jueves, 22 de noviembre de 2018

Al Servicio de su Majestad: Bodyguard



Como Tommy Shelby de “Peaky Blinders”  y Gereon Rath de “Babylon Berlin”,  David Budd (Richard Madden) es un policía londinense  que ha vuelto de la guerra con un SPT tremendo y que como el de los anteriores permanece sin ser tratado. El mayor problema de David es que el mundo al que regresa no es un lugar seguro. A lo largo de la serie, David se encontrará dialogando con  terroristas que pueden volar el tren donde viajan los hijos del veterano,  y protegiendo la vida de una mujer perteneciente a la clase política que lo envió a la guerra.

Lo In en televisión hoy en día, sea en marco de época o contemporáneo,  es el Noir, el thriller de espionaje, el cuento de policías y bandidos. “ Bodyguard”  (guardaespaldas)  se balancea entre todos ellos con una historia que combina elementos de series como ”Homeland”  y  filmes  como ” In the Line of Fire”,  “ Guarding Tess”  y el otro “ Bodyguard”  ( el de Costner y Whitney) , pero la tragedia del terrorismo impide que sea esta  una historia humorística o romántica.

El Rey en el Norte, sin barba y desahogando el acento escoses que tuvo que atorar en “Juego de Tronos”,  da vida al Sargento Budd que después de su tur en Afganistán regresa cargando cicatrices en el cuerpo, un tremenda fatiga de batalla en la mente,  y un odio inmenso en el corazón por quienes lo enviaron al frente. Ese odio abarca a Julia Montague (Keely Hawes), la ministro a la que es asignado como guardaespaldas.


Budd se niega a  someterse a terapia lo que le cuesta su matrimonio con Vicky (Sophie Rundle,  la odiosa de Ada Shelby de “Peaky Blinders”) quien retiene la custodia de sus hijos. Sin embargo, su experiencia bélica ha dotado a Dave de unos instintos y agudeza de sentidos casi animales que le permiten impedir que una joven terrorista vuele un tren de pasajeros.



 Lacónico,  y más inexpresivo que el Terminator, Dave resulta perfecto para atender a la terca, arrogante y descortés Julia, a  la que odian de igual manera sus oponentes, su ex marido y Chanel (Stephanie Hayman), una asistente a la que despidió de mala manera.

De guerras y veteranos
Curioso que el retorno de los soldados de la Segunda Guerra Mundial no tuvo resentidos visibles ni con gobiernos ni altos mandos,   ni siquiera en el bando perdedor. Muy diferente al caso de la Gran Guerra que ya en 1919 veía un Soviet dentro de las filas británicas en Calais,  creado por soldados que exigían ser desmovilizados.

Es por eso que hay tanto miedo, por parte de las autoridades,  al comunismo en series como “Peaky Blinders” y “Babylon Berlín”. No es que hubiera en los ex soldados un interés por una ideología particular sino que los soviéticos eran los únicos que habían derrocado al gobierno que los envió al frente,  una fantasía que muchos antiguos combatientes albergaban en sus corazones.

Lo que las series mencionadas nos indican es que el veterano, debido a sus traumas no tratados, puede caer en la drogadicción o la criminalidad. Un tema que se volvió recurrente en las series de televisión y cine de los 70 y 80 en los que el asesino en serie, el loco del hacha, y el delincuente villano tenían en común el servicio en Vietnam.  Nos basta recordar al  “Taxi Driver” de De Niro.

Hoy estamos viendo una resurgencia del estereotipo en estos veteranos traumatizados como David Budd, que en muchas momentos de la serie, despertará las sospechas del espectador. ¿Está tramando alguna venganza?  ¿Es confiable? ¿ Se trata de una especie de Candidato Manchuriano o es otro Brodie como el de “Homeland”? 

Ya en el segundo capitulo vemos al otro veterano, el seudo pacifista Andy (Tom Brooke), intentar cometer magnicidio. Si hacen memoria el chico que voló un edificio en Oklahoma en 1995, Timothy McVeigh era  un veterano de la Operación Tormenta del Desierto. No es tan descabellado este perfil de terrorista urbano/ex soldado.

Mujeres poderosas
Casualmente (o no) esta es una serie de mujeres. Al menos hay varias en sitios importantes, pero muy pocas atraen mi atención. Comencemos por la clase dirigente. David tiene una superior, Lorraine Craddock (Pippa Haycock),  que a su vez es subordinada de Anne Sampson (Gina McKee), jefa de la sección antiterrorismo de la policía . Anne tiene un problema con Julia, lo que deviene en pelea de gatas en la cual David es el ovillo de lana  con el que juegan ambas.

Me detengo para aplaudir a Gina McKee y Keely Hawees, dos magnificas actrices. La Julia de Hawes está a años luz de la atarantada matriarca de “Los Durrell en Corfú”. Echo de memos su linda ropa, aunque los zapatos de Madame Secretary son espectaculares.

Eso sí podría peinarse, Pero su guerra con la peineta es derrotada por el mísero moñito de Gina, que se parece al que uso en casa cuando hago la limpieza. Gina/Anna se ve cansada, vieja, un poco desastrada comparada con sus rutilantes personajes en piezas de época, pero la dejan usar minifalda.

