Después de hablar del Último Descapotable, toca pasar a una vertiente diferente: la hija que busca a la made que la abandonó. Ese es el tema, entre otros, del superventas Lace de Dame Shirley Conran, The Sisters of Alameda Street de Lorena Hughes, y la miniserie turca Cartas desde el pasado que puede ver por Netflix.
Cuando vi esta última
me atrajo la presencia del tropo y la idea de una hija buscando a su madre en
un grupo de mujeres. Pensé que se parecía a Lace, pero noté que
me equivocaba. A la que se parece es a la novela de mi Beta. ¿La
habrá leído Rana Denizer, la escritora (la misma que escribió El Club)? Debido a que “betee” The Sisters... sé
que la autora quería trabajar con una variante de Lace, una miniserie
que provocó mucho revuelo en Los 80, casi tanto como la novela de Conran cuyas escenas y tramas sexuales
llegaban a ser escabrosas.
Ni “Cartas” ni “Las
Hermanas” son escabrosas, tampoco lo es la adaptación de Lace que como The
Last Convertible va al grano con la interrogante. Comenzamos la serie con
las tres posibles madres de Lili yendo a una reunión en una suite de hotel
neoyorquino y a Lili (Phoebe Cates) que aparece vestida de blanco y les espeta
“Which one of you bitches is my mother?”
Las Candidatas
a ser “La Bitch”
El el libro toda
esta mis-n-scene es precedida por un semi prologo donde Lili, de 13 años,
es sometida a un aborto en un sitio cochambroso. Es la manera de Conran de
mostrarnos el sufrimiento de Lili y el motivo de su odio hacia la madre que no
la protegió. Tal como Ron en The Last Convertible culpa a quien cree su padre
biológico por su terrible experiencia en Vietnam y por su posible incesto, Lili culpa a una madre desobligada por todos
los horrores que ha vivido,
La diferencia es
que George Virdon alcanza a contarle a su ahijado la verdad. Lili no se entera
de los detalles que precedieron a su concepción o que siguieron a su
nacimiento. Estos le llegan al lector y al espectador gracias a los flashbacks
de las tres (cuatro en el libro) posibles
madres de Lili.
Las candidatas a ser
“la perra” son Maxine (Arielle Dombasle),una condesa francesa; Judy (Bess
Armstrong) la reconocida periodista y editora de la famosa revista “Lace”; y la filántropa Lady Pagan Swann (Brooke
Adams). En la miniserie, Lili ha tenido
encontronazos con las tres en el pasado: seduciendo al hijo de Maxine (que
podría ser su hermano, esta historia roza el incesto varias veces), rivalizando
en amores con Pagan por el exótico príncipe Abdullah y con Judy por motivos
profesionales.
Estas mujeres,
que fueron intimas amigas en un internado suizo, ignoran que Lili ha empleado
su dinero para contratar detectives que busquen a su madre y que dieron con
Hortense (Dame Angela Lansbury), la tía de la condesa, que estaba a cargo de la
manutención de la bebita. Algo que ocurrió hasta que la pequeña Lili desapareció
en la Revuelta Húngara del ‘56 en el libro (o en la Alemania del Este en la
serie). Eso ha permitido a Lili centrar su investigación en cuatro mujeres en
el libro y tres en la serie.
En el libro que
tiene lugar a fines de los 40, dos adolescentes inglesas Jennifer “Pagan” Trelawney y Kate, son amigas desde que
estudiaron juntas en Londres. Ahora están en La Hirondelle un internado para
señoritas donde se les une una francesa gordita, obsesionada con hacer dieta.
En un paseo conocen a Judy Jordan, una chica americana que trabaja de camarera
en un hotel para pagarse sus estudios. Esas son (en el libro) las posibles
madres de Lili.
En la miniserie,
además de cambiar la cronología, y situar el nacimiento de Lili a a inicios de
Los 60, hacen desaparecer a Kate considerándola muy aburrida. Judy es una
americanita adinerada que sueña con ser escritora, y que estudia en el mismo internado.
Aunque la novela vive conjeturando quien
es la posible madre de la actriz, hay una abundancia de flashbacks por parte de
las candidatas que recuerdan sus esfuerzos por ser felices, sus malos amores,
matrimonios, adicciones y carreras.
