Gabor, y a Ana Serradilla para crear un ficticio gran amor de Rubirosa.  El único actor dominicano en tener un rol principal es Shalim Ortiz (el hijo de Charityn Goico) a quien le tocó el papel de Ramfis Trujillo. La dirección y el guion están a cargo de colombianos.

                                   El Clan Trujillo en un burdel parisino

 ¿Será por eso por lo que se ha podido tergiversar la vida de Porfirio Rubirosa y de los involucrados en ella? Aunque se han cambiado los nombres (un esfuerzo risible. Imagínense Lina Lovaton se convierte en “Nina Lobato”), todo el que conoce la leyenda Rubirosa sabe de quienes se tratan. Más triste que ver al psicópata Ramfis convertido en un humilde y confundido muchacho que se siente despreciado por el padre, es ver personajes femeninos degradados, calumniados y ninguneados de una manera que debería ser inaceptable en la Era Me Too. Y eso que dos de las guionistas son hembras.

Porfirio Rubirosa nació en El Cibao, en 1909, proveniente de una familia de clase alta. Su padre, el General Pedro Rubirosa, era un ‘Hombre Fuerte” muy necesario en la convulsa historia de Santo Domingo en el Siglo XX.  Eventualmente se dedicó a la diplomacia y fue embajador en Francia por lo que Rubirosa junior se crió en Paris. Allá comenzó su carrera de amante y también de boxeador, volviendo a La República Dominicana en 1929.Por deseo del padre, Porfirio estudio Derecho, pero se la pasaba más persiguiendo faldas y organizando matches de boxeo que le permitían pagar sus gustos caros.



El Yerno de Trujillo

En 1931, La República Dominicana cayó en las garras de su más temible dictador, Rafael Leónidas Trujillo. Las acciones de este individuo que sería dueño de Quisqueya y de sus habitantes por tres décadas, son conocidas por muchos de ustedes gracias al filme de Salma Hayek “En el tiempo de las mariposas” y novelas como La Fiesta del Chivo del Marqués de Vargas-Llosas y La Increíble vida de Oscar Wao de Junot Diaz. La mejor amiga de mi madre en Nueva York vivió los últimos años de la dictadura de Trujillo en El Cibao así que su testimonio me dejó clarísimo que “El Tiguere” (como se apodaba a Trujillo) era el epitome de un brutal dictador bananero.

En 1931, el dictador conoció a Rubirosa en un club. Impresionado por la destreza y carisma del joven Porfirio, lo invitó a formar parte de su guardia personal. De ese modo Rubirosa entró en el circulo trujillista. Su posición se afianzó cuando, en diciembre de 1932, se casaba con Flor de Oro, hija mayor del tirano, de quien se divorciaría en 1937. Para ese entonces Rubirosa había regresado a Europa y estaba trabajando como secretario de legación en la embajada dominicana en Francia.



En 1942 volvía a casarse esta vez con Danielle Darrieux, la actriz más famosa de la Francia de entonces. Ese matrimonio acabó después de la guerra cuando Rubirosa alcanzó la apoteosis de su carrera amatoria casándose con las mujeres más ricas del mundo, no al mismo tiempo obviamente. Primero se casó con Doris Duke y, tras su divorcio, con la heredera Woolworth, Bárbara Hutton. Entremedio, tuvo affaires con las actrices más bellas del mundo, entre ellas Zsa Zsa Gabor que se dice fue su verdadero amor.

                                Rubi y Zsa Zsa Gabor


Irónicamente su último matrimonio no le trajo ninguna fortuna. En 1957, se casó con la adolescente Odile Rodin, una aspirante a actriz casi 30 años menor que el playboy. La carrera diplomática de Porfirio Rubirosa alcanzó el zenit cuando su ex suegro lo nombró embajador en Cuba. Ese cargo acabó al producirse la Revolución Castrista.

El asesinato de Trujillo en 1961 dejó a Rubí desempleado y totalmente a la deriva económicamente hablando. El que nunca quiso trabajar se vio obligado a buscar proyectos que mantuvieran el tren de vida al que estaba acostumbrado. En medio de esa incertidumbre encontró la muerte en un accidente automovilístico en 1965. Tenía 56 años.

Eso es lo que yo y el mundo siempre supimos de Rubirosa, de su éxito con las mujeres, de los campeonatos de polo que ganó, de sus amistades con gente importante como JFK que lo llevaron a ser un miembro honorario del Rat Pack. Por eso moría por ver su historia. Gracias al Gato Rafael que me agregó a su perfil de Pantaya la pude ver, pero ya iba en el tercer capítulo (son 12) cuando empecé a sentirme incomoda.



¿Rubirosa anti-Trujillo?

