miércoles, 14 de octubre de 2020

La Controversia de” Cuties” y el Final de Baby: Netflix y la sexualización de menores

 


Me ha sido imposible sustraerme a la polémica provocada por “Mignonnes”, una película bajo fuego debido a la pésima campaña de mercadeo de Netflix. “Cuties” no es un producto Netflix, pero si lo es la italiana “Baby” que ha llegado a su fin en septiembre. Lo que nadie ha notado es que ambas representan una ambigüedad oportunista de la plataforma de streaming que mercadea la sobresexualización de menores, sean prostitutas adolescentes o refugiadas africanas de once años.

El Embrujo del Twerkin

Según una última encuesta en el Hollywood Reporter, la mayoría de la gente que ve el filme en Netflix es empujada por la controversia. De otro modo no la hubiera visto nunca. No que me moleste porque la obra de Maimouna Doucouré no carece de méritos, aunque si hay que señalar que la directora y libretista han pecado en algo. En su afán por mostrar la decadencia de Occidente, se han olvidado del poder de las imágenes y como estas pueden ser interpretadas según quien las vea.

Comencemos por el principio, Madame Ducouré es francesa, musulmana, hija de padres senegaleses y es parte de ese rubro de mujeres del Tercer Mundo que intenta abrirse camino en una industria manejada por blancos machistas. Inspirándose en sus propias experiencias, Doucouré narra la historia de Ami, nena de once años,  atrapada entre la represión islámica de su hogar y la puerta de libertad que ofrecen las redes sociales, sus compañeritas y el mundo del twerkin. Para quienes no sepan en que consiste este arte (obvio, los que crecieron en una era pre Britney Spears) se trata de unos bailes muy sugerentes (sobre todo si se viste poca ropa) en donde las bailarinas adoptan gestos obscenos, movimientos vulgares y posturas simulando actos sexuales.



Para muchos el filme es sobre ese tipo de baile. El que niñas tan pequeñas lo practiquen es ya una demostración de erotización de menores y  como dijo la abogado Christine Pelosi (hija de Nancy Pelosi) se trata de una “delicia para pedófilos”.  Lo último es verdad gracias a la propaganda de Netflix que lo vendió con un poster donde las niñas escasamente vestidas asumían poses provocativas. El poster corresponde a un momento en la última media hora del filme y no es representativo, pero sirve para enganchar a un público muy particular.

Doucouré ha reaccionado indignada a la mala interpretación de una obra en la que ella pretendía denunciar la hipersexualizacion de las niñas de Occidente. Netflix pidió disculpas, pero el daño ya estaba hecho. Se desencadenó una batahola mediática que devino en otra batalla de esta guerra cultural entre izquierda y derecha. Los radicales creen que se trata decomo dijeron en la NBC de un cínico complot de sus contrarios.  Eso sin percatarse de que muchos demócratas como la abogado Pilosi y la congresista Tulsi Gabbar, ex candidata a la presidencia, han criticado duramente la película y que organizaciones para nada derechistas como la argentina Consejo de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes han exigido que Netflix retire “Cuties” de su biblioteca.

Al menos en su primera hora, este filme es simpático e inofensivo. Las Mignonnes se parecen a mí y a mi grupo de amigas a esa edad. Tal como ellas, nos pintábamos, bailábamos (no al ritmo de los Beatles como creyó el Gato Rafael, sino de Los Stones, Santana y Tom Jones) y nos pasábamos el día hablando de sexo, tema del cual sabíamos tan poco como Las Mignonnes.



Al comienzo de la historia, Ami (Fathia Youssouf) es una niña de familia senegalesa musulmana. Se espera que sea una buena alumna, una hija obediente y que ayude a su madre en el cuidado de sus hermanitos menores. Yo la comparé con la Ruchami de “Shtisel”,  siendo ambas hijas de familias religiosas y tradicionales y aun así ambas rebelándose contra la sumisión de sus madres a los maridos. Ruchami no acepta que su madre reciba de vuelta al esposo que la abandonó por otra mujer. En el caso de Ami es el retorno del padre con una nueva esposa lo que la subleva. El modo en que su madre planea integrar y dar la bienvenida a una extraña que viene a robarle su puesto de esposa y ama de su casa, provoca un trauma en la niña.

La diferencia está en que Ruchami tiene catorce años y cuando su madre la reprende, la obedece. Ami es una mucosita de once años y goza de una libertad y falta de vigilancia que desconocíamos las de su edad de mi época. Es increíble como estas pendejitas que apenas saben sonarse la nariz sienten tan poco respeto por los adultos sean estos padres, maestros o guardias. 

Es eso lo que las hace tan contemporáneas. Esa rebeldía nihilista es propia de adolescentes no de la infancia. Ahí está la tesis de Maimouna D. de que en Occidente se pierde la inocencia muy rápido y es obligación de los adultos proteger esa etapa infantil.  La serie nos muestra que estas niñas aprenden todo en Internet y que aprenden mal. Incluso el twerkin lo ven en videos donde adultas semi desnudas lo practican. Por eso no es el baile ni el villano ni el catalizador de los problemas que afligen a Las Mignonne.



El concurso de twerkin es el equivalente a los concursos radiales o televisivos que aspiraban ganar los adolescentes de viejas comedias juveniles desde los días de Andy Hardy. Solo Ami lo ve como un modo de ejercer control sobre su vida, pero en su búsqueda de control desarrolla ansias de poder que acaban descontrolándola. Mucho más que a sus amigas quienes solo buscan ganar el concurso para vencer a un grupo rival de condiscípulas.

Noto que solo hay dos escenas de twerkin fuera de lugar. La final de la cual extrajeron el poster ofensivo, y una, a la mitad de la cinta, cuando Ami insiste en unirse al grupo y participar en el concurso. Es en un descampado donde las pequeñas bailarinas ensayan que se desbocan en una rutina hondamente sugerente que representa actos sexuales. Todo bajo la guía de Ami quien demuestra ser una experta en esas pantomimas desinhibidas.



Mi hermano (que no ha visto el filme) ha querido ver en esa muestra de erotismo infantil resabios de ritmos   tribales, de danzas que en aldeas de la jungla son la manera en que las niñas definen su madurez e incitan a los jóvenes a escogerlas como esposa. Me parece un argumento rebuscado. Bastante conocemos la modestia de las mujeres de la familia de Ami y su devoción a un islam que les recuerda que es más fácil para la mujer pecar que para el varón.



Entre la Ira y el Poder Sexual

En él Los Angeles Times Mary McNamara ha destacado  el choque cultural que debe ser para los parroquiales estadounidenses esta muestra de la amplitud mental de Europa y África, espacios donde nadie ve pedofilia o explotación infantil en “Cutíes”.  ¿No será porque en África, las niñas de la edad de Ami y sus amiguitas ya son vistas como casaderas? ¿O que en Francia ha costado tanto establecer una edad de consentimiento sexual que hasta hace poco que un adulto tuviese sexo con una niña de la edad de Ami no era visto cómo violación?

