lunes, 17 de mayo de 2021

La Francia de los 60: Drama de época continental (I)

 


Desde que Ruhami llegó a mi vida, el hastío que me perseguía debido a las condiciones del drama de época actual se evaporó. A través de diversas plataformas y servicios de streaming he descubierto que en la Vieja Europa se siguen haciendo cosas de calidad y mérito artístico y que no están obligadas a sujetarse a las fórmulas establecidas por la cultura angloparlante. Hora es de hablar de ello y comenzamos como siempre por la capital de la cultura europea: Francia.

En la primera década del Tercer Milenio, Francia se anotó dos goles en el área del custom drama. La primera fue la adaptación de las andanzas de Nicholas Le Floch, un detective aristócrata en la Francia de Louis XIV. La siguió, la extraordinaria” Un Village Français” un descarnado retrato de la vida cotidiana bajo la Ocupación alemana de un pueblito del Franco Condado.



A pesar de la fama cosechada con ambos seriados, la televisión francesa no ha probado suerte en ninguna de esas áreas. De historia antigua tenemos el dramatizado “El cardenal y la reina” que he encontrado en Vudu: una visión de los amores de Ana de Austria con el Cardenal Mazarino. Es como una precuela a “Versalles”, pero esta última serie tuvo un definitivo sello anglo.

Lo mismo ocurre con el proyecto actual de Isabelle Adjani, “Diana de Poitiers”, que será un dramatizado en dos partes. La mejor parte del cuento de la amante de Enrique II quedará en manos de Starz que ya tiene contratada a Samantha Morton para dar vida a la rival de Diane, Catalina de Médicis en “The Serpent Queen”.

                                             Adjani como Diane de Poitiers



La televisión francesa no muestra interés por el drama de época y lo deja en manos de Netflix que crea proyectos de escaso mérito y nula historicidad como “Le Bazar de la Charite” y la fantasía histórica ‘La Revolution”.  Sin embargo, hay en las productoras galas un espacio de tiempo que los vuelve nostálgicos. Son el comienzo de Los 60.

Agatha Christie a la Francesa

En mi sondeo del drama de época continental he visto que abundan los whodunnit históricos. Francia no ha sido la excepción. Aparte de Nicholas Floch y el más moderno Maigret, la televisión gala se embarcó en unas series de adaptaciones de Agatha Christie conocidas como “Les Peites Meurtres” (los pequeños asesinatos). Para no chocar con la sensibilidad purista de los fans de Dame Agatha, se han reversionado sus mejores misterios y se ha trasladado la acción a la Francia antigua, prescindiendo de los geniales detectives Poirot y Miss Marple.



La primera temporada tuvo lugar en os Años 30 y su única notabilidad fue que uno de los detectives era gay. Mas éxito tuvo la segunda ola con siete temporadas que van desde el 2013 hasta el 2019. El largo de la serie es clara evidencia de que el público la apoya. No sé por qué. La acción tiene lugar en Lille y trata de crímenes locales que debe resolver el insoportable inspector Swan Laurence cuyo mayor mérito parece ser el desprecio con el que trata a sus principales colaboradoras su secretaria Marlene, y Abril, una joven periodista.

El vestuario es glamoroso, las actuaciones pasables. Aparte de eso no veo el motivo que haya gustado tanto una serie donde su protagonista es antipático, soberbio y casi misógino en el trato de sus ayudantes. Marlene andará disfrazada de rubia tonta, pero es obvio que está enamorada del Laurence y por eso le es devota y sumisa, aunque ya solo falta que el policía la use de alfombra.

El caso de Abril es más triste. A sus veinticinco años ha acumulado desdichas causadas por su condición femenina. Ahora intenta salir adelante en el mundo de periodismo, a pesar del acoso de un editor y las pullas hirientes y desubicadas de Laurence. Debido a la naturaleza inquisitiva de Abril y a un hábito de meterse en sitios peligrosos, los caminos de la periodista y del comisario se entrecruzan constantemente.





Laurence no pierde oportunidad de humillarla y amedrentarla, usualmente usando como base de su ataque la desesperada necesidad de Abril de superar un género que la debilita ante los hombres. Así hay burlas por su vestuario (jeans que entonces no eran vistos como prendas de trabajo para la mujer) o su puritanismo a pesar de ser mujer divorciada.

Esta serie que puede verse en Amazon, Acorn Tv, y creo que hasta estuvo en Netflix, me provocó sorpresa puesto que ha sido confeccionada antes y después del MeToo, pero entiendo que a pesar del eslogan de las mituteras francesas Chacun son Porc (un puerco por cada una) todavía se considere atractivo un porc como Swan Laurence. Tal vez el que la acción tenga lugar a fines de los 50/comienzos de los 60, permita esa actitud tan reprensiblemente sexista que supera en creces el machismo del Don Draper de “Mad Men”.



El Cuento del Stalker

Otra serie que glamuriza los 60, es “Romance”en inglés “Wonderland”una fantasía romántica hecha justo antes de la pandemia.  En el 2019, Jeremie, un ex estudiante de medicina se ha convertido en un loser total. Vive de arrimado en casa de una hermana divorciada a cambio de ser baby sitter de los sobrinos, mal se gana la vida con un empleo de vendedor de vinilos en una tienda de música y cuando se tropieza con una ex novia, descubrimos que es mitómano y que ella lo dejó por su costumbre de andar con cuentos nacidos de una imaginación tan fértil como la de Walter Mitty.

La noche de Año Nuevo, unos amigos llevan a Jeremie a una disco muy original. Se trata del Wonderland, un antro dedicado al rock de comienzos de los 60. Jeremie tiene un encontronazo con el dueño, pero lo atrapa una fotografía que ve en la pared. La foto representa una mujer, de espaldas a la cámara, entrando en el mar. Aun sin ver su rostro, Jeremie enloquece por ella.



 Indaga con las camareras y descubre que el Wonderland original estaba en Biarritz en 1959. Era propiedad del padre del actual dueño. Tony ha revivido el Wonderland como una manera de conectarse.  con el padre que murió en un accidente cuando él era muy pequeño.

Totalmente obsesionado, Jeremie abandona su empleo y consigue otro como camarero del Wonderland. Incluso comienza a stalkear a   Tony. Se le, mete en la suite del hotel donde vive en un esfuerzo por descubrir la identidad de la desconocida que lo ha hecho perder la cabeza.

Finalmente, una tarde a solas en el bar, Jeremie coloca un disco de Odetta. Al final de la canción el ensimismado Jeremie nota que su entorno ha cambiado, sale del bar y descubre que está en Biarritz en 1960. Desorientado deambula hacia una playa donde un grupo de jóvenes están reunidos. Ahí ve a la mujer de sus sueños. Ella se vuelve hacia él…un solo vistazo a la bella Olga Kyrylenlo y Jeremie se obsesiona más.