Lo que aparecía en pantalla no correspondía a lo que yo sabía. Rubirosa siempre fue parte del Clan Trujillo, aun después de su divorcio. El representó al gobierno de Trujillo, hasta intentó convencer a los Estados Unidos que aceptaran al hijo del dictador como nuevo presidente de La República Dominicana.

Es cierto que en sus memorias (inacabadas y solo publicadas en este siglo) el playboy intenta desvincularse de sus servicios al trujillismo, pero nunca negó su relación con El Jefe (otro apodo del Dictador) ni lo que le debía. Pero la serie nos lo muestra como miembro de una familia anti-Trujillo. El padre lo hace venir de Francia para unirse a la causa. El General tiene un infarto después que Trujillo lo amenaza y, antes de morir hace jurar a su hijo que derrocará al tirano. ¡Guau!

En sus memorias, Rubí habla de lo cercano que era su padre a Rafael Leónidas. Si el playboy volvió a Quisqueya fue porque se le acabó el dinero para las parrandas. Tan pobre estaba que tuvo que venirse de polizón en un barco. Ni su padre le hizo jurar nada, ni se infiltró en el ejército para matar a Trujillo, ni tampoco fue Rubirosa miembro de ninguna resistencia antitrujillista. Candelaria Benavente nunca existió. Es un personaje inventado para que se luzca Ana Serradilla. Tampoco existió el pobre Ernesto Cuello torturado por tanguear con la Flor de Oro.



Todo esto lo supe ahora que me puse a investigar, que me leí una docena de artículos, las memorias del susodicho, más las inéditas de Flor de Oro. A eso le agregué tres libros que son lo bastante nuevos para abarcar información recién descubierta sobre Porfirio Rubirosa. Me refiero a The Last Playboy de Shawn Anthony Levy (2005); Persiguiendo a Rubi de Isabella y Marty Wall (2009); y La Impresionante vida de un seductor: Porfirio Rubirosa de Lipe Collado (2005).




Voy a decir que a cada rato me encuentro con datos que contradicen algo dicho en otra parte. inclusive en sus memorias Rubi se confunde con fechas y otros hechos. Algo que no debe sorprendernos puesto que, dicho por su suegro, los grandes méritos de Porfirio para la dictadura eran su suerte con las mujeres y lo bien que sabía mentir.  “Es un gran mentiroso” dijo El Jefe de su ex yerno.

Sin embargo, hay consenso en todo el material sobre el playboy que Rubi siempre vivió a costa de la dictadura. Era imposible que hubiese mordido la mano que lo alimentaba y tantas veces lo sacó de apuros. Aunque en sus memorias derrame lágrimas de cocodrilo por no haber levantado la voz en contra de los asesinatos y torturas, lo cierto es que la caída de Trujillo fue su ruina. Que la serie quiera vendérnoslo como un freedom fighter cuando hasta se le ha vinculado el asesinato de figuras políticas contrarias al régimen de Trujillo es una burla macabra y un insulto a todas las víctimas del trujillismo.



Un Chulo, Golpeador de Mujeres

Es que el retrato que emerge de todas mis lecturas ya no es el de un seductor Latín Lover sino de un gánster, sicario de Trujillo, ladrón, golpeador de mujeres y…un chulo. El mismo cuando se emborrachaba tocaba en su ukelele “I’m Just a Gigolo”.  Aun así, no creo que un hombre de su época, tan machista, tan creyente en la dicotomía madonna-prostituta hablase con tanto desprecio de la mujer como lo hace el personaje de Manolo Cardona.

¿Qué es eso de que, quien siempre fue considerado un caballero, se ponga a hacer públicamente chistes sobre la vagina de una colegiala hija de su jefe/presidente cuando ni la conoce?  ¿Qué es eso de apenas conocerla ponerse a ofrecerle placer sexual? ¿En 1932, a una chiquilla de 17 años?  ¿Justo después de haber visto que encarcelaron y torturaron a un amigo solo por bailar un tango con Flor?. ¿Y cómo Florcita iba a ponerse a hablar del tamaño del pene de un hombre al que recién la presentan?



 ¿Quién hizo esta serie y en qué universo vive? Sinceramente, me da risa ver lo que hacen con Rubi, pero me indigna lo que hacen con Flor de Oro. La mujer que fue después de su divorcio, la bohemia, la de los nueve maridos, no es la adolescente que recién salida de un colegio de monjas se enamora a primera vista del edecán de su padre.

Es extraordinario que, en el 2018, en pleno auge del Me Too se haya celebrado el machismo Rubirosiano en un filme que pretendía enseñar una buena cara de La República Dominicana. Quizás por eso se la retiró de los cines y pasó al streaming de Clarovideo convertida en ‘web serie” vista por muy pocos. En último caso pudieron hacerla más interesante y relevante haciendo hincapié en el color de Rubi, al que en su día tildaba la prensa gringa de Negro. Ahora en cambio han puesto al rubio y ojiclaro Manolito Cardona dándole vida como si se tratara del símbolo del machismo blanco y privilegiado.



