lunes, 1 de junio de 2026

La Moda Adolescente de La Era de Watergate (Teen Culture XII)

 


Los 70 comenzaron con esperanzas de tiempos mejores pero también con nuevos temores. La Guerra Fria parecía haberse acabado, pero Vietnam seguiría hasta 1975. Con el fin del reclutamiento forzado en 1973, parecía acabarse el prospecto de ir a morir en Indochina, pero las muertes entre adolescentes y sus ídolos seguía aumentando por el uso de drogas. Y un escándalo político acabó con la poca confianza que los jóvenes tenían en el gobierno.



Política Exterior/Caos Interior

Las conferencias de paz en Paris se veían provechosas a comienzos de Los 70 y en 1972, el ejército estadounidense se retiró de Vietnam. La guerra acabaría oficialmente en 1975 con el abandono de la embajada y ultimas tropas en Saigón, pero ya no morían chicos americanos en el conflicto ni temían ser enviados a Asia a morir o a volver inválidos a su país.

En 1973, se dio termino al servicio militar obligatorio y al reclutamiento. Los jóvenes no solo se sentían liberados de un gran miedo. Al haber protestado contra la guerra, sentían que tenían una responsabilidad y un poder político que no podían desperdiciar. El rebaje de la edad de votación en 1971,  de 21 a 18 años, reforzó este poder.

Para su relección (una victoria impresionante),  Richard Nixon estaba en su mejor etapa . Sus genuinos esfuerzos por acabar con La Guerra de Vietnam, su objetivo de acabar con la carrera armamentista que lo llevaron a visitas improcedentes a Moscú y Beijing que presagiaban el fin de La Guerra Fria, lo hacían un adorado de los estadounidenses pacifistas.

Entonces cayó la bomba. Bob Woodward y Carl Epstein, un par de reporteros del Washington Post, expusieron en una serie de artículos como los republicanos habían intervenido con micrófonos los cuarteles del Partido Demócrata en Washington. Todo comenzó cuando el FBI iniciase una investigación debido a denuncias de documentos robados de la sede del partido.

Bobby Redford como Bob Woodward y Dustin Hoffmann en Todos los hombres del presidente

Esto llevaría una indagación más compleja que destaparía conspiraciones para hacer desaparecer evidencia que incriminaba a altos personeros del gobierno. Extorsiones, amenazas y otros delitos se iban acumulando. .Los reportajes de Woodward-Bernstein cristalizaron en un libro All the President’s Men en junio 1974, pero para entonces el país entero apuntaba con dedo acusador a Richard Nixon y a su administración. En agosto 1974, el presidente dimitía su cargo.



Como si estos sucesos no fuesen suficientes para poner en shock a la nación, la economía se vino abajo debido a factores externos. La OPEC , en castigo por el apoyo de Occidente a Israel, elevó los precios del petróleo y disminuyó la entrega del combustible. En E.E.U.U, la carencia y carestía de la gasolina provocó larguísimas filas en las gasolineras y fue un duro golpe al bolsillo del americano y a la economía del país.

Modas Eclécticas de La Era Nixon

A comienzos de la década, si de algo se podía preciar el país era de su moda, variada,  colorida e inclusiva en su aprecio a lo étnico. Daba la impresión de que una chica podía tratar su guardarropa como se trataba todo en una sociedad en calma y llena de posibilidades.

Jacqueline Susann nunca escribió para adolescentes, pero su novela de 1973, Once is not Enough (Una vez no basta) es un reflejo de las modas y maneras de pensar de los jóvenes de entonces y vale mencionarla. Tal vez porque fue la novela favorita de mi primera etapa de adolescente y tuvo una tremenda influencia en como yo no caí en los errores de la protagonista. No que ni siquiera tuviéramos un punto de referencia en común.



La trama se centra en January Wayne, una Hollywood Baby, obsesionada con su padre un famoso productor de cine. January se la ha pasado en un internado soñando con el día en que pueda compartir la vida de Mike. Solo que apenas graduada de secundaria sufre un accidente que la deja en coma por años.



  Kirk Douglas (Mike) y Deborah Raffin (January) en la adaptación de Una vez no basta

Cuando retorna a la vida real tiene veintiún años, pero ha perdido su juventud y es tan ingenua e inexperta como si todavía tuviera 17 años. Al caer en medio del mundo de los ricos y famosos, January vive una pesadilla rodeada de gente manipuladora que busca aprovecharse de ella.

Tiene una amiga (creo que todos la tuvimos) que busca iniciarla en los secretos de alcoba que debe saber y emplear toda mujer moderna.  La pobre January pierde su virginidad de manera desastrosa con un playboy que solo busca su dinero, y acaba en una relación disfuncional con un hombre mayor que la abandona cuando más lo necesita. Incluso su primer cigarrillo y su primera borrachera son ecos de lo que una quinceañera viviría con esas experiencias.

 Tom (David Jansen) el novelista impotente que rompe el corazon de January

La muerte del padre sumerge a January en una crisis que la lleva a una noche de drogas y sexo grupal, tras la cual desaparece. Tanto la policía como el lector creen que se suicidó. Eso de crear un destino incierto para la heroína asemejaba la tragedia de January a la de la diarista de Go Ask Alice un bestseller sobre una jovencita y su caída en las drogas que causó sensación y polémica en 1971.



