lunes, 7 de enero de 2019

Drama de Época 2018: Lo Malo, Lo Feo y Lo Ofensivo



Por triste que parezca, Lo Mejor debe ser seguido por Lo Peor. El 2018 no escatimó en malos y amargos momentos en lo que se refiere a actuaciones, adaptaciones y guines de dramas de época. Algunas eran barbaridades anunciadas, precedidas por novelas incomodas como The Alienist, La Catedral del Mar y The Little Drummer Girl, pero otras series comenzaron muy bien y acabaron en desastres.

Peor serie:” La Otra Mirada”.

Este intento de combinar un escenario de época con sensibilidades modernas y (peor aún) oportunistas recreaciones de tragedias del Siglo XXI en un marco de la Sevilla de 1920, les quedó a RTVE en un producto ofensivamente petardista.


 Todos los amigos del period piece nos sentimos estafados con una visión tan falsa del mundo andaluz de la ‘época y con personajes femeninos que parecían trompeteras del “Me Too”. Eso en un tiempo en que las mujeres, incluso las promotoras del feminismo no hubiesen osado pensar, actuar o expresar disparates como los que ofreció la trama. El hecho de que ni en España tuvo éxito es ya muy significativo. Y aun as'i la han renovado.

Peor Personaje Femenino Charlie de “The Little Drummer Girl”.

No culpo a John Le Crre, que es socialista y anti sionista. Aparte que ha dicho que basó el personaje en su hermana, otra ingenua en lo que se refiere a política. En el pésimo filme de los 80, la gran Diane Keaton interpretó a Charlie como una bobita lanza-mensajes panfletarios, pero había algo genuinamente lastimero en ella.

 Florence Pugh convirtió al personaje en una mocosa insoportable, malcriada y con cara de malas pulgas. Sus discursos hedían a egolatría y arrogancia. Nunca pareció realmente ser simpatizante de ninguna causa. Además de ser una mentirosa compulsiva, resultó no ser buena actriz. No puedo creer que en la Mossad estuvieran tan necesitados como para contratarla.

Peor Personaje Masculino Príncipe Alberto de “Victoria”

Por segundo año consecutivo Albert (Tom Hughes) gana un premio por Odioso del Año. ¿Qué puedo decir si ya en el primer episodio de la segunda temporada le dijo “estúpida” a su mujer?  Su confabulación con los ministros y sus intentos por reprimir el poco poder de Vicky los excuso como compresibles en un hombre de su época, y que como príncipe se veía ninguneado, pero su crueldad es inexplicable.

Sus esfuerzos por separar a Victoria de gente que ella amaba como la Baronesa Lehzen o la ahijadita negra fueron casi tan insensibles como su falta de interés por la pobre Irlanda muriendo de la inanición. Victoria lo apoyó cuando él supo la verdad de sus orígenes, y sin embargo,  Alberto se puso del lado de la suegra en contra de su esposa. ¿Dónde se ha visto? Y esa obsesión con recordar una familia feliz que, como le señaló su hermano, nunca existió, trocaba los esfuerzos de Alberto por crear la perfecta familia alemana en patéticos y risibles.

Peor Actriz:  Maya Hawke de “Little Women”.

Yo sé que el concepto de belleza es relativo, pero de todas las actrices que han interpretado a Jo March, Maya es la memos agraciada. Noten que hablar de “gracia” no se refiere ni a sus curvas ni a sus facciones sino a la verdadera belleza. La hija de Uma Thurman carece de carisma y no irradia simpatía como su madre.

Lo que no es culpa de la actriz es que, en esta pésima adaptación, la hayan traído vestida de payasa-pordiosera. Sin embargo, yo creo que una buena actriz hubiese superado todas esas fallas y logrado proyectar algo positivo con un personaje tan enjundioso como el alter-ego de Louisa May Alcott. Esta Jo parecía militar en partidos que el personaje nunca apoyo, y terminó sonando panfletista.

Peor Actor: Alexander Ludwig de “Vikings”

A mí nunca me molestó el intérprete de Bjorn. Tal vez porque nunca tuvo mucho que hacer, o cuando lo tuvo (vengar la muerte del padre, su viaje al Magreb) no lo hizo mal, pero a medida que la serie se deteriora y vamos perdiendo personajes o porque mueren o porque aburren, la poca pericia actoral de Ludwig comienza a notarse.  