Aun así, es McNamara quien da en el clavo al hablar de la ira de Ami como tema de la película. Pero se habla de una “ira de mujer” sin reparar que a la edad de Ami esa ira es improcedente y peligrosa para ella. En su afán por participar en el concurso, Ami cae en un comportamiento antisocial y delictivo. Deja de importarle su familia, miente, roba y es agresiva verbal y físicamente.

Durante una pelea con la banda rival, la ropa interior de Ami (con dibujitos, típica de una niña de su edad) es expuesta. Se convierte en la hazmerreir de las redes sociales. La respuesta de Ami es robar dinero a su madre y comprar lingerie audaz para ella y sus amigas. Ami ha aprendido el poder de su sexualidad a una edad temprana, pero se le va a escapar de las manos.



El Primo Samba descubre que Ami le robó el celular. Aterrorizada ante el prospecto de perder su mayor arma, Ami decide usar la segunda y comienza a hacerle un striptease al primo quien le responde con un empellón. El último recurso de una descontrolada Ami es encerrarse en el baño y sacarse una fotografía de la vagina que luego hace publica vía Internet.



Este gesto rebelde es su canto de cisne. Con esa foto, Ami pasa a ser una más de la lista de mujeres que dentro y fuera de la pantalla, han visto cambiar sus vidas por videos escandalosos. Ami adquiere una reputación en su escuela, pero no la que desea. Lo peor es que pierde el respeto de sus amigas. Como le explican, una cosa es querer parecer adultas y otra diferente es “parecer putas”. No la quieren cerca, la reemplazan con la gordita Yasmin en el equipo de twerkin. Ami se ha convertido en una paria



Para colmo, la madre de Ami se entera. Horrorizada, la golpea mientras pregunta incesantemente “¿Quién eres tú?” Y la entiendo, el comportamiento de Ami no corresponde ni a su crianza, ni a su mundo.  Seguras de que la niña está poseída por un espíritu maligno, intentan exorcizarla. La reacción de Ami durante la ceremonia se ensayar su rutina de "perreo".

Es una escena pavorosa porque la niña que está en ropa interior asume posiciones asociadas con el coito. Esa escena la vemos a través de los ojos de las parientas de Ami y realmente recuerda el comportamiento de endemoniados que hemos visto en el cine. En las crónicas de exorcismos reales siempre se habla de cómo la endemoniada chilla obscenidades o provoca a sus exorcistas con movimientos lascivos.



De niñita desadaptada Ami se vuelve una delincuente obsesionada con ejercer un poder que nace de su erotismo prematuro, o como reza la propaganda de Netflix “de explorar su femineidad”. Eso es inadmisible en su sociedad musulmana y tradicional. Para ellos, Ami se ha convertido en un demonio.

Pequeñas Vampiresas

 Ese es el mensaje nocivo del filme que Maimouna Doucouré no supo reconocer ni evitar. Está ilustrado en una escena temprana que (y me alegré de que la Gatita Guivi concordara conmigo) por primera vez nos muestra lo peligrosas que pueden ser estas pequeñas vampiresas.

Las Mignonne son descubiertas por un guardia tras entrar en un local sin pagar. El guardia exige el teléfono de los padres de las niñas para que paguen la entrada. Angelica, la latina, intenta huir. Cuando el guardia pretende detenerla, la pequeña bochinchera aúlla “¡pervertido, ¡pervertido!” y lo acusa de intentar violarla. El griterío atrae a otro guardia. En ese momento las niñas reciben un texto de que han sido aceptadas para participar en el concurso.

Comienzan a suplicar que no llamen ni a sus padres ni a la policía porque eso les impedirá bailar en el concurso, pero es Ami quien zanjará el problema demostrando su twerkin. Es un baile muy perturbador, más sensual que los 7 Velos de Salome. La niña se ondula como si fuera una cobra y resume lubricidad. Asustados ante el cariz que ha tomado el asunto, los guardias las dejan marcharse. Ami ha descubierto que puede dominar a los hombres con su pubescente sex appeal, pero ese triunfo será el único.



Tal vez por ser Doucouré musulmana, su feminismo no incluye retratos negativos masculinos. El padre de Ami no es visto como un monstruo sino solo un hombre que aprovecha los privilegios que su religión/cultura otorgan a su género. El imán que la madre de Ami llama para exorcizar a la niña se da cuenta de que no hay demonios involucrados sino una situación familiar limite. Le dice a la madre que su ansiedad es el problema y le recuerda que tiene la opción de evitarse más humillaciones, divorciándose.



Por otro lado, la “beatificación del varón” se manifiesta en el rechazo de todos los adultos a las propuestas eróticas de esas mini femme fatales. Los guardias las quieren lejos apenas Ami les hace su bailecito; Samba la rechaza con violencia; y un chico con el que Angelica sostiene un chateo subido de tono, al darse cuenta de que se trata de una niña prepuberal, la envía a jugar “con tus muñecas”

Aunque estas actitudes son admirables, queda la impresión de que los adultos no están interesados en las niñas y que son ellas las que los acosan y seducen. ¿No es esa la repugnante excusa de todo pedófilo? “ella me buscó, ella me sedujo, a ella le gusta”.

Aunque no es culpable de la ambigüedad moral del filme, el darle una plataforma de propagación y el venderla como una galería de erotismo preadolescente convierte a Netflix en cómplice de los errores que “Cutíes” promueve. Su castigo ha sido una potente campaña para acabar con las subscripciones, exigencias a la plataforma que retire “Mignonnes” e incluso los extremistas solicitan que se acabe Netflix. El hecho es que en un mes, la compañía  ha perdido 2.5 millones de subscriptores.

En el tema “Baby”, Netflix es el único causante de las ambigüedades de esta historia de “niñas bien” que juegan a ser cortesanas. Inspirada por el caso de Baby Scquillo, alumna de una prestigiosa academia romana cuyo arresto sirvió para sacar a luz a un negocio de prostitutas menores de edad cuyos clientes eran importantes empresarios y diplomáticos, esta serie italiana cerró puertas el septiembre pasado, dejando atrás una estela de dudas.



Un Trio de Desadaptados

“Baby” tiene lugar en la escuela Collodi, una institución elite y gira en torno a tres estudiantes desadaptados. Damiano Younes (Riccardo Mandolini) es un adolescente criado en un mal barrio hasta que su padre biológico, un diplomático libanes, lo adopta, lleva a vivir en su mansión y lo enrola en Collodi. A pesar de que el padre le da todo lo que el dinero puede comprar y su madrastra Mónica (que es maestra de educación física en Collodi) le brinda cariño y comprensión, Damiano no puede adaptarse y el bullying escolar solo aumenta su enajenación, tristeza y deseos de huir lo que acaba con el muchacho vendiendo droga bajo las órdenes del siniestro Fiore (Giuseppe Maggio) y su no menos siniestro patrón Saverio (Paolo Calabresi).

En medio de este sórdido descenso moral, Damiano encuentra un momento de redención en su amor por Chiara Altieri (Bernadetta Porcaroli) , pero las mentiras de la chica impiden que Damiano logre salvarse. Es solo cuando descubre que Chiara lleva una vida de secreta de prostituta de lujo que reacciona con movidas tan desacertadas que acaba con todos en el banquillo de los acusados.



