lunes, 25 de mayo de 2026

La Invasión Britanica de Los 60s (Teen Culture X)

 


Desde que se comenzaron a grabar música y canciones y a vender los primeros discos, que la clave del éxito discográfico ha estado en manos de los jóvenes. Eso motivó la moda del Charleston en la Era Collegiate, del Swing durante la Depresión, de la Sinatramania y de la Elvismania, pero la próxima onda vendría del otro lado del océano.

La Beatlemanía

Aunque America había pasado por periodos de anglofilia (sobre todo durante la Segunda Guerra Mundial) nunca esta había alcanzado el mundo de la cultura popular. La música pop inglesa, como la comida británica, era algo ininteligible para el adolescente estadounidense. Eso cambió con la llegada de cuatro jóvenes músicos que arrasaban en los Billboard, en la moda y en el corazón de las jovencitas de todo el mundo.

Pido disculpas si no me adentro mucho en el origen y evolución de Los Beatles. Hay excelentes libros y documentales que describen esas etapas. Bástese saber que Los “Fabulous Four “, como se les apodó, abrieron la puerta no solo a su prodigiosa música sino también a la de otros grupos británicos. En tres palabras, John Lennon y Paul McCartney eran adolescentes en Liverpool cuando se conocieron a fines de Los 50 y ya John era parte de una nueva ola musical llamada el Merseysound (por el rio que recorre Liverpool). A ellos se les agregaría George Harrison de apenas quince años.



Como grupo ,y ya bajo el nombre de The Silver Beetles (escarabajos de plata) los tres más Stuart Sutcliffe en la batería,  se fueron a tocar en los bares de Hamburgo. En 1960 ese puerto germano era una plataforma de internalización para bandas británicas.  Para 1962, el grupo había dicho adiós a Sutcliffe y reemplazado en las baterías con Richard Stark, conocido por la posteridad como Sir Ringo Starr. Aunque todavía tocaban temas ajenos, la mayor parte de su producción era escrita por John Lennon y el futuro Sir Paul McCartney. Mas importante, bajo la guía de Brian Epstein, iban a hacer historia.

Un año más tarde, con el nombre oficial de The Beatles,  tenían canciones en la radio como “She Loves You” con su pegajoso estribillo de ‘Yeah, Yeah, Yeah”, y un Long Play en el mercado. Una de las novedades de los Beatles era que ahora sus fans no se limitaban a comprar singles. Preferían adquirir inmediatamente a las colecciones encerradas en un LP. Esto aumentaba las compras y las ganancias.



El momento clave del grupo llegó, en 1962,  con la presentación de Los 4 de Liverpool en el Palladium de Londres. Las manifestaciones de pasión que provocaron en su fandom llevarían a un periodista a bautizar la nueva histeria masiva como “Beatlemanía”. Esta presentación precedió  un tour por el Reino Unido que provocaría las mismas manifestaciones de júbilo de las admiradoras. En noviembre de 1963, cuando John, Paul , George y Ringo eran presentados a la Reina Madre, y a la Princesa Margarita, eran los más famosos del reino. Pronto lo serian del mundo.

La música de los Beatles había cruzado el Atlántico y llegado justo después de la tragedia de Dallas. En un país enlutado por la muerte del presidente Kennedy, la música alegre de los Beatles ponía una nota de optimismo y romance en el aire. En febrero de 1963, “I Wanna Hold Your Hand” era la reina del Billboard.



Para cuando Los Beatles aterrizaron en el Aeropuerto John F. Kenedy (verano de 1963) lo esperaban 30.000 fans vociferantes. Este barullo seguiría a los Fabulous Four a través de sus presentaciones en el Palladium de Washington, el Carnegie Hall y tres visitas al Show de Ed Sullivan. Para cuando abandonaron la Unión Americana, el país era presa de la Beatlemanía.

El conjunto volvió a USA en 1964 y fueron recibidos como reyes no solo del rock sino de la música Pop en general. A pesar de la descerebrada declaración de Johm Lennon de “somos más populares que D-s”, Los Beatles seguirían ejerciendo su hechizo sobre la juventud americana hasta su separación en 1970.



¿Cuál fue el secreto de su éxito?

Primero fue su música. Aunque siempre reconocieron la influencia de Elvis y de los músicos afroamericanos, el grupo no  temía  mezclar otros sonidos fuesen folklore británico o música clásica. Más adelante añadieron influencias hindúes y se abocaron a un tipo de rock psicodélico inspirado por las drogas que consumían. Para mí que su mayor contribución fueron sus letras. Por primera vez, uno le ponía atención al contenido de sus canciones, ya para 1966 estaban escribiendo temas más profundos que exploraban la condición humana como “Nowhere Man” y “Eleanor Rigby”.