Tras este aparte,  viene mi queja. Nuevamente una serie moderna,  sutilmente,  nos dice que las mujeres no sirven para estar al mando, que compiten entre sí, que dejan que las rivalidades afecten su juicio. Yo diría que eso es aplicable a muchos hombres, pero preferiría que alguna vez mostrasen a una mujer poderosa con cierta humanidad y criterio.

A mi me cae bien Julia y me da pena que esté tan sola y que sus principales enemigos no sean los terroristas sino sus colegas o incluso esa odiosa asistente. Perdón,  yo le tiro el café hirviendo arriba a la jefa, me echo a reír ¿y no espero que me despidan?  

Para mí “Bodyguard” es una serie de mujeres poderosas, sin familias, sin afectos, que entre todas no pueden ni freír un huevo, pero si saben aserrucharse el piso. Esa no es una imagen muy positiva de mi género.

Al otro extremo tenemos a la bobita musulmana (Anjili Mohindra) que deja que le amarren una bomba a la cintura porque el marido le dice que lo ordena Allah.  Pero a esa al menos la entiendo. No voy a dar spoilers, pero aun conociendo el final hubiese preferido un romance Dave-Nadia antes que el de Dave-Julia.

Para ser justos, hay mujeres positivas pero aparecen como relámpagos y son olvidables: la asustada, pero eficiente guardia del tren; la pasajera que se hace cargo de los niños de Dave; las maestras de la escuela bajo ataque terrorista, que se las arreglan para llevar a los alumnos a un lugar seguro, y por supuesto está Vicky, la esposa de David.

Vicky es el personaje más decente de la historia. Una mujer para quien lo principal es el bienestar de sus hijos y para quien la única manera de salvar al hombre que ama es alejarlo y mantenerse firme en su negativa de reintegrarlo a su hogar hasta que se rehabilite. Ojala, hubiese mas gente como ella en el mundo, pero también siento que es culpable de la soledad de David y que no lo entiende (¿quién lo entiende?)

Una maravilla de la serie es que nos ha retratado lo enajenado que puede estar un ser humano, básicamente bueno, en esta sociedad. La ironía es que la única que está en el mismo bote de Dave es Nadia y por eso es una lastima que no haya más interacción entre ellos. Para quienes hayan visto la serie completa, les será extraño lo que dije anteriormente, pero es que para mí  “Bodyguard” son los cinco primeros episodios. El final es dislocado y alocado y tiene poco que ver con lo que ocurre anteriormente. Incluso el que Vicky se vuelva la heroína, es como si lo hubiese escrito otra persona.

“Bodyguard” es un thriller por lo tanto su poder reside en el suspenso y ¡vaya que tenemos suspenso! Sobre todo  en el primer cuarto de hora con esa bomba que una única persona puede detonar. También es un cuento de detectives que se apoya en un laberinto de pistas, muchas de las cuales nos llevan a callejones sin salida. Sin embargo, hay un problema.

Este tipo de género funciona muy bien en escenarios de la Segunda Guerra Mundial, o la Guerra Fría porque se sabe claramente quienes son los malos. En el trasfondo del Siglo XXI, ni los productores están seguros de quienes son los villanos,  y permiten que sus miedos y su corrección política interfieran en su trama. A lo que voy, el final, aunque novedoso e inesperado,  ha generado quejas y  dudas sobre su plausibilidad.
En lo personal, me sentí como al final de “No Way Out” en que se descubre que Kevin Costner es un espía soviético. Es como si nada de lo visto tuviera sentido. Aun así, tal como en el filme mencionado, el final da un significado alternativo a la historia que a su manera puede resultar legítimo. Y no sigo, que las ganas de contar spoilers me ahogan.

Una última cosa. “Bodyguard” ha sido la serie más exitosa en  Inglaterra este año. Como el 2018 ha sido infame (incluso en la BBC) en sus ofertas televisivas, hay que pensar en qué significa este éxito. Más allá de que su contrincante haya sido la archiconocida “Vanity Fair”, existe esa incógnita, porque aun sus fans  concuerdan en que “Bodyguard” es inconcebible. 

Yo le he encontrado dos motivos que explicarían su éxito. A) a pesar de sus fallas, “Guardaespaldas” gusta porque nos muestra un mundo pre-apocaliptico, donde todos son malos, donde todos están en tu contra, con la excepción de los que te aman y de algún que otro individuo (como Deepak Charma) que todavía tiene palabra de honor.

B) Este tipo de serie sigue siendo el Club de Toby, entretenimiento para chicos. A pesar de que Bodyguard tiene muchos personajes femeninos, algunos en posiciones de poder, al final estos personajes( exceptuando a Vickie) o están muertos, o pierden vigencia, o son villanos. No quiero dar spoilers, pero en una escena crucial del último capítulo, Budd está en una situación de vida o muerte. Al comienzo hay cuatro mujeres cerca de él, poco a poco van evacuando la escena y solio quedan Budd y personajes masculinos que hacen ”cosas de hombres” y salvan la situación.

No se pierdan “Bodyguard” aunque sea solo para ver de nuevo las nalgas desnudas del Rey en el Norte. Después me dan su opinión. Si ya la han visto, coméntenla sin miedo. Solo recuerden que antes de comenzar deben poner un gran “SPOILER” de título.

lunes, 12 de noviembre de 2018

Versalles: La Ultima y Peor Temporada



Hay un prurito en las series modernas,  las últimas temporadas tienden a ser las peores. Parece que no hay manera de acabar una buena historia con dignidad. Ese es el caso de “ Versalles”  donde olvidaron que era un cuento sobre Luis XIV y su lucha con sus nobles díscolos,  y ahora devino en los sufrimientos del pueblo de Francia, del que en las temporadas anteriores ni nos acordábamos. Para colmo han arrastrado por el barro a Philippe de Orleans, el mejor personaje de la serie.