La Versión Flor de Oro

En 1965, Flor de Oro contó su historia en una larga entrevista que dio a la revista Look, titulada “Mi atormentada vida como hija de Trujillo”, y que más tarde sería la base de Trujillo en la intimidad del historiador dominicano Bernardo Vega. Antes de morir de cáncer, Flor dejó una versión de su matrimonio y romance con Rubirosa en una serie de audios que entregó a su amiga Maritza Quiñones. Ambas fuentes nos muestran como la denigra la serie representándola como una alcohólica, histérica, que dependerá sexualmente de Rubi hasta su muerte y que se arrepiente de no haber entendido que el pobrecito tenía que serle infiel.

                         Flor pasa verguenza delante de la ultima Madame Rubirosa

Para ver como la serie salta del anacronismo a la tergiversación de hechos históricos debemos comenzar con la primera esposa de Porfirio Rubirosa. Flor de Oro Trujillo Ledesma nació en 1915. Por eso es imposible que Rubirosa la dejase plantada en Paris en 1926 puesto que entonces Florcita jugaba con muñecas en su Quisqueya natal. Es imposible que Trujillo haya hecho venir a su hija en 1939 cuando él se convirtió en presidente, porque ese mismo año, la quinceañera fue enviada a un internado en París donde permanecería encerrada dos años. Así que nunca tuvo tiempo de ir a aprender a bailar el tango en el Moulin Rouge como nos cuenta la serie.

                        Flor en Santo Domingo les muestra como se baila el tango

En 1932, Flor de Oro regresó a su patria donde se le hizo un recibimiento digno de la hija del presidente. Según sus memorias, al bajar del barco, Flor reparó en un edecán de su padre de quien se enamoró a primera vista. Unos días más tarde, Trujillo llamó a Rubi a su oficina y le presentó formalmente a su hija. Ambos jóvenes sostuvieron una conversación en francés. después de eso, Rubi, como edecán, siguió a la familia del dictador a su casa de campo ese verano. Lina Lovatón vino con ellos, pero la relación de Lina y el padre de su amiga no iniciaría sino hasta cinco años más adelante. Lina jamás delató los amores de Flor con Rubi porque no había nada que delatar.



En sus memorias, Flor recordaría que un día que paseaba caballo se encontró con Rubirosa y este le robo un beso. Rubi no recuerda eso en sus memorias, solo que platicaban en el jardín a menudo. Bienvenida, la esposa de Trujillo notó estos encuentros y alertó al marido. Rubirosa fue enviado de regreso al cuartel. nunca estuvo preso, nunca se fugó, nunca golpeo a nadie. Lina Lovatón dio un baile por esos días y, por insistencia de Flor, invito a Rubi. Obvio que bailaron toda la noche.

                  Rubi en prisión, donde nunca estuvo

Trujillo se enteró y expulsó a Rubi del ejército. Este fue a ocultarse en una plantación de chocolate de su abuelo a esperar que vinieran los esbirros a matarlo. Flor se encerró en su cuarto, hizo huelga de hambre y amenazó con suicidarse. Quien zanjó el asunto fue la madre de Porfirio que fue donde el presidente y le preguntó si acaso un Rubirosa no era digno de casarse con una Trujillo. Con eso lo convenció de aceptar el noviazgo, no porque la hija estuviera deshonrada. Flor fue virgen hasta su matrimonio.



Así que no sé qué fue más feo, inventar que Lina traicionó a su amiga o poner a Flor como una zorra que tiene sexo en un pasillo y de pie con Rubí. Si en sus memorias el mismo Porfirio Rubirosa, menciona que no podía hacer nada con Flor puesto que a los bailes iba con chaperona y era “católica empedernida”.  Lo único cierto es que, al ver el tamaño del miembro viril del marido, Flor lanzó un grito.

  
                           Flor ve algo grande que la asusta..
                   pero no la detiene

En sus memorias relata que le bajó tal susto que Rubi hubo de perseguirla por toda la casa y esperar un par de días antes de consumar su matrimonio. “Estuve adolorida una semana” revelaría Flor de Oro antes de morir. Así que meter a Rubi desnudo en el cuarto de Flor antes de casarse es un inventó burdo, ni siquiera sexi, aunque le muestren las nalgas a Cardona.

El matrimonio comenzó con buen pie, pero antes del año, Flor se presentó en el despacho del padre histérica y con el rostro golpeado. Esta vez Trujillo consiguió que la pareja hiciese las paces, pero las cosas con los Rubirosa iban de mal en peor. Rubi rechazaba los empleos que el suegro le ofrecía, se daba la gran vida y golpeaba a su mujer a menudo. El asunto de la draga fue su único intento de negocio y le costó la dote de su mujer y la animadversión de Trujillo.

