jueves, 17 de febrero de 2022

Guerra Fría y Espías Candentes en la Helsinki de los 50: Shadow Lines



Mi incursión en el drama de época escandinavo no estaría completa si no le echase un vistazo a lo que hacen en Finlandia. Así llegue a Shadow Lines, un thriller fines que me ha dado la misma impresión que Gloria: una magnifica historia opacada por un vertiginoso y oscuro primer episodio que pide a gritos un resumen del contexto histórico. ¿Será ese un convencionalismo del relato de espionaje moderno? El caso es que la serie es buena con mayúscula así que aquí les van unas pistas para no perderse en el laberintico primer episodio.

Al Servicio de Su Majestad, El Puño

Antes que todo, breve descripción del milieu.  Fines de 1955, llevamos una década de Guerra Fría. Debido a su posición geográfica, Helsinki se ha convertido en un centro de espionaje. Estamos en vísperas de elecciones. Tanto Estados Unidos como la Unión Soviética apoyan candidatos que sean amistosos con sus ideologías e intereses.

El primer episodio abre en la embajada estadounidense . Se trata de una velada informal. Maria,  la cantante,  que anima el show se siente mal y le pide a su novio, Julius,  el pianista, que continue con el espectáculo. Maria aprovecha para meterse, bajo el ojo de halcón de la criada Aune,  en la oficina de Jeff Beck, (después descubrimos que él es un agente de la CIA). María se pone a buscar como loca en las gavetas la llave de la caja fuerte.



Jeff Beck regresa, la sorprende, se entabla una batalla campal, en la que la chica lleva las de ganar. Finalmente, con la ayuda del cortaplumas de Beck y de una estatua, María mata al agente y le arranca sus discos de identidad.



La criada Aune, Julius y la tripulación de un vagón que espera afuera,  se hacen cargo del cadáver y de María que está herida. Antes de perder el conocimiento, les dice a sus compañeros que no encontró nada. La llevan a una clínica privada. Ahí descubren que necesita de una apendectomía urgente. Al prepararla, la esposa del médico encuentra los discos de identidad escondidos en la vagina de la paciente. Eso confirma a Yirjo, el líder del grupo, que María era una traidora y recolectaba información para los rusos.



Ya antes habíamos visto a Yirjo, un gordito que fuma puros a lo Winston Churchill, en un sauna discutiendo de política con el embajador estadounidense. Yirjo lidera un grupo llamado “El Puño”, que no trabaja ni para soviéticos ni americanos. Sus miembros sirven solo a Finlandia. En nombre de su patriotismo, Yirjo ordena a Julius matar a Maria, algo que el pianista hace prontamente.

                               Julius asfixia a Maria con una almohada

Pasamos de Finlandia a Nueva York donde Helena, una finlandesa lleva la vida típica de una jovencita neoyorquina. Tiene un piso en el Alto Manhattan, va a clases en Columbia, usa los pantalones negros ajustados que ha puesto de moda Audrey Hepburn,  y concierta citas con amigas para ir al cine. Antes de la función, sobre el menú obligado de palomitas de maíz y Coca Cola, una amiga le pregunta cómo fue vivir la guerra en Finlandia.

Evasivamente, Helena dice que ni la sintió, que su madre se esmeró en que llevase una vida normal. Amiga #2 se sorprende. Ella escuchó por ahí que Helena sobrevivió un bombardeo. Incomoda, Helena admite haber perdido a su padre en ese bombardeo. Amiga #1 salta enfurecida y acusa a Helena de ser una mentirosa, ya que a otra amiga le dio una versión diferente. “¿Por qué mientes?” le espeta. Más tarde descubrimos que Helena perdió la memoria , tal vez por ese bombardeo e inventa cuentos para llenar las lagunas dejadas por su amnesia.

En Helsinki, el personal de la embajada ha notado la ausencia de Jeff Beck (a estas alturas ya su cadáver ha sido descuartizado y cremado por el Puño). Creen que Beck o ha sido asesinado o se ha pasado al lado ruso. Rompen la puerta de la caja fuerte y encuentran una carpeta con ilustraciones del cuento infantil ruso de Baba Yaga. No saben lo que significa.


Intrigas en Porkkala y Nueva York

Nosotros lo sabremos cuando la serie nos lleve a la base militar soviética de Porkkala,  a unas millas de Helsinki. Presenciamos el encuentro alborozado de Sabanov, jefe de la base, y Sergeyev, hombre de la KGB. Han encontrado una mina de uranio que les permitirá construir una bomba atómica más pequeña, pero más poderosa que la de los americanos. Sabanov está descontento con las políticas de Nikita Krushev:  “se ha convertido en faldero de los americanos” dice . Ahora con esta bomba, Rusia volverá a liderar la carrera armamentista. Así reemplazarán a Nikita con Molotov. Esa operación se llama “Baba Yaga”.

Antes de volver a Moscú, Sergeyev se entrevista con su hijo, un joven oficial bajo el mando de Sabanov. El joven se ha perdido el cumpleaños de su hermanita y le envía una matushka, una de esas muñequitas de madera.

En Helsinki vamos al departamento donde Sergeyev padre vive con su hijita y su segunda esposa (más joven que el). La esposa (Irina) desarma la matushka y encuentra en el fondo una moneda que esconde en su bolsillo. The Plot Thickens!

                                 ¿              Qué se trae Irina? 

En Manhattan, una noche, Helena es asaltada en un callejón. Se defiende con golpes y arañazos. Cuando recobra el sentido, está en su hogar sentada en su cama cubierta de sangre que no es suya. Llama a un teléfono que se le ha dado en caso de emergencia. Entretanto tiene flashbacks de una niñita cubierta de sangre en un bosque.



Al rato llega una mujer elegantísima, es la modelo Tabe Slioor. Helena cree haber matado a su asaltante. Tabe la hace beber un somnífero y se va al callejón. No encuentra el cadáver, pero si un botín. Cuando Helena despierta, Tabe está haciendo su equipaje. El asaltante no murió, sabe dónde vive Helena, Tabe se va de viaje , no puede cuidarla. Solución, Helena debe acompañarla a Helsinki.



Ya en el avión, Helena nota reacciones extrañas en Tabe. La hace tomarse unos somníferos, mientras coquetea abiertamente con un pasajero alto de bigote. En, medio de la noche , Helena despierta y descubre que Tabe está en el baño intentando abrir la maleta del del bigote. Este ronca apaciblemente. ¿También la modelo le dio somníferos? Este pasajero es Donald Walker, supuestamente un hombre de negocios, pero (por lo que hablan en la embajada) viene en una importante misión de espionaje.

En Helsinki,  Tabe entrega a Helena en manos de Yirjo que resulta ser tío/padrino de la muchacha. Tabe ya se ha dado cuenta que Helena no es alguien común y que su asaltante tampoco era un hombre común. Yirjo la hace callar. Durante el almuerzo,  Helena revela a su tío que esta “recordando” cosas, el bosque, la noche, bombardeo, voces en alemán y ella pequeña y cubierta de sangre.