Una vez no basta sigue siendo un documento histórico en su reflejo del mundo neoyorquino a comienzos de Los 70. Desde el jet set ,  el periodismo tipo Cosmopolitan , el teatro y hasta el crimen, el libro está lleno de datos que me prepararon para vivir en Nueva York con alusiones a sitios de interés, restaurantes e incluso productos de comida. Así yo ya tenía ganas de beber 7-up antes de llegar, pero uno de los mayores méritos es su exposición del eclecticismo del vestuario de 1970.



En el primer capítulo, January viene a Nueva York, casi recién salida de la clínica suiza donde ha estado internada. Carga un mínimo equipaje de prendas adquiridas a último minuto en Zurich puesto que su antiguo vestuario corresponde al de 1968. Al llegar al Aeropuerto Kennedy le pregunta a su padre qué visten las chicas de Los 70s. Ha notado en el avión diferentes largos de falda y se asombra al ver pasar a una muchacha disfrazada de nativa. Mike, su padre le explica que no se trata de una actriz ni un disfraz.

Para el tercer capítulo, y después de recorrer las boutiques de la Quinta Avenida,  January sigue confundida. La dependienta de Bergdorf’s le dice que la mini esta Out y la midi es lo In, pero en la calle se encuentra con micro minis y maxis ( las describe como “faldas largas de abuelita”).  Para un viajero del tiempo como ella es una revolución, hoy nos parecería lo más normal. Pero para la jovencita promedio que no vivía cerca de las tiendas de Manhattan o no tenía el dinero para seguir todas las tendencias, los dictados de la moda setentera presentaban desafíos y al mismo tiempo oportunidades para expresarse a través de su guardarropa.



Lo que January compró en Zurich fue un traje-pantalón que ,aunque le faltaba unas décadas para convertirse en “Power Suit”, ya se había convertido en tenida “formal”. Los fabricados en ante/gamuza/suede estaban en boga a comienzo de Los 70 sobre todo los con motivos navajos o de otras etnias nativas. Las chaquetas eran un poco más entalladas y se puso de moda veraniega unisex las “safari” en algodón, lino, drill o popelina, con muchos bolsillos y diferentes cinturones.



El Traje nuevo del Rey: Su Majestad  Carlos III, entonces Principe de Gales en chaqueta safari en Los 70l

Los pantalones tuvieron una evolución total en los primeros cuatro años de la década. De muy ajustados y acampanados por dejado de la rodilla. En 1973 se ampliaron en imitación de los pantalones de Los 30 y 40 haciéndose un poco bolsas de la cintura al tobillo. Venían en lana escocesa para el invierno. ¡Yo llegué con uno horrible a Nueva York en junio! (era invierno en Chile).El estilo bell bottom o “pata de elefante” como lo llamábamos en Chile continúo por varios años exagerándose hasta el punto que cubría o sobrepasaba el zapato y era horrible con tacones que desgarraban los dobladillos.



Otra aportación de Mary Quant fueron los horribles hot pants. Estos shorts, más cortos que los formales, se pusieron de moda en 1971 dejando de ser una prenda para deportes o picnics y convirtiéndose en parte del guardarropa. Incluso, en satén o terciopelo, eran atuendo para la noche. La muy tímida podía usarlos con una falda abotonada adelante que la dejaba lo suficientemente abierta para admirar los pantaloncillos.



He hablado en otro sitio de la guerra entre mini, midi y maxi. La midi la ganó en la Era de Nostalgia (1974-1980) y la minifalda no retornó sino hasta 1981. Había una discrepancia entre que usar con la midi. En general se preferían las botas de charol o gamuza y acordonadas por delante. Sin embargo, en 1970 ,Yves St. Laurent en su obsesión con revivir Los 40, impulsó un retorno a los utilísimos zapatos de plataforma.



Aunque esos tacones chinos serian motivo de burlase decía que una chica que quería suicidarse solo necesitaba saltar de sus plataformasse podían usar con todo tipo de ropa y venían en todos los estilos: alpargatas, sandalias, botas y los zuecos que los hippies habían impulsado. Las suelas se hacían o de madera o corcho. Yo tuve de ambos y eran geniales para usar con pantalones acampanados.

Tantos estilos diferentes permitían que las chicas que tenían una madre modista o sabían coser se creasen ropa adaptada su personalidad, pero aun yendo de compras se podía encontrar en tiendas de departamentos de malls ropa a la moda y barata. El polyester se volvió un material de moda favorito de los chicos incluso para los trajes de varones que, copiando la moda y artistas afroamericanos, los usaban en colores pastel o de neón.

El problema es que era un tejido casi tan ajustado a la piel que a la vista moderna se ve casi ridículo. “A punto de estallar” dijeron mis alumnos de Los 80s cuando les puse un filme de quince años antes. Agréguenle que en blusas femeninas, en una época en que el feminismo declaró la guerra a los sujetadores, provocaron más de un bochorno.



BIBLIOGRAFIA

Brooks, Marla. The American Family on Television: A Chronology of 121 Shows 1948-2004

Manchester, William. The Glory and the Dream: A Narrative History of United States, 1932-1972

Miller, Donald C. Coming of Age in Popular Culture: Teenagers, Adolescence and the Art of Growing Up

Palladino, Grace. Teenagers: An American History

Rollin, Lucy. Twentieth Century Teen Culture by Decades

 

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