Los flashbacks
aquí son tan importantes como en The
Last Convertible, Cartas desde el pasado y The Sisters of Alameda Street.
La diferencia es que tanto en Lace como Las Hermanas y la
miniserie turca, es solo el lector el que conoce la tragedia que lleva a una
mujer a abandonar a su hija. En Lace, la pequeña Lili ha sabido que su madre vela por ella, que la gente con
quienes vives son sus cuidadores y que algún día se reunirá con quien les dio la
vida.
Cuando mueren los
cuidadores de Lili y ella queda en la miseria, condenada a un infierno de
abusos, es cuando se amarga. Decide vengarse, no solo de su madre, sino de las cómplices
de esta que fraguaron el juego de que todas son “Lucinda Lace”, la supuesta
progenitora de un bebé que nunca les es real. Esa es la diferencia de Lili con
Elif de Cartas.. y Malena de The Sisters…
El Viaje de
Malena
Malena, una
estudiante de enfermería en el Ecuador de 1962, ve su apacible vida
interrumpida cuando su padre intempestivamente se suicida. Revisando los
papeles del muerto, Malena se lleva una sorpresa, una carta escrita por su
madre biológica. La desconocida solo le da a la hija abandonada tres pistas: el
pueblo andino de san Isidro, una dirección en la Calle Alameda y que su nombre
inicia con “A”.
Armada con estos
datos, Malena llega a la Calle Alameda, la antigua mansión de la Familia Platas,
dueños de la joyería del pueblo. Su primer encuentro es con Ana Platas, la
actual dueña de casa. Casada, madre de dos hijos, esposa tradicional, justo espera a Lili, la díscola hija de una
amiga que es enviada a ese pueblo a curarse de un mal amor.
Ana confunde a
Malena con Lili. Malena confunde a Ana con su verdadera madre, pero a la hora
de la cena Malena-Lili conoce a Amanda, hermana de Ana, viuda elegante, guapa y
poco convencional. Cuando Malena intenta organizar sus pensamientos aparece
Alejandra, otra hermana, vestida de pantalones, sin maquillaje, Alejandra es
silenciosa, distante, solo sabemos que es quien diseña las joyas de la
orfebrería familiar, pero por ser mujer no puede quedarse con el crédito de su
obra.

Malena ahora está en una situación espinosa, debe decidir cuál es la mejor candidata para haberle dado la vida mientras intenta cumplir con su rol de Lili y evitar ser descubierta. (Para colmo, se entera que hubo una cuarta hermana, la hoy difunta Abigail). A medida que la novela avanza, a partir del capítulo 7, entran los recuerdos de las hermanas que alternarán con la investigación de Malena (ayudada por un diario semi quemado de Abigail) y la vida que lleva en San Isidro, la gente que conoce e incluso su romance con un hombre comprometido.
De esta manera,
tenemos varias tramas que agilizan la novela, proveen nuevos misterios y hacen que
el lector se involucre tanto con Malena como con Las Hermanas Plata. La maestría
de la autora está en no enredarnos aunque a ratos nos frustremos, como Malena,
al cerrarse la posibilidad de encontrar a su madre.
Los Alumnos de
la Maestra Fatma
Eso es lo que no
supo equilibrar la escritora y directora de Cartas desde el pasado. A
pesar del prestigio de Rana Dinazer esta trama le ha salido tan descuidada e incomprensible
que hasta en Turquía la han criticado.
Elif una chica de
20 años de la que sabemos muy poco (y seguimos sin saber) aparte de que le
gusta la música y toca la guitarra, ha crecido casi sin preguntas sobre el
pasado de sus padres. Ha aceptado el cuento del padre ausente, feliz de ser
criada por Fatma, una maestra retirada y que paulatinamente va perdiendo la
memoria. Esa es la única tragedia que afecta la vida de Elif que, como Malena, no se imagina la
crisis que se avecina.
Luego que su
madre es internada, Elif intenta ordenar su papeleo y se encuentra con una serie
de cartas que nunca fueron enviadas y, como Malena, encuentra una abierta,
escrita por su madre biológica. Así descubre que su verdadera madre es una antigua
estudiante de Fatma. Ahí la historia se desordena.