Es posible que haya sido una estafa, pero Benítez Rakeax, el procurador de la draga fue a acusar a Rubi con el presidente y también le contó de los amores con su esposa. Trujillo estaba lívido, pero no hizo nada. Todo ese cuento del cuarto de torturas de donde Flor rescata al marido es falso. muchos pisaron ese sitio siniestro, el “yernísimo” nunca. Fue la falta de dinero la que empujó a Rubi a irse a Nueva York.

                     Rubi en la sala de torturas donde nunca estuvo

En este autoexilio los Rubirosa, totalmente impecunes, aterrizaron en un hotelucho de Harlem. Rubi se la pasaba en tugurios alternando con gánsteres cubanos, jugando y parrandeando. Según Flor si el ganaba “comíamos, sino no”. Cuando ella se quejaba, el marido la golpeaba. Finalmente, en 1935, casi un año después, Trujillo hizo volver a los Rubirosa con el cuento de hacer al yerno diputado.


                         Pasando hambre en Harlem



Poco después, según Flor, su esposo retornó al USA acompañado de su primo Luis Puente Rubirosa apodado “Chichi”, y de un maletín cargado de dinero. La misión era asesinar al opositor Ángel Morales (Juan Álvarez es un invento de la serie). Chichi (enviado por su primo), no encontró a Morales, pero mató en cambio a Sergio Bencosme, otro enemigo político del Jefe. Feliz, Trujillo, envió a su yerno a un cargo diplomático en Berlín en 1936. Chichi desapareció, y años más tarde cuando se reabrió la investigación, no quedaban testigos vivos y Porfirio Rubirosa salió libre, aunque para todos, estaba claro que se había convertido en sicario del suegro.

                     El Primo "Pichi"que se llamaba "Chichi

Todo este episodio es apuntalado por las declaraciones de Flor y la investigación del FBI (archivo NY-97-2078) que culminaría en un semi juicio al playboy en Nueva York en 1962, cuando ni Trujillo ni la inmunidad diplomática podían protegerlo. Todas esas boberías que muestra la serie sobre Rubi reencontrándose con Candelaria, el trabajo de barman (Rubirosa no le trabajó un día a nadie) la intromisión del primo “Pichi” y el viaje de Trujillo a La Gran Manzana, son una pila de embustes que nuevamente buscan exonerar al playboy quien ha sido vinculado con otros asesinatos del represivo régimen al que sirvió y del cual se benefició.

Las Mentiras de Rubirosa

Para la mitad de la serie, las autoras (colombianas) se han abocado a las memorias del susodicho. Aunque sabemos que a Rubi le gustaba mentiruna reseña de las memorias se titula “Las mentiras de Rubirosaal menos se puede uno puede excusar alegando “eso es lo que creía/decía Rubirosa” Pero la febril imaginación de los guionistas las lleva a descarrilarse en subtramas imposibles, fantasiosas y mal contadas.

Las memorias de Ruby tenían dos propósitos. Aparte de ganarse un dinerito, él quería desvincular su imagen de los crímenes de Trujillo y alejar cualquier sospecha de colaboración con los nazis. porque, ya veremos, este es otro aspecto nefasto de Rubirosa. De ahí el cuento de Otto, el brutal jefe de la Gestapo, al que el playboy conocerá durante la Ocupación en su exilio saboyardo. La serie quiere crear más melodrama haciendo que Otto odie a Porfirio Rubirosa porque este sedujo a su mujer.



Rubi sedujo alemanas, inglesas y parisinas en su peregrinar diplomático en Europa. Ninguna era la esposa de Otto. Rubí tenía el descaro de leer en voz alta las misivas románticas de sus aventuras en la mesa del desayuno. Si Flor protestaba, le caía a golpes. Esta situación acabó en Paris. El embajador dominicano era hermano del Jefe. Tanto el, cómo su hija Ligia, estaban asqueados del mal trato que recibía Flor de Oro y la convencieron de huir de regreso a su patria. Rubi jamás perdonó a Ligia a la que en sus memorias acusa de fea y de “bruja”.



El retorno de Flor, y los informes de su hermano, obligaron a Trujillo a exigirle a su hija divorciarse del playboy. Rubirosa así cayó, por segunda vez, en desgracia con su suegro presidente. No se le quitó a Rubi el pasaporte diplomático. Hacerlo lo hubiese expuesto a una extradición por el asesinato de Bencosme. En cambio, se le declaró “persona non grata” en la Republica Dominicana. Esto significaba que poner un pie en Quisqueya lo condenaba a muerte.  Lo peor es que ya Rubi no recibiría más los jugosos cheques del Jefe.