Valeria, la hermanita de Chris Desforges, novio de Alice (Kurylenko), casi se ahoga. Jeremie anuncia que es médico cardiólogo, le da respiración boca a boca y cae tan bien en la familia de los Desforges que se lo llevan a su villa. Jeremie les hace un cuento chino de que es Pierre Foucher (el maestro que más odió en la facultad) y que le robaron el auto y los documentos.

Aunque el cuento tiene muchos agujeros, los Desforges son tan despreocupados como hedonistas, Jeremie/Pierre se ve envuelto en un torbellino de fiestas y asiste a la apertura del “Wonderland” original. Ahí conoce al padre de Tony y a Margaret, su amor imposible, una escritora canadiense atada sentimentalmente al novio que murió en la guerra.

Aunque existe un Papa Desforges, que es el del dinero, su presencia no se materializa y los Desforges se acostumbran al “médico”. Jeremie descubre un modo de volver al presente, pero prefiere seguir cerca de la enigmática Alice. La historia se vuelve un noir, tipo novela de Patricia Highsmith, con Jeremie convertido en un Tom Ripley. Solo que su obsesión es una femme fatale que ya le ha costado la vida la ex prometida de su novio y que según Chris miente sobre su pasado.

                          Alice, Chris Desforges y El Talentoso Dr. Foucher

Jeremie sigue a Alice hasta una granja en la campiña vasca. Además de espiarla desnuda en el baño, registra sus maletas y encuentra un cartucho de municiones. Jeremie sigue con su fisgoneo rastreando a Alice hasta Paris donde terminan haciendo el amor. Allá, gracias a un casillero privado y el diario que encuentra adentro, se entera que Alice es judía. Sus padres murieron en los campos nazis y quien los delató (para quedarse con su apartamento) fue Desforges Pere.  No es casualidad que Alice y Chris sean novios, es parte de un plan de venganza.

Lo que en papel suena muy interesante, un maridaje de misterio y viaje en el tiempo no funciona en pantalla. Wonderland se apega a formulas añejas sin renovarlas. La historia de un desadaptado que solo es feliz en el pasado tiene ecos del “Midnight in Paris” de Woody Allen. La obsesión del protagonista con una mujer de otra época evoca a la romántica “Somewhere in Time”, pero la falta de química de los protagonistas evita las similitudes positivas.  

A Jeremie/Pierre le falta la determinación y ambición de un Tom Ripley. Su única motivación es poseer a una mujer a la que nunca llega comprender del todo. Los temas de venganza, drama familiar y mentiras pasadas y presentes son demasiado serios para un protagonista que parece estar jugando a ser héroe de comedia romántica, pero que se comporta peor que el Joe Goldberg de” You”. El ritmo de la serie también es forzado con momentos de dudoso humor dando paso a otros de increíble violencia, y el final es un sinsentido total



En su loca aventura, Jeremie roba dinero, llaves y autos. Se infiltra en casas ajenas, rompe pisos, fisgonea mujeres denudas y hasta secuestra a un niño. A diferencia de Penn Badgley en “You” se supone que debemos admirarlo y comprenderlo. Digamos que la combinación de musical de Jaques Demy y “Au Plein Soleil” no le cuadra. Le falta el carisma actoral y la belleza física de Alain Delon para hacernos olvidar que es un Stalker/delincuente/posiblemente un enfermo mental. Eso según los estándares del Tercer Milenio, pero “Wonderland” nos deja saber que las reglas mituteras podrán controlar Hollywood, pero no la televisión francesa.

La Mujer en la Televisión Gala de los 60

Mi última selección es mi favorita, “Speakerine” del 2017. La historia tiene lugar en Paris en 1962. Christine Beauval es el rostro más admirado de Francia, y eso que no es ni actriz, ni cantante, ni modelo, solo una humilde speakerine, (la persona que anuncia el siguiente programa en televisión). Parece una tarea tan humilde, pero casi no hay mujeres en el rubro. La otra spkearine del canal no es tan atractiva como Madame Beauval y está ahí solo por ser la “amiguita” de un ministro.

A sus 42 años, Christine es una estrella, la esperan sus admiradores a la puerta del canal, recibe kilos de cartas elogiándola y una cantidad de Hate mail que Michelle, su fiel asistente, procura ocultar. Algunas cartas vienen de gente que cree que Christie debería estar en casa cuidando de sus hijos, pero otras parecen venir de un desquiciado que las acompaña con imágenes amenazadoras y finalmente con una estatua de cera de la speakerine cubierta de sangre.



Michelle debe contarles a los Beauval (Christine y su esposo Pierre) de la existencia de esta persona y la lista de enemigos de la pareja es larga. Incluye a la “amiguita” que fue enviada a su casa y culpa a su colega; a un utilero al que Christine hizo despedir; y sobre ellos al envidioso Darnet, director del canal. Sucede que una revista popular ha entrevistado a Christine y a su familia. Durante la entrevista, la anunciadora ha revelado que pronto conducirá un programa dirigido a la población femenina.

Este anuncio de un proyecto nunca discutido con Darnet, pone lívido al director. Su ira es fustigada aún más cuando Pierre Beauval es puesto a cargo de Mundovisión, un proyecto en conjunto con televisoras norteamericanas. Según Darnet-que ansiaba ese puestoBeauval solo lo ha conseguido por Eric Jauffret, Ministro del Interior, amigo de la infancia de Christine y compañero de armas de Pierre en Las Fuerzas Francesas Libres.

Charles de Gaulle está de regreso en el Eliseo y Eric y Pierre, sus antiguos soldados, son sus protegidos. Eric le asegura a Pierre que es cuestión de meses antes que reemplace a Darnet como director del canal. Pierre le pide a su mujer que posponga su proyecto hasta entonces. A Christine no le parece y comienza a sospechar que debe poner al padre de sus hijos en su lista de enemigos.

                              Los Exitosos Beauval

En la Francia de la OAS

Hora es de hablar de los hijos de los Beauval que pondrán los peores escollos en el camino de las ambiciones de sus padres. Antes debo mencionar un poco del contexto histórico que también es importante y ni es explicado en la serie. Tal vez los niños franceses lo aprenderán en la escuela.

A mediados de los 50, el imperio colonial francés comenzó a desintegrarse. Junto con la Guerra de Indochina hubo levantamientos de la población autóctona en Argelia, la colonia más grande del país galo.  En Argelia se creó un movimiento llamado FLN (Frente de Liberación Nacional) que comenzó una campaña en contra del poder colonial.