 Los primeros capítulos me resultaron placenteros. Era muy agradable ver madurar a Chevalier, algo que parecía imposible. Quien no maduraba era el Rey Sol que seguía creyendo que el pueblo francés vivía en Jauja y adoraba los impuestos. Marechal apenas apareció. Lo vimos consiguiendo obreros a mamporro limpio. Bueno, todo sea por iluminar Paris. No seria la Ciudad Luz sin luz.


Montespan seguía mosqueando por ahí y haciéndole la vida imposible a Maintenon. Ya sé que Maintenon  es la  mala del cuento, pero me molesta que le levanten un falso cuando era sinceramente puritana.  Es cierto que tuvo un amante, uno solito, un poco después de enviudar y el Rey siempre lo supo. Por suerte, Luis se hartó y  por fin expulsó a Montespan de la corte. 

En cambio no me molestó que le inventaran a Maria Teresa un affaire con su primo-cuñado Leopoldo de Austria (esta guapetón este Rory Keenan aunque Elisa lo supera por la altura de su peinado). Me alegra que esa pobre reina tenga un poquito de felicidad.

Nos trajeron al pesado de Matthew McNultey como representante del pueblo , haciéndole los zapatos a Monsieur y a la corte. Tanto él,  como su hermana la bocona y los otros plebeyos me arruinaron la serie.

El fin de MonChevy
¿Sera posible que MonChevy haya acabado? No puede ser, con todo el amor con que Chevalier esperó a Monsieur, y ahora que ha aprendido a trabajar, cuidar bebés, hasta estuvo en el parto. Qué bueno que Lieselotte no estuvo sola. Yo creo que Philippe está sufriendo de estrés postraumático, que eso lo tiene sin apetito sexual, y que además se siente raro en esa familia con bebes llorones y Chevalier ocupado decorando el palacio.

Pero me gusta mucho como Monsieur comenzó a insertarse en la vida normal. Como se le ocurrió mandar a los criminales a colonizar La Nouvelle France. Y todo ese misterio del desconocido Duc de Sulle.  Philippe detective me pareció genial.

Tres capítulos más adelante y ya no estoy tan satisfecha. El cuento de Monsieur investigando el paradero del hombre de la Máscara de Hierro es fascinante. de hecho lo único interesante en esta temporada, pero parece una historia totalmente aparte de lo que ocurre en el resto de la serie. Y como Philippe se niega a tener relaciones ni con Chevy ni con su mujer, pareciera que no existe en Versalles.

Tenemos una proliferación de subtramas poco atractivas. McNultey es totalmente inútil y el intento de insertar al pueblo con la corte es un fracaso total. Versalles no es “Juego de tronos”,  o se queda con los de arriba o con los de abajo. Más encima todas las escenas de Paris y el populacho parecen filmadas en la cochera.

El regreso de Sophie ha sido una desilusión. Es frustrante verla de Mata Hari y de asesina.¡ Mató  a la reina! Un acto cobarde, puesto que Maria Teresa era el ser más sufrido de la corte y no tenía poder alguno. Extraña esa escena en que la reina se despide del Rey Sol. Extraña porque su hijo, el Delfín,  no está presente, ni tampoco su esposa Mariana de Baviera. Y María Teresa no habla ni de sus hijos muertos ni de su nieto.

Yo quería a Sophie con Marechal, pero no ahora que se ha vuelto una traidora asesina la quiero  tan muerta como su marido (oh, Cassel, te extraño) . Estoy cansada de cuentos de mujeres metidas a espías. Ya tuve bastante con Grace en “Peaky Blinders” y con Lotte en “Babylon Berlin”.  Da la impresión de que las mujeres solo servimos para fingir, traicionar y para el corre-ve-y-dile.

Una historia que no es histórica
Lo de Madame de Maintenon es grotesco. A lo mejor fue una hipócrita, a lo mejor actuaba por ambición, pero algo en que concuerdan sus críticos e historiadores es que era virtuosa. Su primer matrimonio nunca se consumó y si le creemos a Ninon de Lenclos,  solo tuvo un amante antes del Rey.

Lo de la boda de Eleonora de Austria y el Rey Carlos es descabellado. María Teresa tenía 21 años cuando nació el Hechizado. Ya estaba casada y en Francia. Creo que nunca se conocieron con su hermanastro . Hubiese sido absurdo que la reina hubiese querido ir a conocerlo en su supuesto lecho de muerte. Aparte que hacía cuatro años que Carlos estaba casado con Marie Louise, la hija mayor de Monsieur y Henriette.

 ¿A qué obedecen todos esos cambios? Me son inexplicables tanto como la tergiversación de la  riña Maintenon-Lieselotte. Desde la primera temporada que sabemos que no admiten bebés en Versalles. Por algo nunca vimos a las hijas de Monsieur. Entonces pretender quedarse con su primogénito cuando ya lo había destetado era algo para discutirlo con el rey. 