Vamos conociendo
a los miembros del “Club Literario” de Fatma, estudiantes de una escuela elite de Estambul.
Ellos son la bella y millonaria Seda , que todos desean, pero que está involucrada
en un misterioso romance que solo se sabe es con un hombre prohibido; Mert, el
equivalente al capitán del equipo de futbol en los Teen Drama americanos, el
casanova arrogante, la estrella del equipo de basquetbol que sueña con una beca
deportiva para una universidad Ivy League.
El mejor amigo de
Mert es Murat, un chico noble y generoso del que todos se aprovechan por ser
muy rico. Murat ama secretamente a la odiosa Zuhal, una alumna becada llena de
amargura y rencor social que la convierte en un puercoespín. Zuhal tiene amores
con Mert, pero se rumora que es amante de Levent, empleado de la cafetería y
que les vende drogas a los chicos.
La última de este
grupo es la patética gordita Banu de la que se burla todo el mundo incluyendo Zuhal y Mert. Banu está enamorada de Mert. Algo que no entendemos sino hasta
que los flashbacks, casi al final, nos dicen que el año anterior a los hechos
Mert fue bondadoso con ella. La pregunta es por qué no nos mostraron eso al
comienzo. Es que como si los videos se hubiesen mezclado y perdido el orden, lo
mismo ocurre con la trama.
Al comienzo, Elif
se pone a buscar a los miembros del Club Literario con la excusa de entregarles
las cartas. Fue una tarea que les asignó Fatma, cartas que escribieron a sí
mismos con la idea de recibirlas veinte años más tarde y ver cuánto han
cambiado. Lo interesante es que no vemos es momento, ya que paralelo a la
búsqueda de Elif, comenzamos a conocer a los personajes en el presente:
Zuhal es
representante de una marca de cosméticos y es la influencer de moda. La antigua
escuela elite que tanto la despreció ahora le rinde homenaje, en un evento
organizado por un poderoso empresario que también es fundamentalista islámico. Zuhal
conoce a la esposa de este empresario: una mujer muy guapa, pero vestida de
manera discreta y con velo en la cabeza. A Zuhal le cuesta reconocer en esta
esbelta dama a Banu, la gordita. Mas le sorprende ver que Murat es el chofer de
Banu desde que su padre perdió su fortuna y fue a la cárcel.
Elif entrega la
carta a la hermana de Seda que al leerla descubre que el amante secreto de su
hermana era su propio marido . Esto destruye su matrimonio. Elif le entrega la
carta a Murat casi accidentalmente cuando él viene a visitar a su antigua
maestra en el hospital. A Elif no se le ocurre―aunque hacen buenas
migas―interrogarlo o incorporarlo a su investigación.
Elif también da
con una agenda de su madre adoptiva donde Fatma guardaba sus preocupaciones, problemas
y sospechas sobre sus alumnos. De ahí, Elif saca pistas falsas que la llevan a hacer
creer que su madre es Zuhal y es a partir del cuarto episodio que deja de
investigar y la trama se cifra en flashbacks de recuerdos de otros personajes.
Elif pierde protagonismo sin razón aparente. En cambio, tenemos larga escenas
de Mert y Banu.
Después que una
lesión destruyera sus sueños y objetivos, Mert ha acabado en Alemania como entrenador
de un equipo de basquetbol femenino. El y Banu siguen en contacto y se insinúa
un romance luego de un reencuentro entre ambos en Estambul. Esto sería
romántico si no se sintiera inexplicable.
¿Como puede Banu haber perdonado la crueldad de
Mert que, cuando se negó a ayudarlo en una manera ilegal de conseguí la
anhelada beca, la arrojó a la piscina?
Banu leyó la carta secreta de Mert que era una lista de las chicas de su
curso en las que les asignaba ventajas y desventajas de acuerdo a belleza y
posibilidades sexuales. A Banu, Mert le profetizaba una vida de virginidad ya
que era una “gordiflona” poco atractiva. ¿¿Que hace que Banu ahora lo reciba con
cariño y el la haya aceptado. Es porque la ve bella y delgada? ¿Como
volvieron a encontrarse en las redes sociales? Nunca lo sabremos.
