lunes, 15 de junio de 2026

Chicas Conflictivas y Pesadillas Paternas de Los 70 (Teen Culture XVI)

 


Los 70s fue la época en que las mujeres comenzaron a sentirse liberadas. Ya no solo era cuestión de poder estudiar y trabajar. Ahora podían controlar sus vidas y sus cuerpos. ¿Pero se aplicaba esa libertad a las adolescentes? Sus padres no lo creían así y ese sentir se manifestaba en libros y telefilmes que parecían más dirigidos a adultos aprensivos que a sus hijas.

 En los 70, las chicas adquirieron el derecho de votar apenas salidas de la escuela. Roe vs Wade había dado a la mujer derecho de disponer de sus cuerpos y la píldora tuvo una secuela de anticonceptivos. Gloria Steinmen proponía un feminismo más moderno y dirigido a la mujer más joven. Desde las páginas de Cosmopolitan, Helen Guerley Brown presentaba maneras de que una mujer pudiese ser liberada y glamurosa a la vez.

Sin embargo, esas posibilidades no estaban al alcance de una adolescente que sabía que antes de cumplir su mayoría de edad no podría optar por ser liberadas como las chicas Cosmo, ni votar,  ni tener una vida sexual protegida, a menos que sus padres diesen permiso. No muchos padres estaban dispuestos a hacerlo lo que creaba un terreno fértil para la desobediencia juvenil y sus peligrosas consecuencias. La literatura y la pantalla de Los 70 estuvieron cargadas de fabulas con penosas moralejas y con alertas a los males que asechaban a las jovencitas.

Lecturas para Padres Aprensivos

Los 70s sería otra década en que la clientela juvenil tendría su peso en el mercado consumista. Un ejemplo eran las nuevas novelas que podían adquirirse en librerías y bibliotecas. En 1967, S.E. Hinton, todavía en la secundaria, había publicado su icónica novela-debut The Outsiders (Rebeldes) que Coppola convertiría en una leyenda del teen cinema, dos décadas más tarde. The Outsiders era una obra típica de sus tiempos con jóvenes rebeldes, injusticias sociales, familias disfuncionales, pandillas rivales, personajes que habría interpretado James Dean en su época y frases mágicas (Stay Gold!).



De menor calidad, pero igualmente popular fue Mr. and Mrs. Bo Jo Jones que Ann Head publicó en 1967: la historia de Bo Jones, la estrella de futbol de su secundaria que debe abandonar sus sueños para casarse con su novia embarazada. El embarazo juvenil era un miedo que enfrentaban los padres (al menos los míos) antes que los jóvenes. De ahí que se convirtiese en tropo de este nuevo realismo que transmitían las novelas juveniles.



Ese fue el tema (y el sexo premarital) de la novela de Paul Zindel, My Darling,  My Hamburger, de 1969. La mejor amiga de Maggie, la protagonista, casi muere de un aborto ilegal lo que acaba con la amistad de las chicas.  Ese libro y el de Head , me esperaban apenas llegué a USA y me llenaron de miedos que eran los de mi madre.



Blossom Elfman cerró el circulo del embarazo juvenil con su The Girls of Huntington House. En esa novela, una maestra de inglés consigue empleo en una combinación de secundaria/hogar para madres solteras y se involucra en la vida de dos alumnas: Sarah, la hippie idealista y Gail, la intelectual depresiva. El éxito del libro hizo que se filmase un telefilme sobre ella un año más tarde, con Shirley Jones como la maestra y Sissy Spacek y Pamela Sue Martin como Sarah y Gail.



El realismo en la literatura YA (Young Adults) daría paso a telefilmes que circularían a través de la década enfocándose en problemas de adolescentes como embarazos tempranos, problemas con los padres que propiciaban la huida del hogar,  y drogas y prostitución. En 1971, se publicaba uno de los más sobrecogedores retratos de los efectos de las drogas en una adolescente.

 Go Ask Alice, cuyo título se inspira en una canción de Jefferson Airplane, “White Rabbit”, narraba, en forma de diario de vida, la degradación y cambio de personalidad de la quinceañera Alice después que cae en la drogadicción. Uno de los ganchos que convertiría a Pregúntale a Alicia en un bestseller es que se la vendió como el diario de una chica real. Tiempo después, Beatrice Sparks confesó su autoría, aun así era una ficción que servía de espejo a una realidad que destruía hogares en el mundo occidental.