Si Madame no lo hizo es porque sabia que era inútil. ¿Entonces,  por que hacernos creer que la separación de madre e hijo se debió al despecho de la nueva favorita?  Y retrocedamos un poco. ¿Por qué Lieselotte tuvo que ser tan ofensiva con Maintenon? ¿Por qué la odia tanto?

En l vida real, Lieselotte odiaba a la Marquesa tal como a Montespan, porque no le gustaban las personas que separaban a las parejas legales. En este caso a Luis de Maria Teresa. Le recordaban su propia humillación al tener que compartir al marido con Lorraine. Pero si en la serie Chevalier y la Duquesa de Orleans son uña y carne ya no hay razón para despreciar tanto a Maintenon.

La trama ha tomado bifurcaciones extrañas. Una es la historia del hombre de la Máscara de Hierro, la otra es el conflicto constante de Luis y su pueblo, aquí entran en juego los Hugonotes, también victimas del Rey Sol.

Concuerdo en que la revocación del Edicto de Nantes y las persecuciones que lo sucedieron fueron crueles e innecesarios, ¿pero por qué “Versalles” insiste en hacernos creer que los protestantes son mejores que los católicos? Hasta ahora no los hemos visto ser ni más virtuosos, ni más honestos que los demás habitantes de esta serie. Tampoco me trago ese súbito romance entre Chevalier y Delphine d’Angers. Solo sirve para entrometerlo en el cuento de los hugonotes.

¿Dónde está el verdadero Philippe?
Antes de cerrar esta reseña de la temporada final, viene mi queja mayor. Me refiero al asesinato que se ha cometido con el personaje del Duque de Orleans. No tengo que repetir lo que en notas anteriores he evidenciado, mi simpatía, cariño y admiración por el personaje de Alexander Vlahos. Por algo lo nombre Héroe del 2017.

Puedo entender que se aleje de su esposa y su amante por alguna neurosis provocada por sus experiencias en el campo de batalla, pero su actitud en el quinto capitulo no solo me deja perpleja, me indigna, y mi reacción es compartida por todos los fans de esta historia. El capítulo  fue un sinsentido total desde esa quema de Biblias en el jardín de Versalles a lo Nazi (y que nunca ocurrió históricamente) hasta esa criada que le presenta un trasero gordo y desnudo al Cardenal Leto, pero lo de Monsieur fue la guinda del pastel.

Monsieur y Madame están compartiendo un tete-a-tete, una de las poquísimas escenas de ellos dos juntos, cuando los interrumpe Le Roí acompañado de una adolescente. Se las presenta:  “¿No la reconoces?  tu primogénita, Maria Luisa.”WTF? Lieselotte pega un brinco encantada, corre hacia la chica y ahí todo es:  “hola soy tu madrastra, llevo dos años aquí, pero recién te conozco. Ven al rincón para que cotorreamos un rato”. Luis viene a anunciar que va a casar a la sobrina con Carlos, El Hechizado. Fin de la escena.

Lo próximo es que llega un médico a certificar la virginidad de la chica. Así,  de la nada. La pobre se pone histérica, con justa razón, se niega y amenaza al medico con un cuchillo. Llaman a Monsieur (¿16 años sin preocuparse de la hija y ahora lo llaman?)  Philippe entra, cachetea a la niña, le quita el cuchillo y le ordena que obedezca.


En una entrevista,  Alexander dijo que eso era parte del carácter del “nuevo Philippe” que no aguanta tonterías y todo lo soluciona rápidamente. WTF? Lo que creo es que como cada temporada ha sido escrita por un nuevo equipo de libretistas, estos no han leído ni los libretos antiguos ni un mísero libro de historia. El resultado es un asesinato de personaje.

También el mismo Alex , lo mencionó han puesto una actriz parecida a Minette (La verdadera Marie Louise era muy parecida al padre). Esto hace pensar que el rechazo, la dureza de Philippe se debe a que no la cree su hija. Yo he escuchado de gente homófoba  que otra malinterpretación del desapego del Duque por todos sus hijos,  es señal de que los gays realmente no tienen sentimientos paternales. Ante esto me veo obligada a contarles un poco del verdadero Monsieur.

Padres e hijos versallescos
En mi entrada sobre Henriette les conté que al nacer su primogénita, la Duquesa demostró abierta repugnancia por el sexo de la criatura y habló hasta de ahogarla. Esta actitud horrorizó a su suegra y a su marido quienes separaron a la niña de la madre lo más pronto posible.


Monsieur y su primogénita

 Un aparte sobre el modo en que se criaba a los príncipes reales. Es cierto que se les separaba de los padres y se les encargaba la crianza a otras personas, pero “Versalles” ha exagerado esa segregación. Primero,  era para el bien de las criaturas ya que no se les exponía a gérmenes de adultos. Se esperaba que se criasen como niños en un ambiente mas sano. 

Como los padres estaban sujetos a rigurosos programas de festividades, eventos y otras funciones cortesanas, se les alivianaba la carga de atender a su prole, pero eso no significa que los pequeños fuesen desterrados a algún paraje lejano o que a los padres se les impidiese visitarles.

Tanto Versalles como St Cloud, el palacete de los Orleans, tenían secciones dedicadas nada más que a albergar a la prole de los dueños. Los Duques podían visitar diariamente a sus nenes. Pero incluso cuando Maintenon criaba en secreto a los bastardos del rey, Luis se las arreglaba para visitarlos  y discutir con la gobernanta sobre la educación de las criaturas. Por eso el dolor de Lieselotte es indebido,  impuesto nada mas por libretistas caprichosos que quieren enemistarnos con el personaje de Madame de Maintenon.