Yirjo no le hace caso y llama a esos flashbacks meras alucinaciones. Helena estuvo en un bombardeo en Helsinki. Su padre murió, ella fue rescatada de entre las ruinas incólume, pero sin memoria, él le juró a su madre que velaría por Helena. Yirjo intenta convencer a su sobrina de regresar a Nueva York y olvidarse del pasado.



Helena, Mata Hari

Helena se da cuenta que su padrino le miente. Va a la academia de modelos de Tabe y la enfrenta. Le advierte que la vio esculcando en el equipaje de Donald Walker. Sintiéndose chantajeada, Tabe reacciona con ira y sarcasmo. No hace mella en Helena que la sigue y la ve coqueteando con Donald ahora en las calles de Helsinki. También nota que un hombre la vigila desde un auto. se trata de Julius. una vez terminada su plática con Walker, Tabe se sube al auto y le dice a Julius que aprovechen que el viajante-espía está en un bar para ir a su hotel y revisar su equipaje.

Mientras lo hacen, vemos a Walker en un bar, se le acerca una rubia despampanante, muy maquillada que le da conversación. Es Helena. Este será el primer paso de la joven en el laberinto del espionaje y en un par de páginas es todo lo importante que ocurre en un primer episodio.



Si todavía no los ha atrapado, les cuento que, en el segundo capítulo, Helena que es totalmente inocente (nunca ha visto ni usado un tampón) se revela como toda una Mata Hari para seducir, sin una caricia (“No soy ese tipo de chica”) a Donald Walker que bajo la inocente apariencia de vendedor de tampones (“alguien tiene que venderlos” es su triste excusa) es un veterano agente de la CIA.

Después de esa noche , en la que ella solo permite un besito en la mejilla,  Helena demuestra su astucia registrando el cuarto de Donald y presentando evidencias a su tío: “Sé que estas metido en algo importante. Quiero ser parte de eso.” Yirjo reconoce sus actividades, pero le asegura a la hija de su hermana que, si ya sobrevivió una guerra, sobre su cadáver será Helena “parte de otra”.  

La joven está empacando su maleta cuando golpes en la puerta le demuestran que Donald no la va a soltar. Se ha enamorado de la combinación de audacia e inocencia de la rubia finlandesa y armado de rosas rojas la invita a un baile. Helena acepta sin imaginarse que se trata de una velada de espionaje en la que están presentes tanto los Sergeyev como Tabe y Julius.



Aunque la noche es casi un juego donde se intercambian objetos que contiene datos importantes,  el objeto más codiciado lo tiene Walker en el bolsillo del pantalón. En el baño, y a punta de pistola, Tabe exige de la virginal Helena que seduzca a Walker.

Será en la azotea que Walker descubra que su acompañante está interesada en lo que lleva en su bolsillo no dentro del pantalón. también descubrirá que Helena es cinturón negro de karate y que puede hacer que un hombre literalmente vuele como ave. A pesar de las protestas de los otros miembros, Helena es admitida en El Puño Lo que la lleva a peligrosas misiones y a peligrosos encuentros con su pasado.



Como Thriller, Shadow Lines le gana a muchas obras del género gringo. Los personajes no son perfectos, peo son ocurrente, principalmente Helena. Cuando está registrando el cuarto de hotel de Walker descubre la llave del agente pegada con chicle al dorso del cajón de la mesita de noche. Cuando quiere volverla a su lugar, la goma de mascar esta seca y no sostiene la llave. Sin dudarlo, la chica se mete en chicle en la boa y lo humedece hasta que vuelva a servir de pegamento.

Aun así, ella sigue siendo un poco torpe, asustadiza e inocente en lo que la espera en este mundo. Con Helena (o Viena, su verdadero nombre) se acaba el cliché de la espía vampiresa que debe combinar su deber patriótico con trucos de cortesana. El gran problema de Helena en el mundo del espionaje es el dilema moral de saber que su trabajo pone en peligro a la gente a la cual espía. La vemos llorar al ver las fotos del cadáver de Donald Walker al que llevó al Otro Mundo,  tal como llora al saber que provocó la desgracia de Irina Sergeyev..

No sé cuáles sean los estándares de belleza en Finlandia, pero Helena pálida, casi albina, sin maquillaje está lejos del estereotipo de sensual femme fatal que asociamos con las emulas de Mata Hari. Eso es algo que la indignada Tabe nota cuando Yrjo se la embute en una comitiva de modelos que van a ofrecer un desfile en Moscú.



La pobre Helena también se siente como pez fuera del agua y más cuando descubre que el desfile es de lingerie. Aunque el modelo que presenta es bonito, sexy y bastante discreto, se entiende la incomodidad y vergüenza de la modelo, quien solo se atreve a desfilar por la pasarela, cuando Olavi, su camarada del Puño, la anima desde el grupo de espectadores.

Sin embargo, esta es la misma chica que una hora más tarde encañona con su revolver a un agente de la KGB, para luego fingir con Olavi una escena sexual en un baño para despistar a dicho agente. Paradójicamente, la noche termina ocn Helena fingiendo pasar la noche con Olavi, como coartada mientras va en busca de su pasado en la madrugada moscovita. Y esta valerosa agente, que en la velada descubrió su busto para convencer a Olavi de fingir seducirla, ahora lo convence de darle la espalda, mientras ella se pone ropa más de acuerdo con su investigación.

Ese es el hechizo de Helena/Viena, y que Emmi Parviainen sabe tan bien retratar. Su vulnerabilidad, su inexperiencia son los que la hacen atractiva, pero también su firmeza de carácter, su fortaleza moral y física. Es un personaje maravilloso y todo lo demás gira en torno de ella. Uno ve la serie por Helena y las subtramas se vuelven comodines para el próximo movimiento de la agente.



Finlandia y Sus Guerras

Un poco de historia. En 1940 (tal como nos mostró Madame K) , la Unión Soviética soberbia en su tratado de amistad con la Alemania (tratado que todavía Rusia oficialmente no reconoce hoy en día),  lanzó sus tentáculos,  no solo hacia los Países Bálticos,  sino también hacia Finlandia. Esta fue la “Guerra de Invierno” que duró 103 días, en los cuales la pequeña y frágil Finlandia se defendió valientemente. La guerra acabó en marzo de 1940 con un tratado de paz firmado en París.

La guerra había sido tan injusta y desigual que La Liga de las Naciones expulsó a la Unión Soviética. Para entonces nadie le hacía caso a la inoperante Liga,  y Finlandia tuvo que ceder un 9% de su territorio incluyendo el Istmo de Karelia.  A propósito, muchos países indignados por la cobarde agresión (el Vaticano también la condenó) enviaron batallones voluntarios. incluso los Aliados lo hicieronentre los voluntarios estaba el futuro Sir Christopher Lee y hasta se habló de intervenir en el territorio fines.