"                     Ultimas peleas de los Rubirosa

El sueldo de diplomático era exiguo para mantener a un vividor como Rubirosa. Al comienzo, como muestra la serie, vivió a costa de Marie, la esposa de Benítez Rakeach, el de la draga. O a ella se le acabó el dinero o se cansó del gigolo, Rubi tuvo que buscarse otra minita de oro. La encontró en la política abierta de Trujillo para la inmigración judía a su isla. En los 30, la Republica Dominicana fue el único país en el continente americano que abrió las puertas a los refugiados judíos de Hitler.

La hipocresía rubirosiana llega a su máximo nivel en sus memoria cuando se conmisera por la persecución que vio en la Alemania Nazi. Llega a decir que él no sabe de racismo, porque en su país negros y blancos son iguales. Eso, cuando Trujillo estaba practicando una limpieza étnica de Quisqueya que culminaría en la matanza de haitianos conocida como La Masacre del Perejil (1937).

Sobre este crimen genocida, Rubirosa dice simplemente que no pudo hacer nada ‘tal como no pude hacer nada por ‘mis amigos judíos” Ohhh, pero exagera lo de la venta de pasaportes como si él hubiera sido un rescatista. Lo cierto es que un pasaporte que normalmente costaba $300, Rubi lo vendía a $3,000 (Shawn Levy dice que hasta $5,000). Lo que sobraba del precio real se lo gastaba en calzoncillos hechos a su medida y otros lujos.

Las Piedras Preciosa de Rubirosa

Así llegamos al episodio que todo fan de la leyenda Rubirosa conoce como “las piedras preciosas de Rubirosa”. En medio de esta época de vacas flacas, Rubirosa conoció a un joyero español. Lipe Collado lo identifica como Basilio Beijas, pero en sus memorias Rubi dice que era Fernández Aldao, dueño de una de las más célebres joyerías madrileñas. Refugiado en Paris, le solicita al playboy que, haciendo uso de su rol diplomático, regrese a España en guerra y recobre un botín de gemas que se ha quedado oculto en Madrid.

                         Interior de la joyería madrileña Fernandez Aldao

Porfirio Rubirosa recibe un encargo similar de otro joyero, Johnny Kohane, un judío polaco. La diferencia es que el joyero polaco insiste en acompañarlo. Se le consiguen papeles falsos que lo acreditan como chofer de la embajada. Los archivos del FBI dicen que les perdieron la pista a los viajeros, luego que, en un auto oficial de la embajada, cruzaron la frontera catalana en febrero de 1938.  Diez días más tarde, Rubi apareció en Paris con la mitad del botín y un cuento chino.  En las afueras de Madrid, habían sido emboscados por desconocidos que habían baleado el automóvil y matado a Kohane. El, Rubirosa, apenas había logrado escapar con vida.

                        Rumbo a España

Aldao no le creyó y puso una queja ante la embajada, pero nadie le hizo caso. Los peritos que revisaron el auto no encontraron señales de impacto de bala en la carrocería. Rubirosa, de pronto, comenzó a darse la gran vida con dinero que nadie sabía de donde había sacado. El consenso fue que el playboy había matado a Kohane y se había quedado con su fortuna rescatada más la mitad de las gemas preciosas de Aldao. Rubirosa “el amigo de judíos” sabia como lucrar a costa de ellos. ¡Púdrete en el infierno, Rubi! Pero también púdranse en el infierno los que inventaron un cuento japones para convertir a Rubirosa en el Schindler dominicano.



En la serie, Johnny Kohane se convierte en el calvito Johnny Mayer. Las joyas les son entregadas por un individuo que pretende robarles y matar a Rubi. Mayer lo salva, en agradecimiento, Rubirosa … ¡les regala las joyas y un par de pasaportes para que Mayer y su hijo huyan de Europa!. Y qué lloren los cocodrilos.

                                     Los Mayer y el Schindler dominicano

¿Luego que es eso que Trujillo se le aparezca hasta en la sopa? El hombre no tenía tiempo para andar viajando a cada rato. Es cierto que Maria,  su tercera esposa,  fue a Paris, en 1939, a parir a Angelita, pero fue solo acompañada por Ramfis. ¿Qué es eso de poner a Ramfis como adulto si nació en 1929? Además, opacan una de las locuras más bananeras del Jefe, nombrar general a su hijo de 10 años. ¿Ahora también quieren “blanquear” a Trujillo?

El caso es que Rubirosa fue encargado de atender a Madame Trujillo. Tan bien se portó con Doña Maria y con el pequeño General Ramfis que ella mandó un informe muy elogioso a Santo Domingo. Flor de Oro estaba furiosa, odiaba a su madrastra y que Porfirio la hubiese atendido tan bien, era como una bofetada más de su ex marido. Trujillo eventualmente llegó a Francia donde solicitó de su ex yerno que le mostrase los placeres de la Ciudad Luz.