Philippe siempre estuvo muy unido a sus hijas mayores, sobre todo con Marie-Louise,  su predilecta, al punto que Minette se quejaría que su esposo había predispuesto a su primogénita em contra de ella. En 1772 cuando Lieselotte llegó a Versalles , Marie Louise tenía diez años menos que su madrastra, y Anne Marie solo contaba siete años. Las niñas inmediatamente congeniaron con su joven madrastra a la que vieron como una hermana mayor.

En sus cartas, Madame describe a su marido como cariñoso con sus hijos, pero también muy consentidor. La mayor queja de la Duquesa es que en sus esfuerzos por mantener orden y disciplina (además de sus tres hijos y dos hijastras, Lieselotte se hizo cargo de los niños de Louise de La Valiere) en su tribu,  quedaba ella como “mamá mala” en comparación con el bonachón padre.
La Duquesa de Orleans y sus hijos.

Aunque el matrimonio español era muy prestigioso para quien no era hija de un rey, la pobre Marie Louise estaba horrorizada por la fealdad de su futuro marido. Le suplicó de rodillas al tío que no la casara, pero ya sabemos cómo era Luis. Monsieur tampoco estaba contento. Cuando su hermano le rogó que consolara la niña, Philippe respondió que en lugar de Marie Louise,  él también estaría desolado.
María Luisa de Orleans

Tanta era la desdicha de la princesita que llegó a oídos del pueblo, quienes consecuentes con su amor por Monsieur, esperaban que él impidiese la boda, pero no fue así. Philippe acompañó a su hija hasta la frontera española (Lieselotte también) , y los presentes describieron sus lagrimas paternas al separarse de Marie Louise.

Durante su reinado, Marie Louise mantuvo constante correspondencia con sus padres y Philippe volvería a llorar con la muerte prematura de su predilecta. En su carta a su otra hija, ahora Duquesa de Saboya, Philippe dirá que al oír la noticia “pensé que iba a morirme. Es todo lo que puedo decirte”. ¿No hubiese sido bonito que hubiesen mostrado esto en la serie?

Otra cosa, esa escena del doctor es totalmente ilógica. Es cierto que hubo casos en que una virginidad debió ser “probada”(caso de Juana de Arco) pero no había ninguna duda de la pureza de Maríe Louise y ningún cardenalucho hubiese obligado al Rey Sol a humillar a su sobrina con tal examen. Segundo,  el examen, si hubiera sido necesario, lo hubiesen practicado comadronas, no doctorcillos; la princesa hubiese sido preparada por sus padres;  y si se hubiese opuesto,  Philippe jamás hubiese recurrido a la violencia para obligarla.

La serie nos dio un héroe, construyó un personaje fantástico con lo que la historia nos cuenta fue un acomplejado pusilánime, más digno de lástima que de admiración. ¿Por qué convertirlo en un mal padre si vemos que hasta Luis se alteró al pensar que su Delfín corría peligro,  y  cuando nos han mostrado a un Chevalier experto en cargar bebés? ¿Cuándo será el día en que uno vea una buena serie sin que le arruinen el final?


lunes, 5 de noviembre de 2018

Mi Prima Raquel: Ni asesina ni feminista



My Cousin Rachel es la tercera novela más leída de Daphne Du Maurier, pero también la mas incomprendida. Esta roman a clef ha sido dramatizada en tres ocasiones: dos como filme y una como miniserie. Es su última versión fílmica (2017)  la que ,me motiva a escribir sobre ella precisamente por su lectura feminista que no tiene mucha base ni en el texto ni en las intenciones de la autora al escribirlo.

Voy a resumir la sinopsis. La acción tiene lugar en Cornualles en 1840. Philip Ashley es un joven huérfano que ha sido criado por su primo Ambrose Ashley. Para Philip , Ambrose ha sido un padre y lo quiere como tal. Debido a problemas de salud, Ambrose pasa parte del año en climas mediterráneos. Philip resiente esas ausencias a pesar de que se comunican por cartas. Una de ellas anuncia el encuentro de Ambrose con Raquel Sangalleti en Italia. La Condesa Sangalletti es prima de Ambrose y Philip, ha enviudado hace poco y se ha establecido en Florencia.

Para sorpresa de Philip, Ambrose se casa con Raquel y se quedan a vivir en Italia, pero las cartas del primo  van cambiando de tono. Ambrose se queja e su mujer, de sus hábitos despilfarradores y de unos terribles dolores de cabeza.  Nicholas Kendall,  padrino de Philip, le dice que es posible que Ambrose sufra de un tumor cerebral, mal que aqueja a la familia Ashley. Poco después de esta conversación reciben noticia de la muerte de Ambrose. Philip parte para Florencia. A su llegada descubre que Raquel se ha marchado llevándose todo lo de valor.

Philip la considera culpable de la muerte de Ambrose y jura vengarse. Sus planes de venganza duran hasta que Raquel llega a Cornualles. Subyugado por la belleza de su prima, Philip olvida su rencor. Además el parte médico que certifica la muerte de Ambrose. Indica que fue provocada por un tumor cerebral. Mas importante aún, Ambrose nunca  cambió el testamento. Philip es el único heredero de la fortuna Ashley.