Comparada con esos ejemplos, Judy Blume parece narradora de cuentos de hada. La más reconocida autora de Young Adult Literature de la época comenzó su carrera de bestseller con Are You There G-d? It’s Margaret (1971), la aventura espiritual de una chica de 12 años, hija de un matrimonio mixto,  confundida por las creencias de parientes judíos y cristianos. La seguiría Forever, que causó un poco de escándalo por describir el despertar amoroso y sexual de una pareja de adolescentes.



Para ser franca, yo leí , en mis primeros años en USA, todas las fábulas sobre los peligros de ser una adolescente, pero Forever me llegó en mi año de graduación , cuando yo ya era cautiva del Bódice Ripper. La encontré ñoña y sosa y no vine a interesarme en Blume hasta que volvió a provocar polémica con Wifey, su primera novela para adultos.

Del Libro a la Pantalla

Quienes hayan sido las fuerzas alharacas que buscaban alertar sobre los peligros que, como villanos victorianos, asechaban a las jovencitas, no se quedaron en libros. Durante los 70s se usó la televisión para el mismo propósito.

 Admito que vi todos esos esfuerzos y me los creí. Lo malo es que mi madre también se los creyó. Las dichosas pelis se volvieron motivo de sospechas, vigilancias, y amonestaciones matinales como “si planeas volver preñada a casa, mejor te tiras al paso del subway!”. Para horror de mi pobre madre, en 1975 se impuso una moda de camiseros maternales que hasta esa gran role model e ídolo de jovencitas de todo el mundo, Carolina de Mónaco, usaba en su primer año en la Sorbona.


                                   Modelo de Burda y de Saint Laurent en su coleccion de 1979

(NOTA: No pude encontrar las fotos de Carolina en su maternal. Las vi en Vanidades, pero era parecido a este de Servidora en 1978.)



En un orden cronológico yo diría que los telefilmes de advertencia comenzaron con una adaptación de Mr. And Mrs. Bo Jo Jones en el ABC Movie of the Week. En el mismo espacio tendríamos la versión fílmica de Go Ask Alice (1973).

En 1974, La ABC nos pasaría la adaptación de The Girls from Huntington House, más Unwed Father donde el adolescente Joseph Bottom quería arruinar sus posibilidades de ir a la universidad,  para criar a su hijo. Finalmente, entre su madre alcohólica y la madre del bebé (Kay Lenz, que pronto seria Mrs. David Cassidy) lo convencían de que la adopción era el mejor camino.






Para variar un poco el tema, la ABC Movie of the Week pasó Can Ellen Be Saved?, la historia de unos compungidos padres que intentan rescatar a su hija de un culto. De ahí, la ABC cedió el puesto de guía de miedos paternos a la NBC que con Born Innocent llevaba ahora esa tarea.



Entre sus enfrentamientos con El Coludo y sus exorcistas, Linda Blair se había vuelto una mártir de estas fabulas fílmicas. Born Innocent fue un shock par los televidentes con su cruda descripción de una ingenua que cae en un reformatorio donde es torturada por sus compañeras. La escena en que Linda es violada con un palo de escoba siga siendo tan brutal que la han cortado de la versión en DVD. Al año siguiente, Linda Blair continuaba personificando a adolescentes problemáticas con su Sarah T. Portrait of an Alcoholic.



Para intentar disuadir a chicas que solucionaban sus problemas familiares fugándose de su hogar, surgieron un par de telefilmes sobre el mal final que esperaba a las fugitivas. Si Mod Squad había dado esperanzas a las chicas vagabundas con el personaje de Peggy Lipton que se salvaba convirtiéndose en policía,  otras visiones, como el rol de Jodie Foster  en Taxi Driver, eran menos color de rosa.