En 1941, tras la invasión alemana del territorio ruso, Finlandia retomó la acción bélica en lo que se conoce como La Guerra de Continuación. Es en ese conflicto donde Helena perdió la memoria. Esta guerra acabó con un armisticio en Moscú en 1944 y con resultados más humillantes para Finlandia.



Debido a que el Tercer Reich apoyó,  tanto con soldados como pertrechos militares,  a Finlandia (también recibió ayuda de Mussolini, de eso habla Kurzio Malaparte en Kaput) , esta fue considerada una “aliada del fascismo”. Debió ceder todas el territorio adquirido durante el conflicto. Muchos de los finlandeses que se habían establecido ahí fueron deportados a Siberia.

Finlandia tuvo que pagar cuantiosas reparaciones a sus invasores, pedir perdón públicamente y expulsar del país a sus aliados germanos lo que llevó a otra guerra, la Guerra de Laponia. Por último, debió “rentar” la base naval de Porkkala a la Unión Soviética. Esta base fue devuelta en 1956, pero no por los motivos que da la serie. Aunque Sabanov fue comandante de Porkkala no hay evidencia que apunte a un plan como Baba Yaga. Eso sí, hubo en Los Cincuenta muchos interesados en deshacerse del (entonces) reformista Kruschev para reemplazarlo por el nefasto Molotov.

Tanto Urho Kekkonen como la exquisita Tabe,  son personajes de la vida real. Su affaire fue un secreto a voces,  El mujeriego Kekkonen “reinaría” en el poder desde 1956 hasta 1982. Si bien es cierto que era apoyado de manera no oficial por la Unión Soviética,  sus elección no fue tan espectacular como lo muestra Shadow Lines.

                                             La verdadera Tabe Siloor
                                              Kekkonen y Tabe en Shadow Lines

Aparte de la lección de historia que nos ofrecen, tal como ver como la trayectoria de Finlandia en el Siglo XX se entrecruza con la Unión Soviética, está ese ambiente elegante que no es muy común en thrillers de espionaje. En Shadow Lines,  las intrigas se realizan en fiestas y eventos con mujeres elegantísimas y hombres de smoking que coquetean y complotan en cuartos llenos de humo de cigarrillo y música de jazz

Shadow Lines está con subtítulos en inglés en el streaming de Sundance (lo que quiere decir que también esta en AMC+). Y (yupiiii) esta doblada al castellano  ibero en el Sundance español. No hay razón entonces para que no este en el Sundance Latino (o en el streaming de AMC).



Contenido Violento y Gore: Ya en el primer capítulo vimos dos peleas a muerte, ambas protagonizadas por mujeres. Desde entonces que sabemos que cualquier incauto que se enfrente a Helena recibirá una buna pateadura. Tenemos muertes violentas, heridas sangrantes (Olavi en el cuarto episodio) y el asesinato de una mujer en el quinto. Aparte de ver como los cadáveres de los dos pugilistas (María y Baxter) son descuartizados y cremados para no dejar huellas de ellos.

                                            La KGB contra la CIA

Contenido sexual: Muchas situaciones sexuales incluyendo sexo gay sobre el teclado de un piano, pero ninguna gráfica. Muchas ocasiones en que Helena debe defender su virtud a punta de patadas y golpes de karate, pero no hay desnudos. Bueno, un par de viejos gordos encuerados en el sauna.

                                Cena post-coital entre Tabe y su presidente

Contenido Feminista: Helena es un magnífico personaje. De chica tímida e inexperta se vuelve una mujer empoderada que toma decisiones que incluso pueden salvar a otros. Aune es otro personaje muy fuerte, tal vez con más humanidad y sentido común que Yirjo y me encanta que esta gordita sea la espía más ágil y habilosa del Puño. Otro personaje femenino con muchas agallas es Lisa Salmon, la agente de la CIA/Archivista de la embajada.

                                           Aune

                                           Lisa Salmon

Factor Diversidad: En la Segunda Temporada tenemos el renacimiento de “los Hermanos del Odio” un grupo proto fascista que buscaba unir a todas las minorías finesas. En esa temporada aparece el grupo musical “The Oklahoma Brothers” compuesto por afroamericanos. Su líder, Malachi Miller, es agente de la CIA, bueno para tocar guitarra y dar guitarrazos. 

                                          Malachi Miller

Julius, el aristocrático pianista es gay y su relación con un diplomático estadounidense pone en peligro las operaciones de El Puño.  Como la discriminación es parte obligatoria de la diversidad, vemos cuanto desprecian los rusos al pueblo fines. Sergeyev comenta con sorna que es admirable que Yirjo sepa leer. “Ustedes los finlandeses no tienen remedio”. Y Sabanov borracho dice que los finlandeses son “indisciplinados” y necesitan del yugo soviético para operar.

lunes, 14 de febrero de 2022

Face the Music: The Gilded Age 1x03

 


El personaje de Marian se me está volviendo tan antipático, que he tenido que ver este episodio una segunda vez para poder concentrarme en él. Peggy es humillada por negros y blancos. Marian consigue novio y tía Ada pierde un pretendiente. Los Knickerboker le aserruchan el piso a George y este se defiende como gato de espaldas. Todos están al borde de la ruina y no se valen suplicas porque a los Russell (y a Oscar) también se les hunde el Titanic. Tuvimos un muerto,  dos escenas de cama y a Carrie Coon en camisón transparente.  Lord Fellowes, ¡qué atrevido!

Antes que todo, algunas cosas. La secretaria de George Russell es Zuzanna Szadkowski. ¡Siii, Dorota vuelve al Upper East Side, aunque un siglo y algo atrás!



Secreto de la Semana: ¡Donde va Watson, valet de George, por las tardes?

Factor GWTW: sigue la asociación de Bertha con Scarlett O'Hara. Ahora resulta que La Russell es de County Kerry. Gerald O'Hara venía de County Meath. 

Personaje Real de la Semana: Clara Barton

 Aurora Fane invita a las Brook a una charla de Clara Barton. Vale explicar quién era esta dama. Tal como predicen en la serie, la Señora Barton se convertiría en la fundadora y primera presidenta de la Cruz Roja estadounidense en ese año de 1882, durante la administración de Chester Arthur.



Para entonces, Clara ya era famosísima por haber creado el primer equipo de enfermería femenina durante la Guerra de Secesión. A ese equipo fue que se unió Louisa May Alcott,  a pesar de que por ser soltera y de menos de 40 años no calificaba. .

Además, Ms. Barton creó el primer sistema de rastreo de soldados perdidos, ayudando a las familias norteñas en esos momentos de zozobra. inclusive descubrió el paradero de muchos prisioneros de guerra. Clara Barton no solo participó en la Guerra Civil, sirvió a la Duquesa de Baden creando un equipo similar para la atención de heridos alemanes durante la Guerra Franco-Prusiana. En su vejez volvería a servir esta vez en la Guerra de Cuba. Entretanto pondría su Cruz Roja a socorrer a víctimas de catástrofes naturales y seria instrumental en la creación de una carrera de enfermería profesional.