Aunque esto fue lo acostumbrado en todas las colonias, el escenario aquí cambió debido a que los ataques iban dirigidos a dos grupos completamente asentados en el territorio argelino. Los ataques que devinieron en masacres estaban marcados por una barbarie brutal de violaciones, mutilaciones y torturas que precedían las muertes de víctimas fueran mujeres, niños o ancianos.



Los principales blancos del FLN no eran las fuerzas militares ni las autoridades coloniales sino los colonos franceses que residían en Argelia desde hacía cien años, y la comunidad judeo-sefardí que llevaba en esa tierra desde su expulsión de España em el Siglo XV. Las peores torturas y brutalidad (hay casos tan fuertes que ni puedo describir) se las reservaba para los judíos.

Es posible que hubiese ahí un elemento de envidia. La Ley Cremieux de 1874 les había otorgado a los judíos argelinos, la ciudadanía francesa. Aunque el gobierno de Vichy derogó esa ley durante la Segunda Guerra Mundial, De Gaulle se la devolvió tras la liberación, pero los argelinos de origen árabe nunca la tuvieron.

Es cierto que, en el momento de su creación, el FLN se aproximó a la población judía ofreciéndoles que luchasen juntos contra el opresor galo, pero los judíos se sentían franceses y escogieron unirse a los Pied-Noir (pies negros) que así se apodaba a los colonos franceses. Para ser francos, la verdadera razón detrás de la actitud judía es que no había confianza en los árabes argelinos quienes habían organizado ataques y matanzas recientes en contra de la población sefardita.

                                   Niños judíos aregelinos en 1962

El caso es que la violencia en contra de colonos, judíos, y hasta árabes moderados, escaló de tal manera que el ejército francés respondió con la misma moneda, con torturas brutales y llegando a ejecutar sospechosos sin previo juicio.  Como solución, Francia sacó del retiro al General De Gaulle en 1959, pero la situación era desesperada.

La opinión mundial estaba en contra de la presencia militar francesa en el Norte de África. Los intelectuales de izquierda encabezados por Sartre y su De Beauvoir azuzaron a la opinión pública a repudiar lo que ocurría en Argelia. Una excepción fue Albert Camus, que, nacido en Argelia, apoyó a los PIed-Noir.

                              Camus el Pied-Noir

En 1960, las Naciones Unidas reconocía la independencia argelina. Dos años más tarde De Gaulle se rindió, Francia abandonó el país y las fuerzas francesas se retiraron dejando atrás casi 200.000 Harkis, auxiliares de origen argelino. El nuevo gobierno había jurado perdonarles la vida, pero pronto comenzó a masacrarlos.

Se cree que 60.000 fueron asesinados con muertes horribles acompañadas de torturas. 90.000 lograron refugiarse en Francia, ayudados por oficiales franceses que desobedecieron órdenes para hacerlo. A esta inmigración forzada se agregaron los 900.000 Pied Noirs entre los que vino la comunidad judía. Esto creó un problema inmenso de inmigración del que Francia todavía no se recupera.

                             Familia de Pied Noirs abandonando Argelia

Muchos se sentían defraudados y traicionados por el gobierno galo. Eso dio paso a la creación en Madrid, en 1962, de la OAS, una organización terrorista fundada y compuesta por ex oficiales. Su mayor actividad consistió en poner bombas que estallaban en diferentes partes de Paris y atentar en contra de simpatizantes del FLN como lo era Sartre. Aunque su mayor blanco era De Gaulle a quien se intentó asesinar en varias ocasiones, siendo la más recordada la retratada por Frederick Forsyth en El Dia del Chacal.

Es en este marco histórico donde se desarrollan los hechos marrados en “Speakerine”. Jean Claude, el hijo mayor de los Beauval estaba para hacer el servicio militar obligatorio. Sabiendo que lo enviarían a Argelia, Christine suplicó a Pierre que usase de sus influencias para impedirlo. Jean Claude se quedó en Francia, mientras sus amigos partían a África. Dos de ellos no regresaron. Se les dio por “desaparecidos” (algo que hacia el ejercito cuando los cadáveres estaban muy mutilados).



En pos de la verdad, Jean Claude cae en una célula de la OAS. Por luchar contra el gaullismo, que el joven asocia con un padre al que odia, Jean Claude se une a los terroristas sin que su familia jamás se entere de un episodio que marcará su vida. Uno de los cabos sueltos del final de Speakerine.

Colette y un Romance Políticamente Incorrecto

Mas compleja es la historia de Colette, la menor de los Beauval. A sus 18 años, Madeimoselle Colette cursa el tercer año de secundaria en un colegio de monjas. La razón de que todavía esté en la escuela es que en la Francia de entonces (y Chile también) un mal estudiante era obligado a repetir cursos las veces que fuese necesario.

Colette es pésima estudiante lo que desespera a su madre quien la sueña una profesional autovalente. Para eso le consigue trabajo, gracias a su amigo Eric, en el Ministerio de informaciones. Tan bien se desempeña Colette que acaba en la cama con su jefe.



La mejor amiga de Colette es la despercudida Marilou quien a sus 16 años ya tiene su proyecto de vida, ser actriz famosa. Eric les consigue a las chicas entradas para el debut de “Cartouche”. Junto a Belmondo y Lollobrigida, las niñas conocen a un productor que le pronostica un brillante futuro a Marilou.

El productor invita a Marilou a una fiesta privada, y ofrece pagarle por si asistencia. Con reparos, Colette se emperifolla y acompaña a su amiga a un palacete en Saint Cloud. Ahí está feliz sacando fotografías, cuando nota que no hay nadie conocido y que las parejas andan manoseándose por los rincones.

Colette quiere marcharse, pero Marilou, medio borracha, lo está pasando bien, le alcanza dinero para el taxi. A la salida, Colette se tropieza con su amante. Eric le asegura (y es cierto) que ha caído en una trampa y que no sabía que era ese tipo de fiesta. El ministro le pide a Colette que lo espere mientras convence a Marilou de que deben salir de ahí. No lo consigue y cuando vuelve a buscar a Colette esta ha huido después de ser acosada por un par de invitados.

                                   Colette y Eric en una fiesta peligrosa

 Al día siguiente, un joven argelino en Nanterre (donde se han instalado los refugiados de África) descubre en una zanja el cadáver de Marilou. Antes de ser asesinada, fue violada. La asustada Colette revela la verdad a su madre (sin contar lo de Eric). Colette va al Ministerio a buscar consejo de su amante, pero la pareja es descubierta por Christine.

La reacción de Madame Beauval es la esperada. Acusa a su amigo de ser un degenerado. “La conoces desde que era una nena. ¡Estuviste en su bautizo!” Exige que no se vuelvan a ver, so pena de hacer públicas las fotos que Colette tomó de Eric en la fiesta. A solas, Christine recrimina a su hija. Después de todo lo que ha hecho para que Colette estudie y se prepare. Todo lo que ha querido es hacerla un ser autovalente que no dependa de un hombre.