Lo segundo y más superficial, eran jóvenes atractivos, uno solo de ellos (John) estaba casado cuando llegaron a America. Como Elvis antes, imponían modas con sus cabellos largos, sus botas puntiagudas y sus sweaters de cuello alto que hasta hoy en Chile se conocen como “beatles”.

Como Sinatra y Elvis antes de ellos, Los Fab Four supieron aumentar su éxito incursionando en el cine. En 1964 se podía ver en el cine A Hard’s Day Night que pretendía encapsular la experiencia cotidiana del conjunto añadiéndole un amago de trama. La idea de tratar la historia como si fuese un filme de Los Hermanos Marx fue excelente, la comicidad funcionó muy bien sin caricaturizar a los ya ídolos. La banda sonora también estuvo a la altura de la cinta con temas como “I Should Have Known Better”.



La siguiente película fue Help! Se trataba de una especie de parodia de los filmes de James Bond que giraba en torno a una banda de árabes sanguinarios que querían recuperar un anillo sagrado ahora en poder de Ringo. Esta historia tenía a los Beatles cruzando desiertos y esquiando en paisajes nevados. A diferencia de A Hard Day’s Night, Help! fue filmada en Technicolor lo que ayudó a admirar el look y vestuario del conjunto.



Recuerdo haberla visto en el Olimpo de Viña en 1966 y enseguida me enamoré de Ringo y exigí un anillo como el fatídico que usa en el filme y sus botas. Mi madre nos consiguió ese calzado que era unisex, pero el anillo se hizo esperar. Mi hermano rechazo los botines, pero tuvo que soportar el horrible peinado a pesar de las protestas de nuestro padre que no lo consideraba masculino.

Los Beatles no solo nos proporcionaron las canciones más hermosas de amor desde las escritas por Irving Berlin. Supieron ser relevantes hasta su rompimiento adaptándose a La Era Hippie con sus viajes a la India, con ropa exótica y con su afición a probar substancias lo que influiría en su música psicodélica. Aqui un ejemplo con “Lucy in the Sky with Diamonds “



Un efecto colateral de los Beatles fue que dejaron la puerta abierta para otros conjuntos británicos que llegarían al HIt Parade con sus nombres extravagantes: The Animals; The Troggs, The Kinks, The Searchers, The Hollies, The Zombies, The Tremeloes y otros

Y por supuesto, en 1965 llegaron los Chicos Malos del Rock. Noten su diferencia de vestuario con los otros grupos ingleses.



Tan importante fue esa invasión británica que en USA se fabricaron a Los Monkees. Al menos su líder Davey Jones era de Manchester. Los demás eran más americanos que el pie de manzana. Con ellos se armaron un programa d televisión que a nuestros ojos infantiles parecía una versión inglesa de Los Tres Chiflados.




Mary Quant y la Minifalda

No solo la música fue invadida por los británico. En  el mundo del cine, James Bond se convertía en una franquicia apreciada por los jóvenes americanos. En la televisión reinaban series inglesas como El Santo, El Agente de CIPOL y mi favorita, Los Vengadores. Volviendo al cine, se privilegiaron filmes que hicieran hincapié en la cultura “Mod” que afectaba a la juventud británica como Georgie Girl, Alfie y Darling. Sir Sidney Poitier ,quien había sido un alumno problemático en la icónica Blackboard Jungle, ahora era el maestro de una problemática clase compuesta por chicos del East End Londinense en Al Maestro con Cariño.



Estos filmes aportaban actores jóvenes como Lynn Redgrave, Julie Christie, Sir Michael Caine y la cantante Lulú que ganaría Eurovisión en 1969. Más importante es que estos actores modelaban estilos de vestuario que los jóvenes estadounidenses copiaban y que iban asociados a la legendaria Carnaby Street. Esta calle londinense seria inseparable de la cultura “Mod” con sus restaurantes y boutiques que frecuentaban los jóvenes hípsters de esa época. Ahí compraban ropa Los Beatles y las Hermanas Redgrave. Tal vez no la Princesa Margarita, pero si una chica llamada Camilla Shand, hoy Reina de Inglaterra.

                      La Reina Camilla en Los 60

Parte del hechizo de Carnaby Street era la moda con sus nuevas tendencias como la minifalda. Hay mucha discrepancia sobre quien acortó las faldas femeninas y de eso ya he hablado en otro sitio. Aunque hubo chicas que en los veranos calurosos del sur de Estados Unidos se subieron el dobladillo hasta arriba del “largo Chanel” (cubriendo la rodilla) establecido por los modistos. Este estilo “Ya Ya” no persistió. El diseñador francés Courreges aulló de que él había inventado la falda corta en su colección de 1965, pero Dame Mary Quant fue quien había establecido tanto el largo como la hechura de una prenda que en dos años había recorrido el mundo.