Obsesionado con la viuda, Philip decide entregarle todo su capital (luego que Rachel le muestra un testamento de Ambrose que él nunca llegó a firmar en que le dejaba a ella su herencia), le entrega las joyas familiares y terminan en la cama. Aparte de ser virgen, Philip no ha tenido contacto con mujer alguna excepto Louise, la hija de su padrino. Para él, lo sucedido con Rachel los compromete. Al día siguiente, anuncia públicamente su compromiso con la Prima Raquel. La viuda está estupefacta, para ella lo sucedido no tiene ningún significado. Rechaza a Philip delante del padrino y de Louise. Este la sigue al cuarto, discuten y el  joven la agrede.

Acto seguido, Philip cae enfermo , tal como su primo. Es Raquel quien lo cuida devotamente. Ahí Philip se da cuenta de los conocimientos herbolarios de su prima y que ya conoce las plantas de la región, tanto  las curativas como  las toxicas. Nuevamente crecen sus sospechas que aumentan al encontrar una carta de Ambrose en una vieja levita que era parte del guardarropa italiano del difunto. En ella,  su primo poco menos que acusa a su mujer de estar envenenándolo.

Cuando Rachel le prepara a Philip una tisana “especial” que solo él debe beber, Philip la rechaza. Nerviosa, Rachel va a dar un paseo por el jardín y se sube a un puente en construcción. Este se derrumba. Rachel muere en brazos de Philip y sus últimas palabras son “Ambrose” (supuestamente Philip y su primo tenían un gran parecido físico).
Geraldine Chaplin y Dominic Guard (BBC)

My Cousin Rachel es otro gran éxito literario de Dame Daphne Du Maurier quien pronto vende los derechos a Hollywood. En 1952 llega al cine la versión fílmica con Sir Richard Burton como Philip y Olivia de Havilland como Raquel. Aunque la adaptación es adecuada, y la autora gusta de Burton, no soporta a Olivia. La encuentra demasiado vieja  para interpretar a una mujer esplendorosa, vivaz,  que deslumbra.

No sé qué habrá opinado Dame Daphne de Geraldine Chaplin en la adaptación para el Mistery de 1983. Yo la encuentro demasiado pálida y flaca y Dominic Guard como Philip se ve demasiado  tonto. Su relacion parece la de una austera institutriz y su alumno retrasado.. 

Cuando supe que Rachel Weisz, una de mis actrices favoritas, interpretaría a la viuda negra, en una nueva versión fílmica, me gustó la idea. Ella es lo suficientemente intensa y seductora, amen que tiene esa belleza mediterránea (su madre es italiana),  para dar vida a la Condesa Sangalletti.

¡Que desilusión!  Tanto productores como actriz se han empeñado en crear una historia “Me Too”sobre una esposa abusada, convaleciente de la pérdida de un bebé, que se ve calumniada, agredida incluso físicamente,  y obligada actuar en contra de su voluntad. Philip (Sam Claflin) no solo es el villano, además es retratado como un demente obsesivo, que no sabe ni comprender ni amar a una mujer y termina matándola. ¿Qué novela leyeron?

En una entrevista a Rachel Weisz,  ella dijo dos cosas. La primera que  ella eligió retratar al personaje desde un solo ángulo (calumniada) y que parece que hay una historia tras el libro, pero que no se ha molestado en investigarla. WTF? creo que no se necesita mucha investigación, solo leer el texto para ver que Raquel (la voy a llamar así para diferenciarla de la actriz) es una mujer alegre, aguda, extrovertida. Efectivamente, Philip no conoce a muchas mujeres, pero aunque fuera conocedor, notaria que esta sobresale  por su inteligencia, su simpatía,  su joie de vivre.

¿Pero cómo la interpreta Weisz?  Como una bipolar que alterna momentos de intensidad con los de victima compungida y asustada. Daphne Du Maurier fue enfática al decir que su novela es un estudio de celos. Philip es el celoso, el confundido. No necesitamos que su pareja también  sea un personaje traumatizado y confuso.
(Fox Searchlight Pictures)

Rachel Weisz también ha dicho que Raquel es castigada por ser  sexualmente liberada. No lo creo así, es cierto que tiene mala reputación, pero la mayor preocupación parece ser con sus despilfarros,  con su necesidad de conseguir dinero a costa de hombres que seduce. Y si fuera una mujer de mundo, con experiencia, sabría como tratar a un mocoso. No caería en el rol de “ Ay pobre de mí, déjame en paz”.

En el filme nunca sentimos que Rachel se sienta atraída por Philip. A pesar de que en el libro se habla de lo mucho que se parece este al primo Ambrose, la escena de sexo en el bosque no nos hace pensar que haya en ella algún atisbo de interés en él. Solo se le ocurre darle tisanas y cuidarlo cuando se enferma. Es una copia del comportamiento que tuvo con su difunto marido. O sufre de Munchausen en reversa, y le gusta crear enfermos para luego cuidarlos,  o realmente es una envenenadora. (acabo de leer esta excelente reseña en la que se especula si no serán las pociones mágicas de Raquel las que enloquecen a Philip).

Cundo (en el filme) Raquel insiste en que Philip pruebe su tisana  y este con brusquedad se niega, vemos miedo en el rostro de la mujer. A lo mejor Raquel no es una auto viuda, pero definitivamente se ha dado cuenta que para Philip lo es. Yo sentí que fue el miedo a una acusación formal, a lo que esta acarrearía,  lo que la empujó a suicidarse.