Esta mujer que sufría de timidez crónica, y que ante de ser enfermera la combatió siendo maestra y trabajando para La Oficina de Patentes, logró lo imposible. Por eso es uno de los pocos iconos feministas realmente dignos de admiración. Traje esto a colación para que vean que su presencia no era meramente para que Ada se encontrase con un pretendiente del pasado.

                                       La verdadera Clara Barton

La Cándida Gladys y su Madre Desalmada

Tengo la impresión de que The Gilded Age está mal editada, o que le están cortando escenas. No hay otra explicación para el desorden en el arco de Gladys. La semana pasada apareció en Central Park contándole a Marian de su primer encuentro con Oscar. Tanto ese encuentro como la entrada de Oscar a la Casa Russell eran momentos claves y no se molestaron en filmarlos.



Ayer, pasó lo mismo con la visita clandestina de Miss Russell a su amiguito Archie Baldwin. George vuelve a decirle a su mujer que presente a su hija en sociedad y la libere del yugo de la institutriz, Miss Grant. Bertha insiste en que Miss Grant solo sigue sus órdenes. Aparentemente no.

Vimos a la pequeña Gladys chantajear a la institutriz (quien parece tenerle afición al bar Russell) para que la escolte hasta la Calle 35 a visitar a Archie Baldwin. Asumimos que es un antiguo amigo de Gladys, pero no un pretendiente. Óscar (que ahora está comiendo de gorra en la casa de los Russell a cada rato) le dice a Gladys que Archie es hijo de su madrina pero que “es un poco joven” para ella (¿?)

Temprano, Gladys pidió ayuda a su padre para invitar a Archie a cenar. Ahora George lo trae a colación y Bertha se indigna. En su mesa solo se sentará quien ella invite. A solas, Mrs. Russell reprocha a su marido el tomar decisiones respecto a su hija. Ella tiene planes para Gladys, que no abarcan ni a Archie ni a Oscar.



Déjenme adivinar. Estamos en 1882. Hace ocho años que, al casarse con Lord Randolph Churchill, Jennie Jerome inauguró La Era de las Princesas del Dólar. Una ironía es que Leonard Jerome era un Robber Barón fracasado (era especulador en Wall Street) y nunca pudo ingresar en la alta sociedad neoyorquina. Tuvo que llevar a sus hijas a Europa para conseguirlos marido y la dote de Jennie fue mucho menor que la que pagarían otros por el privilegio de tener hijas emparentada con la nobleza europea.

                                           Jennie Jerome, Lady Randolph Churchill

Siendo que Bertha está basada en Ava Vanderbilt y George en Jay Gould y ambos tuvieron hijas que se compraron títulos aristocráticos (Consuelo Vanderbilt, Duquesa de Marlborough, y Anna Gould,  Condesa de Castellane, luego Duquesa de Sagan) no es de sorprender que esas sean las ambiciones de la mercenaria Mrs. Russell.

                                Famoso retrato de Singer Sargent de los Duques de Marlborough con sus hijos.

“Deja que lo Demás También Hablen”

Mi teoría sobre la edición de la serie es corroborada por esta nota en Insider en la que Louisa habla de cómo filmaron muchas escenas de Tom y Marian que nunca llegaron a la pantalla. Una que me hubiese gustado ver fue cuando las posesiones de Marian acabaron rematadas.

Esto explica la abrupta propuesta de matrimonio de Tom   que ha propiciado toda una teoría de conspiración entre los Gilded fans de que el abogaducho mintió sobre la herencia Brooks y planea quedarse con ella tras casarse con Marian.



De todos modos, el que Marian no le diese con el bolso en la cabeza a Tom por su impertinencia es que tiene la tozudez Brooks. Lo hace por llevarle la contraria a tía Agnes. Por una vez Mrs. Van Rhijn metió la pata. No se le puede impedir a una mula que vea a un hombre,  con eso, la está lanzando a los brazos del Licenciado Raikes.

Aun así, Marian no tiene excusa para lo que Gato Desmond llamó “ingratitud”. Si yo fuera Agnes casaría a esta borrica con Raikes y la sacaría de mi vista y de mi vida para siempre. Pero parece que el afán casamentero es una característica Brooks y Agnes quiere que su sobrina sea más feliz que lo que ella fue.Por otro lado, Marian es una impertinente y ya muchos en el publico nos damos cuenta de que habla y habla y no se sabe ni de que ni como tiene opiniones tan formadas si ha vivido enterrada en el campo.

Me sorprendió mucho encontrar en Slate una opinión parecida a la mía. Anna Nordberg compara a Marian con heroínas de Edith Wharton: Ellen Olenska y Lily Bart. Todas quieren empujar los limites sociales que son un corse que las asfixia. La diferencia es que las Chicas Wharton (como Blair Waldorf) conocen los peligros de hacerlo. Su rebeldía es más sutil. En cambio, Marian es imprudente sin razón y no paga consecuencias. Al no verla en peligro, solo podemos notar su torpeza y tal vez un modernismo que me hace pensar que es la nueva encarnación del Dr. Who.

                                      Michelle Pfeiffer como Ellen Olenska
                                               Gillian Anderson como Lily Bart

El capítulo inicia con las Brook en casa de Aurora Fane escuchando una charla de Clara Barton. Es un preludio a otra recaudación de fondo. Marian-—incapaz de ponerse en el lugar de otros insiste en incluir a Bertha y a Mr. Chamberlain. No se da cuenta que, aunque merecida,  la humillación del bazar ha creado una enemistad eterna entre ambos bandos.



Por fin descubrimos el misterio de Mrs. Chamberlain. Hay que recordar que es era victoria y que los Knickerboker son descendientes de los puritanos para entender lo escandaloso de haber isdo la querida del mrido y haber temido un hijo fuera del matrimonio. Recordemos lo que tuvo que pasar Lady Edith y en los Años 20.

Nuevamente, Marian parece salida de la cabina de Tardis. Primero no entiende cuando tía Ada usa el eufemismo bíblico “conocer” para referirse a las relaciones sexuales, y luego dice “eso pasó hace mucho tiempo”. ¿ Y si Mrs. Chamberlain acabase de purgar cárcel por ser asesina, diría lo mismo?  Creo que Marian solo se escucha a sí misma y tiene una necesidad compulsiva de contrariar a sus mayores.

En la charla de Clara Barton, Ada se encuentra con alguien del pasado, Cornelius Eckhart III. Marian, sin conocer la historia de este par se pone en onda casamentera más pesada que la Emma de Jane Austen. No importa, porque a la tía Agnes no le parece que deban renovar su amistad con alguien a quien conocieron en su juventud.