Chiara es el personaje menos querible y más ininteligible de la serie. Bella, inteligente, hija única de una acaudalada familia, está, al comienzo de la historia, a punto de irse a estudiar a Estados Unidos, es la corredora estrella de Collodi y parece tenerlo todo para triunfar, solo que Chiara se siente vacía. Será en esta temporada, durante su juicio, que Chiara explicará por qué se ha prostituido. Quería tener algo solamente suyo, y eso lo consiguió con su vida secreta.



Chiara siente que sus padres no la aprecian. La madre anda más preocupada de su carrera política y el padre con sus amores adúlteros. Cuando Chiara, bajo el alias “Emma”, seduce a sus clientes maduros y poderosos parece hacerlo como venganza por el abandono paterno.  Como Ami de “Cutíes”, Chiara resiente el modo en que su madre acepta las infidelidades del esposo.

Llevar una vida secreta siempre ha proporcionado a Chiara de un punto de apoyo a pesar de que el descubrimiento de su primer secreto tiene funestas consecuencias. Cuando Virginia y Camilla se enteran de que Chiara se acuesta con Niccolo (novio de la primera, hermano de la segunda) la repudian y la exponen ante toda la escuela. Chiara solo tiene una amiga que la acepta Ludovica “Ludo” Storti (Alicia Pagani), la otra paria de Collodi.

Ludo es el único personaje que me inspira compasión en este cuento. Tras el divorcio de sus padres, su vida se trastorna. Su padre se aleja de ella. Simonetta (Isabella Ferrari), la madre, finge ser independiente al poner una boutique, pero se la pasa con diferentes hombres que le quitan lo poco que gana. Ludo se da cuenta que sus padres no la quieren y que siempre han preferido a su hermana mayor.



Para compensar la carencia afectiva, Ludo inicia un romance con su compañero Brando (Mirko Trovato), pero como a Ami, la combinación de video y sexualidad la destruye. Brando la filma cuando Ludo le está practicando una felación y hace público el video. Apodada “bol de crema”, Ludo es despreciada por sus compañeros. Cuando Chiara cae en la misma situación, las colegialas se unen en una estrecha amistad que es lo más positivo de una historia triste, sórdida y a ratos confusa,  debido a su ambigüedad.



Será Ludo quien lleve a Chiara a una disco, propiedad de Saverio, donde conocerán a Fiore. Aunque Fiore se sienta atraído por Ludo, eso no excluye que vea en ella un posible negocio. A Ludo le agrada la atención y los regalos de Fiore, pero no quiere prostituirse. La situación cambia cuando el padre de la muchacha se niega a seguir pagando su colegiatura.



Temiendo dejar de ver a Chiara, Ludo acepta trabajar de “acompañante” (sin sexo de por medio). Ludo entrega el dinero a su madre quien se lo gasta con un amante. Es ahí que la colegiala se da cuenta que el único modo de independizarse es a través de la prostitución clandestina. A Chiara le atrae ese mundo, pero insiste en trabajar por su cuenta. Usando el seudónimo de” Emma”, y vía redes sociales, pronto se consigue un grupo de clientes exclusivos.

Para Emma y “Desirée” (el apodo de Ludo) todo es un gran juego. Con su “primer sueldo” se compran un oso de peluche gigante y otras frivolidades que ocultan en un cuarto-buhardilla en casa de Ludo.  Emma se siente amparada por su doble vida: en una es la hija perfecta y novia de Damiano, en otra una diosa adolescente que se pasea por la alta sociedad italiana seduciendo a sus miembros más respetables.






Mujeres Castigadas, Hombres Exonerados

Todo cambia una noche en que Damiano se presenta en el bar donde Chiara está con un cliente. Para proteger a su amiga, Ludo finge estar borracha. Saverio y Fiore se la llevan en un auto que es conducido por Damiano. Saverio intenta abusar de la chica. Fiore observa impertérrito. Damiano, para salvar a Ludo, provoca un accidente en el que Saverio queda gravemente herido. Al día siguiente, Fiore asesina a su jefe en el hospital haciéndolo ver como muerte provocada por las heridas del accidente.





Este ángulo argumental que cerró con tono trágico la primera temporada de “Baby”, y que explica el poder de Fiore (ahora a cargo del negocio) sobre Damiano y Ludo, es totalmente olvidado al final. Cuando Fiore públicamente acusa a Damiano y a las chicas de ser ellos quienes manejaban el negocio de la prostitución, se olvida de la muerte de Saverio.

Damiano es quien sale mejor librado de todos. Al final, se da el lujo de desdeñar a Chiara por ser prostituta y se consigue una “niña buena” de novia. Esa es una de las ambigüedades de la serie, esos finales desiguales. Damiano libre y feliz. Fiore solo acusado de tratante de blancas y nunca por asesinato. Los clientes de Chiara se ven un poco avergonzados, pero como explica su abogada, ningún italiano es castigado por pagar los servicios sexuales de “una ragazzina”.

Esa abogada es el ejemplo más irónico del doble estándar de la serie. En la tercera temporada, la todavía endiosada Emma inicia una relación con Christophe, un hombre maduro que conoce su identidad. La relación se hace continua e intensa y pareciera ser una vía de “normalización” para Emma, pero Christophe no acude a una cita. La que se aparece es la esposaabogado y amiga de la madre de Chiaraquien le explica que su marido teme a la vejez y a la impotencia. De ahí que necesite de amantes jovencitas.



La abogada se marcha, pero antes le da a Chiara su tarjeta por si necesita de sus servicios. Eventualmente se hará cargo de la defensa de la joven prostituta, pero nunca la veremos delatar a su marido. Es cierto que la serie hace hincapié en la responsabilidad de los adultos en la corrupción de sus hijos, pero siempre son las mujeres más castigadas que los varones o las instituciones.

Lo vemos en el caso de Mónica, la madrastra de Damiano, que por sostener relaciones con Niccolo debe renunciar a su empleo; la madre de Chiara que ve su carrera arruinada, y peor le va a Simonetta. La madre de Ludo descubre el cuarto de los tesoros de las muchachas, pero como le conviene recibir dinero mal habido de la hija, se queda callada.

Entremedio Simoneta encuentra la estabilidad emocional junto a Alberto Fideli, subdirector de la Collodi. Fideli y su hijo gay, Fabio (Brando Paccito), se trasladan a la casa de Simonetta. La compañía de su “nueva familia” hace que Ludo recapacite y planee abandonar la prostitución, pero el acoso de un cliente airado la hace desistir puesto que necesita de la protección de Fiore.



Cuando se desata el escándalo, Ludo huye con Fiore, rumbo a Alemania. Desesperada, Simonetta se entrega a la policía, es juzgada y condenada por complicidad en el tráfico de menores. Fideli es despedido, pero la Collodi permanece intocada.  Otro que también sale bien parado es Brando quien indirectamente ha sido el causante de la prostitución de Ludo.