Rubirosa lo hizo, sin molestarse en prepararle una emboscada (tres chambona) para asesinar al Jefe como muestra la serie. A estas alturas, Manolo Cardona parece estar harto del papel por lo que interpreta a Rubi como sonámbulo, pero aun sin eso, todo el cuento de Candelaria, disfrazada de puta intentando acuchillar al dictador, es tan falso como su torpe filmación.




           La corta carrera de cortesana de Candelaria

En realidad, Rubí vio aquí una oportunidad de dejar de ser “persona non grata”. Incluso hizo realidad una fantasía erótica de Trujillo, tener sexo en la cúspide de la Torre Eiffel. Para eso se consiguió que una joven vendedora de postales subiera con el Jefe. El relato en las memorias lo describe casi como violación confirmada por las palabras de Rubi “no me sentí orgulloso de lo hecho”.

Danielle, la Colabo; Doris, la Millonaria; y ZsaZsa, la Noqueada

El contentísimo Trujillo lo nombró encargado de negocios en la embajada de la Republica Dominicana en Francia. Por eso es por lo que Rubi no volvió a su patria. Se dio la vida del oso con lo obtenido de las joyas robadas y el nuevo, y alto sueldo diplomático. La guerra colocó su delegación diplomática en la Francia de Vichy, pero el playboy hacia frecuentes viajes al Paris Ocupado a visitar a su nuevo amor, Danielle Darrieux, la reina de cine galo de ese entonces.

                                 Danielle Darrieux

En el caso de Madame Darrieux, entiendo que le hayan cambiado el nombre por Denisse. La pobre señora, que murió a los 100 añosunos meses después del estreno de Rubirosa se hubiese muerto antes de saber que la habían puesto de puta de los alemanes y dominada por las técnicas sexuales que Rubi había aprendido de su “amigo Ali”.

Este amigo es nada menos que el Príncipe Ali Khan. Es cierto, dicho por las mujeres del futuro Agá Khan, que el príncipe era experto en técnicas egipcias para prolongar el acto sexual, pero Rubirosa no las necesitaba. Parte de su desmitificación es que sus biógrafos han descubierto que su magnífica técnica amatoria nacía del priapismo, una condición que obliga (más que permite) a tener una erección que dura horas y al final acaba siendo dolorosa para quien la sufre.

Tanto Danielle como Rubirosa han hecho declaraciones que su relación estaba basada en verdadero amor, no solo en satisfacción sexual. El sacrificio de Danielle por quien sería su marido entre 1942-1946 fue tremendo. En diciembre de 1941, La República Dominicana declaró la guerra a las potencias del Eje. A comienzos de 1942, Porfirio Rubirosa y toda la delegación dominicana fueron llevados a un campo de detención cerca de Frankfurt para diplomáticos de países enemigos.



Para sacarlo de ahí, Danielle Darrieux tuvo que convertirse en “El Rostro de la Colaboración Francoalemana”; filmar dos películas en estudios subvencionados por el Tercer Reich; y participar en “El Tren de la Vergüenza”, una caravana de artistas que viajó a la Alemania nazi a dar conciertos. Por eso a Darrieux la acusaron de ser colabo y se rumoró que la Resistencia se la tenía jurada. Por eso, y porque Rubirosa supuestamente debió abandonar Francia junto con el resto de la delegación, el matrimonio compró una granja cerca de Megeve en la Alta Saboya y ahí vivieron escondidos durante la guerra.

Siempre se creyó que el atentado que Rubirosa sufrió en Paris en 1944 fue un ajuste de cuentas por la colaboración de Danielle Darrieux con el invasor. Pero como la serie va dirigida a simplones ni explican lo del accidente y hacen que creamos que la actriz negoció la libertad de Rubi con su cuerpo. Si los nazis intercambiasen prisioneros por polvos, no hubiese habido nadie preso en Alemania.

                                 Danielle atiende al marido herido en el atentado de 1944

 Lo más triste es cuando Danielle se despide de Rubirosa y le cuenta que se acostó con un general nazi por él, y la respuesta del playboy es decirle “puta de mierda”. ¿Y así se supone que nos debe car bien este Rubirosa tan machista y ordinario? Es que la idealización incluye “virtudes” que puedan hacer que otros machistas se identifiquen con él.  No esperaba volver a ver una exaltación de machismo tan chabacana

En la vida real, en 1946, Danielle Darrieux se divorció de Rubí (lo del millón de dólares de Doris Duke es un rumor que nunca pudo demostrar que era falso) porque estaba harta de las infidelidades del marido quien le había propinado su cuota de sopapos.   Volvió a casarse, tuvo un hijo e hizo sus mejores películas en Francia. Digamos que ella tuvo un final feliz.