                                 Christine enfrenta al seductor de su nena

Sabemos que Christine siempre se ha arrepentido de haber dejado la universidad para criar a sus hijos. ¿Acaso no está obligando a Colette a llevar la vida que ella no vivió? Esa parece ser la opinión de Colette quien tiene otras metas. Y ahí es donde vemos el tema de las opciones femeninas tratado de una manera que sería inconcebible en una serie americana. Colette se niega a cumplir los sueños de su madre. Ama a Eric y está segura de que él le corresponde, van a casarse y tendrán muchos bebés.

Aunque sus palabras nos horroricen a las sofisticadas hembras del Tercer Milenio, ¿era un sueño tan descabellado en 1962? ¿Por qué el objetivo de Colette es menos legítimo que el de su madre?  Christine no se plantea esta interrogante. Barre a Eric y Colette debajo de la alfombra y sigue intentando reparar todas las grietas que se han abierto en su vida.



Eric va a ver al Ministro del Interior y le revela la existencia de estas fiestas tipo Jeffrey Epstein, y de los políticos importantes que avistó la noche que fue a Saint Cloud. El cree que el asesino de Marilou estaba en la fiesta. ¡Pobre Eric,! A veces es tan ingenuo como su joven amante. El Ministro está metido hasta la nariz en el asunto y también Darnet. Este aprieta las tuercas de un inspector de policía corrupto para que le cuelguen el asesinato al jovencito que encontró el cadáver.

Mohamed “Momo” Attoun es un adolescente autista, argelino obligado a refugiarse en Francia (su padre fue asesinado por el FLN, su madre es judía). A pesar de ser golpeado bárbaramente por la policía, Momo insiste en que vio a los conductores de un Renault rojo (propiedad de Darnet) arrojar el cadáver a una zanja. Nadie lo escucha, es enjuiciado y condenado a la guillotina. Lucette Attoun, su desesperada madre, suplica a Christine que la ayude, y Madame Beauval, como si no tuviera suficientes problemas, se embarca en esa cruzada acompañada del periodista Philippe Lefevre que se convierte en su amante. Muy encomiable todo, pero tal vez a Christine le conviniese velar un poco por sus hijos.

                             Christine y Philippe su colaborador-amante

El Aborto como Opción y No Solución Obligatoria

Tal vez el sueño de Colette de casarse sea una quimera, pero lo de los bebés…Christine, ocupada con sus cosas, no nota que su hija se la pasa vomitando en el baño. Colette llama a Eric y este no le devuelve las llamadas, le escribe una carta que el ministro rompe, visita su departamento, pero ‘él no le abre la puerta. Es en esa escena con Colette llorando apoyada en la puerta y la pantalla dividida que nos muestra a Eric también llorando apoyado en la misma puerta, que nos hace caer en cuenta que la quiere y no es un mero pasatiempo.

Es Jean Claude, cada vez más involucrado con la OAS, quien reconoce los síntomas de su hermana y le consigue una cita para un aborto (hasta 1975 el procedimiento fue ilegal en Francia) pero Colette se arrepiente en la sala de espera. Entretanto, Christine comete la imprudencia de advertir a Darnet de que tiene pruebas que lo vinculan al asesinato de Marilou. Esto provoca un descalabro en el gobierno y la cabeza que rueda es la de Eric Jauffret.



                           Jean Claude aconseja a su hermana

El ex Ministro de Comunicaciones, al ver su carrera política acabada, decide que no va a perder a Collete también. Va a buscarla, le dice que la ama y quiere casarse con ella. El anuncio del embarazo añade urgencia al asunto. Eric llama a Christine y la cita en un cervecería. Quiere convencerla de dar su permiso para la boda, pero ignora que ese sitio, frecuentado por políticos, es blanco de la OAS. Precisamente, es Jean Claude quien coloca una bomba que mata a Eric y casi alcanza a Christine.

                                    Ultimo abrazo de Eric y Colette

Colette esta desolada y confiesa su embarazo a su madre. Ya Christine no puede seguir ocultando la verdad a su marido. Los Beauval celebran una reunión de emergencia en la que la más interesada, Colette, no está presente, no tiene voz ni voto. Su padre insiste en que debe ser enviada un convento para madres solteras y regresar sin él bebé. Christine es más drástica, quiere un aborto. Ambos cónyuges desean una solución express que les permita zanjar el asunto y volver a cosas más importantes.





Pierre se niega a lo que considera “un asesinato”, pero insiste en referirse a su nieto como “el bastardo” Colette se da cuenta de que no puede contar con sus padres. No les importan sus sentimientos, ni siquiera recuerdan que Eric fue un amigo que ambos quisieron y que, por su memoria, deberían velar por su único hijo. Nadie repara que desde el momento en que Eric planeó casarse con Colette legitimó su relación. Que la pareja compartía un proyecto en común y que lo único que le queda a la joven de ese proyecto es ese hijo

Christine lleva a su hija al médico de la familia quien, antes de examinar a la joven, ya les está pasando la tarjeta con el nombre de alguien que le puede ayudar a abortar. Horrorizada, Colette se marcha de su casa. Es extraordinario como en un país donde el aborto es ilegal, todos estén tan dispuestos a aconsejar a la chica a deshacerse de su hijo.

El caso más chocante es el de Michelle, amiga de confianza y asistente de Christine. Cuando se entera de la situación de la joven se sorprende que Christine tenga dudas de cómo actuar. Como madre tiene el deber de obligar a su hija a interrumpir el embarazo. Colette es menor de edad, no tiene poder de decidir sobre su vida.

                            Christine y Michelle

No debería escandalizarme. Así se vivía el feminismo francés de los 60. Ese es el mundo donde Simone de Beauvoir predicaba que no debía ser una opción femenina el ser amas de casa, que había que forzar a las mujeres a ser independientes y no planear ser madres de familia.

Colette tiene 18 años. Sin ser la más madura del mundo, hoy día ella tendría el poder de votar, beber alcohol y casarse sin permiso de los padres. No es como si fuera una niña, o enferma mental que necesite que su madre decida por ella. No hay razón médica para que aborte. Su embarazo no es ni producto de una violación ni de una relación tan poco trascendente que pueda considerarse accidental. Tampoco es como si Colette tuviese objetivos que lograr que estorbase un hijo.  Al no existir una causa de fuerza mayor, el aborto deja de ser una única opción.