Brando es un individuo repelente que oculta su homosexualidad con una agresividad homófoba en contra de Fabio Fideli que le gusta y misógina en contra de las prostitutas del Trastevere. Cuando Fiore se entera que Brando maltrató a Ludo, lo apalea. El vengativo muchacho comienza a seguir a Chiara y Ludo y filma a la primera en un encuentro con un cliente. Armado con ese video, Brando chantajea a Chiara para que sea su novia y acaba violándola. En la temporada final, Brando de motu proprio va a declarar a favor de Chiara confesando su chantaje, pero nunca la violación. Al parecer ultrajar a una prostituta no es un crimen.



Ustedes me conocen, saben que no soy feminazi ni odia hombres, pero la serie es más dura en su retrato de las hembras que de los varones involucrados en este negocio delictivo.  Digamos que eso es lo que se deduce de un sistema legal que cree que un adulto con antecedentes como es Fiore pudo ser manipulado por un par de adolescentes ingenuas. Como en “Cuties”, es el poder sexual de las niñas lo que se convierte en una amenaza para el hombre adulto.

La única vez que veo ese poder es en un caso un poco trágico donde el hombre si es castigado y repudiado. Se trata el maestro de filosofía de Ludo, Tomasso Regoli,. Cuando conocemos a Regoli es un viudo traumatizado. Para superar su luto solicita prostitutas que, aparte de proporcionar servicios sexuales, deben hacer el papel de la difunta. En uno de esos cosplay entra Ludo. Al verla tan joven Tomasso se marcha sin tocarla.



Unos días más tarde, Ludo descubre que su cliente es su maestro. Inicialmente Ludo intenta amedrentarlo con su sensualidad agresiva, pero pronto se da cuenta que Regoli realmente busca ayudarla. Una noche, tras una discusión con la madre, Ludo huye a casa de Regoli, pero este que se ha enamorado de la alumna comete el error de besarla. Ludo huye horrorizada.



Regoli hace lo correcto, renuncia a la escuela, pero decide visitar a Simonetta, contarle todo e impulsarla a ayudar a su hija. Simonetta reacciona on gran cinismo, acusándole de ser un pervertido y amenazando con denunciarlo a las autoridades. luego, va donde Ludo y le endilga un sermón moralista lleno de reproches que finaliza en un “¡Yo no te enseñe a hacer esto!” Con la voz quebrada por el llanto, Ludo le suelta una gran verdad” ¿Qué me enseñaste mamá?” Simonetta se da cuenta que su mal ejemplo ha causado la ruina de su hija. decide apoyarla, pero la situación las supera.



En la temporada dos, Fiore ha contratado un maleante para aterrorizar a las chicas. Chiara y Ludo se dan cuenta que necesitan del apoyo de Fiore quien les renta un piso para sus encuentros. En la temporada 3 Damiano, que se ha vuelto idiota, las graba en ese piso para darle el video a un detective que el chico cree llevará a la policía. El detective lo usa para chantajear a los padres de Chiara.

La policía vigila a Fiore y arrestan a una de sus jóvenes empleadas, Sofia, quien confiesa que fue otra prostituta quien la convenció de cambiar de “paponne” e ir a trabajar on Fiore. Sofia solo sabe que la chica se llama Emma y que estudia en la Collodi. Esto aparece en la prensa, todos creen que se trata de Ludo. Para empeorar las cosas, Damiano, delante de un periodista, dice que Ludo no es la única prostituta de Collodi. La policía emite una orden de arresto en contra de Ludo quien huye con Fiore.

Finalmente, Chiara hace un video donde confiesa ser Emma. La policía arresta a Fiore quien acusa a sus pupilas de ser las verdaderas proxenetas. Solo el testimonio de Natalia, una prostituta madura que trabajó para Fiore, salva a las chicas. Y el final ya lo saben. Ludo, tras dar un excelente examen de bachillerato, se va a París a estudiar arte. Damiano queda feliz con su noviecita Aurora, Brando queda feliz con su noviecito y Chiara es encerrada en una especie de reformatorio-orfanato.


                                            Ludo en Paris

El Glamur de la Prostitución

Hay quien se ha quejado de que se castigó más duramente a Chiara que a Ludo, pero lo cierto es que Ludovica fue empujada por la necesidad a hacerse prostituta y siempre intentó salirse del medio. Chiara escogió ese camino para forjarse una identidad. Hasta el final no nos queda claro si realmente está arrepentida. No me sorprendería si Chiara en el futuro, vuelve a las andadas, pero como ella siempre ha querido, como trabajadora independiente.

Esa impresión nace no solo de la falta de arrepentimiento de Chiara, pero también de una imagen un tanto glamorosa de la prostitución juvenil que nos deja la serie. Desde el principio parece una forma viable de conseguir dinero, independencia, respeto, incluso admiración de los clientes. Aparte de la agresión de Saverio la noche del accidente, ninguno de los “papponi” de las chicas las maltratan. Por eso Chiara aconseja a Sofia de dejar a su tratante y pasarse al servicio de Fiore.



Tanto Saverio como Fiore les aseguran a las chicas que es un negocio en el que entran bajo su voluntad y del que pueden salirse cuando lo deseen.   Ludo ni siquiera tiene que acostarse con su primer cliente, un dentista gordito que solo quiere ser visto en público con una chica bonita y que la trata como reina.

El primer cliente de Chiara es un chico tan guapo y que la trata tan bien que ella se niega a cobrarle. Es entonces que el fríamente le cuenta que su esposa e hijos están de vacaciones y que ha contratado a Chiara porque se siente solo, por eso debe pagarle.

Todos los clientes de las chicas son hombres atractivos, ricos, que las tratan bien y que no las hacen sentirse degradadas.  La única vez que uno se propasa con Ludo es porque Fiore lo ha enviado para atemorizarla. Aunque Ludo consume drogas a destajo, nunca cae en la drogadicción. Si quiere salirse es porque desea una vida ‘normal”. Eso la hace diferente a Chiara.



“Baby”no muestra las peores consecuencias de la prostitución, no hace un juicio moral, no evalúa los peligros que corren quienes practican la profesión más antigua del mundo ni como acaban. En el penúltimo capítulo, Chiara y Ludo se internan en el bajo mundo nocturno en busca de Natalia. Ahí ven callejeras ajadas, mal trajeadas,  atendiendo a cualquier tipo de cliente. Es ahí cuando Ludo se da cuenta que ese hubiese sido su fin, pero es solo una escena, un momento en toda una serie que hace ver que en la venta de sus cuerpos esta la libertad de estas jóvenes tan problemáticas

Tanto “Cuties” como “Baby” glorifican el poder sexual de las jovencitas y muestran que en el control de estesea en concurso de bailes o en el meretricio reside la solución a todos los conflictos familiares, a la soledad, a la falta de autoestima. Pero, la target audience de Netflix no son ellas. Concuerdo con Christine Pelosi que este tipo de programas es más disfrutado por quienes pretenden disfrutar de las menores, que por estas últimas. Para los que no lo son, estas historias son perturbadoras y alarmantes.