                         Boda de Danielle Darrieux y Porfirio Rubirosa

A Doris Duke, Rubi no la pudo golpear porque la millonaria lo tuvo cortito. Su matrimonio duró un año, pero ella lo mantuvo de gigolo por otro año. Le dejó una fortuna en recuerdo. ¿Y saben cómo se la gastó el playboy? Buscando un tesoro perdido en el Caribe. Además de misógino, era un poco tarado.

        
 Doris Duke y Rubi


Lo de Zsa Zsa Gabor es cierto, aunque se han tragado lo más interesante. En 1958, la famosa húngara hizo una rueda de prensa a la que se presentó con un ojo parchado y anunció que había sido víctima de una golpiza del Casanova del Caribe. Aunque más adelante, agregaría que “Un hombre no te quiere hasta que te lo demuestra golpeándote”. ¿Quién educó a estas mujeres? El primer marido de Zsa Zsa era un turco brutal, su segundo marido la violó embarazándola de su unca hija. ¿Eran todas las mujeres de Rubirosa así de masoquistas?



La Serie, Una Catástrofe Narrativa

“Rubirosa” es cosa del pasado. Nunca se la distribuyó masivamente en su formato cinematográfico. Como serie está disponible para un público muy limitado. Quienes más han hablado de ella fueron los dominicanos que se dividen en dos grupos. El primero son los que saben cero de Rubirosa y de la historia de su propio país, y que están encantados con un cuento que el otro grupo acusa de haber destruido la identidad cultural de la República Dominicana. Incluso hay quienes consideran que la creación de la serie fue una movida política para ennegrecer la imagen de Ramfis Dominguez-Trujillo, nieto del Jefe que anunció en el 2016 que sería candidato a las elecciones presidenciales del 2020 (perdió).

                              Ramfis Domínguez-Trujillo

Etzel Báez ha hablado de irresponsabilidad artística de una serie que califica como catástrofe narrativa. En este articulo nos muestra que se ha creado una hagiografía respecto a Rubirosa, totalmente falsa, en la que se privilegian aventuras de James Bond que nunca ocurrieron: escapes de fortalezas y campos de concentración, intentos de magnicidio, etc.. No se sabe con qué motivo, pero que devienen en un guion repetitivo y con muchos agujeros. Por ejemplo, nunca se explica por qué le dispararon a Rubirosa en Paris o como Flor de Oro se enteró que a Rubi lo iban a torturar.





El final ha sido tan desmadrado que hasta los actores se ven sin ganas, un poco aburridos con tanta torpeza argumental. ¿Para qué contratar a Ludwika si el rol de la Gabor no pasó de anécdota de alcoba?  ¿O tener a alguien dando vida a la Hutton si nunca se habló de que fue la esposa # 4 del sátiro dominicano? A propósito, los cafetales que Cocodrilo Rubirosa llora porque los expropió Trujillo, no eran de su familia. Fueron un regalo de la Heredera de Walworth.

                      Barbara Hutton solo aparece como amiga de Doris Duke

Para el simplón que dice “esto no es un documental, no es historia, es entretenimiento”, le recuerdo que al final del tráiler Manolo/Rubi dice “la gran diferencia es que él [James Bond} es ficción, esta es mi historia “y que antes de los créditos sale un disclaimer que comienza con “esto está inspirado en eventos reales”. Se vale recordar que calumniar a vivos o muertos no es entretenimiento.


La Maldición Rubirosa y su Supuesto Suicidio

La serie me dejó un mal sabor de boca, y no por sus entuertos.  En su día, Andrés García, otro playboy dominicano, quiso filmar la vida de Rubirosa. A comienzos de este siglo, Antonio Banderas anunció que tenía entre manos un proyecto sobre el Casanova del Caribe. Ninguno de esos filmes llegó a hacerse. Tal vez porque lo que hemos sabido de Rubirosa en las últimas décadas lo convierte en un personaje rodeado de un aura negativa, un chulo golpeador, un destructor de mujeres.

Sabemos que Rubirosa era estéril. Quizás por eso buscó mujeres que no podían engendrar hijos. Tras la muerte de su hijita, Doris Duke quedó imposibilitada de ser madre. Tras el nacimiento de su único hijo, Barbara Hutton también quedó estéril. Danielle Darrieux tuvo que adoptar un niño. incluso, mujeres jóvenes y sanas como Flor de Oro y Adele/Odile volvieron a casarse y nunca tuvieron familia.



¿Existe una maldición Rubirosa?  Ese hubiese sido un ángulo interesante ¿Como se explica que Flor de Oro nunca más hubiese podido ser feliz? ¿Como se explica que Doris Duke hubiese intentado suicidarse durante su matrimonio con Rubi, o que Barbara Hutton se haya vuelto más neurasténica de lo que estaba?  Porfirio Rubirosa pudo ser un gran amante, pero eso no lo hizo una buena pareja.