Aviso que voy a poner spoilers si todavía alguien quiere ver esta serie que inicia tan bien y cae en disparates, se salte esta sección:
SPOILERS
La Madre de
Elif
Para el segundo
episodio yo sabía que B. era la madre de Elif. Cuando le dice a Zuhal que no
puede tener hijos yo pensé que o era una mentira o que había quedado estéril
después del parto. Lo que no sabía era quien era el padre y eso me permitió
seguir con la historia. En el penúltimo capítulo, descubrimos quien embarazó a B.
Y estamos tragándonos la sorpresa cuando llega la otra, el padre no quiere
saber nada de Elif y eso que la conoce y le cae bien.
La sorpresa llega
a un clímax cuando B., a diferencia de las telenovelas, a diferencia de los
ejemplos incluyendo a Lace, rechaza por segunda vez a su hija. Lo
terrible es que en el penúltimo capítulo, B. asume su maternidad y manda aviso
a Elif de que le revelará su verdad, pero cuando descubre que Mert la ama y
quiere iniciar una vida con ella, la ex gordita prefiere esta opción antes que someterse
al escarnio público de ser madre soltera de una jovencita. ¡Que
asco! Y lo extraordinario es que la guionista está muy pancha con ese final,
aunque críticos y público no.
Elif ha sido
citada a un restaurante para conocer a B. y está presente Zuhal (que finge ser
la madre biológica de la chica) .A medida que avanza la noche y B. se muestra más
silenciosa e indiferente, la dolida y humillada Elif toma una decisión y hace un
brindis. Por su verdadera madre, la maestra que la crio … y Colorín Colorado.
Muchos
encontraran que este final recuerda al de The Last Convertible (libro)
donde Ron Jr. tras enterarse que es hijo del narcisista Russ, lo hace a un lado
y acepta que Dal quien lo crio, es su verdadero padre. La diferencia es que Ron
Jr. sabe toda la verdad de las circunstancias que llevaron a su procreación, el
dilema de su madre, la decisión de muchos de cómo darle una vida mejor a un bebé
nonato. Con esa información, Ron Jr. alcanza la paz, supera sus miedos, es
capaz de planificar su vida. Nada de eso ocurre con la pobre Elif.
Parte de la rabia
que el espectador siente por los padres de Elif es el modo en que se la
concibió. Murat era el mejor amigo de Banu. Aun después de su noche de pasión,
la seguía defendiendo y queriendo. Eso era resultado de que nunca supo ni del
sexo que compartieron ni de la hija que engendraron.
La serie nos
cuenta que ambos estaban bebidos y drogados cuando acabaron en la cama. Al día
siguiente, Murat no recordaba nada. Banu recordaba todo. Para confirmárnoslo,
la serie nos lleva al presente al primer encuentro sexual de Banu y Mert. Banu
solo ha tenido sexo una vez, la memoria es tan horrible que le viene un ataque
histórico e interrumpe el acto. Nos queda claro que para Banu la concepción de
su hija fue tan traumática que equivale a una violación. En eso, Cartas desde
el pasado se asemeja a los otros ejemplos de los que les he hablado.
FIN DEL
SPOILER.
La Hija como
Producto de Violación
Ese es un tema
que tienen en común Lace y otras obras que siguen su diseño, la
violencia sexual. The Sisters of Alameda Street se cifra en la importancia
de los lazos familiares y Lace en la amistad femenina, pero latente en
ambas esta la represión sexual de la mujer y la violencia que se cierne sobre
ellas. Dame Shirley fue una mujer fascinante que plasmó sus vivencias en su
novela más famosa, desde su estadía en
un internado suizo hasta su labor como editora, novelista y filántropa, sin
dejar de mencionar sus tres matrimonios. Sin embargo nada en su pasado explica
su fascinación con el sexo kinky ni la constante presencia de la
violencia sexual en su trama.
Yo diría que el zeitgeist
de los 70 y 80 fue esa aproximación a un nuevo erotismo. Junto con la
liberación sexual, vino el miedo a los resultados del sexo. El principal era el
embarazo, el segundo la violencia de género que tiñe la experiencia sexual. Se
sabe que Dame Shirley junto con Judith Krantz y Jackie Collins “fundaron” el Bonkbuster,
un tipo de novela rosa llena de sexo no necesariamente gratificante. En eso difería
del bodice ripper, el romance histórico tan en boga que glorificaba el ultraje sexual.