NOTA Con ese disclaimer invito a mis Gatitos varones a comentar estos relatos sin temor a que los acusemos de pedofilia por haberlos visto.

miércoles, 23 de septiembre de 2020

La Pandemia y la Crisis de las Series: Period Pieces del Otoño 2020

 


Como serán las series echas en pandemia es todavía un enigma para nosotros. Entretanto, parece que no se ha agotado el caudal de shows hechos antes que conociéramos el término “coronavirus” y entre ellos, hay varios dramas de época que podríamos ver en los próximos meses. Mientras el period piece inglés se inclina hacia el Oriente, Netflix nos brinda una nueva versión de Rebecca y nos lleva a conocer a la hermanita de Sherlock Holmes. Pasemos a darle un vistazo al desfile de series que nos esperan este otoño.

Mucho se habla de lo que será el entretenimiento audiovisual en el futuro. Desde que el contenido considerará como mérito mayor el retrato de la diversidad étnica hasta que las escenas de sexo serán representadas con maniquíes, pero mientras no veamos alguna serie que siga esas pautas, no podemos opinar.

Cada día se anuncian nuevos planes, nuevos proyectos que nunca sabremos si llegarán a realizarse puesto que la filmación de nuevas temporadas solo se encuentra con obstáculos. La filmación de la cuarta temporada de “Elite” tuvo que detenerse cuando un miembro del reparto dio positivo al test del Covid.

Tras estar detenida por meses, la creación de la sexta temporada de “Peaky Blinders” avanza a paso de caracol, y otras series simplemente se han cancelado. Eso ha ocurrido con “Cortés y Moctezuma” el ambicioso proyecto protagonizado por Javier Bardem que Amazon Prime canceló a comienzos de este mes.

Por eso solo me detendré en los productos que oficialmente ya estén acabados, algunos ya tienen fecha. Comencemos por las que ya iniciaron:

Septiembre 18

“Ratched”.



Esta precuela a la afamada “One Flew Over the Cuckoo’s Nest” (Atrapados sin salida) califica como period piece puesto que comienza en 1947. La trama sigue la historia laboral de Louise Ratched, la sádica enfermera de un manicomiorol que le ameritaría un Oscar a Louise Fletcher en 1976 y los sucesos que empujarán a una profesional dedicada a convertirse en un monstruo.



El papel ahora cae en manos de Sarah Paulson en esta serie de Ryan Murphy y dirigida a los fans de “American Horror Story”. Ya pueden verla completa en Netflix La idea de pacientes de una institución mental maltratados por el personal médico no me atrae para nada.

Y lo que viene

Septiembre 23

” Enola Holmes”

Basada en la serie de misterios policiales de Nancy Springer, “Enola Holmes” narra la historia de la hermanita de Sherlock y Mycroft Holmes. Milie Bobby Brown (la Eleven de “Stranger Things”) se revela como productora la vez que protagoniza esta adaptación fílmica que, debido a la pandemia, ha preferido llegar al púbico vía Netflix. Los beneficiados somos nosotros porque me encanta la anglo-andaluza y me alegra ver que ha escogido con cuidado su nuevo papel.



Inspirándose en el primer misterio El caso de la marquesa perdida, la historia comienza en el décimo cuarto cumpleaños de Enola, cuando su madre Eudoria (Helena Bonham Carter) desaparece misteriosamente. Ahora en manos de sus hermanos mayores, Enola será obligada ir a un internado y aprender a ser una dama.



 La chica se rebela contra ese destino. Mas que nada porque varias pistas que ha dejado su madre al partir la enteran de que Eudoria ha huido con los gitanos en pos de libertad y que desea que su hija sea libre e independiente. Con ese propósito, Eudoria deja algún dinero que permite que Enola huya Londres donde dividirá su tiempo en eludir a sus hermanos e inmiscuirse en casos detectivescos.

Sam Claflin (Mi Prima Raquel, Peaky Blinders) es el estirado Mycroft, pero la sorpresa la da un Henry Cavill muchísimo más guapo que en “The Witcher” y que ha provocado revuelo al dar vida a un Sherlock sensible y emocional. ¡¡¡El punto es que los herederos de sir Arthur Conan Doyle han amenazado con demandar a la producción por transformar al personaje!!!



Aunque me atrae mucho la trama, el hecho de estar basada en una novela para chicos, puede hacerla tal vez muy simple para nuestros sofisticados gustos.

Septiembre 27

 “Fargo”

Después de quitarla de la lista de primavera, la cuarta temporada de la serie regresa a FX este otoño. Esta vez se trata de un period piece que tiene lugar en el Denver de los 50 y describe la lucha entre dos bandas del crimen organizado, una de ítalo americanos y la otra de afroamericanos. Chris Rock protagoniza esta historia que como siempre combina violencia con la característico humor ácido de los Hermanos Coen.



Octubre 11

“The Spanish Princess”

La primera temporada de la serie de Starz nos dejó descontentos con tan poco amable retrato de Catalina de Aragón. Pero es imposible que los Tudormaniacos nos abstengamos de ver la única serie que nos mostrará la historia de los primeros años de Doña Catita como Reina de Inglaterra.



Octubre 16

“La Revolution”

 Cuando a Aurelien Mola se le ocurrió crear una especie de cuento de terror e historia alternativa sobre La Revolución Francesa supo que solo una plataforma lo subvencionaría: Netflix. Con eso ya perdió credibilidad y seriedad este relato donde se pretende culpar a un virus en la sangre azul de los aristócratas de provocar la Revolución Francesa. Quien descubrirá este virus tan peculiar será el Dr. Guillotin. Si, el inventor de a guillotina.

Nadie puede negar que el Ancien Regime fue el mayor culpable de la furia revolucionaria que asoló a Francia, pero ya me da risa el panfletario tráiler. Sus dejos de presentismo que van desde la ropa hasta la acusación de Guilotin a la Condesa de que es culpable de la muerte de un campesino por haberlo amado me indican que voy a tener mucho de que mofarme de la serie.



Lo más impactante es esa visión de la Revolución Francesa como las luchas de poder actuales donde grupos que se sienten pisoteados buscan quedarse con todo el Power y atropellar a quienes los atropellan. La frase del tráiler “El que no tenga miedo dominará el mundo” ya parece lema terrorista o de PInky y Cerebro.

Octubre 21

“Rebecca “

Netflix usará el otoño para su versión fílmica del clásico de Dame Daphne Du Maurier. Quienes somos Du Maurier fan (y viejitos como servidora) hemos visto ya bastantes versiones de la obra, pero en formato de miniserie y telenovela. Esta será la primera vez que la narrativa se encapsule en dos horas desde que Hitchcock produjera su galardonada película en 1940.



Me encanta la idea de ver a Lily James, que ya está ocupando el lugar de Kiera como Damita Joven del Period Drama, Dame Kristin Scott Thomas se ve bastante siniestra como Mrs. Danvers, pero… ¿Armie Hammer de Maxim De Winter? Nadie que haya interpretado a uno de los muchos hombres de Serena van der Woodsen puede considerarse lo suficientemente serio para dar vida a un ser tan atormentado como el pobre Max.