Algo curioso es que aparte del primo “Pichi” no conocemos a otros miembros de la Familia Rubirosa que, en la vida real, estuvieron muy cerca tanto de su famoso pariente como de Trujillo. Por ejemplo, El Crimen de la Hacienda Maria cuando Ramfis ejecutó a los asesinos de su padre es cierto. Lo que la serie no nos cuenta es que lo asistieron su cuñado (el esposo de Angelita) y el Coronel Gilberto Sánchez Rubirosa… ¡Adivinen de quien era sobrino! Hablando de Ramfis, la apoteosis de la mentira histórica es contarnos que Rubi se suicidó porque le temía a su ex cuñado. Yaaa, el que le temía era Ramfis.

               Ramfis se prepara para masacrar a los asesinos de su padre

Recuerden siempre que a) Rubirosa nunca se opuso al régimen y b) Candelaria Benavente nunca existió. Entonces Ramfis no andaba matando mujeres en la vía publica parisina. Tras el asesinato del Jefe y siendo presidente Joaquín Balaguer, Ramfis regresó de sus francachelas parisinass (y de los manicomios donde su padre lo tuvo por un tiempo) y se hizo cargo del ejército. Rubirosa salió volando a Washington a convencer a su amigo Jack Kennedy de dejar que Ramfis fuera el nuevo dueño de Quisqueya.

Sea porque Ramfis no quería o no creía que los americanos se lo permitirían, pero comenzó a preparar su fuga. Fue ahí donde dice la leyenda que Balaguer le preguntó por los asesinos de Trujillo: “¿Y usted me va a dejar ese problema a mí?” Fue ahí que Ramfis ordenó que se llevase a los cautivos a la Hacienda Maria. Después agarró el féretro del padre y junto con el cadáver metió cuanto billete, joya y papel incriminador pudo. De ahí se embarcó en el yate Angelita y no paró hasta que estuvo a salvo en la España de Franco (que era su compadre).

                            Ramfis y Balaguer

Tanto Rubirosa como Flor de Oro estaban indignados ante esa huida que acabó con el poder de los Trujillo en su isla. Rubirosa no volvió a dirigirle la palabra a su cuñado en lo que le restó de vida y Ramfis mantuvo un perfil bajo y alejado de los puños del playboy.  Hay rumores de que Porfirio Rubirosa se mató, pero debido al miedo al futuro. No quería ser viejo, no quería ser pobre. Nada que ver con Ramfis.



Mas encima, dicen al final que la muerte de Ramfis no ha sido esclarecida. ¡Ay que mitómanos! Ramfis murió de borracho y de neumonía  y este artículo escrito por un médico que lo atendió lo certifica. En 1969, bajo los efectos del alcohol, el hijo mayor del Jefe tuvo un aparatoso accidente en el que provocó la muerte de la Duquesa de Alburquerque y el hijo de esta que venían en sentido contrario. La Familia Trujillo exigió el traslado del herido a una clínica privada donde Ramfis podía beber todo el whisky que quisiera sin supervisión médica. La combinación de alcohol y su estado de convaleciente le provocaron una neumonía fatal. Así acabaron todos estos mini tIgueres, uno viejo y pobre y el otro alcohólico. Como que ser playboy no paga.



La Mala Calidad de la Serie

Por último, tengo que hablar de la carencia de méritos artísticos de la serie. Las actuaciones, exceptuando a Damián Alcázar y a Shalim, dejan que desear. Aun los actores veteranos como Cardona y la Serradilla a ratos patinan o se muestran cansados. Ni hablar de lo sobreactuada que se ve Carolina Guerra en su rol de Flor de Oro.

La música es tan guarachenta que ni se acerca a temas de la época. Ya parece desde el comienzo que estamos en un bar habanero de los 50. El vestuario es para llorar. Aparte de la mala calidad y confección, se ha hecho una ensalada de estilos y épocas que ni que fuera telenovela de Carla Estrada. El colmo es en el segmento argentino, las damas con faldas hasta el tobillo y Evita Perón… ¡en minifalda a comienzos de los Cincuenta!

                           Evita y la moda porteña

La iluminación es pobre, hay reflejos de luz que hacen pensar en videos caseros. La edición anda por el mismo camino. En este panegírico de La Razón, Argelia Rodríguez se cree lo que le contó la producción, que “Rubirosa” fue grabada en varios países. ¡Mija, mira la serie! Aparte de filmaciones de la Torre Eiffel y de la misma eterna calle parisina, el resto fue filmado en el patio trasero. Para cuando viajan a Nueva York, nos ponen postales viejas del Empire State y de la Quinta Avenida. Sabemos que estamos en Alemania porque ponen viejas cintas de desfiles nazis. ¿En serio, cual es el propósito de esta serie aparte de avergonzar a los involucrados?