 Cuando (y esto no es parte del libro) Philip aconseja a su “prima” ir a caballo por un sendero que ambos saben es peligroso, le está dando la oportunidad de matarse y evitar ser ajusticiada. Eso corroboraría la impresión que la autora nos deja al comienzo de la novela. cuando Philip es llevado por su primo a un sitio donde antes ajusticiaban a los criminales.

Nunca entendí el vínculo de esa escena con el resto de la historia. Después de ver esta ultima versión qué cambia el final de Raquel, llegué a la conclusión que Dame Daphne nos está diciendo que algún día Philip se verá obligado a hacer justicia y que es Ambrose quien le señala el camino. Philip es el vengador de su primo, pero también  el destino de Raquel es la horca.

DDM siempre dijo que Philip era un narrador poco confiable, uno cegado por la pasión y los celos. ¿Pero nos dejo ella una pista en su primera página?  La grandeza de la novela radica en sus recovecos argumentales, en la cantidad de pistas, muchas falsas, que nos da la autora. Esta última versión en cambio nos deja con la impresión de que todo es un fragmento de la imaginación del joven Ashley que bien  puede estar loco. Esos dolores de cabeza  pueden indicar que como su padre y su primo, sufre de un tumor cerebral.

Esa es la interpretación que nos quiere dar el director. No es la que nos da la autora, porque Philip es DDM, y ni ella estaba desequilibrada ni describió a Philip como un demente. Simplemente es un joven arrebatado e inexperto qué pierde la perspectiva debido al deseo frustrado y a los celos que le provoca su prima Raquel

En 1947, Daphne Du Maurier, en el pináculo de su carrera, fue acusada de plagio. Como la acusación involucraba también a su editor en Estados Unidos, Nelson Doubleday, el juicio tuvo lugar en Nueva York. Dame Daphne viajó a USA en compañía de sus hijos y fue recibida por Ellen Doubleday, esposa de su editor. Para hacerla corta, Daphne se enamoró locamente de su sofisticada, instruida y bella anfitriona.

A sus casi cuarenta años, Dame Daphne no era una ingenua inexperta. Casada, había tenido un amante antes de su matrimonio, y otro después. Además en su juventud había mantenido una relación intima con una de sus maestras. En lo más alto de su pasión por Ellen, volvería a tener un affaire lésbico, esta vez con la famosa actriz Dame Gertrude Lawrence. Sin embargo, Ellen la desarmaba, la confundía tanto como Raquel a Philip. Por eso decidió retratarse como un jovencito inocente.
Ellen Doubleday

Cuando Philip hace hincapié en que se siente extraño teniendo una mujer a su lado, es la autora quien expresa su sorpresa de desear tener una relación física con alguien de su mismo sexo. Cuando Philip se queja de que no le interesan las artes o la literatura que tanto apasionan a la viuda de su primo, la autora expresa su propia desazón y hasta celos de no poder compartir los placeres intelectuales de Ellen. Cuando Philip se siente traicionado ante el rechazo de Raquel de su propuesta de matrimonio, es Daphne irritada por la insistencia de Ellen de mantener una relación solamente en términos platónicos.

Es la negativa de Mrs. Doubleday de explorar su lado lésbico con quien siempre vera como una gran amiga, la que empuja a Daphne a escribir My Cousin Rachel. Ahí puede dar rienda suelta a su frustración, puede retratar a Ellen como una vampiresa seductora, una caza fortunas, una posible asesina, pero  el sentido común le dicta a DDM que Ellen también simplemente puede ser alguien decididamente heterosexual. Por eso deja abierta la puerta para que creamos que es una inocente calumniada por su ardiente, pero desengañado adorador.

El filme no nos muestra esta historia. Por el contrario, desde el primer encuentro Rachel Weisz es un sauce llorón, una mujer vulnerable, victima de hombres crueles, que lo ha perdido todo, esposo, hijo, fortuna. Se lamenta con Philip de que Ambrose pasó de ser su amado esposo a “un hombre que quería hacerme daño”.   Cuan diferente a Olivia Havilland que hechiza a Philip instantáneamente no con su frágil belleza, sino con su conversación ingeniosa, su simpatía, su cortesía, su conocimiento extraño de todo en la casa, por el modo es que desde el perro hasta los criados caen bajo su hechizo. Hasta su vestuario de luto es elegante y sensual.

Contrastémosla a esta escena de Rachel vestida de negro como un cuervo, bamboleándose como una vieja, con gestos nerviosos sin hacer contacto visual con el hombre al que va seducir. Realmente, uno queda con la impresión  de que toda la seducción ocurre en la cabeza de Philip, que él se ha pasado una película solo y que esta pobre viuda,  que ya viene con los nervios destrozados,  se encuentra con el tremendo problema de un acosador sexual en su misma casa.

En el libro,  Raquel es como Ellen,  intensa, comunicativa, atractiva. Hay momentos en los que se burla de Philip y Daphne los describe con humor,  con distancia,  articulando cuan patético y jocoso es el enamorado no correspondido.  Nada de eso aparece en el filme donde Weisz parece ser siempre  una mujer agobiada, de manos temblorosas, ojos siempre a punto de derramar lágrimas,  hasta su voz suena cansada.