Para las mujeres sudamericanas de países donde el aborto legal es algo nuevo, e incluso donde todavía no está legalizado, el mensaje de “Speakerine” resulta peligroso, pero en Francia donde es un procedimiento generalizado y aceptado se pueden examinar otras opciones para la madre soltera y eso hace a la serie interesante. Aunque el capítulo final es rocambolesco y deja muchas subtramas inconclusas, la de Colette tiene un final feliz precisamente porque los Beauval comprenden que tener una madre soltera en la familia no acarrea un estigma tan grande.



Termino este repaso por la visión de los 60 en la televisión francesa recalcando que “Emily in Paris” tenía razón, los franceses no se adhieren a la visión progresista angloparlante. Al menos en su ficción de los 60 aprovechan de crear personajes que serían imposibles aun en el drama de época de la BBC.

¿Se imaginan como cancelarían en Twitter el lenguaje y actitudes machistas del Comisario Laurence? ¿O la glorificación del Stalker en “Wonderland”? Aunque tengo sentimientos encontrados con los stalkers como Jeremie/Pierre de “Wonderland”, el público “woke” está clarísimo de que alguien como Joe Goldberg de “You” puede ser fascinante, pero que se trata un psicópata y ninguna mujer se podría sentir segura con quien tenga tan poco respeto por su privacidad.

Sin embargo, “Speakerine” es el caso más significativo, porque si tal historia fuese hecha por la televisión estadounidense no tendría final feliz (veamos el descarnado retrato de una madre soltera adolescente en “Mare of Easttown”) porque las adolescentes con críos no solo arruinan sus vidas sino también al estado que debe mantenerlas a ellas y a los hijos. En cuanto al romance Eric-Colette…les llegarían más piedras progres que al de Woody Allen y Soon Yi.



Aun así, me encanta saber que en Francia todavía se pueden tocar temas que en su contexto histórico no eran chocantes como lo ha hecho” Speakerine”. Después de todo, es el país con una Primera Dama que en sus días de maestra sedujo a un alumno adolescente que hasta hoy es su marido.

¿Les parecen atrevidos o inapropiados estos resabios de culturas patriarcales en series modernas?  ¿O el hecho de que solo ocurran en period dramas los hacen más aceptables?

Les Petites Meurtes” pueden verse (en USA) por Amazon Prime y MHZ Choice y en AcornTv (USA y America Latina). Wonderland” creo que ya apareció en TV5 y está en USA en MHz Choice. “Speakerine” está en USA en MHz y ha sido vista en el 2018 en la señal internacional de TV5, pero en octubre del 2020 fue parte de la programación de Europa Europa. Así que atentos Gatos Latinos que ese canal puede repetirla.

 

 

jueves, 13 de mayo de 2021

Donde Ver Dramas de Época: Estados Unidos

 


Que no piense mi público estadounidense, que la presencia de una mayoría de misteriosos Gatos Seriefilos franceses me haya hecho olvidar que mi primer deber siempre será con mis fieles lectores latinos de ambos hemisferios. Para eso he preparado un listado de plataformas, servicios de streaming, canales de televisión y hasta redes sociales donde el público residente en la Unión America puede acceder a lo mejor del drama histórico.



Canales de televisión

PBS:

Canal abierto más conocido como “Thirteenth” tiene varias filiales en diferentes estados y es responsable de traernos todos los Masterpiece (Classic, Mystery y Contemporary). Sin ellos yo no hubiese conocido maravillas desde “Upstairs, Downstairs” hasta “Victoria”. A veces trae cosas de Amazon como “The Collection” y este año nos ha traído el drama histórico noruego “Atlantic Crossing”.

Además, tiene un servicio de streaming (de solo $4.99 mensuales) con toda la programación de la PBS desde el 2000. Ahí se pueden ver cosas semi olvidadas como “Indian Summers”, dramas detectivescos como “Grantchester” y “Endeavour”, clásicos de Jane Austen desde “Emma” hasta “Sanditon”, “Poldark”, Wolf Hall”, y todas las temporadas de las aventuras de Los Durrell en Corfú.



HBO:

Aunque su plataforma siga siendo la más cara de Estados Unidos, te permite ver miniseries hoy clásicas como las galardonadas “John Addams” y “Band of Brothers”, algunos asquitos del pasado como “Roma”, pero también glorias como “Boardwalk Empire”. Además, HBO entró al drama de época continental con su coproducción italiana de “La Amiga Estupenda”. Por si fuera poco, ya este otoño se prepara para lanzar al aire la esperadísima “The Gilded Age”.

Showtime:

Aunque no es la más reconocida por sus dramas históricos, nunca olvidemos que sin Showtime no tendríamos “Los Tudors” y “Los Borgia”.  ¿Otra razón para contratar sus servicios? Tienen las cuatro temporadas de la incomparable fantasía histórica “Penny Dreadful” y el drama sesentero de como Masters y Johnson revolucionaron a la sociedad estadounidense: “Masters of Sex”.

Starz

Se trata de un canal de cable premium compuesto por seis canales, algunos dedicados a temas específicos como programas para afroamericanos, westerns o comedias. Aun así, Starz ha sido productor y distribuidor de grandes series de época. Comenzó con algunas extravagancias como las series de “Spartacus”, pero de ahí nos ofreció su fantástico cuento revisionista de la piratería “Black Sails” y la mega exitosa fantasía” Outlander”.



También le entró a la Tudormania  con una estela  de nobles damas:  “The White Queen”, “The White Princess” y” The Spanish Princess” Para el futuro sigue apostándole a  la realeza con relatos sobre Matilda, la primera reina de Inglaterra,  algo sobre Leonor de Aquitania, “The Serpent Queen” sobre Catalina de Medici y siguiendo con la Tudormania “Becoming Elizabeth” No creo que necesite más razones para decir que añadir Starz a su grilla de canales sea un beneficio para los amigos del drama de época.

Streaming

Netflix:  

El servicio más conocido de streaming ofrece una vasta biblioteca que incluye semi originales como “The Crown” y “Peaky Blinders” junto a temporadas completas de series ajenas como “Outlander” “Call the Midwife”, ‘Reign” y “Versalles” que no puede encontrarse ya en canales abiertos. Tiene también una amplia selección de dramas de época extranjeros, incluyendo coproducciones como “Las chicas del cable” y es el único sitio en Estados Unidos donde pueden verse las tres temporadas del noir político alemán “Babylon Berlin”. 