Como la imprudente Marian ya ha invitado a Cornelius,  este se presenta en la mansión van Rhijn a tomar el te. Por suerte Marian esta con Raikes (desde que su tía le prohibió recibirlo, se la pasa con él). Agnes manda a su hermana a ver si parió la marrana, y con dos palabras saca a Cornelius de sus vidas. Eckhard ha estado fuera del país por casi medio siglo,  por eso no se ha enterado de que las Brooks perdieron su fortuna. Ada estará soltera pero no tiene dote así que si el Honorable Cornelius Eckhart III pretende encontrar una esposa rica que busque en otro lado.

El decrepito Romeo acaloradamente niega tener malas intenciones, pero Agnes lo interrumpe. Le recuerda que si su padre le prohibió la entrada a su casa no fue porque Cornelius fuese pobre. Se la prohibió al saber que Eckhardt andaba por los bares alardeando que se iba a casar con una chica rica que iba a mantenerlo. Abochornado, el viejillo apenas alcanza a despedirse de Ada y huye como si lo persiguiese el COVID encarnado.



Agnes conmovida le dice a su hermana que elija el menú y se asegure de escoger sus platillos favoritos (los de Ada). “Quiero consentirte” dice. Ada ni comprende ni sospecha que su hermana lleva años protegiéndola de una humillación que le hubiese roto el corazón.

Entretanto, Marian acompaña a Peggy a su cita con su abogado. Tom Raikes parece poseído, abandona a su cliente como un guante en la antesala e insiste en hablar con Marian a solas. ¡Yo me busco otro abogado! Raikes quiere que Marian se encuentre con él en un hotel . Eso era un escándalo en ese entonces. Hasta la aventada Marian pone peros a ese encuentro y Tom le sale con que no hay que hacer caso a ‘reglas mezquinas”. No parece él y esto ha despertado todo tipo de teorías en Los Gilded Fans.



Marian finalmente acepta reunirse con el Licenciado enfrente de la mano huacha de la Estatua de la Libertad . Hay toda una historia de porque la estatua está en Paris y la mano en Nueva York, pero dejemos que Raikes se la cuente a Marian. Lo importante es que cuando Marian vuelve a recoger a Peggy,  ¡la niña Brooks se ha comprometida en matrimonio!



Me gustaría que Marian se casase rápido y dejase de molestar, de hacer perder tiempo y dinero a sus tías y que comenzase a vivir en el mundo real, e dejase de abogar por Rusel&Chamberlain y dejase de opinar sobre cosas que ignora. Durante un almuerzo con la creme de la creme se pone a defender a J.P. Morgan, Rockefeller y su pandilla. ¿Sabe quiénes son?

Marian, estas defendiendo a Robber Barons cuyo monopolio impidió el crecimiento de la nación hasta que el Knickerboker Teddy Roosevelt le puso un paralé.   La paciencia de Tía Ada se agotó y llegó a amonestar a su sobrina “deja que los demás también hablen”.

Si Marian quisiese luchar por la justicia debería enfrentarse a editores como el que humilló a Peggy, pero lo que le pasa a su amiga tiene poca importancia en alguien que parece sufre del Síndrome Desafiante Opositor.



¡Bienvenida a La Discriminación Editorial!

Entre tanto desmadre de Marian y amenazas de bancarrota para Russell y Enemigos, las desventuras de Peggy casi pasaron desapercibidas. Grave, porque son muy ilustrativas de como la discriminación alcanza hasta el arte.

Miss Scott recibe una carta del Christian Advocate. Les ha gustado su prosa. Quieren conocerla. Quieren publicarla. En eso llega el primer aguafiestas, El Señor Scott, padre de Peggy. La generosidad de Bannister no se extiende a meter extraños en la cocina y los Scott se van a discutir sus problemas familiares deambulando arriba y debajo de la Sexta en un costado de Central Park.

Mr. Scott dice que perdona Peggy su todavía misteriosa falta y quiere que vuelva casa, o al menos que venga celebrar el cumpleaños de su madre. Peggy trata de convencerlo que está bien y feliz donde esta. Tiene un empleo y pronto publicaran sus historias. Mr. Scott le hace notar que a)  su gran empleo la tiene durmiendo en un cuarto de servicio y b) ninguna publicación ‘blanca” le permitirá hacer carrera. Hay pocas afroamericanas publicadas y ninguna es autovalente económicamente. (cuando yo comencé a publicar,  y no hablo de en-línea, por cada nota de una página recibía $11, y eso en 1999.)



Hay un mini incidente que se convierte en eso por la interpretación de las reseñadores. Los Scott han comenzado una discusión. Aunque no gritan, se les ve acalorados, y están separados, cada uno en un borde de la acera. En resumen, están bloqueando la pasada. Una pareja blanca se detiene (obvio porque no puede pasar) y los Scott se hacen a un lado. El derecho del transeúnte es circular, nadie debe (a menos que haya una razón de fuerza mayor ) impedírselo.  Eso se aplica a blancos,  negros, y los de color rosa mexicano.

Sin embargo, tanto Los Ángeles Times como Go Fug Yourself han dicho que fue un acto de racismo. Yaaa, solo los perros y los gatos (y los gamberros) impiden el derecho de pasada. Y eso que dijo de “para por el ladito” terminas cayendo de la vereda y arrollado por un carro. En el caso de esa pareja hubiesen o sido pateados por caballos o rodado en boñiga.

Hoy en día si yo interrumpo la pasada me darían empujones y palabrotas y si se me ocurre cruzar porque dos afroamericanos están teniendo una discusión doméstica,  sería considerado racista. Mi gesto sería una evidencia de mi fragilidad blanca de que le tengo miedo a los negros. Así que faux wokes dejen de buscarle la quinta pata al gato y enfóquense en lo que realmente fue racista en este episodio.

Cuando Peggy llega a su entrevista con The Christian Advócate se encuentra con que no esperaban una chica negra. Aunque es bonita, bien vestida y huele bien, en el  lobby, un individuo no desea sentarse con ella. Para mayor ignominia, el editor la recibe al final del día esperando se aburra y se marche. Peggy tiene la energía de la Gaviota de Café y hace antesala muy discreta.



Finalmente es recibida con una microagresión:  “¿fue usted quien escribió estos cuentos?”(a mi me han hecho esa pregunta. Los editores son los reyes de la descortesía). Cuando Peggy asegura ser la autora, el editor se vuelve más amable. El material es soberbio. muere por publicarlo, pero, pero…bajo dos condiciones.

La primera es que los personajes de color necesitan un whitewash (Me dio risa, porque hoy vemos lo contrario).  La segunda es que firme un documento en el que se compromete a no revelar nunca que es la autora de esta obra. O sea, habrá dos Peggy Scott, y la de piel oscura nunca será reconocida como escritora.