Ya he hablado de
eso en otras entradas sobre la moda del héroe violador tanto en la literatura como en la
pantalla de esa época. El ejemplo más notorio la romantización de Luke-Laura, la Power Couple de la soap opera General
Hospital cuya historia de amor había iniciado con una violación. Aunque el Bonkbuster
no trata exclusivamente de violencia sexual, el sexo es visto como peligroso,
como una forma de control y se destruye la idea de que siempre sea placentero.
Eso recuerdo de haber hojeado la obra de Judith Krantz y Jackie Collins, a las
que mi madre era adicta y yo despreciaba.
En Lace
nos encontramos con ese mismo escenario. En la novela, Kate es asaltada
sexualmente por la madre alcohólica de Pagan; la misma Pagan es violada por el
chofer del internado, y Lili es producto de una violación y es abusada por un
adulto a los 13 años lo que la lleva a un aborto y luego a buscar empleo en la
industria porno donde cada filme es una experiencia de sexo forzado.
The Sisters of
Alameda Street, escrita
ya fuera de esa época donde el erotismo no necesariamente era romántico y
sublime, no sufre de esa obsesión. Aun así, más de un lector timorato (a juzgar
por los comentarios de Amazon) se escandaliza ante una trama que menciona esposos
impotentes, adulterio, una hermana tiene amores con un curita y otra es victima de un ultraje sexual.
Mi Beta Lorena,
me alertó recientemente de la existencia de otra obra inspirada en Lace.
Se trata de la miniserie (18 episodios) Pacto de Silencio, hecha en México
que puede verse en Netflix. Ahí está la historia de cuatro adolescentes que
hacen amistad en el mismo internado. Las cuatro son activas sexualmente (a una
la violan) y una queda embarazada. A punta de chantajes, consiguen que la
directora del internado las encubra y dejan a la recién nacida en una casa abandonada.
La directora la rescata
y la da a criar a una mujer que le inculca la pequeña odio por la madre que la abandono.
Años más tarde, Brenda (Camila Valero, la bisnieta de Doña
Silvia Pinal), convertida en poderosa influencer se infiltra en la vida de
las cuatro mujeres con la intención de destruirlas. No se las recomiendo porque
es melodramática y mediocre. Un ejemplo de la diferencia de trabajar con un
tropo como lo ha hecho Lorena Hughes en The Sisters of Alameda Street a
plagiar de mala manera como Pacto de Silencio a no saber utilizarlo como
Cartas desde el pasado.
A propósito,
acabo de enterarme que Rana Denizer copió, hasta el título, su miniserie de una
miniserie rusa donde una chica, tras leer cartas de su difunta madre, parte a Moscú
a descubrir quien entre un trio de amigos, es su padre. Esta serie (Cartas
del Pasado) está en YT y en castellano.
Una última
palabra sobre “Lace”. No sé si ha sido traducida al castellano y no recomiendo
el libro, puede ofender muchas sensibilidades modernas. En cambio la serie (Tres Destinos en España) si
puede encontrarse completa en YouTube. Merece ser vista porque, como fue
presentada en televisión abierta ,es bastante moderada, a ninguna la violan ni
siquiera a Lili.
Fue tanto el
éxito de la miniserie que se le hizo una segunda parte, donde ya no pudo
evitarse el tema de la violación para explicar el nacimiento de la niña, aunque
su madre creía que era hija de su novio. También esta versión puede encontrarse
en YouTube, como ejemplo de cómo el sexo y el sensacionalismo vendían en Los 70
aun en la discreta cultura televisiva.