Un año después de Taxi Driver, la NBC presentaba el telefilme Dawn: Portrait of a Teenager Runaway. Eve Plumb, la única de los Brady que me caía bien, daba vida a Dawn, que por haberse ido de su casa, terminaba trabajando la calle. Aunque al final, Dawn abandonaba la profesión más antigua del mundo y volvía a su hogar, su historia había sido tan vista y comentada que tuvo una secuela, Alexander the Other Side of Dawn sobre el espinoso tema de los chicos que también se dedican a la prostitución.



Un año más tarde, la ABC contratacaba con Little Ladies on the Night que, en su momento, fue el telefilme más visto en la televisión americana. De alguna forma siento que, como en Euforia, el mensaje de advertencia se pierde en la glamurización de la venta de sexo. No hay una imagen tan cruda en el filme que haga ver el trabajo tan degradante y deshumanizante como lo es en realidad.



La misma ambigüedad se siente en el tema del embarazo no deseado. I Want to Keep My Baby (CBS, 1976)fue un telefilme que Mariel Hemingway hizo entre Lipstick y Manhattan, un bache en su carrera puesto que nadie lo recuerda y ni siquiera tiene página en la Wikipedia. Es la historia de Sue Anne una colegiala que queda embarazada y se rehúsa a abortar o a regalar a su bebé.

 La iglesia de sus padres la aplaude por esa decisiones pero no le ofrece ayuda. Menos recibe Sue Anne de parte de madre, padrastro y padre del bebe. Deseosa de salir adelante se va a vivir sola lo que desencadena muchos problemas que solo terminan cuando Sue Anne decide dar a su hija en adopción.



Diferente era el mensaje de Black Market Baby, una especie de Noir/ fábula adolescente muy compleja. Jessica Walter es Louise Carmino, una millonaria estéril. Su ginecólogo le trae una fotografía de Anne Macarino ( Linda Purl) una paciente que ha venido a la ciudad a estudiar, pero que es seria, tradicional como buen chica italiana, y virgen.

Los Carmino le pagan a Desi Arnaz Jr.  para que seduzca y embarace a Anne. Cuando él se rehúsa a casarse, y la familia de la embarazada la repudia, es el ginecólogo el que viene al rescate ofreciéndole a Anne un hogar con la misma mujer que pretende robarle el hijo. Por suerte este filme cerró el ciclo de fábulas amonestadoras que más servían para asustar a los padres que para alertar a los chicos.



Lo que estos ejemplos me inculcaron fue una dicotomía entre mi anhelo de ser madre que superaba fantasías sexuales y metas reales, y el terror a los peligros que entrañaba la maternidad temprana y sin recursos. Es un poco lo que ha llevado a las chicas de hoy a aborrecer la idea de tener hijos.

No me sorprende que mis dudas fuesen compartidas por las Setenteras a las que la mujer de hoy admira tanto. Un ejemplo puede encontrarse en una serie tremendamente popular de esa época y que creó  una Teen Idol muy peculiar.

BIBLIOGRAFIA

Bondi, Victor ed. American Decades: 1970-1979

Brooks, Marla. The American Family on Television: A Chronology of 121 Shows 1948-2004

Miller, Donald C. Coming of Age in Popular Culture: Teenagers, Adolescence and the Art of Growing Up

Palladino, Grace. Teenagers: An American History

Prescott , Taylor. American Pop-Pop Culture in the 1970s: How a Decade of Upheaval Created the World We Live Today.

Rollin, Lucy. Twentieth Century Teen Culture by Decades

 

2 comentarios:

  1. Wowww... que interesante... todos esos libros nunca los conocí... solo el libro Nacida Inocente... estos libros te los encontrabas por todos lados... pero por ser menor de edad nunca los leí... pero siempre los quise leer y como cosa curiosa hace unos días los andaba buscando por Internet... también conocía la película Sarah T. Pero la recuerdo poco... valdrá la pena leer los libros de Nacida Inocente?...

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    1. Holaa Gato Memo, que bueno que pudiste entrar. Mi consejo es que leas el libro de Creighton Brown Burham. El telefilme, si lo encuentras ,va a estar editado, no solo le quitaron la escena de violación. Es que el colectivo LGTB se molestó porque la que acosadora de Chris (Linda B) es homosexual. ¿Qué dirían de la Bambi (Cecilia Suarez) en Capadocia? Sarah T. es un guion, te deje el filme completo y subtitulado en tu Mesenger.

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