Noviembre 15

“The Crown”

Para suerte de todos los Crownies, esta temporada antecedió a los cortes provocados por el Covid y en noviembre, como ya estamos acostumbrados, tendremos ración de chismes Windsor según Peter Morgan. Este año veremos a Gillian Anderson (mujer y musa extraoficial del desquiciado Morgan) como La Dama de Hierro, Margaret Thatcher y, por supuesto, Elizabeth Corrin como la trágica Princesa Diana. En el clip proporcional la vemos flotando hacia Westminster en esa creación de David Emmanuel que sería la mortaja de sus sueños.



Eso es lo que se sabe traerá Netflix. Inicialmente se esperaba que la cuarta y última temporada de “The Chiling Adventures of Sabrina” abriera en Halloween, pero han decidido guardarla para el invierno. Siguen aleteando conque “Bridgerton” está terminada y que sale en el 2020, no en el 2021. Pero hasta ahora no tenemos ni un pinche tráiler.

Netflix sigue prometiendo que producirá esta y aquella nueva serie, pero hasta no ver…Sin embargo, hay un proyecto que ha atraído mi interés. Se llama “Jaguar” y tiene a Blanca Suarez de protagonista. Ya sé que con esa amenaza debería huirle (ni supe en que acabaron “Las Chicas del Cable”), pero la sinopsis suena muy interesante.



En la década de los 60, Isabel Garrido (Suarez), una sobreviviente de Mauthausen, se une a un grupo de hombres, todos con el mismo propósito, atrapar a un criminal nazi que se oculta en España. Yo solo espero que no les quede una megaplasta como la “Hunters” de Amazon que resultó payasa y ofensiva.

El Drama de Época se Traslada al Sur de Asia

Nos alejamos de Netflix y entramos en la esfera de la BBC e ITV que son las mayores productoras del drama de época del planeta. Esas productoras han vuelto los ojos a Asia para sus excursiones al pasado. Después de “Beecham House” su gran apuesta ha sido la adaptación de A Suitable Boy (Un buen partido) de Vikram Seth, la historia de una estudiante universitaria en la India de 1951 que es obligada a encontrar marido.



“A Suitable Boy” ya ha sido vista en Inglaterra y se ve buenísima. Como Netflix la ha presentado en otros países (menos la China y Norteamérica), estoy esperando que la compre para acá. Sino tendremos que esperar a que la presente “Masterpiece Theater”.

 En la India, pero en un plano más elevado está “Black Narcissus”. Esta saga de las monjas en el Himalaya de los Años 30 todavía no tiene tráiler, pero insisten en Inglaterra que está completa. Como la variedad de esta adaptación   de la novela de Rumer Godden será su alto contenido sexual, puede que la compren en Netflix.

Lo mismo puede ocurrir con la adaptación de Little Birds de Anais Nin que ha sido vista en Europa por Sky Atlantic. “Little Birds” tiene lugar en Marruecos en los 50 y describe las escapadas eróticas de una americana (Juno Temple) casada con un inglés. “Black Narcissus” me interesa, Anais Nin siempre me ha hecho bostezar. (Ultima noticia . ¡Black Narcissus en FX desde el 23 de noviembre!)







Seguimos en el Oriente de Asia, y tenemos ya estrenada “The Singapore Grip”. La adaptación de la trilogía de J.C. Farrell sobre una familia inglesa antes y después de la invasión japonesa de Singapur ya llegó el 13 de septiembre en las pantallas británicas.



Inmediatamente ha provocado controversia entre las Karenes de Izquierda (léase los críticos) que la acusan de colonialista. No se dan cuenta que Farrell escribió una sátira contra el colonialismo y que los personajes “colonialistas” son sumamente negativos.



Sigue sin fecha de estreno en Estados Unidos “Las Luminarias” que ya pasó sin pena ni gloria por las pantallas neozelandesas, inglesas y españolas.

Entretanto se le ha estado dando mucho bombo y platillo a la nueva versión de “All Creatures Great and Small”. Para quien no vio la famosa serie de la BBC de los 70, esta es la historia real de James Herriot, un joven veterinario que noveló sus aventuras en la zona rural de Yorkshire durante los Años 30.



Como se trata de una historia “familiar” con visos de comedia, la PBS puede darla los domingos a las 8pm en el horario usualmente designado para “Call the Midwife” Y hablando de la longeva saga de monjas y enfermeras parteras, no se sabe cuándo se filmará la décima temporada, pero ya nos tienen prometido, como todos los años, su especial navideño de diciembre. Aquí fotos del elenco que, como vemos, sigue los protocolos para defenderse del coronavirus.



Judíos Dentro y Fuera de Tierra Santa

Varios países han seguido filmando a pesar de las restricciones, pero ha sido del Medio Oriente de donde me han llegado noticias y series que muero por ver. Comencemos por HaEretz Israel y la pregunta del millón para fans (judíos y no judíos) de la serie:” ¿Tendremos Tercera Temporada de Shtisel?”

La respuesta es afirmativa. Buena noticia, se ha cerrado la filmación tanto en Tel Aviv como en Jerusalén siguiendo estrictos protocolos pandémicos. Mala noticia, solo serán 9 capítulos. Se espera la serie esté en las pantallas israelies este otoño y Netflix la pueda presentar en el 2021. Yupiii!



En este enlace encontrarán más información, más un clip que me deja con sentimientos encontrados. Mi querida Ruchami y su marido Hanina esperan un bebé, pero sus padres siguen alborotados. Reb Shulem no ceja en sus empeños en buscar una segunda esposa. ¡Y que flaca está Menuja! ¿Estará enferma? Y Akiva se casa con… ¡una feucha! ¿Qué pasó con la Prima Libbi? ¿La sacaron del cuento?  ¡Los mato! Este Akiva tiene corazón de alcachofa, a todas les da una hoja.



Hablando de Michael Aloni, el intérprete de Akiva Shtisel es parte del elenco de la producción más cara hasta ahora hecha en Israel. Se trata de la adaptación del bestseller de Sarit Yisai-Levy La Reina de Belleza de Jerusalén. Esta serie épica cubre la vida de Los Ermoza, una familia sefardita, desde el Imperio Otomano hasta la Guerra de Independencia de Israel. Como es producida por las compañías productoras de Fauda y Shtisel, es posible que la compre Netflix.




Me pregunto si Netflix se atrevería a comprar “La madre de Aarón” la serie que ha provocado debate en el mundo islámico. En esta primavera de pandemia, y coincidiendo con el ayuno de Ramadán, la televisión saudita presento “Umm Haroum” la historia real de una partera judía que tuvo un rol importante en el desarrollo de la obstetricia de Bahréin. lo importante de la serie, que tiene lugar en los 40, es que muestra a musulmanes, cristianos y judíos viviendo en armonía en un país árabe.

Considerada como parte de las nuevas relaciones entre Israel y los países de la Península Arábica -y precursora del reinicio de relaciones entre Bahrein y Los Emiratos con el país judío, “Umm Haroum” inicia con estas palabras “somos los judíos del Golfo Pérsico y así vivíamos en el Golfo Pérsico”. Yo ni sabía que existían los ‘judíos del Golfo”, ni sabía que existe aún hoy una comunidad judía en Bahréin que ha asesorado la filmación de esta serie. Esto me hace sentir humilde y esperanzada.