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Amiga, mil gracias por tanto halago a mi primera novela. Fue mi "labor of love" porque yo tambien estaba obsesionada con Lace (la serie). Como sabes, la novela no me gustó tanto porque es bastante fuerte en cuanto a los horrores y barbaridades que vive Lili. Además que es medio tediosa. Me pareció acertada la decisión del director de la serie de eliminar el personaje de Kate porque como dices, es la más aburrida de todas. Cuando termine Pacto de Silencio (ya solo me falta un capítulo) voy a volver ver Lace en You Tube. Yo si vi la segunda parte, que es básicamente la búsqueda del padre de Lili (tambien entre tres candidatos) para que la ayuden a rescatar a su madre, que ha sido secuestrada, si mal no recuerdo. Creo que en su momento también me gustó aunque no me acuerdo mucho de la trama. Solo recuerdo algunas escenas, incluyendo en la que se revela quien es su papá (y si, es un personaje importante de la primera parte).
ResponderEliminarAmiguis, no mentí en nada sobre tu novela y es increíble que hayas podido navegar por ese tropo sin copiar, creando tu propia historia. Apenas acabada de ver Lacé en 1984, me fui a la biblioteca y saqué el libro. Como a ti, me dejó mal sabor, muy fuerte, muy escabrosa (el pescadito del Principe Abdullah), pero ahora la leí con otros ojos. Gracias por regalármela. Veo que es una reacción contra una libertad exagerada que ni las mismas feministas notaron se volvía en contra de ellas. Me acordé de porque nunca me gustaron las novelas de Jakie Collins, como que quería imitar a J. Susann, o las de Judith Krantz. Al menos el tema de Lace era la amistad y eso si sobrevive en ambos libro y miniserie. Tal vez la vea d nuevo si la ves tu.
EliminarNunca te he preguntado cual fue tu “Bitch” favorita? La mía era Pagan y quería que fuera la madre de Lili (ella también). Voy a ver la segunda parte nada mas que para ver como entroncan la novela con lo que vimos en la miniserie.
Estoy tratando de recordar otras mujeres de esa época que escribían novelas como esta. Rosemary Rogers, otra fanática de las violaciones, escribió una novela muy buena The Insiders (1979), y había otra que era de tema parecido Lovers and Liars (1989) de Brenda Joyce. Recuerdo Bare Essence de Meredith Rich y bueno están Sandra Brown, Janet Dailey y Danielle Steele pero no escribían novelas tan graficas.
Honestamente, no me acuerdo cual era mi "mamá" favorita en Lace. Ahora que la vuelva a ver en You Tube te digo. Por cierto, ya terminé Pacto de Silencio. Te mando un email con mis impresiones porque es largo.
EliminarEn cuanto a Cartas desde el Pasado.... GRAN SUSPIRO. La empecé a ver con tanta ilusión porque me gustó mucho el setup, eso de la mamá adoptiva con Alzheimer (además de profesora de la verdadera mamá de la chica) y la hija que va a buscar a las tres posibles madres en el colegio. Además me gustó ir al pasado y conocer a los chicos y chicas y ver como se fueron relacionando. Todo eso estuvo bien. Pero como comentamos en privado, lamentablemente la serie nos deja con más preguntas que respuestas y muchas de las actitudes de los personajes no se entienden ni tienen sentido. Lo peor es que quedan así, sin explicación. Yo aún pienso que el problema está en la edición de la serie que salta del pasado al presente sin ton ni son, e incluso en el pasado hay un desorden completo. Como dices, otro problema es que la protagonista-detective, en este caso, abandona la búsqueda a la mitad de la historia y se siente satisfecha con la mentira de una de ellas. Pero LO PEOR es que nunca llegamos a ver el momento donde habla "a calzón quitado" con su verdadera mamá, donde se abrazan, lloran, etc. Es más dicha madre SIGUE MINTIENDO y para colmo, SE LARGA! Es como si la serie nos hubiera hecho una promesa al principio de la historia que nunca cumplió....
ResponderEliminarUff me toca renegar de Cartas, pero ahora en público.Tenia todo para ser una gran historia y personajes tan interesantes. Lo de B. me dejó helada si ya había tomado una decisión, si ya todos sabían que era la madre de Elif, si la misma Elif lo sabía por que se echó para atrás? ¿Y cómo iba ser feliz con Mert si le tenía miedo al sexo? Y entiendo que Murat estuviese enojado porque B. nunca le dijo que tenían una hija, ¿pero por qué se desintereso de elif. Otra cosa. ¿De que vivía Elif? Nunca la vimos trabajar. Muerta Fatma, iba a necesitar ayuda y protección y sus padres se la negaron.