En The Guardian, la escritora Julie Myerson ha hablado de una historia sobre el poder sexual de una mujer, ciertamente eso es evidente en el libro y en la primera versión fílmica, pero en esta última adaptación pareciera que Philip obra más por compasión que manejado como le dice Louise “por el dedo menique de tu prima. Cuando Rachel por fin saca voz, cuando se enoja ante lo que ve un intento de Philip de manipularla y “comprarla”, más parece una mujer histérica y  aterrorizada antes que alguien sinceramente ofendida. Cuando De Havilland ruge “¡no me toques!” es una orden, cuando Rachel dice esas últimas palabras es una súplica.

Ha llegado tal el punto de victimacion del personaje, que leo comentarios de espectadores que ven a Raquel-Weisz como víctima de una violación por parte de Philip, que ella no ha buscado tener sexo con él, y tras tenerlo ha quedado insatisfecha. Que no desea nada romántico con él y (esto es bueno)  son los celos de Louise los que envenenan a Philip en contra de su prima.
(Fox Searchlight Pictures)

Otros alaban que el filme evita mostrarnos una femme fatale. En cambio vuelve a Philip un personaje siniestro y agresivo que la envía por un sendero peligroso para matarla. Es diferente en el libro donde Phiip se abstiene de decirle a Rachel que un puente en el jardín en construcción  es peligroso. Las posibilidades de que Rachel cruce ese puente no son tantas y Philip actua insensatamente mas como niño contrariado que como alguien que planea un asesinato.

Pero volviendo al tema feminista,  no entiendo como un filme que muestra a una mujer como víctima puede también tratar sobre el poder sexual femenino.Tengo los ovarios hinchados escuchando a críticos, productores y a la actriz describir “Colette” el ultimo period piece de Keira Knightley como “feminista” o que trata sobre “una pionera del feminismo”. Colette odiaba a las sufragistas, siempre dijo que una mujer realmente inteligente no buscaría la igualdad sexual. El que haya cometido transgresiones en su vida, no significa que desease que la imitaran o que abogara para que otras siguieran su ejemplo.

Lo mismo ocurre con “Mi Prima Raquel" todo el que ve esta versión  crea que es otro ejemplo del “Me Too”. Un relato de una mujer abusada (y asesinada) por hombres que profesan amarla no la hace un filme feminista.  DDM no estaba escribiendo sobre el poder masculino o la imposibilidad de una mujer de ser independiente en la Inglaterra victoriana. El libro es sobre la impotencia de una mujer que busca una relación con otra que no solo no le corresponde,  sino que se burla de ella.

Es triste que incluso después que Tatiana de Rosnay le cuente la historia de Ellen Doubleday y su importancia en la génesis de My Cousin Rachel, el crítico Simón Lesser siga hablando del ángulo feminista de la novela.  Es tanta la necesidad de vender la historia coincidiendola con el movimiento de moda, que la verdad importa poco.

Otro problema que veo en el filme es el que el director Roger Michell  convirtiese a su Philip en un junior malcriado que abusa de  los privilegios de su rango para atormentar a una viuda desposeída que económicamente está a su merced. En la vida real, Ellen tenía más dinero que DDM,  y esta no era el tipo de persona que se quejase de los privilegios de una clase pudiente a la que pertenecía. 

Tampoco es una novela que se conmisera sobre la imposibilidad de una mujer que vive atropellando reglas. Recordemos el desprecio que DDM sentía por su sexo, su miedo a ser vista como transgresora o ‘veneciana” (léase lesbiana) y  su homofobia heredada de su padre.


Irónicamente, tampoco la autora desea ver a Ellen-Raquel liberada. Si de algo se quejó DDM en su relación fue de la libertad de Ellen. Los celos de Daphne se acrecentaban al ver que no podía controlar a la mujer que amaba. Cuando Roger Michell insiste en que DDM ha incluido feminismo en su novela tal como ha incluido anacrónicos arboles de Navidad, nos cabe preguntar si el que se cayó del árbol fue el director.

Mas cercana a la realidad son los comentartiosde de Rosnay que DDM castiga a Raquel por querer vivir su vida de acuerdo con sus reglas Esta es una novela sobre celos y Dame Daphne los sufrió agudamente. Tuvo celos de Nelson, el esposo invalido de Ellen. Por eso en la novela lo convierte en Ambrose y deja abierta la posibilidad de que Ellen-Raquel , harta de sus achaques y quejas,  lo mate.

 Tras la muerte de Nelson en 1949, las cosas se pusieron peor. Los celos de la escritora empeoraron y sus sospechas de que Ellen mantuviera amores heterosexuales la torturaban. En una ocasión al verla coquetear con un hombre en una fiesta, Daphne escribirá llena de sarcasmo y rabia:  “La dama si puede flirtear”. Esa es la voz de Philip, una voz llena de petulancia y frustración. Tanto para Daphne como para Philip, el objeto de su pasión es  un tormento, no una pobre mujer vulnerada por prejuicios sociales y pobres niños ricos.

A través de esta nota he insertado portadas de la novela en diferentes traducciones. El vínculo en común es la imagen de Rachel como una mujer seductira. Asi es como la percibe el narrador, asi es como la percibe la autora, así es como la percibe la imaginación popular. Darle a la historia otra lectura solo por perseguir las ideas en boga,  no me parece muy legítimo.