Obviamente no todo es alabanza para este proyecto dirigido por un egipcio y con una actriz kuwaití como protagonista.  La serie ha recibido duras críticas por parte del mundo islámico y no solo de organizaciones palestinas, pero ya sabemos que la controversia es la gasolina de Netflix. Por eso, espero que la compre. La realidad es que los servicios de streaming se están quedando sin material que estrenar. Lo que los ha motivado a trabajar con lo ya existente.

Estrategias de Pandemia

En Amazon Prime, la estrategia varía desde comprar este otoño, series menores, de este siglo y no muy populares como “Panam”, una serie descrita en algún momento como una mala imitación de “Mad Men”. Además de esta única temporada de aventuras de sobrecargos de los 60, Amazon Prime se ha traído lo mejor del Canal 13 de comienzos de este siglo en términos de telenovelas, docuseries y “los 80” la versión chilena de “Cuéntame Como Pasó”.



En cambio, Netflix, siempre en su objetivo de ser el servicio poseedor de la mejor biblioteca de productos afroamericanos, le ha apostado a serie de los 90 y comienzos de siglo como “Sister Sister”, “Moesha” y “Girlfriends”.. También se ha asegurado un buen caudal de producciones turcas que siguen gustando en el mundo.



No solo los servicios de streaming tienen problemas, también la televisión abierta. Esta temporada otoñal, por primera vez en su historia, ABC no presentará ningún nuevo dramatizado concentrándose en realities y programas de concursos

¿Cuál de estas series otoñales te interesan? ¿Cuál sería tu solución al problema de la pandemia disminuyendo o acabando con la producción de series de TV? ¿Comprar la de otros países? ¿De cuáles? ¿Reciclar material antiguo? ¿Qué series de diez o veinte años atrás te gustaría volver a ver?

 

 

 





miércoles, 9 de septiembre de 2020

Oscuro Deseo: Mas Allá de las Pechugas de Maite Perroni

 


Cada vez que le menciono a alguien que estoy viendo “Oscuro Deseo”lo nuevo de Argos-vía-Netflix me salen con la preguntadera: “¿Y Maite sale encuerada?”, “¿En serio?”, “¿Enseña las tetas?”.  Si señores, Maite Perroni Beorlegui muestra senos, muestra pezones, muestra cola…Ya superado esto… ¿podemos hablar de la serie?

La Dra. Alma Solares es una catedrática de Derecho Penal. Tiene como 40 años, lleva veinte de casada con el Juez Leonardo Solares (Jorge Poza), y tiene una hija universitaria. Su ordenada y controlada vida es interrumpida por la certeza de que el marido la engaña. Va a consolarse a Cuernavaca con Brenda (Maria Fernanda Yepes), su amiga de la infancia.

Lo que la abogada espera sean unos días de reflexión acaba cuando acepta el desafío de Brenda (¿también, quién quiere pasarse el fin de semana con Rosario Tijeras?) de irse a una disco y “cogerse” a un desconocido. “Es solo sexo” insiste Brenda. Así Alma termina en la cama con Darío (Alejandro Speitzer), un joven de 25 años.



Al día siguiente, Alma cree que lo arregla todo expulsándolo de su casa y de su vida y que ha protegido su identidad fingiendo ser “Brenda”, una corredora de propiedades. Solo descubre su error cuando, al comienzo del año universitario, la Dra. Solares (¿por qué no Licenciada?) se encuentra a Darío entre sus nuevos alumnos.

La trama se complica con el suicidio de Brendasuicidio que pudo ser asesinatoy la investigación llevada cabo por Enrique Solares (Erick Hayser), el cuñado de Alma que era amante de la difunta. Pronto Alma está de regreso en la cama con Darío. Pronto más y más personas se enteran de su affaire y nos vamos enterando de verdades que nadie quiere que se sepan.



Una Abundancia de Pistolas de Chejov

 Lo único seguro es que en cada capítulo tendremos a Alma arriba, abajo, al costado de Darío (y de su esposo también) y que lo que creímos una pista en el capítulo anterior fue una pistola de Chejov. Los falsos McGuffin ( como los videos de la camara de vigilancia de Brenda) no escasean y hasta el final andamos sospechando de supuestos asesinos de Brenda.

El error está en el crimen que les adjudicamos no en la desconfianza que nos inspiran puesto que nadie es bueno o libre de pecado en esta fábula de la cual no llegamos a conocer la moraleja. ¿Que ningún matrimonio es perfecto? ¿Que los que crees tus amigos no lo son? ¿Qué un polvo o cien pueden salirte caros? O tal vez esa barbaridad que musita Alma a su clase en el penúltimo episodio, de que es la sociedad la que nos obliga a enamorarnos (WTF?)

A lo mejor es que la serie es demasiado larga (18 episodios), y como tenemos escena sexual en cada capítulo, se nos olvida todo y cuando volvemos a la trama “seria” nos confundimos más. Lo que sí, es que ya al comienzo yo me olí que esto iba devenir en una fórmula viejita, pero muy apreciada por el público mexicano. O sea que, en una de esas, harto de los melindres de Alma, Darío se iba a encamar con Zoé (Regina Pavón), la hija de ella.



Parece ser un tropo de cine mexicano de fines del Siglo XX, se me ocurren varias películas, desde el triángulo Amparito Rivelles-Susana Dosamantes-Carlos Piñar en “Remolino de Pasiones” (1970) a Sonia Infante-Humberto Zurita-Angela Alatriste en “Los PlaceresOcultos” (1989). Hasta Inés Rodena escribió un libreto de telenovelas que giraba alrededor del tema y la última versión de “Amada Enemiga” (1997) tuvo final feliz cuando Susana Dosamantes le regalaba a la hija (Dominika Paleta) y al yerno-amante (Enrique Ibáñez) su vientre para tener un nieto.






Pero más cercano aun,  hemos visto esa fórmula en otra producción de Argos. En “Capadocia” (2008), Dolores Heredia tenía amores con su estudiante de un curso de Leyes. Cuando terminaba con él, el chico vengativo seducía a la hija de su maestra. Aquí han tratado de matizar el tema con:  SPOILERS la hija resulta ser gay y la revancha viene desde el comienzo ya que Darío se las tiene jurada al Juez Solares que al final resulta ser un buen cerdo.

¿Erótica o Soft Porn?

Yo sé que esto es un thriller erótico y como tal es lo que pide la gente en sus encierros pandémicos, pero como las 50 sombras y todas sus secuelas, me deja fría. Es que yo no puedo excitarme viendo a Speitzer encuerado (¡pero si es mi Rayito de Luz!) y Maite… por primera vez no me puedo meter en su pellejo y conste que lo he podido hacer hasta cuando se disfrazó de vaca en “Antes Muerta que Lichita”.