                   Dame Mary Quant en una de sus microminis


Originalmente la mini (llamada así por el pequeño coche de la modista) era unas pulgadas arriba de la rodilla, al final de la década ya llegaba a la mitad del muslo. Faldas tan cortas no podían usarse con liguero y medias.  Quant lo solucionó agregándoles pantimedias en colores psicodélicos que hacían juego con las faldas cortas. Incluso desenterró una reciente moda impuesta por el Gran Balenciaga: las medias con patrones tipo arlequín, caladas o con motivos florales como se ven en la cubierta de Seventeen.



Carnaby Street y sus diseñadores  cifraban su publicidad en modelos o actrices que usaban sus prendas tal como Dame Diana Rigg, la actriz más famosa de la BBC gracias a su rol de Emma Peel en The Avengers. Esa fue la gran era de las modelos como Jean Shripon o Patti Boyd que en 1965 se casaría con el Beatle George Harrison. Ambas serían apantalladas por la hoy conocida como Dame Lesley Lawson.



Nacida Lesley Hornby, desde pequeña la apodaron “twig” (ramita) por ser muy delgadita. A pesar de ser baja (1,68) para la pasarela, el solo pesar 41 kilos ayudó a “Twiggy” a llegar a la fama. Su figura andrógina acompañada por un corte de cabello pixie sirvió para crear un canon de belleza de Los 60. La figura debía ser extremadamente delgada, sin curvas femeninas, con aspecto de adolescente o tal vez pre-adolescente. Fue el tipo de cuerpo que las jovencitas del Reino Unido y de los Estados Unidos anhelaban poseer.



Ser muy flaca, usar faldas cortísimas y adoptar una actitud liberada sexualmentedespués que la píldora anticonceptiva se puso a la venta en 1960 eran el ideal de belleza al que aspirarían las jóvenes del mundo occidental. Para lograrlo se someterían a dietas absurdas, caerían en trastornos alimenticios que no serían reconocidos por la medicina hasta veinte años después y abusarían de substancias. En suma, serian el lado oscuro de la Invasión Britanica. Entretanto nadie era inmune a las nuevas modas, ni la realeza y fue la época en que La Familia Real Britanica adquiriría presencia en revistas del corazón siempre consumidas por el público juvenil.



Los Adolescentes de la Familia Real

A lo largo del Siglo XX, la realeza británica había atraído el interés de los medios estadounidenses y convertido en fuente favorita de chismografías. Así, los jóvenes habían seguido el romance del Rey Eduardo VIII y Mrs. Simpson que lo llevaría a abdicar el trono; hasta Hollywood se había enfocado en la boda de la futura reina Isabel II y un público romántico había hecho conjeturas de cuál de los novios de la princesa Margarita la llevaría al altar.

La diferencia, a mediados de Los 60,  es que Margarita ya era una matrona con hijos que no interesaba al público juvenil. Diferente el caso de la reina quien todavía estaba en su etapa fértil habiendo dado a luz a su hijo menor, el hoy Duque de Edimburgo,  el mismo año en que Los Beatles invadían USA. Mas trascedente es que la soberana era madre de adolescentes. En 1966, su hijo mayor, Carlos, se convirtió en Príncipe de Gales y las revistas del corazón comenzaron a buscarle esposa.



Por otro lado, Ana, la única hija de Isabel y del Duque de Edimburgo, era ya una adolescente a mediados de los 60 y aunque sus aventuras y desventuras no comenzarían a ser comidilla de la prensa sino a partir de 1968, en las fotos de ceremonias oficiales donde acompañaba sus padres se la veía con minifaldas y luciendo las modas de Carnaby Street. ¡Se dice que fue Ana quien convenció a su real madre de subirse el dobladillo de sus faldas!


         Evolución del ves tuario de la Princesa Ana. 1966, toavia colegiala, pero ya muestra rodillas.
                                  Un año  más tarde, los hermanos usan faldas cortas.
            1968, tia Margarita y Ana creen en la minifalda. La abuela no.
         
         1969, la falda de la princesa se hace más corta, no la de Mami.
                            Australia, 1970, la familia minifaldera.