Donde más se percibió fue en su encuentro con Papi Rollo y con su "hermano" Magnus, pero ha ido en crescendo, sobre todo en el modo en que sus parlamentos se desparraman en tono átono, o el modo en que ataca a la gente al dirigirse a ella pinchándolos con su frente que cada vez está más hinchada lo que ha hecho a mi hermano apodarlo “El Delfín”.

La diferencia es que sos peces son simpáticos o inteligentes. En cambio, el pobre Bjorn se ha convertido en un ente estólido, una especie de bisonte siempre embistiendo al mundo, y eso no lo puede remediar el actor. ¿Y qué onda con que se acueste con todas?  Ni que fuera tan bonito.

Peor Pareja: Charlie y Becker de “The Little Drummer Girl”

 Es increíble imaginarse a un hombre tan lindo como Alex Skarsgard careciendo de química con una compañera, pero así ocurrió en esta deplorable adaptación de la novela de Le Carré. Desde las comedias de Rock Hudson-Doris Day que se ha considerado erótico tener a la pareja protagónica siempre de la greña, pero una esperaría que ese cliché se superase rápidamente en una historia que no es comedia romántica.

Sin embargo, a través de los seis capítulos vimos a una Pugh hinchando los carillos con furia mal contenida y quejándose cada vez que abría la boca. No se vio muy sexy, en cuanto a Alex, el personaje de Becker era demasiado enigmático. Tomó mucho tiempo descubrir su pasado, lo que hizo que muchos telespectadores cambiaran de canal antes de tal revelación.


Peor Final: “The Terror”

Fue una decisión caprichosa de parte del equipo de “The Terror” la de no seguir el libro en lo que respecta a Silna, apodada por los ingleses “La Dama Silencio”, la protagonista femenina del cuento. La obra se enfocó en los marinos y sus oficiales, por lo que no hubo mayor critica de que Silna, la niña esquimal sin lengua del libro pasara a ser un personaje secundario incluso terciario. Sin embargo, al llegar al final, los guionistas entraron en pánico al descubrir que el desdibujarla impedía un final coherente.

¿Cómo explicar muchas cosas que el Capitán Crozier, en la crónica de Dan Simmons, sabe gracias a las visitas astrales de Silna?  Borrar la historia de amor entre ambos obligó a los escritores a borrar las cualidades paranormales de Crozier. El resultado fue ese final tan extraño y lleno de dudas. (¿cómo es que Hickey sabía que el monstruoso Tuunbaq requería de una ofenda de lenguas?)

 Si tildé de caprichosos a los motivos para no seguir la trama original es que la productora (Y tenían que mandar una mujer delante para decir burradas) expresó que su deseo era dar mayor agencia a la Dama Silencio, que ahora era muy parlanchina. Veamos en que consiste esta agencia.

En el libro, Silna es una joven Inuit que, al ser asesinado su padre, se convierte en la guardiana del Tuunbaq, un monstruoso oso polar. Al entrar en contacto con los miembros de la Expedición Franklin, Silna reconoce en Crozier al hombre que los dioses le tienen predestinado de pareja y que compartirá su misión chamánica.

A pesar de que Silna es genuinamente mudasacrificó su lengua para poder mantener contacto con el oso en visitas astrales si se comunica con su futuro marido, al que rescata al final (y no de esa situación tan rebuscada en que lo encuentra en la serie. En el libro, el capitán no pierde ninguna mano). Es ella quien enseña a Crozier a sobrevivir en la tundra, y ambos conforman una familia que vive entre el poblado esquimal y los yermos helados donde habitan los espíritus. De esa manera se convierten en chamanes y protectores de los inuit. En el libro ella no protege al Tuunback. Ella lo controla.

 En la serie, Silna es un personaje enigmático, al que los marineros temencreen que es bruja o desean. Eventualmente amputa la mano de Crozier y lo rescata, pero su propia gente la repudia por haber dejado morir al Tuunbaq y es desterrada a los hielos a morir de inanición.  ¿A eso lo llaman agencia? En el libro su poder chamánico nunca es cuestionado por los Inuit ya que, al revés de la serie, Silna no le teme a su deber solo busca un compañero que la ayude.