Hulu: 

Es uno de los servicios de streaming más baratos en USA. $5.99 mensuales si se aguantan los comerciales. Trae algunas series de época de canales abiertos como la fantasía histórica de Fox “Salem” y “Manhattan” de WB, la serie sobre la creación de la bomba atómica. Tiene todas las temporadas de “Vikingos”, incluyendo la última que no pudo verse en el History Channel. Trae adaptaciones de la BBC de clásicos como “Bleak House” versión Gillian Anderson) y es el único sitio en USA donde se puede ver la “nueva” versión de “Upstairs, Downstairs (2010). Tiene period pieces originales como “Harlots” y la sátira” The Great” y es el único lugar en USA donde pueden disfrutar de mi última obsesión, “Das Boot” aunque solo la primera temporada

BritBox:

Es el servicio idóneo para los amantes del customer británico. Contiene joyas desde “Upstairs Downstairs, hasta “Downton Abbey”. Abarca todos los misterios de Agatha Christie y todas las adaptaciones de Jane Austen.



AcornTv:

Es como la hermana pobre de BritBox, pero como digo en mi entrada tiene algunas antigüedades difíciles de encontrar como “Yo, Claudio”, “Jennie” y “Reilly, Ace of Spies”” junto a algunas cosas más modernas, como un par de temporadas de “Poldark” el homenaje a las enfermeras de la Gran Guerra “Anzac Girls’ o el drama hindú “A Suitable Husband”. También trae çustomers extranjeros como la versión de la RAI de “La Guerra y la Paz, y el “Gran Hotel” portugués “Vidago Palace”.  Y como si fuera poco tiene la maravillosa, prodigiosa, inigualable serie australiana “A Place to Call Home”. Todo por $5 mensuales.



MHz 

Este es el secreto oculto del streaming de Norte America: Solo puede verse en Estados Unidos y Canadá, pero es una cajita de tesoros que ofrece drama continental (aparte de obras exóticas de Armenia y el Líbano). Aunque no presenta nada de la BBC, tiene dramas policiales galeses e irlandeses. En términos de drama de época pueden ver lo mejor de este siglo sea de Italia, Francia o Alemania. Ofrece la española “Arde Madrid”, la serbia “El olor de lluvia en los Balcanes” y ahora la gallega “Hotel Almirante”.  Son solo ocho dólares mensuales para disfrutar de lo mejor de la televisión europea, y eso incluye sus period dramas.



Tubi:

Llegamos a la octava maravilla del streaming. Y que para suerte de los habitantes del Hemisferio Norte esta su disposición desde Alaska hasta Yucatán.  Tubi posee un caudal de series de televisión antiguas y modernas, y filmes desde clásicos hasta nuevas películas y documentales.

En lo que respecta a dramas de época, es donde he encontrado estas joyas rusas de esta última década incluyendo las dos temporadas finales de “Ekaterina”. Pero también he hallado todas esas maravillosas adaptaciones de los clásicos literarios españoles de la RTVE del siglo pasado y “Curro Jiménez”.  Tubi se caracteriza por tener la mejor biblioteca del cine del Holocausto, y de series de todas partes del mundo sobre el tema. Por último, para el amigo de la televisión coreana tienen un vasto material de época de Corea del Sur.



Ya con eso tienen de más para comenzar. Ni Disney ni Apple tienen series históricas, aunque si muchos filmes costumbristas. Luego hay algunos sitios menores como Pantaya, que ofrece contenido en idioma español y donde pueden ver “El tiempo entre costuras” y la miniserie dominicana” Rubirosa”.

 También está Vudu que ofrece lo que deseen ver, pero por un precio por cada serie o filme.Sin embargo, también ofrece material gratis si se sabe buscar entre filmes baratieris y cine erótico. Yo he encontrado un par de buenos documentales y una miniserie francesa” El cardenal y la reina”. También esta Peacock que es el servicio de streaming de la NBC, pero es también un sitio semi gratis en línea. ES el único lugar donde los estadounidenses podemos ver la miniserie española “Dime quien soy”.

Plataformas y YouTube

De ahí pasamos a las plataformas y grillas de canales. La más famosa (y la más cara) es Amazon. Además de tener series de época propias como la galardonada “The Fabulous Mrs. Maisel” y la coproducción española “La Templanza”, ofrece series de época de todo el mundo desde mis amadas historias rusas hasta “El Cid” del 2020. El mayor mérito de Amazon es que parece arbolito de navidad. Ahí se pueden colgar otros servicios de streaming como Hulu, PBS y BritBox.



Finalmente llegamos a grillas de canales, yo solo conozco tres, aunque me dicen que hay más como por ejemplo ROKU y Sling que todavía no entiendo cómo funcionan. Con mi Ruhami me llegó una guía de canales de Samsung que además de tener canales dedicados a todo tipo de temas (desde la lucha libre hasta el chef Gordon Ramsey) también se dedica exclusivamente a un programa de televisión sea “Baywatch” o “Degrassi High”. Tiene varios canales retro dedicados a series del siglo pasado y tiene un canal de MHZ en el que a veces pasan damas de época.

También tenemos Pluto TV que ofrece tanto un listado de canales como material On Demand que incluye todo tipo de cine aparte de series de tv retro, además de espacios dedicados exclusivamente a una serie como un canal de Dr. Who. Tiene varios canales en castellano.

YouTube intenta reemplazar a muchas compañías de cable ofreciendo 85 canales por un precio menor a cien dólares ($65), pero aconsejaría que, si ya se tiene una compañía de cable, mejor concentrase más en el contenido gratuito de esa fantástica red social donde se puede encontrar todo tipo de documentales históricos, period films y series de época de todas partes del mundo.



Es en YouTube donde he vuelto a ver “Winds of War”, el único sitio donde he encontrado “Velikaia” con subtítulos en inglés, donde encontré “Lo que escondían sus ojos” y sin YT no hubiese podido ver la segunda parte de “Das Boot”.  ¿Mis últimos hallazgos? Todas las adaptaciones de Catherine Cookson (con subt. En español) y “El Príncipe Maldito”,  la biopia de mi nunca bien  llorado Duque de Cádiz.

Con eso ya creo que mis Gatos Seriefilos estadounidenses tienen suficiente para comenzar su biblioteca virtual de dramas de época. Si me he olvidado de algún otro sitio, háganmelo saber.

lunes, 10 de mayo de 2021

Donde Encontrar el Elusivo Drama de Época: America Latina

 


Un año de pandemia, estadísticas de este blog, voces sofocadas pidiendo más entretenimiento, y sobre todo más dramas de época, me han llevado a investigar nuevas rutas para encontrar series de calidad de ayer y hoy. Mas importante aún, me han llevado a buscar sitios donde mis lectores puedan disfrutar de lo mismo que yo. Con eso en mente, vamos a revisar que se puede encontrar en términos de streaming latinos. No se sientan postergados, Gatos useños, que ya les traeré un listado de sitios donde encontrar period pieces en la Unión Americana.