Peggy merece mi admiración,  no solo por negarse a firmar y ceder sus derechos,  sino por su urbanidad.  Es un caso patente de racimo,¿ pero porque las escritoras de cualquier color podemos identificarnos con ella? Hoy en día para publicar cualquier cosa, se exigen cláusulas de confidencialidad, cesión de derechos de autor, cambios de nombre, etc.. La industria editorial sigue siendo enemiga de quienes les dan trabajo.



Potente fue la respuesta de Miss Scott cuando el Señor Carlton le dijo que había un par de hombre que morirían por estar en el lugar de ella. “Es que nunca estarán en mi lugar” dijo la secretaria. Obvio, ¿cómo van a estarlo si son blancos y varones?

Lo que nos lleva a observar el espectro de la discriminación editorial. Hoy todos conocemos (y hemos leído) a Alice Walker, Maya Angelou y Toni Morrison. ¿Pero en qué momento la afroamericana pudo publicar poniendo su foto en la solapa del libro? ¿En qué momento, en America comenzamos a interesarnos en lo que ella quería contarnos?

Antes de Amy Tan qué escritora asiática se hizo famosa en lo que conocemos como mainstream literature. ¿Antes de que Nicolasa Mohr y Sandra Cizneros pavimentaran el camino para las escritoras latinas que escribían en inglés, hubo alguna otra? Hace una semana el New York Times hablaba de un proyecto que buscaba revivir novelas en yiddish escritas por mujeres antes de la Gran Guerra. ¿Por qué escribían en yiddish? ¿Acaso como a Peggy no las publicaban en revistas “blancas? ¿Acaso le exigían cambiar de temas y nombres? ¿Acaso les pedían que se cortaran la nariz?

Pero incluso la mujer blanca tuvo problemas, debido a su género, para publicar en el siglo XIX. En Europa debian cobijarse bajo seudónimos masculinos (George Sand, George Elliot, Fernán Caballero) o publicar con el nombre de sus marido (Mrs. Henry Woods, el caso Colette). La discriminación contra la escritora toma muchas formas.

Los Náufragos y Los Ahogados

Los Knickerboker le hacen una tremenda zancadilla a George Russell. Nos gustaría creer que es en venganza por el bazar, pero en realidad es porque son unos ambiciosos arrogantes. Compraron acciones Russell, esparcieron el rumor de la posible construcción de una nueva estación, las acciones subieron, y se llenaron los bolsillos.

¿Qué hacen ahora? Esparcen el rumor de que no pasaran la ley que permite construir la estación. Las acciones caen y los ricachones especulan con la caída. George está indignado y horrorizado. Solo ve una estrategia posible, comprar todas las acciones e impedir que caigan. Le pide permiso a su mujer porque tendrá que invertir gran parte de su fortuna. La repuesta de Bertha es brillante: “hicimos una fortuna, podemos levantar otra”. George se excita y pide permiso para pasar la noche con su mujer.



A pesar de que la movida de George es temeraria, provoca pánico entre los inversionistas. Morris obliga a Anne a visitar a Bertha y pedir disculpas. Anne lo hace tan mal, que antes que Bertha,  yo ya estoy llamando a Church para que saque a la visita a la calle.

Otro preocupado es Oscar van Rhijn. En la cama, le cuenta a John que Gladys “es perfecta “ A) Es millonaria B) Tan ingenua que nunca sospechara la orientación sexual de su marido y C) Es “simpática”(Léase, Oscar cree poder tener coito hetero con ella). John no parece muy convencido ni contento.



No importa, la inminente perdida de fortuna de George Russell coarta los planes del gay cazafortunas. Aun así, la Pandilla Knickerboker desesperada va en masa a implorar a Russell que deje de comprar acciones. Le prometen que pasaran la ley y en un gesto dramático, Patrick Morris se arrodilla y suplica. George está muy incómodo, pero yo entiendo su negativa. Ellos le tendieron una sucia trampa. ¿Por qué va a creerles ahora? Lo han puesto en una situación precaria, en el medio del océano, aferrado, junto con su familia, a un salvavidas. Si estira el brazo para socorrer a Morris, todos los Russell se ahogarán.



George debe velar por los suyos, pero comete un error. Anuncia a la comitiva de pedigüeños que se niega a ayudarlos como venganza por los vejámenes cometidos en contra de su esposa. Está declaración puede volverse en contra de él.

Patrick Morris vuelve a su hogar. En una escena que me hizo llorar, se despide de su esposa, le agradece la hermosa familia que le ha dado. Sube a su cuarto y se vuela los sesos. Los ignorantes e insensibles han dicho que es cobarde de un rico huirle a la falta de dinero. La ruina entonces no era solo económica. Todavía un deudor iba preso. Morris se suicida para evitar la cárcel. sS familia heredara la deuda, posiblemente embarguen sus posesione, pero no irán a presidio como le ocurriría el deudor mayor.



Contenido Violento y Gory: Un suicidio

Contenido Sexual: Por fin, Los Russell se ponen activos. George pide permiso para pasar la noche con su mujer y ella le da la venia como si fuera una emperatriz romana. Oscar y John muestran más carne. No es que quisiera ver a los Russell sudorosos y bufando, pero es que me tienen harta los fans que dicen que son sexy y que derrapan poder erótico. ¿Donde? Ni un besito, ni un cariñito. Mas sexis fueron las escenas de cama de la última temporada de Shtisel.



Contenido Feminista: Aparte de Clara Barton, esta fue una serie de mujeres aplastadas por prejuicios o por otras mujeres.

Factor Diversidad: La pobre Peggy y su encontrón con el racismo editorial. Oscar y John en la cama discutiendo las dinámicas de la época para que los queer pudieran vivir en paz.

NOTA FINAL: Encontré esta esxcelente reseña en español. Quiero darle crédito no solo por las capturas sino tambien por sus acertadas y muy cómicas observaciones.




lunes, 7 de febrero de 2022

Money isn’t Everything: The Gilded Age 1x02

 


Por fin comenzamos a conocer al servicio doméstico. Marian no acaba de entrarme, pero Peggy es mi personaje favorito (junto con la Tía Ada). Mucho secreto en esta entrega,  menos lo de “La Cacería” de Oscar. ¡Pobrecito!  todo el mundo se da cuenta de lo que trama. Quienes no acaban de darse cuenta son los Knickerbokers que Los Russell son peores que los billonarios de Billions, en eso de competir, ganar y aplastar al contrincante. ¿Quién dijo que el dinero no lo era todo?

Conociendo a Los de Abajo

Tenemos una agradable platica, tipo Mr. Hudson-Mrs. Hughes, antes de casarse,  entre Monsieur Boudin , el Chef Ratatouille de Bertha,  y el ama de llaves . Romance ad portas?  Aparece el leitmotiv de Fellowes que viene desde Gosford Park.  ¿Están los criados predestinados a ser padres de otra generación de criados? En el caso de Mrs.  Bruce, ella es hija de recolectores de fruta, y comenzó de pinche de cocina. Ser la ama de llaves de una familia millonaria ha sido un gran ascenso.