La Vaca Lichita


Yo soy muy particular en lo que respecta al erotismo en cine y televisión. Será porque siempre me calienta más el sexo en papel. Antes de tragarme el primer episodio de “Oscuro Deseo”, yo acababa de ver “Vértigo” y estaba en el mood perfecto. Yo sé que X, Millenials y Z se preguntarán que cómo puedo encontrar erótica una película donde nadie muestra piel y no pasan de besos (¡pero que besos, Señor mío).




“Oscuro Deseo” y “Vértigo” comparten los temas de mentiras del pasado, trampas de hoy, misterio, suspenso, y obsesión sexual.  Solo que “Oscuro Deseo” no llega al nivel de un filme de Hitchcock. No descuella ni como thriller ni como pornografía. Está más cerca de caer al nivel de obras de la erótica italiana más camp de los 80 como” Il Piacere” o “Il Miele del Diavolo”.




Como esas películas, “Oscuro Deseo” no muestra desnudos frontales masculinos, sus escenas de sexo (sin ser descuidadas) son obviamente trucadas, y se precia de encajarlas en una trama enmarañada. Me temo que los argumentos del soft porn italiano eran más creíbles y sus protagonistas personajes más coherentes.

Maite Perroni ha hecho declaraciones que quiere dejar atrás su imagen de niña buena de las telenovelas y adentrarse por otros caminos. Sorprende que en plena Era Me Too, estos otros caminos la lleven a quitarse la ropa, a aparecer en escenas subidas de tono, y a interpretar a una mujer tan descontrolada que es fácilmente manipulada por los hombres.

Desde Lucero que la telenovela mexicana no había tenido tan buena protagonista como Maite. Su talento quedó en evidencia en “Mi Pecado” (2010), la última gran novela de Televisa. Hubiese esperado de ella mejores papeles, un rumbo que la elevase, pero desgraciadamente, en su entorno esto es lo que hay. Argos ha aprovechado de cambiar la imagen ingenua de Maite Perroni y a la vez de satisfacer las fantasías de quienes se obsesionaron con ella al verla como Marichuy, Maria Desamparada, y Esmeralda, La Gata, sus roles icónicos.








Marichuy


Alma, La Incomprensible

De todos los personajes de la serie, Alma es la más incomprensible. Se supone que su revolcón con Darío fue producto (al menos así se lo presenta a su cuñado) de su frustración al saberse cornuda. Cuando se convence que su marido no le es infiel, vuelve a ser feliz con él.

 ¡Epa!  ¿No era que el sexo marital le resultaba tan soso que tenía que andar cargando su vibrador a todas partes? Pues se olvidaron de eso, porque ya sabiendo que el único adulterio en su familia lo había cometido ella, Alma se daba su hartazgo de Leonardo en su aniversario de bodas y noches siguientes. Sin embargo, seguía preocupada por Darío.

Aun antes de que Darío se convirtiera en stalker/voyeur, Alma desconfiaba de él, pero a ratos pareciera depender sexual incluso emocionalmente, del chiquillo. ¿Por qué? ¿Porque a la edad de Darío se tiene más energía sexual que a la de Leonardo? ¿O porque la conmovía el modo en que el mecánico/abogado le leía poemas de Cortázar?



Incluso cuando descubre los verdaderos motivos de Darío para seducirla, sigue comportándose como tarada. Le chilla a su psiquiatra (casi tan inútil como el vibrador de la abogada) que la apena ser una doctora y experta en violencia de género y haber caído redonda en las manipulaciones de un jovencito. A ver, a mi lo que me da vergüenza ajena es que una abogada/catedrática tan fácilmente se olvide un laptop en el mismo cuarto en donde está quien precisamente no debe ver lo que carga.

El problema con Alma es que es tonta, es que se descontrola fácilmente y que es muy egoísta. No puedo empatizar con ella. No como simpatizo con Zoé. En cuanto a Darío nunca podemos ni entenderlo ni compenetrarnos con él como personaje. Ni cuando visita a su madre en el manicomio ni cuando rememora el suicidio del padre, y lo que hace con Zoé es imperdonable.



No voy a hacer control de diversidad, porque al tratarse de una serie mexicana que tiene lugar en México, sigue parámetros diferentes. Basta decir que no muestra nada que no hayamos visto en una telenovela de Emilio Larrosa: jueces corruptos; ricos que usan el dinero para joder a los pobres; mujeres que lo tienen todo y todo lo arriesgan por un revolcón. Uno de los momentos que me dio risa es cuando Alma rechaza las caricias de su esposo con un “solo piensas en coger”. ¡Muchacha, si la que necesita sexo constante parece que eres tú!

Revisando las reseñas de IMDB, aun los pocos que han gustado de la serie admiten que el contenido sexual es excesivo e innecesario, pero francamente no es de mal gusto. Por otro lado, hay mucha violencia, dos escenas graficas de suicidio, un par de torturas, y un flashback a una mujer que ahoga a su bebé (aunque nunca vemos a la criatura).



Lo Rescatable

Como nunca acabo una reseña negativa sin poner algo bueno de lo que crítico, me estrujo el cerebro y salgo con que lo mejor de la serie es Maite Perroni. Siempre hermosa y talentosa, ¡qué pesar que el papel no estuviera a su altura! Me ha gustado mucho su vestuario que es lo que creo que debería usar una catedrática que es también mujer de clase alta.




Otra cosa que me gustó en el despatarrado libreto fue la desfloración de Zoé. Me tienen chata las pérdidas de virginidad de la ficción en que las nenas inexpertas se ven ávidas de sexo como vampiros de plasma, que el acto no les duele, que no sangran, y que al rato ya quieren más.

El caso de Zoé es diferente y por ende más patético. Se va de excursión con Diario sin esperar que en la primera cita él le exija la prueba de amor. Cuando él le mete mano, dice “no” como tres veces antes de rendirse. Cuando acaban, y ya en el auto, él se vuelve a poner cariñoso y ella lo detiene con un “me duele todavía”. Su madre encuentra en la escena del picnic el mantel manchado de sangre y esa noche al ducharse, Zoé vuelve a sangrar.

Zoé y sus reacciones son lo único lógico en un script irracional (escrito por tres mujeres) donde a cada rato nos meten escenas inconexas que resultan ser pesadillas, flashbacks y alucinaciones de los personajes. Eso nos deja en un limbo ininteligible en que nos distinguimos realidad de fantasía. Mas encima los personajes se olvidan de lo que han dicho o se han propuesto o peor, de pronto se vuelven listos y adivinan o deducen lo insospechable.



El final de la serie es tan desmadrado que han tenido que explicárselo a los espectadores en diversas publicaciones. No me sorprende. Nos habían llevado por tantos senderos falsos que no nos quedaba imaginación para aceptar que el twist final fuera más inconcebible que descubrir que Dan Humphrey era “Gossip Girl”.

Por eso no les pongo el enlace al “final explicado” porque si los leen sea en El Heraldo, El Excelsior, o Newsweek verán que cada “explicación” es diferente. ¿Sera porque los mismos reseñadores no entendieron qué ocurrió? El problema es que “Oscuro Deseo” no es ni thriller ni erótica, es simplemente una telenovela porno, mal escrita, producida por amateurs, y cuya única virtud parecen ser…las pechugas de Maite Perroni.