Las Nuevas Familias Televisivas

Mientras el mundo se preocupaba de familias de las realezas, la televisión insistía en el tema de la sitcom familiar. El éxito de Mis Tres Hijos indicaba un gusto por núcleos familiares que no fuesen los tradicionales. En 1966, la CBS ponía en el aire Family Affair (Mis adorables sobrinos) que contaba como un playboy neoyorquino (Brian Keith), que compartía su vida con su valet e innumerables mujeres, debía hacerse cargo de tres sobrinos huérfanos.



Aunque esa serie se cifraba más en los problemas de los gemelos Buffy y Jody, a veces la trama recordaba a la hermana mayor Cissy, una adolescente que enfrentaba al Tío Bill con los problemas de las jovencitas y permitía a Kathy Garver lucir la moda de su época. Family Affair tuvo un éxito respetable durando seis temporadas. El problema es que los mellizos ya bordeaban la adolescencia y Cizzy, interpretada por una actriz de 25 años, seguía siendo una adolescente sin oficio y sin  agenda.

              Para lo único  que servia Cissy era para modelar moda de adolescente.


                                         Y Peinados.



Menos éxito tuvo Los Monroe, un intento de describir la vida de los teenagers en el Viejo Oeste. La historia de un puñado de huerfanitos que debe salvar el rancho de sus padres y protegerlo de indios, bandoleros y el arduo clima de Montana, no interesó a nadie y duró apenas una temporada. Lo más memorable de una serieque a mí me gustó fue la hermana mayor interpretada por una jovencísima Barbara Hershey.



Otras familias televisivas serian un poco más estrambóticas, tal vez monstruosas. En septiembre de 1964 ,la ABC y la CBS, con una semana de diferencia, lanzaban al aire The Munsters y The Addams Family. Notable que ambas series, que hoy son de culto, e incluso Los Locos Addams se han vuelto franquicia, solo durasen dos temporadas. Notable cuando otra serie familiar, también de tema sobrenatural, se estrenó ese mismo septiembre. Solo que Bewitched (La Hechizada) duraría ocho temporadas siendo un éxito aún más allá de las fronteras estadounidenses.




A diferencia de otros shows, ni Los Munsters ni Los Addams ni Los Stevens tenían hijos adolescentes. Faltaban décadas para conocer a Wednesday en esa faceta. Entretanto, un par de ídolos adolescentes aparecería en la primera soap opera nocturna.

Los Jóvenes de Peyton Place.

Desde la publicación de la novela de Grace Metalious en 1957 que se ha convertido Peyton Place en toda una franquicia. Alrededor de ella y su secuela Retorno a Peyton Place se han hecho un filme, un par de telefilmes y se han escrito libros desmitificando y mitificando a la novela y su autora.

A pesar de su elegante nombre francés, Marie Grace de Repentigny nació en la pobreza en Manchester, New Hampshire. Aun casada con George Metalious siguió llevando una vida miserable hasta que su marido se graduó de la universidad y consiguió un puesto como director de una escuela en el pueblo de Gilmanton.

                           Grace Metalious

Durante esa época, y aun con hijos, Grace no cesaba de escribir. Su mejor trabajo giró en tono a un caso policiaco ocurrido en GIlmanton cuando una chica, cansada del abuso sexual de su padre, lo mató. Metalious expandió ese suceso poniéndolo dentro del marco de un pueblo y poblándolo con personajes hipócritas y llenos de prejuicios que esconden esqueletos en sus propios closets. Aunque el pueblo es una amalgama de varios pueblos de New Hampshire, le puso un nombre ficticio: Peyton Place.



El libro fue rechazado por sus escenas de sexo bastante graficas para la época, pero finalmente fue publicado por una editorial pequeña. Solo se le cambió un hecho: Lucas Cross que viola a su hijastra Selena, no es su padre biológico como en la vida real. Acompañó a la publicación una extensa campaña de publicidad que ayudó a que Peyton Place en 1955 coronara la lista de superventas y siguiera ahí por casi dos años.

Los Metalious se compraron una casa y vendieron los derechos de filmación a la Metro Goldwyn Mayer que filmó una visión muy “saneada” en 1956 con Diane Varsi como la protagonista, la tímida e insegura Alison McKenzie, y Hope Lange como su amiga, Selena Cross que se ve empujada al parricidio.

Debido a que Diane Varsi era muy guapa, le sacaron los complejos de Allisson, aunque si hay un escándalo cuando su madre (Lana Turner) creyéndola una “ramera” le revela que es ilegitima, que su padre era el patrón casado de Constance y que ninguna de las dos tiene derecho al apellido Mackenzie.