Mas drama ocurre en los bajos de la Mansión van Rhijn. Resulta que la cocinera, Mrs. Bauer, es una jugadora compulsiva y ha caído en deudas con mafiosos. Un sicario viene a exigirle la ( entonces) magna suma de $50 (como $1,300 de hoy) . La aterrorizada señora se roba unos candelabros de Agnes, pero el sicario no los quiere. Parece que va a aventarle uno en la cabeza, pero la cocinera es rescatada por Peggy. Desolada Mrs. Bauer le cuenta de su vergüenza. Llega Bridget y se entera. Entre Bridget y Peggy confortan a la pobre mujer, le meten un brandy,  y meten los candelabros en la alacena.



Los ultra woke llaman a esto un cliché peligroso:  “La Negra Mágica”. A mí me importa un rábano, a mis ojos, Peggy es superior a todos en la serie por su generosidad. Vale cien Mrs. Astor, y 200 Bertha Russel.  Después de tranquilizar a Mrs. Bauer, Peggy va a contarle a Marian y ambas deciden ayudar a pagar la deuda de la cocinera.







Marian busca ayuda en Oscar, quien a cambio pide que la primita lo ayude con la pequeña Gladys. El pobre Oscar es tan poco ducho en esto de cortejar féminas que ya todo Manhattan (incluyendo a Bertha) se dan cuenta de lo que quiere el heredero de los millones van Rhijn. Curiosamente, a Bertha no le pareció bien. Tampoco a Marian, pero tuvo que aceptar. 



No contaban con la astucia de Tía Ada. Una sola mirada a sus sobrinos cuchicheando y ya se huele un complot.  Sacude a Oscar hasta que suelta prenda. Esa noche,  Ada se aparece en el cuarto de su sobrina. La Tía pagará (con lo que presumimos son sus ahorros) la deuda de la cocinera. No le gusta el plan que se trae Oscar con la Niña Russell y no cree que ni ella ni su sobrina deban fomentarlo.



El “Abogaducho”Raiker

Marian, que la semana pasada juzgaba a Ada como “poco inteligente”, ahora se da cuenta que es alguien a quien puede querer. Yo adoro a Ada, pero no dejo de sentir cariño/lastima por Agnes. Pobrecita, no solo tuvo que encontrarse con los infames Russell (y Mrs. Chamberlain)  en el bazar.  Oscar invitó a Larry a tomar té con su madre!!!!  Por enésima vez, Marian tuvo que fingir no conocerlo. Ya Mrs. Van Rhijn estaba bebiendo hiel con el té,  porque notó que el abogaducho (shyster) Raiker estaba interesado en su sobrina-trofeo.



Me detengo y retrocedo. Mr. Raiker escribe a Marian contándole que está de paso en Nueva York. Ni tan de paso, el enamorado leguleyo quiere trasladarse a la Gran Manzana para estar cerca de su Maid Marian. Cuando Agnes, que todo lo paga, descubre que Raiker no cobró por sus servicios, lo invita a tomar té.  Hasta para los criados es evidente que Raiker está enamorado de su ex clienta.

Tía Ada, romántica de corazón, está encantada con un posible enlace con el mundo legal. Tía Agnes está horrorizada. Ella quiere que su sobrina se case, pero con alguien importante, poderoso y adinerado. Cree que Raiker ve en Marian una heredera o alguien con conexiones. Ella quiere que Marian se case con alguien que la proteja y la quiera, pero que tenga para mantenerla.



Tía Ada sigue con planes casamenteros. ¿Qué tal Oscar-Marian?  Agnes se indigna. Marian no tiene un peso y otro impedimento es que Oscar y Marian son primos hermanos. Aunque hacia un par de décadas que se comentaba que el matrimonio entre primos era un peligro genético, desde la Colonia que las bodas entre primos (y entre tío y sobrina) eran la norma entre los ricos y pobres de la nación. Y Nueva York es hoy uno de los 21 estados de la Unión que permite enlaces entre primos hermanos.

Descubrimos dos cosas. Aunque quisiera, Agnes está obligada (posiblemente debido al testamento de su ex marido) a heredar todos los millones van Rhjin a Oscar. No tiene dinero propio para su sobrina y (otro secreto) debido a que la madre de la chica no era trigo limpio, Marian no será aceptada en la sociedad a menos que sea la esposa de un respetable ricachón.

Lord Fellowes vuelve a hacernos morder el cebo con sus secretos. Ahora además de la madre de Marian, y de las secretas infamias de Mrs. Chamberlain, tenemos otro misterio de Peggy. La visita del abogado Raiker le ha venido bien a la secretaria que necesita asesoría legal. Como siempre, Peggy se guarda sus razones y Marian se las respeta, pero para evitar chismes concierta una entrevista entre Raiker y Peggy en Central Park.



Ahí en Bethesda Terrace,  donde Blair Waldorf se convirtió en Mrs. Chuck Bass, Raiker asesora a su nueva clienta. No sabemos de qué se trata porque Marian discretamente se va a platicar con Gladys que está tomando el sol en compañía de Miss Turner. Nos quedamos con ganas de saber este otro secreto de la futura novelista . ¿Además, porque Peggy dijo que no podía consultar ningún abogado de color neoyorquino porque este iría a delatarla con su padre?  ¿Quién es el padre de Peggy que tiene tanto poder?

Y hablando de poder he dejado para el final, a la más poderosa de las líneas argumentales aka Bertha Russell.

No contaban con Los Russell

Todavía lamiéndose las heridas de su humillante velada, Bertha es semi obligada a recibir en su casa a una de sus nuevas enemigas, Mrs. Morris. Esta también viene empujada por su marido el Concejal Morris. George quiere construir una nueva estación de tren en Manhattan (Penn Station) y necesita permiso municipal.



En la mesa,  Morris alaba todo lo de la Mansión Russel incluyendo la deliciosa cena, pero su mujer y su anfitriona intercambian dardos vocales por sobre los candelabros. Acabada la comida, las damas se retiran al salón de baile mientras los caballeros hacen negocios sobre la mesa de billar.

Bertha se ha enterado que Morris&Fane preparan un bazar de caridad para las viudas y huérfanos de la Guerra de Secesión (solo los yanquis por supuesto). Todas las damashasta Marianse harán cargo de un quiosco. Todas, menos Bertha. Con cierta noblesse oblige, le ofrece a Ann Morris su gigantesco salón de baile para el bazar . (Tanto el salón como el hall de billar existen, son parte de The Breakers, la propiedad de Los Vanderbilt en Newport). Morris se rehusa. No quiere deberle nada a la trepadora social.



Mas suerte tiene George. Al día siguiente,  ya Morris ha convencido a sus colegas en la municipalidad de a) comprar acciones de la ferrocarrilera Russel b) aprobar la construcción de la estación y c) hacerse ricos porque cuando se haga publica la noticia las acciones subirán. Esto, hoy, sería ilegal.