Estadísticas del Blog

Voy a comenzar con algo que no he hecho nunca, voy a compartir con ustedes las estadísticas de este blog. En febrero del 2021, Confesiones de una Gata Seriefila cumplió 7 años. No los celebré, porque hace rato que (error mío) he dejado de ver este blog como algo más que un sitio para colgar mis notas, concentrándome en los debates que se dan en Facebook.

Eso es un poco injusto puesto que mi motivo para poner mis notas en mi muro de FB era compartirlas con mis amigos, no para publicitarlas o esperar atraer otros lectores.  Esa no es mi dinámica. Aunque es posible y agradezco el atraer a nuevos Gatos Seriefilos a través de Facebook, sé que los hay que estrictamente me siguen a través de mis blogs sin redes sociales de intermediarias.

Suelo publicitar mis notas en mi Muro de FB y a esperar respuestas. Si provocan una conversación, las traslado hasta acá. Sin embargo, es en estos pocos meses desde el comienzo del 2021 que he notado que el blog vive y funciona manejado por una mecánica propia y que la mayor parte de mis visitas no vienen de Facebook.

Nunca me han preocupado las estadísticas puesto que no lucro con este espacio. No recibo un peso por mis entradas. Ni siquiera del mítico AdSense que ni sé si todavía existe. Sin embargo, me pasmó saber que este febrero que marca el Seven-Year-Itch de las Confesiones, alcancé 35.000 visitas. La mayor cantidad que recuerde. En enero solo tuve 17.000 más o menos. ¿Que provocó un alza tan descomunal?



Obvio que hay sitios que tienen más visitas, pero aun en esta década en que los blogs andan de capa caída, es un buen número. No soy ingenua, sé que la mayor parte de los visitantes llegan aquí por casualidad (Serendipity la llamamos en inglés), pero creo que unas diez mil de esas no son casualidad. Me lo han confirmado cartas privadas, solicitudes para copiar algunas entradas en otras redes sociales, etc..

En el primer momento, pensé que sería un error general de Blogger (tengo el contador arreglado para que no cuente mis visitas). Así que me fui a mis otros sitios. No, todo normal, si tenía dos mil visitas mensuales en los otros blogs era mucho. En marzo, el número decayó a 27 mil y tantas en las Confesiones. Aun así, seguía siendo un número, para mí, exorbitante. Les cuento que cuando retomé este blog en el 2018, si llegaba a las 600 visitas mensuales bailaba una jota aragonesa.

Otro detalle prodigioso se reveló al revisar los sitios de dónde venían mis visitas. En el mes más visitado casi doce mil visitas venían de Francia seguidas por casi cinco mil de … ¡Los Emiratos Árabes! ¿Quiénes eran estos misteriosos lectores? ¿Qué buscaban? ¿Me leían en el original o usaban el traductor Google?  ¿Eran hispano parlantes o franceses y árabes?



Al menos una interrogante tuvo repuesta: qué estaban leyendo. Normalmente despliego las doce notas más leídas en una semana y lo que siempre hay ahí es material de “The Crown” y de “Peaky Blinders”. Es comprensible. Hay pocos sitios en español dedicados a esas dos mega populares series.

Ahora esas notas habían sido reemplazadas por todo el material de “El secreto bien guardado” ¿Como así? ¿Por qué en los Emiratos estaban interesados en la novela rosa del Holocausto y el trope “Romeo y Julieta en el Tercer Reich”?  A ellos se les agregaba mi nota de las series de época rusas que aun hoy sigue siendo una de las más visitadas.



No voy a ponerme a conjeturar ni las razones de las visitas ni la predilección por determinados temas. Mi conclusión es que tengo un público nuevo y con él hay nuevas responsabilidades. ¿Quieren más del Holocausto? Ahí les dediqué abril. ¿Quieren más reseñas de cuentos de época de la Europa continental?  Primero D-s, y las tendrán.

Cumplir 7 años en la blogosfera me ha hecho reflexionar (e investigar) otro tema o mejor dicho el propósito de este sitio. inicialmente, mi único objetivo era compartir impresiones sobre tópicos televisivos principalmente series (que al no ser fantásticas o de ciencia ficción no tenían cabida en mis Reinos de Fabula).

Sin embargo, desde el comienzo que el mayor material reseñado y analizado fueron los period pieces. Era natural, para una persona que antes de los 10 años ya había abrazado el género fuese en las páginas de Lo que el viento se llevó o las novelas de Louisa May Alcott y la saga de Sissi Emperatriz.  Pero en medio de mi exploración de este último año, he descubierto que no hay ningún sitio en español dedicado al drama de época.



A pesar de que hay varios blogs dedicados al género en inglés, y aun con el creciente interés de la teleaudiencia en period pieces desde “Downton Abbey” hasta “Bridgerton”, no existe un sitio dedicado a series históricas en castellano. Eso añade una nueva responsabilidad a mi rinconcito, Pero, pero lo más importante antes de escribir sobre lo que veo es procurar que mi audiencia comparta mi experiencia y sus opiniones (aunque choquen con las mías. JeJe).

Más Allá de Netflix

Un error que el consumismo contemporáneo nos hace creer es que hay que pagar por todo servicio, y pagar mucho. Por eso aquí,  y en la Quebrada del Ají (léase en algún inhóspito espacio chileno), la gente se endeuda pagando Netflix, Apple, Amazon y Disney. Sinceramente, si eres amigo del drama de época los únicos presentables ahí son Amazon Prime (que tiene la biblioteca más grande de period pieces del mundo) y Netflix que, mal que mal, ofrece éxitos originales del género como “The Crown” y “Bridgerton” más algunas ajenas de calidad como “Outlander””,” Versalles “y “Call the Midwife”.



 Además, trae period pieces de todo el mundo: coreanos y turcos y mucho en castellano tanto latinoamericanos como “Bolívar” o la telenovela colombiana “La Esclava Blanca” como españoles (“Gran Hotel”, “Tiempos de Guerra”, “La Catedral del Mar”).

Debo hacer una tregua con mi guerra anti_netflix para reconocer que sin ellos nunca habría entrado en el reino de hadas de la serie rusa con “The Road to Calvary”.  Y no me hubiera convertido en devota de la televisión alemana sin las “Charite” y la prodigiosa ‘Babylon Berlín”, pero ¡Alto! En USA podemos gozar de todas estas maravillas, pero no así en America Latina.

Esa es mi primera queja, los servicios de streaming no son tan globalizados como parecen. No estamos viendo lo mismo y ni nos preguntemos el motivo porque esta segregación discriminatoria del material de esparcimiento funciona también en reversa. El servicio de HBO Latino de America Latina este año pasó/ está pasando/o pasará series de época como “La Peste”, la sátira” Arde Madrid” y “Dime quien soy “la serie más cara hecha en la península ibérica. Para mí no hay problema, no me interesa “la Peste” “Arde Madrid” la tengo en mi biblioteca de MHz, y DQS la pude ver aquí en mi laptop Sansa gracias a un servicio que se llama Peacock y que es una filial de la NBC.