Allison no pierde su virginidad con un hombre casado; Selena no aborta ya que pierde el bebe a causa de una caída; y Rodney Harrington no es el Nate Jacobs de Peyton Place. Aun así esa escena de Euphoria del Winter Formal (Segunda Temporada) en que Nate ha ido al baile con una chica que su familia aprueba, pero la planta para perseguir a Maddy está inspirada por el prom de la novela/film en que Rodney lleva a Allison al baile porque ella es “presentable”, pero la abandona para irse tras la chica mala, Betty Anderson.

Aunque Grace Metalious adquiriría fama y fortuna su vida personal era un caos, se divorció, se metió con malas parejas y se enamoró de la botella, muriendo de cirrosis hepática en 1964, solo unos meses antes que la ABC pusiese en pantalla un proyecto basado en su novela. Era la primera vez que una soap opera tenía horario estelar. Eso se debía su contenido ‘adulto” y a que era un proyecto caro con actores famosos como Dorothy Malone quien daría vida a Costance Mackenzie.

A pesar de ser un proyecto novedoso y audaz, se mereció el riesgo tomado por la cadena. Peyton Place es hoy una gema de la televisión  que abrió la serie para todas las soap-operas del prime time de Los 80 como Dallas y Dinastía. Otro detalle es que creo ídolos juveniles y presentó historias que atraían a jóvenes espectadores que siempre habían visto las soap operas como programas para amas de casa maduras y viejitas.



Las protagonistas de la serie-como en el libro, eran las Mackenzie, pero pronto la historia se cifró en Allison interpretada por la Hollywood Baby, Mia Farrow. Maria de Lourdes Villiers Farrow era hija del director de cine John Farrow, y de la estrella de Los 30, Maureen O’Sullivan. A su haber solo tenía un filme, The Gus of Batasi a su haber, pero supo hacer suyo un rol que se asemejaba más a la del libro que lo que Diane Varsi y Carol Linley habían presentado en el cine.





Mia-Allison era tímida, lectora voraz, idolatraba el recuerdo de un padre que nunca conoció, también era un poco antisocial y se llevaba mejor con sus mayores que con sus congéneres. Viéndola ahora, estoy segura que Sissy Spacek le copió el look y que su Carrie era una versión exagerada de Allison. Rodney Harrington era el amor secreto de Allison, pero andaba con la chica pobre Betty Anderson (Barbara Parkins).

                        Sissy-Carrie y Mia-Allison

El gran cambio era que Rodney nieto del ricachón del pueblo era bueno e idealista. Norman, que en el libro era víctima del bullying de Rodney, ahora era su hermano menor y compañero de escuela de Allison. Para interpretar a Rodney querían a alguien “que se pareciera a Doug McClure” (quien entonces hacia de Trampas en El Virginiano). Ryan O’Neal había sido boxeador en la universidad, pero había colgado los guantes para hacerse actor. Entre nos, era más guapo que Doug y mejor actor.

                                            Ryan y Doug

El triángulo Allison-Rodney-Betty atrapó al público joven y pronto Peyton Place era renovada para otra temporada y vendida al extranjero. En América Latina se llamó La Caldera del Diablo y causó tal furor que tuvo una reposición en mi primer año de adolescente (1970) un año después que había acabado en USA tras cinco temporadas. Yo ya conocía a Mia por su matrimonio/divorcio de Frank Sinatra, pero Ryan/Rodney fue una sorpresa y me enamore de él totalmente.

La serie bajó de ratings cuando Mia, por presión de Sinatra, se retiró en 1967. Se intentó reemplazarla con otra actriz jovencita, pero Leigh Taylor Young, esposa de Ryan O’Nealen la vida real, quedó embarazada. Entonces, Rachel, su personaje,  también tuvo que dejar la serie. A través de las cinco temporadas, Ryan tuvo muchas ofertas de Hollywood, pero fue leal a Peyton Place. Así lo premió la suerte ya que casi inmediatamente la Paramount lo contrató para el rol de Love Story que lo llevaría al estrellato.



Ryan y Leigh



Peyton Place y su hincapié en crear subtramas con personajes juveniles, sentó un precedente para que las soap operas incluyesen tramas y actores juveniles, algo que sería fundamental en el género durante Los 70s. Sin embargo, la televisión estaba buscando nuevas maneras de introducir en sus guiones  la cultura Hippie, que envolvía al zeitgeist de la segunda parte de Los 60.

BIBLIOGRAFIA

Brooks, Marla. The American Family on Television: A Chronology of 121 Shows, 1948-2004

Manchester, William. The Glory and the Dream: A Narrative History of United States, 1932-1972

Miller, Donald C. Coming of Age in Popular Culture: Teenagers, Adolescence and the Art of Growing Up

Palladino, Grace. Teenagers: An American History

Rollin, Lucy. Twentieth Century Teen Culture by Decades

 

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