Rencillas de Ricos Privilegiados

Sin embargo, Morris&Fane no quieren ayudar a esos negocios. Prefieren tener su bazar en un hotel más estrecho que el monumental Salón Russell. Llega el día del bazar. Llega la Sra. Astor y lo inaugura. Se espera que el bazar dure unos tres días y que genere, con suerte, unos cien dólares de ingreso.



La primera clienta es Mrs. Chamberlain. Marian la trata con mucha amabilidad. La Mujer Escarlata se conmueve agradeciendo que la Niña Brooks desoiga a su tías y la trate como amiga. Esto dura poco llegan las tías.  Agnes le endilga una filípica a sobrina sobre cómo ni debe acercarse a Chamberlain. Marian, que ha sido muy audaz en todo el capítulo, se cohíbe y no hace la pregunta indicada. ¿Que hizo Mrs.  Chamberlain para ser tan despreciada?




Finalmente llegan los Russell. George no pierde el tiempo. Va donde mOrris&Fane y les reprocha duramente la ofensa hecha a su mujer. Luego va de quiosco en quiosco. En todos hace lo mismo, le pasa a la que atiende un billete de $100 (como un millón de pesos chilenos de hoy en día). Compra todo lo que tiene en venta con solo dos órdenes. El quiosco debe cerrar y la mercancía debe llegar a su casa en el espacio de una hora. El bazar se acaba antes de comenzar. George lo ha comprado, George lo ha clausurado.





Es un gesto espectacular, pero que encuentro perturbador. Básicamente es una copia exagerada de lo hecho por Rhett Butler en GWTW. Un hombre de dudosa reputación ha usado su dinero para “comprar” un privilegio, abofetear las tradiciones de una casta que desprecia, y hacer feliz a la mujer que quiere. Sin embargo, se siente como que fue menos sutil, mas implacable, que el Capitán Butler.

Lo noté en las caras alarmadas de los cachorros Russell. Hasta ahora, Berta jura que todo lo hace por sus hijos, pero siento que no es así. Se trata de una vendetta personal que George comparte. pareciera como si escondieran un rencor social bajo la levita y el polizón. Se notó en el manejo de cámaras en el carruaje en el que La Familia Russell se marchó. La cámara online se enfocó en ellos, cómplices y complacidos, como si hubieran asaltado un banco juntos. Nunca se mostró a los hijos. Era como si no existieran.



Mi problema con Bertha es que ella codicia el poder precisamente para ningunear y cancelar a otros que considere indignos. Es una perpetuadora de lo mismo que debería despreciar. Totalmente diferente a como Peggy y Marian tienden puentes entre los de Arriba y los de Abajo, como buscan que los poderosos ayuden a los que no lo son.

He estado tratando de huirle a las criticas porque me da vergüenza que tanto el gremio de periodistas como sus lectores sean tan ignorantes y holgazanes que no usen los dedos para llegar a la Wikipedia y consultar un poco sobre la época y los personajes reales que la habitaron. Pero en varios sitios he encontrado este leitmotiv: “ yo no veo series sobre ricos ni privilegiados”.  ¿De veras? Porque Estados Unidos sí.

En todas las listas de las mejores series del 2021, los primeros diez espacios están ocupados por Succesion, The White Lotus, y Bridgerton. Según Rotten Tomatoes, la serie más vista y apreciada del año fue Only Murders in the Building (Hulu) que tenía lugar en un edificio para super ricos en Manhattan donde dos viejos blancos, privilegiados,  acompañados de una Latinx Millenial,  investigaban crímenes cometidos por la clase alta.



Marian, un Personaje Mal Construido

Mis problema con la serie que ha alcanzado un alza de 15% de sintonía, superando a The White Lotus , uno de los exitazos del 2021, siguen girando en torno de Marian. Mas allá de las limitaciones de la actriz que la interpreta, Miss Brook confunde. No suelo estar de acuerdo con la autora de The Armchair Anglophile, pero concuerdo con su percepción del presentismo del personaje.

En un solo episodio, la hemos visto hablar de tú a tú con ellas,  e incluso reprochar a mujeres mayores y de mayor estatus que ella. luego, la vemos burlarse de las reglas sociales que no permiten a una “niña bien” salir sin compañía de una chaperona cuando esta era la norma en todo occidente

Uno se pregunta como vivía Marian en Pennsylvania. ¿Andaba sola por todos lados? ¿Interactuaba con los adultos con ese desparpajo? No sabemos nada de ella, de sus amigos, de sus criados. ¿Como alguien tan despierta para reconocer las aviesas intenciones de su primo no se dio cuenta de que tipo de persona era su padre o de la vida de despilfarro que el llevaba?  Estas lagunas en el perfil de Marian la hacen un personaje mal construido.





Mis preguntas sobre este capítulo. ¿Cuál es el secreto de Peggy? Creo que tuvo un bebé y que su padre lo dio en adopción en Pennsylvania y por eso necesita de la ley para recuperarlo. Mi conjetura de la madre de Marian es que está viva en algún lado, que abandonó al marido cansada de sus juergas. ¿Y ustedes qué creen? 

Contenido Violento o Gory: Un mafioso le da un par de sacudones a la pobre Mrs. Bauer.



Contenido Sexual: Cero,  aunque Decider ha llamado a Los Russel “La pareja más caliente de la televisión”.  ¡Pero si ni los hemos visto dormir juntos! Es que parece que ser compinches de travesuras de gente de plata ahora es sexy. ¿Oyeron wokes hipócritas? America ama a los ricos que gastan plata en molestar a otros menos ricos.

Contenido Feminista: Me temo que el gran triunfador de la noche fue George Russell. Lo que nos vuelve al punto de que su mujer seria nadie si no fuera por el apoyo del marido milloneta. El Licenciado Raiker informó a Marian que la escultura que corona la fuente de Bethesda fue hecha por una mujer. Alice Burton en su wok-burlesca reseña en Vulture no entendió el significado de esa información . Partiendo de la base (correcta) de que los estadounidenses y otros seguidores de la serie saben poco de la Gilded Age, Lord Fellowes nos informa sobre gente que fue parte de la cultura sin ser matronas amargadas, arribistas.



Emma Stebbins no solo debería importarles a las wok MeToo por ser la primera mujer en ser comisionada por la Ciudad de Nueva York para un monumento público. Además, era gay vivía abiertamente con dos mujeres en Roma. Fue ahí donde conoció a Louisa May Alcott y los que siguen viéndole cara de gay a LMA dicen es porque tenía “esas amigas lesbianas”.

Factor Diversidad: Continúa siendo Peggy un estuche de sorpresas. La vemos hacer alianzas en vez de dividir como hacen las clases altas,  y tenemos un atisbo de las escalas de poder en la comunidad afro-neoyorquina.