EliminarYo, en un momento creí que era una idiosincrasia turca, pero encontré esos artículos en turco que mostraban que los redactores estaban tan furiosos como nosotras con ese final ininteligible y con ese desorden de personajes e historias que nunca llegaban a explicarse.
¿Tienes los links de esos artículos? ¿A qué le atribuyen ellos ese final tan decepcionante? Sabes que hasta Pacto de Silencio, con sus muchos defectos, tiene un final más emotivo y mejor resuelto que el de Cartas.
EliminarYo creo que hasta el script mas baratieri tiene mayor claridad y merito que ese final de Cartas. Los links están enbedded en el articulo, en donde hablo de Cartas y los críticos. Son dos . Si tienes problemas para abrirlos, te los mando por Messenger No, como nosotras no tienen explicacion. Ni siquiera conjeturan. Pero esa es la diferencia de un articulo periodistico y un blog. Aqui tenemos la libertad de exponer opiniones o criticas.
EliminarDesde FB de Macarena Muñoz Ramos
ResponderEliminarOh, Lace, esa serie me marcó mucho, querida. La vi en 1986, aproximadamente, yo tenía catorce años. Ya la segunda parte y/o temporada me gustó mucho menos 😬 Interesante lo que mencionas sobre la vertiente de novela romántica de donde surge. Recuerdo de finales de los años 70 y durante los 80, aquellas novelitas que llevaban por título Julia y Bianca: lugares un poco exóticos, mujeres independientes pero que se derriten con un hombre misterioso y súper sexy, jojojo, y sobrevolando un poquito de soft porno. Contrario a las historias ultra románticas de Corin Tellado que mensualmente aparecían en la revista Vanidades 😝
Para Macarena Muñoz Ramos Yeeeh, por fin encuentro una Lace fan que no sea una viejita. A mí también me marcó y eso que no noté ese contenido en que el sexo es visto como una manera de dominar y también una forma de violencia de genero. Eso es parte de una cultura que surgió de La Revolución Sexual. Me doy cuenta ahora que estoy viendo la trayectoria de Brooke Shields que la famosa revolución, como todas, exigía una libertad absoluta, en este caso en lo sexual sin reparar que esa libertad a veces atropellaba a otros.
EliminarCulturalmente aparecieron unas novelas que yo amé (perdí en Chile una colección de casi 50 de las mejores) que eran muy particulares porque a diferencia de Corin Tellado y de las que mencionas que eran del Grupo Arlequin, eran sexualmente graficas y eran de época. de hecho se conocían como Romances Históricos. Eran herederas del suspenso romántico de Victoria Holt, pero mas descriptivas en lo sexual y muchas, a partir de La llama y la flor de Kathleen E. Woodiwiss tuvieron lo que hemos llamado las telenoveleras “el héroe violador”. Un oxímoron que aparecía en las telenovelas (y en las novelas de Caridad Bravo Adams) y en manera menos descriptiva en novelas de Victoria Holt/Philippa Carr y por supuesto lo mas erótico de Lo que el viento se llevó fue una violación marital. Es increíble que haya sido parte de la cultura popular femenina sin que nos diéramos cuenta del significado.
El modo en que nos han condicionado/educado en los últimos treinta años nos ha hecho repudiar este tipo de narrativa y olvidarnos de las teorías de algunos siquiatras locos como Lacan. Lace nace como un ataque, una oposición a ese tipo de novela. Ahí Conran nos dice que el sexo forzado no es bonito ni placentero y que hay que huirles a hombres que lo practican. Por eso aunque la saga de Outlander (Forastera) es una orgia de violaciones ninguna es romantizada. Te voy a pasar un par de artículos que escribí hace años y donde me explico mejor.
Yo creo que los productores de Lace sabían de eso porque la “limpiaron” totalmente. Tengo pendiente la 2 porque nunca he tenido ni el tiempo ni la inclinación de verla y eso que trabajaba Christopher Cazenove que me encantaba. Lo que si capté que admitían que Lili era producto de una violación. Eso habrá confundido a muchos, sobre todo porque abría la posibilidad del incesto Gracias por iniciar la conversación