Europa, Europa, Film &Arts y Eurochannel

¿Qué pasa con series como “Babylon Berlin” que son vistas solo por los que pagan Netflix en el Hemisferio Norte?  Pues tres años después de ser estrenada por Netflix, esta serie alemana puede verse con subtítulos en español y por un canal de cable. Desde marzo que Europa, Europa la está pasando para toda America Latina.



Europa Europa es un canal argentino que puede verse a través de televisión satelital (DIRECTV), cable y un servicio que se llama IPTV. Les puse el enlace de la Wikipedia para que vean qué servicio les queda mejor por país.  En mi día, me permitió ver en Chile series como “Call the Midwife” (sigue ahí solo que la última temporada), “Hijos del Tercer Reich” y varias otras. Ahora además de “Babylon Berlin”, está presentando series europeas modernas como “Adele” y “El Comisario Montalbano”

Cuando yo vivía en Chile, veía Europa, Europa por VTR el servicio de cable más difundido en mi país, pero VTR tuvo un altercado con los servicios AMC que acabó con la retirada de dos excelentes canales. A Europa, Europa se le unió Film&Arts que era nuestro gran proveedor de las series inglesas. Ahí presentaron “Downton Abbey”, “Endeavour”, y ahí conocí a Phryne Fisher. Film &Arts. sigue en Chile, pero por televisión satelital y otros sitios que merecen ser explorados si quieren ver en mayo “Endeavour”, la adaptación de la novela inconclusa de Jane Austen “Sanditon” y …” Babylon Berlin”.



El segundo servicio de cable de Chile, MoviStar, incluye EuroChannel, un canal que solo ofrece material europeo para televisión, sean telefilmes o series. Ahora en abril está dando la serie de misterios gallega “Hotel Almirante” que yo veo en USA gracias a MHzChoice del que les hablaré en mi próximo blog. También ofrece “El Informante” un sórdido drama de un joven actor en la Checoslovaquia comunista obligado a trabajar para la policía secreta, más la serie detectivesca serbia “Sol Negro” que tiene lugar en la Belgrado de los Años 20 y que me la han recomendado mucho.



De Hulu a Starz Play

Una de las fuentes de drama de época para mí en los Estados Unidos ha sido Hulu,  dueño de una excelente biblioteca que incluye desde fantasías históricas como “Salem” o “Camelot” hasta visiones de periodos históricos más realistas como el Londres dieciochesco de “Harlots” y su equivalente en los 30 de la versión “moderna” de ” Upstairs, Downstairs”. Por supuesto debo agradecerle a Hulu, y al Gato Rafa que me lo procuró. Sin ellos no hubiese conocido a mi obsesión del momento “Das Boot”.

Sin embargo, Hulu solo puede verse en la Unión Americana.  Eso no significa que estos çustomers no lleguen al Hemisferio Sur. Por ejemplo, “Harlots” fue vista gracias a FoxPremium, y “Das Boot” y “The Great” gracias a Starz Play. Hora es hablar de este último app., muy necesario para los amigos de los dramas de época.  Starz play existe en México desde noviembre del 2019 y desde noviembre del 2020 está disponible en Chile y la Argentina y  desde diciembre en Colombia. También es posible bajarlo en países europeos como España y Francia.



La instalación de Starz Play,  sea en ordenadores, Smart tv, tabletas  y celulares,  permite al usuario no solo ver series extranjeras como “Das Boot” sino también lo último en dramas de época de Starz  sea “Outlander” o todas las adaptaciones de Philippa Gregory de  reinas y princesas blancas o españolas y las que se vienen recuerden que Starz se ha impuesto biopias de reina medievales como Matilda y Leonor de Aquitania, ya está planificada “Becoming Elizabeth” y ya se encontraron a  su Catalina de Médicis en  Samantha Morton para “The Serpent Queen”.

Acorn TV

Después de Starz creo que otro servicio de streaming que puede interesar a los latinos amigos del drama de época es AcornTv. En America Latina todavía no llega BritBox, pero Acorn está lejos de ser un pariente pobre. Contiene un catálogo de series y algunos filmes de todo el mundo angloparlante menos Usa. Ellos tienen los derechos exclusivos de todo el material de Agatha Christie, de series de misterio como “Foyle’s War”, y esa maravilla australiana “A Place to Call Home”. Son también los únicos en presentar la serie hindú “A Suitable Boy” y si no vieron “Poldark” en Film&Arts, está colgada en Acorn.





 Encontré este sitio, y aunque está dirigido al público argentino, puede aplicarse al resto de America Latina. En la Argentina cuesta 139 pesos mensuales, 79 pesos en México y en Chile solo 3 lucas (la suscripción de un año sale 31.000 pesos). No sé cuánto costara en España, pero que está, está

Sobre Pluto TV (que también existe en España) tengo información contradictoria. He oído muchos reclamos de que es difícil acceder a esa plataforma desde America Latina.. Mi problema con Pluto es que encuentro que tiene una biblioteca limitada, aparte de su guía de canales en español, tiene telenovelas completas y series clásicas On Demand, pero en términos de dramas de época ofrece poco.




Y Siempre Esta la Posibilidad de YouTube

Desearía que tuviesen Tubi todos mis lectores latinoamericanos y españoles, pero el servicio solo es accesible en México. Sin embargo, hay maneras de gozar de su material y eso gracias a un a creación prodigiosa llamada YouTube. Aparte de todo el drama de época en inglés, tenemos clásicos doblados al español desde “Brideshead Revisited” hasta “Band of Brothers”. Y me acabo de encontrar con la primera temporada completa de “Upstairs Downstairs”: la original e inimitable, con subtítulos en castellano. Y gratis. También está la quinta, pero hay que buscarla usando el term “Arriba y Abajo”. 



Sobre series rusas, tienen varias películas y series de la ex Unión Soviética con subtítulos, incluyendo el drama de la Segunda Guerra Mundial” Espías”. ¡Lamentablemente no tienen muchas series europeas, aunque un generoso usuario subió la Segunda Temporada de “Das Boot” ¡y con subtítulos en español!

Sobre series clásicas de RTVE, tienen las adaptaciones de La Regenta, La Barraca y Fortunata y Jacinta. Si hasta tienen “Curro Jiménez” completa.  Recuerden que fue en YouTube donde pude ver “Lo que escondían sus ojos”, así que constantemente están trayendo cosas nuevas en español.

Con esto espero ampliar las posibilidades de mis Gatos Latinos de acceder a más dramas de época. Si conocen otra vía de hacerlo sea en America Latina o España, háganmelo saber