Lo que pasa es que la producción cayó en un humor tipo “Club de Toby’ y decidió que ho había espacio para romance en este cuento de machos. Además, de acuerdo a su sensibilidad moderna, les pareció repugnante que Jared Harris (que se ve casi sesentón) tuviera amores con una veinteañera. En eso están dando la razón a los lectores de Simmons que odian con ferocidad la inclusión del romance. Incluso en las threads en Reddit algunos exigen que no se hable de “shippings” y acusan a los que ven connotaciones románticas en la amistad Goodsir-Silna de “ser muy jóvenes”. Reitero, fuimos invadidos por el Club de Toby y eso afeó el final de una magnifica serie.

Peor Traición de Personaje: Philippe de Orleans de “Versalles”

Entiendo que se odie a Madame de Maintenon, un personaje que confunde a historiadores y que en nuestra época representa lo más deleznable, una fanática religiosa. Es comprensible que la coloquen en el rol de villana como lo ha hecho “Versalles”, pero lo hecho con Philippe es inexplicable.

El año pasado, el Duque de Orleans ganó en mis ternas de héroe y de pareja (o trio) romántica, pero en la tercera temporada los nuevos escritores, al parecer, no sabían cómo era el personaje encarnado por Alexander Vlahos. No solo lo hicieron renunciar a su condición homosexual y repudiar a su gran amor el Chevalier de Lorraine, además lo desligaron de su mujer, y amiga, Lieselotte.

Nos lo tuvieron por casi toda la temporada convertido en detective investigando el misterio del Hombre de la Máscara de Hierro. Muy interesante, pero parecía historia aparte. Era como si el mundo de Versalles no tocará a Philippe, tan obsesionado con un secreto cuya resolución fue anticlimática.

Para colmo, Philippe que no estaba interesado en la lucha entre Maintenon y su Duquesa que acabó con la separación de la ultima de su hijo, ni sabía que tenía una hija de su primer matrimonio. Y diez minutos después que se la presentaban ya le estaba cayendo a golpes a la niña. La excusa es que el Duque estaba traumatizado por sus experiencias en el campo de batalla. Primero que ese aspecto de la psiquis del príncipe fue muy mal explorado. Segundo, en la Era MeToo esa excusa ya no vale.

Y luego al final (un final grotesco donde no se entiende nada) Philippe anuncia a su mujer y a Chevalier que ha vuelto a ser el mismo. “Soy solo Philippe”. Y todos contentos. ¿Que nos toman por tontos a los “versallescos”?
Peor Vestuario:  The Little Drummer Girl

Este galardón va más allá de las anacrónicas minifaldas. El vestuario que luce Charlie (Florence Pugh) es chillón, fuera de época y francamente feo. La tienen o con mini o con maxi, estilos que ya no se usaban en el ’79, pero incluso con una midi, la hechura no parece de entonces.

Por otro lado, el director Pak Chan Wook se ha ufanado en que ha vestido a Charlie de colores vibrantes. Efectivamente cuando no lleva medio cuerpo enfundado de negro anda con maxis amarillo pollito o verde lima o con buzos azul prusiano. Esas tenidas son un puño en el ojo, pero no eran colores de fin de los 70 cuando la onda disco, se fusionaba con la country y la retro, y el énfasis era en negro, blanco o tonos pasteles.

Para ser justa, decidí seguir el primer paso obligado de los encargados del vestuario. Hice un Google con los términos “fashion” y “1979”. El resultado no muestra ni minis ni maxis, con la excepción de páginas específicamente rotuladas “fashion 1970-1979”. ¿Sera que los investigadores enviados fueron tan perezoso o ignorantes que eligieron cualquier estilo entre esos años?  Porque ese vestuario recuerda el de a fines de los 60 o comienzos de los 70.

Mi incomodidad no es la de una fashion-purist sino la de una persona que teme que, si algo tan simple de cotejar como la moda es ya tergiversado, entonces la visión histórica del argumento (léase conflicto árabe-israelí) será igualmente tergiversada.

¿Cuál fue el peor drama de época del 2018 y por qué?

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